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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 78

Nuestra postal del día de hoy muestra lo que se conoce como “El segundo plano de Razetti” o, tal y como reza en su contenido, el Plano de Caracas. Según el original del Ingeniero Ricardo Razetti, con los aumentos y correcciones hasta la fecha. Enero 1906, cuyo original en blanco y negro tiene unas dimensiones de 66 x 40 cms., fue dibujado a escala 1:10.000 y pertenece a la Colección de la Biblioteca Nacional.

Razetti dibuja este nuevo plano de Caracas, basado en el de 1897 pero corregido y aumentado, como una edición especial para la Guía Directorio anual de Caracas, una publicación comercial regular que entre 1885 y 1909 editara Van-Praag Hermanos e incluía un directorio comercial clasificado y un directorio de los domicilios privados en la ciudad así como propaganda diversa.

Por su parte, León Van-Praag, constructor y contratista de obras públicas en la ciudad, quien participó en el comité directivo para organizar las fiestas públicas vinculadas al acto de posesión de gobierno de Guzmán Blanco en 1873, encarga a Razetti un plano donde su autor evidencia que Caracas comienza a extenderse con fuerza mas allá de si misma. Una observación atenta muestra que la ciudad que inicia el siglo XX, se presenta aún compacta, pero sus estrategias de crecimiento hacia el valle comienzan a ser muy distintas a la norma descrita en el plano de 1578, “de esta suerte va todo el pueblo edificándose”.

Razetti evidencia que al sur, el crecimiento de “El Paraíso” como urbanismo, lejos de contemplar un sistema de cuadras, calles, plazas y patios, se separa de la trama urbana continua. Así, el damero se extiende hasta llegar al Rio Guaire, y a partir de allí un nuevo orden, donde proliferarán nuevas tipologías arquitectónicas, comienza a gestarse.

Como bien señalan Federico Vegas e Iván González Viso en Una ciudad en sus redes y en sus tramas (2009): “Desde comienzos del siglo XX lo más deseable no es estar cerca de la plaza Bolívar; los ciudadanos con mayores recursos ahora anhelan vivir aislados, rodeados de jardines, en lotes contiguos. Si antes la vivienda con su patio era un microcosmos de la ciudad y su plaza, ahora la quinta representa un anhelo de campo, una negación de lo urbano; con la pretensión evidente, casi agresiva, de jamás ser ciudad. La variedad estilística de estas casas de El Paraíso celebra esta condición de diversidad y autonomía”. Esta idea se refuerza en el plano mostrando en la parte inferior derecha un gran recuadro superpuesto, donde se señalan todas las propiedades (44 en total) ubicadas en las nacientes Avenida Castro y la Urbanización El Paraíso, muchas de ellas identificadas con el nombre de su propietario.

Sin embargo, el crecimiento hacia El Paraíso se estructura con una retícula de manzanas pequeñas que se extiende entre la prolongación de las calles sur 12 y sur 14, hasta tocar el limite topográfico señalado en el plano. Al interior de las manzanas viviendas unifamiliares aisladas en forma de “Villas”, se construyen siguiendo el modelo de ciudad jardín.

Al oeste, noroeste y este, el esquema de expansión tendrá mas que ver con un crecimiento desarticulado, producto de la construcción y desarrollo de edificaciones a los lados de los caminos para salir de la ciudad, en antiguos predios o lotes agrícolas que responden a lógicas asociadas a la tenencia de la tierra y su explotación. Los antiguos caminos que comunicaban a Caracas con las parroquias foráneas, se van afianzando, y se muestran en dirección “de la Guaira”, “de Valencia” y “a Petare”.

La extensión del brazo de la ciudad al este, anticipa su conquista. El estado Sarria, Santa Rosa de Lima y Quebrada Honda, muestran formas desarticuladas de expansión sin orden aparente ni relación entre sus calles y construcciones, como un intento de adaptarse a la geografía. La colina que en un futuro ocupará San Bernardino no ha sido aún urbanizada.  

Al noroeste, ya se anuncian sobre un camino paralelo, la salida hacia la Guaira, Agua Salud y Catia.

Resulta curioso que este plano, a diferencia del de 1897, no muestre el directorio comercial clasificado de la ciudad rodeando el plano de Caracas habiendo sido encomendado por Van-Praag para la edición de su Guía Directorio Anual. En tal sentido, podemos suponer que Razetti actualizó este plano de la ciudad incorporándole el trazado de El Paraíso y muchos otros detalles y que, una vez dibujado por el propio Razetti, los encargados de la tipografía, habrían de enmarcarlo y completar la información comercial relativa a los comercios y clasificados. La superposición de manera no ortogonal del recuadro con la leyenda de El Paraíso, con una tipografía mayor, la ausencia de marco, y tipografías diferentes en sus leyendas, son elementos que permiten suponer que este segundo plano elaborado por Razetti, a diferencia del muy hermoso y cuidado de 1897, fue un documento inacabado.

IGV

Procedencia de la imagen

González Viso I.; Peña M.I.; Vegas F. Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 77

“Caracas ha necesitado hace años de un centro cultural que estuviese en relación con el enorme desarrollo de la ciudad. Se piensa en la actualidad situar este centro hacia la parte final de la Avenida Bolívar, integrando en esa área los ya existentes Museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales, la Escuela de Artes Plásticas y un conjunto de nuevos edificios, tales como el Planetarium, la Biblioteca Nacional y otros similares”.

1. Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional. Localización inicial donde se propusieron los trabajos entregados


Con este texto y varios diagramas que colaboran a ubicar el sitio destinado al “centro cultural” en general y la “Biblioteca Nacional” en particular (al sur de los museos, como remate de la avenida Bolívar, colindando al este con el parque Los Caobos y coincidiendo con el emplazamiento actual del complejo Teresa Carreño), el nº 16 de la revista Integral -1959- (el que casualmente marcó la desaparición de esta importante publicación periódica), dedica un generoso espacio a mostrar las cuatro propuestas presentadas en el concurso de anteproyectos destinados a esta importante obra, organizado por el Ministerio de Obras Públicas el año 1958 en momentos en que se comenzaban a respirar nuevo aires democráticos en el país.

2. Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional. Propuesta del equipo integrado por los arquitectos Guido Bermúdez y Pedro Lluberes. Maqueta
3. Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional. Propuesta del arquitecto Erasmo Calvani. Maqueta
4. Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional. Propuesta ganadora presentada por el equipo integrado por los arquitectos Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Maqueta

Los equipos participantes integrados por Guido Bermúdez y Pedro Lluberes; Erasmo Calvani; Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos como arquitecto colaborador; y José Miguel Galia con Richard Banggeli, ofrecen a través de las soluciones presentadas la oportunidad de detectar la adscripción a los paradigmas del momento mediante diferentes maneras de organizar un edificio que, programáticamente, demarcaba con claridad la existencia de elementos funcionalmente característicos: salas de lectura, depósitos de libros, oficinas administrativas y de personal técnico especializado, áreas públicas complementadas con actividades culturales, zonas de servicio y estacionamientos.

5. Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional. Propuesta del equipo integrado por los arquitectos José Miguel Galia y Richard Banggeli. Perpectiva

Las propuestas de los tres primeros equipos señalados apelan a la utilización del cuerpo que contendría el depósito de libros como elemento vertical que pudiese fungir de identificación del conjunto y remate visual al eje de la avenida Bolívar, el cual se ve acompañado, con matices, por un cuerpo bajo (compacto o a su vez subdividido en piezas o bloques funcionales), que contendría el resto de las actividades de la biblioteca, destacándose en general el sector en que se localizarían las salas de lectura. Si la opción de Bermúdez-Lluberes se decanta por desarrollar una propuesta donde se exploran diversas soluciones estructurales asociadas a las partes que forman el conjunto, que la dotan de una expresividad propia donde priva la fragmentación, y la de Calvani apela a la articulación de tantos volúmenes como funciones reconocibles posee el programa con la aspiración de que el cuerpo más alto se convierta en una especie de puente sobre un jardín, la de Ferris-Dupuy y Hoyos toma partido por la severidad compositiva, el equilibrio y buena proporción de las partes que la conforman reforzando un claro juego entre horizontalidad y verticalidad, amén de tratar con absoluta sobriedad las superficies que las envuelven. Sólo el cuarto equipo (Galia-Banggeli) apuesta a una solución totalmente horizontal controlada por una rasante superior, integrada más bien al parque que tiene como vecino, trabajada explotando al máximo su riqueza espacial interior, donde los libros en depósito se ocultan y ubican en sótanos minimizando su importancia como elemento visualmente resaltante.

Resultó ganador de la contienda el anteproyecto presentado por Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos (cuya maqueta fotografiada ilustra la postal del día de hoy), que suma a lo ya señalado el hecho de haber colocado la torre del depósito de libros como remate de la avenida Bolívar en franca orientación este-oeste (recordando, sin duda, el planteamiento hecho por Villanueva para la Biblioteca Central de la UCV), de generar como contrapunto a ella el volumen cuadrado de la hemeroteca y de desarrollar el cuerpo bajo que los articula adaptándose al declive que se produce hacia el Parque Los Caobos.

6. Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional en su nueva localización. Plano de conjunto

Posteriormente, una vez comenzado el desarrollo del anteproyecto, la localización de la Biblioteca Nacional se altera (ver “Nueva Biblioteca Nacional. Arquitectos Julián Ferris h. Carlos Dupuy y Jaime Hoyos” en la revista Punto nº 2, marzo 1961). El nuevo lote, siguiendo la propuesta de la “Oficina Municipal de Planeamiento Urbano”, se mantiene dentro del sector denominado como “conjunto cultural”, y se ubica al noreste del Museo de Bellas Artes, colindando ahora al sur con el Parque Los Caobos y accediéndosele desde lo que hoy se conoce como el bulevar Amador Bendayán (calle real de Quebrada Honda). Si bien las condiciones contextuales varían no así el esquema y disposición de los volúmenes del conjunto al cual se añade como componente adicional el edificio para el “Archivo Nacional”, el cual se ubica (sujeto a ser desarrollado posteriormente) hacia el norte sobre la avenida Libertador y se articula con la biblioteca a través de una plaza que contendría un estacionamiento en el subsuelo ampliando la capacidad del originalmente planteado, manteniéndose, sin embargo, la independencia de cada uno.

7. Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional en su nueva localización. Planta baja
8. Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional en su nueva localización. Fachadas
9. Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional en su nueva localización. Fachadas
10. Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el nuevo edificio de la Biblioteca Nacional en su nueva localización. Maqueta

La sensación de que simplemente se procedió a implantar casi literalmente la propuesta ganadora del concurso, respetando únicamente criterios de orientación sin recoger las variables que el nuevo entorno sugería tomar en cuenta, debilita enormemente esta segunda versión de tan importante edificio una vez que sale de nuevo a la palestra, más allá de que la programación haya sido aumentada por el M.O.P. y se haya adaptado a las recomendaciones técnicas provenientes  de “diversas fuentes especializadas”. Finalmente, transcurrido el tiempo, el proyecto de Ferris, Dupuy y Hoyos, como dicta la tradición en Venezuela, no se construyó. En los dos lugares donde fue ubicado inicialmente se desarrollaron actividades culturales de otra índole una de las cuales (el Teatro Teresa Carreño) fue objeto de un concurso posterior. Cuando se decide retomar la idea de realizar los edificios para la Biblioteca Nacional y el Archivo General de la Nación se incorporan a la propuesta hecha por Tomás José Sanabria para el Foro Libertador (1973-1993), próximos al Panteón Nacional, sin que conozcamos el por qué se dejaron de lado los ganadores en buena lid del concurso inicialmente convocado a la hora de llevar a cabo la realización de los correspondientes proyectos. Pero esto forma parte de una historia que pertenece a un contexto diferente al que nos interesa.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1-5. Revista Integral, nº 16, 1959

6-10. Revista Punto, nº 2, marzo 1961