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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Alphabetical Playground

Alphabetical Playground

Nigel Cottier

Slanted Publishers

2025

Idioma: inglés

Sinopsis

Impulsado por la fascinación por el alfabeto como vehículo para conceptos, sistemas y lenguajes visuales ilimitados, Alphabetical Playground explora una amplia gama de temas relacionados con la expresión textual. Presenta una serie de experimentos gráficos que investigan y manipulan los elementos básicos del lenguaje. Partiendo de una serie de experimentos continuos con tipografía variable, conceptos de proyectos descartados y reinterpretaciones lúdicas de tipografías existentes, el libro busca consolidar estas diversas ideas en una colección lúdica de alfabetos, una muestra de hasta dónde podemos llevar el medio del diseño y la estructura tipográfica.

Tras el éxito de Letterform Variations, Nigel Cottier presenta un estudio del alfabeto como medio en su nuevo libro Alphabetical Playground. De este estudio surge un catálogo de numerosos alfabetos y formas de letras (aproximadamente 7000 formas únicas), todas creadas mediante una serie de sistemas, códigos y temas para generar expresión y forma dentro de los límites del código alfabético. Con un tema o sistema para cada letra del alfabeto, el libro es una exploración de sistemas dentro de sistemas, un código dentro de un código.

Reseña

«Alphabetical Playground» es un nuevo libro sobre gráficos experimentales y formas tipográficas abstractas.

La nueva monografía de Nigel Cottier, «Alphabetical Playground», explora los límites creativos de la tipografía contemporánea, adentrándose en la abstracción geométrica impulsada por la tecnología.

Por Jonathan Bell

Tomado de https://www.wallpaper.com

Publicado el 23 de septiembre de 2025

Este nuevo libro explora los límites de la tipografía experimental, teniendo en cuenta el rango dinámico que se puede obtener de la tipografía moderna al combinar variaciones tecnológicas con técnicas tradicionales.

«Alphabetical Playground» ha sido creado y diseñado por el tipógrafo Nigel Cottier y publicado por la editorial alemana especializada en diseño gráfico Slanted. Cottier lo describe como una «investigación sobre cómo podemos usar el alfabeto como contenedor de innumerables sistemas gráficos, ideas conceptuales y un juego sin fin».

Con un prólogo del diseñador Hamish Muir, cofundador de 8vo y de la agencia MuirMcNeill, este nuevo libro es la continuación de la monumental obra de Cottier de 2021, Letterform Variations (también publicada por Slanted).

Cottier, quien además gestiona la excelente cuenta de Instagram @Process.Pattern, es diseñador y tipógrafo experimental con una amplia experiencia comercial y un interés constante en descubrir patrones, formas y nuevos enfoques del diseño tipográfico mediante programación, código y fórmulas. Su trabajo principal es el de director de diseño en la agencia de diseño de marcas Accept & Proceed, donde ha supervisado importantes proyectos para clientes como la NASA, Rapha, Apple, BMW, Google y Nike: una impresionante lista de grandes corporaciones creativas de principios del siglo XXI.

Esta nueva monografía es una crónica de los experimentos gráficos de Cottier, que parten de los elementos básicos del alfabeto, filtrados a través del concepto de tipografía variable y tipologías de letras idealizadas. El resultado final es un rico recorrido visual a través de la inmensa diversidad de expresión creativa que los diseñadores tienen a su alcance mediante un enfoque exclusivamente tipográfico.

«En última instancia, aunque no siempre sea evidente a primera vista, todo en estas páginas es lenguaje», escribe Cottier. «Este trabajo demuestra cómo el texto nos permite incorporar nuestros pensamientos, creencias y sistemas: un código dentro de un código, un juego dentro de un juego, un sistema dentro de un sistema».

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Brutalist Asia

Bob Pang y Derek Lamberton (eds.)

Blue Crow Media

2026

Idioma: inglés

Ensayos de Bob Pang, John Barr, Bhawna Dandona, Christele Harrouk, Kyung Taek Lee, Caryn Paredes-Santillan, Pinai Sirikiatikul, Soroush Mohajery y Amirhosein Rad.

Sinopsis

Brutalist Asia es el primer estudio exhaustivo de la arquitectura brutalista en todo el continente asiático. Abarcando veintiocho países, desde Japón hasta Líbano, este libro combina historia de la arquitectura, fotografía e investigación regional para explorar cómo los arquitectos de Asia reinterpretaron el lenguaje arquitectónico del brutalismo en respuesta a los climas, materiales, culturas y condiciones políticas locales.

En lugar de presentar el brutalismo como un único estilo internacional, este volumen, ricamente documentado, revela una extraordinaria diversidad de expresión arquitectónica. Reúne obras emblemáticas, como el Palacio de la Asamblea de Le Corbusier en Chandigarh, el Gimnasio Nacional Yoyogi de Kenzo Tange en Tokio y el Edificio Interdesign de Khalil Khoury en Beirut, junto con muchas obras importantes, pero poco conocidas que rara vez se han publicado.

Ocho ensayos originales de arquitectos, historiadores e investigadores exploran la historia arquitectónica de Japón, Corea, Hong Kong, Tailandia, Filipinas, India, Irán y Líbano. Junto con más de 150 fotografías, ofrecen un análisis riguroso de la arquitectura brutalista en Asia. Impreso en papel premium sin estucar y encuadernado en tapa dura, Brutalist Asia es una obra sustancial de investigación arquitectónica y una referencia esencial sobre uno de los movimientos arquitectónicos más importantes del siglo XX.

Brutalist Asia continúa la aclamada serie de libros y mapas de Blue Crow Media que explora la arquitectura brutalista y modernista en todo el mundo.

Bob Pang es un arquitecto en ejercicio afincado en Londres cuya investigación se centra en el patrimonio arquitectónico de Hong Kong. Su trabajo ha sido reconocido con premios del Instituto de Arquitectos de Hong Kong, el Instituto Americano de Arquitectos (Capítulo de Hong Kong) y Dezeen. Es autor de «Unknown Brutalism: Architecture in Hong Kong» (2023) y de nuestro mapa «Brutalist Hong Kong Map» (2024).

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 476

En nuestro periódico recorrido a través de casas verdaderamente significativas que se encuentran dentro del paisaje urbano caraqueño, hoy nos detendremos en una pieza ubicada al norte de la urbanización Los Chorros que le ha permitido a su proyectista/propietario/constructor convertirla en lugar para expresar una manera de entender la arquitectura y en ejemplo de cómo abordar las diferentes variables que la acompañan. Nos referimos a “La Comarca” de Felipe Delmont que data de 1983, pudiéndose decir que hasta hoy todavía ofrece signos de no estar del todo acabada, siendo esta (su adaptabilidad y mutabilidad en función de las necesidades requeridas por el núcleo familiar que ha acogido a lo largo del tiempo), una de las múltiples aristas bajo las cuales puede ser analizada.

