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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 264

Cuando la semana pasada nos referimos al lugar ocupado por el Centro Comercial Los Palos Grandes (o “Canaima”) dentro de una posible evolución de ese tipo de edificación en la capital, adelantábamos el importante sitial ocupado por el Centro Comercial Chacaíto. Hoy nos correspondería añadir que este emblemático edificio marca un antes y un después tanto en la manera como fue concebida su organización y resuelta su implantación en el sitio donde le ha correspondido estar, como por el impacto que su apertura aportó a la manera de entender su trazado y el rol que puede jugar un grupo concentrado y diverso de comercios dentro de la trama de la ciudad. Se trata de una obra aleccionadora que, sin duda, envió un claro mensaje sobre la integración que debe darse entre un edificio de esta naturaleza, el trópico, la ciudad y el usuario el cual tuvo una consideración privilegiada.

1. Centro Comercial Chacaíto. Plano de ubicación

El lugar donde se desarrolló el centro comercial, al este de la quebrada Chacaíto, límite natural entre lo que antes era el Distrito Federal y el Distrito Sucre del estado Miranda (o, en la actualidad, entre los Municipios Libertador y Chacao), no sólo ofrecía las ventajas que otorga su condición de nodo articulador urbano de fácil acceso, sino que imponía un complejo reto a la hora de enfrentar la topografía, sectorizar los usos que debía albergar, resolver mediante un esquema claro la relación entre el vehículo y el peatón, y decidir cómo responder a los dos frentes que lo limitan: al norte la avenida Francisco Solano López, y al sur lo que para entonces era el fin de la Calle Real de Sabana Grande y el inicio de la avenida Francisco de Miranda.

Producto de parte de la venta de los 50.000 m2 de terreno que conformaban la antigua Hacienda Sans Souci, los 23.000 m2 que conforman el lote trapezoidal que se destinó al centro comercial, se separan de los 33.000 m2 que darían pie a un importante desarrollo habitacional que tomó el nombre de la hacienda, diseñado por José Miguel Galia, por la ya mencionada avenida Solano, vía que comunicará la Av. Principal de la urbanización El Bosque con la urbanización Las Delicias de Sabana Grande.

El proyecto, encargado al arquitecto Antonio Pinzani (1927-2009), construido entre 1965 y 1968, que contó con la participación de los ingenieros Sergio Piccín y Antonio Froyo en el diseño estructural, enfrentó con gran sabiduría la articulación de las complejas situaciones que presentaba el nodo de Chacaíto ideando un conjunto abierto al clima, con amplios corredores peatonales separados del automóvil que permitían recorrerlo disfrutando a la vez de lo que sus vitrinas mostraban.

2. Arriba: Planata baja y planta alta del Centro Comercial Chacaíto. Abajo: Dos vistas desde las áreas de estacionamiento de cada uno de las dos plantas en fechas cercanas a su apertura.

Conformado por dos grandes piezas, una en forma de “L” que ocupa los linderos norte y este, y otra con planta cuadrada ubicada al sur-oeste, el centro comercial se divide en 3 niveles: sótano (donde se combinan estacionamientos y comercios); planta baja comercial (con fuentes de soda y una plaza central luego convertida en estacionamiento), y planta alta (que tiene usos comerciales y oficinas con área de estacionamiento independiente al norte). Inicialmente tuvo 97 tiendas y contaba con un total de 600 puestos para automóviles.

El nivel superior del cuerpo en “L”, donde destaca al oeste el volumen destinado al supermercado (ocupado finalmente por la cadena Central Madeirense que para la época ya se convertía en la competencia de CADA), conecta la avenida Francisco Solano López por medio de escaleras y una rampa al nivel principal (planta baja comercial). La segunda pieza, rodeada por cómodos pasillos y abierta la calle, contempla la existencia de un espacio central a doble altura donde el tratamiento de la luz se convierte en protagonista. En general, las tiendas ordenadas a partir de corredores perimetrales sin cerramientos, que mantienen al paseante entre las vitrinas y el exterior, junto a unos letreros comerciales de alta calidad gráfica, fueron claves en su imagen vanguardista en los años 70.

3. Vistas de algunos de los espacios del Centro Comercial Chacaíto. Arriba a la izquierda: el muy conocido (hoy desaparecido) Le Drugstore.

El centro comercial, ubicado, como ya se dijo, en un punto neurálgico de la ciudad y de interconexión del transporte público, facilitó el desarrollo y éxito de diversos comercios “ancla”. Al ya mencionado supermercado, se sumaron fuentes de soda (como El Papagayo y el Ovni), librerías (como El Acento y Lectura), varias agencias bancarias, cines (como los tres “cinemas” ubicados en el sótano), un teatro, discotecas (como El Hipocampo a nivel de la Solano y la Eva en el sótano), tiendas que representaban a las mejores marcas (Carnaby Street, Wilco, Adams o Vogue) y muy especialmente Le Drugstore, espacio de ambientación juvenil que ofrecía en su interior, además de una fuente de soda que destacaba por la originalidad de sus platos y el nombre que llevaban, una cantidad de mini tiendas destinadas, entre otras, a la venta de discos, tarjetería y cerrajería, todo bastante alejado de lo que su nombre parecía sugerir.

Recién inaugurado, el conjunto de 45.000 m2 de construcción, cuyo diseño original proponía la realización de una torre de oficinas sobre el centro comercial (la cual fue desechada), se convirtió de inmediato en ícono comercial en Caracas.

Antonio Pinzani, graduado de arquitecto en 1953 en la Universidad de Venecia, Italia, quien revalidó su título en la FAU UCV en 1963 y siempre estuvo muy vinculado a la colonia italiana en nuestro país, alcanzó con el Centro Comercial Chacaíto su obra más lograda y se abrió paso para que posteriormente fuera considerado para diseñar la Escuela Técnica de Catia (1972) y el Unicentro El Marqués (1973) edificaciones que, pese a variar sus usos y sus escalas tienen claras vinculaciones con el de Chacaíto en cuanto al tratamiento espacial, volumétrico y ambiental. Más adelante se le contratará para proyectar la sede del Centro Social Ítalo-Venezolano (1980) y luego, asociado con Giampiero Pierucci Renta, a través de Pinzani + Pierucci, en 1991 el Edificio Sede Gerencial La Castellana; en 1995 el Centro Comercial La Colina, San Antonio de los Altos (estado Miranda); en 1996 el edificio sede de la Casa Oliveira, en Boleíta Norte; y en 1999 el Centro Comercial Santa Fé.

4. Dos tomas de la fachada sur del Centro Comercial Chacaíto hacia 2014
5. La Plaza Brión de Chacaito.

Luego de la inauguración del Metro en 1983, Chacaíto acentuó su condición de nodo dentro de la ciudad y los alrededores del centro comercial se vieron beneficiados por prolongación de la peatonalización del Bulevar de Sabana Grande y la creación de la Plaza Brión ubicada sobre la estación del subterráneo. No obstante, su condición de edificio permeable le ha traído, en momentos en que el deterioro de la ciudad ha ido en franco aumento, problemas para poder defenderse de la inseguridad, y lo que antes fue lugar de referencia por la variedad y calidad de los usos que ofrecía hoy ha dejado de lado el toque de exclusividad que lo distinguía a favor de una mayor mimetización con lo que existe en su entorno.

Acreedor del Premio Municipal del Distrito Sucre en 1970 en la IV Bienal Nacional de Arquitectura, a pesar de sus años y alteraciones, y de la imposición de la nueva tipología del “mall” (ensimismado y aislado de su entorno) que introdujo una nueva forma de vivir la ciudad, tal y como se señala en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) el de Chacaíto “sigue siendo considerado por muchos, desde el punto de vista arquitectónico, como el mejor centro comercial de la ciudad”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1, 2 arriba y 3 arriba derecha. Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1980

2 abajo. https://i.pinimg.com/originals/96/fe/02/96fe025c42d20858f25b04887a970095.jpg y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. https://elestimulo.com/bienmesabe/le-drugstore-el-espiritu-caraqueno-de-los-70/ y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4 arriba. http://guiaccs.com/obras/centro-comercial-chacaito/

4 abajo. https://venezuela.bienesonline.com/ficha-local-venta-caracas-distrito-federal_LOV110199.php

