The Garden House del arquitecto japonés Tsuyoshi Tane (nacido en 1979) es el último edificio en el campus del Museo de Diseño de Vitra y el primero diseñado con la crisis climática en mente. Tane se acercó al edificio desde el punto de vista que articuló en su manifiesto arqueología del futuro: «Creo que un lugar siempre tendrá recuerdos profundamente incrustados en el suelo y en la historia. Y que este recuerdo no pertenece al pasado, sino que es la fuerza impulsora que crea arquitectura». Para eliminar los efectos ambientales dañinos de la construcción moderna, usó solo materiales sobre la tierra como piedra, madera, cuerda y paja, y empleó a artesanos locales para construir el sitio. El enfoque arquitectónico único de Tane se transmite en esta publicación a través de un animado collage de declaraciones, dibujos y prototipos.
1. Andrés Perea, Elena Suárez y Rafael Torrelo. Edificio Fontán (2021).
Edificio Fontán
Ciudad de la Cultura, Monte Gaiás, Santiago de Compostela, Galicia
Andrés Perea, Elena Suárez y Rafael Torrelo
2021
La revista digital Metalocus (https://www.metalocus.es), dirigida por Juan José Barba desde 1999, tomó la decisión a partir del año 2022 de proclamar anualmente el “Edificio del Año METALOCUS», reconocimiento que “identifica la mejor arquitectura del momento, así como a sus autores y a los equipos que están implicados, participan, ayudan o colaboran en la creación de la arquitectura más destacada”. O, en otras palabras, un premio que “supone poner en valor la excelencia en la arquitectura internacionalmente y dar el máximo reconocimiento para arquitectos de todo el mundo”.
2. El Edificio Fontán en plena construcción.
En su primera edición dada a conocer el 6 de noviembre de 2022, la selección recayó sobre el Edificio Fontán el último de la Cidade da Cultura (Ciudad de la Cultura) de Galicia en Santiago de Compostela, complejo que se fue realizando por etapas a partir de la propuesta hecha por el arquitecto norteamericano Peter Eisenman.
Antes de entrar a reseñar la obra que hoy nos ocupa, no está de más recordar que en 1999 la Xunta de Galicia, presidida entonces por Manuel Fraga Iribarne (fundador del Partido Popular), convocó un Concurso Internacional de Arquitectura para realizar la mencionada Ciudad de la Cultura al que, de acuerdo a lo publicado en https://www.cidadedacultura.gal/es/info/concurso-de-ideas,“… se presentaron inicialmente doce propuestas de destacados equipos de arquitectura nacionales e internacionales, que finalmente quedaron en once tras la retirada del proyecto de Santiago Calatrava. Los arquitectos que aportaron sus ideas para definir el complejo arquitectónico y sus usos fueron Ricardo Bofill, Peter Eisenman, Manuel Gallego Jorreto, Annette Gigon y Mike Guyer, Steve Holl, Rem Koolhaas, Daniel Libeskind, Juan Navarro Baldeweg, Jean Nouvel, Dominique Perrault y César Portela. (…) De entre todos …, se eligió finalmente como proyecto de obra el diseñado por Eisenman Architects atendiendo, según el fallo del Concurso, su singularidad tanto conceptual como plástica y su excepcional sintonía con el lugar”.
3. El Monte Gaiás antes de que se hiciese la convocatoria al concurso de la Ciudad de la Cultura (c.1999)4. Izquierda: Gráfico conceptual en el que Eisenman superpone el trazado del casco medieval de Santiago de Comostela y las ondulaciones estriadas de la vieira peregrina para dar origen a la propuesta. Derecha: Maqueta presentada por Eisenman donde resaltan el casco de Santiago de Compostela (izquierda) y la propuesta para la Ciudad de la Cultura (derecha).5. Dos imágenes próximas de la maqueta presentada por Eisenman al concurso.
Según Luis Fernández-Galiano (ver https://www.cidadedacultura.gal/es/content/peter-eisenman), “el proyecto ganador de Peter Eisenman reconcilia con gran inteligencia plástica y simbólica los requisitos contrapuestos de respetar un entorno milagrosamente intacto y de suministrar una imagen insólita y seductora. (…) Disponiendo los edificios como una topografía artificial sobre la cresta del monte, y excavando ésta de manera que el monte mismo parece tallado, el arquitecto entierra su edificio sin enterrarlo realmente, y construye sobre la cima sin dar la impresión de ocuparla. (…) El paisaje alabeado que resulta, generado por Eisenman superponiendo el trazado del casco medieval de Santiago y las ondulaciones estriadas de la vieira peregrina, compone una escenografía expresionista y amable que se funde sin violencia con el terreno, y que extiende las gargantas abruptas de las calles con sendas plácidas hacia los aparcamientos al pie de la autopista y hacia el perfil lejano del Obradoiro”.
Otorgado el premio y realizado el proyecto, las obras se iniciaron dos años más tarde, en 2001, contando con el apoyo político necesario y con la intención de levantar un total de seis edificios identificados inicialmente como: la Hemeroteca, la Biblioteca, el Museo de la Historia, Servicios Centrales, el Teatro de la Música y Edificio de Nuevas Tecnologías, a los que se sumaron las Torres Hejduk, diseñadas en 1992 por el arquitecto John Hejduk (1929-2000) como torres botánicas para el parque compostelano de Belvís, que Eisenman decidió recuperar y construir en homenaje a su amigo y compañero en The New York Five.
6. La propuesta ganadora del concurso y las partes que la conformaban donde se revelan datos sobre la superficie de la parcela en el Monte Gaiás, la superficie urbanizada, la superficie ocupada por edificios y el área de cada uno de ellos. El Edificio Fontás terminará desarrollándose en el sector este del lugar inicialmente destinado a lo que aquí se denomina como «Centro de la Música y las Artes Escénicas» identificado con la letra C.
Sin embargo, el cambio de gobierno en la Xunta de Galicia entre 2005 y 2009 y las dificultades para poder ejecutar el trabajo tal y como estaba planteado, añadidos a las duras críticas suscitadas por su elevado coste de obra vinculado al hecho de haber hecho desaparecer una topografía natural para imponer otra, formaron junto a la crisis económica que se desató el año 2008 una tormenta perfecta que obligó a cambiar los planes, a ralentizar las obras e incluso a alterar el uso y la nomenclatura de algunos de los edificios. La revisión de contenidos y funciones del proyecto impulsada el año 2006 a través del Foro de la Cidade da Cultura, con representantes del mundo cultural y de la sociedad, condujo, por ejemplo, a transformar la Hemeroteca en Archivo Nacional, a denominar el Teatro de la Música como Escenario Obradoiro y al Centro de Nuevas Tecnologías como Casa Mundo, primero, y Centro de Arte Internacional, después. Por otro lado, el Museo, la Biblioteca y los Servicios Centrales mantuvieron su denominación este último no por mucho tiempo.
7. Avance de las obras de la Ciudad de la Cultura (c.2010). En el centro el vacío dejado por la suspensión de las obras del Teatro de la Música y el Centro de Arte y parte de la infraestructura realizada para el estacionamiento.
Bajo la dirección de obra (proyecto ejecutivo) de Andrés Perea (1940-2023) y la eventual supervisión arquitectónica de Eisenman, la Hemeroteca (Archivo) se termina en 2007, la Biblioteca en 2010, el Museo de la Historia en 2014 y Servicios Centrales en 2012. Por otra parte, la construcción del Teatro de la Música y del Centro de Arte Internacional es supendida en 2011, habiéndose iniciado en 2005 y con parte de su infraestructura adelantada.
En 2013 la Ciudad de la Cultura se consolida como un complejo con cuatro edificios: Biblioteca y Archivo de Galicia; Centro de Emprendimiento (ocupando el edificio anteriormente pensado para Hemeroteca/Archivo); Museo Centro Gaiás y Edificio CINC (sede de la Fundación Cidade da Cultura de Galicia, identificado en el proyecto original como edificio de Servicios Centrales).
8. Edificio Fontán. Renders del proyecto.9. Edificio Fontán. Croquis de la sección longitudinal.
Es justamente sobre la huella de las dos obras suspendidas (Teatro de la Música y Centro de Arte Internacional) y teniendo el resto de las edificaciones como contexto, que Andrés Perea (Euroestudios) recibe el encargo de proyectar y dirigir las obras (asociado con Elena Suárez y Rafael Torrelo) del que se terminará llamando Edificio Fontán en honor a Domingo Fontán Rodríguez (1788-1866) ilustrado, matemático, político y geógrafo, conocido por ser el autor de la Carta Geométrica de Galicia, el primer mapa físico realizado en España con mediciones matemáticas, la cual protagoniza la entrada al inmueble.
Específicamente, el lugar a intervenir, ubicado al este, sería el originalmente destinado a albergar el aparcamiento del teatro cuya estructura ya ejecutada se reutilizaría, acondicionaría y completaría para poder darle uso institucional y transformarlo en un complejo arquitectónico que dejaría buena parte del predio original como un vacío que fungiría de corazón de todo el Centro Cultural.
10. Izquierda: Planta de conjunto del Centro de la Cultura de Galicia con el Edificio Fontán resaltado. Derecha: Vista aérea del complejo. 11. Edificio Fontán. Plantas.
La edificación “permite dar respuesta a una doble necesidad de Galicia: por un lado, avanzar en la integración de las tres universidades gallegas –al acoger servicios que dan apoyo a todos los campus de la comunidad– y, por otro lado, potenciar la investigación de excelencia en los estudios sobre el patrimonio, situando en nuestra autonomía uno de los centros nacionales de referencia en este campo –en colaboración con el CSIC–, así como un observatorio especializado en paisaje e itinerarios culturales particularmente dedicado al Camino de Santiago” se lee en https://www.cidadedacultura.gal/es/content/edificio-fontan. Ello se tradujo en darle acogida tanto a la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Galicia, como al Consorcio Interuniversitario del Sistema Universitario de Galicia. Por otro lado, también alberga el Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) y el Centro de Investigación Interuniversitario en Paisajes Atlánticas Culturales “el primer y único centro de España de investigación en el campo de los estudios del patrimonio cultural”.
12. Vistas de dos momentos de la construcción del Edificio Fontán.
El nuevo edificio se caracteriza por su sostenibilidad, funcionalidad y también flexibilidad para facilitar posibles modificaciones futuras en sus servicios y usos. También por haberse levantado en medio de un entorno construido por un proyecto anterior, “que levantó una geografía artificial completamente nueva que negaba y reinterpretaba el Monte Gaiás, en Santiago de Compostela. Frente a esta negación del lugar, a este amurallamiento de la arquitectura que se recrea en su abstracción, la posición del Fontán es todo lo contrario o mucho más”, señalará Juan José Barba en el texto publicado en Metalocus que anuncia su proclamación como “edificio del año” 2022.
13. Del exterior al interior del edificio.
Para sus autores “El proyecto parte del entendimiento y el respeto del ‘skyline’, volumetría y perfil, de la Ciudad de la Cultura de Peter Eisenmann y de la cubierta originalmente proyectada para el Teatro, dando a esa quinta fachada un protagonismo formal que se integra sin mimetizarse con los edificios existentes del complejo”.
14. «Un proyecto realista y comprometido con la tecnología ‘a mano’ de nuestro tiempo, construcción sin ‘efectos especiales».
Si bien el cristal y el metal son los materiales que describen su aspecto formal, se trata de “un proyecto realista y comprometido con la tecnología ‘a mano’ de nuestro tiempo, construcción sin ‘efectos especiales’”. A lo que añadirán Perea, Suárez y Torrelo: “Apostamos por un edificio comprometido con nuestro tiempo, esencial en su materialización, y asumimos que es un proyecto que ‘aterriza’, casi ingrávido, en el contexto matérico e inmueble de la obra de Eisenman, sin nostalgias ni retóricas”.
15. Del interior al exterior del edificio.
Con la inauguración el 6 octubre de 2021 del Edificio Fontás se dio por concluido un proceso de 20 años desde que se iniciaron a las obras de la Ciudad Cultural de Galicia. Su costo de 17 millones de euros frente a los 150 millones previstos inicialmente para las edificaciones diseñadas por Eisenman significaron, sin duda, un ahorro sustancial para los promotores. Cuenta con una superficie construida de 13.317 metros cuadrados entre sus cinco plantas y alberga ciertos servicios o estructuras, fuera de las prestaciones propias de un edificio dedicado a la investigación, como pueden ser los laboratorios. Estos elementos singulares incluyen un Auditorio, con capacidad para 750 personas divisible en tres salones de actos independientes; los patios interiores; y una calle principal que atraviesa el edificio comunicando los dos pasos peatonales de la Ciudad de la Cultura (la del CINC y la Biblioteca de Galicia), sin tener la necesidad de rodearlo.
16. Imágenes del interior del Edificio Fontán.
Del texto ya citado publicado en Metalocus nos gustaría, para finalizar, rescatar dos frases que subrayan el valor propio de la obra: “El Fontán no es un modelo formal para salvar el mundo, es modelo a resaltar por su actitud, por ser empático y respetuoso con el lugar, por construir una arquitectura porosa, permeable, que es considerada con los usuarios y con el medioambiente”. Y: “La belleza del Fontán radica en su ausencia de belleza formal y se sustenta en el rigor constructivo, en su relación estructural con la preexistencia, en sus paisajes interiores, en su clara organización funcional, en la atención al detalle, en sus escaleras, en su delgada cubierta, en el uso adecuado de los materiales y nuevamente en su relación con el contexto, con el entorno.
Nota
Como importante complemento a lo aquí recogido, invitamos a los interesados a visitar la página web 22…PS. Elena Suárez/Andrés Perea Arquitectos (https://www.22ps.es/arquitectura/edificio-fontan-en-la-ciudad-de-la-cultura/), donde se recoge una completa memoria descriptiva y explicación detallada del proyecto.
1. Biblioteca Gabriel García Márquez. Acceso y parte de la fachada.
Biblioteca Gabriel García Márquez
Barcelona
SUMA Arquitectura
2022
El pasado año 2023 el mundo de la arquitectura se vio impactado cuando la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) otorgó su máximo galardón, el «Premio a la mejor biblioteca del mundo», entre los espacios inaugurados durante el año precedente a una edificación situada en la calle del Treball del barrio barcelonés de Sant Martí de Provençals. En el anuncio hecho el lunes 21 de agosto en la ciudad holandesa de Róterdam, durante el Congreso Mundial de Bibliotecas e Información se agregaba que “el equipamiento se ha impuesto a nuevas bibliotecas de las ciudades de Krsko (Eslovenia), Parramatta (Australia) y Shanghái (China)”. También se supo que era “la primera vez que entre los nombramientos a este galardón internacional se encuentra una biblioteca del sur de Europa. También es la primera vez que una biblioteca con casi 4.000 m2, ha sido nominada al premio, las últimas bibliotecas ganadoras disponen de una superficie más extensa, como la Missoula Public Library (EE.UU.) con 10.000 m2, la Deichman Bjørvika (Noruega) con 13.500 m2 y la Oodi Helsinki Central Library (Finlandia) con 18.000 m2”.
2. Biblioteca Gabriel García Márquez. Aproximaciones a su envolvente y a sus aperturas.
Inaugurada el 28 de mayo de 2022, el impacto que este edificio produjo en su entorno inmediato, traducido en mejoras de las condiciones urbanas, la calidad ambiental y su apropiación por parte de los usuarios, no se hizo esperar: hasta julio de 2023 la biblioteca recibió más de 300.000 visitas, una media de más de un millar de personas al día, y llevó a cabo casi 200.000 préstamos. El atractivo del equipamiento y su capacidad “gentrificadora” ha trascendido, hasta el punto de que popularmente ya lo han llamado “el Guggenheim de La Verneda” en alusión al barrio vecino donde se ubica. Es por todo ello que la biblioteca García Márquez, fue galardonada con el Premi Ciutat de Barcelona de Arquitectura 2022.
Lo cierto es que según hemos recogido de la amplia cobertura que se le dio a la noticia, “los vecinos del distrito de Sant Martí reclamaban desde hacía años la construcción de una biblioteca central, ya que la única instalación que existía era la biblioteca Jaume Fuster, que ocupaba la cuarta planta del Centro Cívico y que data de la década de 1960. En el año 2015 se licitó la construcción del nuevo equipamiento, que fue concedido por concurso público a Suma Arquitectura, estudio liderado por Elena Orte y Guillermo Sevillano”.
3. Izquierda: Gabriel García Márquez, leyendo un diario en la plaza Catalunya en febrero del año 1970. Derecha: los dos libros publicados durante la estadía de García Márquez en Barcelona.
Su nombre en honor al Premio Nobel de Literatura 1982 Gabriel García Márquez, obedece al hecho de que luego de haber escrito su obra más importante (Cien años de soledad, 1967) y en medio del éxito editorial que le significó, el narrador colombiano se residenció junto a su mujer, Mercedes Barcha, y sus hijos Rodrigo y Gonzalo en Barcelona. Por consejo de Carmen Balcells y seducido por el aura mítica que le había conferido a la ciudad Ramon Vinyes, García Márquez habita la ciudad condal entre 1967 y 1975 (etapa final del franquismo), donde escribió su segunda gran novela El otoño del patriarca (1975) y también vio la salida de Relato de un naúfrago (1970), un material que había publicado en la prensa colombiana sobre un polémico naufragio, que contribuyó en gran medida a dar impulso a Oscar Tusquets en el lanzamiento de su editorial creada en 1969.
Especializada, por tanto, en arquitectura latinoamericana, entre su colección también se encuentra el fondo del caricaturista Francisco Ibáñez, padre de Mortadelo y Filemón y vecino de Sant Martí. Se trata de la tercera mayor de la ciudad (4.170 m2) y fue ejecutada con una inversión de 11,3 millones de euros, pudiéndose decir que nunca hubo dinero mejor invertido.
Pero, tal y como nos corresponde, no quisiéramos dejar de resaltar los valores urbanos y arquitectónicos que este sorprendente edificio posee, planteados desde el momento mismo de su concepción.
4. La implantación del edificio.
Con relación a su implantación, le correspondió responder a una parcela en esquina dentro de la trama de Barcelona, lo que le valió a sus creadores para ir esculpiendo en cierta forma el dinámico volumen del objeto. El típico chaflán de las manzanas barcelonesas es aprovechado para elevar el edificio, generar el acceso principal y ceder parte de ese espacio para crear una plaza que funciona como área de transición hacia la entrada y como lugar donde se inicia un necesario y rico diálogo social. El volumen posee, además, cuatro grandes aperturas pensadas en función de los grandes focos de atracción urbana, aperturas que también dialogan con unos majestuosos árboles existentes.
5. Punto de partida de la volumetría y la envolvente.6. Criterios relacionados con el acondicionamiento ambiental.
El edificio está construido con una estructura de madera que aumenta la sostenibilidad al reducir la huella de carbono y las emisiones de gases de efecto invernadero que además permitió acelerar el proceso constructivo gracias a la industrialización y prefabricación de sus partes, posibilitando que el proyecto haya sido exitoso en términos de tiempo y costes. La piel externa es una constante que envuelve las cinco fachadas del edificio mediante un sistema de pliegues a modo de hojas de origami que hacen referencia a libros apilados, pero que también sirven para generar una cubierta ventilada que facilita el control térmico. Está lograda con base en resinas de poliuretano y fibra de vidrio cuyos componentes contemplan la posibilidad de ser reutilizados.
7. Planta de acceso (izquierda) y planta nivel 3, sala de lectura general (derecha)8. Secciones transversales
En el interior, todo gravita alrededor a su vacío central, un amplio patio triangular que conecta todos los usos del programa a la escalera principal. Corazón de la biblioteca, el patio es, a su vez, conector de luz natural, activador visual y programático de todos los espacios, flujos y conexiones de sus ocupantes. Se trata de un espacio que también funciona como “chimenea solar”, un recurso particularmente efectivo para activar las circulaciones de aire según el clima exterior, una manera de ventilación natural, para un mejor rendimiento de sostenibilidad pasiva.
9. El espacio central.
La combinación de la estructura de madera con elementos de acero ha permitido grandes luces que a su vez han facilitado la creación de grandes espacios y una variada riqueza de interacción entre ellos que no descuida tener a los libros en las mejores condiciones (posee un fondo de más de 40.000 documentos) y ofrecer a los lectores una amplia diversidad de situaciones para la lectura. La estructura, a su vez, presenta tres núcleos verticales de madera contralaminada, alrededor de los cuales se ordenan de manera eficiente las diferentes áreas de la biblioteca. Dos de estos núcleos son de forma triangular e incluyen escaleras y ascensores, que se ubican en yuxtaposición al patio interior. El tercer núcleo, de forma cuadrada, encierra los aseos y áreas de almacenamiento.
10. Diversas tomas del interior del edificio.
SUMMA Arquitectura, creadores de la obra, enfatizan en la memoria publicada en archdaily.com lo siguiente: “Durante la ejecución del proyecto, planteamos desde el estudio el desarrollo de un programa pionero para implementar en la Biblioteca Gabriel García Márquez contando con toda la implicación del Consorci de Bibliotecas. (…) entendemos que las bibliotecas son el paradigma del espacio público, que han pasado a convertirse en catalizadores y condensadores sociales. Desde nuestro punto de vista, su relevancia no se basa en los programas y actividades que alberga y podrían darse en cualquier otro lado, si no en la intensidad espacial única, en sus cualidades como ecosistema. De esta manera, suponemos que la arquitectura en general de la biblioteca (la estructura, la fachada, etc.) está directamente relacionada con el mobiliario, el programa, la colección y los usuarios. (…) El programa arquitectónico resulta intenso y dinámico pues actúa como auténtico condensador social, que ha capturado y desarrollado situaciones que fomentan la experiencia de la información, el intercambio y la producción de conocimiento. En la biblioteca García Márquez se ofrecen simultáneamente diversos ecosistemas que reproducen las condiciones de tomar la fresca (en el ágora-escaparate de la plaza elevada), de una tertulia (en el espacio del foro de ideas de planta baja), de un plató de televisión o una ceremonia teatralizada (en la sala polivalente extensible de la planta inferior), de leer como en casa, de espiral de encuentros (desde la escalera central del patio) etc. De esta manera, a través de la acumulación de los diversos ecosistemas, la biblioteca pública se configura como un espacio acogedor donde cada uno puede encontrar su lugar, su rincón. La biblioteca es el hogar de todos”.
Fundación Espacio convoca a TRES, un nuevo Concurso de Diseño para Mobiliario.
Invitamos a profesionales y estudiantes de arquitectura, diseño industrial y áreas afines a participar en el concurso de diseño de mobiliario, con el objetivo de promover la creatividad, la innovación y la sostenibilidad en el diseño de piezas para espacios públicos y privados.
El concurso se divide en tres categorías:
Categoría 1: Silla
Categoría 2: Mesa
Categoría 3: Banco
Los participantes podrán presentar una propuesta por categoría, utilizando como materiales principales madera, metal o materiales traslúcidos.
Se valorará la sostenibilidad, la factibilidad y la ergonomía del diseño, así como la originalidad y la creatividad de la propuesta.
Un jurado compuesto por reconocidos profesionales del diseño seleccionará a los ganadores de cada categoría, quienes recibirán un premio de $500 USD.
Las bases del concurso y la información para la inscripción están disponibles en:
A propósito del premio otorgado a Lesley Lokko (Medalla de Oro Real del RIBA 2024), reseñado la semana pasada, nos ha parecido pertinente transcribir un artículo publicado en julio de 2023, al calor de la XVIII Bienal de Arquitectura de Venecia, que muestra otra de las formas en que los arquitectos trabajan bajo coordenadas que van más allá de la práctica tal y como es entendida convencionalmente.
Bienal de Artes Islámica realizada en el terminal Western Hajj del aeropuerto King Abdulaziz de SOM.
En su libro Curation: The Power of Selection in a World of Excess, Michael Bhaskar define la curaduría como el hecho de «seleccionar y organizar (pero también refinar, reducir, mostrar, simplificar, presentar y explicar) para agregar valor». Originado en la palabra latina «curare», que significa «cuidar», el papel del curador en desglosar nuestra comprensión del mundo que nos rodea no puede pasarse por alto. Con el correr del tiempo y en la medida que la definición se transforma en los diferentes contextos, la práctica de la curaduría continúa evolucionando, desempeñando los roles de cuidadores de nuestro entorno construido y pensadores de diferentes formas para el mejoramiento integral de la sociedad.
A principios de 1800, el Barón Dominique Vivant Denon fue el primer director del reconocido Museo del Louvre. Heredó un exceso significativo de arte bajo el gobierno de Napoleón, una cantidad que no podía llenar los vastos salones del museo. El primer trabajo de Denon fue organizar la colección, y a través de temas tanto de cronología como de las escuelas nacionales, pudo encontrar una lógica para las obras de arte y su lugar en el museo. Moldeando la institución en un museo de clase mundial, Denon es el curador más antiguo tal como comprendemos la palabra hoy en día.
Barón Dominique Vivant Denon
Curiosamente, durante el Imperio Romano, el término «curatores» se refería a los funcionarios que ocupaban puestos de responsabilidad y autoridad. Los funcionarios civiles, o «curatores», eran responsables de las carreteras del Imperio, el tráfico fluvial, los juegos públicos, los festivales y los bienes públicos. De hecho, el papel de este «cuidador» estaba muy entrelazado con el entorno construido durante el Imperio Romano, interactuando con la ciudad en diferentes escalas para asegurar su viabilidad para todos.
La práctica curatorial actual se extiende mucho más allá de las exposiciones de arte tradicionales, incluyendo formas de eventos y plataformas culturales. De hecho, la práctica de la arquitectura se ha extendido hacia afuera, transformándose a veces en curación y viceversa. Esta nueva perspectiva multidisciplinaria se refiere a la participación de un arquitecto en diferentes campos, desde la planificación urbana, el paisajismo, la escritura, la curaduría y roles que van mucho más allá de los límites tradicionales de la arquitectura.
Hoy en día, la curaduría se puede ver como una forma de construir narrativas. Basándose en la comprensión de Bhaskar del mundo del exceso, se la puede entender como un canal para contar historias significativas a las masas. A través de una curaduría reflexiva, el papel puede dar forma a cómo los seres humanos contextualizan las historias. Además, la práctica puede dar valor a historias que de otro modo se pasarían por alto o arrojar luz sobre partes de culturas que no se han contado cuidadosamente. En una era de excesos e infinitas formas de narración, los curadores pueden comenzar a dar sentido a las historias perdidas, los materiales pasados por alto y las conexiones entre territorios, brindando a las personas las herramientas de pensamiento crítico necesarias para nuestro futuro cercano y lejano.
Lesley Lokko
Lesley Lokko
En una entrevista con ArchDaily, Lesley Lokko define la curaduría como una forma de contar historias. Como escritora de ficción, cree que “la cultura es la suma de historias que nos contamos sobre nosotros mismos”. Lokko es la comisaria de La Bienal de Venecia de este año, una de las exposiciones internacionales de arte y arquitectura más antiguas y prestigiosas del mundo. Durante esta edición, el tema de la Bienal, establecido por Lokko, es “El laboratorio del futuro” considerando al continente africano como el protagonista del futuro, “el único lugar donde convergen y se unen todas estas cuestiones de equidad, raza, esperanza y miedo”.
Presentando 63 pabellones nacionales, 89 participantes y 9 eventos colaterales en la ciudad, la Bienal de Arquitectura de Venecia 2023 representa un evento internacional crucial para el campo de la arquitectura. El tema curado, que establece a África como el «Laboratorio del futuro», se deriva del diseño de Lokko para repensar la autenticidad y la empatía en el futuro. Además, a través de esta curaduría definida, pensadores, arquitectos, constructores, filósofos, etnógrafos, urbanistas y maestros pueden comenzar el proceso de reconstruir partes de las historias pasadas por alto del mundo y mirar en colaboración hacia la próxima construcción de entornos construidos.
Bienal de Arquitectura de Venecia 2023.
Creo que toda producción cultural es una forma de narrativa. Alguien dijo una vez que la cultura es la suma total de historias que nos contamos sobre nosotros mismos. Entonces, hay una necesidad muy profunda de decir algo, de impartir algo. En estas cuestiones de colonia, identidad, territorio e historia, existe la sensación entre muchos practicantes negros de que nunca hemos tenido el espacio para contar nuestras propias historias, y parte del acto de recuperar lo que se ha perdido es el deseo de hablar. En cierto sentido, la Bienal ha sido una experiencia curativa, una especie de cierre de una herida, de un vacío. – Lesley Lokko
Bienal de Arquitectura de Venecia. Vista exterior del Arsenal.
En conclusión, el papel de Lokko como curadora es mirar hacia el futuro, curando una forma de pensar sobre un problema en la estructura actual del entorno construido y extendiendo una invitación abierta para que los participantes colaboren en el proceso de pensamiento. Además, la curaduría en este ejercicio simplemente establece la narrativa a través de la cual se puede ver el entorno construido.
Søren Pihlmann
Søren Pihlmann. House of Fano
Søren Pihlmann es el fundador y arquitecto principal de Pihlmann Architects, un joven estudio de arquitectura con sede en Copenhague. En una entrevista con Louisiana Channel, Pihlmann afirma claramente que en su práctica ha pasado de ser un arquitecto tradicional a convertirse en un “tipo de curador, seleccionando muy pocas cosas con gran sensibilidad”.
De hecho, en la entrevista, el arquitecto describe su práctica arquitectónica con la idea de “cuidado absoluto”. Él enfatiza la importancia de examinar a fondo el contexto circundante antes de embarcarse en un proyecto. Además, Pihlmann expresa que su enfoque ahora implica dedicar más tiempo a esta fase inicial de investigación, sumergirse en los datos y comprender las condiciones existentes. Afirmando que a través de este proceso de curación, la narrativa arquitectónica emerge orgánicamente.
Søren Pihlmann. Summer houses in Rågeleje
Curiosamente, Pihlmann también señala el nuevo enfoque multidisciplinario de la práctica de la arquitectura, relacionándolo con diferentes escalas de interacciones y diferentes modos de curaduría. La comparación que establece entre la curaduría de las interacciones sociales en el desarrollo de una ciudad y la curaduría de diferentes materiales cuando el arquitecto llega a un sitio resume una visión holística de la práctica arquitectónica actual.
Aunque su práctica se ha entendido más tradicionalmente como «arquitectura», Pihlmann fue nombrado recientemente curador del pabellón danés en la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura en 2025. El pabellón danés, dirigido por Pihlmann, girará en torno a la transición hacia una sociedad verdaderamente sostenible a través de la preservación, la reutilización y métodos de curaduría reflexivos.
Søren Pihlmann. Villa Landluft
Demolemos y construimos de nuevo más de lo que usamos lo que ya tenemos, y lo hacemos de una manera que daña no solo nuestra base de existencia sino especialmente la base de existencia de las futuras generaciones. ¿Realmente no nos hemos dado cuenta de esta dura realidad? - Søren Pihlmann.
Sumayya Vally
Bienal de Artes Islámica. Terminal Western Hajj en el aeropuerto King Abdulaziz. SOM.
Este año tuvo lugar la primera Bienal de Artes Islámicas, dirigida por la arquitecta Sumayya Vally, en Jeddah, Arabia Saudita. El evento fue comisariado parcialmente por Vally, ubicado en la terminal Western Hajj en el aeropuerto King Abdulaziz, diseñado por Skidmore, Owings & Merrill. En una entrevista con ArchDaily, Vally expresa que “hay una definición heredada del arte islámico que proviene de la Francia del siglo XVII, y las artes islámicas han sido continuamente definidas y redefinidas… pero nunca han sido realmente definidas desde dentro por nosotros, desde nuestras perspectivas.”
Vally es la fundadora, arquitecta y directora del estudio de arquitectura colaborativa Counterspace, con sede en Johannesburgo. La práctica del estudio se centra en definir y reimaginar simultáneamente historias y futuros. Elegida para diseñar la vigésima edición del Serpentine Pavilion, Vally trabaja entre la investigación, los proyectos interdisciplinarios basados en el arte, los proyectos arquitectónicos, las exposiciones, la investigación urbana y el diseño.
Creo que las bienales, los pabellones y las plataformas para el arte experimental y la arquitectura son esenciales porque brindan un espacio para imaginar el futuro. – Sumayya Vally
Owens-Corning, Hajj Terminal, King Abdulaziz Airport / SOM
En conclusión, las prácticas de curaduría y arquitectura multidisciplinaria se cruzan de manera poderosa. Los seres humanos pueden dar forma a su comprensión de sí mismos y del mundo a través de las decisiones que toman al curar el entorno construido, reinterpretar las narrativas históricas y tomar posiciones cautelosas en el presente. La práctica arroja luz sobre nuestras narrativas, separando cosas que a menudo se han pasado por alto o fomentando nuevos métodos de pensar sobre nuestras historias y la producción cultural en general. El curador puede trabajar en muchas escalas diferentes, pero lo que es común es una cuidadosa selección de mostrar y explicar conceptos en un mundo de exceso con absoluto cuidado y preocupación.
A pequeña escala, arquitectos como Søren Pihlmann demuestran curaduría al decidir qué está visible u oculto, qué está en primer plano o en segundo plano dentro de un edificio a través de la materialidad contextualizada. Esta forma de curaduría moldea nuestra experiencia del espacio, afectando nuestras percepciones e interacciones dentro de él mientras otra escala de curaduría implica revisar narrativas pasadas, como lo ejemplifica Sumayya Vally. A través de una curaduría cuidadosa, las historias se pueden volver a contar, remodelar y explicar bajo nuevas luces para modificar y transformar la comprensión actual de ellas. Al relacionarse con el pasado de esta manera, los seres humanos pueden obtener nuevos conocimientos, desafiar las ideas preconcebidas y fomentar una comprensión más inclusiva y matizada de la historia. Finalmente, Lesley Lokko muestra el poder curatorial de tomar una posición en el presente. A través de lo que se presenta, considera y explica, participamos en una manera de curaduría que da forma a nuestra narrativa colectiva. Al buscar activamente esta narrativa curada, se puede fomentar la colaboración y el trabajo significativo hacia un futuro mejor.
Construyendo un futuro sostenible: retos y reflexiones en la arquitectura contemporánea
Michela Baldi
El desarrollo continuo y futuro de la arquitectura está marcado en la actualidad por desafíos clave, algunos de ellos explorados en este número como el impacto y la responsabilidad de la sociedad contemporánea en el cambio climático y las consecuencias de la pandemia, subrayando la necesidad de concebir espacios sostenibles y resilientes a partir de un análisis del paradigma tecno-industrial para la producción con combustibles fósiles y abogando por una revisión urgente del concepto de desarrollo sostenible y el papel de la tecnología como instrumento para alcanzarlo.
En este contexto, los artículos de Alfredo Cilento y de Domingo Acosta, así como fragmentos del trabajo de Francisco Javier Velasco recogidos en la sección documentos, evidencian que los llamados de alerta sobre daños ambientales y cambio climático que a nivel nacional e internacional viene realizando la comunidad científica desde los años setenta, no solamente no han sido atendidos, sino que se han ido agravando como resultado del actual modo de vida hegemónico produciendo desarreglos ambientales profundos, múltiples y sinérgicos a escala global hasta llegar a la actual situación de emergencia que hace ya insuficiente el concepto de sostenibilidad.
Es así como el concepto de “era Antropoceno” se ha convertido en un punto en torno al cual se congregan científicos e intelectuales de las ciencias sociales, filósofos y militantes ecologistas. Más allá de una crisis ecológica (que según algunos el mercado, el crecimiento verde o la tecnología aún nos permitirían resolver), se señala que ahora se hace necesario cambiar la forma en que funciona la economía. Para ello se recomiendan políticas públicas concretas que deben estar orientadas no tanto a identificar progreso con crecimiento económico sino más a la necesidad de cambiar modos de vida que reduzcan el consumo masivo y requieran menos recursos materiales. Y dentro de estos planteamientos: vivir con menos y repartir mejor.
Para la arquitectura en particular, se destaca la importancia de valorar de manera simultánea aspectos sociales, ambientales y económicos.
Considerando que las edificaciones constituyen un sector determinante, la preocupación por la sosteniblidad hace que el equipamiento para climatización sea una de las áreas de mayor interés por su repercusión en el consumo energético y emisiones de CO2. Pero, en el caso concreto de Venezuela, poco se profundiza en la evaluación de la sostenibilidad de distintas tecnologías de climatización antes de su aplicación en la edificación. De ahí la relevancia del trabajo de Ernesto Lorenzo, un caso de estudio en una edificación industrial, enfocado en la aplicación de un modelo de análisis de indicadores multicriterio para la comparación de alternativas valorando tres alternativas de climatización.
Todo este contexto concede un papel preponderante a la formación de los nuevos profesionales. De ahí la importancia del trabajo de Eugenia Villalobos que, refiriéndose a la arquitectura, plantea la necesidad de adaptación de los currículos para formar generaciones de relevo capaces de dar respuestas rápidas a los problemas que plantea una sociedad en constante transformación.
También hay que tomar en cuenta cómo las migraciones han influido en la arquitectura y el desarrollo social, enriqueciendo estilos y patrones urbanos, aunque plantean desafíos como la preservación de identidades culturales y la adaptación de infraestructuras a comunidades cambiantes. Por eso resulta pertinente revisar cómo la noción de sostenibilidad no ha sido ajena para los profesionales que se ocupan de las edificaciones de culto de distintas religiones, como se examina en el artículo de Jesús Rafael Galíndez López, que aborda el tema de la sostenibilidad en edificios de culto de tres religiones monoteístas, a partir de tres ejemplos: una mezquita (en Reino Unido), una sinagoga (en Paraguay) y una catedral (en Colombia), evaluadas bajo los criterios de certificación internacional para edificaciones sustentables Living Building Challenge (LBC).
Para reforzar los temas tratados en los artículos que dan cuerpo a este número, se presentan también dos documentos que son aporte para la reflexión a la hora de pensar y plantearse opciones alternativas para diseñar la senda a transitar. Uno de ellos, el trabajo de Francisco Javier Velasco –ya mencionado en párrafos anteriores– aborda alternativas frente al tema crisis civilizatoria y Antropoceno. El otro, de Helena González, quiere llamar la atención sobre una nueva realidad en Venezuela, con especial resonancia sobre los posibles desarrollos de la actividad académica y el concepto mismo de universidad, como consecuencia del éxodo de venezolanos que ha tenido lugar durante la última década, muchos de ellos con altos niveles de formación. Porque entre las claves de las transformaciones sociales se cuenta también la migración como un motor de enriquecimiento que puede aportar distintas y valiosas perspectivas en los países a los que llegan los que se van, pero también ideas frescas, estilos de vida y nuevos conocimientos que diversifican nuestro entorno y pueden contribuir al florecimiento económico del país que dejaron. Así se formaron y desarrollaron nuestros países.
Los desafíos señalados demandan múltiples y variados recursos. Nuestra revista quiere unirse a ellos publicando, señalando y promoviendo la reflexión y el intercambio de ideas y conocimiento para actuar e impulsar procesos de transformación ecológicos, ambientales, sociales, políticos… Estos problemas son asunto de todos.