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¿SABÍA USTED…

… que en julio de 1983 se inauguró la Plaza Bicentenario?

1. Vista aérea de la Plaza Bicentenario desde el noroeste (c.1983)

1983 se inició en Venezuela con el decreto gubernamental que oficializaba la entrada en el “Año Bicentenario del Natalicio del Libertador”, lo cual, aunado al hecho de que se trataba del último de la gestión de Luis Herrera Campíns como presidente de la República y, por ende, año electoral, presagiaba una agitada agenda de actos, inauguraciones y eventos en general. Es así como, por ejemplo, el propio 2 de enero el Metro de Caracas inicia sus funciones al público con la inauguración por todo lo alto del primer tramo de la Línea 1 entre las estaciones Propatria y La Hoyada.

2. 1983. 2 de enero. Acto de inauguración del tramo Propatria-La Hoyada de la Línea 1 del Metro de Caracas.

Sin embargo, con lo que no contaba el gobierno, que había programado la realización ese año de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en Caracas entre el 14 y el 29 de agosto, es con que el 18 de febrero el bolívar sufriera una abrupta devaluación de casi un 75% en su valor frente al dólar estadounidense (pasando de 4,30 Bs. a 7,50 Bs. por dólar), primera de una serie que se repetiría a lo largo del tiempo y estaría acompañada de otros hechos que minaron la estabilidad de la moneda, deterioraron el poder adquisitivo de la población y derivaron en la implantación de un control de cambio, razones por las que aquel día es recordado como el Viernes Negro.

3. 1983. Son inaugurados el Ateneo de Caracas (izquierda) y el Teatro Teresa Carreño (derecha)

Pese a tener que afrontar semejante carga sobrevenida, no obstante, el 4 de marzo el gobierno continúa su marcha “bicentenaria” inaugurando el 4 de marzo la nueva sede del Ateneo de Caracas; el 25 de marzo el Hipódromo de Valencia; y el 19 de abril el Teatro Teresa Carreño con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

4. 1983. Dos obras inauguradas con motivo de la realización de Caracas de los IX JUegos Deportivos Panamericanos. Transformación del Estadio Nacional Brígido Iriarte (izquierda) y Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo (derecha)

Con ocasión de los Juegos Panamericanos ya en 1981 se había puesto en servicio la Plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural que complementaron el acondicionamiento de los estadios Olímpico y Universitario, sedes principales del evento, junto al Poliedro de Caracas, el Parque Naciones Unidas (otra obra inaugurada en 1983), el Estadio Nacional Brígido Iriarte (reabierto aquel año luego de una importante transformación) y el Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo.

También, en el marco del Bicentenario, la Unesco y el Gobierno de Venezuela crearon conjuntamente el Premio Internacional Simón Bolívar, destinado a reconocer las actividades e iniciativas que hayan contribuido a lograr y reforzar la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos. Por otro lado, el 28 de julio es creada la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y el 24 de agosto la Academia Nacional de Ciencias Económicas.

5. 1983. Se inaugura la Plaza Caracas.

Otras cinco obras vale la pena señalar como parte de la agitación constructiva que acompañó aquel año electoral que culminó con el triunfo de Jaime Lusinchi: la inauguración de la Torre Este de Parque Central y del Monumento a la Virgen de la Paz en Trujillo (el 21 de diciembre); la consagración de la Iglesia de San José de San Cristóbal, cuya realización había durado 43 años; y la apertura de dos importantes espacios públicos: la Plaza Caracas, recuperación para el peatón de la superficie ubicada entre los dos cuerpos bajos del Centro Simón Bolívar, que incorporó una escultura de Simón Bolívar denominada El Genio del artista español Victorio Macho (7 de noviembre); y la Plaza Bicentenario localizada al sur del Palacio de Miraflores y al norte del Liceo Fermín Toro, cruce de las avenidas Sur 8 con Oeste 2 (de Solís a Camino Nuevo y de Solís a Caño Amarillo, respectivamente) en la parroquia Catedral, la cual, en particular, hemos decidido reseñar.

6. Sector objeto del plan para el Parque Cultural de Caracas.

Empecemos diciendo que la Plaza Bicentenario formó parte de un proyecto mayor a escala urbana urbana que incluía una red de espacios públicos denominado “Parque Cultural de Caracas”, que comenzaba en la Plaza Bolívar, pasaba al sur del Palacio de Miraflores, incorporaba el sector de Caño Amarillo y que “yendo en dirección oeste precede a un accidente topográfico que estrecha la ciudad en ese punto y abre el casco histórico hacia la zona de Catia característicamente popular”, señalará Oscar Tenreiro en Todo llega al mar (2020). La propuesta y su nombre se originan en “una iniciativa del Cabildo Caraqueño de comienzos de la década de los setenta”, que dio pie a la elaboración por parte de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) de un estudio para el sector que recoge la idea de los legisladores de convertirlo en receptor de actividades culturales y preservar algunos monumentos que pertenecen a la historia de la ciudad: la capilla de Nuestra Señora de Lourdes y el Arco de la Federación (ambos del período guzmancista), la iglesia de Pagüita, el Viaducto Unión (primer puente de estructura metálica construido en la ciudad), la Villa Santa Inés (residencia de Joaquín Crespo) y la antigua Escuela Militar (de los tiempos de Juan Vicente Gómez).

7. Versión final de la propuesta para el Parque Cultural de Caracas (c.1981).

Es así como en 1980 comenzó a gestarse en la oficina del arquitecto Oscar Tenreiro con la participación de Francisco Sesto e Isabel Sánchez, la idea de desarrollar el Parque Cultural de Caracas, el cual contó con el apoyo de la Gobernación del Distrito Federal (GDF) con Enrique Pérez Olivares al frente, quien les permitió hacer una presentación en la que se utilizaron “recursos exploratorios y de expresión muy poco convencionales”. En el “Anteproyecto para el Parque Cultural de Caracas” entregado a la GDF en julio de 1982, que reflejaba claros aires posmodernos, “propusimos … edificios-escenografía capaces de generar espacio público complementario al espacio público natural de la zona, es decir, al que ya existía por estar libre de construcciones o por su vocación formal. (…) El conjunto se iniciaba en lo que llamamos Plaza del Natalicio, parte de los servicios del Palacio Presidencial. Seguían al Oeste espacios públicos hasta llegar a la estación del Metro, punto central alrededor del cual sugerimos -y se aceptó- construir la nueva sede de la Galería de Arte Nacional (y a su lado el Teatro del Oeste). Avanzando hacia el Oeste continuaban los edificios institucionales expresados por volúmenes que figuraban dimensiones pero que no albergaban programa alguno y finalmente hacia el norte con la vivienda construida sobre la línea superficial del Metro”, apuntará Tenreiro.

8. «Primera sugerencia acerca de una Plaza del Natalicio, frente a Miraflores» (c.1980)
9. «La relación peatonal con la Plaza Bolívar, el centro del casco histórico de Caracas».
10. «Espacios peatonales adyacentes a la Plaza Bicentenario».

De tal manera, lo que inicialmente se denominó como Plaza del Natalicio (propuesta, según lo ya dicho, como parte de los servicios del Palacio Presidencial), ubicada en un lugar estratégico dentro del plan, trocó con el apoyo de la presidencia de la República, en Plaza Bicentenario tomándose la decisión de realizar su proyecto e iniciar las obras en 1981 con miras a que estuviese finalizada para el 24 de julio de 1983 cuando se celebraban los 200 años del nacimiento de Simón Bolívar.

11. Plaza Bicentenario. Maqueta del proyecto.
12. «Planta nivel calle, a la izquierda la Galería de la Reminiscencia, luego Talleres, dormitorios y zona reservada para la flota Presidencial. Las dos plantas del edificio de servicios son de facilidades para seguridad, depósitos y áreas de servicios generales. En la planta superior funcionó inicialmente un pre-escolar para los hijos de los empleados».
13. Planta Nivel Plaza.
14. Izquierda (de arriba a abajo): plantas tercer, segundo y primer pisos. Derecha arriba: Detalle de la fuente y de la escalera de entrada a la plaza. Derecha abajo: Vista sobre la cascada desde el balcón triangular.

En cuanto a la conformación del programa, apuntará Tenreiro: “Lo que surgió del primer examen de las carencias del Palacio fue la necesidad de un estacionamiento y de una serie de dependencias de apoyo -oficinas, depósitos para el mantenimiento, central de seguridad- además de las área de tipo social para visitantes de un alto nivel con la adición de algunos espacios privados de la presidencia. A ello se sumaban los espacios para el Archivo Histórico de Miraflores, que terminaron ocupando los ambientes servidos por una Galería que servía de límite con la ciudad en el lado Sur, contrario al Palacio, la cual llamamos en su origen Galería de la Reminiscencia…”.

15. Cortes norte-sur.
16. Fachada oeste.
17. Fachada este.
18. Corte oeste-este. Vista sobre la fachada interior.
19. La Galería de la Reminiscencia. «A la derecha, detrás de las paredes con juegos de aparejos de ladrillo sólido está el Auditorio», de seguidas, las dependencias del Archivo Histórico de Miraflores.

La nota sobre la plaza, escrita por Tenreiro en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), la resume de la siguiente manera: “El conjunto consta de un edificio, de uso administrativo, una plaza sobre los estacionamientos, y una galería de conexión peatonal con Caño Amarillo. Construida con ladrillo, piedra y madera, e iluminada dramáticamente con luz natural, tiene una atmósfera que justifica su nombre original: ‘Galería de la Reminiscencia’. El techo del edificio administrativo es un jardín que prolonga los del palacio, proyecto del paisajista Fernando Tábora. La estructura de la plaza de concreto post-tensado de pórticos sucesivos es única en Venezuela. El pavimento, (fue) concebido con ladrillos de tamaño especial y juntas de grama, así como la fuente que baña el plano inclinado cubierto de ladrillo, uno de los límites de la plaza…”. Sobre la estructura cabe acotar que para su diseño contó con el apoyo de August Komendant, teniendo como contraparte a los ingenieros locales Martín Maiser y Andrés Prypchan.

20. Vistas de la plaza en fechas próximas a 1990.

Tuvo la mala fortuna la Plaza Bicentenario de que, pese a lo avanzado de su construcción, fue inaugurada inconclusa aquel año de 1983 y aunque hasta 1987 hubo varios intentos de completarla ello no terminó ocurriendo, sufriendo desde entonces “numerosas intervenciones ajenas al proyecto original” en palabras de Tenreiro publicadas en Caracas del valle al mar… quien allí también expone, con respecto al destino de la obra, cómo “pese a su importancia, ilustra bien la crisis de las áreas públicas urbanas, y pone en evidencia una gestión ineficiente, evidente en su franco deterioro. Se han ignorado las premisas que le dieron origen, entre ellas, que se constituyera en parte de un proyecto urbano que vinculara a la Plaza Bolívar con Caño Amarillo. Esta realidad se suma a una visión que mantiene la plaza cerrada y custodiada, como una fortaleza, alejada del ciudadano”.

El haber sido concebida como “plataforma escénica que mira hacia el Parque Cultural”, condición que atentó contra su accesibilidad directa desde la calle, facilitó en cierta medida el que la plaza haya pasado de ser un lugar de alegría manifiesto durante el breve tiempo en que funcionó a ser un espacio secuestrado sin mayores problemas por la Casa Militar encargada de la seguridad presidencial.

21. La esquina de Solís, punto de acceso a la plaza (c.1990).

El diseño de este importante desahogo de una zona problemática de la ciudad, significó para Oscar Tenreiro, junto al del Teatro del Oeste (otra obra inconclusa ubicada en Caño Amarillo), “verdaderos puntos de inflexión en mi vida como arquitecto. Ambas obras comenzaron a construirse en mis cuarenta y pocos años cuando lo que quería decir ya no era una pregunta constante sino asomaban ya algunas certezas. Fueron el producto de búsquedas, experiencias, aportes técnicos, reflexiones sobre la dirección a seguir, que ya tenían raíces firmes en mi conciencia de arquitecto. (…) Si todavía no podía llamarse madurez, estaba mucho más consciente de las búsquedas que debía emprender”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 7, 8, 9, 10, 12, 13, 15, 20 y 21. Oscar Tenreiro. Todo llega al mar (2020)

2. Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/01/inauguracion-del-metro-de-caracas-1983.html).

3. Nuestra Histórica Caracas. Ateneo de Caracas (http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/ateneo-de-caracas.html) ; y Wikipedia. Teatro Teresa Carreño (https://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_Teresa_Carre%C3%B1o)

4. Mercedes Rangel. Estadium Brígido Iriarte (https://www.pinterest.com/pin/314055774004466042/); y Wikipedia. Gimnasio José Joaquín Papá Carrillo (https://es.wikipedia.org/wiki/Gimnasio_Jos%C3%A9_Joaqu%C3%ADn_Pap%C3%A1_Carrillo)

5. IAM Venezuela. Plaza Caracas (https://iamvenezuela.com/2015/09/plaza-caracas/)

6. Captura de Google Earth.

11, 14, 16, 17 y 18. Revista Punto, nº 68, abril 2000

19. Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (http://guiaccs.com/obras/plaza-bicentenario/)

¿SABÍA USTED…

… que el 25 de mayo de 1960 se inauguró el Teatro Caribe en el Centro Comercial Mata de Coco, Chacao?

1. Cartel inaugural del Teatro Caribe, Centro Comercial Mata de Coco, Chacao, del 25 de mayo de 1960, donde aparece la lista de diversas empresas que estuvieron involucradas en su construcción, equipamiento e instalaciones.

En un ameno, completo y muy bien documentado artículo de Guillermo Barrios, titulado “La arquitectura de los cines de Caracas: cinco casos emblemáticos (1925-1960)” publicado en Apuntes, 31(1), pp. 8-23, enero-julio 2018 (https://doi.org/10.11144/Javeriana.apc31-1.accc), dedicado a un tema que conoce como pocos, el investigador revisa y analiza “el proceso de creación de las salas de cine de presencia directa en la calle (que) abarca desde la década de los años 1920, cuando se registran las primerísimas huellas de una arquitectura para la exhibición cinematográfica, hasta la de los años 1960, en cuyos inicios se inaugura la última sala de cine construida fuera del precinto de un centro comercial”.

Es dentro de este marco que Barrios selecciona un recinto por década de los que se vale para ilustrar la aparición, el desarrollo y el declive de la arquitectura de cine en Caracas, tipología que “sustentó la modernidad de la ciudad en crecimiento, atenta a las tendencias de su tiempo”. También ilustra cómo las salas de cine, siendo “edificios directamente abiertos a la calle, sobre cuya calzada fortalecían la experiencia del espacio público, esencia misma de la ciudad”, condición que perduró hasta finales de la década de 1950, sufren el embate del desarrollo de los medios de comunicación de masas (y en particular de la televisión) que, junto a la toma de la urbe por el tránsito automotor, significará el inicio de un dramático declive que derivó en “su súbita obsolescencia, cierre y gradual abandono, o con su entrega a nuevas actividades que nada tienen que ver con su vocación original”.

2. Las cinco salas analizadas por Guillermo Barrios en “La arquitectura de los cines de Caracas: cinco casos emblemáticos (1925-1960)”. Izquierda arriba: Teatro Ayacucho. Izquierda abajo: Cine Rex. Centro arriba: Teatro Hollywood. Centro abajo: Teatro Junín. Derecha: Teatro Caribe.

Es justo en el momento en que se inicia “la estampida” de la sala de cine al centro comercial, pasando a “reforzar el papel que estas mega estructuras cumplen en el proceso de disolución progresiva del espacio público que ha marcado la dinámica caraqueña de las últimas décadas”, donde se ubica la aparición del Teatro Caribe el cual “dentro de los cánones de la arquitectura moderna venezolana del momento, ensaya una forma de transición propia de la década de los 60, cuando el sistema intenta resistir a sus crecientes síntomas de agotamiento y debe reinventarse para seguir formando parte de la vida de la ciudad”.

Señala Barrios, a modo de preámbulo a la apertura del Caribe en 1960, cómo pese a que en 1957 el sistema de exhibición alcanza su cúspide, “cuando cuenta con 83 salas de cine en funcionamiento”, a partir de 1958, “en coincidencia con una coyuntura de cambio y movilización política en la calle, la década cierra con un súbito proceso de desactivación en cadena de los cines de barrio”. De tal manera “coincidiendo con estas tendencias a la baja del circuito, en 1958 aparece el Cine California (desactivado 1973; cancha de boliche), en el Centro Comercial California, un prototipo con el cual el arquitecto norteamericano Don Hatch (1910-1977) se adelanta, en por lo menos una década, a la inminente popularización de este formato edilicio, el de los centros comerciales, que poco a poco se afianzó en Caracas”.

3. Tomás José Sanabria. Boceto de la volumetría inicial del Centro Comercial Mata de Coco (c.1958).
4. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco. Perspectiva aérea del conjunto (c.1959).

Sin embargo, la incorporación del teatro Caribe en el diseño del Centro Comercial Mata de Coco por parte de Tomás José Sanabria, representó, a diferencia de lo que luego paulatinamente fue aconteciendo, su consideración como una pieza fundamental dentro de la programación y la volumetría de un conjunto que incluyó el uso comercial y recreacional en los cuerpos bajos y de oficinas en una torre de diez plantas. Dicho en otras palabras, la función, lejos de verse engullida por un mall como los que se fueron desarrollando posteriormente, marcó una de las últimas manifestaciones del cine-objeto a diferencia del gran objeto que opacó al cine hasta llevarlo a su mínima expresión.

5. Póster de la película Exodus (Éxodo, 1960, dirigida por Otto Preminger) con cuya proyección se estrenó el Teatro Caribe.

El teatro Caribe, cuya inauguración el 25 de mayo de 1960 se dio con la proyección de la superproducción “Éxodo” (Exodus, 1960, dirigida por Otto Preminger con un amplio elenco encabezado por Paul Newman, Eva Marie Saint, Ralph Richardson, Peter Lawford y Lee J. Cobb), se erige en una curiosa muestra de un momento en que la sala de cine busca redefinirse, manteniendo el espíritu de la pieza independiente con vida propia pero a la vez incorporada a un conjunto alejado del tránsito peatonal intenso, al que se llega fundamentalmente en carro.

6. El Centro Comercial Chacaíto (Antonio Pinzani, 1968) (izquierda) y el Centro Comercial Los Palos Grandes (Coto y Loperena Arquitectos, 1964) (derecha) donde funcionaron el Cinema Uno y el Teatro Canaima, respectivamente, dos de los tres únicos cines de nueva planta que junto al Caribe abrieron sus puertas en Caracas durante la década de 1960.

Barrios recuerda cómo durante la década de 1960, en la que por lo menos veintiséis salas del circuito instalado cesan sus operaciones en diferentes lugares de la ciudad, dentro la construcción de instalaciones que exploran nuevas fórmulas frente a la cambiante realidad urbana, “sólo tres cines de nueva planta abren sus puertas en Caracas… Un itinerario de ensayos de la transición que incluye sucesivamente en 1960, al Caribe; en 1964, al Canaima (desactivado 1981; demolido) y finalmente, en 1969, al Cinema Uno (desactivado 1993; comercio), para anunciar y consumar las tendencias de enclaustramiento del cine caraqueño en los centros comerciales que caracterizarán desde entonces al circuito local”. Se ubican, valga decirlo, en tres centros comerciales que aún apostaban al contacto con el aire libre y donde a diferencia de la localización oculta del Cinema Uno en el sótano del Centro Comercial Chacaíto (preludio junto a sus sucedáneos Cinema Dos y Cinema Tres de nuevas formas operacionales, como la multiproyección y la fragmentación de los aforos que se impondrán como tendencia dominante en el circuito de cines caraqueños a partir de entonces), el Caribe y el Canaima destacan como importantes e impactantes volúmenes en Mata de Coco y Los Palos Grandes.

7. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco (1959). Vista aérea del conjunto con el volumen del Teatro Caribe al sur en primer plano.
8. Tomás José Sanabria. Centro Comercial Mata de Coco (1959). Corte norte-sur a través del Teatro Caribe.
9. Dos vistas interiores del Teatro Caribe en fechas cercanas a su inauguración.

Si el Centro Comercial Mata de Coco no respondía a los parámetros tipológicos de lo que empezó a caracterizar dicha denominación, el Caribe, como ya asomamos, también se distancia de los preceptos tradicionales de la arquitectura de cines que se hacía en Caracas. “Su relación con (o su separación de) la calle se estableció mediante sucesivos planos de zonas ajardinadas y generosas áreas de estacionamiento, en un momento en que la audiencia de cine en Caracas se hacía crecientemente dependiente del automóvil. Las áreas de foyer y el auditórium, con aforo para 1.200 espectadores (en patio y balcón), lucieron acabados contemporáneos y un sobrio sistema de iluminación ambiental, a la manera como Sanabria trabajó sus obras capitales…”. Además, contaba con una plaza descubierta que servía tanto de preámbulo y desahogo a una actividad de uso masivo, como de espacio de contrapunto a los estacionamientos que sirven al conjunto de comercios y oficinas.

10. Vista aérea reciente con la ubicación del Teatro Caribe en Chacao.

Al transcurrir del tiempo Mata de Coco fue sufriendo el impacto de la presión que ejercía el valor comercial del terreno que ocupaba en virtud de su localización. En tal sentido, primero fue objeto de una desproporcionada intervención a cargo de la oficina Volante-Monaldi y Asociados C.A. que a comienzos de los años 80 del siglo XX buscó remozarlo abusándose del uso de cubiertas basadas en estructuras tridimensionales. Es el momento en el que el teatro Caribe deja de ser cine para convertirse desde 1983 en sala para presentaciones musicales y teatrales además de grabaciones. La estocada mortal que se le da a la integridad del conjunto surge a finales de siglo XX cuando en la parte norte del terreno “sin consulta ni opinión” se levanta la sede del SENIAT rompiendo por completo la concepción inicial que dio origen a la propuesta convirtiéndose en ejemplo nefasto para el desarrollo de los predios vecinos.

11. Vista desde el sur del Centro Comercial Mata de Coco con el Teatro Caribe a la izquierda donde se observan los efectos de las intervenciones realizadas a comienzos de los años 80.

Por su parte, el Caribe sigue allí como testimonio “del anunciado fin de una arquitectura de los cines de a pie en Caracas, y el arranque del largo epílogo de la azarosa épica de aquéllos que quedaron a la intemperie, en las calles de una ciudad que renunció a la experiencia civilizatoria del espacio público”, apuntará Barrios. Y concluirá: “El otrora imponente Caribe se ha plegado a la opción del silencio frente al imperio del olvido que se ha hecho marca de la ciudad. Un silencio, sí —como el que arropa las modernas líneas del Cine Colinas (1957-1971; depósito) más al sur de la ciudad— con su inmenso volumen como una presencia sigilosa, vacua de señales con respecto a su antiguo uso. Como un espectro desalmado, el Caribe, la última exhalación como se ha llamado en estas páginas, ocupa un lugar en este paisaje de la indiferencia y las frágiles resistencias que, in pectore, mantienen viva la esperanza de que, como ha sucedido en otras ciudades, estas antiguas salas puedan volver a ser parte viva del espacio público”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Nicolas Sidorkovs. Los cines de Caracas en el tiempo de los cines (1994)

2. Guillermo Barrios. “La arquitectura de los cines de Caracas: cinco casos emblemáticos (1925-1960)”. Apuntes, 31(1), pp. 8-23, enero-julio 2018.

3, 4, 7 y 8. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra. Galería de Arte Nacional, 1995.

5. filmaffinity. Éxodo (https://www.filmaffinity.com/es/filmimages.php?movie_id=732294).

6 y 7. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10. Capturas de Google Earth.

11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

¿SABÍA USTED…

… que el 17 de septiembre de 2009 se inauguró el edificio sede de Justicia Municipal Chacao?

1. Vista aérea desde el sureste del edificio sede de Justicia Municipal Chacao.

La entrada en vigencia de la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Municipal el 15 de junio de 1989, marcó la desaparición dentro del área metropolitana de Caracas de la figura del Distrito Sucre, naciendo por un lado el Municipio Sucre actual, y por el otro los municipios Baruta, El Hatillo y Chacao. En cuanto a Chacao, la asamblea legislativa del estado Miranda promulgó la ley que lo creó la cual fue publicada en la Gaceta Oficial del estado Miranda el 17 de enero de 1992.

2. Delimitación del Municipio Chacao.

Es así como desde el mismo momento en que se dan las primeras elecciones a alcalde en diciembre de 1992, donde resultó ganadora Irene Sáez, y se produce su correspondiente toma de posesión el 4 de enero de 1993, dada su ubicación estratégica, Chacao reforzó su condición de nuevo centro empresarial de la capital convirtiéndose en lugar atractivo para la localización de numerosas sedes de empresas, para adelantar procesos de renovación urbana y con ello incentivar la inversión y acelerar el auge de la construcción de todo tipo de inmueble, lo cual terminó inyectándole a las arcas del municipio importantes sumas de dinero.

Sin entrar a discutir el impacto que todo ello ha producido con la venia de las decisiones que desde el gobierno municipal se han tomado (aprobación de ordenanzas y otorgamiento de permisos de construcción, por ejemplo), lo cierto es que las autoridades se dieron a la tarea desde temprano de ir incorporando al territorio recién creado de las sedes de diversos servicios públicos que la autonomía exigía.

3. Ubicación del edificio sede de Justicia Municipal Chacao dentro del municipio.

En tal sentido, no deja de ser interesante observar cómo se procedió a seleccionar tanto las obras como los proyectistas que se encargarían de dotar al municipio de una imagen acorde a su indudable prosperidad y crecimiento. Apelando en muy pocas oportunidades al concurso y las más de las veces a la escogencia a dedo, transcurridos más de 30 años, no sería exagerado afirmar que la alcaldía de Chacao muestra en diversas intervenciones públicas realizadas un abanico de soluciones de calidad excepcional proporcionalmente superior a lo acontecido en el resto de la ciudad, la mayoría de ellas concentradas en la primera década del presente siglo. A una de ellas, el edificio sede de Justicia Municipal Chacao, hemos decidido dedicarle esta nota.

4. Planta de contexto.
5. Planta baja.

Encargado el año 2006 a los jóvenes arquitectos Alessandro Famiglietti Siu y Florbella Dias Oliveira durante la gestión del alcalde Leopoldo López, el edificio institucional que debía albergar y a la vez representar el poder judicial dentro del municipio, tuvo que resolverse en un pequeño lote de terreno de 107,75 m2 localizado en un lugar que poseía un compromiso urbano importante: el encuentro entre la Avenida Francisco de Miranda y la Calle Sucre de Chacao en sentido este-oeste.

6. Plata piso 1 (izquierda) y planta terraza (derecha)

Acertadamente, la edificación planteada se concibió, sin renunciar a su condición de remate visual, buscando conciliar dos escalas que en el lugar confluyen: la de la avenida, caracterizada por edificaciones de gran presencia y altura, y la residencial de las edificaciones que conforman el casco histórico de Chacao, lo cual implica que se convierte en inicio o final (según se mire) de la manzana en la que se inserta.

7. Cortes transversales.

El restringido lote que le correspondió ocupar, frente a la plaza El Indio (que se ubica en el vértice producto del encuentro de las dos vías), obligó a los proyectistas a plantearse el crecimiento en altura de la edificación, la cual terminó alcanzando los 830 m2 de construcción gracias a la incorporación voladizos para ganar mayor área en las plantas superiores, distribuidos en cinco plantas: la planta baja en relación directa con la plaza; un semisótano para archivo; tres niveles (asesoría legal, defensoría de niños y adolescentes, y asistencia judicial); y la última, provista de terraza, para otorgamientos, talleres y charlas. Visto de otra manera el compacto volumen permite la lectura de cuatro elementos reconocibles: basamento, cuerpo, remate y servicios, que permitieron, a la vez su resolución formal y su distribución funcional.

8. Corte longitudinal (izquierda) y fachada este (derecha)

De acuerdo a la memoria elaborada por los arquitectos publicada en la página Material Cultural (https://materialcultural.com/edificio-sede-de-justicia-municipal-chacao/) “El basamento se formuló en relación directa con la Plaza El Indio de Chacao, una premisa fundamental del proyecto. Con él se resuelven el acceso principal y la inclusión de mobiliario urbano como incentivo del diálogo visual y funcional con la plaza, a través de un elemento duro, recubierto con material resistente con el fin de minimizar el mantenimiento. La planta baja se trató como un espacio libre y transparente para la recepción de los visitantes.

9. Fachadas norte (izquierda) y sur (derecha).

El cuerpo de la edificación se desarrolló como un elemento absolutamente transparente hacia la calle, con la intención de permitir las visuales hacia el exterior, así como la identificación de las actividades que se llevan a cabo en su interior. Debido a la orientación Este de la fachada, se utilizaron quiebra-vistas que tamizan la luz y reducen la incidencia solar. Además, enfatizan el sentido horizontal de la propuesta contrapuesto a la verticalidad del módulo de servicios.

10. El edificio de día y de noche visto desde el sureste.

Los servicios necesarios en el edificio fueron ubicados en el flanco norte de la parcela, manifestándose al exterior como un elemento vertical que permite observar la circulación interna. A la vez, alberga los servicios privados detrás de un elemento duro que se asoma hacia la calle por medio de terrazas.

Finalmente, el remate fue resuelto a través de una cubierta inclinada de cierto espesor, que se dobla y perfora para rodear y articular los elementos que conforman el cuerpo de la edificación. Este gesto es enfatizado por la altura de la última planta y la apertura de la misma hacia el exterior”.

Construido entre octubre de 2007 y septiembre de 2009, la inauguración le correspondió hacerla el día 17 a un nuevo alcalde, Emilio Graterón.

11. Dos vistas. Desde el noreste (izquierda) y desde el sureste (derecha).

Los arquitectos Famiglietti y Dias contaron con la colaboración de Arturo Álvarez, Silvia Febres, Juan Pablo López y Karen Sosa participando el ingeniero Nicolás Labropoulos en el cálculo estructural.

La propuesta, donde “convergen las intenciones de solucionar funcionalmente una edificación institucional con las de resolver una situación urbana particular dentro de la ciudad de Caracas … procurando el constante diálogo entre la interioridad de la propuesta arquitectónica y el dinamismo de un contexto urbano constantemente cambiante y sumamente activo”, logró plenamente su cometido de lograr “que la ciudad se alimente de arquitectura y la arquitectura de ciudad”, sin estridencias y ofreciendo una respuesta contemporánea que dignifica el sector pese a su escala reducida, agregaríamos nosotros.

12. Izquierda: El edificio visto desde la plaza El Indio. Derecha arriba: Vista del acceso principal. Derecha abajo: Vista hacia el este desde una de las oficinas.

Iván Gonzalez Viso, en la nota publicada en Caracas del valle al Mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) afirma: “El carácter público del edificio se evidencia con el reloj en su fachada, que responde a la escala urbana del lugar. Los quiebra-vistas metálicos reducen la incidencia solar y enfatizan la horizontalidad del volumen”. Y concluye: “La sede … ejemplo de una arquitectura que dialoga con la ciudad y manifiesta con sus valores formales la importancia de la transparencia en la gestión pública…fue premiada en el 2010, en la III Bienal de Arquitectura de Maracaibo”. También fue publicado en la revista entre rayas, nº 83, 2010.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 5 y 7. Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1)

2. EduRiesgo V3.0 (https://chacao.eduriesgo.org/)

3. Capturas de Google Earth.

4, 6, 8, 9 y 11. MaterialCultural (https://materialcultural.com/edificio-sede-de-justicia-municipal-chacao/)

10. Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

12. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/edificio-sede-justicia-municipal/); y Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1).