5. https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_Bri%C3%B3n

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

LA EXPRESIÓN DEL PESO

Luis Martínez Santa-María

Fundació Mies van der Rohe

2021

Descripción

La arquitectura nace para resolver el problema de un techo, de algo pesado y significante que acompaña y hace posible la experiencia humana desde tiempos remotos. Puede que el suelo sea el más antiguo elemento arquitectónico, pero el techo, por la dificultad que supone su construcción y por el significado que impone su permanencia, exige una invención que va más allá de la técnica. Ante el problema del peso resuelto, la arquitectura, a pesar de todas las restricciones que le han sido impuestas, pasa a ser una victoria; la arquitectura ha vencido porque ha convertido la construcción, toda la dificultad e improbabilidad de la construcción, en un arte. Lo cargante descansa, lo ponderado se ha hecho imponderable, las certezas se encuentran ante un halo de incertidumbre, la causalidad es puesta en crisis, y una suspensión del sentido se abre paso. Desde la arquitectura griega hasta la gótica, desde la arquitectura barroca hasta las más admirables obras y proyectos realizados por los arquitectos pioneros del Movimiento Moderno, surgen ejemplos insólitos. La expresión del peso muestra los diversos caminos que desafían la práctica constructiva y la lógica imperativa de la gravedad. Y resulta extraordinario que la arquitectura, que no cuenta con la misma libertad que la pintura o la escultura, ni que la literatura o la música, demuestre, ante los mismos estrechos márgenes que la limitan, el valor del reto al que desafía y la paradójica libertad que le pertenece.

Extracto del Prólogo escrito por Fritz Neumeyer

En la arquitectura moderna, la columna como arquetipo de la ornamentación histórica se ha convertido en un tabú. Entre otras cosas, el hecho de que Mies excluyera deliberadamente las ocho columnas jónicas de las fotografías oficiales del pabellón puede tener algo que ver con esto. Por otra parte, Mies probablemente eligió este solar precisamente por la presencia espacial de la fila de columnas, con la que el pabellón horizontal resaltaba de manera clara. El hecho de que en 2016 se convocara un concurso para la reinterpretación temporal de las ocho columnas jónicas en su antigua ubicación, bajo el significativo título de “Columnas Cristalizadas” (Fear of Columns), es una alusión acertada a ese tabú de la modernidad. Luis Martínez Santa-María ganó el concurso y, mediante la colocación de bidones antiguos apilados, dio un nuevo rostro a esa parte de la historia y enriqueció con inteligencia la reconstrucción de este edificio centenario.

Mies sacó a la luz la banal viga de acero, que existía en secreto como un elemento ligeramente oxidado trabajando en el interior de la construcción del edificio, y la ennobleció como elemento visible de un orden arquitectónico genuino, resucitando así la clásica pilastra en una forma moderna. ¿No hay también una alusión a este trasfondo de la lógica miesiana al tratar un producto industrial metálico con viejos y oxidados bidones vacíos apilados unos encima de otros a modo de tambores para dar forma a la dignidad arquitectónica de la columna? Ahora estos tambores prueban la posición vertical como un experimento técnico y estético al mismo tiempo. Y en cuanto a la expresión del peso, ¿no están estos tambores también vinculados a determinadas ideas relacionadas con la fluidez? Probablemente los bidones flotan en el agua aunque estén llenos, así que mucho más aún si están vacíos. Como era de esperar, cuando se apilan en tierra para formar una columna, no reflejan las formas jónicas de ninguna manera. Sin embargo, si se concede crédito a esa flotabilidad, desarrollarán su oculto carácter jónico.

Luis Martínez Santa-María. Madrid, 1960, es Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 1985. Doctor Arquitecto, 2000. Beca de Formación de Profesorado y Personal Investigador en España, 1987-1990. Profesor de Proyectos Arquitectónicos en la ETSAM desde 1990.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Todas las escaleras el mundo

Santiago de Molina

Ediciones Asimétricas

2021

Sinopsis

¿Puede escribirse un libro que contenga todas las escaleras del mundo? Dado que, como aquí se afirma, el número de escaleras es infinito, tal tarea parece imposible. Y sin embargo, sí puede intentarse rastrear los territorios, las ideas y las problemáticas que tienen en común. Reunir en un tomo los rasgos comunes a “todas las escaleras del mundo” tal vez sea un trabajo difícil, pero indudablemente resultará provechoso.

Este escrito huye de la tentación de establecer taxonomías, o tranquilizadoras clasificaciones de las escaleras. Porque, al igual que los líquenes, se trata de una de esas especies que pertenecen a varios mundos y ocupan simultáneamente varias dimensiones: son primitivas y sin embargo es imposible describir algunos de los mejores espacios de la contemporaneidad sin poner en valor su presencia. Son básicas y sin embargo en torno a ellas se dan situaciones complejas y casi invisibles en el día a día. 

Las escaleras son un componente primordial de la arquitectura y el primer y más sencillo sistema para el desvelamiento de sus modos de conexión debido a que enlazan con extrema facilidad personas y situaciones a diferente nivel. Son un perfecto arquetipo arquitectónico, simbolizan el objetivo de la composición y gracias a ellas es posible la misma idea de secuencia de espacios. Como hacen los puentes al cruzar valles y ríos, las escaleras crean lugares en sus dos extremos siendo en sí mismas uno particular.

Sin estudiar este arquitectónico ser unicelular, resulta imposible comprender, siquiera hoy, lo que significa lo vertical en términos psicológicos, ni puede que tampoco, en otro extremo, entender cualquier idea de progreso social en términos de ascenso o descenso. De su combinatoria, de su producción y de su cultivo depende, en buena medida, como seres testigo que son, el avance y los descubrimientos futuros de la propia arquitectura.

Santiago de Molina es arquitecto. Es profesor titular de Proyectos Arquitectónicos en la universidad San Pablo CEU de Madrid. Su obra ha recibido diferentes premios en concursos nacionales e internacionales. En Ediciones Asimétricas ha publicado los libros Hambre de Arquitectura y Múltiples. Estrategias de la arquitectura. También es autor de Arquitectos al margen y Collage y Arquitectura, libro seleccionado a los premios FAD de Teoría y Crítica 2015. Es colaborador habitual de numerosos medios especializados. Dirige desde el año 2009 el blog Múltiples estrategias de arquitectura.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 263

El enigmático y a la vez excelente dibujo que apareció publicado en nuestro país por primera vez en la revista Punto nº 4 (noviembre 1961), acompañando una ponencia de Carlos Raúl Villanueva presentada en el VI Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos celebrado en Londres en julio de ese año, como respuesta a otra elaborada por Pier Luigi Nervi (1891-1979), lo habíamos elegido para ilustrar nuestra postal del día de hoy con la intención de dar luces sobre su origen y las condiciones en que se produjo, pero el intento ha sido totalmente infructuoso.

Confiados en que Antonio Granados Valdés, editor de Punto y admirador de la obra de Nervi, haya ofrecido una identificación correcta, es decir, que se trata del croquis del proyecto para un Centro de Exposiciones que el célebre ingeniero y arquitecto italiano propuso para Caracas en 1956, comenzamos a indagar a partir de allí y de que sin duda se encuentran en el trazo y precisión del dibujo claros indicios de la manera cómo el maestro italiano proyectaba. De inmediato surgieron las primeras preguntas: ¿de dónde provino el encargo? ¿en qué lugar estaría prevista su realización? ¿tenía Nervi contactos en Venezuela que le hayan motivado a adelantar la idea que se muestra?

1. Página 17 de la revista Punto nº 4, noviembre 1961, donde aparece por primera vez el dibujo que ilustra la postal

Sin tener respuestas y a sabiendas de que, por la información manejada por nosotros hasta ahora, Nervi nunca visitó nuestro país, en adelante lo que nos ha quedado es presentar solo conjeturas, algunas un tanto forzadas ¿sería Villanueva quien le comentaría en algún encuentro en que hayan coincidido, la necesidad cierta de que en Caracas hacía falta un espacio de importantes dimensiones para realizar exposiciones de gran envergadura? ¿le asomaría la opción de hacerlo en algún lugar en específico o le abrió simplemente la posibilidad? ¿sería más bien Granados el elemento vinculante?

Por otro lado, sin que hasta ahora hayamos logrado determinar dónde haya podido aparecer y luego de constatar que en lo consultado no se registra el proyecto aludido como parte de la cronología de Nervi, nos preguntamos también ¿de dónde tomó Granados el dibujo? ¿pertenecerá a alguno de sus libros ya publicados para entonces: Scienza o arte del costruire? caratteristiche e possibilità del cemento armato (1945), Costruire correttamente: caratteristiche e possibilità delle strutture cementizie ármate (1955) o Structures (1956)? ¿se tratará (aunque lo dudamos) de un obsequio de Nervi a Granados?

2. Carátulas de dos de los libros más importantes de Pier Luigi Nervi: Scienza o arte del costruire?. Caratteristiche e possibilitá del cemento armato (1945) y Costruire correttamente (1955)

Si tomamos en cuenta que en 1956 ya el maestro tenía 65 años, una larga trayectoria recorrida y que además poseía una filosofía que se resume en lo que definió en Scienza o arte del costruire? como “sensibilidad estática”, mediante la cual entiende que “El hecho de idear un sistema resistente es un acto creativo que se basa, solo en parte, en datos científicos; la sensibilidad estática que lo determina, queda como la sensibilidad estética, como una capacidad puramente personal, o mejor dicho, el fruto de la compresión y de la asimilación, llevado a cabo en el espíritu del proyectista, de las leyes del mundo físico’’, podemos concluir rápidamente que la imagen de nuestra postal recoge buena parte de este pensamiento.

También refleja lo que se conoce como el “sistema Nervi”: “un conjunto de soluciones técnicas que definen una nueva forma de construir, barata y rápida. Económico porque elimina encofrados de madera costosos e irrecuperables en la construcción de hormigón armado, y luego porque reduce los costos de materiales, limitando el espesor de los elementos resistentes (reduciendo así los pesos muertos). Rápido porque divide la obra en dos sectores autónomos, donde los operarios pueden trabajar en paralelo: por un lado la obra, donde se realizan las excavaciones, se realizan los cimientos, los pilares y todas las piezas fundidas; por otro, el solar de prefabricación, donde se preparan las piezas que se utilizarán para conformar las estructuras”, concepto que sin duda la perspectiva que hoy mostramos recoge en buena parte.

3. Cuatro obras de Pier Luigi Nervi. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Hangar para el aeropuerto de Orvieto (1936-1940), el Palacete de Deportes, Roma (1956-1960), el proyecto para la estación central de Palermo (1946) y el Salón de Exposición de Turín (1948)

Otra posible aproximación especulativa proviene de la similitud en cuanto al carácter que ofrece el dibujo que nos ocupa y lo que representa con el tratamiento del espacio que Nervi ya había mostrado en el Hangar para el aeropuerto de Orvieto (1936-1940), el proyecto para la estación central de Palermo (1946) o el Salón de Exposición de Turín (1948), siendo este último por proporciones y uso el más afín a nuestro objeto de indagación el cual, sin embargo, ofrece una sugerente condición curvilínea. También remite el croquis, en cuanto a la forma de concebir la estructura, a los apoyos del Palacete de Deportes, Roma (1956-1960) e incluso del Estadio Flaminio, Roma (1957-1959).

De tal manera se confirmaría lo expuesto por Ernst Mateovics en Nervi y el arte de la  «construcción correcta» (http://www.imcyc.com/revista/1998/agosto98/nervi.htm): “Los postes angulados penetran dinámicamente desde la oscuridad de los hangares hacia la luz, siendo visibles desde el exterior, y se separan desde las bóvedas reticuladas del interior. En los proyectos contemporáneos a los salones de exposiciones, podemos observar que la estructura portante se desarrolló en el interior como un todo. Este principio se repite en casi todos los proyectos subsecuentes de Nervi. Es notorio que él no quiso romper con la forma en que sus creaciones fueron interna o externamente experimentadas. (…) Esto significa que el espacio está encerrado por una membrana estirada sobre el esqueleto de la estructura portante, siendo evitadas las penetraciones que podrían acarrear problemas técnicos.”

Nervi enseñó como profesor de ingeniería en la Universidad de Roma entre 1946 y 1961 siendo maestro de numerosas generaciones de constructores. Hasta donde hemos podido indagar son pocos los dibujos que produjo de las características del que hoy presentamos, interesado siempre en mostrar la factibilidad de lo que proponía y no tanto ideas espaciales sugerentes las cuales más bien eran producto del afinamiento a través del cálculo.

Quizás nos corresponda enviar un archivo con la toma de la imagen a algún estudioso del personaje o a alguna institución dedicada a preservar la memoria y los documentos que en vida el maestro italiano produjera. Si logramos obtener una respuesta tal vez entonces podremos transmitir en una próxima ocasión un poco más seguridad de la que hoy hemos transmitido. Si además alguno de nuestros lectores nos puede echar una mano lo agradeceríamos enormemente.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. Revista Punto nº 4, noviembre 1961

2. https://www.maremagnum.com/libri-antichi/scienza-o-arte-del-costruire-caratteristiche-e-possibilita/153221455 y https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=30822902704&searchurl=an%3Dpier%2Bluigi%2Bnervi%26sortby%3D17%26tn%3Dcostruire%2Bcorrettamente&cm_sp=snippet--srp1--title4

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Pier_Luigi_Nervi#/media/File:PierLuigiNervi.HangarOrvieto.jpg, https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/959664/la-poetica-concreta-de-pier-luigi-nervi-pionero-del-brutalismo, https://twicemodern.wordpress.com/2013/11/08/pier-luigi-nervi-an-italian-master-architect/ y https://www.pinterest.com/pin/510736413967884777/

¿SABÍA USTED…

…que en 1964 se concluye la construcción del Centro Comercial Los Palos Grandes, también conocido como Centro Comercial “Canaima”?

1. Centro Comercial Los Palos Grandes. En primer plano volumen del cine «Canaima», en segundo plano volumen del Pin 5 y en tercer plano (al fondo) Parque de Cristal.

Si el boom de los centros comerciales en Caracas tiene en el Centro Comercial Chacaíto su mayor detonante cuando se concluye en 1968, colocando el listón en lo más alto, han pasado por debajo de la mesa a la hora de establecer una especie de cronología de lo que este fenómeno ha sido para la capital venezolana (trabajo aún pendiente de realizar con verdadero rigor académico), otros que lo antecedieron y se constituyeron en referencia particularmente para los habitantes del este de la ciudad.

La fórmula de contar con usos considerados “ancla” que garantizarían la afluencia de público a este tipo de edificación, quedó claramente establecida cuando en 1955 Don Hatch proyecta en Las Mercedes lo que sería la primera incursión en Caracas de IBEC (International Basic Economy Corporation), empresa de Nelson Rockefeller fundada en 1947, cuya subsidiaria en Venezuela adoptaría las siglas VBEC (Venezuelan Basic Economy Corporation), quien asociado a empresarios nacionales dueños de los automercados Todos, de Maracaibo, financian el centro comercial donde se ubicaría el primer Automercado CADA (Compañía Anónima Distribuidora de Alimentos) de la capital. De esta manera, se daría inicio a la conformación de una cadena pionera en la venta al detal de alimentos bajo estándares norteamericanos que acompañaría la apertura de otros centros comerciales como elemento jerárquico, en los cuales se vería normalmente complementado con una fuente de soda de la misma franquicia y de otra serie de locales que irían adquiriendo identidad propia. A ello se fueron sumando usos de importante tamaño que junto al supermercado acrecentarían el atractivo de estas pequeñas ciudades dentro de la ciudad.

Al CADA de Las Mercedes siguió el de La Vega y luego el de La Florida incorporado al centro comercial del mismo nombre, el cual empezó a señalar un importante cambio en la escala reforzado por la adición de un local con 12 canchas de bowling, deporte que se empezaba a poner de moda a inicios de los años 60.

2. Imágenes y propaganda del Coney Island de los Palos Grandes en cuyo terreno se construyó el centro comercial

Dentro de esta secuencia le correspondería a la urbanización Los Palos Grandes contar a partir de 1964 con un centro comercial que se ubicaría en los terrenos de lo que fue el Coney Island, lugar de recreación, diversión y atracciones de gran importancia durante los años 50 que funcionó hasta 1963.

El proyecto, ubicado con frente sobre la avenida Francisco de Miranda, entre la 2ª y 3ª avenidas de Los Palos Grandes, estaría a cargo de la firma Coto y Loperena Arquitectos (Alvaro Coto Asenjo y José Gabriel Loperena). Sería construido por la empresa Aldrey y Simon siendo Luis Borges Villegas y Francisco Borges los ingenieros residentes y su costo total alcanzaría los cinco millones de bolívares provenientes en su totalidad de capital privado.

El programa contemplaba el funcionamiento de un automercado, una fuente de soda, 24 canchas de bowling, 20 establecimientos comerciales, una sala de cine y estacionamiento para 360 vehículos.

El partido arquitectónico orientó la organización de los tres grandes cuerpos (el cine, el bowling y el automercado) en torno a un espacio central donde se ubicaría la fuente de soda presidida por un enorme mijao, árbol común en la zona de los Palos Grandes, a quien la urbanización debe su nombre. Hacia la periferia (donde se resolvieron los estacionamientos divididos en tres zonas), bajo el volumen del bowling y en parte del espacio central se ubicarían el resto de los locales comerciales. La circulación, resuelta correctamente, permitía el acceso independiente a los locales principales y secundarios localizándose el automercado al norte (con estacionamiento propio y una amplia área de carga y descarga), el cine al oeste y el bowling al este.

3. Vistas exteriores del centro comercial. Abajo a la izquierda: foto de la maqueta

El centro comercial se caracterizó por tener una estilizada solución estructural y por estar realizado con materiales de muy buena calidad, excelentes acabados y una lograda volumetría. Así, el prisma en el cual se desarrolló la sala de cine fue utilizado con mucho acierto por los proyectistas como volumen con fuerza suficiente para presentar el edificio hacia el frente de la avenida Francisco de Miranda. La pendiente interna de este espacio, necesaria para la gradería de asientos, se convierte en su exterior en antesala techada de acceso peatonal y vehicular al teatro.

Tanto la cubierta de la sala del cine como la del boliche y el supermercado fueron construidas utilizando paraboloides hiperbólicos de concreto armado diseñados por el arquitecto Coto Asenjo, los cuales se dejaron en obra limpia. Para la tabiquería exterior se utilizaron ladrillos de arcilla, colocados también en obra limpia.

