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NotiFAC (Contacto nº 17)

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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 52

Gustavo Wallis Legórburu (Caracas,1897-1979), quien en 1921 obtiene el título de Ingeniero Civil, desde 1933 hasta su muerte ocupa el Sillón XXIX como miembro de número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales y en 1945 se encuentra entre los fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (de la cual fue presidente en tres ocasiones), proyecta y construye en 1936 el Palacio de la Gobernación de Caracas como parte de una propuesta pionera que buscaba dictar pautas en lo que podía ser el cambio de la densidad y la modernización de las adyacencias de la Plaza Bolívar.
Para la delimitación del borde norte de la plaza, Wallis, en colaboración con los arquitectos franceses Lahalle y Levard, planteó un conjunto integrado por tres cuerpos continuos diseñados en función de un eje de simetría (coincidente con el que divide en dos la plaza), que otorgaba al edificio central el rol de mayor jerarquía por su altura, insinuando la nueva escala que se aspiraba incorporar en la zona. De las tres piezas, la correspondiente al Palacio, ubicada en la esquina de Principal, donde se encontraba el viejo edificio de correos, fue la única que finalmente se construyó, quedando el resto de la cuadra impregnada de una indefinición y orfandad que aún hoy es posible percibir.
Se ha calificado al edificio de la Gobernación como “un ejemplo de eclecticismo decantado y de nobles proporciones” que a su vez dignificó la función cívico-administrativa que albergaba gracias al sincero uso de los materiales y cuidadosos detalles constructivos, propios de una racionalidad que en gran medida vino acompañada del afán decorativo proveniente del art decó.
El espacio correspondiente a la planta baja, donde funcionaron oficinas y taquillas de recolección de fondos e impuestos, ofrecía al visitante una ambientación absolutamente moderna en la que la madera, el mármol y el material niquelado se conjugaron en pro de un espacio a la escala de lo público.
La observación cuidadosa de la composición de la fachada del edificio permite descubrir un interesante juego entre la verticalidad y la horizontalidad dentro de un estricto orden compositivo y geométrico. La verticalidad se ve acentuada en el portal y el tratamiento de los dos pisos superiores mediante pilastras contenidas dentro de un gran marco que remata con una limpia cornisa. La horizontalidad la asume la correcta proporción del volumen, su solidez y su carácter vinculado a los cánones academicistas.
Testigo mudo de constantes vejaciones que se han sucedido en su entorno, en su infraestructura y sobre los entes que ha albergado sin importar la legitimidad otorgada por el voto popular, este elegante y sobrio edificio nos recuerda la existencia de valores que no tienen fecha de caducidad en la memoria caraqueña.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Galería de Arte Nacional. Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época, 1998

¿SABÍA USTED…

… que en 1968, un año después de la celebración del cuatricentenario de Caracas, en parte los terrenos de lo que fue la urbanización El Conde, al norte de la avenida Bolívar, abrió sus puertas lo que se conoció como el “Parque El Conde”, proyecto del arquitecto Jorge Castillo?

1. Parque El Conde.Vista general

La urbanización El Conde nace alrededor de 1926 de la mano de Juan Bernardo Arismendi y Luis Roche (dos de los grandes promotores urbanísticos de Caracas) como fruto del proceso expansivo de la ciudad hacia el este y del éxito que habían obtenido en el desarrollo de San Agustín del Norte, apoyándose ambos emprendimientos para su trazado en variantes a la modulación impuesta por cuadrícula colonial.

El Conde se desarrolló en los terrenos de la hacienda del mismo nombre que ocupaba el área que iba desde la quebrada Catuche a la Anauco (en sentido oeste-este) y desde lo que hoy es la avenida México hasta el rio Guaire (en sentido norte-sur) y ofreció (junto a San Agustín y Los Caobos) una de las primeras oportunidades que encontró la clase media acomodada de experimentar una nueva manera de vivir en la ciudad en un sector que estuvo dotado de cines, clínicas privadas, clubes, canchas de tenis, garajes, ventas y talleres de automóviles, museos y  estadios.

El impacto que sobre esa zona produjeron las iniciativas propiciadas en 1938 por la recién creada Dirección de Urbanismo del Distrito Federal que desembocarán en la presentación en 1939 del “Plan Monumental de Caracas” (conocido como “Plan Rotival”) e influirán en el Plan de 1951, la propuesta del Centro Federal (1951) y la Tesis para Caracas de 1959, colocó sobre El Conde una inevitable Espada de Damocles que ocasionaría que en menos de 36 años desapareciera, arrasada por las aspiraciones sucesivas de convertir la zona en demostración de una pujante transformación del centro de la ciudad. La prolongación de la avenida Bolívar y sus dos ramales (cuya primera etapa se había concluido en 1949, único elemento que sobrevivió literalmente del Plan Rotival), anunciada en 1954 y ejecutada casi de inmediato, sería la puñalada mortal que sentenciaría la total demolición de El Conde a comienzos de los años 60, lo que implicó llevarse por delante cientos de edificaciones de muy diversas características.

La celebración del 400 aniversario de la fundación de Caracas (1967) encuentra a los terrenos donde estuvo la urbanización (ahora propiedad del Centro Simón Bolívar) en medio de un destino incierto y a la vez abrumados por la presencia de una serie de proyectos de gran escala  que no llegaban a concretarse. Así, las “fiestas cuatricentenarias” ofrecieron la oportunidad de aprovechar los terrenos temporalmente baldíos para llevar a cabo dos intervenciones de carácter efímero: al sur de la avenida Bolívar Imagen de Caracas (véase Contacto FAC nº 13 del 05/02/2017) y al norte el Parque El Conde quien si se quiere corrió con mejor suerte que la primera.

2. Parque El Conde. Vista de uno de los pabellones

Jorge Castillo asume el proyecto de este espacio destinado a la recreación a escala urbana con una vocación decididamente experimental. Para aquel momento, influenciado por el espiritualismo procedente de las religiones orientales, encuentra la ocasión de poner en contacto arte y arquitectura buscando alejarse de procesos extremadamente racionales: “Esa arquitectura repetitiva y ese énfasis en la función como lo único que integra la arquitectura es algo que no he aceptado jamás y ahora menos”, expresará en una entrevista de 1988 quien en 1999 fuese galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura.

3. Parque El Conde. Vista de un sector del conjunto

En concordancia con lo expresado, Castillo, consciente de la limitada duración que tendría la obra, propone muy a tono con el momento que se vivía, un sistema liviano, variado y flexible con base en una estructura metálica de 5 mts. y un elemento de cerramiento triangular de poliuretano y fibra de vidrio con color incorporado y unas aletas para asegurar su fijación por medio de tornillos y un elemento de goma. Este sistema casi artesanal, que tuvo asociadas dificultades de producción, montaje y mantenimiento, daría pie para generar edificaciones desarmables que se pudieran reconstruir con formas diferentes y para usos distintos, buscando de esa manera alejarse de los limitados resultados a los que había conducido algunas experiencias ligadas a la prefabricación.

El Parque El Conde cierra sus puertas a mediados de los 80 luego de cumplir cabalmente su cometido para dejar de nuevo un vacío urbano que mucho tardó en ser restaurado. Quienes quieran obtener una imagen evocadora, sin nostalgia, de lo que significó El Conde para alguien que allí vivió y luego decidió estudiar arquitectura recomendamos leer Del eclecticismo criollo a un culto sincretismo de Luís Jiménez Damas (de venta en http://www.edicionesfau.com). Para ampliar detalles sobre los antecedentes y repercusiones del Plan Rotival, sin duda debe consultarse El Plan Rotival. La Caracas que no fue. 1939/1989. Un plan urbano para Caracas libro agotado publicado por Ediciones del Instituto de Urbanismo de la FAU UCV (1991), fundamental en la comprensión de la historia de nuestra ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. https://oscartenreiro.com/2014/01/18/una-pequena-historia-necesaria-v/

NotiFAC (Contacto nº 16)

La Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC) y Ediciones Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (Ediciones FAU UCV) llaman a participar a autores de cualquier parte del mundo en el

CONCURSO DE ENSAYOS

CARACAS

1567-2017

Caracas al llegar a su 450 aniversario luce agotada, descuidada, olvidada, deteriorada, desarticulada y agredida, y a la vez preservada por su inmejorable clima, su inigualable paisaje y el calor de su gente. Por ende, ofrece la oportunidad única de mirarla sin dejar de pensarla, sentirla, mimarla, reivindicarla, desearla, soñarla, recordarla, imaginarla, proyectarla…

El concurso de ensayos Caracas 1567-2017 se convoca con la intención de dejar plasmadas las múltiples lecturas de que puede ser objeto esta ciudad que es eje de nuestros pensamientos, motivo de nuestras angustias y territorio de nuestros pesares, objeto de amor y de odio, siempre verde como la esperanza.

La convocatoria estará vigente desde el viernes 17 de febrero de 2017 hasta el viernes 30 de junio de 2017.

Se otorgarán 2 premios en efectivo y tantas menciones como el jurado considere pertinentes.

Para conocer las bases completas ir a www.edicionesfau.com