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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 476

En nuestro periódico recorrido a través de casas verdaderamente significativas que se encuentran dentro del paisaje urbano caraqueño, hoy nos detendremos en una pieza ubicada al norte de la urbanización Los Chorros que le ha permitido a su proyectista/propietario/constructor convertirla en lugar para expresar una manera de entender la arquitectura y en ejemplo de cómo abordar las diferentes variables que la acompañan. Nos referimos a “La Comarca” de Felipe Delmont que data de 1983, pudiéndose decir que hasta hoy todavía ofrece signos de no estar del todo acabada, siendo esta (su adaptabilidad y mutabilidad en función de las necesidades requeridas por el núcleo familiar que ha acogido a lo largo del tiempo), una de las múltiples aristas bajo las cuales puede ser analizada.

1. Sector de la urbanización Los Chorros, Caracas, donde se localiza «La Comarca».

Sin duda, es la reconocida dramaturga, directora y actriz de teatro venezolana Lupe Gehrenbeck, compañera de Delmont durante más de cuarenta años, quien ofrece la mejor bienvenida a quien quiera interesarse en conocer esta vivienda levantada sobre una parcela de 270 m2 y que tiene aproximadamente 360 m2 de construcción. Para ella, según se recoge en la página oficial del arquitecto, “La Comarca es una casa viva que cambia al ritmo de la vida de sus habitantes, del barrio, del país. Una casa que no tiene miedo, de puertas abiertas a fauna y flora, patio de vecinos, que se multiplica como si fuera arte de magia, dándole hogar al que lo necesita. La Comarca es la piel de mi familia que se reproduce en otras comarcas”.

2. Casa La Comarca. Felipe Delmont. Axonometrías que explican cómo se concibió y construyó en 1983.
3. Casa La Comarca. Felipe Delmont. Plantas.

Para Delmont, el reto que pensar y construir él mismo su propia casa lo llevó, una vez seleccionada la privilegiada parcela a las faldas del Ávila que adquirió (muy próxima a la quebrada Tócome), a irse planteando sucesivos desafíos. Ellos se encuentran claramente expresados en la memoria con la que la acompañó al presentarla en 1987 en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura (que sus organizadores acompañaron con el subtítulo “La arquitectura del lugar”), texto que junto a la cita de Gehrenbeck se convierte en la mejor guía para comprender su morfología y para evaluar si, en efecto, se lograron plasmar los objetivos trazados. Allí, se resume y describe a “La Comarca” de la siguiente manera:

4. «La Comarca» en plena construcción.

CASA SOÑADA

La casa producto de lo subjetivo. Ubicada primero en el sueño infantil, reconstrucción del vientre materno, cabaña-refugio del niño, castillo poderoso del adolescente, casa-nido, casa-seducción del joven adulto. Casa “propia” del adulto.

La casa por lo tanto se empieza a construir “sobre” los árboles, inaccesible; el terreno se delimita con muros altos y se vuelve territorio.

5. «La Comarca». Patio interior.

CASA-EDÉN

Se reconstruye aquí la casa patio, la casa jardín, la casa placentera y paradisíaca pero protegida-escondida a los ojos ajenos, sorpresa del visitante, mundo-refugio ante lo “inapropiado” de la ciudad.

Es la casa-pueblo con su propia plaza, con sus jardines, con su propio “espacio exterior” controlado, ordenado, amable e íntimo.

Es la casa perimetral que se edifica en los “retiros” preservando un jardín interior, espacio vivo y natural, porción capturada del mundo exterior, imagen del edén siempre soñado.

6. «La Comarca». Detalle de la escalera principal.

CASA TROPICAL

En oposición con los patrones propios de países con clima frío, donde la casa se vuelve cápsula, “apartamento” concentrando los ambientes bajo un mismo techo y entre cuatro paredes, aislándose del espacio exterior y aislándolos entre sí, para garantizar un mínimo de intimidad.

Aquí la naturaleza se integra a la casa. El espacio abierto penetra en ella integrando los ambientes, a la vez que los separa como elemento de transición garantizando su intimidad. La casa se ventila, respiran sus “apartamentos”, eliminando las humedades y el sopor del verano tropical.

7. «La Comarca». El exterior se convierte en interior y viceversa.

CASA INACABADA

Por su tipología meteorizada en varias edificaciones, y por la “rusticidad” de sus materiales, acabados y técnicas constructivas, la casa puede constantemente ser transformada, adaptándose a las necesidades y evolución de la familia que la habita, manteniéndose en un estado crónico de remodelación.

8. «La Comarca». Riqueza espacial.

Dicho lo anterior, el ejercicio propuesto de ir asociando sensaciones a las diferentes maneras de permanecer, recorrer o examinar su disposición, forma y manera de construirse puede conducir, si de aproximarnos a analizar ”La Comarca” se trata, a sumar a las ya mencionadas nociones otras como: “estar siempre afuera”, “edén urbano”, “casa paraje”, “casa pajarera”, “casa flotante”, “casa vertical”, “casa desnuda”, “casa a cielo abierto”, junto a otros calificativos como “acogedora”, “fecunda”, ”fresca”, “escenográfica”, “oxigenante”, “lúdica” u “orgánica”, muchos de los cuales utiliza Faitha Nahmens en la excelente reseña publicada en el portal Prodavinci el 01/04/2021 que se encuentra acompañada de fotografías de Gaby Oráa.

9. La dramaturga Lupe Gehrenbeck (en el balcón) y el arquitecto Felipe Delmont (en las escaleras) fotografiados por Gaby Oráa en 2021.

Para 1987, la vivienda podría decirse que cerró una primera etapa en la que en torno a su patio central se agruparon los componentes funcionales que permitieron a una pareja con cuatro hijos pequeños albergar también, entre sueños y rutinas, los espacios donde poder cocinar, trabajar, descansar, estar, contemplar y jugar, y donde el crecimiento y la adaptación iban de la mano con la propia exploración constructiva.

10. «La Comarca». Áreas sociales. Fotografía de Gaby Oráa, 2021.

Nahmens lo expresará así: “Casa escenográfica, casa para ver, es una proyección de sus dueños. Luz pertinaz que permiten los guiños del diseño a cielo abierto, parece el teatro donde Lupe recrea sus textos. Casa orgánica que exuda vida, hecha de infinitos trazos, como el juego de palitos chinos, crece, se reinventa y muta. Pícaros pasillos y laberintos que conducen a opciones poco convencionales de entrepisos, terrazas voladoras y habitaciones secretas, la última casa del callejón es puesta en escena que se prolonga hasta el asfalto”.

11. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Axonometría vista desde el patio y despiece.

En medio de un aparente desorden que, sin embargo, obedece a un serio rigor constructivo, son las fotografías que la muestran la mejor carta de presentación de la casa las cuales, hay que decirlo, se encuentran hoy en día muy bien complementadas con el trabajo de reconstrucción gráfica llevado a cabo a través del blog Catálogos de Arquitectura (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com), donde el modelo 3d y dibujos fueron elaborados por Natasha Mahmud y la edición de imágenes por Ramón Fermin.

12. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Axonometrias exterior y estructural.

“La Comarca” y su proyectista fueron incorporados por William Niño Araque como representativos de la segunda de las cuatro «éticas tendenciales de actuación» (“La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa”) que desarrolla en el texto “Escuela de Caracas. Reflexiones breves para una primera aproximación a la Arquitectura Contemporánea en Venezuela”, recogido en la revista Estilo, año 3, nº 12 (1992).

13. «La Comarca». Reconstrucción gráfica elaborada por Natasha Mahmud con edición de Ramón Fermin. Cortes fugados.

Esta tendencia es explicada por Niño Araque de la siguiente forma: “Uno de los elementos más abruptos y conflictivos de la reflexión arquitectónica se da a comienzos de los ochenta con el abandono del propósito de explicar el proyecto arquitectónico como un todo funcional y de coherencia compositiva y visible: la ruptura de la unidad de la obra en aspectos diversos, controlados por criterios arbitrarios o de distinta naturaleza, la autonomía formal de los cerramientos y fachadas respecto a la organización espacial, y la búsqueda paciente de una atmósfera figurativa que hable del lugar -búsqueda a veces matizada con intenciones vernaculares-, dibujan los rasgos teóricos fundamentales de esta opción.

14. Algunas de las obras que para William Niño Araque ejemplifican «La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa», segunda de las «éticas tendenciales de actuación» de una «posible» Escuela de Caracas. Izquierda arriba: Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes, Escuela de Metalurgia de la UCV (1982-1987); Izquierda abajo: Felipe Delmont, Casa La Comarca (1983); Centro arriba: Edmundo y Oscar Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas, edificio Atrium (1988); Centro abajo: Oscar Tenreiro y Francisco Sesto, una de las casas Furió (1987); Derecha arriba: Julio Maragall y Miguel Carpio, edificio residencial Villa Bermeja (1981); Derecha abajo: Jimmy Alcock, Quinta La Ribereña (1976).

La forma arquitectónica se descompone ahora en 3 aspectos independientes y a veces enfrentados a la pura visibilidad: organización, imagen e interioridad. La arquitectura depende, para su percepción y creación, de la experiencia pasada y de la asociación emotiva, y estos elementos simbólicos y representativos suelen entrar en contradicción con la forma, la estructura y el programa a los que van asociados en el mismo edificio; la arquitectura se transforma así en la secuencia de espacios o hipótesis que solamente se pueden descubrir o descifrar a partir del tránsito”.

15. «La Comarca». Dos imágenes que ilustran aspectos claves en su caracterización.

Observados a través de este lente, los primeros pasos que da Felipe Delmont tras graduarse en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Montreal, Canadá  en 1973 y hacerlo luego en la FAU UCV en 1979, caracterizados por una intensa actividad profesional signada por la exploración de aspectos ligados con el lenguaje de la arquitectura, la tradición y el concepto del “construir”, se verán reflejados en “La Comarca”: “… una suerte de manifiesto de arquitectura no-moderna, en la que se expresan los conceptos de libertad, anarquía, neurosis y remodelación, que amarran la idea de la casa, y el enfrentamiento entre las visiones estéticas de la imagen ingenua con la imagen profesional referidas al tema del habitar”, según palabras de Niño Araque.

16. «La Comarca». Sabor de hogar.

A lo cual añadirá, tomando parte de las ideas expresadas por Delmont en la memoria de la Bienal del 87: “El interés de Delmont no se dirige a la costumbre sino a una forma de conocimiento del pasado, racionalmente considerado como precedente: el recurrir a la arquitectura histórica como principio de autoridad bajo el argumento de ‘lo popular’, exige por primera vez en la arquitectura venezolana reconocer la continuidad de los aspectos esenciales (y no ideológicos). La rusticidad de sus acabados, las técnicas constructivas y los materiales, unida a la idea de una casa tropical, bucólica e inacabada en un estado crónico de remodelación, propone el arquetipo de la ‘cabaña primitiva’ como casa de los sueños. La casa, por lo tanto, se empieza a construir sobre los árboles, inaccesible: el terreno se delimita desde lo interno con muros altos y se vuelve territorialidad”.

17. Evocaciones arquetípicas a las que remite «La Comarca». La casa en el árbol (izquierda) y la cabaña primitiva (derecha).

Casa de autor diseñada para sí mismo, que a la vez evoca imágenes arquetípicas como la casa en el árbol, que invita a establecer comparaciones, aunque sea algo forzadas, con la Casa del puente de Amancio Williams o Falling Water de Wright en cuanto a la manera como se incorpora al diseño un curso de agua, e incluso con la idea del “árbol para vivir” de Fruto Vivas, y que invita a revisar La casa de Adán en el paraíso de Joseph Rykwert, lo cierto es que “La Comarca” debe ser estudiada conectando sus dimensiones físicas, ambientales, constructivas y poéticas.

18. «La Comarca». Abstracción (planta de techos) y realidad (ambientación interior).

El diálogo que establece con el paisaje del Ávila en una zona históricamente caracterizada por su frescura y humedad cercana a la quebrada Tócome; la optimización del uso de la parcela recurriendo a la ocupación de los retiros y a la verticalidad; la disolución de los límites entre el interior y el exterior a favor de una permeabilidad total donde la naturaleza invade el espacio habitable; el recorrido a través de escaleras y puentes abiertos, emulando la sensación de habitar una «casa en el árbol» o un micro barrio que se ajusta a su condición de casa-patio y su verticalidad; su particular tectónica asociada al origen de sus componentes a través de la cual se integran materiales rescatados de demoliciones de la ciudad: losas de pisos antiguos, puertas desechadas y ventanas coloniales; el contraste constructivo entre la estructura portante y el uso de técnicas tradicionales como cielorrasos de caña brava, celosías fijas y la desnudez de sus acabados que permiten que la edificación envejezca de forma natural en el trópico; la disposición de las fachadas y los cerramientos permeables (celosías y vanos abiertos) que aprovechan las corrientes de aire descendentes del Ávila, eliminando la necesidad de climatización mecánica; el uso de la propia masa vegetal como tamiz solar que regula la luz y disminuye la temperatura interna; y su condición de organismo vivo y mutante que también se vincula con la vecindad a la que pertenece, hacen de “La Comarca” un ejemplo poco convencional lleno de lecciones a aprender.

19. Cuatro trabajos realizados por Felipe Delmont en Venezuela. Arriba izquierda: Urbanización San Felipe, Maracaibo, 1982. Arriba derecha: Complejo residencial La Otra Banda, Puerto La Cruz, 1989-1991. Abajo izquierda: Complejo residencial Babilonia, Lechería, Puerto La Cruz, 1989-1991. Abajo derecha: Posada Congo Mirador, Santa Fe de Chirivichí, 1999-2005.

Para Delmont “La Comarca” significó en inicio en firme de una “arquitectura armada de la honesta potencia del sentido del goce” que “tiene la escala de lo vecinal, lo colectivo, lo concertado en respeto del libre albedrío individual”, tal y como se recoge en https://www.felipedelmont.com/. Como urbanista, es creador de la teoría de La Ciudad de los Caminos Cortos un modelo de desarrollo urbano a escala humana que mantiene una relación estrecha y equilibrada con su entorno rural o natural, que busca reducir las distancias de desplazamiento cotidiano, priorizando la sostenibilidad, la gobernanza y la conservación del patrimonio cultural y natural y que propone que la ciudad no se separe de su territorio de sustento y de su contexto histórico. Esta teoría ha servido para la mejor comprensión de los retos urbanos que enfrentan diversos sitios patrimoniales protegidos por la denominación UNESCO en el mundo, entidad con la que Delmont trabaja desde 2002 como experto en ciudades patrimoniales, planificación y paisajes urbanos históricos.

20. Luang Prabang, Laos, fue incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1995. Posteriormente fue objeto de un PLAN DE SALVAGUARDA Y PUESTA EN VALOR realizado entre 2002 y 2016 cuyo Director de Proyecto fue Felipe Delmont.
21. Felipe Delmont como Director del Proyecto. ESTRATEGIAS OPERACIONALES, PLAN DE SALVAGUARDA Y PUESTA EN VALOR, Luang Prabang, Laos, 2002. Centro de Patrimonio Mundial UNESCO / Alcaldía de Chinon.

Como conocedor del tema, Delmont “no entiende el patrimonio como algo que conservar y ‘museificar’ sino como patrimonio vivo, en tanto re-apropiado por el habitante, a su escala. El patrimonio así entendido, propone un modelo a multiplicar puesto que permite recobrar el hilo -interrumpido por la modernidad-, de la construcción orgánica milenaria de la ciudad en su paisaje urbano histórico, de la cultura que nos define como seres humanos”.

22. Cuatro trabajos en los que Felipe Delmont participa como experto en ciudades patrimoniales, planificación y paisajes urbanos históricos. de la UNESCO.

Su obra abarca países como Venezuela, México, Francia y Laos compartida entre trabajos realizados al amparo de la UNESCO y encargos individuales a nivel de arquitectura y ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal.

1. Captura de Google Earth.

2-8, 15, 16, 19, 20, 21 y 22. Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)

9 y 10. Felipe Delmont, una casa siempre afuera (https://prodavinci.com/felipe-delmont-una-casa-siempre-afuera/)

11-13. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/)

14. Colección Crono Arquitectura Venezuela

17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. Catálogo de arquitectura • Venezuela / Latinoamérica (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/felipe-delmont-1983-casa-la-comarca/); y Felipe Delmont (https://www.felipedelmont.com/quinta-la-comarca)

1960• Se concluye la construcción y es consagrada la Capilla Santa Elena de las Siervas del Santísimo Sacramento, Los Chorros, Caracas

1960• Se concluye la construcción y es consagrada la Capilla Santa Elena de las Siervas del Santísimo Sacramento, ubicada en la av Principal con av. Eugenio Mendoza, urbanización Los Chorros, proyectada por el arquitecto Erasmo Calvani (1915-2007).
La Capilla es una de varias edificaciones que integran hoy día el Instituto Elena de Bueno, el cual fue fundado en 1957 por el médico cirujano Dr. Adolfo Bueno Madrid (1881-1967), quien luego de la muerte de su esposa, Elena Plaza Orea, dejó como legado a su memoria, su casa y los terrenos en la urbanización Los Chorros para que en ellos se estableciera una institución con la finalidad de formar a jóvenes de modestos recursos preparándolas a incorporarse al universo productor del País. El Instituto Elena de Buena está dirigido por la Congregación de las Siervas del Santísimo Sacramento desde su fundación.

La edificación con la cual se inició el conjunto fue Villa Elena, una histórica casona de estilo ecléctico proyectada en la decada de los ´20 por el arquitecto Luis Alejandro Urbaneja Tello (1875-1947), graduado en 1895 de ingeniero civil en la Universidad Central de Venezuela, y construida para el abogado y político Victorino Márquez Bustillos (1858-1941), quien se desempeñó como presidente interino durante la dictadura del general Juan Vicente Gómez, entre los años 1914 y 1922.
Villa Elena le fue comprada al Dr. Márquez Bustillos por el Dr. Bueno Madrid (graduado de médico en la Universidad Central de Venezuela en 1904 con postgrado en París 1905-1906), quien en diciembre de 1921 salvó la vida al general Gómez con una oportuna intervención médica. En agradecimiento fue designado Secretario Privado de la Presidencia, cargo creado especialmente para el que se desempeñó hasta 1927.
El conjunto de edificaciones del Instituto Elena de Bueno fue aumentando en número a medida que se ampliaban sus funciones educativas. El paisajismo y el diseño de los senderos que unen los edificios y surcan los hermosos jardines del conjunto le son atribuidos al arquitecto Alejandro Chataing (1874-1926).

Y entre estas edificaciones aisladas destaca la Capilla proyectada por Erasmo Calvani, con su fuerte volumetría resuelta en concreto armado, utilizando como forma geométrica una bóveda parabólica para definir internamente la única nave del pequeño templo moderno, carente de adornos superfluos y elemento de distracción.

Utilizando el preciso texto del arquitecto LuisRa Bergolla para describir el sabio juego de efectos lumínicos de Calvani en el interior de la capilla, lo citamos cuando escribe: «Dentro de (la capilla) apreciamos como el espacio es iluminado naturalmente a través de una sucesión de vanos acristalados y puertas en ambos laterales de la nave, junto a un gran ventanal en su fachada principal que sigue la forma del arco parabólico.
Pequeñas claraboyas en la cubierta refuerzan los efectos lumínicos. El altar mayor está definido piramidal y minimalísticamente por 3 cuerpos superpuestos de líneas rectas que formando nichos exhibe tres imágenes religiosas contra un fondo de rejillas de ventilación».

Entre los proyectos de Erasmo Calvani, podemos citar: la fábrica de la Tabacalera Nacional en Maracay; la fábrica de Cerámica de Venezuela; el colegio San Ignacio de Loyola; el colegio y la capilla de la Consolación; la capilla Santa Elena de las Siervas en Los Chorros; la iglesia de San Rafael de La Florida; la residencia de las Siervas y el portal del Santuario Nacional Expiatorio, en la Plaza Concordia; la Catedral de San Felipe; y el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, en Guanare.

Fuentes consultadas:
Google Search IA; Venezuela en Retrospectiva; “Arquitectos Venezolanos Contemporáneos”. Edgard Cruz UNEARTE Ediciones 2016; Texto de LuisRa Bergolla | @las_itacas.

Fotografías:

Estudio Laboratorio Palacios; Gregorio Carrillo | @gcm_fotografia

HVH

1943• Quinta Atapaima

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1943•  Luego de dos años de diseño y construcción el arquitecto Carlos Guinand Sandoz (1889-1993) (Ingeniero, mención Arquitectura, Technische Hochschule de Munich, Alemania 1913; Reválida UCV, 1936), concluye su segunda vivienda personal, la Qta. Atapaima, ubicada en la Urbanización Los Chorros, Caracas.

El arquitecto Guinand Sandoz resuelve la Qta Atapaima con un claro esquema de organización utilizando tres cuerpos, que en su planta baja, la social (orientada hacia el este) tiene: el acceso, un vestíbulo, el salón, el comedor, un estar y un amplio corredor abierto hacia el jardín; hacia el norte: un cuerpo integrado por la cocina, la despensa, la habitación de servicio, lavandero, patio de secado y una habitación adicional para el personal de apoyo; y en el tercer brazo con orientación sur-este: tres habitaciones compartiendo un baño.

HVH

2005• Abre sus puertas el Centro de Arte Los Galpones

Abre sus puertas el Centro de Arte Los Galpones.jpg

2005•  El día 11 de diciembre abre sus puertas el Centro de Arte Los Galpones, ubicado en la Octava Transversal con Avenida Ávila de la urbanización Los Chorros, Caracas, diseñado con la participación del arquitecto José Alberto Rivas.
Estos galpones industriales fueron construidos en 1943 por el ingeniero Melchor Centeno Vallenilla, hermano del artista venezolano Pedro Centeno Vallenilla, como instalación personal para innovación científica e investigación. Melchor Centeno Vallenilla fue pionero en el uso de energía solar y en la extracción de petróleo, así como creador de un sistema inédito de televisión a color en los años 50. Luego de haberse iniciado el Centro con el espacio de exhibición Periférico Caracas Arte Contemporáneo por Jesús Fuenmayor, hoy está ocupado por siete excelentes galerías, una librería con café, dos tiendas de mobiliario moderno, un bistró y un café, rodeados de la exuberante vegetación de Los Chorros.

HVH