Los más importantes locales, todos adjudicados con carácter de alquiler, estarían ocupados por CADA, el Pin 5 (que con 24 canchas de bowling se convirtió en el mayor espacio de este tipo de la capital), el teatro Canaima (primera sala diseñada para proyectar películas sobre una enorme pantalla curva en el formato llamado “supercinerama”), la discoteca El Hipopótamo (ubicada bajo el cine y una de las primeras en su género) y la Librería ABC (de los mismos dueños que posteriormente abrirían LECTURA en el Centro Comercial Chacaíto).

4. Izquierda: Elemento que identificaba del bowling Pin % ubicado en el centro comercial. Derecha: Anuncio en la prensa de la inauguración del cine Canaima el 29 de octubre de 1964.

La apertura del centro comercial se concretaría en septiembre de 1964 y la de la sala de cine sería el 29 de octubre con la superproducción “La Conquista del Oeste”, dirigida John Ford, Henry Hathaway y Georges Marshall en la que participaron hasta 24 famosas estrellas del celuloide, constituyéndose en todo un evento.

Alvaro Coto Asenjo (1928-2013), arquitecto de origen mexicano que revalidó su titulo en la FAU UCV en 1970 y desarrolló su carrera en Venezuela, constituyó en los años 50 junto a José Gabriel Loperena Taboada la empresa “Cubiertas Ala de Venezuela, C.A.” que diseñó y construyó un gran número de estructuras de paraboloides hiperbólicos de concreto armado en nuestro país, y actuó como filial y representante de los proyectos y contratos del ingeniero y arquitecto Félix Candela.

5. Algunas de las obras y proyectos realizados por Alvaro Coto y la empresa Cubiertas Ala de Venezuela, C.A. entre 1950 y 1970. Arriba izquierda: Paragua invertido de la estación de servicio de Coche, en Caracas. Arriba derecha: Espacio interno del terminal de autobuses de San Critóbal. Centro izquierda: Nave central de la planta ensambladora Volkswagen. Centro derecha: Proyecto para silos agroindustriales. Centro a todo lo ancho: Edificio Sede del Colegio de Médicos del Zulia. Abajo: Proyecto para tanques de agua semienterrados de 500 mil litros en la Isla de Margarita.

La firma entre los años 50 y 70 ejecutó una importante cantidad de dichas estructuras a modo de paraguas invertidos que se utilizaron como cubierta en el área de surtidores y en otros volúmenes en numerosas estaciones de servicio (bombas de gasolina) en Caracas, de los cuales sólo unos pocos quedan aún en pie. También colaboró en el proyecto y construcción en 1963 de la cubierta a base de paraboloides de la Planta ensambladora de la Volkswagen en Palma Sola (Morón, estado Carabobo) de Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger, y en la construcción en 1964 del Edificio Sede del Colegio de Médicos del Zulia, del arquitecto Miguel Casas Armengol. En 1968 Coto proyectó y construyó el Terminal de Pasajeros “Genaro Méndez” en San Cristóbal, estado Táchira y, en 1969, realizó el diseño para la cubierta del Terminal de Autobuses de Ciudad Bolívar. Más adelante Coto creará las firmas Constructora Orión y Cubiertas Orientales desde donde continuará su particular investigación, planteando entre 1980 y 1990 una tipología de silos agroindustriales de gran capacidad que tuvo su antecedente en las propuestas solicitadas por Fedeagro Turén y Fedeagro Araure a “Ala de Venezuela” durante los 60. También propondrá una estructura con base a paraboloides para construir tanques de agua semienterrados de 500 mil litros en la Isla de Margarita e intentará patentar en 1994 una cubierta denominada “Pieza reversible, prefabricada en forma de dos sectores de paraboloides hiperbólicos, usable en repetición ensamblada en la ejecución de cubiertas”, a base de fibra de vidrio y resinas plásticas, tal y como reseña Rafael Gerardo Páez en el artículo “Edificaciones con paraboloides hiperbólicos. La obra de Félix Candela en México y de Álvaro Coto en Venezuela”, aparecido en la revista Tecnología y Construcción 27 I, septiembre 2013.

6. Izquierda: Imágenes del Centro Comercial Los Palos Grandes después del incendio de 1978. Derecha: Torre Telefónica (hoy Movistar) ubicada en el terreno anteriormente ocupado por el centro comercial.

Debido a un incendio de grandes proporciones que hubo en 1978, el cual destruyó por completo la tabiquería del centro comercial, el Cine Canaima tuvo que cerrar sus puertas, el Pin 5 fue mudado a la urbanización La California y la edificación fue demolida a finales de los años 80, teniéndose que utilizar explosivos para derrumbar la estructura y los paraboloides hiperbólicos de concreto armado que habían sobrevivido sin daño al evento. Luego de ser demolido el centro comercial, se construyeron en el mismo lote, la Torre Telefónica (hoy Movistar) y el Centro Comercial El Parque, situados entre la 2ª y 3ª avenidas de Los Palos Grandes, es decir, entre la Torre Hewlett Packard y el Parque Cristal.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/462604192945180157/ y https://www.pinterest.com/laliendo/el-ayer-de-una-ciudad-caracas-del-ayer/

2. http://ppr-aracamuni.blogspot.com/2017/05/el-parque-coney-island-de-caracas.html

3 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

5 y 6 izquierda. https://en.calameo.com/read/005631450353a7c33aa4e y https://issuu.com/tycidec/docs/27-i-tycissuu/68

6 derecha. https://mapio.net/pic/p-42830568/

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Eileen Gray

Cloe Pitiot (ed.) / Nina Stritzler-Levine (ed.)

Editorial Bard Center

2020

Idioma: inglés

Nota de los editores

Eileen Gray (1878-1976) fue una diseñadora y arquitecta versátil que navegó por numerosos círculos literarios y artísticos a lo largo de su vida. Este hermoso volumen narra la carrera de Gray como diseñador, arquitecto, pintor y fotógrafo. Los ensayos del libro, que incluyen una gran cantidad de nuevas investigaciones, ofrecen un análisis en profundidad de más de 50 diseños individuales y proyectos arquitectónicos, acompañados de fotografías de época y nuevas. Nacida en Irlanda y educada en Londres, Gray se trasladó a París donde abrió un estudio textil, estudió el arte japonés de la laca que se convertiría en una técnica principal en su trabajo de diseño, y fue propietaria y directora de la influyente galería y tienda conocida como “Jean Désert «. Gray luchó por ser aceptada como una mujer en gran parte autodidacta en profesiones dominadas por hombres. Aunque ahora es mejor conocida por sus muebles, iluminación y alfombras, se dedicó a muchos proyectos arquitectónicos e interiores que fueron tanto personales como sociales, incluida la Villa E 1027, la icónica casa moderna diseñada con Jean Badovici, así como proyectos económicos y desmontables, como la «Tienda de Campaña».

Comentario de la obra

Talento escurridizo

Monograph on Eileen Gray

Eduardo Prieto

01/05/2021

Tomado de arquitecturaviva.com

Entre las heroínas de la modernidad arquitectónica, Eileen Gray es acaso la de mayor talento, pero también la más escurridiza. Escurridiza, para empezar, por su edad: nacida en 1878 en una familia de la aristocracia irlandesa, Gray era ocho años más joven que Loos pero nueve mayor que Le Corbusier, de manera que durante los anni mirabiles de la modernidad no pudo fungir de joven pionera —a la manera de Margarete Schütte-Lihotzky o Charlotte Perriand— sino de lo que en verdad era: una respetable mademoiselle —así la llamaba Corbu— que llevaba décadas trabajando.

Esta cronología incómoda tiene algo que ver con que Gray fuera también escurridiza en su obra: un conjunto inmenso y elaborado a lo largo de decenios —Gray murió a los 98 años—, en el que cabe encontrar desde los exquisitos biombos lacados a la japonesa que la hicieron famosa en el París donde vivió hasta algunos de los mejores muebles del diseño moderno —como la mesita ajustable de café—, pasando por dos casas que causaron la envidia del propio Le Corbusier: la acogedora E.1027 construida cerca de Mónaco para su socio y amante ocasional Jean Badovici, y la Tempe à pailla levantada no lejos de la anterior, ambas obras maestras.

Gray fue también escurridiza en lo personal: aunque tuvo una vida sentimental intensa y marcada por su bisexualidad, fue muy discreta; de hecho, sintió siempre cierta alergia aristocrática por la exposición a los medios, lo cual explica en parte que su figura pasara pronto al olvido. De ese relativo olvido la sacó Joseph Rykwert gracias un artículo de 1972, y, partir de ahí, varias exposiciones dieron a conocer en detalle su legado. De ellas, la última se celebró en Nueva York, y su catálogo recién publicado —que contiene las aportaciones de una decena de estudiosos, recoge un material gráfico espléndido y ha sido diseñado con exquisitez por Irma Boom— puede considerarse la gran monografía que la obra de Gray estaba exigiendo. No se la pierdan.

ACA