El pasado 12 de mayo, Jonathan Reverón publicó en el diario El Universal (VEN), un artículo titulado “Arquitectos de la UCV impulsan el diseño respetuoso. Llevan propuestas de técnicas amigables con el ambiente desarrolladas por los Warao. Objetos útiles y lúdicos que parten de distintos materiales”.
Se trataba, nada más y nada menos, de reseñar la destacada participación de dos egresados de la FAU UCV, Anita Capozzi y Rodrigo Marín Briceño, quienes presentaron sus prototipos en el SaloneSatellite (la joya de la corona del Salone del Mobile de Milán), abierto entre del 16 al 21 de pasado mes de abril.
El SaloneSatellite es un “semillero creado y curado por la guayanesa Marva Griffin, quien ha sabido conducir y conectar la selección de más de 14 mil jóvenes diseñadores, con el empeño de ofrecer una experiencia integral que permita expandir su consciencia, para que creatividad y negocio concilien y concreten los productos del futuro inmediato”, como apunta Reverón.
Cabe destacar que Marva Griffin, quien se ha dedicado desde 1999 (25 años) a mostrar al mundo a diseñadores jóvenes, o emergentes, organizó en 2009 una experiencia conjunta con la Colección Cisneros y la FAU UCV que permitió la presencia de los hermanos Humberto y Fernando Campana (importantes son diseñadores de muebles brasileños) que incluyó un seminario, taller y concurso de diseño de muebles.
De tal manera, reseña Reverón, para Anita Capozzi, “esta experiencia fue de ‘mucha inspiración para mi futuro como arquitecto y diseñadora’. Su próximo mueble mantendrá la línea de su propuesta actual, Coccodondola, ‘la hamaca, tejida a mano con técnicas desarrolladas por los indígenas Warao, elaborada con fibras naturales biodegradables y respetuosas con el medio ambiente’, un asiento flotante para disfrutar en zonas tropicales.
Por su parte, Rodrigo Marín Briceño “buscó darle rigidez a una forma geométrica que está en millones de hogares del mundo: el cartón de huevo. Con este principio logró diseñar una mesa patentada como Lolli Pop. Experimentando con plástico termoformado, podrá reciclar materiales para convertirlos en objetos útiles y lúdicos. ‘Creo que Venezuela es un bonito lugar para construir un discurso propio, los invito a enfrentarse al mundo desde quien uno es realmente. Creo que la posibilidad de venir a un espacio como este pasa por la convicción de que está bien atreverse y descubrir que tu discurso es tan válido como el de cualquier otro’, declara Rodrigo como su mensaje de aliento para los próximos diseñadores del Satellite”.
Este año, más de 360 mil personas se dieron cita en el Salone, un nuevo récord que deja atrás los aires de pandemia y reivindica el valor que esta feria del mueble y el diseño tiene en el comercio exterior.
Vaya para Anita y Rodrigo desde estas páginas nuestras más sinceras felicitaciones.
En el itinerario seguido por Joel Sanz Pino (1947-2013), Premio Nacional de Arquitectura (2000), la participación en concursos ocupa, junto al desempeño docente y el ejercicio profesional, un lugar muy destacado siendo una actividad a la que dedicó importantes esfuerzos por expresar con claridad y contundencia sus ideas sobre arquitectura, las cuales en numerosas ocasiones fueron reconocidas y premiadas.
La imagen que acompaña nuestra postal del día de hoy, tomada del valioso blog impulsado por Ramón Fermín CA Catálogo de arquitectura • Venezuela | Latinoamérica. Obras y proyectos de arquitectura con tradición moderna • materia | estructura | paisaje, correspondiente a la reelaboración gráfica del proyecto ganador del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui, distinción obtenida Sanz y S+P+A, Arquitectos en 1989, será la que nos permita introducir como preámbulo buena parte de los asuntos relacionados a lo que ella transmite.
Egresado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV en 1970, donde había ingresado en 1964 con 16 años, desde muy temprano los trabajos de Joel Sanz se encuentran impregnados de un interés especial por la invención. Señala Mónica Silva Contreras en el texto titulado “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, publicado en Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993) cómo “mediante la referencia explícita a imágenes con un fuerte acento tecnológico, el arquitecto intentaba la búsqueda de un estilo personal que debía estar, sobre todo, adecuado a su tiempo bajo la premisa consciente de lograr en el mismo un carácter vanguardista acorde con el contexto que ofrecían las publicaciones de otros países”.
1. Izquierda: Parte del trabajo final de grado de Joel Sanz publicado en la revista Punto nº 44, octubre 1971. Derecha: Residencia para ancianos en Caraballeda para la Fundación Planchart. Carlos Gómez de Llarena con la colaboración de Joel Sanz.
Con los trabajos de Archigram primero y de James Stirling después como referentes, aprendiendo del último una manera poco convencional de estructurar espacios y de utilizar una combinación de materiales por él desconocida, los estudios de Sanz transcurren interrumpidos por el proceso de Renovación Académica y culminan con un trabajo de grado, dirigido por Ramón González Almeida, que consistió en diseñar un sistema de objetos móviles realizado en plástico que sumaba vivienda y servicios para personas que se dirijan a zonas recreacionales estratégicamente ubicadas en el país que disfrutarían de estancias de más de un día. Con él obtuvo una calificación de 19 puntos, honor que le fue reconocido en el acto de graduación.
Su relación con González Almeida, sumada a una pasantía realizada con Jesús Tenreiro, una preparaduría en Geometría Descriptiva con Pablo Lasala y su colaboración, recién graduado, con Carlos Gómez de Llarena en el proyecto de una Residencia para ancianos en Caraballeda para la Fundación Planchart, le abren la puerta a su incorporación como profesor en su alma mater en 1972, punto de partida de una dilatada y reconocida carrera docente. Aquel mismo año funda un taller de proyectos, junto a Pablo Lasala, Carlos Gómez de Llarena y Jacobo Koifman, que se denominó Unidad Docente 5, que pasó a ser Unidad Docente 7 y luego Unidad Docente 9, taller que actualmente continúa en la FAU UCV.
Sus inicios como profesor de diseño le permitieron experimentar con ejercicios destinados a desarrollar la imaginación y transgredir los hábitos de diseño, mientras en su oficina asociado con Jesús Sandoval (la segunda que abriría desde 1970), los proyectos seguían cargados de alto contenido tecnológico y de guiños a la arquitectura de James Stirling.
Sin embargo, paulatinamente Sanz irá incorporando a su trabajo docente y profesional la preocupación por la respuesta al clima que creció al unísono con la conciencia del lugar como condición complementaria a su desempeño proyectual, haciéndose consciente la lección aprendida a través de los trabajos que como estudiante realizó en el Taller de González Almeida.
2. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Casa Hato Samuelero, estado Barinas (1977).
“Todas estas inquietudes comenzaron a formar parte de las obras que proyectaba Sanz con el equipo que conformó en 1975 con dos de sus alumnos, Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha, quienes venían participando de casi todas sus experiencias docentes, integrándose ellos mismos, más tarde, al campo de la enseñanza de la arquitectura; habían participado en las experiencias del Taller de Sanz, desde los ejercicios para la imaginación hasta los entonces recientes temas vinculados a los problemas ambientales”, apuntará Silva Contreras. Así nacerá la firma S+P+A, Arquitectos, C.A.
3. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Dos de las experiencias realizadas en Higuerote: La casa de mi madre (1987, izquierda) y Mercado Municipal (1979-1982, derecha).
Luego vendrá la experiencia de le permitió a Sanz (como Ingeniero Municipal de Higuerote) y a su oficina convertir el pueblo en laboratorio proyectual y fuente inagotable de ejercicios docentes, donde se experimentaba con la ruptura con los esquemas tradicionales, el uso de los materiales, la precariedad de recursos y la siempre necesaria consideración de los aspectos climáticos: la temperatura, las variaciones de presión, la luz, la sombra y la ventilación, que dieron como resultado la elaboración en 1985 de un “Catálogo para la Arquitectura Tropical” que perseguía la reflexión sobre los conceptos del patio y el corredor”.
El concepto de espacio intermedio, de relación y transición entre el interior y el exterior, producto de lo experimentado en la universidad, percolaría directamente al ámbito profesional marcando la obra realizada por S+P+A mediante variaciones compositivas que hacen de la experiencia de diseñar en el trópico los temas centrales de muchas propuestas. Así, “con la recurrente necesidad de hacer de la arquitectura un cobijo para el hombre que la habita, al conformar recintos cerrados, motivos centrales en la composición arquitectónica, se refuerza la existencia de una arquitectura de protección, que se vuelve sobre sí misma, que hace del techo el elemento en el que se trabajan las posibilidades formales, estructurales y de aplicación tecnológica. Los espacios dedicados a los accesos o a la concentración del público en los edificios institucionales, por ejemplo, permiten identificar en las cubiertas uno de los temas más trabajados”, precisará Silva Contreras.
4. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Proyecto ganador del Concurso Nacional de Ideas para Sede de la Junta Parroquial de la Parroquia Catedral y Centro Deportivo del Liceo Fermín Toro (1994)5. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989). Plano de conjunto (izquierda) y corte fugado (derecha).
Con base en todo este preámbulo es que conviene repasar la participación de Joel Sanz junto a S+P+A en los concursos en los que participaron en las décadas de 1970 y 1980 y, en particular a los convocados para el Diseño de Sistemas Constructivos para Estaciones Ferroviarias (1976), el del Palacio Municipal del Distrito Sucre, estado Miranda (1985) y el de la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona (1989) que hoy nos ocupa, obteniendo el primer premio en los dos últimos.
6. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989).
Sanz, desde muy temprano vio en los concursos una excelente oportunidad para exponer sus ideas de arquitectura utilizando la transgresión como estrategia traducida en un inteligente manejo de las variables exigidas por los organizadores. Sin convertir el participar en algo inocente, también se veía en ello la posibilidad clara de obtener trabajo para la oficina de proyectos. Espoleado por la sana competencia que se dio entre los pares que formaban parte de su círculo docente y de amistad, fueron numerosas las ocasiones en que se vieron las caras en los numerosos certámenes que entonces se convocaban estableciéndose para el resto de los participantes un listón muy alto que debía ser superado.
7. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989).
De tal manera, para cuando se presenta la oportunidad de participar en el concurso para el Centro Ítalo Venezolano de Oriente convocado a través de su presidente Oswaldo Di Berardino, quien había dado a la arquitecto Lena Nalsen de Cavalleri la responsabilidad de organizar el evento, Sanz junto a Parilli y Arocha ya tenían casi 15 años de experiencia trabajando juntos y todo el bagaje acumulado en cuanto a desempeño que hemos descrito en líneas anteriores.
Por tanto, al observar las imágenes reelaboradas por Ramón Fermín en su blog es inevitable referirse a la cubierta como gran tema garante de sombra y cobijo sin dejar de tamizar la luz, al patio como elemento organizador que dicta la pauta en cuanto a disposición de las funciones que conforman al edificio, al corredor como espacio intermedio, a la presencia de una envolvente que alberga servicios y a la vez filtra el sol, y al claro énfasis dado al la tecnología y a los aspectos constructivos como pautas para un estricto control de la geometría.
8. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989)
Junto a Joel Sanz aparecieron como colaboradores en la propuesta presentada, además de Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha, Luis Felipe Zamora, Claudio Vélez, Milagros Lunar y Rosita de Lisi
El segundo premio le fue otorgado a Pedro Sanz y sus colaboradores Magally López, Mariela Ramírez, María C. Mantilla, Marta Campo, Yelitza Yalastasi y María Elena Lander. El tercer premio recayó sobre Laura Velandia de Romano.
El jurado estuvo integrado por los arquitectos Fruto Vivas, Oscar Tenreiro, Leopoldo Sierralta y Hernán Canela y por los señores Francisco Martínez y Freddy Mogna Cruz por el Centro Ítalo Venezolano de Oriente.
En resumen, Sanz, quien proyectó mucho y construyó poco, tiene en el concurso para el Centro Ítalo Venezolano de Oriente un eslabón clave para comprender lo que fue una sólida trayectoria.
2 y 5. Mónica Silva Contreras. “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993)
3. Museo de Bellas Artes. Catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura “La arquitectura del lugar”, Caracas (1987); y Mónica Silva Contreras. “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993)
4. Semanario Arquitectura HOY, nº 64, sábado 11 de junio de 1994.
1965• Se termina la construcción de la Iglesia del Colegio La Salle de la Colina, proyectada en 1963 por Guinand & Benacerraf (Carlos Guinand Baldó (1925-1982) (FI UCV, 1º Promoción de Arquitectos) y Moisés Benacerraf (1924-1998) (Universidad de Yale, 1947), con la colaboración del arquitecto y artista plástico Alberto Iriarte (1920-1993) (Universidad Nacional, Bogotá, Colombia).
La Capilla, de planta cuadrada, anchas paredes cubiertas en piedra natural en parte de su espacio interior, cuyo altar fue ubicado bajo un cono truncado provisto de iluminación cenital, a través del cual se producen notables efectos de luz y sombra, con una cubierta de suaves curvas, resuelta en concreto en obra limpia, configura un volumen cuya forma recuerda inmediatamente a la Capilla de Ronchamp, Francia, consagrada en 1955, obra del arquitecto Le Corbusier, con quien Alberto Iriarte trabajó.
Procesión de alumnos y hermanos educadores alrededor del templo antes de su bendición por parte del Cardenal José Humberto Quintero.
La bendición de la nueva iglesia fue realizada por el Cardenal José Humberto Quintero Parra, ante la presencia de Ramón Escobar Salom, Ministro de Justicia, José Manuel Siso Martínez, Ministro de Educación y del Embajador de España en Venezuela.
De acuerdo a lo expresado por el arquitecto Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, Caracas, 2015: «Su volumetría se compone de una planta rectangular que se abre levemente en abanico, cuya nave central está confinada entre muros tratados con distinta forma y carácter, un cono truncado que define el altar, una cubierta compuesta de bóvedas de concreto dispuestas en sentido norte-sur, un cuerpo independiente que representa el campanario y un volumen lateral que configura un patio».
Y completa González Viso: «Las variaciones formales en los muros, la luz cenital en el altar y la iluminación a través de muros perforados, enriquecen el interior y crean un ambiente adecuado para la liturgia”.
Detalle del concreto en obra limpia utilizado como acabado por los arquitectos en la Iglesia del Colegio La Salle de la Colina. Imagen: portada del Nº30 – marzo-abril 196, revista Punto FAU UCV.Fotografía de la Capilla del Colegio La Salle La Colina, publicada en la revista Wallpaper en mayo del 2024, en el articulo “Caracas Moderna” vista por el fotógrafo Adam Štêch.
Fuentes consultadas: Memoria Escolar 1964-1965. Colegio La Salle La Colina / Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, Caracas, 2015 / Contactos- Fundación Arquitectura y Ciudad.
1970• A solicitud del arquitecto Carlos Guinand Baldó, Gobernador del Distrito Federal, la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, en uso de sus atribuciones, declaró Monumentos Históricos Nacionales a la Casa de la Hacienda “La Vega”, la Casa de la Hacienda “Ibarra” y la Quinta “Anauco Arriba”. Resolución que quedó registrada en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela, Año XCII, Mes XI, Caracas, 8 de septiembre de 1970, Número 29.313 La imagen que ilustra esta nota corresponde a otro monumento histórico nacional que no corrió con igual suerte: el portal de la Casa de Don Juan de Vegas y Bertodano, Contador de la Real Hacienda, la cual había sido construida en 1783 y en donde funcionó el célebre Colegio Cháves desde 1842 hasta poco antes de ser demolida en 1953 para construir la avenida Urdaneta.