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1964• Edificio Valencia, Los Dos Caminos

1964• Se concluye la construcción del Edificio Valencia, ubicado en la Avenida Principal de Los Dos Caminos, cruce con la Avenida del Ávila, urbanización Los Dos Caminos, Caracas, proyectado por el arquitecto Alejandro Pietri (1924-1992).
El edificio tiene 40 apartamentos, todos ellos de tipo dúplex.
En esta obra, Pietri utiliza balcones alternados y antepechos de líneas dinámicas que sobresalen del plano de la fachada, creando un potente juego de luces y sombras.

Observando las plantas tipo de los apartamentos queda en evidencia la inteligente disposición de estos al alternar los de una habitación con los de dos.
La resolución estructural y formal de sus esquinas evidencia la gran influencia en Pietri de la arquitectura orgánica, un sello característico de su firma que rompe con la monotonía del bloque de apartamentos tradicional.


Fuente consultada: «Alejandro Pietri. Arquitecto». Sylvia Hernández. de Lasala. Fundación A.S.P., Editorial ExLibris. 1995.

Fotografía: Nelson Garrido

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 416

Difícil de catalogar, la obra de Alejandro Pietri (1924-1992) ofrece la oportunidad de encontrar un arquitecto que supo desenvolverse con personalidad propia dentro de lo que fue el período más interesante y fértil de la arquitectura venezolana: los años 50 del siglo XX.

1. Alejandro Pietri. Estación Maripérez del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto.
2. Alejandro Pietri. Estación El Cojo del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto.
3. Alejandro Pietri. De izquierda a derecha los pabellones venezolanos para Bogotá, Santo Domingo y Damasco.
4. Alejandro Pietri. Exposición Internacional de Caracas de 1960. Izquierda: Corte, fachada y planta del Ministerio de Producción para ser ubicado en el sector oeste de La Carlota. Derecha arriba: Bocetos del Serpentarium (arriba) y Aviarium (abajo). Derecha abajo: Plano de ubicación del Aviarium y el Acuarium.

Seguirle los pasos a Pietri (con estudios de arquitectura en la Universidad de Oklahoma 1950 y título de arquitecto de la UCV en1955), significa ver cómo se presentan en simultáneo diversas búsquedas que tienen que ver con lo tipológico, lo estilístico y lo estructural, siendo esta tercera vertiente, en la línea de la experimentación con sistemas no convencionales, la que logró poner en evidencia con mayor fuerza habida cuenta de que suyas son las dos estaciones terminales del Teleférico Caracas-El Ávila-Macuto (la de Maripérez y la de El Cojo, ambas de 1956), así como los Pabellones venezolanos para las Ferias Internacionales de Bogotá (1954), Santo Domingo (1955) y Damasco (1957, no construida) y los proyectos de los edificios (1957-1958) que formarían parte de la frustrada Exposición Internacional de Caracas de 1960.

5. Alejandro Pietri. Edificio Los Morochos. Ubicación en la urbanización El Paraíso.

Es así como, teniendo como antecedente directo el diseño elaborado para el rascacielos que se ubicaría en el sector oeste de La Carlota (previsto dentro del Plan Maestro de la Exposición Internacional de Caracas de 1960), destinado a albergar el Ministerio de la Producción, primer paso en la creación de un nuevo polo de concentración del poder fuera del casco histórico de la ciudad, Pietri aborda durante la misma época (1956) el encargo que se le hace para diseñar un edificio de viviendas en la entonces prestigiosa urbanización de El Paraíso sobre la avenida D (hoy Lucas Manzano) en el cruce con la avenida F, a una cuadra de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto.

6. Edificio Los Morochos. Corte-perspectiva (izquierda) y despiece isométrico (derecha)

Pietri afronta el proyecto buscando alterar la lectura tradicional que se tiene de un bloque de apartamentos poniendo en marcha varias operaciones. La primera consiste en soportarlo en una columna central, hueca, en concreto armado, dentro de la cual ubicó la circulación vertical (una escalera de desarrollo curvo y un ascensor) y los servicios, dejando la planta baja techada y libre para ubicar el acceso y los estacionamientos, quedando los pisos superiores en volado. La segunda, consecuencia de la anterior, fue liberar el diseño interior de los apartamentos de columnas dotándolos, en principio, de la máxima flexibilidad para lograr diversos acomodos internos ya que los sanitarios se adosaron al núcleo central. Y la tercera apuntó a unificar el tratamiento de las cuatro fachadas mediante la utilización de una piel continua conformada por una retícula que, asemejando una colmena, proveería de iluminación por igual a las áreas sociales e íntimas de cada uno de los dos apartamentos que ocupaban cada una de las siete plantas tipo que el inmueble posee.

7. Edificio Los Morochos. Fachada sur, avenida Lucas Manzano (izquierda). Dos aproximaciones a la envolvente (derecha).

Se trata, en resumen, de un paralelepípedo regular de base cuadrada de 15 x 15 mts, rematado en su octavo piso (que se presume está destinado a una gran área común) con un techo piramidal. Los elementos prefabricados que conforman las fachadas fueron realizados en concreto con base en un módulo de 0,50 x 0,50 mts de cerca de 1 metro de profundidad dentro de los cuales se colocaron ventanas de dos hojas, repartidas alternadamente entre basculantes y batientes. Consecuentemente con las especificaciones del arquitecto Pietri, algunos de los vidrios de estas ventanas tienen color. Con este detalle de diseño se logró que el interior de la vivienda esté muy bien iluminado y ventilado, contando a la vez con una reducida insolación directa.

8. Edificio Los Morochos. Dos imágenes del interior. Izquierda: Escalera principal. Derecha: Sala-comedor de uno de los apartamentos.

Como único elemento que permite establecer la separación entre los pisos en medio de la abstracta y uniforme fachada, Pietri colocó en las cuatro esquinas unos pequeños balcones que sirven de desahogo a las áreas sociales y las habitaciones principales, siendo éste el único elemento de contacto con el exterior. Así, los dos apartamentos que ocupan cada piso (de aproximadamente 100 m2 cada uno) se distribuyeron preliminarmente para tener dos habitaciones más una de servicio, un baño principal y uno auxiliar, cocina, sala-comedor y dos balcones.

9. Edificio Los Morochos. Acceso.

La ubicación del simétrico volumen en el terreno previó el uso de los retiros también como área de estacionamiento, permitiendo como único gesto de reconocimiento de la esquina la localización sobre la avenida Lucas Manzano del acceso peatonal, que se resuelve acompañado de un muro perpendicular a la dirección de entrada, donde se colocó la identificación del arquitecto proyectista y la fecha de terminación del edificio (noviembre de 1959).

10. Alejandro Pietri. Izquierda: Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes. Derecha: Edificio Moros I en la urbanización San Antonio de Sabana Grande.

Además del edificio que hoy nos ha ocupado, otras dos son los dedicados a vivienda multifamiliar diseñados por Pietri que pueden encontrarse dentro del paisaje urbano caraqueño, cada una con acentos muy diferentes en cuanto a lo que proponen, lo que habla sin duda del espíritu libre que lo caracterizaba y su versatilidad como buen arquitecto que era: el Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes (1970), el edificio Moros I en la urbanización San Antonio de Sabana Grande (1971).

En el caso de Los Morochos, que gracias a la nobleza de su construcción ha podido sortear en gran medida problemas de mantenimiento, lamentablemente, en fecha posterior a su inauguración, se eliminó la hermosa planta baja libre, colocando allí un invasivo local comercial, que existe hasta el día de hoy.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo)

1. 2.bp.blogspot.com (https://www.pinterest.com/pin/AcT-EbMYzsa1A_YOorwOhdNWg2N2yF9BhMY2uB_RsmqidC7cA-r_keQ/) ; y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/estacion-teleferico/)

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2018/05/06/1956-estacion-el-cojo-del-teleferico-caracas-litoral-central-macuto/); y La Guaira en Retrospectiva (https://www.pinterest.com/pin/468092954999947640/)

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. Carola Barrios, Caracas: Ciudad Moderna y Museo. Intersecciones inacabadas en el paisaje de los años cincuenta (Tesis Doctoral presentada en la Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona, 2005)

5. Capturas de Google Earth.

6. FIG Projects (https://www.facebook.com/photo/?fbid=4643088059082341&set=pcb.4643088169082330)

7. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo); y Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

8. Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

9. leonardo finotti architectural photographer (http://www.leonardofinotti.com/projects/edificio-los-morochos/image/5821-140622-006d); FIG Projects (https://www.facebook.com/photo/?fbid=4643088059082341&set=pcb.4643088169082330); y Alexandra Salas. Instagram (@alexandrasalasr)

10. Julio César Mesa. Instagram (@juliotavolo); y revistaentrerayas (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CnACqoVrQy2/?img_index=2)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 308

Es inevitable percibir a través de la imagen que recoge el espacio central de la quinta “Mágica” de Alejandro Pietri (1924-1992) que engalana nuestra postal del día de hoy, la presencia de la fantasía y la imaginación desbordada que en diversas ocasiones mostró este talentoso arquitecto venezolano a lo largo de su trayectoria. El uso del color tanto en la cubierta acristalada que filtra y refleja la luz, como en los peldaños de la impactante escalera en caracol que protagoniza el ambiente y cerramientos del mismo, su verticalidad y proporciones, a lo que se suma el tratamiento de los diversos elementos presentes entre los cuales destacan las esbeltas columnas que sostienen en parte los niveles superiores, remiten por un lado a la arquitectura islámica y por el otro al barroquismo que siempre vinculó a Pietri con su maestro en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Oklahoma: Bruce Goff.

Esta obra, cuyo proyecto fue realizado en el año 1990, terminó de construirse en 1992 poco después del fallecimiento de su autor, por lo que puede ser considerada como obra póstuma. El encargo provino de un sobrino de Pietri y la finalización le correspondió llevarla a cabo al constructor Iñaki Odriozola.

1. Plantas y tomas del espacio interior de la quinta «Mágica».

Ubicada en una parcela de 2.383,8m² en la calle Vicuña del Valle Arriba Golf Club en Caracas, la quinta “Mágica” se concibe en torno al espacio que hemos descrito y su escalera, la más importante de una serie de ellas que aparecen a lo largo de la planta, comunica el área social y los diferentes niveles directamente con la terraza jardín que funge de remate y desahogo del edificio. De allí cuelgan una serie de plantas ubicadas en jardineras que aportan otro toque particular al espacio a doble altura cubierto por la cúpula central. Los niveles intermedios fueron destinados a albergar las zonas privadas y sus servicios de apoyo siempre cuidando el contacto e integración con el exterior.

2. Quinta «La Margarita» (1963).
3. Quinta «Girahara» (1970).

La “Mágica” conforma junto a “La Margarita” (su vivienda personal ubicada en San Román, de 1963) y la “Girahara” (diseñada también para su sobrino Andrés Sosa Pietri en Santa Paula, 1970) una trilogía residencial que los arquitectos dominicanos Omar Rancier y Juan Mubarak en el texto “Alejandro Pietri. Un arquitecto redescubierto”, publicado en https://arquitexto.com/2019/04/alejandro-pietri/, no dudarán en calificar como “fantástica de antología”. Y añadirán: “En estas tres residencias es que se evidencia de una manera más clara la influencia de Bruce Goff por la imaginería y los efectos aleatorios en términos de materiales, luces y parafernalia. La Mágica, convertida en su legado póstumo, es arquitectura en su más profunda expresión lúdica, las vidrieras, las rejas, los muros, la conformación de sus espacios es poesía tridimensional y exagerada. Las imágenes de este exuberante diseño basta para explicar la bizarría de Pietri”.

Por otro lado, la quinta «Mágica» cierra un interesante recorrido vital que se hizo visible, permitiéndonos determinar su envergadura, gracias al libro Alejandro Pietri. Arquitecto, de Silvia Hernández de Lasala en colaboración con Alfredo Brillembourg Tamayo, publicado en 1995 por la Fundación A.S.P.

4. Alejandro Pietri. Arquitecto, de Silvia Hernández de Lasala en colaboración con Alfredo Brillembourg Tamayo, publicado en 1995 por la Fundación A.S.P.
5. Encabezamiento del trabajo «Alejandro Pietri. Un arquitecto redescubierto» de Omar Rancier y Juan Mubarak con imágenes del pabellón venezolano diseñado por Pietri para la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre de Santo Domingo de 1955.

La obra de Pietri “redescubierta” en República Dominicana por el interés que despertó el rescate del pabellón venezolano por él diseñado para la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre de 1955 realizada en ese país, ha permitido ratificar la condición de arquitecto “difícil” o “incómodo” que en su momento develara la publicación del libro dedicado a su obra. En particular, el ya mencionado Omar Rancier, decano de la Facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), en la página ya señalada de Arquitexto que se dedicó a rescatar y sensibilizar sobre la obra de Pietri, firma, a modo de colofón luego de repasar su trayectoria, apoyándose en el libro de Hernández de Lasala, un discutible artículo titulado “Lo fractal en la arquitectura de Pietri”, de donde hemos decidido extraer los siguiente: “En los últimos años hemos estado interesados por la geometría de la naturaleza y sus posibles aplicaciones a la arquitectura y al urbanismo. Pocas veces hemos encontrado un arquitecto con un catálogo tan avanzado en los términos que actualmente conocemos como teoría fractal o de la filosofía contemporánea aplicada a la arquitectura como el que encontramos en Pietri. Todas las formas de iteración fractal o de autosemejanza estructural, así como los pliegues deleuzianos los descubrimos en la sombrilla organicista en que se forma y en la cual se regodea Pietri en su obra que data de muchos años antes de que Mandelbrot popularizara su interesante propuesta de una geometría alternativa. Y esto lo explica Brillembourg sin la más mínima conciencia de ello cuando escribe: ‘En todos los proyectos de Alejandro, bien sean estructurados de forma circular o una combinación de éstas, existe un desinterés por la demanda convencional de la simetría’”.

Pietri, alineado como mencionáramos con la arquitectura organicista y bizarra de Goff, “de alguna forma, continua la tradición personalísima y barroca de Antonio Gaudí” comentará Rancier. A ellos podrían sumarse en un segundo nivel sus preferencias (de cuando estudiaba en Oklahoma entre 1947 y 1950) manifestadas por Frank Lloyd Wright, Eric Mendelson y Oscar Niemeyer. Y, en tercer lugar, aparecerían Le Corbusier y Mies van der Rohe producto de las enseñanzas impartidas por Carlos Raúl Villanueva, Martín Vegas y José Miguel Galia cuando termina su carrera en 1955 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

6. Teleférico del Ávila. Estación Maripérez (1956).

Se podría decir que prácticamente recién graduado se presenta lo más prolífico e interesante de la producción arquitectónica de Pietri. En tiempos de dictadura será el encargado de proyectar las estaciones de Maripérez y El Cojo (Macuto) del Teleférico al Ávila (1956), tres pabellones con los que Venezuela estaría representada en sendas ferias internacionales: dos de ellos construidos (Bogotá -1954- y Santo Domingo -1955-) y uno no construido (Damasco -1957-), y será el encargado de proponer el plan maestro y proyectar las más importantes edificaciones a partir de 1956 para la frustrada Exposición Internacional que se llevaría a cabo en Caracas en 1960.

7. De izquierda a derecha: edificio Los Morochos (1956), edificio Moros I (1971) y Centro Residencial Plaza (1970).

Tres edificios residenciales de Pietri pueden encontrarse dentro del paisaje urbano caraqueño con acentos muy diferentes en cuanto a lo que proponen, lo que habla sin duda de su versatilidad: el Centro Residencial Plaza en Los Palos Grandes (1970), el edificio Moros I en la urbanización San Antonio (1971) y el edificio Los Morochos en El Paraíso (1956), este último toda una lección en el manejo espacial y estructural de la tipología, digno de ser tomado en cuenta.

Pietri, reiterará Rancier, “es uno de los ‘arquitectos difíciles’ cuya obra, incomprendida se ha olvidado, y que se comienza a descubrir y colocar en el sitial que se merece, como sucedió en su momento con Terragni o con Asplund, por mencionar dos arquitectos europeos revalorizados al ser redescubiertos”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3 y 6. Silvia Hernández de Lasala. Alejandro Pietri. Arquitecto, 1995

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://arquitexto.com/2019/04/alejandro-pietri/

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad