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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 105

Portafolio, revista adscrita a la División de Extensión de la Facultad de Arquitectura y Diseño (FAD) de la Universidad del Zulia (LUZ), creada el año 2000 (cuya portada del nº 1 ilustra la postal del día de hoy), tiene por objetivo “difundir trabajos científicos originales en las áreas de la arquitectura, la ciudad, el arte y el diseño” (ver https://ve.linkedin.com/in/revista-portafolio-20553559).

La publicación, tal y como señala Elsy Zavarce en el artículo titulado “Revista Portafolio, un proyecto editorial experimental” (SABER ULA, 21, sept. 2004), “surge como iniciativa para llenar un vacío editorial en el campo de la arquitectura, arte y el diseño de la Universidad del Zulia y para apoyar las actividades académicas de la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ. (…) Sin embargo su necesidad se ve cada día más justificada ante la apertura de nuevas oportunidades de estudio en el área como la Escuela de Diseño Gráfico y la Facultad Experimental de Arte de LUZ, y las mismas carreras en otras Universidades como en la URBE (Universidad Rafael Belloso Chacín), y en la UNICA (Universidad Niños Cantores).”

Pautada con una periodicidad semestral, Portafolio  según se recoge en el portal ya señalado “recibe colaboraciones de ARTÍCULOS y ENSAYOS, las cuales conforman el cuerpo principal y permanente de la publicación. Estos documentos describen los avances y resultados de proyectos de investigación científica referidos a un tema relevante dentro de las áreas antes mencionadas, así como reflexiones teóricas sobre los mismos. Son sometidos a un proceso de arbitraje por especialistas de reconocida trayectoria académica nacionales e internacionales, bajo el sistema doble ciego. (…) También recibe colaboraciones correspondientes a ESTUDIOS, de aparición variable en la publicación, representadas por documentos de inventario y actualización de obras, entrevistas y reseñas de libros, eventos, concursos y trabajos de grado. Estos documentos describen o analizan obras de las áreas antes mencionadas, actualizan el conocimiento con la opinión de expertos investigadores o profesionales y describen los últimos acontecimientos en el campo editorial y en los lugares de discusión de las disciplinas involucradas. Con excepción de las reseñas, todas las colaboraciones son arbitradas”.

De acuerdo a lo que apunta Zavarce, “la visión editorial ha sido generar una revista dinámica, actual, diferente, de excelente calidad y diseño, en el deseo de recoger la diversidad propia de la evolución del conocimiento en Arquitectura, Arte y Diseño, apoyando la divulgación y el intercambio propios de la globalización, planteando una propuesta de aceptación académica y para el público en general. De esta forma la revista busca acercarse a una población que tradicionalmente no está habituada a la reflexión científica y académica y hacer llegar a la comunidad científica los avances en la práctica creadora de la misma especialidad. De esta manera, disciplina y oficio, ciencia y creatividad, cerebro derecho e izquierdo se funden, como siempre, en el mismo saber que conforma el cuerpo de conocimiento del diseño arquitectónico, urbano, gráfico y en todas sus modalidades.”

Tal vez uno de los aspectos más interesantes del lanzamiento de Portafolio fue el carácter experimental con el que fueron concebidos su diagramación y diseño de los que llama la atención su doble portada que, como indica Zavarce, “más que enfatizar una dualidad, o unos opuestos, puede ser interpretada como una ruptura de la linealidad o de la secuencia de un tiempo”, presente en otros casos precedentes dentro de las publicaciones latinoamericanas.

Ahondando aún más en aspectos relacionados con su diseño, Zavarce, refiere como “en las páginas centrales (center fold), aspectos como el leer y el ver se conjugan por medio de un tratamiento tanto de contenido como de formas sensuales, tanto de texto como de textura, que en vez de dar información directa se espera del lector el descubrimiento de sus mensajes. Además se convierte en un laboratorio abierto para los estudiantes, en un ejercicio de libertad creativa. (…) La sección ‘Contraportada’ divulga la producción en arte y diseño regional a la vez que se juega con la manipulación, la sorpresa de un formato diferente, la posibilidad de apropiación que ofrece la oportunidad de convertirse en un afiche que cohabite en los lugares que recorremos. Al mismo tiempo se ejercita y revalúa el concepto de afiche, un clásico en el ejercicio del diseño gráfico. En la sección ‘Conectados’ el concepto de conectividad y achicamiento del tiempo y el espacio es reflejado en los contenidos y en un diseño en el que domina la ruptura de la linealidad. (…) La sección ‘Arbitrada’, la más compleja de producir por el cumplimiento de las normas de arbitraje, está acompañada de otros textos como Reflexiones, Casos de estudio, etc. En estas páginas predomina una diagramación neutra pero sin ser genérica al ser considerados las características de contenido, los gráficos y textos para lograr soluciones adecuadas a cada situación.”

Es el espíritu innovador con el que se ha trabajado la presentación de Portafolio desde su nacimiento el que permite a Zavarse afirmar que se trata de un proyecto “donde la imagen toma su esencia, la estética refleja una interpretación de la realidad, la superficie traduce contenidos, (…) para poder comunicar y expresar la diversidad, complejidad y calidad de la arquitectura, el arte y el diseño, en donde la experimentalidad es propia de sus procesos y también una estrategia para expresar una visión editorial donde la rigurosidad científica no está opuesta a la materialidad formal.”

Los editores de Portafolio, que hasta donde tenemos noticia ya ha logrado llegar al número 34 (II 2016) con la Dra. Carmen Velásquez al frente, aclaran que es indizada y/o Catalogada en: LATINDEX,PERIODICA,HAPI,REVENCYT,REVICYHLUZ. A modo de recordatorio habría que añadir entre el “experimental” nº 1, cuyo índice recoge la Presentación de Miguel Sampere, como Artículos “La planificación estratégica de las ciudades. El modelo de Barcelona” de Santiago Juan y Luis y “La ciudad análoga. Aldo Rossi y la lógica de la memoria” de Victoriano Sainz Gutiérrez y como Reflexión “Espacios públicos-espacios colectivos de Manuel Solá-Morales Rubió, y el más convencional nº 34 que presenta un total de 9 Artículos, 1 Ensayo y 2 Reflexiones, Portafolio (que puede consultarse por completo en http://www.produccioncientifica.luz.edu.ve/index.php/portafolio/issue/archive) muestra un claro fortalecimiento y un tesonero espíritu de supervivencia que la convierten en referencia a nivel nacional.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 104

De entre los pabellones que podrían considerarse “menores” por el hecho de haber representado al país en exposiciones de carácter regional o temático que no tenían aspiraciones “universales”, vale la pena destacar la experiencia realizada en la década de los años 50 del siglo XX por el talentoso arquitecto venezolano Alejandro Pietri (1924-1992), quien, al menos en tres ocasiones, fue designado para diseñar edificaciones de ese tipo. La Feria Internacional de Bogotá (Colombia, 1955), la Feria de la Confraternidad y el Mundo Libre en Santo Domingo (República Dominicana, 1955) y la Feria Internacional de Damasco (Siria, 1957) le ofrecieron a Pietri la oportunidad de poner a prueba y manifestar su visión acerca del tema.

Formado entre la Universidad de Oklahoma y la Central de Venezuela, Pietri, como resultado de su estadía en Norteamérica fue discípulo de Frank Lloyd Wright y seguidor de Bruce Goff. También, como todos los arquitectos de su generación, se vio impactado por la posibilidades plásticas que ofrecía el concreto armado a través del laboratorio que Carlos Raúl Villanueva puso en marcha mediante la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas. Quizás por esta razón, Pietri adopta para los proyectos de los tres pabellones mencionados lo que Silvia Hernández de Lasala, estudiosa de su obra (ver Alejandro Pietri. Arquitecto, 1995, en colaboración con Alfredo Brillembourg), ha denominado como la “Estética estructural”, grupo de edificios en los que a modo experimental aprovecha la ductilidad del concreto armado en la resolución de cubiertas ligeras autoportantes, cuyo punto culminante podría considerarse la construcción de las Estaciones de Maripérez y El Cojo (cerca de Macuto) del Teleférico que conecta Caracas con el Litoral Central (1956). Con estas referencias en mente, sin duda, es el pabellón proyectado y construido para la Feria de la Confraternidad y el Mundo Libre en Santo Domingo el que ha tenido una mayor trascendencia dentro de esta tipología en la que Pietri incursiona.

1. Carteles conmemorativos de la Feria

Convocada con motivo de la celebración de los 25 años de la subida al poder del Rafael Leónidas Trujillo, el evento realizado en República Dominicana entre el 20 de diciembre de 1955 y el 31 de diciembre de 1956, cuyo engañoso nombre intentaba maquillar el talante de una de las más cruentas dictaduras vividas en Latinoamérica que ya se encontraba en plena decadencia, buscó mostrar al mundo el progreso alcanzado en el país desde que el mandatario, coincidiendo con el desastre producido en 1930 por el huracán Zenón, emprendió la reconstrucción de la capital (a la cual cambia de nombre por Ciudad Trujillo) y con ello aprovecha para reforzar la imagen representativa del poder político (actitud propia de todo régimen autoritario) dándole cabida a las primeras manifestaciones de arquitectura moderna.

2. Izquierda: Vista aérea general de la Feria. Derecha: Vista de la avenida principal y eje central del conjunto

Ubicada al oeste de la ciudad, en un área aproximada de 80 hectáreas, visualizada como complemento demostrativo de su pujanza y camino firme hacia el progreso, la feria se organizó con Marian Ogando al frente de la Comisión Organizadora y la participación de 42 países. El diseño del recinto fue encargado al arquitecto dominicano Guillermo González Sánchez, graduado en la Universidad de Yale, quien luego de su formación de post-grado en Europa, se radicó definitivamente en el país a mediados de 1946 y de inmediato emprendió estudios dirigidos a transformar la fisonomía de la urbe donde también dejó para la posteridad piezas de valía como el Hotel Jaragua.

3. Dos perspectivas de la propuesta preliminar

El pabellón representativo de Venezuela, permitió a Pietri poner en evidencia sus influencias, la destreza en el manejo de la geometría y la novedosa utilización del material que lo constituye. Ya la forma en “S” de la planta, que le permite colocar en su centro un cono truncado contentivo del espacio jerárquicamente más importante, denota la presencia de un claro y a la vez peculiar organicismo influido por la bizarra arquitectura de Bruce Goff, patente también en la expresividad dada al edificio mediante el uso del concreto armado a modo de elementos asociables a figuras naturales claramente geometrizadas. Tal es el caso de la estética de los tetraedros del cuerpo ubicado al este (llamados por Pietri “hojas de grama”) o de los soportes del cono truncado en los que da rienda suelta a una “controlada” imaginación que no descuida la fluidez espacial, el manejo de la luz y la ventilación natural como variables importantes a ser tomadas en cuenta.

4. Arriba: Vista aérea del pabellón. Abajo izquierda: Planta. Abajo derecha: Vista exterior recién inaugurado

Valga destacar que el cálculo estructural de la obra estuvo a cargo de los reconocidos ingenieros venezolanos Juan Otaola y Oscar Benedetti quienes lo acompañaron también en la materialización de las mencionadas estaciones del Teleférico y cuya impronta es altamente significativa dentro del laboratorio de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Varios de los edificios que formaron parte de la Feria, cuya arquitectura de avanzada permitió expresar en tono anecdótico y claramente exagerado al arquitecto dominicano Emilio José Brea García que cuando el presidente de Brasil, Juscelino Kubitschek, la visitó se entusiasmó tanto que se marchó raudo y veloz a su país pues la Feria lo inspiró a construir Brasilia, fueron entregados una vez concluida para su uso como oficinas de gobierno. De los que han sobrevivido sobresalen como obras notables el Ayuntamiento y el Congreso Nacional, ambos por Guillermo González Sánchez, y el Teatro Agua y Luz de Carles Buigas.

A ellas debe sumarse el Pabellón de Venezuela el cual, destinado inicialmente al Senado de la República, pasó a convertirse en depósito de los bienes descartados por esa institución a partir de no haber prosperado la realización en sus predios del proyecto destinado a ser el anexo de sus oficinas.

5. Estado actual en que se encuentra el edificio

Posteriormente asignado en 1995 y luego, mediante documento oficial, desde 2005 como sede de la Sociedad de Arquitectos de República Dominicana (SARD, constituida en 1994) y del Grupo Nuevarquitectura (GNA, cuyo nacimiento data de comienzos de la década de los 80), al día de hoy la edificación se encuentra en medio de un litigio donde el Senado, desconociendo la cesión, ha impedido el acceso lo cual ha derivado por un lado en la imposibilidad de proceder a su ocupación y por el otro en la aceleración de un progresivo y preocupante deterioro, ameritándose por su deplorable estado actual una considerable inversión en su restauración. Valga apuntar, como uno de los múltiples llamados de atención  de concientización al respecto, la intervención que el artista dominicano Engel Leonardo llevó a cabo en sus espacios titulada Ranchos, planchas y gallinas (2016) (http://artishockrevista.com/2016/04/12/ranchos-planchas-gallinas-conversacion-engel-leonardo-pablo-leon-la-barra/). Otro excelente testimonio que aboga por su recuperación es el video «Sublime legado»  de 3:51 minutos de duración dirigido por Karen Dicló (https://vimeo.com/123378143), el cual forma parte de la publicación digital STATU QUO: Arquitectura Moderna Dominicana (Vol. 1) (UNIBE, Alex Martínez -Editor-, 2017). El Pabellón de Venezuela en Santo Domingo tiene el privilegio de ser uno de los tres edificios representativos del país que aún se mantienen en pie y uno de dos que se conserva en su emplazamiento original sumándose al Pabellón de Venecia (Carlo Scarpa, 1954). El tercero es el Pabellón de Hannover (Fruto Vivas, 2000) que fue desarmado, reubicado y puesto de nuevo en funcionamiento en la ciudad de Barquisimeto. Su valor patrimonial no ofrece la menor discusión así como tampoco la urgencia en resolver el limbo jurídico que rodea su destino.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://www.todocoleccion.net/postales-publicitarias/feria-paz-confraternidad-mundo-libre-ciudad-trujillo-1955-1956~x114220387

2. https://aaamag.com.do/tienda/aaa054 y https://www.pinterest.com/pin/406168460129643094/

3 y 4. https://issuu.com/teoriadelaarquitecturaunibe/docs/statu_quo_arquitectura_moderna_domi

5. https://zona-arquitectura.blogspot.com/2015/07/alejandro-pietri-pietri-arquitecto.html

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 103

La Urbanización Los Canales, localizada próxima (5 Kms) a la población de Río Chico en la zona de Barlovento, cuya promoción se inicia (tal y como lo muestra nuestra postal del día de hoy) en 1957 y cuya planificación urbanística estuvo a cargo de los arquitectos Julián Ferris y Carlos Dupuy, se trata de otra iniciativa que buscaba ofrecerse como alternativa a la necesaria expansión que requería Caracas en lo referente a espacios recreativos y que ya se había materializado en algunas de las urbanizaciones de playa (Los Corales, Caribe, Longa España, Camurí Grande) y de montaña (El Junko, Los Anaucos) e importantes clubes privados (Playa Grande, Tanaguarena, Puerto Azul, Playa Azul) ubicados en sus cercanías.

Considerada la playa como la recreación favorita de los citadinos, sus promotores ofrecen Los Canales como oportunidad para invertir a menor costo de lo que podría hacerse en el Litoral Central, el cual, tras la apertura de la autopista Caracas-La Guaira ya se había comenzado a saturar y no ofrecía la tranquilidad que busca el habitante urbano. La oferta se apoya, además, en la posibilidad de recortar el tiempo para acceder a la urbanización, medida en tres horas y 150 Kms de carretera, a la mitad gracias a la construcción de un nueva vía, equiparándose así al recorrido demandado para llegar a algunas zonas de la costa más próxima a la capital.

1. Canales y manglares
2. Salida al mar

La descripción del proyecto presentado por Ferris y Dupuy, desplegado en la revista Integral nº 10-11 (1958), apunta la importancia que tiene el que se estén construyendo simultáneamente en la zona otros dos desarrollos: la Ciudad-Balneario Higuerote y la urbanización balneario Barlovento. Colindando con ésta última en su extremo norte y aprovechando la mejoras aportadas por la construcción de parte del MOP del un dique que controló las inundaciones del río Tuy recuperándose una excelente zona de playa, los terrenos adquiridos por Compañía Anónima “Los Canales” comprenden una superficie de 528,50 hectáreas teniendo la parte a desarrollarse “dos kilómetros de largo por uno de ancho, siendo los dos kilómetros paralelos a la playa” que, acompañada por cocoteros, tiene un ancho promedio de 30 a 40 metros formada por arena fina. “La propiedad está limitada al Este por el mar, al Sur por un caño natural denominado Caño Copey que a su vez la separa de la ciudad balneario Barlovento (…) y al Norte por otro caño natural denominado Caño El Jobo y por el canal de préstamo del dique marginal derecho del Río Tuy.”

3. Zonificación y usos principales

El área a urbanizar, con una superficie aproximada de 2.000.000 m2 (200 hectáreas) “de los cuales el 50% se utilizará para calles, canales, áreas de playa y zonas verdes” contemplaba programar para el 50% restante viviendas de densidad baja, viviendas de densidad media, área de servicios comerciales, área para servicios culturales y religiosos, áreas para un yatch club y también para un hotel, acompañado todo ello con la correspondiente infraestructura de servicios públicos.

4. Plano de conjunto del área urbanizada

La solución, concebida como una “unidad vecinal”, preveía una capacidad para 1.000 familias y estaba estructurada por dos tipos de vías: 1) las terrestres que contemplan a su vez otras tres variantes en función del área a servir sea esta la conexión con el pueblo de Río Chico, la distribución a los diferentes grupos de parcelas o la alimentación a las parcelas propiamente dichas; y 2) las acuáticas formadas “por canales de agua, los cuales están alimentados por el Rio Chico en su extremo este y por el Río San José en el extremo Oeste, así como también por el mar Caribe con el influjo de marea que varía en promedio aproximadamente cuarenta centímetros cada trece horas”, entre las que se encuentran a su vez dos tipos: las A que tienen un ancho de 60 metros y 5 de profundidad (que se comunican al Oeste con el dique marginal derecho del Río Tuy y al extremo este con el Caño Copey), y los B de 30 metros de ancho y 2,50 de profundidad distribuidos por toda la urbanización y que sirven a todas las parcelas.
La urbanización, aunque no llegó a concretarse plenamente de acuerdo al trazado original, sentó bases firmes para el posterior desarrollo de la zona hoy ocupada por conjuntos residenciales, clubes y marinas producto de importantes inversiones procedentes del sector privado. En la actualidad, la urbanización “Los Canales de Río Chico” cuenta con 140 km de canales navegables, los cuales son bordeados por centenares de casas, conjuntos residenciales, hoteles, posadas, restaurantes, bodegas, tiendas, embarcaderos y un campo de golf de 18 hoyos. En estos canales artificiales también se efectúan deportes como el esquí acuático y kayak, además se practica la pesca artesanal.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista Integral nº 8, 1957

1, 2, 3 y 4. Revista Integral nº 10-11, 1958