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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 106

Entre el 27 de mayo y el 1º de julio de 1990 se exhibió en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber la muestra «Alessandro Anselmi. Dibujos y Proyectos», organizada por el propio MACCSI, la Fundación Museo de Arquitectura (FMA), el Instituto Francés de Arquitectura (IFA), el Instituto Italiano de Cultura, la Unión Latina y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.
Se trataba de una exposición itinerante que, originalmente titulada «Alessandro Anselmi. Desseins d’architecte», se abrió en la sede parisina del IFA del 15 de enero al 15 de marzo de 1988, contó con la concepción y realización de Lionel Guyon y Francois Mutterer, la coordinación de Denis Noel, textos de Francesco Moschini y Jean-Paul Robert y cuyo catálogo-extracto bilingüe (francés-inglés) formó parte del nº 254 de L’Architecture d’Aujourd’hui (diciembre 1987).
La de Anselmi se trató de una de muchas exposiciones, seminarios y conferencias que por aquel entonces organizaría la muy activa Fundación Museo de Arquitectura que permitieron conocer aún más en nuestro país a Mario Botta, Franco Purini, Rogelio Salmona, Pierluigi Nicolín, Antonio Cruz & Antonio Ortiz, Alvaro Siza, Richard Meier, Jean Nouvel, Constantino Dardi, y Tuñon & Mansilla.
El montaje caraqueño realizado en la Sala 16 del MACCSI contó con la participación de María Luz Cárdenas (Investigación y Documentación), Nicolás Sidorkovs (Diseño de Exposiciones) y Martín Padrón (Coordinador Editorial de la FMA) y con el marcado interés por traerla de parte del recordado arquitecto venezolano Jorge Rigamonti (1940-2008, Premio Nacional de Arquitectura 2006), quien fue co-fundador y Director Ejecutivo de la FMA entre 1988 y 2006.
Alessandro Anselmi (1934-2013) nació en Roma, donde se graduó de arquitecto en 1963. Fue miembro fundador en 1962 del estudio GRAU (Gruppo Romano Architetti Urbanisti), uno de los colectivos más vibrantes en el panorama romano que, inspirado en la lección proveniente de la actividad de Louis I. Kahn, tuvo como objetivo superar los dictados de Movimiento Moderno y renovar la disciplina, oponiéndose a los resultados académicos de la arquitectura moderna tardía apoyando la necesidad de recuperar la centralidad artística en el proyecto arquitectónico.
La relación entre arquitectura y lugar será uno de los temas dominantes de la producción de Anselmi. De hecho, así como amó la historia, este arquitecto romano siempre defendió el derecho de la arquitectura a expresarse a través de un lenguaje contemporáneo capaz de confrontar el pasado para identificar la expresión del diseño futuro. En los años ochenta, período al que se dedica fundamentalmente la exposición que hoy nos ocupa, el trabajo de Anselmi se centró en el carácter moderno de la imagen. Así, del catálogo de la muestra se puede extraer lo siguiente: “La historia y la aventura moderna a menudo son malas pistas. Con obstinación, un arquitecto romano, igualmente apegado tanto a la una como a la otra, intenta reconciliarlas. En Francia, construye el ayuntamiento de Rezé y expone sus dibujos en el Instituto Francés de Arquitectura. El camino de la línea sirve al arte del espacio.”
La senda que sigue Anselmi en buena parte de su actividad proyectual se puede comprender a través de sus propias palabras: “Mis arquitecturas son siempre paredes enrolladas, retorcidas, intersecadas; las superficies pueden ser curvas, sesgadas, complejas; el suelo y la superficie son los elementos dominantes, luego también hay volúmenes, pero como partes secundarias, a continuación, contenidas, en el fondo desde el punto de vista expresivo. (…) El espacio vacío se deriva de la investigación en las superficies, porque al arrugar y doblar las superficies, que no tienen un cierre real, el elemento fundamental se convierte en el vacío. Mis arquitecturas no son objetos, con un interior y un exterior, sino que son como un puente, entre un exterior y un interior.” Con la cita de Anselmi como preámbulo invitamos a observar el estupendo dibujo que acompaña el afiche promocional de la muestra (que engalana nuestra postal) el cual formó parte de la exposición a la que hoy hemos dedicado este espacio. Corresponde a la propuesta presentada al Concurso para el puente de la Academia de Venecia (1985), realizado en creyón sobre una lámina de 0.88 mts de altura por 0.57 mts de largo de papel de croquis, catalogado con el nº 48/04 dentro de la colección del Instituto Francés de Arquitectura.
ACA
Postal Nº 106
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 105

