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Comenzar por el principio

Por Gonzalo Tovar Ordaz

“Como vaya viniendo, vamos viendo”

Eudomar Santos, personaje de telenovela del siglo XX, devenido en filósofo popular e ideólogo de la gestión pública

Desde los eventos del pasado mes de enero, no hay día en que en las noticias no se hable de cambios en el modelo económico, así como de la necesidad de grandes inversiones para recuperar la infraestructura del país, tanto en lo institucional como en la operación propiamente dicha de las mismas. Se utilizan palabras que van desde la simple mejora para paliar problemas puntuales o para posibilitar el esperado crecimiento económico en algunos sectores, hasta la necesidad de reconstruir como un todo, dando por hecho el profundo deterioro de aquellos elementos y sistemas que hacen posible la producción, el comercio o simplemente la vida cotidiana.

En el contexto mencionado, no pocos economistas se han apurado a plantear escenarios sobre diversas materias, comenzando por la producción y los ingresos petroleros, y aunque no han llegado a ponerse de acuerdo en una cifra, casi todos han dicho que ese aumento de producción solo será posible si se hacen inversiones en el sistema eléctrico, así como en la formación de personal técnico. Algunos de esos economistas han añadido la necesidad de contar con vías de comunicación en buen estado y algunos, más atrevidos, han asomado la necesidad de mejorar los servicios públicos en las ciudades cercanas a los centros de producción petrolera, que podrían recibir impactos derivados de dicho incremento de la actividad e incluso de la migración interna de población.

Sabemos que Venezuela es desde hace más de medio siglo un país fundamentalmente urbano, como concepto, y tenemos una noción, por experiencia, de cómo se configuran los servicios públicos y de infraestructura que hacen posible el funcionamiento de esas ciudades; sin embargo, tanto para esa visión general, como para el conocimiento específico que permita orientar inversiones, adolecemos de información básica y oficial, comenzando por no conocer, ni siquiera, el tamaño real de la población del país y su distribución en el territorio.

El último censo nacional de población publicado se elaboró en 2011, antes de los mayores movimientos migratorios observados en nuestro país en toda su historia republicana. La página web del Instituto Nacional de Estadística INE anuncia en marzo de 2026 que la población total del país es de poco más de 34 millones de habitantes, pero aclara que eso es una proyección al año 2024 de los datos del censo del año 2011; es decir, es el dato resultante de proyectar con base en tendencias y comportamientos históricos, previos a 2011, los datos resultantes de ese censo de hace 15 años y, por supuesto, sin considerar que según la Agencia Mundial de las Migraciones casi 1 de cada 3 venezolanos salió del país en los últimos 15 años. Si se solicita ante dicha institución dependiente del Ministerio del Poder Popular para la Planificación la desagregación de dicha información por estados o municipios, como lo hice hace algunos meses, se reciben los viejos CDs que fueron producidos hace más de 13 años, con las proyecciones de población elaboradas a partir del censo del 2011. La última publicación de la fuerza de trabajo del INE data de hace más de 3 años y sus cifras resultan poco creíbles, ya que parece que fueron hechas para calzar con la proyección de población ya comentada, hecha antes de la migración masiva de venezolanos.

Lo mismo ocurre en casi todos los ámbitos. Hace ya 10 años que dejaron de publicarse los boletines epidemiológicos y no hay información detallada sobre la capacidad real de nuestros hospitales. No sabemos con certeza cuántos estudiantes hay efectivamente en el país, o cuántos empleados públicos o cuántos pensionados o cuál es el estado real de nuestras carreteras o de los sistemas de abastecimiento de agua potable. Apenas hace una semana el BCV publicó una tasa de inflación luego de dos años de silencio institucional. Cuando queremos describir la situación casi todos coincidimos al decir que “está mal” e incluso es bastante frecuente escuchar que “seguramente estará peor de lo que uno se imagina cuando se pueda entrar a esas instituciones y conocer realmente cual es la situación”, pero más allá de la desesperanza cualitativa, en muchas materias vitales no existe un dato oficial que describa la situación real.

Al igual que muchas familias venezolanas se acostumbraron a cruzar la crisis en modo sobrevivencia, viviendo un día a la vez, sin poder tener una visión del futuro y sin poder planificar, más allá del cómo resolver la comida del día o del plan de irse a otro país, el Estado de la república de Eudomar Santos también se acostumbró en estas últimas décadas a trabajar sobre la marcha, sin presupuestos reales, sin información pública y oficial y, peor, en muchos casos, confundiendo la información estadística con la propaganda de gestión, lo que da lugar a cifras sin sustento que retan al sentido común. Así, por ejemplo, a finales del 2025 se anunciaba con bombos y platillos la entrega de la vivienda 5,3 millones construida por el Estado en los últimos 20 años, cifra que de ser cierta significaría que casi 4 de cada 5 venezolanos viven hoy en casas construidas por la Misión Vivienda, lo cual no hay que elaborar mucho para saber que no se corresponde con la realidad.

Diversas instituciones y grupos de trabajo han tratado de cubrir el déficit de información oficial en estos años, trabajos como la encuesta ENCOVI son prueba de ello. No pocos investigadores se las ingenian haciendo supuestos, elucubraciones y reglas de tres, a veces con connotaciones esotéricas, para intentar describir una realidad respecto de la cual todos tenemos una percepción, pero pocas certezas medibles, ante la ausencia de datos oficiales.

El recordado profesor Víctor Fossi nos decía a sus alumnos hace ya casi 4 décadas que en momentos de crisis extremas (y qué duda cabe que llevamos años en una de ellas) era difícil equivocarse estableciendo las prioridades, porque todo hace falta; pero también nos decía que se planificaba para dar el mejor uso posible a recursos que eran escasos y qué duda cabe, también, que los recursos de los que dispondrá el país pueden ser muy importantes, pero siempre insuficientes para el tamaño y la diversidad de los problemas a enfrentar.

Mucho se habla en estos días de la reinstitucionalización del país. Parte importante de esa tarea consiste en contar con información pública, oficial y creíble, que sirva de sustento a la toma de decisiones de corto plazo y permita planificar con criterio técnico para dar el mejor uso posible a los recursos disponibles y por llegar.

Mucho se habla en estos días que un cambio de modelo económico y de ambiente político puede motivar el regreso de una parte de los venezolanos que hoy viven en otros países y también puede atraer importantes inversiones y generar nuevas oportunidades para el mejoramiento de la calidad de los venezolanos. Pero esa mejora solo será posible si se cuenta con la información necesaria para planificar, tomar decisiones y evaluar los resultados que se obtengan.

Quienes hablan hoy de la reconstrucción de la infraestructura de nuestras ciudades como requisito para los nuevos proyectos que impulsarán la economía y como sustento de una mejora en la calidad de vida tienen razón al señalar esa necesidad. Pero la necesidad es aún mayor, porque, luego de años de secretismo institucional, abandono de la generación de data histórica y campañas de propaganda orientada a maquillar la realidad, nos toca comenzar por el principio, generar información pública, creíble y coherente que permita planificar y actuar de manera ordenada. Por el contrario, hacerlo apagando incendios en base a intuiciones, sin conocimiento real de dónde estamos, sin poder tener algunas certezas hacia el futuro y sin coherencia entre distintos actores por no haber un diagnóstico socialmente aceptado, solo prolongará la crisis, mantendrá las vulnerabilidades y hará de esta otra oportunidad perdida. Nos toca comenzar por el principio.

Gonzalo Tovar Ordaz. Urbanista (USB) con postgrados en planificación y gestión urbana y en sistemas de información, ha sido consultor, investigador, profesor universitario y gerente en diversas empresas e instituciones desde 1990. Ha participado como consultor o coordinador en más de 200 proyectos y estudios relacionados con urbanismo en más de 25 países de América, Asia, África y Europa. Actualmente es el vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Urbanistas y presidente de la firma TDR Urbanistas y asociados.

EXCELENTE NOTICIA

Un trabajo venezolano fue seleccionado entre los ganadores en la XIII BIAU

Tal y como anunciáramos en nuestro Contacto FAC 392 del pasado 3 de noviembre, dos trabajos venezolanos habían resultado finalistas de la XIII edición de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, organizada bajo el lema “CLIMAS: Acciones para el buen vivir”: “STA 184. Sistemas tecnológicos Alcaraván” y “RIO TURBIO / RIO CARIBE: Agua, paisaje y territorio” presentadas en las categorías “Obras” y Pedagogías”, respectivamente.

Pues bien, hoy nos complace anunciar que el 13 de noviembre uno de ellos, “RIO TURBIO / RIO CARIBE: Agua, paisaje y territorio”, fue seleccionado como uno de entre los diez proyectos premiados en su categoría donde llegaron a ser finalistas un total de 18.

La propuesta recoge una experiencia docente organizada por Dislocal & la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela y la Unidad Docente Extramuros de la EACRV, que contó con la participación de 10 integrantes de Dislocal, 15 profesores y 100 alumnos, con la cual se buscó darle cuerpo a “un programa pedagógico basado en una enseñanza inmersiva que explora desde el interior del territorio, combinando investigación, intervención y colaboración activa” para lo cual se propuso “una interacción entre arquitectura, paisaje, historia y cultura local por medio de un taller que examina dos escenarios donde estas relaciones se manifiestan de manera poderosa: el Valle del Río Turbio y Río Caribe”.

Aunque la presentación completa del trabajo puede consultarse en https://www.bienalesdearquitectura.es/index.php/es/?option=com_content&view=article&id=12668, no queremos dejar pasar por alto el publicar los nombres de todos los participantes de la experiencia a quienes enviamos nuestras más calurosas felicitaciones.

Profesorado: Dislocal: Ana Valenzuela, Alessandro Famiglietti, Cesar Figueroa, Gabriel García, Joao de Freitas, Khristian Ceballos , Marcos Coronel-Bravo, María-Beatríz Garcia Rincón, Ricardo Sanz, Rodrigo Marín. FAU UCV: Javier Caricatto, Alba Izaguirre, Francesca Rubertone, José A. Santana, Joel Gascón, Juan Carlos Castillo Lagrange, Melissa Parra, Teresa Birardi, Glenda Yépez, Ingrid Regalado, David Méndez, Luis Andrés Morillo, Rafael Suárez -Novoa, Teresa Birardi, Ramon Fermín.

Alumnado: Adrián Rodríguez Corro, Alexandra Araujo, Alexari Suárez, Alibeth Gil, Alison Sabrina Medina, Ana Paula Colmenarez, Andrea Reyes, Andreina Riera, Andrés Castillo, Angie Colmenarez Navas, Angie Gimenez, Anna Vanessa Piña, Antonietta Mangiafico, Ariel Pérez, Brian Acosta, Christian Da Silva, Cindy Colmenarez, Daniel Morales- Bello, Daniela Padrón, Diana Barrientos, Diana Carrero, Dianmar Olivar, Emilia Martín Colina, Emilia Santana, Fabiana Yajure, Fátima Lucana, Gabriela Hernández, Gabriela Martínez, Gabriela Sevillano, Hamilton Pérez, Harvic Madriz, Isabel Santoro, Jaymar Daboin, Jesús Oropeza, José Escalona, José Suárez, José Vidal, Juan Martínez, Juan Ortiz, Julen Sobrevila, Katerin Nieto, Leonela Sánchez, Luis Alfredo Mendoza , Luis José Marcano, Luisana Estefanía Ortega, Manuel Villalobos, María Alvarado, María Chávez, María Eloisa Daboin, María Ramos, María Segovia, Marianne Cordero, Marielys Rojas, Maryeli Suárez, Miguel Zorrilla, Naomi Cianci, Nelson Gil, Paola Reyes, Patricia Carmona, Patricia Muñoz, Patricia Rodríguez, Rommer Colmenares, Selena Suárez, Sofía Morales, Uriel Torres Pérez, Verónica Camacho, Victor Da Silva, Alanis Sánchez, Albany Atagua, Andres Gonzalez, Angelo Padilla, Anthony Villalobos Arreaza, Brigethe Sánchez, Carlos Garcia, Christian da Silva, Daniela Cadenas, Daniela Mata, Dariana Ramirez, Dayjuli Martínez, Diana Carrero, Eduardo Rivero, Erika Camposano, Fabiola Yajure Piña, Fiorella Mendez, Gabriela Hernández, Genesis Vivas, Ismael Mendoza, Jesus Emilio Salas Rojas, Jose Castillo, Judith Alvarez, Katerin Karina Nieto Moreno, Luis Berrios, Luis La Fratta, María Antonieta Ramos, Maria Belen Palomares Montes, Maria Elisa Daboin, María José Rangel Reina, Maria Alejandra Pernalete, Maria Veronica Bruzual, Melissa Mitchel Mendoza, Oriana Milano, Reinaldo Ibarra, Ricardo Arrieta, Rocco Rossi, Samuel Padron, Sebastian Loyo, Sophia Muñoz, Stephanie Maita Medina, Valentina Alvarado

Nota

Con un total de 47 proyectos premiados en 5 categorías entre un total de 879 propuestas recibidas que abarcaban 21 países iberoamericanos, la XIII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU) se celebrará en Lima (Perú) del 2 al 6 de diciembre.

ACA

EXCELENTE NOTICIA

Dos trabajos venezolanos fueron seleccionados como finalistas en la XIII BIAU

El pasado 29 de octubre fue dado a conocer a través de https://bienaliberoamericana.org/ y de https://www.instagram.com/bienal_biau/ el listado de los finalistas de la XIII edición de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, organizada bajo el lema “CLIMAS: Acciones para el buen vivir”, quedando elegidos 74 trabajos en la categoría “Obras”, 25 en “Publicaciones”, 18 en “Pedagogías”, 21 en “Nuevas reglas” y 7 en “Otras coordenadas”.

Cabe destacar que, una vez hecho el llamado y cumplido el lapso de recepción de trabajos para las diversas categorías el pasado 13 de septiembre, “la XIII BIAU Climas recibió un total de 879 propuestas en sus diversas categorías, abarcando 21 países iberoamericanos. Todos los proyectos fueron evaluados por un equipo compuesto por 25 jurados y curadores de 11 países de Iberoamérica, además de representantes del equipo comisarial, la Fundación Arquia, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Gobierno de España y el CSCAE”.

Como dato adicional de valor conviene señalar que “la selección de finalistas y ganadores valoró los proyectos por su calidad e impacto, en consonancia con los tres enfoques temáticos propuestos por el equipo comisarial, cada uno centrado en diferentes aspectos de la relación entre el ‘clima’ y la práctica arquitectónica, territorial y urbanística. Se evaluó la capacidad de los proyectos para abordar los desafíos específicos de cada clima —ambiental, político y socioeconómico— según la categoría de postulación, con un enfoque en el buen vivir y la vivienda, así como su contribución a la creación de entornos sostenibles, inclusivos y culturalmente diversos”.

Pues bien, de entre los finalistas destaca la presencia de dos propuestas venezolanas: “STA 184. Sistemas tecnológicos Alcaraván” y “RIO TURBIO / RIO CARIBE: Agua, paisaje y territorio” presentadas en las categorías “Obras” y Pedagogías”, respectivamente.

La primera, emplazada en el sector El Castrero, en la ciudad de San Juan de los Morros, estado Guárico, proyectada por el arquitecto Carlos Antonio Pérez Hernández, consistió en la rehabilitación y cambio de uso de 2 de 4 edificaciones en estado de abandono que el consejo federal de gobierno, ente gubernamental venezolano, decidió reacondicionar a los fines de albergar el edificio sede de la empresa que le dio título a propuesta presentada. Además, en una segunda etapa, se previó la construcción de una nueva edificación.

La segunda, recoge una experiencia docente organizada por Dislocal & la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela y la Unidad Docente Extramuros de la EACRV, que contó con la participación de 10 integrantes de Dislocal, 15 profesores y 100 alumnos, con la cual se buscó darle cuerpo a “un programa pedagógico basado en una enseñanza inmersiva que explora desde el interior del territorio, combinando investigación, intervención y colaboración activa” para lo cual se propuso “una interacción entre arquitectura, paisaje, historia y cultura local por medio de un taller que examina dos escenarios donde estas relaciones se manifiestan de manera poderosa: el Valle del Río Turbio y Río Caribe”.

La presentación completa de los trabajos con todos sus créditos puede verse en https://www.bienalesdearquitectura.es/index.php/es/?option=com_content&view=article&id=11978 y en https://www.bienalesdearquitectura.es/index.php/es/?option=com_content&view=article&id=12668, respectivamente.

Independientemente del resultado del anuncio que próximamente dará a conocer a las propuestas premiadas, el logro obtenido por nuestros representantes amerita manifestar el mayor orgullo posible y enviar a todos los involucrados desde acá las más sinceras felicitaciones y deseos porque los éxitos se multipliquen.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 342

El “Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale (Plan de la Villa de Caracas en la América Meridional) -tomado de Barry Lawrence Ruderman Antique Maps Inc.- que ilustra nuestra postal del día de hoy y cuyo original a color fue elaborado a plumilla y tinta, forma parte del esfuerzo del viajero François Raymond Joseph De Pons (1751-1812), nacido en Soustons, Francia, por realizar un detallado y amplio registro del país. De Pons, a su llegada de Santo Domingo producto de la revolución sucedida en 1801, se desempeñó durante su estadía en Venezuela como corresponsal político y diplomático en Caracas, reuniendo información para el gobierno francés. Ello lo condujo a elaborar el libro conformado por tres tomos que lleva por título: “Voyage a la partie oriental de la Terre-Ferme, dans l’Amérique Méridionale, fait pendant les années 1801, 1802, 1803 et 1804; contenant la description de la capitainerie générale de Caracas, composée des provinces de Venezuela, Maracaibo, Varinas, la Guiane Espagnole, Cumana et de l’ile de la Marguerite”, donde incluyó una carta geográfica así como los planos de la villa capital -Caracas- y los principales puertos. Cabe destacar que la edición príncipe del texto estuvo a cargo de Imprimerie de Fain et Cie., París.

1. Carta geográfica de la Capitanía General de Caracas incluida en el Tomo I del libro de De Pons.
3. Plano de la Villa de Puerto Cabello incluido en el Tomo III del libro de De Pons.

La redacción del libro, que empezó posiblemente en Caracas y fue concluido en Francia a finales de 1805, deriva en una obra “que descubre el territorio, la organización, los recursos, y los habitantes de una región hasta ahora desconocida en Europa” como lo era Venezuela. Es la primera “interpretación cronológicamente hablando que nos presenta íntegramente la vida en Venezuela, en una concepción totalizadora de los actuales límites de la República”, tal y como expresa Pedro Grases en “El viajero Francisco Depons” (1960).

La carta geográfica muestra la Villa de Caracas a principios de 1800, -antes de la aparición de la Gazeta de Caracas (primer periódico de la ciudad publicado en 1808) y de la declaración de la independencia de Venezuela de la Nueva Granada en 1810-, cuando ya había afianzado su emplazamiento con una clara fisonomía urbana, habitada por una población estimada según el viajero francés en 40.000 personas en un país de 700.000 (ver también a Manuel Lucena Salmoral, “La Sociedad de la Provincia de Caracas a Comienzos del Siglo XIX” en Anuario de Estudios Americanos, Vol. XXXVII), el cual percibió como “una región de hombres libres”, según describe Ann Twinman en “Purchasing whiteness, pardos, mulattos and the quest for social mobility in the spanish indies”, texto aparecido en The Venezuelan Cluster (2015).

El plano, a pesar de que no muestra curvas de nivel, parece sugerir una ciudad adaptada a los accidentes de la topografía, y permite apreciar la tendencia a extenderse hacia el sur de manera preferente.

La ilustración de De Pons describe una ciudad que luce pequeña, con una dimensión de 12 x 16 cuadras, con el río Guaire y las quebradas más importantes denominadas por igual (bajo el término “riviere”), y parcelas agrícolas cercanas ellos que se desarrollan en su perímetro urbano. La Villa de Caracas se muestra delimitada al norte por las faldas del Cerro El Ávila, al este por el río Anauco, al sur por el río Guaire, y al oeste, por el cerro donde se ubica la Ermita de El Calvario.

El plano muestra una cuadrícula con calles perfectamente alineadas pero que para la época carecían de numeración, al igual que las casas, datos que hemos cotejado en el libro de Pedro Cunill Grau titulado Geohistoria de la Caracas insurgente 1810-1812 (2012).

3. Viñeta del Plano de la Villa de Caracas.

La viñeta, que ocupa una importante área del mapa, contiene la explicación de los principales edificios civiles y administrativos: el hospital militar, los hospitales de San Pablo y San Lázaro, la prisión real, las barracas militares, la aduana de la Pastora, la administración real del tabaco y la casa para la audiencia Real, conforman la estructura administrativa de la Villa. La catedral, las iglesias, monasterios, conventos, hospicios, la casa de ejercicios espirituales, el cementerio y oratorios, dan cuenta de la profunda importancia de la religiosidad para la época. La Gran Plaza junto a las plazas de Candelaria, San Pedro, La Trinidad, De León, La Pastora, San Lázaro, Altagracia, San Jacinto, San Felipe de Neri y Santa Rosalía, acusan una estructura de espacios públicos vinculados a cada una de las Parroquias. Fuentes públicas y viviendas de élites acaudaladas también son destacadas. Una rosa de los vientos señalando el norte, así como una escala gráfica, permiten orientar la capital y apreciar su dimensión.

Desde el punto de vista urbano, De Pons también anticipa el futuro: identifica “Proyectos de edificios para las autoridades” frente a la plaza mayor, prolongaciones de la retícula urbana con nuevas calles, así como espacios urbanos singulares.

4. Sector donde estaría ubicada la «Alameda de La Trinidad».

En el plano está representado el trazado de la “Alameda de La Trinidad”, un proyecto promovido por el Gobernador Manuel González y Torres de Navarra en 1784. Este espacio que se presume emparentado con el Paseo del Prado en Madrid, se extendía desde las proximidades del Puente Carlos III sobre el río Catuche (actualmente esquina Dos Pilitas) hasta la Plaza de la Iglesia de la Santísima Trinidad (actual Panteón Nacional), pasando frente al cuartel San Carlos, transgrediendo la retícula urbana establecida en el centro de la ciudad, y se desarrolla en forma paralela al río Catuche, como bien describe José Enrique Blondet en “A la sombra de la Alameda”, texto publicado en la Revista de Indias, Vol. LXVIII, Nº244, 2008. “La alameda aparece intersectada por dos lunetas de formar semicircular y del mismo tamaño: una muy cerca del inicio y otra frente al Cuartel San Carlos”, en terrenos que habían sido otorgados al devoto Juan Domingo del Sacramento Infante, un pardo libre que dedicó su vida a la construcción de la ermita de la Santísima Trinidad.

Según Blondet, el proyecto supuso cierto grado de complejidad, pues “no solo se trataba de una sucesión de árboles, sino que además había algún tipo de construcción, probablemente en piedra, para definir el trazado del paseo y proteger a los transeúntes”.

La alameda serviría de base para el futuro proyecto no construido del “Paseo de Caracas”, realizado por el ingeniero polaco Alberto Lutowsky (1809-1871).

5. Localización de la «Casa del Real Amparo».

Destaca en el plano de De Pons el curioso dibujo de la “Maison de Plaisance sortie pour le compte du Roi”, o “La casa de ‘placer’ (o ‘para temperar’) destinada a la corte del Rey”, alejada de la ciudad en el extremo superior derecho del mapa. La construcción representa la “Casa del Real Amparo”, una edificación ubicada al nororiente de la capital (en el sector de Sarría), comenzada a construir en 1776 en tiempos del Gobernador José Solano López al pie del Ávila, al final de un eje arbolado, con hermosos jardines interiores, que originalmente fue pensada como Lazareto, pero que, según el Expediente nº13 “asunto Mc Gill”, que reposaba en el Archivo del Concejo Municipal del Distrito Federal firmado por Manuel Alfredo Vargas, Ramón Valero y Delfín A. Aguilera fechado en 1919, citado por Irma de Sola Ricardo en Contribución al estudio de los planos de Caracas. La ciudad y la provincia. 1567-1967 (1967), luego de abandonada su construcción, en 1792 “el Gobernador Don Pedro Carbonell, la transformó en una suntuosa morada de los Gobernadores Coloniales, rodeada de bellísimos jardines, con un estanque en la roca viva entre el Palacio y el pie de la Serranía …”. Y continúa: “Los Miembos de la Junta Suprema de 1810 y los del Gobierno plural de 1811 se reunieron allí y también concurrieron a sus salones Bolívar, Miranda, Bello y las familias patricias del país. (…) Todos los notables que venían a Venezuela visitaban este delicioso sitio, y así fueron a él Humboldt y Bompland”.

También con relación al tema, para mayor detalle, conviene consultar el libro Los Jardines de la Casa del Real Amparo. Un modelo del siglo XVIII en Caracas de José Enrique Blondet (2009).

El plano, reproducido por el destacado geógrafo y grabador francés J.B Tardieu, fue difundido en las diversas ediciones de que fue objeto el libro. Así, después de su primer tiraje en francés, fue publicado en lengua inglesa por J.G Barnard (Londres, 1806), y luego por Longman, Hurst, Rees, and Orme en 1807 en dos volúmenes bajo el nombre: “Travels in South America, during the years 1801, 1802, 1803, and 1804, containing a description of the captain generalship of Carraccas, and an account of the discovery, conquest, topography, legislature, commerce, finance and natural productions of the country; with a view of the manners and customs of the Spaniards and the native indians”.

6. Edición príncipe del libro de De Pons (Imprimerie de Fain et Cie., Paris, 1806).
7. Izquierda: La edición de Longman, Hurst, Rees, and Orme en inglés (Londres, 1807) del libro de De Pons. Derecha arriba: Página de créditos del primer tomo de la edición príncipe (Imprimerie de Fain et Cie., Paris, 1806). Derecha abajo: Portada del primer tomo de la edición en español (Banco Central de Venezuela, 1960).

En la versión de Barnard figura el plano con una viñeta que difiere del publicado en la edición francesa y al pie del mismo se detalla que fue reproducido de otro publicado el 30 de abril de 1806 por Rich Phillips, New Bridge Street, según Andrés Jacsick en Andrés Bello y la pasión por el orden (2010). Varios mapas de Caracas que se realizaron posteriormente se basaron en la representación de De Pons.

También hemos detectado que existe una edición en inglés de tres tomos de 1806 impresa en New York por I. Riley and Co. que lleva por título “A voyage to the Eastern part of terra firma, or the Spanish Main, in South America, during the years 1801, 1802, 1803, and 1804”, una prueba más del interés que en la época generó el trabajo realizado por el viajero y funcionario francés.

Quizás valga la pena añadir que el libro cuenta con una excelente versión en español publicada en dos volúmenes por el Banco Central de Venezuela en 1960, traducida por Enrique Planchart con Estudio preliminar y notas de Pedro Grases (siendo parte del Estudio preliminar el texto “El viajero Francisco Depons”, ya citado), que se tituló Viaje a la parte oriental de Tierra Firme en la América Meridional. En el completo “Estudio preliminar”, Grases realiza también una detallada historia bibliográfica del libro de De Pons en la que se encuentran registradas al detalle todas las impresiones que se hicieran en fechas cercanas a su primera aparición en París, así como las referencias que se han hecho de él, sumando nueve en total.

Para finalizar, cabe aclarar que, si bien en algunas publicaciones como “El Cojo Ilustrado” el plano aparece reseñado como levantado en 1806, está documentado que De Pons estuvo en Tierra Firme hasta 1804, por lo que se presume que fue elaborado en una fecha anterior y publicado en 1806.

8. Reediciones del libro de De Pons realizadas en lo que va de siglo obtenidas de diferentes páginas de internet. Correspoden de izquierda a derecha y de arriba a abajo a los siguientes años: 2010, 2012, 2013, 2016, 2018, 2019 (versión kindle), 2020, 2021 y 2022.

Nota

Sin que hayamos encontrado consenso el respecto, el apellido del autor del libro y el plano que hoy nos ha ocupado lo hemos visto escrito indistintamente como De Pons, de Pons y Depons. Para evitar aclaratorias que pudieran confundir al lector, aquí hemos decidido escribirlo cuando nos ha correspondido hacerlo como De Pons. Cuando hemos citado lo hemos transcrito tal y como aparece en el texto de procedencia de la cita.

Por otro lado, el interés que aún suscita el libro de De Pons ha dado pie en lo que va de siglo a la publicación de una serie de reimpresiones en diferentes idiomas de las cuales nos ha parecido interesante dejar constancia gráfica de algunas de ellas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Barry Lawrence Ruderman Antique Maps Inc. (https://www.raremaps.com/gallery/detail/51298/plan-de-la-ville-de-caracas-dans-lamerique-meridionale-ca-tardieu)

  1. https://www.abebooks.com/first-edition/Voyage-partie-orientale-Terre-Ferme-Venezuela-l%C2%92Am%C3%A9rique/2240763665/bd

2. https://bookcollectorshop.com/products/2972 y https://www.abebooks.com/first-edition/Voyage-partie-orientale-Terre-Ferme-Venezuela-l%C2%92Am%C3%A9rique/2240763665/bd

3, 4 y 5. Detalles de Barry Lawrence Ruderman Antique Maps Inc. (https://www.raremaps.com/gallery/detail/51298/plan-de-la-ville-de-caracas-dans-lamerique-meridionale-ca-tardieu)

6. https://www.abebooks.com/first-edition/Voyage-partie-orientale-Terre-Ferme-lAm%C3%A9rique-m%C3%A9ridionale/22413735155/bd#&gid=1&pid=3

7. https://www.zvab.com/servlet/BookDetailsPL?bi=13561118600&cm_sp=rec--o_3_ii--bdp&ref_=o_3_ii, https://books.google.co.ve/books/about/Voyage_%C3%A0_la_partie_orientale_de_la_terr.html?id=SBnjl9wfz_kC&redir_esc=y y https://books.google.co.ve/books?id=QaUXAAAAIAAJ.

8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad