1940•Se termina la construcción del edificio residencial Toki Eder («lugar bello» en euskera) ubicado en Chacaíto, proyectado y construido por el arquitecto Miguel Salvador Cordón, arquitecto de origen vasco, quien por no haber revalidado su título, debió contar co el aval de su compañero el ingeniero Lorenzo de Basagoiti (FI UCV 1947). Ambos fueron exiliados políticos de la Guerra Civil Española.
El uso del edificio tuvo que adaptarse con el tiempo, apareciendo locales comerciales y oficinas. Fue declarado Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural el 22 de julio de 2005.
Hoy, como tantas otras edificaciones de valor se encuentra amenazado con su demolición total, desacatando las disposiciones legales que lo protegen y negando la posibilidad de su incorporación y reciclaje a través de propuestas arquitectónicas imaginativas.
1947•Es inaugurado por la Junta de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt el Edificio Nacional, ubicado en San Cristóbal, estado Táchira, proyectado entre los años 1942 y 1945 por los arquitectos Luis Eduardo Chataing (1906-1971) y Javier Yárnoz Larrosa (1886-1959) y construido por el ingeniero Giacomo Muro.
La construcción del edificio había sido iniciada en el gobierno del General Isaías Medina Angarita y no pudo ser terminada por el golpe de 1945. No obstante, la edificación fue inaugurada en dos ocasiones: el 18 de octubre de 1946, al año de la llamada Revolución de Octubre y el 26 de enero de 1947, en la culminación del Tercer encuentro del Colegio de Ingenieros de Venezuela.
En 1957 se le hace una profunda remodelación y restructuración que perdura actualmente.
1950•Se concluye la construcción del Edificio Aralar, Calle New York con calle Orinoco, urbanización Las Mercedes, diseñado por el arquitecto Urbano de Manchobas y calculado por el ingeniero Julián de Unzurrunzaga.
En este proyecto el arquitecto implantó el pequeño y correcto edificio residencial, resolviendo con la fachada curva la relación con el terreno -al igual que hizo un año antes con el edificio Colimodio, construido en la avenida Sur 21 con avenida Este 2-, dejando en este edificio pequeños, jardines frente a cada apartamento.
Urbano de Manchobas (1887-1968), arquitecto de origen vasco exiliado en Venezuela, había proyecto en 1948 el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, ubicado en la avenida Casanova; en 1940 el mencionado edificio Colimodio; y en 1961, trabajando para la Constructora Paúl (ingeniero Bernardo Paúl) la Iglesia de N.S. de Coromoto, El Paraíso.
1936•El día 19 de abril el Presidente Eleazar López Contreras inaugura la nueva sede del Museo Boliviano, ubicado en la esquina de Pajaritos, entre la avenida Sur 2 y la calle Oeste 6, al Sur del templo de San Francisco, diseñado por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva (1900-1975), con la participación del artista plástico venezolano Francisco Narváez (1905-1982), quien creó el relieve alegórico de la fachada.
La vieja sede de la institución al norte de la Plaza Bolívar había quedado pequeña para albergar y exhibir la colección relacionada con El Libertador, que había crecido por las adquisiciones realizadas por el Ejecutivo Nacional y las múltiples donaciones de particulares, razón que llevó al General Juan Vicente Gómez a decretar la construcción del nuevo edificio el 24 de julio de 1934.
La Urbanización Los Canales, localizada próxima (5 Kms) a la población de Río Chico en la zona de Barlovento, cuya promoción se inicia (tal y como lo muestra nuestra postal del día de hoy) en 1957 y cuya planificación urbanística estuvo a cargo de los arquitectos Julián Ferris y Carlos Dupuy, se trata de otra iniciativa que buscaba ofrecerse como alternativa a la necesaria expansión que requería Caracas en lo referente a espacios recreativos y que ya se había materializado en algunas de las urbanizaciones de playa (Los Corales, Caribe, Longa España, Camurí Grande) y de montaña (El Junko, Los Anaucos) e importantes clubes privados (Playa Grande, Tanaguarena, Puerto Azul, Playa Azul) ubicados en sus cercanías.
Considerada la playa como la recreación favorita de los citadinos, sus promotores ofrecen Los Canales como oportunidad para invertir a menor costo de lo que podría hacerse en el Litoral Central, el cual, tras la apertura de la autopista Caracas-La Guaira ya se había comenzado a saturar y no ofrecía la tranquilidad que busca el habitante urbano. La oferta se apoya, además, en la posibilidad de recortar el tiempo para acceder a la urbanización, medida en tres horas y 150 Kms de carretera, a la mitad gracias a la construcción de un nueva vía, equiparándose así al recorrido demandado para llegar a algunas zonas de la costa más próxima a la capital.
1. Canales y manglares2. Salida al mar
La descripción del proyecto presentado por Ferris y Dupuy, desplegado en la revista Integral nº 10-11 (1958), apunta la importancia que tiene el que se estén construyendo simultáneamente en la zona otros dos desarrollos: la Ciudad-Balneario Higuerote y la urbanización balneario Barlovento. Colindando con ésta última en su extremo norte y aprovechando la mejoras aportadas por la construcción de parte del MOP del un dique que controló las inundaciones del río Tuy recuperándose una excelente zona de playa, los terrenos adquiridos por Compañía Anónima “Los Canales” comprenden una superficie de 528,50 hectáreas teniendo la parte a desarrollarse “dos kilómetros de largo por uno de ancho, siendo los dos kilómetros paralelos a la playa” que, acompañada por cocoteros, tiene un ancho promedio de 30 a 40 metros formada por arena fina. “La propiedad está limitada al Este por el mar, al Sur por un caño natural denominado Caño Copey que a su vez la separa de la ciudad balneario Barlovento (…) y al Norte por otro caño natural denominado Caño El Jobo y por el canal de préstamo del dique marginal derecho del Río Tuy.”
3. Zonificación y usos principales
El área a urbanizar, con una superficie aproximada de 2.000.000 m2 (200 hectáreas) “de los cuales el 50% se utilizará para calles, canales, áreas de playa y zonas verdes” contemplaba programar para el 50% restante viviendas de densidad baja, viviendas de densidad media, área de servicios comerciales, área para servicios culturales y religiosos, áreas para un yatch club y también para un hotel, acompañado todo ello con la correspondiente infraestructura de servicios públicos.
4. Plano de conjunto del área urbanizada
La solución, concebida como una “unidad vecinal”, preveía una capacidad para 1.000 familias y estaba estructurada por dos tipos de vías: 1) las terrestres que contemplan a su vez otras tres variantes en función del área a servir sea esta la conexión con el pueblo de Río Chico, la distribución a los diferentes grupos de parcelas o la alimentación a las parcelas propiamente dichas; y 2) las acuáticas formadas “por canales de agua, los cuales están alimentados por el Rio Chico en su extremo este y por el Río San José en el extremo Oeste, así como también por el mar Caribe con el influjo de marea que varía en promedio aproximadamente cuarenta centímetros cada trece horas”, entre las que se encuentran a su vez dos tipos: las A que tienen un ancho de 60 metros y 5 de profundidad (que se comunican al Oeste con el dique marginal derecho del Río Tuy y al extremo este con el Caño Copey), y los B de 30 metros de ancho y 2,50 de profundidad distribuidos por toda la urbanización y que sirven a todas las parcelas. La urbanización, aunque no llegó a concretarse plenamente de acuerdo al trazado original, sentó bases firmes para el posterior desarrollo de la zona hoy ocupada por conjuntos residenciales, clubes y marinas producto de importantes inversiones procedentes del sector privado. En la actualidad, la urbanización “Los Canales de Río Chico” cuenta con 140 km de canales navegables, los cuales son bordeados por centenares de casas, conjuntos residenciales, hoteles, posadas, restaurantes, bodegas, tiendas, embarcaderos y un campo de golf de 18 hoyos. En estos canales artificiales también se efectúan deportes como el esquí acuático y kayak, además se practica la pesca artesanal.