1. Sector de la urbanización Los Chorros, Caracas, donde se localiza «La Comarca».

Sin duda, es la reconocida dramaturga, directora y actriz de teatro venezolana Lupe Gehrenbeck, compañera de Delmont durante más de cuarenta años, quien ofrece la mejor bienvenida a quien quiera interesarse en conocer esta vivienda levantada sobre una parcela de 270 m2 y que tiene aproximadamente 360 m2 de construcción. Para ella, según se recoge en la página oficial del arquitecto, “La Comarca es una casa viva que cambia al ritmo de la vida de sus habitantes, del barrio, del país. Una casa que no tiene miedo, de puertas abiertas a fauna y flora, patio de vecinos, que se multiplica como si fuera arte de magia, dándole hogar al que lo necesita. La Comarca es la piel de mi familia que se reproduce en otras comarcas”.

2. Casa La Comarca. Felipe Delmont. Axonometrías que explican cómo se concibió y construyó en 1983.
3. Casa La Comarca. Felipe Delmont. Plantas.

Para Delmont, el reto que pensar y construir él mismo su propia casa lo llevó, una vez seleccionada la privilegiada parcela a las faldas del Ávila que adquirió (muy próxima a la quebrada Tócome), a irse planteando sucesivos desafíos. Ellos se encuentran claramente expresados en la memoria con la que la acompañó al presentarla en 1987 en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura (que sus organizadores acompañaron con el subtítulo “La arquitectura del lugar”), texto que junto a la cita de Gehrenbeck se convierte en la mejor guía para comprender su morfología y para evaluar si, en efecto, se lograron plasmar los objetivos trazados. Allí, se resume y describe a “La Comarca” de la siguiente manera:

4. «La Comarca» en plena construcción.

CASA SOÑADA

La casa producto de lo subjetivo. Ubicada primero en el sueño infantil, reconstrucción del vientre materno, cabaña-refugio del niño, castillo poderoso del adolescente, casa-nido, casa-seducción del joven adulto. Casa “propia” del adulto.

La casa por lo tanto se empieza a construir “sobre” los árboles, inaccesible; el terreno se delimita con muros altos y se vuelve territorio.

5. «La Comarca». Patio interior.

CASA-EDÉN

Se reconstruye aquí la casa patio, la casa jardín, la casa placentera y paradisíaca pero protegida-escondida a los ojos ajenos, sorpresa del visitante, mundo-refugio ante lo “inapropiado” de la ciudad.

Es la casa-pueblo con su propia plaza, con sus jardines, con su propio “espacio exterior” controlado, ordenado, amable e íntimo.

Es la casa perimetral que se edifica en los “retiros” preservando un jardín interior, espacio vivo y natural, porción capturada del mundo exterior, imagen del edén siempre soñado.

6. «La Comarca». Detalle de la escalera principal.

CASA TROPICAL

En oposición con los patrones propios de países con clima frío, donde la casa se vuelve cápsula, “apartamento” concentrando los ambientes bajo un mismo techo y entre cuatro paredes, aislándose del espacio exterior y aislándolos entre sí, para garantizar un mínimo de intimidad.

Aquí la naturaleza se integra a la casa. El espacio abierto penetra en ella integrando los ambientes, a la vez que los separa como elemento de transición garantizando su intimidad. La casa se ventila, respiran sus “apartamentos”, eliminando las humedades y el sopor del verano tropical.

7. «La Comarca». El exterior se convierte en interior y viceversa.

CASA INACABADA

Por su tipología meteorizada en varias edificaciones, y por la “rusticidad” de sus materiales, acabados y técnicas constructivas, la casa puede constantemente ser transformada, adaptándose a las necesidades y evolución de la familia que la habita, manteniéndose en un estado crónico de remodelación.

8. «La Comarca». Riqueza espacial.

Dicho lo anterior, el ejercicio propuesto de ir asociando sensaciones a las diferentes maneras de permanecer, recorrer o examinar su disposición, forma y manera de construirse puede conducir, si de aproximarnos a analizar ”La Comarca” se trata, a sumar a las ya mencionadas nociones otras como: “estar siempre afuera”, “edén urbano”, “casa paraje”, “casa pajarera”, “casa flotante”, “casa vertical”, “casa desnuda”, “casa a cielo abierto”, junto a otros calificativos como “acogedora”, “fecunda”, ”fresca”, “escenográfica”, “oxigenante”, “lúdica” u “orgánica”, muchos de los cuales utiliza Faitha Nahmens en la excelente reseña publicada en el portal Prodavinci el 01/04/2021 que se encuentra acompañada de fotografías de Gaby Oráa.

9. La dramaturga Lupe Gehrenbeck (en el balcón) y el arquitecto Felipe Delmont (en las escaleras) fotografiados por Gaby Oráa en 2021.

Para 1987, la vivienda podría decirse que cerró una primera etapa en la que en torno a su patio central se agruparon los componentes funcionales que permitieron a una pareja con cuatro hijos pequeños albergar también, entre sueños y rutinas, los espacios donde poder cocinar, trabajar, descansar, estar, contemplar y jugar, y donde el crecimiento y la adaptación iban de la mano con la propia exploración constructiva.

10. «La Comarca». Áreas sociales. Fotografía de Gaby Oráa, 2021.

Nahmens lo expresará así: “Casa escenográfica, casa para ver, es una proyección de sus dueños. Luz pertinaz que permiten los guiños del diseño a cielo abierto, parece el teatro donde Lupe recrea sus textos. Casa orgánica que exuda vida, hecha de infinitos trazos, como el juego de palitos chinos, crece, se reinventa y muta. Pícaros pasillos y laberintos que conducen a opciones poco convencionales de entrepisos, terrazas voladoras y habitaciones secretas, la última casa del callejón es puesta en escena que se prolonga hasta el asfalto”.

11. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Axonometría vista desde el patio y despiece.

En medio de un aparente desorden que, sin embargo, obedece a un serio rigor constructivo, son las fotografías que la muestran la mejor carta de presentación de la casa las cuales, hay que decirlo, se encuentran hoy en día muy bien complementadas con el trabajo de reconstrucción gráfica llevado a cabo a través del blog Catálogos de Arquitectura (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com), donde el modelo 3d y dibujos fueron elaborados por Natasha Mahmud y la edición de imágenes por Ramón Fermin.

12. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Axonometrias exterior y estructural.

