Archivo de la etiqueta: vivienda unifamiliar

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 356

Cuando la familia Boulton Pietri adquiere en los años 1930 una parte de una colina de aproximadamente 50 há en Los Guayabitos, zona próxima a Sartenejas en las afueras de la ciudad de Caracas, Andrés Boulton, Alfredo Boulton y Anita Boulton de Phelps decidieron construir allí sendas casas en las que transcurrió buena parte de sus vidas. En particular, Andrés Boulton, tras casarse a comienzos de aquella década con Thereza Figueira de Mello, hija del embajador brasileño en Venezuela, levanta junto a ella una vivienda de campo que la llamaron Samambaya, (denominación que escrita como samambaia significa helecho en el idioma portugués, planta que crece a sus anchas en las periferias de la casa), nombre que además es elegido por doña Thereza por el recuerdo que le traía la zona de Los Guayabitos con Petrópolis en Brasil, lugar donde de pequeña pasaba largas temporadas cuando vivía en su ciudad natal, Río de Janeiro.

Residenciados permanentemente en Villa Castelania, ubicada en la urbanización El Paraíso, Samambaya, por tanto, era visitada por la familia Boulton Figueira de Mello para pasar temporadas o fines de semana alejados de una Caracas aún provinciana en la que apenas empezaban a soplar aires de modernidad. Imaginamos que la falta de buenas vías de comunicación convertía aquellos viajes a Los Guayabitos en verdaderas expediciones que se veían compensadas por el contacto con la naturaleza y su exuberante vegetación, las estupendas vistas que se abrían hacia el valle y el buen clima que allí reinaba.

1. Izquierda: Andrés Boulton Pietri y Thereza Figueira de Mello. Derecha: Yves Denis Zaldumbide y María Teresa Boulton Figueira de Mello.
2. Andrés Boulton y dos de sus hijos. Única foto que se conserva de la «primera» Samambaya.

Será en 1957, al casarse María Teresa (hija de Don Andrés), con el arquitecto ecuatoriano-francés Yves Denis Zaldumbide, hijo de los embajadores de Francia en Venezuela, cuando recibirá de su padre como regalo de matrimonio la pequeña casa de campo. Seis años más tarde, en 1963, al crecer la familia, los Denis Boulton construirán la segunda Samambaya como vivienda principal diseñada por Yves, quien aquel mismo año, además de revalidar su título de arquitecto en la UCV, había creado con su compatriota, el ingeniero ecuatoriano Claudio Creamer Gómez (socio durante algunos años del arquitecto norteamericano Don Hatch), la conocida compañía constructora Creamer y Denis que dedicó buena parte de sus esfuerzos a desarrollar sistemas constructivos prefabricados para viviendas de interés social construidas por el Banco Obrero.

De la unión de Yves y María Teresa nacerían cuatro hijos (Roland, Gonzalo, Francisco y Javier) y poco antes de la llegada del cuarto, en 1973, tomarán la decisión de ampliar la casa construida 10 años antes pudiéndose decir que apareció una tercera Samambaya.

Residencia de la familia Denis Boulton por más de 18 años donde llevaron una intensa vida social y familiar en los que la quinta fue permanentemente objeto de remodelaciones, Samambaya en 1974 pasará a ser ocupada de nuevo por quien había construido la primera casa: Don Andrés Boulton ahora con su tercera esposa Jean Harley, poco después de que los Denis Boulton, tras la separación de Yves y María Teresa, fijaran residencia en Ecuador. Don Andrés y Jean vivirán allí por más de 20 años donde disfrutaron de una intensa vida social en cuyas fiestas, cenas y agasajos participaban grandes personalidades de la vida venezolana e internacional para los que la casa servía de excelente marco. Tras la muerte de Don Andrés en 1998 la propiedad retorna a manos de los hermanos Denis Boulton.

3. Caracas vista desde Samambaya.
4. Fachada principal de la quinta Samambaya.
5. Áreas exteriores de la quinta Samambaya.

Gonzalo Denis Boulton en entrevista aparecida en https://puraguapuraweb.com/blog/2018/9/20/quinta-samambaya, comentará cómo en los años 90, cuando su abuelo por razones de salud dejó de frecuentarla, Samambaya tuvo varios inquilinos, todos con necesidades muy peculiares. “Vino una señora que quería hacer un kínder y fue transformada. Después se la alquilaron a un cubano y casi la perdimos. La casa era un desastre, salones de clases, las áreas verdes ya no lo eran tanto, había una cantina, administración, biblioteca. Aún hay algunos vestigios de aquella época”.

Justamente le corresponderá a Gonzalo, arquitecto egresado de la UCV en 1988, devolverla desde 2013 a su estado original y mantener la integridad de la obra, luego de que fuera declarada ese mismo año Patrimonio Arquitectónico del Municipio Baruta por la gestión del alcalde Gerardo Blyde. “Yo agarro la casa y la voy remodelando. Ahora está disponible para todo tipo de eventos”, comentará Gonzalo para Puraguapura.

La valiosa información obtenida de la página https://www.facebook.com/quintasamambaya/ junto al testimonio de Gonzalo Denis y el reportaje hecho por Faitha Nahmens aparecido en Prodavinci titulado “Samambaya, el arte de ser parnaso” (https://prodavinci.com/samambaya-el-arte-de-ser-parnaso/), nos han permitido reconstruir su historia y determinar que la hermosa quinta que hoy conocemos no sólo fue construida por etapas, sino que durante el tiempo fue ocupada por diversos inquilinos y objeto de diversas modificaciones hasta que de manos de Gonzalo y con el apoyo de la familia hoy se ha convertido en lugar idóneo para la celebración de eventos, negocio sustentable que permitirá mantener la obra para las futuras generaciones.

De lo que no hay duda es de que Yves Denis Zaldumbide es el responsable de convertirla en referente arquitectónico y constructivo a partir de 1963: “Mi padre hizo de Samambaya una villa magnífica. Le otorgó el talante estilístico que detenta”, afirmará Gonzalo. “Para hacerla más funcional, no menos hermosa, mi padre transformó la bella casa donde vivía la belleza, y la belleza era mi madre, en una suerte de laboratorio de creatividad: el techo abovedado sería una ocurrencia que le daría carácter. Se habían visto techos así, hasta entonces solo en tiendas de automóviles, y la madera de todos sus acabados, pasamanerías y remates le añadirán calidez”, pasa revista Gonzalo. “Nosotros también participamos de la ocurrencia: las cerámicas usadas en los baños son las de la empresa de la familia y mantienen todavía el diseño añadido: están intervenidas por nosotros, los hijos”, dice sonriendo en el reportaje de Prodavinci.

6. Diversas tomas del exterior e interior de Samambaya.

Si a elaborar una ficha técnica nos dedicamos, podríamos decir que Samambaya se trata de una vivienda de 800 m2 de construcción, levantada en un bosque tropical lluvioso de 5 hectáreas, y que tiene planta en L. En uno de sus brazos se ubicaron los dormitorios, baños y vestier. En el otro brazo, las áreas sociales, cocina-pantry y comedor principal. En un nivel por debajo, las áreas de servicio. Entre ambos pisos, a medio nivel se desarrolla el salón principal.

La disposición de sus cerramientos, acristalados en muchos casos, permite establecer desde casi todos los ambientes, visuales hacia los jardines y su cuidado paisajismo o, a la distancia, con El Ávila, reforzando su continuidad espacial. El sistema estructural es de pórticos construidos con columnas de concreto armado y las losas de la cubierta son reticulares, habiéndose utilizado cajetones plásticos como encofrado, dándole un acabado liso para dejarlo a la vista. El bambú, planta que prolifera en la zona, ha sido uno de los principales elementos utilizados en su construcción apareciendo como elemento de fachada, y en la elaboración de portones, techos, escalones, barandas y muebles, entre otros.

7. Cuatro tomas del interior de Samambaya.

De https://www.facebook.com/quintasamambaya/ extraemos como complemento las siguientes características: “El manejo estructural de la techumbre que converge en un eje principal formando un ave que está a punto de tomar vuelo sobre el valle de Caracas. El uso de la formaleta como solución para vencer grandes luces y volados donde percibimos que ese gran techo flotara sobre vidrios y espejos. El canal principal de concreto que recoge las aguas del techo para formar una cascada sobre unas piedras de cuarzo. El manejo de elementos de concreto en obra limpia maravillosamente dispuestos en las ventanas. El trabajo minucioso de la madera en puertas y ventanas. El piso traído del Japón de color rojo en la zona social de la casa y blanca en los espacios privados que recorre lo interno y externo como una gran alfombra que toma el mismo protagonismo del techo”.

Hoy gracias al permiso de vocación turística otorgado por la Alcaldía de Baruta desde su declaratoria patrimonial, Samambaya funciona como una estancia con servicios anexos como salón de eventos, restaurante, tienda y galería. Ofrece la posibilidad de realizar eventos para lo cual cuenta con sus amplios jardines, piscina, terrazas, tres salones, cinco baños de invitados y dos baños para personal. Además, tiene capacidad para 70 carros y un estacionamiento aledaño para otros 50 carros pudiendo albergar cómodamente hasta 400 personas.

8. Variadas formas en que el bambú, abundante en la zona, es utilizado como material en la casa.
9. La quinta hoy se equipa y ofrece para la celebración de eventos.

También en su terreno ampliado que cubre hasta 20 hectáreas se ha comenzado a sembrar cacao proveniente de la zona de Paria (en específico de la hacienda Agua Fria) que ya ha dado como fruto la elaboración del chocolate Río Cacao en seis variedades.

Cuenta Samambaya con una colección permanente de obras de arte en la que predomina, por tradición familiar, la fotografía. Allí encontramos, entre otros, trabajos de: Vicente Diez, Paolo Gasparini, Luisa Richter, Alfredo Boulton, Alexander Apóstol, Ricardo Benaim, Yoshi, Ricardo Gómez Pérez, Fabiola Ferrero, Evelyn (Ivoly) Noguera Penso, Daniel González, Diana Sucre, Karim Dannery, Jenny Woodman, Margarita Scannone, Margarita Boulton, Suwon Lee y Josefina Gómez Revenga.

Rescatada con gran sensibilidad y equipada con gusto exquisito acorde con su riqueza espacial, Samambaya se constituye en una referencia ineludible a la hora de hablar de las grandes quintas caraqueñas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1, 2, 4, 5 y 8. https://www.facebook.com/quintasamambaya/

3. https://puraguapuraweb.com/blog/2018/9/20/quinta-samambaya y https://www.facebook.com/quintasamambaya/

6. https://www.facebook.com/quintasamambaya/ y https://puraguapuraweb.com/blog/2018/9/20/quinta-samambaya

7. https://prodavinci.com/samambaya-el-arte-de-ser-parnaso/ y https://puraguapuraweb.com/blog/2018/9/20/quinta-samambaya

9. https://www.facebook.com/quintasamambaya/, https://prodavinci.com/samambaya-el-arte-de-ser-parnaso/ y https://www.estadeboda.com/quintasamambaya

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 340

Cuando el artista plástico, diseñador y profesor universitario Cornelis Zitman (Leiden,1926- Caracas, 2016), toma la decisión a comienzos de los años 60 del siglo XX de buscar un lugar alejado del mundanal ruido caraqueño en el que construir tanto su vivienda como su taller de trabajo, encuentra en las ruinas del antiguo molino de caña de azúcar de la Hacienda La Trinidad, ubicada entre los pueblos de Baruta y El Hatillo, el lugar ideal.

Zitman llega en 1947 a Venezuela procedente de los Países Bajos a bordo de un petrolero sueco con 21 años, luego de haber finalizado sus estudios en la Academia de Bellas Artes de La Haya y de rehusarse a hacer el servicio militar por estar en desacuerdo con las acciones políticas holandesas en Indonesia. A su llegada, se instala en la ciudad de Coro, donde encuentra empleo como dibujante técnico en una empresa constructora. En su tiempo libre pinta y hace sus primeras incursiones en el campo de la escultura. Dos años después se traslada a Caracas, donde fue empleado por Promociones y Decoraciones Dibo (DecoDibo), que hacía muebles por encargo y en la que alcanzó el puesto de director técnico de la fábrica ubicada en Quinta Crespo. Allí comenzaría a diseñar muebles y años más tarde, fundaría los talleres Zitman C.A. En 1951 recibe el Premio Nacional de Escultura y comienza a dar clases de diseño en la Universidad Central de Venezuela. En 1954 los talleres Zitman C.A. fueron absorbidos por la empresa Tecoteca (Tepuy Compañía Técnica C.A.), que también importaba equipos para arquitectos y llegó a tener tiendas en Caracas, Maracaibo, Valencia y Maracay.

1. Cornelis Zitman. Peinadora, puerta central con espejo. Nº602. Silla Nº601, 1953.
2. Cornelis Zitman. Dibujo (c.1965).

En 1958, Zitman expone un conjunto de pinturas y dibujos en la Galería de Arte Contemporáneo de Caracas. Decide abandonar la vida de empresario y se muda a la isla de Grenada, donde se dedica por completo a la pintura y comienza a afirmar su carácter de escultor. En 1961 viaja a Boston, Estados Unidos, para participar en una exposición de pintura y diseño. Ese mismo año regresa a Holanda con el deseo de estudiar las técnicas de fundición. En 1964 trabaja como aprendiz en la fundición del escultor Pieter Starreveld y regresa definitivamente a Venezuela contratado, de nuevo, por la Universidad Central como profesor de diseño.

Por tanto, es 1964 el momento en que Zitman emprende la búsqueda que lo lleva a instalarse en 1965 en la vieja ruina, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII (1759), cuando el Padre Ignacio Rengifo Pimentel era el dueño de la hacienda que para la época se hacía llamar Hacienda San Pedro y San Pablo, en momentos en que se iniciaban los cultivos de la caña de azúcar en el valle de Baruta y cuyo último lote, ya bajo la denominación de Hacienda La Trinidad, fue producido para los años de 1945, justo cuando se le da el golpe de estado a Isaías Medina Angarita.

3. El lugar y las ruinas desde donde Zitman inició la construcción de su casa-estudio.

Si bien podría considerarse que lo construido originalmente en el lugar se trata de un conjunto, conformado por la antigua casa de hacienda, el trapiche y los siete cubos que constituían los secaderos para el tabaco, Zitman para resolver su casa-taller se acopla a las ruinas del antiguo molino del que quedaba como elemento original el torreón, cuatro paredes internas y una rueda hidráulica los cuales aprovecha para ir labrando, cuan escultor que era, su refugio íntimo mediante toda una aventura constructiva de carácter progresivo.

4. La casa-estudio dibujada por Zitman publicada en «Memoria descriptiva de una casa imposible», Revista CAV nº34, 1973.

En esta «casa imposible» como la calificaría Zitman en 1973 cuando fuera publicada en la Revista CAV nº 34, hecha poco a poco en la medida de sus posibilidades y de su tiempo, y que ya hoy puede considerarse como un verdadero museo, se ponen de relieve por un lado el contacto que este escultor siempre tuvo con la arquitectura y sus aspectos constructivos, y por el otro la libre interpretación que hace de la tradición y la historia que transpira el sitio que ocupa. Rodeada por una espesa vegetación, la casa-taller de Zitman se trata de uno de esos edificios difíciles de fotografiar externamente, pero en el que su sensible tratamiento espacial, cromático y lumínico lo convierten en toda una experiencia fenomenológica llena de sorpresas. En ella es posible identificar el aprovechamiento e integración que se hizo de las viejas ruinas en pro las de mejoras «modernas» posteriores, mediante un minucioso análisis de la tradición constructiva venezolana: techos de caña amarga, ladrillos criollos, muros de mampostería, aleros con trabas entre pares y canecillos, pies derechos, rejas y matas. Podríamos afirmar que en esta intervención se produce, de la mano de un hacedor de origen extranjero que no era arquitecto, una cierta “nacionalización” si se quiere menos académica, más localista pero igualmente significativa de los alcances que una reinterpretación cultural plena puede tener y en la que la condición del intérprete, su sensibilidad y su procedencia juegan positivamente un papel de primer orden.

5. La casa-estudio de Zitman publicada en 1992 por Graziano Gasparini en Casa Venezolana.

La casa está llena de detalles que denotan la estrecha relación que Zitman siempre tuvo con la arquitectura. Como bien expresará Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “La casa de ladrillos, muros de adobe color ocre, techos de caña amarga y madera se organiza alrededor del patio del trapiche, con galerías, donde destaca la chimenea como elemento vertical. Su interior está habitado por sus características esculturas: figuras femeninas plasmadas en diversas situaciones cotidianas”.

En la parte norte del torreón hay una terraza donde se puede ver los secaderos de Hacienda La Trinidad, el edificio de la P&G y en días despejados el Ávila. En la parte trasera de la estructura se encuentra el taller, una amplia área de trabajo a doble altura con grandes tragaluces que dan una confortable sensación de amplitud y donde Zitman daba libertad a su capacidad creativa, sin dejar de lado la experimentación, con piezas poco convencionales como armazones de carros, transformándolas y cambiándoles su uso. Allí reposan prototipos y moldes de yeso de diferentes esculturas.

Graziano Gasparini en Casa venezolana (1992), al referirse al refugio de Zitman expresó: “El resultado es toda una sucesión de sorpresas visuales en las que se identifican viejos pilares, muros, rafas y la chimenea del viejo trapiche. Todo lo aprovechable fue aprovechado y lo nuevo se integró al antiguo con respeto y armonía. Parece que la casa fue así desde siempre”.

6. Diversas tomas de la Hacienda La Trinidad Parque Cultural en la actualidad.

Zitman, quien junto a su esposa Vera Roos vivió en «El Trapiche» hasta su fallecimiento el año 2016, vio desde su recinto el afortunado surgimiento a partir de 2011 de lo que hoy se como la Hacienda La Trinidad Parque Cultural en los terrenos de la antigua Hacienda La Trinidad.

Como se recoge en https://haciendalatrinidad.org/quienes-somos/, dentro del parque cultural, “en la antigua Casa de Semillas funciona un centro de salud alternativa; en la Casa de Hacienda se desarrollan exposiciones y eventos culturales; el Trapiche corresponde al taller y residencia del artista Cornelis Zitman; en los siete secaderos hacen vida una tienda especializada en artesanía tradicional y diseño contemporáneo, una galería de arte contemporáneo, un café-restaurante, un espacio de alquiler para eventos corporativos, un laboratorio dedicado a la investigación sobre el cacao, una librería y un recinto para el incentivo y la práctica de la fotografía”.

También, en la misma página se puntualiza: “Hacia 1950 cesó la actividad agrícola a gran escala. En pocas décadas, las antiguas haciendas se fueron convirtiendo en modernas urbanizaciones, con la consecuente desaparición de un viejo modo de vida y de una arquitectura a él asociado. La Hacienda La Trinidad no fue una excepción, pero sí fue objeto de una decisión afortunada y única tomada en 1970: la preservación de los 15.000 m2 que albergaban sus principales construcciones y su marco natural como un refugio para la memoria histórica. En 2005, esta disposición sería corroborada cuando el Instituto del Patrimonio Cultural declarase esta propiedad como Bien de Interés Cultural del Municipio de Baruta. Para el año 2011 abre al público Hacienda La Trinidad Parque Cultural, un centro cultural y patrimonial concebido para fomentar el arte, la historia y la cultural venezolana y lo consoliden como parte importante de un circuito de turismo cultural que contribuya positivamente al cambio social, educativo y cultural de la comunidad”.

7. Cornelis Zitman (c. 2010).

Hoy en día la casa-estudio de Zitman se ha convertido en un lugar casi mítico donde sus esculturas cobran vida en cada espacio, pareciendo que fueron creadas o que nacieron en cada punto donde están ubicadas. El sol y el paso del tiempo corren por ellos sin dejar mayor huella.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/obras/el-trapiche-2/

  1. Catálogo de la exposición «Cornelis Zitman. La década del diseño. 1947-1957». Sala TAC (2011)

2. https://m.facebook.com/media/set/?set=a.1341211965951931.1073741844.147186205354519&type=3

3. Revista CAV, nº34, 1973 y https://haciendalatrinidad.org/

4. Revista CAV, nº 34, 1973.

5. Graziano Gasparini, Casa Venezolana, 1992.

6. https://haciendalatrinidad.org/

7. https://entrerayas.com/2016/01/una-butaca-de-cornelis-zitman-por-gregory-vertullo/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 324

Hoy volvemos a encontrarnos con el grato compromiso de redactar una nota sobre una de las casas que podrían considerarse icónicas dentro de las realizadas en el territorio venezolano, pese a no tratarse de una obra maestra de su creador. Nos referimos a la quinta Alto Claro, proyectada por el afamado arquitecto de origen austríaco, que emigra a los Estados Unidos en 1923, Richard Neutra (1892-1970) para el abogado, economista, académico, banquero y empresario, amén de importante funcionario público entre 1936 y 1966, José Joaquín González-Gorrondona (1910-1988).

Ubicada en el Sector Pajaritos, Parque Nacional Waraira Repano, Caracas, la edificación estuvo envuelta desde muy temprano por la polémica de su localización y de los vericuetos que terminaron por permitir su construcción en la más importante área verde de la capital (para lo cual se logró asignarle al propietario en 1963 el cargo de “guardaparques honorario”).

Como inicio de nuestro recorrido que nos llevará a encontrarnos con la obra construida, es oportuno recordar que el proyecto de la quinta le había sido encargado inicialmente en 1957 por J.J. González-Gorrondona y su esposa Margarita Centeno Vallenilla a otro reconocido arquitecto, el milanés Gio Ponti, del cual tenían clara referencia por haber edificado en Caracas la Villa Arreaza (Caracas Country Club, 1955), y por encontrarse en la etapa final de construcción la Villa Planchart, terminada en 1957.

1. Dos fotos de la maqueta y planta de la propuesta (descartada) de Gio Ponti para la casa de los González-Gorrondona.

La propuesta que le presenta Ponti a los González-Gorrondona, absolutamente emparentada con las dos villas caraqueñas anteriormente proyectadas (como puede apreciarse de la información que sobre ella ha trascendido gracias a lo publicado por Hannia Gómez en El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas -2009-), no satisfizo a los clientes por lo que recurrieron a la contratación de Richard Neutra a quien habían conocido 1955 cuando, acompañado de su esposa Dionne, visitó Caracas para participar como invitado internacional (junto a Marcel Breuer y Pierre Vago) en el IX Congreso Panamericano de Arquitectos. El arquitecto austro-norteamericano ya para entonces tenía una vasta trayectoria centrada fundamentalmente en el diseño de viviendas unifamiliares en el estado de California, donde había demostrado absoluta maestría en manejo de la escala doméstica. Justamente en aquel viaje Armando Planchart, quien había puesto a los González-Gorrondona en contacto con Ponti, presentaría a Neutra a la pareja pasando a ser el diseñador de la casa que terminaría de construirse en 1965, dos años después de finalizado el proyecto. Cabe destacar que, entre tanto, hubo de sortearse el proceso que significó el haber sido decretado el Ávila como parque nacional en 1958 en el que, paradójicamente, Gonzalez-Gorrondona, participó y ayudó a impulsar.

Como relata Gómez en “Estas rocas eran para mí”, capítulo dedicado a Neutra de Our architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975 (2017), quizás el punto de discrepancia que hizo a los González-Gorrondona decantarse por Neutra en detrimento de Ponti (inclinado siempre a enmarcar las vistas), haya sido la importancia de contar con un gran ventanal corrido para poder apropiarse de la extraordinaria panorámica al sur sobre el valle de Caracas. De resto “mucho de esa arquitectura con dos patios y una marquesina … su emplazamiento en el sitio, su forma de paralelepípedo, la ubicación de la piscina…”, presentes en la propuesta de Ponti, será asimilada por Neutra.

2. Vista aérea de Alto Claro en el Parque Nacional El Ávila.
3. Dos perspectivas de la propuesta para la quinta Alto Claro elaboradas por Richard Neutra, fechadas el 17 de enero de 1963. Desde el sureste (izquierda) y desde el suroeste (derecha
4. Alto Claro. Perspectiva desde el noroeste del proyecto realizado por Richard Neutra.
5. Alto Claro. Fachadas este (izquierda) y oeste (derecha).
6. Alto Claro. Fachadas norte y sur (izquierda), planta nivel 31,20 (centro) y fotografía de la fachada sur (derecha).

Alto Claro, quizás la residencia unifamiliar de mayor tamaño realizada por Neutra en su dilatada carrera, es de las pocas que llevaría a cabo fuera de los Estados Unidos y la única que se tenga registro realizada en Suramérica. Iván González Viso en la nota dedicada a la quinta dentro de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) apuntará: “Emparentada con las casas californianas de Neutra …, la espaciosa vivienda moderna posee una estructura constituida por dos cuerpos; uno destinado a áreas sociales y habitaciones, y otro a los servicios. Las áreas sociales se orientan hacia la ciudad con grandes balcones y terrazas en volado unas sobre otras, como bandejas soportadas por vigas metálicas; mientras que los servicios se ubican en un cuerpo vertical de mayor altura ubicado en la parte posterior, con balcones orientados al este. Neutra contrasta la horizontalidad de los niveles con planos verticales revestidos en piedra e introduce brise soleil verticales de aluminio con mecanismos móviles que van de piso a techo. La casa no se funde con el paisaje y pone de manifiesto su capacidad de artificio, exhibiendo en sus formas puras superficies lisas y pulidas, así como grandes muros acristalados, que contrastan con otros revestidos de piedra, otorgándole un alto grado de abstracción plástica. El mobiliario moderno, con muebles de la casa italiana Cassina, acompaña el rico mundo interior. El paisajismo, obra de Eduardo Robles Piquer, completa el potente marco natural de la única vivienda privada permisada en el Ávila…”. El proyecto estructural fue realizado por el Ing. Anastasio Labropoulos y la inspección durante su construcción estuvo a cargo del Ing. Sergio De Ambrogio.

7. Dos tomas del interior de Alto Claro. El balcón con Caracas al fondo (izquierda) y parte de las áras sociales (derecha).
8. Alto Claro. Acceso vehicular (izquierda) y vista desde las áreas sociales hacia Caracas.
9. Alto Claro. Segmento de la fachada oeste (izquierda), parte de las áreas sociales (derecha arriba) y vista de la fachada sur desde la piscina (derecha abajo)

Sin llegar a los niveles de calidad de muchas de sus realizaciones, de las cuales destacan la Lovell House (1929, Los Ángeles, California) considerada por Keneth Frampton como la apoteosis del “estilo internacional”, o la Kaufmann House (1946, Palm Springs, California) valorada por William Curtis por su condición de modelo de la casa lujosa y saludable de suburbio estadounidense de los años 50, la quinta Alto Claro se podría sumar a la valoración que hizo en su momento Leonardo Benévolo de la totalidad de la producción por parte de Neutra de viviendas unifamiliares, ejemplo a seguir en cuanto al adecuado uso de los materiales, clara funcionalidad y positivas implicaciones que cubren exigencias emotivas, psicológicas y ambientales.

10. Texto de Juan Pedro Posani titulado “La Casa González Gorrondona de Richard Neutra. El estilo internacional sube al Ávila”, aparecido el 3 de octubre de 1992 en el encartado Arquitectura HOY.

Por otro lado, la casa puede considerarse “como una obra correcta y digna, elaborada con la pulcritud y elegante eficiencia” que eran características del estilo de su creador, tal y como comentaría en su momento Juan Pedro Posani en el texto “La Casa González Gorrondona de Richard Neutra. El estilo internacional sube al Ávila” aparecido el 3 de octubre de 1992 en el encartado Arquitectura HOY. También agregará Posani que, guardando algunas distancias con sus obras más emblemáticas, la casa caraqueña de Neutra no deja de mostrar, pese a no haber explotado al máximo su formidable ubicación, su diálogo y respeto con el paisaje al cual exalta en sus características “mediante el método del contraste acentuado, del uso preciso y contundente de los materiales artificiales, de las líneas rectas, de los volúmenes elegantes y exactos, estructurados con el admirable virtuosismo de sus composiciones dinámicas y asimétricas”.

Aunque de Neutra se conoce fundamentalmente su obra construida que lo llevó a ser considerado, según Posani, además de proyectista experto y eficiente, como “el arquitecto de las divas de Hollywood, de las casas preciosas y refinadas, relucientes de aluminio y vidrio, volando ligeras sobre las piedras del desierto”, no deja de ser importante resaltar su condición de teórico del diseño y profuso escritor. Su libro Survival through design de 1954 (traducido en 1957 como Planificar para sobrevivir), contentivo de los elementos fundamentales de su filosofía arquitectónica, lo coloca como pionero entre quienes han incorporado la reflexión pertinente y necesaria sobre el diseño ambiental ante las agresiones crecientes que ya venía sufriendo la naturaleza y nuestro golpeado planeta. También se presenta como creyente de un diseño centrado en el ser humano, atento a las condiciones naturales del sitio y sensible a las necesidades sociales.

11. Dos de los libros más importantes escritos por Richard Neutra: Life and Shape de 1962 (izquierda) y Survival through design de 1954 (derecha).

“Sus reflexiones se ampliaron a incluir la percepción de la forma y los juicios estéticos sobre la belleza en 1962 con la publicación del libro Life and Shape en que desarrolló en diversos ensayos que reflejan la consolidación de sus ideas sobre arquitectura y su filosofía de realismo biológico. Propuso comprender la percepción de la arquitectura desde las funciones neurológicas; inclusive aboga por comprender a la forma y la percepción de la belleza en términos de funciones cerebrales”, apuntará Catherine Ettinger en el interesante artículo titulado “Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina”, publicado en la revista Contexto de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2018 accesible en https://www.redalyc.org/journal/3536/353659380003/html/.

Regresando a la casa que hoy nos ha ocupado, la misma se vio inmersa dentro de los problemas que tuvo que afrontar González-Gorrondona cuando en 1978 fue intervenido y liquidado por el gobierno nacional el Banco Nacional de Descuento (entidad que había fundado en 1954), debido a problemas de liquidez e insolvencia que afectaban la actividad del instituto. Así, Alto Claro en 1975 llega a ser expropiada siendo devuelta a la familia décadas después. Por otro lado, es bueno decir que a González-Gorrondona le fue reconocida su labor académica al ser designado individuo de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales (1975) y de la Academia Nacional de Ciencias Económicas (1988).

Incomprensiblemente excluida (al igual que la casa Borges de Athos Albertoni en Petare) en la excelente exposición “La casa como tema” realizada en el Museo de Bellas Artes entre octubre y noviembre de 1989, Alto Claro fue declarada por el Instituto de Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38 234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano, encontrándose actualmente en buen estado de conservación.

Tal y como ya apuntáramos en el segmento de VISITAS MEMORABLES dedicado a Neutra en el Contacto FAC nº 97 del 7 de octubre de 2018, “la terminación de ‘Alto Claro’ se inscribe dentro del último período de la obra de Richard Neutra quien falleció en Alemania, el 16 de abril de 1970, a la edad de 78 años, durante una gira de conferencias. También que quizás por la relevancia de su presencia en Venezuela, Punto publicó en su número 22 (marzo-abril 1965) el texto ‘El diseño y la metrópoli’ tomado de la revista Urbe de México”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 4. http://guiaccs.com/obras/alto-claro/

1. Hannia Gómez, El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas (2009)

2. https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

3, 5 y 6. Hannia Gómez, Our architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975 (2017)

7. https://www.ccscity450.com/otras_obras/quinta-alto-claro/ y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

8. https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/a.1790071744541496/1798812433667427/?type=3 y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

9. https://www.pinterest.com/pin/832110468661679549/, https://iamvenezuela.com/2017/10/casa-gonzalez-gorrondona-un-privilegio-en-el-avila/ y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

10 y 11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad