ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 165

El año 1980 fue particularmente intenso en lo que a la realización de concursos nacionales de arquitectura se refiere. Siempre con el auspicio del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) se convocaron tres: el Concurso para la Plaza Caracas organizado por la Gobernación del Distrito Federal y el CSB, ganado por Kirsti Nenonen; el promovido por la Municipalidad de San Cristóbal, Táchira, para proyectar el Centro Cívico de dicha ciudad, donde obtuvo el primer premio Alejandro Stein; y el convocado por el Instituto Nacional de Hipódromos para la sede del Museo de Arte La Rinconada del que resultaron triunfadores Pedro Mendoza y Hugo Dávila. De ellos sólo éste último se llegó a construir convirtiéndose en una de esas raras excepciones dentro de la historia de los certámenes de carácter abierto realizados en el país.

1. Ubicación

Tal vez opacado por la envergadura y esfuerzo que demandaron los otros dos llamados hechos aquel año, lo cierto es que la convocatoria para diseñar una edificación de modestas proporciones con un programa que no ofrecía mayores complicaciones, exigencias ni precisiones, ubicado en un terreno de geometría regular prácticamente plano, atrajo a un número relativamente pequeño de participantes. Tampoco resultaba muy atractivo el compromiso que se podía establecerse con el entorno en virtud del énfasis por resolver un problema muy concreto remitido a un lote de medianas dimensiones de aproximadamente 2500 m2, ubicado a un lado de la vía de acceso de dos hitos urbanos de gran escala: el Hipódromo Nacional La Rinconada y el Poliedro de Caracas, con los cuales era muy difícil competir.

2. Vista exterior
3. Vista del acceso

La propuesta ganadora presentada por Mendoza y Dávila, buscando (salvando las distancias y la escala) vincularse formalmente a la National Gallery of Art de Washington (1978) de I.M. Pei, apeló a manejar el programa conteniéndolo en dos volúmenes prismáticos de base triangular articulados de un lado por un espacio a triple altura que sirve como definidor de su acceso principal y del otro por el núcleo de circulación y servicios. A la condición sólida de los dos prismas recubiertos de mármol, donde destaca el muro exterior que da hacia la vía de acceso del conjunto del Hipódromo, se contrapone el plano de cristal inclinado del hall, orientado en una problemática dirección suroeste, lográndose un claro contraste que se logra apreciar desde la plaza de entrada, preámbulo y a la vez lugar de encuentro, motivo de la fotografía que acompaña nuestra postal de hoy.

4. Vista del vestíbulo

El programa se conformó con base en seis salas de exposición distribuidas en tres plantas, un centro de documentación, una sala de reuniones, tienda de arte, cafetería, anfiteatro y un amplio jardín de esculturas, áreas de oficina, dos depósitos de obras y estacionamiento.

Mendoza y Dávila concluyen el proyecto en 1981 terminándose la construcción con velocidad inusitada en 1982 e inaugurándose en 1983. En los años que van desde su apertura hasta 1990 el museo funcionó bajo el patrocinio del Instituto Nacional de Hipódromos, albergando una colección que había sido atesorada por dicha institución y tratando simultáneamente de delinear su perfil, ocupándose fundamentalmente del arte venezolano y sus diversas manifestaciones en distintos niveles.

Para el año 90 la decisión del Instituto creador fue entregar el museo bajo tutela al organismo que con mayor pertinencia lo acogería en su seno. Así fue como el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) pasó a ser el organismo tutor del Museo de Arte La Rinconada. Por decreto emanado de la Presidencia de la República se crea el 21 de mayo de 1990 la Fundación Museo de Artes Visuales de la Rinconada. Pero con fecha 14 de agosto se le denomina, mediante nuevo decreto presidencial, como FUNDACIÓN MUSEO DE ARTES VISUALES ALEJANDRO OTERO (MAVAO) con lo cual se le rendía homenaje a uno de los artistas venezolanos más importantes del siglo XX recientemente fallecido. Posteriormente, se le dará el nombre definitivo de MUSEO ALEJANDRO OTERO (MAO), pasando a formar parte de la Fundación Museos Nacionales (FMN) desde 2005.

5. Vista de una sala de exposiciones

El MAO se constituye así con el fin de exhibir, investigar, preservar, adquirir, difundir y fomentar el arte moderno, contemporáneo y experimental en el ámbito nacional e internacional, con especial énfasis en la obra de Alejandro Otero pasando a asumir la custodia del archivo personal del artista, que consta de documentos escritos y el material fotográfico que dan cuenta de su diáfana y acertada memoria crítica. Busca además contribuir con el desarrollo integral de la comunidad a través de un acercamiento sistemático de la experiencia estética, histórica y cultural. Cuenta con una colección importante de obras representativas del arte contemporáneo venezolano de la primera mitad del siglo XX y con una amplia variedad de obras de artistas extranjeros que se han conseguido mediante adquisiciones, alcanzando 262 obras de 105 creadores, información toda obtenida de diferentes portales que se ocupan del MAO en internet.

6. Vista de las áreas exteriores

La selección del proyecto ganador del concurso que hoy nos ocupa, presentado por los entonces jóvenes arquitectos Pedro Mendoza (Universidad de Texas, 1975, reválida UCV 1976) y Hugo Dávila (FAU UCV 1971), quienes ya en 1976 habían creado Mendoza-Dávila y Asociados, marcó uno de los primeros éxitos de una sociedad que se reforzó en 1990 con la inclusión del ingeniero José Toledo (graduado en la UCAB en 1976), derivándose hoy en dos empresas: Mendoza-Dávila Arquitectos, y Mendoza-Dávila-Toledo Constructores (Constructora MDT, C.A., creada en 1991), a través de las cuales proyectan, promueven y construyen un amplio abanico de opciones, contándose por decenas las edificaciones realizadas y en millones los metros cuadrados construidos a lo largo del valle de Caracas y el resto del país. Hoy en día el MAO es apreciado por ser un lugar de encuentro para los habitantes de las parroquias Coche, El Valle y sectores aledaños, alejados si se quiere del centro cultural de Caracas, demostrando una intensa y dinámica actividad que se traduce en más de treinta programas educativos. Además, organiza visitas guiadas, talleres para estudiantes de todos los niveles educativos y atención a planes vacacionales fuera de temporada escolar. Su edificio, que presenta un adecuado estado de conservación pero problemas de mantenimiento, se ha constituido en referencia de la parte de la ciudad en la que se encuentra.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. Toma de Google Earth Pro

2. http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/museo-alejandro-otero.html

3. https://albaciudad.org/2019/06/pincel-digital-invitara-a-la-pre-clausura-de-rarx-disidencias-sexuales-e-identidades-diversas-en-el-mao/

4, 5 y 6. https://esferacultural.com/museo-alejandro-otero-aloja-grandes-exponentes-la-plastica-contemporanea/3894

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Ser(t) arquitecto

Maria del Mar Arnús

Anagrama

2019

Nota de los editores

Esta biografía al mismo tiempo íntima y profesional, escrita desde una cercanía familiar que ha permitido el acceso a documentos personales, aborda en todos sus aspectos una figura fascinante e imprescindible para entender la arquitectura contemporánea. Cuenta cómo un hijo del conde de Sert, prohijado por su tío el pintor Josep M. Sert, empezó acudiendo a las clases en la universidad en un Rolls con chófer y acabó por desarrollar una conciencia social que plasmó en su arquitectura; su temprano interés por la obra de Gaudí y la exploración de la arquitectura racionalista bajo la influencia de Gropius y la Bauhaus; su participación en la efervescencia cultural de los años de la República y en iniciativas como el GATCPAC (Grupo de Artistas y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea), la revista AC y el grupo ADLAN (Amics de l´Art Nou); el paso por Barcelona de Le Corbusier invitado por él; su implicación en los sucesivos CIAM (Congreso Internacional de la Arquitectura Moderna)…

Y tras el estallido de la guerra civil, la construcción del Pabellón de la República y, ya en 1941, el exilio en Nueva York; y después la importantísima labor pedagógica en la Universidad de Harvard; los proyectos internacionales en Latinoamérica y en otras partes del mundo (como la embajada de Estados Unidos en Irak), los proyectos barceloneses como la Fundación Miró y los que no se llegaron a materializar; su amistad con artistas como Miró, Calder, Picasso, Léger, Giacometti, Mondrian, Duchamp, Luis Buñuel o Julio González; la pasión por el Mediterráneo y su especial relación con Ibiza… En definitiva, esta biografía nos ayuda a entender a un arquitecto comprometido con la innovación y la responsabilidad social, una figura fundamental del siglo XX, que mantuvo intensos vínculos con el mundo de la cultura y tuvo una notoria proyección internacional.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Mies y la gata niebla

Andrés Jaque / Office for Political Innovation

Puente Editores

2019

Nota de los editores

El trabajo de Andrés Jaque ha supuesto una transformación radical de la forma en que la arquitectura se entiende, se comunica y se practica. El impacto es global, aunque especialmente notable en la arquitectura española. A través de la microhistoria, su trabajo desvela arquitecturas aparentemente omitidas en las historias de la arquitectura, sus archivos y sus plataformas operativas. Si los grandes relatos se han centrado en obras, personajes y acontecimientos que confirman la relación entre la disciplina y las estructuras de poder, Jaque insiste en el protagonismo de agentes, humanos y no humanos, que operan en la vida cotidiana y son fundamentales para entender las políticas espaciales contemporáneas.
Mies y la gata Niebla es la primera publicación que recoge los ensayos de Andrés Jaque y la plataforma que fundó en 2003, Office for Political Innovation, desde la que opera.

ACA

1995• El Museo del Oeste pasa a llamarse Museo Jacobo Borges

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1995•  La fundación del Museo del Oeste fue decretada en 1986 y el 5 de julio de 1995 pasó a llamarse Museo Jacobo Borges en homenaje al notable artista venezolano, oriundo de Catia. El museo se encuentra ubicado en el Parque Jóvito Villalba (hoy renombrado Alí Primera), sobre la Av. Sucre (frente a la Estación Gato Negro del Metro de Caracas), en la Parroquia Sucre.
El museo tiene seis salas de exposiciones dispuestas en dos pisos, un infocentro con servicio gratuito de conexión de internet y un edificio anexo, destinado a promover actividades culturales y educativas. Posee colecciones de obras de arte moderno y de arte contemporáneo venezolano. Se inauguró con la exposición antológica del pintor titulada «Lo humano en Jacobo Borges y en la pintura venezolana»
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HVH

1958• Hospital de Niños J.M. de los Ríos

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1958•  Se concluye la fuerte remodelación y cambio de uso de la Escuela Municipal de Enfermeras, ubicada en la avenida Vollmer de San Bernardino, puesta en servicio en 1951 durante la gestión de Guillermo Pacanins A. como gobernador del Distrito Federal, para dar cabida al Hospital de Niños J.M. de los Ríos,
Este hospital había sido inaugurado en diciembre de 1936 luego de varios años de construcción. Se conocía como el Hospital Municipal de Niños o como Hospital de Pirineos, por haberse levantado en un terreno cercano al Hospital Vargas, en la esquina de ese nombre. Su primer director había sido el Dr. Gustavo H. Machado, quien fue acompañado por los eminentes pediatras Pastor Oropeza, Guillermo Hernández Zozaya, Nicolás Cárdenas Farías, Espíritu Santo Mendoza, Simón Gómez Malaret y Andrés Gutiérrez Solís
En este centro de salud se escribió buena parte de la historia de la actividad pediátrica moderna en Venezuela. Algún tiempo después se cambió la denominación de la institución municipal por la de Hospital Municipal de Niños J. M. de los Ríos, en reconocimiento al famoso precursor de la pediatría venezolana José Manuel de los Ríos (1826-1914).

HVH

1959• Se proyecta la Catedral de Barquisimeto

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1959•  Se culmina el proyecto para la Catedral de Barquisimeto realizado por los arquitectos Alfredo Jahn Jiménez y Jan Berkam, para la Diócesis de Barquisimeto por encargo de Monseñor Críspulo Benítez Fonturvel (1905-1991). Esta primera propuesta para el templo tenía de 3.600 m2 de construcción para ser edificada en un lote de terreno con frente a la Avenida Venezuela, entre las calles 29 y 30, Barquisimeto, estado Lara. Su construcción la realizó en el año 1969 la Constructora Jahn, C.A. con un proyecto modificado por el arquitecto Jan Berkam, para reducir su tamaño.

HVH