“La Comarca” y su proyectista fueron incorporados por William Niño Araque como representativos de la segunda de las cuatro «éticas tendenciales de actuación» (“La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa”) que desarrolla en el texto “Escuela de Caracas. Reflexiones breves para una primera aproximación a la Arquitectura Contemporánea en Venezuela”, recogido en la revista Estilo, año 3, nº 12 (1992).

13. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Cortes fugados.

Esta tendencia es explicada por Niño Araque de la siguiente forma: “Uno de los elementos más abruptos y conflictivos de la reflexión arquitectónica se da a comienzos de los ochenta con el abandono del propósito de explicar el proyecto arquitectónico como un todo funcional y de coherencia compositiva y visible: la ruptura de la unidad de la obra en aspectos diversos, controlados por criterios arbitrarios o de distinta naturaleza, la autonomía formal de los cerramientos y fachadas respecto a la organización espacial, y la búsqueda paciente de una atmósfera figurativa que hable del lugar -búsqueda a veces matizada con intenciones vernaculares-, dibujan los rasgos teóricos fundamentales de esta opción.

14. Algunas de las obras que para William Niño Araque ejemplifican «La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa», segunda de las «éticas tendenciales de actuación» de una «posible» Escuela de Caracas. Izquierda arriba: Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes, Escuela de Metalurgia de la UCV (1982-1987); Izquierda abajo: Felipe Delmont, Casa La Comarca (1983); Centro arriba: Edmundo y Oscar Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas, edificio Atrium (1988); Centro abajo: Oscar Tenreiro y Francisco Sesto, una de las casas Furió (1987); Derecha arriba: Julio Maragall y Miguel Carpio, edificio residencial Villa Bermeja (1981); Derecha abajo: Jimmy Alcock, Quinta La Ribereña (1976).

La forma arquitectónica se descompone ahora en 3 aspectos independientes y a veces enfrentados a la pura visibilidad: organización, imagen e interioridad. La arquitectura depende, para su percepción y creación, de la experiencia pasada y de la asociación emotiva, y estos elementos simbólicos y representativos suelen entrar en contradicción con la forma, la estructura y el programa a los que van asociados en el mismo edificio; la arquitectura se transforma así en la secuencia de espacios o hipótesis que solamente se pueden descubrir o descifrar a partir del tránsito”.

15. «La Comarca». Dos imágenes que ilustran aspectos claves en su caracterización.

Observados a través de este lente, los primeros pasos que da Felipe Delmont tras graduarse en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Montreal, Canadá  en 1973 y hacerlo luego en la FAU UCV en 1979, caracterizados por una intensa actividad profesional signada por la exploración de aspectos ligados con el lenguaje de la arquitectura, la tradición y el concepto del “construir”, se verán reflejados en “La Comarca”: “… una suerte de manifiesto de arquitectura no-moderna, en la que se expresan los conceptos de libertad, anarquía, neurosis y remodelación, que amarran la idea de la casa, y el enfrentamiento entre las visiones estéticas de la imagen ingenua con la imagen profesional referidas al tema del habitar”, según palabras de Niño Araque.

16. «La Comarca». Sabor de hogar.

A lo cual añadirá, tomando parte de las ideas expresadas por Delmont en la memoria de la Bienal del 87: “El interés de Delmont no se dirige a la costumbre sino a una forma de conocimiento del pasado, racionalmente considerado como precedente: el recurrir a la arquitectura histórica como principio de autoridad bajo el argumento de ‘lo popular’, exige por primera vez en la arquitectura venezolana reconocer la continuidad de los aspectos esenciales (y no ideológicos). La rusticidad de sus acabados, las técnicas constructivas y los materiales, unida a la idea de una casa tropical, bucólica e inacabada en un estado crónico de remodelación, propone el arquetipo de la ‘cabaña primitiva’ como casa de los sueños. La casa, por lo tanto, se empieza a construir sobre los árboles, inaccesible: el terreno se delimita desde lo interno con muros altos y se vuelve territorialidad”.

17. Evocaciones arquetípicas a las que remite «La Comarca». La casa en el árbol (izquierda) y la cabaña primitiva (derecha).

Casa de autor diseñada para sí mismo, que a la vez evoca imágenes arquetípicas como la casa en el árbol, que invita a establecer comparaciones, aunque sea algo forzadas, con la Casa del puente de Amancio Williams o Falling Water de Wright en cuanto a la manera como se incorpora al diseño un curso de agua, e incluso con la idea del “árbol para vivir” de Fruto Vivas, y que invita a revisar La casa de Adán en el paraíso de Joseph Rykwert, lo cierto es que “La Comarca” debe ser estudiada conectando sus dimensiones físicas, ambientales, constructivas y poéticas.

18. «La Comarca». Abstracción (planta de techos) y realidad (ambientación interior).

El diálogo que establece con el paisaje del Ávila en una zona históricamente caracterizada por su frescura y humedad cercana a la quebrada Tócome; la optimización del uso de la parcela recurriendo a la ocupación de los retiros y a la verticalidad; la disolución de los límites entre el interior y el exterior a favor de una permeabilidad total donde la naturaleza invade el espacio habitable; el recorrido a través de escaleras y puentes abiertos, emulando la sensación de habitar una «casa en el árbol» o un micro barrio que se ajusta a su condición de casa-patio y su verticalidad; su particular tectónica asociada al origen de sus componentes a través de la cual se integran materiales rescatados de demoliciones de la ciudad: losas de pisos antiguos, puertas desechadas y ventanas coloniales; el contraste constructivo entre la estructura portante y el uso de técnicas tradicionales como cielorrasos de caña brava, celosías fijas y la desnudez de sus acabados que permiten que la edificación envejezca de forma natural en el trópico; la disposición de las fachadas y los cerramientos permeables (celosías y vanos abiertos) que aprovechan las corrientes de aire descendentes del Ávila, eliminando la necesidad de climatización mecánica; el uso de la propia masa vegetal como tamiz solar que regula la luz y disminuye la temperatura interna; y su condición de organismo vivo y mutante que también se vincula con la vecindad a la que pertenece, hacen de “La Comarca” un ejemplo poco convencional lleno de lecciones a aprender.

19. Cuatro trabajos realizados por Felipe Delmont en Venezuela. Arriba izquierda: Urbanización San Felipe, Maracaibo, 1982. Arriba derecha: Complejo residencial La Otra Banda, Puerto La Cruz, 1989-1991. Abajo izquierda: Complejo residencial Babilonia, Lechería, Puerto La Cruz, 1989-1991. Abajo derecha: Posada Congo Mirador, Santa Fe de Chirivichí, 1999-2005.

