La trayectoria de un arquitecto emergente es un ascenso lento pero constante. El número de octubre presenta el trabajo de arquitectos reconocidos en ediciones anteriores de los premios AR Emerging, incluyendo una revisión de un proyecto de vivienda radical de Brendeland & Kristoffersen, y nuevos proyectos en curso de Anna Heringer y Kashef Chowdhury. Este número también incluye el trabajo de la última generación de exalumnos de Emerging: experimentos con tierra apisonada, proyectos rurales que aprenden de las tipologías constructivas locales y espacios alternativos que son urgentemente necesarios.
A-A Collective | Atelier Julien Boidot | Brendeland & Kristoffersen | Charly Jolliet Architectes | HEMAA Architectes | JA Projects | Kashef Chowdhury / URBANA | LUO Studio | NUA Arquitectures | Of Architecture | Office Zola Architectes | Rodríguez + De Mitri | Studio Anna Heringer
En 2005, tan solo tres años después de fundar su estudio, Brendeland & Kristoffersen fueron preseleccionados para los premios AR Emerging por un proyecto experimental de viviendas comunitarias en Trondheim, de estilo sobrio y experimental. En este número, 21 años después, Feliks Ulvåen Isaksen vuelve a visitar Svartlamon y constata que el proyecto sigue siendo «radical e innovador».
AR Emerging cuenta con una creciente lista de exalumnos que continúan el trabajo inicialmente reconocido por los premios. Anna Heringer comenzó a construir con tierra en 2005 con la escuela METI en Bangladesh —proyecto por el que recibió el premio— y, dos décadas después, ha construido «el primer proyecto alemán en el que los muros de tierra apisonada son a la vez estructurales y están expuestos a la intemperie».
La fortaleza de ladrillo hundida, diseñada por Kashef Chowdhury como centro de capacitación para la ONG Friendship, fue reconocida en los premios de 2012; sin embargo, no fue el primer proyecto del arquitecto en el paisaje inundable del norte de Bangladesh. Aunque pasa desapercibida a primera vista, la construcción de aldeas elevadas comenzó hace 20 años y continúa en la actualidad.
Este número también incluye el trabajo de la última promoción de exalumnos de Emerging. La lista de finalistas de 2026 incluye experimentos con tierra apisonada, proyectos rurales que aprenden de las tipologías constructivas locales y espacios de encuentro urgentemente necesarios.
Contenido
Portada
Kashef Chowdhury fue ganador de los premios AR Emerging en 2012 con un centro de aprendizaje y formación para la ONG Friendship. Su trabajo en asentamientos elevados en las islas del río Jamuna, en Bangladés, en colaboración con la ONG, comenzó en 2005 y continúa hasta hoy. Crédito: Hélène Binet
Portafolio
La trayectoria de un arquitecto emergente es un ascenso lento pero constante. En su dibujo de 1995, Perro, Pierna Escalera, Rachel Whiteread utilizó líquido corrector para formar una escalera que asciende por la página. Crédito: Rachel Whiteread, cortesía de Galleria Lorcan O’Neill
Edificio
Asentamientos levantados por Kashef Chowdhury / URBANA en el río Jamuna, Bangladesh Manon Mollard
Edificio
Dormitorios y foro del estudio Anna Heringer en Traunstein, Alemania Maik Novotny
Volver a visitar
Nyhuset de Brendeland & Kristoffersen en Trondheim, Noruega Feliks Ulvåen Isaksen
El Modelo de Vivienda Social de las Islas Baleares ha sido reconocido con el Premio Obel 2026 por su capacidad para impulsar la innovación ambiental, social y económica desde la administración pública. Desarrollado entre 2019 y 2023 por la economista Cris Ballester, antigua directora general del Instituto Balear de la Vivienda (IBAVI), y el arquitecto Carles Oliver, jefe del Departamento Técnico del IBAVI, el modelo transforma la manera de promover vivienda pública, integrando arquitectura, políticas públicas, sostenibilidad, recursos locales y vivienda digna.
Carles Oliver y
El modelo se basa en seis principios: aprovechar recursos territoriales, convertir la administración en promotora activa, aplicar estrategias arquitectónicas adaptadas al clima, diseñar viviendas flexibles e inclusivas, priorizar el alquiler público y generar aprendizaje colectivo entre proyectos.
El jurado del Premio Obel 2026, presidido por Nathalie de Vries (MVRDV) e integrado, entre otros, por Sumayya Vally, Aric Chen, Anne Marie Galmstrup y Manuel Aires Mateus, reconoció el modelo como un ejemplo de transformación de los sistemas desde dentro. Bajo el lema «Systems’ Hack», destacó la capacidad de la administración pública para convertir la contratación, la inversión y la gestión en herramientas de innovación ambiental, social y económica.
… queen 1949 se termina la construcción del Edificio Los Andes, ubicado en la avenida Las Acacias con bulevar de Sabana Grande, Caracas?
1. Edificio Los Andes. Manuel Salazar Domínguez. Avenida Las Acacias con bulevar de Sabana Grande, Caracas. Fotografía tomada c.1983.
El crecimiento de Caracas hacia el este, como se sabe, estuvo estrechamente ligado a lo que ya desde 1783 se conoció como el Camino Real que vinculaba el casco central con las haciendas que ocupaban la zona oriental del valle llegando hasta Petare. Sabana Grande, cuyo nombre fue tomado de la condición de las tierras (planas y extensas) ubicadas entre la quebrada de Maripérez y la de Chacaíto, comenzó a formarse alrededor de 1760 como una pequeña población donde los caraqueños que preferían vivir en tranquilidad y acompañados del buen clima fueron ocupando.
2. Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale, 1806 (izquierda) y Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas, 1810 (derecha).
Como señaláramos en el Contacto FAC nº 293 del 9 de octubre de 2022 (https://fundaayc.com/2022/10/09/sabia-usted-92/), los planos de Caracas de 1806 y 1810 ya indican la presencia hacia el este del “Chemin de Petare” o del “Camino de Sabana Grande”, respectivamente, una vez se traspone el “peaje” de Puente Anauco, indicación clara de la existencia de la vía de la que se originó la “Calle Real de Sabana Grande”. Con el tiempo el lugar cobró importancia como cruce de caminos, circunstancia que propició desde muy temprano la instalación de posadas y tiendas de mercancía cuando aún se trataba de una ruta de caballos, mulas y carretas.
3. Sabana Grande a comienzos del siglo XX.
Ya para 1881, la arteria es atravesada por la tercera línea del tranvía conocida como El Central, con paradas en La Campiña y Sabana Grande. La zona, además, sufrirá un impulso importante en su crecimiento a finales del siglo XIX cuando en 1895, sobre una superficie de veinticuatro (24) hectáreas en la parte noreste de la Parroquia Foránea El Recreo en un claro del llamado Bosque del Recreo entre el sitio denominado Las Delicias y la Quebrada Chacaíto se ubicó el Hipódromo de Sabana Grande, que funcionaría sólo hasta 1900, debiéndose esperar a que en 1908 se inaugurara el Hipódromo Nacional El Paraíso para reanudar la actividad hípica en la capital. Valga añadir que la denominación “El Recreo” que toma la parroquia proviene de las ya señaladas características de área de desahogo y esparcimiento de la ciudad que el sector tuvo ya desde finales del siglo XVIII, a las que se sumó el hecho de que el Colegio Seminario Tridentino de Santa Rosa de Lima, adquiriese una casa en Sabana Grande con el fin de adecuarla como residencia de verano de los colegiales.
4. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl (1934) que muestra el trazado de la via que va del Casco Central hasta Petare con la Calle Real de Sabana Grande en el centro.
En todo caso, el desarrollo comercial definitivo de la Calle Real de Sabana Grande, ya incipiente desde sus orígenes, se empieza a acelerar desde que en 1912 comenzaron a transitar vehículos automotores por esta vía y crearse una línea de transporte entre la Plaza Bolívar de Caracas y Petare, y más aún cuando a partir de los años 30, con el crecimiento de la ciudad, los pueblos y haciendas del este del valle se fueron transformando en urbanizaciones, zonas residenciales y comerciales, para las que la antigua Calle Real era un eje vial de importancia.
5. Sabana Grande nocturna. Años 1960.
A finales de la década de los años 40 del siglo XX podría decirse de la vía que transcurre entre la avenida Las Acacias (que a su vez conectaba de norte a sur la urbanización La Florida y la calle La Línea, luego avenida Libertador, con Bello Monte) y Chacaíto (denominada desde 1951 como Abraham Lincoln), cobra buena parte de la su fisonomía actual, comenzando una rápida metamorfosis urbanística. Grandes letreros luminosos y firmas comerciales icónicas empezaron a competir por la atención del público, perfilando al sector como el emporio comercial de la capital (en detrimento de la avenida Urdaneta), afianzado por completo a partir de los 60, lo cual incrementará su afluencia vehicular a niveles críticos.
6. Arriba: Vista del comienzo de la Calle Real de Sabana Grande desde el oeste (c.1948) con el edificio Arismendi (Teatro Las Acacias) a la derecha con un enorme aviso de automóviles Dodge en su parte superior. El edificio Los Andes aún no se había construido. Abajo: Una toma similar pocos años después (c.1950) con el edificio Los Andes ya construido a la izquierda.
Es así como, a las puertas de la consolidación mencionada, la Calle Real de Sabana Grande ve emerger entre 1945 y 1949 en el cruce con la avenida Las Acacias, un imponente edificio de nueve pisos más planta baja, mezzanina y sótano que durante años marcó su inicio a modo de puerta de entrada desde el oeste. Considerado en su momento como uno de los bloques de vivienda más altos de la ciudad el edificio Los Andes, diseñado por Manuel Salazar Domínguez, acompañó como umbral de la avenida al edificio Arismendi -teatro Las Acacias- (Rafael Bergamín, 1948) y se vio acompañado a su vez posteriormente por el cine Radio City (Natalio Yunis), su vecino desde 1953. Muy pronto, como preámbulo urbano del eje en cuestión se levantaría en 1950 el que puede ser considerado como primer centro comercial edificado como tal de la ciudad: La Gran Avenida (Guinand, Benacerraf y Vestuti).
7. Toma realizada hacia el este desde la Torre Polar (c.1955) donde se observa en primer plano la bomba de gasolina de la Plaza Venezuela, luego La Gran Avenida, a la derecha el edificio Domus y al fondo a la izquierda el edificio Los Andes con un gran aviso de aceite Branca en su parte superior.8. Vista a ras de calle hacia el este desde La Gran Avenida con el edificio Los Andes a la izquierda (c.1955).9. Vista ampliada del edificio Los Andes (c.1955). A su lado se puede observar el Cine Radio City.
El edificio Los Andes marcó lo que sería una puesta en práctica adelantada, en cuanto a su densidad y altura, de las directrices que para la zona establecería el Plano Regulador de 1951, el cual además incorporó a la avenida Abraham Lincoln como parte importante del sistema vial este. Los cambios de zonificación entonces iniciados (ratificados en 1953), que propiciaron la proliferación de edificaciones de uso mixto con comercio en planta baja, derivarían con el tiempo en la aparición de los otros dos componentes en el cruce entre Las Acacias y la Abraham Lincoln: las torres Lincoln (Oficina Técnica de la Constructora «Urbano-Rural, S.A.» -CURSA-, arquitectos Luis Merlo, Carlo Bobbio y Enrique A. Siblesz, 1971) y La Previsora (Borges, Pimentel, Koifman y Lasala, 1972).
10. Edificio Los Andes. Fachada sur (izquierda) y fachada oeste (derecha).
Los Andes, sin dejar de mostrarse como importante ejemplo de la tipología a la que pertenece, se diseñó con la conciencia del rol que le tocaba desempeñar en el sector de la ciudad donde se ubicó, ejemplificado por la fachada continua que conforma el borde oeste de la manzana que ocupa y el tratamiento que da a sus esquinas (una al norte y otra al sur), las cuales son tratadas de acuerdo con su relevancia, siendo la sur a la que más cuidado prestó su diseñador.
11. La esquina de la avenida Las Acacias con la Abraham Lincoln vista hacia el este (c.1970)
Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje /2015) precisará con relación a la presencia del edificio: “Los balcones curvos en la esquina (sur), reforzados por un marco vertical de mayor altura que el resto del edificio, muestran un énfasis en la ornamentación, que se suma a la riqueza formal de sus acabados, utilizados para acentuar distintos planos en la fachada. El edificio se dispone en cuerpos verticales dividiendo su masa, para darle variedad y romper el plano de fachada. La planta baja comercial, acusada por una marquesina para colocar publicidad, se ordena interiormente por medio de cinco patios útiles para ventilar la edificación, según las normas sanitarias”.
12. Edificio Los Andes. Arriba: Planta baja. Abajo: Planta tipo.13. Edificio Los Andes. Corte longitudinal.
Además, los ocho locales que originalmente ocupaban la planta baja (cada uno con su propia mezzanina), se combinan en el frente oeste con los dos accesos a los correspondientes cuerpos (norte y sur) en los que se divide el volumen de 9 pisos de los apartamentos, que sumarán 72 en total (36 en cada cuerpo). Durante años tiendas como Wilco, la Casa Scout o la farmacia Los Andes se ubicaron en sus locales reforzando su condición de punto de referencia e hito en la zona.
14. La esquina de la avenida Las Acacias con la Abraham Lincoln en la actualidad (izquierda) y el edificio Los Andes resaltado (derecha).
Aunque ya para 1965 la oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) tenía previsto un proyecto para cerrar la avenida Abraham Lincoln al tráfico vehicular y peatonalizarla, su conversión en eje peatonal masivo llegó en 1983. Con la inauguración de la Línea 1 del Metro de Caracas, el espacio se transformó definitivamente en el actual Bulevar de Sabana Grande, democratizando su acceso y masificando su actividad comercial para todas las clases sociales de la ciudad habiendo pasado desde entonces por momentos en que la invasión del espacio público por parte del comercio informal se hizo costumbre.
15. La fachada oeste del edificio Los Andes (c.2000)
Siempre considerado como punto de inicio de lo que hoy es el bulevar de Sabana Grande, el edificio Los Andes, construido años antes de la aprobación de la Ley de Propiedad Horizontal, perteneció por años a un solo propietario que percibía los ingresos provenientes del alquiler de locales y apartamentos. Con el tiempo la morosidad y baja rentabilidad que afectó a edificios de estas características condujo a un proceso de deterioro creciente del inmueble hasta que, desocupado y abandonado, según Wikipedia, “fue objetivo de invasiones entre finales del siglo XX y principios del XXI”, convirtiéndose en 2003 “junto con el también invadido edificio Manaure, en uno de los factores que influyeron en el declive de la rentabilidad del sector, debido tanto a los choques entre tomistas como en su condición de refugio de malvivientes”.
Dicha situación con sus altos y sus bajos derivó en su expropiación en 2010 por el gobierno nacional “con el objetivo de transformarlo en una residencia para los estudiantes de la Universidad Central y la Universidad Bolivariana. El 22 de febrero de 2013 fue reinaugurado como sede de la Residencia Estudiantil Livia Gouverneur”.
16. El edificio Los Andes (c.2020) en plena pandemia.
Llegada la pandemia, en 2020 “se ordenó el desalojo de las habitaciones del edificio con el objetivo de convertirlo en un sitio de tratamiento para pacientes diagnosticados con COVID-19. Los estudiantes que hacían vida en el edificio… protestaron la medida calificándola de arbitraria, manifestando además su desconocimiento por el lugar al cual iban a ser trasladados. De los 400 estudiantes que originalmente había en las habitaciones sólo permanecieron 90, los cuales fueron evacuados de manera forzosa en la madrugada del 25 de julio”.
17. El edificio Los Andes en dos momentos. Izquierda: Vista reciente desde la Torre Lincoln. Derecha: c.2005.
Sumido de nuevo en el abandono y su correspondiente deterioro, sin dolientes, en fechas recientes se ha señalado por medios de comunicación que “los comercios de la planta baja han pasado a albergar franquicias de cadenas de cafetería, heladería, y bodegones”.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 10, 12 y 13. Instituto de Arquitectura Urbana. La vivienda multifamiliar. Caracas 1940-1970 (1983)