Portafolio, revista adscrita a la División de Extensión de la Facultad de Arquitectura y Diseño (FAD) de la Universidad del Zulia (LUZ), creada el año 2000 (cuya portada del nº 1 ilustra la postal del día de hoy), tiene por objetivo “difundir trabajos científicos originales en las áreas de la arquitectura, la ciudad, el arte y el diseño” (ver https://ve.linkedin.com/in/revista-portafolio-20553559).
La publicación, tal y como señala Elsy Zavarce en el artículo titulado “Revista Portafolio, un proyecto editorial experimental” (SABER ULA, 21, sept. 2004), “surge como iniciativa para llenar un vacío editorial en el campo de la arquitectura, arte y el diseño de la Universidad del Zulia y para apoyar las actividades académicas de la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ. (…) Sin embargo su necesidad se ve cada día más justificada ante la apertura de nuevas oportunidades de estudio en el área como la Escuela de Diseño Gráfico y la Facultad Experimental de Arte de LUZ, y las mismas carreras en otras Universidades como en la URBE (Universidad Rafael Belloso Chacín), y en la UNICA (Universidad Niños Cantores).”
Pautada con una periodicidad semestral, Portafolio según se recoge en el portal ya señalado “recibe colaboraciones de ARTÍCULOS y ENSAYOS, las cuales conforman el cuerpo principal y permanente de la publicación. Estos documentos describen los avances y resultados de proyectos de investigación científica referidos a un tema relevante dentro de las áreas antes mencionadas, así como reflexiones teóricas sobre los mismos. Son sometidos a un proceso de arbitraje por especialistas de reconocida trayectoria académica nacionales e internacionales, bajo el sistema doble ciego. (…) También recibe colaboraciones correspondientes a ESTUDIOS, de aparición variable en la publicación, representadas por documentos de inventario y actualización de obras, entrevistas y reseñas de libros, eventos, concursos y trabajos de grado. Estos documentos describen o analizan obras de las áreas antes mencionadas, actualizan el conocimiento con la opinión de expertos investigadores o profesionales y describen los últimos acontecimientos en el campo editorial y en los lugares de discusión de las disciplinas involucradas. Con excepción de las reseñas, todas las colaboraciones son arbitradas”.
De acuerdo a lo que apunta Zavarce, “la visión editorial ha sido generar una revista dinámica, actual, diferente, de excelente calidad y diseño, en el deseo de recoger la diversidad propia de la evolución del conocimiento en Arquitectura, Arte y Diseño, apoyando la divulgación y el intercambio propios de la globalización, planteando una propuesta de aceptación académica y para el público en general. De esta forma la revista busca acercarse a una población que tradicionalmente no está habituada a la reflexión científica y académica y hacer llegar a la comunidad científica los avances en la práctica creadora de la misma especialidad. De esta manera, disciplina y oficio, ciencia y creatividad, cerebro derecho e izquierdo se funden, como siempre, en el mismo saber que conforma el cuerpo de conocimiento del diseño arquitectónico, urbano, gráfico y en todas sus modalidades.”
Tal vez uno de los aspectos más interesantes del lanzamiento de Portafolio fue el carácter experimental con el que fueron concebidos su diagramación y diseño de los que llama la atención su doble portada que, como indica Zavarce, “más que enfatizar una dualidad, o unos opuestos, puede ser interpretada como una ruptura de la linealidad o de la secuencia de un tiempo”, presente en otros casos precedentes dentro de las publicaciones latinoamericanas.
Ahondando aún más en aspectos relacionados con su diseño, Zavarce, refiere como “en las páginas centrales (center fold), aspectos como el leer y el ver se conjugan por medio de un tratamiento tanto de contenido como de formas sensuales, tanto de texto como de textura, que en vez de dar información directa se espera del lector el descubrimiento de sus mensajes. Además se convierte en un laboratorio abierto para los estudiantes, en un ejercicio de libertad creativa. (…) La sección ‘Contraportada’ divulga la producción en arte y diseño regional a la vez que se juega con la manipulación, la sorpresa de un formato diferente, la posibilidad de apropiación que ofrece la oportunidad de convertirse en un afiche que cohabite en los lugares que recorremos. Al mismo tiempo se ejercita y revalúa el concepto de afiche, un clásico en el ejercicio del diseño gráfico. En la sección ‘Conectados’ el concepto de conectividad y achicamiento del tiempo y el espacio es reflejado en los contenidos y en un diseño en el que domina la ruptura de la linealidad. (…) La sección ‘Arbitrada’, la más compleja de producir por el cumplimiento de las normas de arbitraje, está acompañada de otros textos como Reflexiones, Casos de estudio, etc. En estas páginas predomina una diagramación neutra pero sin ser genérica al ser considerados las características de contenido, los gráficos y textos para lograr soluciones adecuadas a cada situación.”
Es el espíritu innovador con el que se ha trabajado la presentación de Portafolio desde su nacimiento el que permite a Zavarse afirmar que se trata de un proyecto “donde la imagen toma su esencia, la estética refleja una interpretación de la realidad, la superficie traduce contenidos, (…) para poder comunicar y expresar la diversidad, complejidad y calidad de la arquitectura, el arte y el diseño, en donde la experimentalidad es propia de sus procesos y también una estrategia para expresar una visión editorial donde la rigurosidad científica no está opuesta a la materialidad formal.”
Los editores de Portafolio, que hasta donde tenemos noticia ya ha logrado llegar al número 34 (II 2016) con la Dra. Carmen Velásquez al frente, aclaran que es indizada y/o Catalogada en: LATINDEX,PERIODICA,HAPI,REVENCYT,REVICYHLUZ. A modo de recordatorio habría que añadir entre el “experimental” nº 1, cuyo índice recoge la Presentación de Miguel Sampere, como Artículos “La planificación estratégica de las ciudades. El modelo de Barcelona” de Santiago Juan y Luis y “La ciudad análoga. Aldo Rossi y la lógica de la memoria” de Victoriano Sainz Gutiérrez y como Reflexión “Espacios públicos-espacios colectivos de Manuel Solá-Morales Rubió, y el más convencional nº 34 que presenta un total de 9 Artículos, 1 Ensayo y 2 Reflexiones, Portafolio (que puede consultarse por completo en http://www.produccioncientifica.luz.edu.ve/index.php/portafolio/issue/archive) muestra un claro fortalecimiento y un tesonero espíritu de supervivencia que la convierten en referencia a nivel nacional.
ACA
Postal Nº 105
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 104

De entre los pabellones que podrían considerarse “menores” por el hecho de haber representado al país en exposiciones de carácter regional o temático que no tenían aspiraciones “universales”, vale la pena destacar la experiencia realizada en la década de los años 50 del siglo XX por el talentoso arquitecto venezolano Alejandro Pietri (1924-1992), quien, al menos en tres ocasiones, fue designado para diseñar edificaciones de ese tipo. La Feria Internacional de Bogotá (Colombia, 1955), la Feria de la Confraternidad y el Mundo Libre en Santo Domingo (República Dominicana, 1955) y la Feria Internacional de Damasco (Siria, 1957) le ofrecieron a Pietri la oportunidad de poner a prueba y manifestar su visión acerca del tema.
Formado entre la Universidad de Oklahoma y la Central de Venezuela, Pietri, como resultado de su estadía en Norteamérica fue discípulo de Frank Lloyd Wright y seguidor de Bruce Goff. También, como todos los arquitectos de su generación, se vio impactado por la posibilidades plásticas que ofrecía el concreto armado a través del laboratorio que Carlos Raúl Villanueva puso en marcha mediante la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas. Quizás por esta razón, Pietri adopta para los proyectos de los tres pabellones mencionados lo que Silvia Hernández de Lasala, estudiosa de su obra (ver Alejandro Pietri. Arquitecto, 1995, en colaboración con Alfredo Brillembourg), ha denominado como la “Estética estructural”, grupo de edificios en los que a modo experimental aprovecha la ductilidad del concreto armado en la resolución de cubiertas ligeras autoportantes, cuyo punto culminante podría considerarse la construcción de las Estaciones de Maripérez y El Cojo (cerca de Macuto) del Teleférico que conecta Caracas con el Litoral Central (1956). Con estas referencias en mente, sin duda, es el pabellón proyectado y construido para la Feria de la Confraternidad y el Mundo Libre en Santo Domingo el que ha tenido una mayor trascendencia dentro de esta tipología en la que Pietri incursiona.

Convocada con motivo de la celebración de los 25 años de la subida al poder del Rafael Leónidas Trujillo, el evento realizado en República Dominicana entre el 20 de diciembre de 1955 y el 31 de diciembre de 1956, cuyo engañoso nombre intentaba maquillar el talante de una de las más cruentas dictaduras vividas en Latinoamérica que ya se encontraba en plena decadencia, buscó mostrar al mundo el progreso alcanzado en el país desde que el mandatario, coincidiendo con el desastre producido en 1930 por el huracán Zenón, emprendió la reconstrucción de la capital (a la cual cambia de nombre por Ciudad Trujillo) y con ello aprovecha para reforzar la imagen representativa del poder político (actitud propia de todo régimen autoritario) dándole cabida a las primeras manifestaciones de arquitectura moderna.

Ubicada al oeste de la ciudad, en un área aproximada de 80 hectáreas, visualizada como complemento demostrativo de su pujanza y camino firme hacia el progreso, la feria se organizó con Marian Ogando al frente de la Comisión Organizadora y la participación de 42 países. El diseño del recinto fue encargado al arquitecto dominicano Guillermo González Sánchez, graduado en la Universidad de Yale, quien luego de su formación de post-grado en Europa, se radicó definitivamente en el país a mediados de 1946 y de inmediato emprendió estudios dirigidos a transformar la fisonomía de la urbe donde también dejó para la posteridad piezas de valía como el Hotel Jaragua.

El pabellón representativo de Venezuela, permitió a Pietri poner en evidencia sus influencias, la destreza en el manejo de la geometría y la novedosa utilización del material que lo constituye. Ya la forma en “S” de la planta, que le permite colocar en su centro un cono truncado contentivo del espacio jerárquicamente más importante, denota la presencia de un claro y a la vez peculiar organicismo influido por la bizarra arquitectura de Bruce Goff, patente también en la expresividad dada al edificio mediante el uso del concreto armado a modo de elementos asociables a figuras naturales claramente geometrizadas. Tal es el caso de la estética de los tetraedros del cuerpo ubicado al este (llamados por Pietri “hojas de grama”) o de los soportes del cono truncado en los que da rienda suelta a una “controlada” imaginación que no descuida la fluidez espacial, el manejo de la luz y la ventilación natural como variables importantes a ser tomadas en cuenta.

Valga destacar que el cálculo estructural de la obra estuvo a cargo de los reconocidos ingenieros venezolanos Juan Otaola y Oscar Benedetti quienes lo acompañaron también en la materialización de las mencionadas estaciones del Teleférico y cuya impronta es altamente significativa dentro del laboratorio de la Ciudad Universitaria de Caracas.
Varios de los edificios que formaron parte de la Feria, cuya arquitectura de avanzada permitió expresar en tono anecdótico y claramente exagerado al arquitecto dominicano Emilio José Brea García que cuando el presidente de Brasil, Juscelino Kubitschek, la visitó se entusiasmó tanto que se marchó raudo y veloz a su país pues la Feria lo inspiró a construir Brasilia, fueron entregados una vez concluida para su uso como oficinas de gobierno. De los que han sobrevivido sobresalen como obras notables el Ayuntamiento y el Congreso Nacional, ambos por Guillermo González Sánchez, y el Teatro Agua y Luz de Carles Buigas.
A ellas debe sumarse el Pabellón de Venezuela el cual, destinado inicialmente al Senado de la República, pasó a convertirse en depósito de los bienes descartados por esa institución a partir de no haber prosperado la realización en sus predios del proyecto destinado a ser el anexo de sus oficinas.

Posteriormente asignado en 1995 y luego, mediante documento oficial, desde 2005 como sede de la Sociedad de Arquitectos de República Dominicana (SARD, constituida en 1994) y del Grupo Nuevarquitectura (GNA, cuyo nacimiento data de comienzos de la década de los 80), al día de hoy la edificación se encuentra en medio de un litigio donde el Senado, desconociendo la cesión, ha impedido el acceso lo cual ha derivado por un lado en la imposibilidad de proceder a su ocupación y por el otro en la aceleración de un progresivo y preocupante deterioro, ameritándose por su deplorable estado actual una considerable inversión en su restauración. Valga apuntar, como uno de los múltiples llamados de atención de concientización al respecto, la intervención que el artista dominicano Engel Leonardo llevó a cabo en sus espacios titulada Ranchos, planchas y gallinas (2016) (http://artishockrevista.com/2016/04/12/ranchos-planchas-gallinas-conversacion-engel-leonardo-pablo-leon-la-barra/). Otro excelente testimonio que aboga por su recuperación es el video «Sublime legado» de 3:51 minutos de duración dirigido por Karen Dicló (https://vimeo.com/123378143), el cual forma parte de la publicación digital STATU QUO: Arquitectura Moderna Dominicana (Vol. 1) (UNIBE, Alex Martínez -Editor-, 2017). El Pabellón de Venezuela en Santo Domingo tiene el privilegio de ser uno de los tres edificios representativos del país que aún se mantienen en pie y uno de dos que se conserva en su emplazamiento original sumándose al Pabellón de Venecia (Carlo Scarpa, 1954). El tercero es el Pabellón de Hannover (Fruto Vivas, 2000) que fue desarmado, reubicado y puesto de nuevo en funcionamiento en la ciudad de Barquisimeto. Su valor patrimonial no ofrece la menor discusión así como tampoco la urgencia en resolver el limbo jurídico que rodea su destino.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela
2. https://aaamag.com.do/tienda/aaa054 y https://www.pinterest.com/pin/406168460129643094/
3 y 4. https://issuu.com/teoriadelaarquitecturaunibe/docs/statu_quo_arquitectura_moderna_domi
5. https://zona-arquitectura.blogspot.com/2015/07/alejandro-pietri-pietri-arquitecto.html