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EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

Forma y contenido en Wright

Ricardo Porro

Colección Espacio y Forma

nº 8, septiembre de 1960

Con la aparición de Forma y contenido en Wright de Ricardo Porro (1925-2014) se cierra un primer ciclo en el que la Colección Espacio y Forma, impulsada por la División de Extensión Cultural de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la  UCV, dirigida por Antonio Granados Valdés, apareció como pionera y única fuente de publicaciones institucionales (periódicas en este caso) destinadas a dar salida de forma monográfica a artículos, conferencias, foros o recopilación de textos o documentos que estuviesen vinculados a la labor complementaria a la docencia, de la cual la actividad de extensión es responsable.

Lo anterior se corrobora en el hecho de que ya el número nueve de la Colección (La transformación del hábitat humano de Eduardo Neira Alba), saldrá en enero de 1961 momento en que aparece casi al unísono el primer ejemplar de la revista Punto.

Otro aspecto que llama la atención del texto de Porro sobre Wright es que la conferencia, cuya transcripción lo origina, se produjo el 22 de abril de 1959, a pocos días del fallecimiento el 9 de ese mismo mes del gran maestro norteamericano, por lo que muy probablemente se realizó en homenaje al que Porro consideró el más importante arquitecto del siglo XX.

1. Página interior de Forma y contenido en Wright de Ricardo Porro.

En todo caso, el resultado se tradujo en un escrito de 9 páginas, impreso por Italgráfica, destinado, al igual que el resto de la serie “a la ampliación cultural del alumnado” y “a dotar a los futuros profesionales de la Arquitectura, de una sensibilidad predispuesta para todo lo que es consustancial con los goces del espíritu…” como solía sostener Granados.

Ilustrado con excelentes fotografías, Porro ofrece en Forma y contenido en Wright una aproximación a la obra del maestro estadounidense en la que explica de manera clara y concisa, como ya su título sugiere, tanto los aspectos formales como los relativos a su contenido, echando mano para lo primero de la primacía en el manejo del espacio, el cual analiza a partir de los principios que, según Heinrich Wölfflin, marcaban el tránsito entre lo clásico y lo barroco, situando a Wright claramente en la segunda categoría, tomando principalmente a Le Corbusier como representativo de la primera. En Wright, según Porro, harán acto de presencia de manera desigual pero permanente las categorías wölfflinianas de lo pictórico, lo profundo, la forma abierta, lo múltiple y la claridad relativa, propias de lo barroco, en los tres períodos en los que es clasificada su obra: el dominado por las “Prairie Houses” entre 1900 y 1911 cuando salta a la palestra internacional; el intermedio que va de 1911 a 1929 donde, al ocupar el movimiento racionalista el lugar más importante, su obra queda relegada a un segundo plano; y el tercero, correspondiente a sus “obras maestras” de 1929 hasta 1959 cuando “vibra al máximo y vuelve a ser el centro de la atención mundial”, de las cuales Porro echa mano (junto a las correspondientes influencias presentes en las edificaciones) para complementar el análisis de la forma.

2. Página interior de Forma y contenido en Wright de Ricardo Porro.

Para abordar lo relacionado al contenido, Porro introducirá las categorías de “contenido mediato” y “contenido inmediato”, señalando que “el contenido inmediato sería la expresión de lo que es el edificio, de la función que realiza y de lo que se vive dentro de él. El contenido mediato sería la expresión del momento histórico que vive el hombre. Es en este sentido que la arquitectura, como todo arte, es símbolo”. Ambos aspectos harán acto de presencia en la obra de Wright de manera clara lo cual Porro explica con concisión y alto sentido didáctico siendo Wright “el artista que expresa y ayuda a crear integralmente las corrientes formales y los contenidos más característicos de la época”.

3. Ricardo Porro fotografiado por Paolo Gasparini (c.1957).

Ricardo Porro, uno de los principales arquitectos cubanos del siglo XX, nacido en Camaguey, egresado de la Universidad de La Habana en 1949 que construyó ese año su primer proyecto (Villa Armenteros en La Habana), cursó estudios de postgrado durante dos años en el Instituto de Urbanismo de la Sorbona, París, aprobó el Curso CIAM en Venecia, y al regresar a su país en 1952, trabajó ejerciendo la arquitectura en La Habana donde realizó una serie de obras: Villa Ennis (1953), Villa San Miguel (1953), Villa Villegas (1953), La Casa García (1954), la casa Abbot-Villegas (1954) y la casa Timothy Ennis (1957) caracterizadas por mostrar tendencias orgánicas distintivas, las cuales forman parte importante del movimiento de arquitectura moderna en Cuba, tal y como se apunta desde Wikipedia.

Porro llega a Venezuela exiliado en 1957 cuando se descubrieron sus actividades subversivas tras la fracasada huelga general aquel año. Poco antes había publicado “un artículo polémico, El sentido de la Tradición, pidiendo una arquitectura cubana que reconociese las especificidades de la cultura y de la historia: ‘una arquitectura negra'».

En Venezuela, donde permanecerá entre 1957 y 1960, Porro fue contratado como profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, trabajó en el Banco Obrero junto a Carlos Raúl Villanueva, coincidió con otro cubano insigne como lo fue Wilfredo Lam y conoció a dos arquitectos expatriados italianos: Roberto Gottardi y Vittorio Garatti, con quienes trabajaría posteriormente al regresar a Cuba en 1960 llamado por la Revolución para asumir el diseño de las nuevas Escuelas Nacionales de Arte de La Habana.

4. Ricardo Porro. Casa para Timothy Enis, La Habana, Cuba (1957).
5. Ricardo Porro. Escuela de Artes Plásticas, La Habana, Cuba (1961-1965).
6. Ricardo Porro. Escuela de Danza Moderna, La Habana, Cuba (1961-1965).

Así, Porro proyectó y construyó entre 1961 y 1965 la Escuela de Danza Moderna y la Escuela de Artes Plásticas, correspondiéndole a Gottardi la Escuela de Teatro y a Garatti la de Música y Ballet, obras todas que quedaron inconclusas y sin embargo empezaron a ser utilizadas hasta que 40 años después a Porro y Gottardi se les convocaría en medio de un intento por ser completadas. Pese a los avatares, desde su apertura estos edificios pasaron a ser piezas fundamentales dentro de sus trayectorias y las obras cubanas de cualquier período más divulgadas internacionalmente. La experiencia quedaría registrada en 2011 en el documental de 86 minutos Unfinished Spaces dirigido por Alysa Nahmias y Benjamin Murray.

A causa de sus opiniones políticas en contra de la Revolución, Porro dejó Cuba en 1966 y se instaló en Francia. Una vez en Europa, Porro impartió clases en París, Lille y Estrasburgo en historia del arte y la arquitectura.

En sus proyectos y obras europeas puso de relieve su drama en la expresión plástica de las formas, dándoles cualidades esculturales, como en el proyecto para el concurso del Palacio del Aire y el Espacio de Paris, 1967.

“Su primera obra de arquitectura construida en Europa fue en 1969, cuando, a petición de Robert Altman, un importante filántropo y coleccionista de arte, concibió el centro de L’Or du Rhin en Vaduz, Liechtenstein”, donde la diferencia de relación entre la estructura y el volumen está claramente representada. Por otro lado, los contrastes de luz y espacio se caracterizan en la plasticidad estructural evidente en la Escuela Elsa Triolet (1990) en Saint-Denis, París.

7. Ricardo Porro. Izquierda: Centro de L’Or du Rhin en Vaduz, Liechtenstein (1969). Derecha: Escuela Elsa Triolet, Saint-Denis, París (1990).
8. Ricardo Porro con la colaboración de Renaud De La Noue. Izquierda: Colegio Cergy-le-Haut, Cergy-Pontoise (1996). Derecha: Edificio en Montreuil (1992

Por otro lado, desde 1981, cuando siendo aún estudiante Porro lo invitó a participar en la propuesta para el concurso de la polémica remodelación del barrio de Halles en París, estableció un vínculo muy importante con su discípulo y arquitecto francés Renaud De La Noue con quien a partir de 1986 logró un significativo número de realizaciones.

“Ricardo Porro no es un arquitecto prolífico en cuanto a obras construidas se refiere. Su producción siempre habrá que analizarla en base a la extrema calidad de unas pocas realizaciones y muchos proyectos, y no por un gran volumen de edificaciones ejecutadas. Sin embargo, desde el mismo inicio de su carrera, sus obras y su pensamiento han provocado tal interés que hoy se pueda contar con una extensa bibliografía al respecto”, se precisará en https://es.wikiarquitectura.com/arquitecto/porro-ricardo/

9. Izquierda: nº1 de la revista Punto, enero 1961. Derecha: nº1 de la revista Taller, julio 1963.

Con relación a la presencia de Wright durante los primeros años de existencia de la revista Punto y la gestión de Granados Valdés, ya en “Algo más sobre la postal” número 66 publicado en este Boletín el 11 de junio de 2017, dedicado a la exposición de fotografía que sobre el maestro norteamericano se montara en los espacios de FAU UCV en 1963, señalábamos que aparte de la publicación que hoy nos ocupa, en el mismo nº 1 de la revista (enero 1961), tras la estela del fallecimiento dos años antes de Wright y de la apertura post mortem del emblemático Museo Guggenheim de Nueva York (cuya fotografía ocupa la portada), aparecen “Arte de hoy, museo del mañana” de M.T. Magis y “El museo de F.L. Wright” de Bruno Zevi, autor este último que, como se sabe, estudió su obra y contribuyó a divulgarla a lo largo de toda su vida.

Entonces agregaríamos, luego de dejar constancia de la presencia de Wright en la “Muestra fotográfica de arquitectura norteamericana” que se presentó en los espacios de la FAU UCV, reseñada también en Punto nº 6 de marzo de 1962, y de la exposición de 1963 que copa por primera vez la sala de exposiciones de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo con la obra de un importante arquitecto extranjero, cómo dentro de la efervescencia que produjo la muestra coincide (no creemos que por casualidad) el lanzamiento (julio 1963) del nº 1 de la revista estudiantil Taller, “una publicación del taller de arquitectura `Taliesin La Floresta´, Caracas”, donde se recoge el artículo “Frank Lloyd Wright: El titán de Taliesin” de Jorge Soto Nones, claro indicio de la veneración que este grupo le profesaba.

Luego de ese año marcadamente wrightiano, su sombra no desaparece del todo. Se anuncia (Punto, números 22 y 23, marzo y mayo-junio 1965, respectivamente) otra exposición (en este caso de dibujos), organizada por profesores y estudiantes de la Escuela, denominada “Diseños de F.L. Wright”, que finalmente se abre entre el 30 de julio y el 18 de agosto y se reseña en Punto nº 24 (julio-agosto 1965).

También, se publican en la misma revista: “La Herencia de Wright” de Vincent J. Scully (nº 18, junio 1964), “Los arquitectos americanos buscan el espacio perdido” de Bruno Zevi (nº 28, agosto-septiembre 1966), “Frank Lloyd Wright ¿Mito o realidad?” de Leonardo Benevolo (nº 32, julio-agosto 1967) y “Wright: un genio solitario” de Michel Ragón” (nº 36, junio 1968).

10. Izquierda: Ricardo Porro (c.2005). Derecha: Edgar Aponte. “Conversación con Ricardo Porro”, publicada en el semanario Arquitectura HOY el 22-05-93

Porro no regresaría a Venezuela sino hasta 1993 cuando en el marco de la celebración en la FAU UCV del Sexto Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL), bajo el lema «Nuestra Arquitectura Reciente. Conceptos y Realizaciones», se inauguró, el domingo 2 de mayo, en el Museo de Artes Visuales Alejandro Otero (MAVAO), en la Zona Cultural de La Rinconada, la exposición La Arquitectura de Ricardo Porro que contó con su presencia.

El retorno de Porro a Caracas con motivo del SAL sirvió para que Edgar Aponte le realizara una entrevista: “Conversación con Ricardo Porro”, publicada en el semanario Arquitectura HOY el 22-05-93. El diálogo, recoge sin interrupciones, la convicción por parte de Porro en la realización de una arquitectura que no debía ocuparse tanto de las imágenes sino de gestos tales como la convulsión y la pasión barroca, propios de la misma esencia de lo latinoamericano.

De entre los arquitectos venezolanos que podríamos considerar discípulos de Porro destaca el venezolano Miguel Acosta quien tuvo la oportunidad, durante su estadía en Francia entre 1979 y 1984, de estudiar con él en la Unité Pédagogique d’Arquitecture de Villeneuve d’Asq de Lille de 1980 a 1982, desarrollar proyectos en conjunto y mantener luego una estrecha relación con quien siempre consideró como su maestro.

Ricardo Porro fue nominado al Premio Pritzker en 1994.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado, 1, 2 y 9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. https://cubanartnewsarchive.org/es/2015/01/29/mirando-atras-un-encuentro-con-ricardo-porro-primera-parte/

4. https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140

5. https://twitter.com/portavoztv/status/983747427906805760

6. https://www.metalocus.es/es/noticias/ricardo-porro-arquitecto-cubano-autor-de-la-escuela-nacional-de-arte#

7. https://www.outdooractive.com/en/poi/ostschweiz-liechtenstein/centre-for-art/49403948/ y https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140

8. https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140 y https://www.pinterest.es/pin/404338872777213842/

10. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

VALE LA PENA LEER

Libros

La fractura metabólica

Anthropocene or Capitalocene?

Luis Fernández-Galiano

01/09/2021

Tomado de arquitecturaviva.com

El estadounidense Jason W. Moore y el sueco Andreas Malm forman parte de la que ellos denominan ‘academia radical’, un conjunto de profesores de filiación marxista que enseñan a los dos lados del Atlántico. Los libros de ambos publicados recientemente en castellano —El capitalismo en la trama de la vida y Capital fósil— aparecieron con un año de diferencia, 2015 y 2016, en la editorial anglosajona Verso, y presentan análisis complementarios (y ocasionalmente contrapuestos) de la crisis ambiental contemporánea: Moore ofrece una amplia perspectiva, influida por la longue durée de Braudel, del desarrollo capitalista desde la Peste Negra del siglo XIV, y propone sustituir la economía-mundo de la Escuela de los Annales por una ecología-mundo; por su parte, Malm explora de forma minuciosa el auge del vapor y el carbón en el Mánchester del siglo XIX, y establece el vínculo histórico entre el capitalismo industrial, los combustibles fósiles y el cambio climático.

Ambos autores coinciden en reclamar un cambio de modelo político, económico y social para enfrentarnos a las crisis convergentes de nuestro tiempo; ambos se muestran partidarios de abandonar el término Antropoceno —que responsabiliza indebidamente al conjunto de la humanidad, y que fue acuñado por el mismo Paul Crutzen que defiende controlar el calentamiento global mediante la geoingeniería—, y sustituirlo por Capitaloceno; y ambos se muestran deudores del concepto de ‘fractura metabólica’ —la ruptura del equilibrio entre naturaleza y sociedad—, propuesto hace dos décadas por John Bellamy Foster para reconciliar los escritos de Marx con la crisis ecológica. Pero si Malm defiende la fertilidad teórica de esa fractura, Moore critica que naturaleza y sociedad se presenten como realidades autónomas; y si Malm sitúa en la máquina de vapor el origen de la brecha metabólica, Moore argumenta que el comienzo de nuestra era histórica debe más bien localizarse en el ‘el capitalismo vasto pero débil’ del largo siglo XVI.

La obra de Malm, que fue su tesis doctoral, es un trabajo sólidamente documentado que investiga la Revolución Industrial británica como un archivo de enseñanzas que pueden ser útiles para pilotar la transición de la actual economía fósil a otra de energías renovables, y pone énfasis en la naturaleza gradual de la transformación, el impulso que otorgaron los precios y la exigencia de nueva tecnología: tres rasgos que le llevan a aconsejar evitar la dependencia de iniciativas comunales, porque el modelo a seguir es más bien el de «capitalistas desarrollando tecnologías a precios bajos», lo que no le impide demandar una planificación colectiva de la transición, al ser ahora limitado el tiempo disponible. Elogiado por Naomi Klein, este libro compacto concluye reclamando «hacer frente al protagonismo del fuego» y «una vuelta inmediata al flujo», que exige con la urgencia de quien se sabe al borde del precipicio.

El volumen de Moore, más ambicioso en sus planteamientos teóricos —con la voluntad de extender los análisis de Wallerstein y Arrighi, así como incorporar las aportaciones de Bruno Latour— es sin embargo más alambicado en su lenguaje y más abstruso en su argumentación, pese a lo cual merece destacarse su catálogo de las transformaciones efectuadas por el capitalismo entre 1450 y la Revolución Industrial —porque «el capitalismo en 1800 no era Atenea, que salió al mundo, totalmente crecida y armada, de la cabeza del carbonífero Zeus»—, o el relato del final de ‘los Cuatro Baratos’ (alimentos, fuerza de trabajo, energía y materias primas) en que se ha basado la prosperidad reciente. Tanto Moore como Malm se preguntan sobre la verosimilitud de una revolución tecnológica que nos saque del actual marasmo, y no otra cosa conjetura The Economist, que cree advertir señales en el panorama de la ciencia aplicada que apuntan hacia «una nueva era de innovación» en los años veinte de este siglo XXI, acaso otra vez locos o felices. Pero ‘The roaring 20s?’ se escribe en su portada con signo de interrogación.

Capital fósil

El auge del vapor y las raíces del calentamiento global

Autor: Andreas Malm

Editorial: Capitán Swing

Año: 2020

El capitalismo en la trama de la vida

Ecología y acumulación del capital

Autor: Jason W. Moore

Editorial: Traficantes de sueños

Año 2020

ACA

INVITACIÓN

CAF -Banco de Desarrollo de América Latina- y la Alcaldía de Niterói en Brasil, invitan a la cuarta parada en el camino hacia las BiodiverCiudades, como parte del ciclo de encuentros que CAF lidera en diferentes ciudades de América Latina y el Caribe, y que reunirá a especialistas de Brasil y la región para compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas que contribuyan a consolidar un modelo de gestión urbana en armonía con la naturaleza.

En esta oportunidad, el evento se centrará, por un lado, en el papel de la naturaleza para la consolidación de modos alternativos de movilidad que mitiguen las externalidades negativas sobre la calidad ambiental, mejorando la salud física y mental de los habitantes y promoviendo la protección de la biodiversidad y un mejor aprovechamiento de los servicios ecosistémicos.

Por otro lado, se analizará la importancia de integrar la biodiversidad en la planificación de la infraestructura vial a escala urbana y periurbana, especialmente en lo que se refiere a la creación de corredores de conectividad ecológica y circulación de fauna.

Día: martes 30 de agosto

Hora:

07:00h

Perú/Colombia/Ecuador/Panamá

08:00h

República Dominicana/Bolivia/Venezuela/Paraguay

09:00h

Argentina/Brasil/Uruguay

14:00h

España

Evento online. Se transmitirá a través de https://www.caf.com/

Para mayor información ingresar al micrositio del evento

ACA

EXPOSICIÓN

LUCIEN HERVÉ

OMBRE EST LUMIÈRE

du 18 juillet au 18 septembre 2022

Hall d’ entrée et Hôtel Le Corbusier

Con motivo del 70 aniversario de la Unidad de Vivienda de Marsella, descubra una nueva exposición, propuesta por la Galería La Keitelman y Valérie Palacios.

Ombre est lumiere presenta fotografías de la Cité Radieuse de Lucien Hervé. La elección del lugar no es baladí: aquí es donde comenzó la amistad entre los dos hombres en 1949: Le Corbusier y quien sería su fotógrafo oficial de 1950 a 1965.

Nota adicional

En diciembre de 1949, siguiendo el consejo del padre Couturier, Lucien Hervé llega a Marsella para fotografiar la Cité Radieuse. Ganó laboriosamente un pedido de la revista Plaisir de France para hacer un reportaje de un día. Frente al sitio de construcción, se maravilla. Toma unas 650 fotos de las cuales unas cincuenta son absolutamente admirables. A su regreso, envió estas fotos a Le Corbusier, quien ya tenía un control riguroso de su imagen. La belleza y el rigor de sus fotos sellaron el destino de los dos hombres. El 15 de diciembre de 1949, Hervé recibió una carta de Le Corbusier en la que le decía que tenía «Alma de arquitecto… y le pedía que viniera a verlo a Boulogne…». A partir de ese momento, sus vidas profesionales estuvieron ligadas hasta la muerte del arquitecto. De 1950 a 1965, Hervé se convirtió en el fotógrafo oficial de Le Corbusier.

¿Por qué una exposición en la Cité Radieuse?

¡Porque es “Allí” donde todo comenzó entre estos dos creadores! El arquitecto encuentra en su fotografía ya no un registro sino una creación. A pesar de sus numerosas exposiciones y publicaciones, aún no ha habido una exposición de Lucien Hervé en la Cité Radieuse.

¡Así que esta es la primera vez!

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Paysage de lignes

Esthétique et télécommunications

Carlotta Darò

MétisPresses

2022.

Idioma: francés

Nota de los editores

«Creo que en el futuro los cables eléctricos conectarán las sedes de las compañías telefónicas en diferentes ciudades, y que un hombre en cualquier parte de la tierra podrá comunicarse por el habla con otro en un lugar lejano». En 1878, dos años después de la invención del teléfono, Alexander Graham Bell imaginó un futuro de transformaciones radicales posible gracias a una densa red de cables telefónicos: una premonición que no tardó en materializarse.

Esta obra retrata la historia material y anónima de los objetos que componen las telecomunicaciones modernas: postes eléctricos, alambres y cables, enchufes e interruptores, a través de ingeniosos dispositivos y microarquitecturas como el teatrofono y la cabina telefónica. A partir de la heroica instalación, a fines del siglo XIX, de infraestructuras que cubren la superficie terrestre, atraviesan los sótanos, los océanos y los mares hasta penetrar en los interiores domésticos, Paysage de lignes ofrece una lectura que, a través de su pluralidad de ejes, explora la múltiples vínculos e intersecciones que estas «cosas» técnicas tienen con la arquitectura y el arte. Enriquecido con imágenes de archivo inéditas que revelan una imaginación asombrosa, este libro ofrece una mirada estética a los objetos ordinarios que han cambiado para siempre el paisaje urbano, rural y doméstico de nuestra civilización.

ACA

¿SABÍA USTED…

… que en 1971 se pone en servicio una nueva etapa de la “Cota Mil”, renombrándola como Avenida Boyacá?

1. La Avenida Boyacá (c.1976).

El rápido y descontrolado crecimiento que experimentó Caracas hacia el este del valle, cuyos inicios datan de finales de los años 1920, aunado a la posibilidad de ordenar y planificar su futuro desarrollo fueron, entre otros, los detonantes que llevaron a la Gobernación del Distrito Federal, con Elbano Mibelli al frente, no sólo a crear la Dirección de Urbanismo sino también a proceder a la contratación en 1938 del equipo conformado por Henri Prost, Jacques Lambert, Maurice Rotival y el joven Wegenstein, para la formulación del Plan Monumental (publicado en 1939 y que sería conocido como Plan Rotival), origen del primer plano regulador de la ciudad doce años más tarde.

2. “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”. Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival (1939).

Dentro de la documentación presentada en el Plan Monumental cobró particular relevancia el “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”, marcando la importancia que desde entonces ha tenido la vialidad dentro de la ordenación urbana de la capital. En dicho plano se puede detectar con toda claridad la presencia al norte de una arteria de carácter perimetral ubicada a las faldas del Ávila que “parte de la entrada a ‘El Retiro’, en Catia, asciende con una pendiente aproximada del 6%, pasando al sur del Manicomio, y continúa hacia la Puerta de Caracas, donde se unirá con la Calle Sur 10. Continúa hacia el Este, pasando al norte de Sarría, Campo de Tiro, Maripérez, para llegar a la urbanización San Rafael al norte de La Florida (…) Está destinada a unir toda la región del Ávila entre Maripérez y el Country Club, y también las futuras urbanizaciones del este…». Más adelante, al referirse a otra vía, se asienta que ésta ha de “Unirse con la carretera que bordea el Ávila y formar con ella una vía de Circunvalación que será, sin duda, una de las más interesantes vías turísticas de la ciudad» (citas obtenidas del texto “Breve recuento de la Cota Mil” publicado por María F. Sigillo en http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html).

3. Junta Militar de Gobierno-Gobernación del Distrito Federal. Plan Municipal de vialidad, 1951.
4. MOP-Comisión Nacional de Urbanismo. Plano Regulador de Caracas, 1951.

De tal manera, será a partir del Plan Monumental (pensado para una ciudad que no debía superar el millón de habitantes) que se comenzará a incorporar cada vez con mayor insistencia la idea de realizar el proyecto de una vía rápida que, a modo de cornisa, se ubicaría en la cota mil sobe el nivel del mar y que, además de llevar implícita la contemplación paisajística como parte de sus características, aliviaría el tránsito automotor absorbiendo el 20% de la circulación. Aunque la avenida formaba parte de la red no es incluida como prioridad dentro del Plan Municipal de Vialidad de 1951 (donde sí figura la “Cota 905” al oeste de la ciudad), siendo sin embargo recogida por el Plano Regulador del mismo año junto a las avenidas La Vega-Coche, Atlántico y la ya mencionada Cota 905 como integrante del «sistema de circunvalación», lo cual marca el inicio de su planificación.

En 1952 se intensificaron los estudios y levantamientos lo cual hará que la Primera Convención Nacional de Conservación Urbana reunida aquel año recomendara en su “Acta Final” a la Gobernación del Distrito Federal “…que en los estudios que se llevan a cabo en relación con la construcción de la avenida proyectada sobre la Cota Mil, se extremen las previsiones que requiere la buena conservación de la falda del Ávila”. También recomendó en esa oportunidad, al Ejecutivo Federal, que se declarara Parque Nacional a las serranías del Ávila, en sus vertientes norte y sur, incluyendo el Pico Naiguatá, que terminará cristalizando en 1958.

Sin embargo, no será sino hasta que el 11 de diciembre de 1955 se inaugure la estación del Teleférico de Maripérez y se ponga en servicio el 19 de abril de 1956, cuando tímidamente se abran los primeros mil trescientos metros de la Cota Mil, que unirían Maripérez (avenida Principal) con La Florida (avenida Los Pinos), parte ínfima de un proyecto que marchaba lentamente y contemplaba tener una longitud total de aproximadamente 22 kilómetros entre Catia y La Urbina.

5. Plano de Caracas de 1967 elaborado con motivo de la celebración del cuatricentenario de la ciudad. Aunque para ese momento sólo se había construido el tramo entre San Bernandino y La Florida de la Cota Mil, se puede observar que se muestra el trazado completo del proyecto de la vía.
6. Cota Mil. Tramo Maripérez-La Florida abierto en 1956 y rectificado en 1962.

A partir de 1958 se le dará el espaldarazo definitivo a la realización de las obras correspondientes a una nueva etapa de la avenida: en 1962 se amplía su recorrido hasta San Bernardino y se rectifica en primer tramo entre Maripérez y La Florida para unificarlos en cuanto a medidas y criterios.

Más adelante, en 1971, con motivo del 152 aniversario de la batalla que selló la independencia de la hermana República de Colombia, se completarán 6 kilómetros más que, conectados con el trazado anterior, unirán, iniciándose en La Florida, las urbanizaciones La Castellana y El Marqués, renombrándose desde entonces como Avenida Boyacá. Para ese momento la arteria vial alcanzaría los 11 kilómetros. También se inaugurará el Monumento ubicado al margen de la vía dedicado a conmemorar la batalla que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada, diseñado por los arquitectos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas.

7. La avenida Boyacá en fechas cercanas a 1971 cuando se llevó desde La Castellana hasta El Marqués .
8. Monumento a la Batalla de Boyacá. Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas. 1971.
9. Avenida Boyacá. El Viaducto Adolfo Ernst que pasa sobre el Parque Los Chorros.

El tramo abierto en 1971 incluyó accesos controlados en los distribuidores La Castellana, Altamira, Sebucán, Boleíta y El Marqués y dos estructuras elevadas: el Viaducto Adolfo Ernst (que pasa por Los Chorros) y el Viaducto Altamira.

Para la ejecución del Viaducto de Los Chorros, diseñado y construido por ingenieros venezolanos, se utilizó el método de volados sucesivos, lo que implicó evitar andamiajes, preservando las 4,5 hectáreas verdes del Parque Los Chorros y el Río Tócome, que lo atraviesa.

El último tramo construido por el Ministerio de Obras Públicas y concluido en 1973 correspondió al segmento entre San Bernardino y la Avenida Baralt que incluyó el distribuidor con ese nombre, donde se utilizaron por primera vez en el país vigas prefabricadas construidas a pie de obra de sección T (con salientes solo en su borde superior), postensadas y luego colocadas en sitio.

10. Avenida Boyacá. Distribuidor Avenida Baralt. 1973.
11. Último proyecto de extensión de la avenida Boyacá desde el Distribuidor Avenida Baralt hasta el enlace con la autopista CaracasLa Guaira.

Alcanzaría entonces la avenida Boyacá alrededor de 14 kilómetros de longitud quedando pendientes aproximadamente otros 5 que la llevarían a conectarse con la autopista Caracas-La Guaira a través de un túnel de 2,8 kilómetros y un viaducto de 1.8 km., obra planificada desde 1988 que pasó por una serie de alternativas hasta que, con base en la última (ver http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html), se inició en 2013 y que actualmente se encuentra paralizada (ver https://elestimulo.com/destacados/2020-06-24/un-elefante-rojo-se-ahoga-en-la-cota-mil/).

En resumen, la avenida a todo su largo está diseñada con tres canales de 3 metros por cada sentido con el respectivo hombrillo de 2,4 metros. El radio mínimo de curvas es de 240 metros y la pendiente máxima del 5,5%. Cuenta con un total de 8 distribuidores (de oeste a este: Baralt, Maripérez, Alta Florida, La Castellana, Altamira, Sebucán, El Marqués y Metropolitano) y 2 alimentadores (San Bernardino y Boleíta).Una vez emprendida en firme la construcción de la Cota Mil tuvo particular relevancia el debate acerca del rol que ella jugaría tanto como límite del crecimiento de la ciudad y protección del Parque Nacional el Ávila, como por la manera como fue construida. En cuanto a lo primero no caben dudas de que ha cumplido a cabalidad su cometido, pero sobre lo segundo surgieron voces autorizadas que colocaron el acento sobre la falta de una verdadera actitud respetuosa del ambiente que no estaría acorde con el criterio de asentar la calzada mayoritariamente en un sistema de cortes muy agresivos para con la falda de la montaña.

12. Tomás José Sanabria. Tesis «Respeto al Ávila y a la ciudad» (c.1970).
13. Aerofotografía de Caracas, 2009. La avenida Boyacá funcionando como claro contenedor del crecimiento de la ciudad hacia el norte y como protección del Ávila.

Tomás José Sanabria sería quien justamente dirigiría una de sus “tesis” sobre numerosos temas críticos que ameritaban atención en el desarrollo de Caracas, a mostrar la manera cómo debió ser contemplada la construcción de la Cota Mil, prefigurando la avenida como un viaducto continuo siguiendo el ejemplo de lo previsto en el tramo que salva el Parque Los Chorros, puesto en práctica en diferentes partes del mundo. Dicha “tesis” de finales de los años 1960 que titularía “Respeto al Ávila y a la ciudad”, basada en criterios medioambientales y paisajísticos, permitiría preservar la continuidad de la ladera del cerro sin interrupciones. Siendo su construcción mucho más costosa que la asumida, se justificaría en momentos en que Venezuela contaba con recursos “de sobra” y tendría como añadido la reducción al mínimo del mantenimiento. Consumado el hecho, queda sin embargo el testimonio de Sanabria como posible orientación a la hora de acometer obras de una envergadura y condiciones similares.

Finalmente, ejecutada durante las vacaciones escolares del año 2015, la avenida Boyacá fue ampliada añadiéndole un tercer canal, en aproximadamente 1 kilómetro, desde El Marqués hasta Boleíta buscando descongestionar dicho tramo que al momento se había tornado altamente crítico para quienes usaban la vía como entrada y salida de la capital.

14. La avenida Boyacá un domingo en la mañana.

Hoy en día, la vía sigue cumpliendo un importante rol en la conservación del cerro El Ávila, como desahogo vial y como lugar de recreación ya que los días domingo en la mañana desde 1983, cuando gobernaba Luis Herrera Campíns, se cierra al tránsito vehicular para disfrute de los caraqueños.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/breve-recuento-de-la-cota-mil.html

2. Revista Municipal del Distrito Federal. Noviembre de 1939. Año 1. Número 1. Caracas-Venezuela

3. Juan José Martín Frechilla. Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)

4. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-zonificada/

5. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/

6. https://www.flickr.com/photos/joan_rodes/6223542305

7. https://notiglobo.com/18/08/2021/venezuela-se-cumplen-48-anos-de-la-inauguracion-de-la-avenida-boyaca-o-cota-mil/ y Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971

8 y 10. Colección Crono Arquitectura Venezuela

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela, Revista Punto, nº44, septiembre-octubre 1971 y https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2016/05/11/9-autopistas-de-caracas/cota-mil-foto-de-giovanichacon/

11. http://aventuravila.blogspot.com/2012/09/extension-de-la-cota-mil-costara-1200.html

12. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

13. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-la-busqueda-de-un-centro/

14. http://www.temporadista.com/scripts/articulos/cotal-mil.asp y https://www.minube.com/rincon/avenida-boyaca-a3614577