Para Delmont “La Comarca” significó en inicio en firme de una “arquitectura armada de la honesta potencia del sentido del goce” que “tiene la escala de lo vecinal, lo colectivo, lo concertado en respeto del libre albedrío individual”, tal y como se recoge en https://www.felipedelmont.com/. Como urbanista, es creador de la teoría de La Ciudad de los Caminos Cortos un modelo de desarrollo urbano a escala humana que mantiene una relación estrecha y equilibrada con su entorno rural o natural, que busca reducir las distancias de desplazamiento cotidiano, priorizando la sostenibilidad, la gobernanza y la conservación del patrimonio cultural y natural y que propone que la ciudad no se separe de su territorio de sustento y de su contexto histórico. Esta teoría ha servido para la mejor comprensión de los retos urbanos que enfrentan diversos sitios patrimoniales protegidos por la denominación UNESCO en el mundo, entidad con la que Delmont trabaja desde 2002 como experto en ciudades patrimoniales, planificación y paisajes urbanos históricos.

20. Luang Prabang, Laos, fue incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1995. Posteriormente fue objeto de un PLAN DE SALVAGUARDA Y PUESTA EN VALOR realizado entre 2002 y 2016 cuyo Director de Proyecto fue Felipe Delmont.
21. Felipe Delmont como Director del Proyecto. ESTRATEGIAS OPERACIONALES, PLAN DE SALVAGUARDA Y PUESTA EN VALOR, Luang Prabang, Laos, 2002. Centro de Patrimonio Mundial UNESCO / Alcaldía de Chinon.

Como conocedor del tema, Delmont “no entiende el patrimonio como algo que conservar y ‘museificar’ sino como patrimonio vivo, en tanto re-apropiado por el habitante, a su escala. El patrimonio así entendido, propone un modelo a multiplicar puesto que permite recobrar el hilo -interrumpido por la modernidad-, de la construcción orgánica milenaria de la ciudad en su paisaje urbano histórico, de la cultura que nos define como seres humanos”.

22. Cuatro trabajos en los que Felipe Delmont participa como experto en ciudades patrimoniales, planificación y paisajes urbanos históricos. de la UNESCO.

Su obra abarca países como Venezuela, México, Francia y Laos compartida entre trabajos realizados al amparo de la UNESCO y encargos individuales a nivel de arquitectura y ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal.

1. Captura de Google Earth.

2-8, 15, 16, 19, 20, 21 y 22. Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)

9 y 10. Felipe Delmont, una casa siempre afuera (https://prodavinci.com/felipe-delmont-una-casa-siempre-afuera/)

11-13. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/)

14. Colección Crono Arquitectura Venezuela

17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/); y Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)

ES NOTICIA

Daniel Libeskind es galardonado con el Praemium Imperiale de Arquitectura 2026

Escrito por Antonia Piñeiro

Publicado el 9 de septiembre de 2026

Tomado de https://www.archdaily.com

El Praemium Imperiale es un premio artístico internacional que reconoce logros excepcionales en arquitectura, pintura, escultura, música, teatro y cine. El galardón es otorgado anualmente desde 1988 por la Asociación de Arte de Japón, con un aplazamiento en 2020 debido a la pandemia de COVID-19. Entre los galardonados anteriores se encuentran el arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura, el arquitecto y humanitario japonés Shigeru Ban y el arquitecto burkinés-alemán Francis Kéré, reconocidos por la asociación como profesionales «que trascienden las fronteras nacionales y étnicas, encarnando la cultura y las artes de nuestro tiempo». Este año, el galardonado en la categoría de arquitectura es el arquitecto polaco-estadounidense Daniel Libeskind, cofundador de Studio Libeskind, conocido por el diseño del Museo Judío de Berlín y el Plan Maestro del World Trade Center en Nueva York.

Museo de Historia Militar de Dresde. 2011

El martes 8 de septiembre se anunciaron los galardonados con el Praemium Imperiale 2026 en París, Roma, Berlín, Nueva York, Londres y Tokio. La Asociación Japonesa de Arte considera la arquitectura una forma de arte, reconociendo la obra de Libeskind junto con la de Cate Blanchett en teatro y cine, la de Jenny Holzer en pintura, la de Andy Goldsworthy en escultura y la de Herbert Blomstedt en música. Los cinco galardonados son reconocidos por sus logros personales y sus contribuciones al enriquecimiento de la comunidad global, y cada uno recibe un premio de 15 millones de yenes y una carta de reconocimiento. Se les entregará una medalla en una ceremonia de premiación en Tokio el 28 de octubre de 2026.

Pabellón Vanke en la Expo Milán 2015.
Reflections. 2011.

Junto al reconocimiento, la Asociación ofrece una perspectiva sobre la trayectoria y los logros de Libeskind. El arquitecto y urbanista es reconocido por su capacidad para evocar la memoria cultural a través de una arquitectura original y de gran resonancia emocional, y por su compromiso de toda la vida con la música, la filosofía y la literatura. La Asociación destaca su origen binacional como inmigrante polaco en Estados Unidos y sus primeros logros como músico antes de dedicarse a la arquitectura. Como diseñador arquitectónico, subraya la sensibilidad de Libeskind hacia el sonido y la experiencia física, así como su firme compromiso con el diseño a mano alzada, equilibrando el riesgo con el respeto por la historia. Entre sus obras actuales, la organización cita la amplia gama de proyectos de Studio Libeskind, que incluyen museos, salas de conciertos, centros de convenciones, edificios universitarios, hoteles, complejos comerciales y torres residenciales; el Centro de Descubrimiento Albert Einstein en Ulm, Alemania; y su libro de 2018, Edge of Order, sobre su filosofía de diseño y su trayectoria creativa.

Monumento Nacional del Holocausto. 2017.

Libeskind también ha sido galardonado con la Medalla Goethe, el Premio de Arte de Hiroshima, el Premio de la Paz de Dresde y el Premio Europeo de Derechos Civiles de los Sinti y los Romaníes. Entre los proyectos más recientes de su estudio se encuentra un nuevo complejo residencial de alta densidad en Seúl, Corea del Sur, diseñado en colaboración con HJ Design Partners y SAMOO Architects & Engineers, con sede en Seúl. El proyecto de remodelación Daechi Ssangyong 1 sustituye un complejo existente de cinco edificios y 630 viviendas en Daechi-dong, Gangnam-gu, por seis nuevas torres residenciales de hasta 49 plantas y cerca de 1.000 viviendas. La firma también está diseñando un edificio de uso mixto de más de 20.000 m², con un muro verde e incorporando materiales de origen biológico, para transformar la zona de la estación de Issy-les-Moulineaux en París, junto a la futura estación de la línea 15 del Grand Paris Express, y está renovando el Boerentoren, una torre art déco y uno de los primeros rascacielos de Europa, situado en el corazón de Amberes, Bélgica.

ACA

ES NOTICIA

El Guggenheim Abu Dhabi de Frank Gehry se inaugurará en diciembre

Escrito por Romullo Baratto

Publicado el 28 de julio de 2026

Tomado de https://www.archdaily.com

El Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi ha anunciado que el Guggenheim Abu Dabi abrirá sus puertas al público el 11 de diciembre de 2026 en la isla de Saadiyat. El museo, diseñado por el fallecido Frank Gehry, se convierte en la cuarta institución de la red global del Guggenheim, sumándose a las sedes de Nueva York, Venecia y Bilbao.

El proyecto se anunció por primera vez en 2006. La construcción comenzó en 2011, se suspendió durante varios años en medio de tensiones económicas y cambios en los contratos, y se reanudó en 2019. La fecha de finalización prevista para 2025, establecida en 2021, se postergó finalmente hasta este diciembre.

El museo está compuesto por diez conos escultóricos —nueve revestidos con malla de acero inoxidable y uno de ónix y vidrio— que se elevan hasta 88 metros de altura y forman un perfil irregular sobre un atrio central. Treinta galerías de distintas alturas y configuraciones rodean el atrio, junto con un centro de arte y tecnología, instalaciones infantiles, archivos, una biblioteca y un laboratorio de conservación.

El museo abarca un total de 80,000 metros cuadrados de superficie construida, con 11,600 metros cuadrados de espacio de galería interior y 23,000 metros cuadrados de áreas de exhibición al aire libre, lo que lo convierte en la más grande de las cuatro sedes del Guggenheim.

El Guggenheim Abu Dabi ha estado conformando su colección desde 2009, con un acervo organizado de manera temática —que abarca categorías como Abstracción, Cultura Popular y Tierra— en lugar de cronológica. La directora de la Fundación Guggenheim, Mariët Westermann, ha señalado que el museo aspira a presentar una colección con raíces regionales, pero de alcance global, con obras significativas de Medio Oriente, Asia y el norte de África. A diferencia de las otras sedes de la Fundación, las obras de arte adquiridas pertenecen al gobierno de Abu Dabi, que ha financiado la construcción con más de 1,000 millones de dólares, y las decisiones clave de contratación se han tomado de manera conjunta entre la Fundación y el Departamento de Cultura y Turismo.

El museo completa uno de los últimos recintos principales en un distrito cultural que los Emiratos Árabes Unidos han pasado años y miles de millones de dólares desarrollando, tras el Louvre Abu Dabi de Jean Nouvel, inaugurado en 2017, y el Museo Nacional Zayed de Foster + Partners, que abrió sus puertas en diciembre de 2025. Gehry también diseñó el cercano centro de artes escénicas Dar al Funoon Abu Dabi, actualmente en construcción en el mismo terreno.

ACA

¿SABÍA USTED…

… que en 1928 la Caribbean Petroleum Co., empresa matriz de la Royal Dutch Shell, construye en Maracaibo el campo petrolero llamado Colonia Las Delicias?

1. Vista aérea desde el norte del sector residencial de la Colonia Las Delicias, Maracaibo (c. 1928).

Desde su primera fundación el 8 de septiembre de 1529 por el explorador alemán Ambrosio Alfinger (más allá de su refundación en 1569 por Alonso Pacheco y su fundación definitiva en 1574 por Pedro Maldonado), Maracaibo, capital del estado Zulia, tuvo un crecimiento si se quiere controlado en torno a su ubicación original en la orilla oeste de la garganta del lago al que dio su nombre. Su privilegiada localización la convirtió, durante el período colonial, en puerto importante para la salida de los productos cultivados en el piedemonte andino hacia España; condición que se consolida en el siglo XIX, al convertirse en el segundo puerto comercial del país y dominar el intercambio de mercancías entre el occidente venezolano y norte de Colombia con Europa y Norteamérica.

2. Mapa de Maracaibo de 1759. La cuadrícula fundacional de la ciudad se sintetiza en un cuadrado, cuyo centro es la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar) y se extiende en dirección este y oeste.
3. Mapa de la ciudad de Maracaibo dibujado por el venezolano Manuel S. Soto y publicado en 1889 por la Imprenta Nacional de Venezuela. El plano, orientado con el norte en la parte superior, muestra el tamaño de la ciudad a finales del siglo XIX, cuando no llegaba a los 50.000 habitantes. En el momento de la publicación de este mapa, Maracaibo se encontraba en crecimiento, tal y como lo atestigua la presencia de las dos primeras líneas de tranvía en el mapa. La primera, inaugurada en 1883, iba desde el centro, rodeando la bahía por el sur, hacia Los Haticos. La segunda, inaugurada en 1886, recorría la costa en dirección contraria, hacia Empedrados.

“Maracaibo, para 1891 era una ciudad de 34.740 habitantes, dividida en los municipios Bolívar, Santa Bárbara, Chiquinquirá, Santa Lucía y Cristo de Aranza. Su extensión era un poco mayor a la del pasado hispano; había crecido principalmente hacia el norte con las áreas del Saladillo y el Empedrado. Hacia finales del siglo XIX, algunos de los servicios que la ciudad no pudo dar cabida se ubicaron en las afueras: el Matadero al final de Bella Vista (1891) y depósitos de agua como el pozo de la Hoyada (1895) en ese mismo sector o el Cementerio de Las Delicias (1879); las rutas de los tranvías: Bella Vista, Delicias, Milagros y Haticos produjeron una estructura tentacular que anunciaba el futuro crecimiento urbano”, apuntará Elisa Quijano en “La dualidad urbana y social en la Maracaibo petrolera (1920-1940)”, artículo publicado en el nº2, 2004 de Registros, Revista de Investigación Histórica de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina.

Las afueras al norte de la ciudad, que incipiente, desordenada y tímidamente se fueron convirtiendo en su zona de expansión a comienzos del siglo XX, dada la preferencia por parte de las elites herederas de la actividad agroexportadora para construir allí sus mansiones, presagio del abandono del centro de la ciudad, serían las que definitivamente asimilarían el impacto de produjo el Reventón del pozo Barroso nº2, el 14 de diciembre de 1922. Dicha circunstancia que dio inicio al boom petrolero, cambiaría de pronto el ritmo urbano el cual estuvo acompañado por un incremento en su población que pasó de 46.706 habitantes en 1920 a 83.893 en 1926, incremento que estaría compuesto grosso modo por personal contratado por las empresas petroleras por un período de tiempo definido que luego regresaban a su lugar de origen, por quienes venían a probar suerte en la nueva industria y buscaban un modo de vida más estable y, también, por un grupo que buscó aprovecharse del caos existente para sobrevivir al margen de la ley.

Convertida en el centro de operaciones de la disruptiva industria petrolera, la situación agravó males ya existentes a los que se sumaron “la especulación, el aumento del costo de la vida, el desorden, los abusos de las compañías, el enriquecimiento fácil y una economía que fluctuaba constantemente produciendo un verdadero desequilibrio”, señalará Quijano.

4. Izquierda: Maracaibo a finales del siglo XIX. Derecha: Plano de Maracaibo de 1927. Al norte, en lo que se denominó como «la otra ciudad», aparece dibujado en líneas punteadas –señalando que responde a una planificación, no construida aún- una trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras con las vías de tranvía ya establecidas, las cuales los enlazarían a la ciudad tradicional.

La expresión más significativa de esa transformación fue el surgimiento de un asentamiento de población, separado y diferenciado de la ciudad tradicional, tanto por su localización geográfica como por la morfología del tejido urbano. Maracaibo, “que había permanecido compacta durante siglos, atraviesa por el primer proceso de desintegración, que se manifiesta tanto en su estructura espacial como en la forma de usar la ciudad por sus habitantes: el nuevo asentamiento concentraría las residencias de los ejecutivos petroleros y la elite comercial maracaibera acompañada de actividades complementarias como clubes, escuelas, entre otros, todas ellas conformaban un espacio urbano de anchas avenidas y edificios aislados; mientras el resto de las actividades continuaban concentradas en la ciudad histórica que mantenía la estructura heredada de la cuadrícula hispana y las edificaciones continuas desarrolladas durante el siglo XIX”, afirmarán Quijano y Ethel Rodríguez-Espada en ocasión de publicar “Petroleum city planning. Study case: Maracaibo, Venezuela”, en las memorias de Petroleum City Planning: Maracaibo, 42nd ISoCaRP Congress 2006.

Ante ese panorama, la división territorial de la urbe distinguiría tres zonas: “la zona urbana, densamente edificada, cuyos límites coincidía con la ciudad decimonónica; la zona del ensanche, que abarcaba los terrenos pertenecientes a la ciudad; y la zona rural; la zona del ensanche se distinguía como un barrio residencial periférico, mientras la zona urbana tradicional seguía manteniendo el control de la dinámica administrativa de la ciudad”, añadirán Quijano y Rodríguez-Espada.

Así, la zona del ensanche acogerá los asentamientos que quedarían fuera del trazado colonial consolidado. Ello se podría interpretar como el resultado de un proceso sinérgico de acumulación de las decisiones de ordenamiento urbano del gobierno municipal y de las necesidades de alojamiento cuadros ejecutivos principales de las empresas petroleras. “Su materialización responde a lo dispuesto en el plano de la ciudad del año 1927, en el cual aparece dibujado en líneas punteadas –señalando que responde a una planificación, no construida aún- una trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras con las vías de tranvía ya establecidas, las cuales los enlazarían a la ciudad tradicional”. Por otro lado, “mientras para la zona urbana se establecen normativas de índole higienistas y se determina el tipo de construcción en alineación con la calle y de manera continua; en la zona de ensanche se opta por construcciones aisladas en la parcela, con retiros en sus cuatro lados y se prevé anchas avenidas urbanas acompañadas de arboledas”.

5. Detalle del Plano de Maracaibo de 1927 donde se puede apreciar mejor la trama cuadriculada que uniría los enclaves de las colonias petroleras en lo que se llama «La otra ciudad».

Este proceso de ordenación daría pie a la aparición de las ‘colonias’ o campamentos petroleros de Maracaibo a finales de la década de 1920 donde concesionarias transnacionales como la Royal Dutch Shell (vía Caribbean Petroleum Company), la Standard Oil (vía Lago Petroleum Corporation luego Creole Petroleum Corporation) y la Venezuela Gulf Oil Co.(vía Mene Grande Oil Company), crearon las condiciones para alojar a su personal técnico y centralizar sus operaciones administrativas en la región en las colonias Las Delicias y Bella Vista (Shell), Lago o Creole (Standard Oil) y Mene Grande (Gulf). A lo establecido por la Ordenanza las colonias petroleras añadirían, dadas sus características de “asentamientos tipo enclave, de uso exclusivo para el sector gerencial petrolero, autosuficientes e independientes, con equipamientos y servicios adecuados a la jerarquía de los mismos, una condición de aislamiento que las separaba del espacio urbano a través de un cerco metálico que restringía el acceso a los habitantes locales y se acompañaban de una arquitectura de edificios aislados con un lenguaje de manufactura extranjera, desconocido para los maracaiberos”.

6. Ubicación de la Colonia Las Delicias dentro de la trama actual de Maracaibo.

La Colonia Las Delicias, a la que nos dedicaremos hoy particularmente, ejemplo pionero en la ciudad, se edificó en 1928 en la zona del ensanche conectándose inicialmente con la carretera real que comunicaba Maracaibo con Rio de Hacha (Colombia) a través de un eje este-oeste que originaría la calle 77 (hoy 5 de julio). El campo conformado por alrededor de 65 viviendas unifamiliares tuvo una escuela, cooperativas de consumo, iglesia, un hospital, club social, así como los laboratorios y el edificio administrativo donde funcionaron las oficinas centrales de la empresa Venezuela Oil Concessions (V.O.C.), filial de la Shell.

7. La Calle 77 (hoy avenida 5 de julio) en los años 1950.

Se desarrolló en el sector hoy conocido como Tierra Negra, en sentido norte sur, entre la mencionada calle 77 y la calle 70 y las avenidas 9 y 10 (donde la avenida 9B pasa por la mitad), ocupando 14 manzanas trazadas ortogonalmente. A ellas deben sumarse otras tres cuadras: dos al este entre las avenidas 8 y 9 y las calles 74 y 76, ubicándose en la manzana limitada por las calles 75 y 76 el hospital Caribbean (hoy conocido como Centro Médico de Occidente, terminado en 1931), con acceso desde la avenida 8; y en la esquina noreste de la manzana ubicada entre las calles 74 y 75 la iglesia (Christ Church, inaugurada en 1930). La tercera manzana que escapa al trazado central de la colonia se encuentra al oeste entre las avenidas 10 y 11 y las calles 71 y 72 y es de uso residencial. La escuela se ubicaba entre las avenidas 9B y 10 y las calles 70 y 71 donde hoy funciona el Colegio Claret, y el centro social y la cooperativa en manzanas interiores. Sobre la calle 77 como frente del conjunto se ubicarían el edificio administrativo (conocido como “Las Laras”) y el de los laboratorios geológicos (conocido como “Los Chaguaramos”).

8. Colonia Las Delicias. Izquierda: Límites. Derecha: Localización de los usos de apoyo.

Como ya se adelantó, al igual que el resto de las colonias petroleras, Las Delicias tuvo en la insularidad y la autosuficiencia dos características claras que acompañaron la ruptura drástica con las costumbres de la ciudad tradicional.

A diferencia del crecimiento histórico marabino, alineado de cara al puerto y la costa, Las Delicias se edificó de forma deliberada en una zona no costera y completamente aislada, rodeada en sus inicios por una densa vegetación silvestre.

Segregada físicamente del resto de Maracaibo mediante cercados y garitas de control, adentro se llevaba un estilo de vida ajeno a la realidad local, estructurado de forma jerárquica para albergar principalmente al staff de directivos y técnicos extranjeros. No dependía de la precaria red de servicios de la Maracaibo de los años 20 ya que tenía sus propios sistemas independientes de acueductos, tendido eléctrico y saneamiento.

9. Vista aérea desde el norte del sector residencial de la Colonia Las Delicias, Maracaibo (c. 1928). En primer plano se puede observar un grupo de viviendas aisladas, alargadas, de un piso y con techo a dos aguas, organizadas en torno a una redoma. En segundo plano se ve otra tipología en la que las casas, más compactas, de dos pisos y con techos a cuatro aguas se encuentran en medio de una zona arbolada. Al fondo, a lo lejos, se encuentra en centro histórico de la ciudad de Maracaibo.

En resumen, la colonia contó con “una localización ambiental ventajosa, al emplazarse en cotas elevadas, ventiladas y de visuales abiertas, …siguiendo el patrón del suburbio norteamericano y de las llamadas villas marabinas. De hecho, las unidades de vivienda respondían a criterios de ‘ciudad jardín’, con retiros que impedían la construcción adosada. Crearon un frente discontinuo donde lo urbano sólo era perceptible por la presencia de una acera perimetral. Las viviendas se resolvían con diseños compactos, siendo extrovertidas, sin patios y rodeadas de jardines, y con materiales propios de la arquitectura petrolera como hierro, aglomerados y chapas. Muchas de ellas eran totalmente de madera, prefabricadas, o presentaban algunos componentes o elementos de este tipo, ya que dicha tecnología respondía a las urgencias constructivas que generaba la necesidad de cobijar rápidamente a un número importante de técnicos y operativos”, comentará Henry Vicente en “La arquitectura venezolana del siglo XX en proceso de apertura. Estratos petroleros y travesías de ida y vuelta” texto publicado en el portal Prodavinci el 28/11/2021. Cabría añadir que las viviendas adoptaron además rasgos de la arquitectura anglocaribeña adaptada al clima local en la que destacan corredores periféricos, grandes aleros, persianas de madera y techos de gran altura para la ventilación cruzada.

10. Colegio de la Colonia Las Delicias (c.1950).
11. Vista aérea del Edificio Los Chaguaramos (c.1960) donde funcionaron los laboratorios geológicos de la Shell (hoy demolido).
12. Colonia Las Delicias. Iglesia Christian Church (1930).

Ante la desaparición casi completa de las casas que la caracterizaron y de algunas edificaciones de apoyo, quedan aún, como vestigios, dos que imponen su presencia. Es el caso del edificio Las Laras y del hoy conocido como Centro Médico de Occidente.

13. Edificio Las Laras (c.1953). Fachada principal hacia la Calle 77 (avenida 5 de julio).

El Edificio Las Laras, construido en 1928, constituye el testimonio arquitectónico administrativo más representativo del inicio del auge petrolero en el estado Zulia. Situado sobre la avenida 5 de Julio (avenida 77), funcionó (según lo ya expresado) como la sede ejecutiva y operativa principal de la Shell en Maracaibo antes de la reorganización de sus oficinas a mediados del siglo XX. Se levanta en un momento en que a raíz de la expansión masiva de la extracción petrolera en la cuenca del Lago de Maracaibo durante la década de 1920, la Caribbean Petroleum Company (filial de la Shell) necesitaba un centro de comando urbano para coordinar sus actividades de exploración, transporte, asuntos legales y relaciones laborales. El nombre “Las Laras” proviene de los ejemplares de lara (samanes) plantados en el terreno xerófito que rodeaba la instalación, integrando el edificio en un entorno arbolado y ajardinado dentro de la naciente Colonia Las Delicias.

14. Edificio Las Laras. Detalle de fachada y de la galería abalconada.

Aunque no se conserva registro del arquitecto proyectista individual, la obra destaca por una hábil síntesis entre la tradición constructiva anglocaribeña y las técnicas locales de adaptación al clima tropical marabino:

  • Tipología de galería perimetral (Verandah): El volumen rectangular de dos niveles está completamente rodeado por verandas o galerías abalconadas en ambas plantas. Estos corredores sombreados protegen los muros de la radiación solar directa y evitan el sobrecalentamiento de las oficinas interiores.
15. Dos vistas del edificio Las Laras.
  • Sistema de ventilación pasiva: Su distribución espacial, estructurada en torno a un patio central, permite que las brisas crucen la totalidad del edificio desde las galerías exteriores hacia el patio interior, generando un flujo continuo de aire fresco.
16. Edificio Las Laras. Fachada principal. Acceso.
  • Relación de vanos y alturas: Cuenta con ventanales altos y gran altura libre entre pisos, favoreciendo que el aire caliente ascienda y se evacúe por la parte superior de las estancias, un principio clave bioclimático previo al uso masivo del aire acondicionado.
17. Edificio Las Laras. Patio interior.
  • Detallado técnico y carpintería: Destaca la utilización de madera en soportes, canes, balaustradas y cubiertas inclinadas, combinada con una fachada de acento monumental en su pórtico central de acceso.

Las Laras fue una de las primeras edificaciones en contar con aire acondicionado en la ciudad y también poseía un sistema de refrigeración de agua helada, que requirió de un enorme patio trasero para ubicar los aparatos que la hacían funcionar. Más adelante, dicho patio se convirtió en áreas de estacionamiento con capacidad para 400 vehículos aproximadamente.

El edificio funcionó ininterrumpidamente como búnker corporativo de la Shell hasta 1956, año en que la transnacional mudó sus operaciones principales a Caracas y a los campos de la Costa Oriental del Lago. Luego pasó a acoger diversas dependencias públicas y corporativas albergando a la CANTV, al Consejo Zuliano de Planificación (CONZUPLAN) y al Instituto de Investigaciones Petroleras de La Universidad del Zulia (LUZ). En 1991 fue declarado Monumento Histórico Nacional (Gaceta Oficial Nº 34.831) por su excepcional valor patrimonial y su significado en la memoria industrial de Venezuela.

18. Así lucía el edificio Las Laras antes de su recuperación en el año 2003 tras el voraz incendio que lo consumió el 24 de junio de 1994.

Lamentablemente, en 1994, un voraz incendio destruyó gran parte de su estructura interna de madera y tejado, dejándolo en condiciones de abandono durante casi una década. Posteriormente (año 2003), fue objeto de un riguroso proyecto de restauración para preservar su estructura original y adaptar sus áreas a actividades administrativas y culturales. Desde 2010 es sede del Centro Cultural y de Artes PDVSA La Estancia.

19. Vista aérea desde el noreste del edificio Las Laras (2007).

En cuanto al que inicialmente se denominó Hospital Caribbean que nació para la atención médica de los trabajadores de la Royal Dutch Shell y sus familias en la colonia Las Delicias, se trató de una moderna instalación hospitalaria, proyectada en Holanda, que en 1931 sustituyó un pequeño hospital de 15 camas. Se dice que el proyecto fue diseñado originalmente en 1928 en Holanda por los reconocidos arquitectos suecos Hakon Ahlberg y Andrés Tengbom para la Caribbean Petroleum Corporation pensado para ser construido en Nigeria, pudiendo ser adaptado perfectamente a Maracaibo debido a las marcadas similitudes climáticas entre ambas regiones.

20. Colonia Las Delicias. Hospital Caribbean (c.1950).

El edificio principal de dos pisos fue proyectado con una distribución geométrica en forma de H configuración que, además de ser funcional para la distribución de pasillos y salas, servía como un rasgo distintivo (una cruz o señalización visual) para evitar bombardeos al identificar claramente el complejo como un hospital. Como parte de la tipología de las construcciones de las compañías petroleras extranjeras de la época, la estructura se diseñó para mitigar el intenso calor de la región zuliana. Incluía techos altos, pasillos perimetrales y una disposición de ventanales pensada para maximizar la ventilación cruzada antes de la masificación del aire acondicionado central.

21. El Hospital Caribbean en la actualidad luego de ser remodelado y ampliado después de 1964 cuando se empezó a llamar Centro Médico de Occidente.

Tras su inauguración fue dirigido por el médico holandés Dr. Arius Van Tienhoven hasta el año 1940, cuando se designa como director al médico venezolano Dr. Luis María Salas. En 1964 la compañía Shell de Venezuela vende la instalación hospitalaria a un grupo de médicos venezolanos liderados por el Dr. Rafael Fortique, quienes la remodelan y equipan, llamándola Centro Médico de Occidente. Los nuevos propietarios dotaron al hospital con 70 camas (15 para pediatría) y cubrieron diferentes áreas médicas con 19 especialistas. A los cuatro años de funcionamiento pasó a ser la única clínica del interior del país que contaba con una bomba de cobalto para el tratamiento del cáncer, además de distinguirse en la prestación de asistencia médica en el sector privado en Venezuela.

Para finalizar, hay que agregar que el acelerado crecimiento demográfico de Maracaibo y el trazado de nuevas avenidas llevado a cabo entre los años 1950 y 1970 derrumbaron progresivamente las cercas físicas que separaban a las colonias petroleras del resto de la urbe.Tras la estatización de la industria en 1976, las colonias se incorporaron por completo al tejido residencial público, reconvirtiendo viviendas en parcelas comerciales o residenciales y recuperando inmuebles emblemáticos como patrimonio histórico y cultural.

22. Una de las contadas casas que todavía permanecen en pie de la Colonia Las Delicias fundada en 1928, ubicada en la esquina de la Calle 74 con avenida 9. La transformación del sector, por contraste, puede apreciarse en la fotografía.

Por tanto, hablar de la presencia actual de la Colonia Las Delicias en Maracaibo implica reconocer una clara paradoja urbana: su arquitectura residencial original ha desaparecido casi en su totalidad, pero su trazado morfológico sigue estructurando buena parte del centro moderno de la ciudad.

Aunque efectivamente se puede afirmar que la colonia como enclave residencial y tipología arquitectónica sufrió un proceso acelerado de erosión y sustitución, más que una desaparición absoluta, lo que ocurrió fue una metamorfosis funcional y densificación terciaria.

En síntesis, la Colonia Las Delicias no desapareció por abandono, sino por fagocitación urbana: fue absorbida y reconvertida por el propio crecimiento económico que la industria petrolera desencadenó en Maracaibo desde hace ya casi 100 años.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 9. Jesús Manuel Roa (https://www.facebook.com/photo/?fbid=505574507226286&set=gm.2885051891732871)

2. AHZulia (https://www.facebook.com/academiahez/posts/mapa-de-maracaibo-de-1759-la-cuadr%C3%ADcula-fundacional-de-la-ciudad-se-sintetiza-en/552861559545797/)

3. Mapas Milhaud (https://mapasmilhaud.com/mapas-urbanos/plano-de-maracaibo-1889/)

4. Elisa Quijano. “La dualidad urbana y social en la Maracaibo petrolera (1920-1940)”, Registros, nº2, 2004.

5. Elisa Quijano y Ethel Rodríguez-Espada. “Petroleum city planning. Study case: Maracaibo, Venezuela”, en memorias de Petroleum City Planning: Maracaibo, 42nd ISoCaRP Congress 2006.

6. Captura de Google Earth.

7. @intro.mcbo (https://www.instagram.com/p/DWXARChlCZR/)

8. Arquitectura Petrolera en Venezuela. 1920-1960 (https://es.slideshare.net/slideshow/arq-petrolera-19201960/43957513)

10. Felix J. Rivas (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10228077037091630&set=pcb.3032945770276815)

11. Martha Gallardo Mantilla (https://www.facebook.com/photo/?fbid=6873857169327900&set=pcb.3490677661170288)

12. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

13. Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4252401144905073/)

14. @montiivan2017 (https://www.instagram.com/p/DY5-XwjmT3h/)

15. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Las_Laras.jpg); y El Maracucholario (https://www.facebook.com/ElMaracucholario/posts/las-laraseste-es-otro-de-los-lugares-referenciales-de-la-maracaibo-de-hace-algun/882168641890296/)

16. AEN (https://asiesnoticias.com/pdvsa-la-estancia-presentara-funcion-especial-en-cine-jardin-de-maracaibo/)

17. VTV CANAL 8 (https://x.com/VTVcanal8/status/1073789747133263872)

18. Felix J. Rivas (https://www.facebook.com/groups/2132246473680087/posts/3626424654262254/)

19. Maracaibo cenital. Fundación para la Cultura Urbana, 2007. Fotografía de Nicola Rocco.

20. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

21. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y @lucianoviajero3 (https://www.instagram.com/p/Da_wsyKNP7c/)

22. José E. Arnó Ortega (https://ca.pinterest.com/pin/384917099384526140/)