Archivo de la etiqueta: postal

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 332

Al producirse la primera expansión urbana con fines residenciales hacia El Paraíso entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, se dieron dos situaciones dignas de ser mencionadas. La primera es que a la hora de realizar las viviendas unifamiliares que empezaron a poblar la zona, se abandonó la tipología propia del damero fundacional de la casa con patio entre medianeras, por lo general de un piso, para adoptar la correspondiente a la edificación aislada con jardín, de más de un nivel, con cuatro fachadas que permitían a los espacios interiores el disfrute de las visuales exteriores y ampliaba las posibilidades de iluminar y ventilar todos los ambientes.

Asociada a la primera situación, el que en 1900 se haya producido un importante terremoto que afectó significativamente en casco central de la capital, llevó al caraqueño pudiente a migrar hacia un sector relativamente cercano y bien comunicado con aquel, en el que se podía prever la construcción de moradas en las que los riesgos sísmicos disminuyeran.

1. Dos detalles del Plano de Caracas eleborado por Ricardo Razetti en 1906. A la izquierda, el sector de El Paraíso y su relación con el casco central de ciudad. A la derecha la leyenda que permite ver los nombres de las quintas o el de sus propietarios.

El hecho es que el desarrollo temprano de El Paraíso le dio la posibilidad a la alta burguesía caraqueña de contar con la posibilidad de emular a través de la construcción de “quintas” cuyos modelos y estilos copiaron los de las villas que ya hacía tiempo se realizaban tanto en Europa como en los Estados Unidos, incorporando las comodidades y el confort que empezaba a proveer el siglo que se iniciaba.

2. Quinta «Las Acacias». Vista general.

La quinta (o residencia) “Las Acacias”, cumpliendo con todas las características señaladas, fue encargada al arquitecto e ingeniero Alejando Chataing (1873-1928) para ser su residencia familiar por el empresario John Lord Boulton Rojas (1870-1940), miembro prominente de una de los grupos más poderosos e influyentes en la Venezuela de entonces, asumiendo el ingeniero Francisco Uzcátegui en 1905 la conducción de las obras. Ya a inicios de 1901 el magnate había dirigido una carta al Presidente Cipriano Castro con el fin de obtener exoneración de impuestos de importación de los materiales de construcción requeridos, tales como las estructuras de hierro para techos, tejas o barandas, lo que da a entender de que para entonces se contaba con el proyecto y se tenía previsto el tipo de elementos que debería incorporar el edificio. La solicitud fue concedida el 25 de enero de 1901, por decreto ejecutivo publicado en Gaceta Oficial de ese mismo año Nro. 81.141. «Las Acacias» se ubicó sobre una ligera loma que permitía ampliar las visuales hacia el valle, frente al amplio espacio ocupado por la plaza Madariaga convirtiéndose desde entonces en importante elemento dentro del paisaje urbano caraqueño.

3. Vista de la fachada principal (sur) de la quinta «Las Acacias» que se ofrece hacia la plaza Madariaga.
4. Dos detalles que muestran algunos de los elementos de los que está compuesta la edificación.

La imponente quinta de los Boulton fue terminada por Chataing en 1912 (quien tomó el testigo dejado por Uzcátegui en 1911) y habitada a partir del 26 de mayo de 1913, lo cual habla a las claras de las dificultades que hubo para poder ser levantada con continuidad, originadas en buena parte por los acontecimientos políticos que caracterizaron la época y el claro involucramiento de la familia en ellos. En tal sentido, se conoce que los influyentes Boulton se encontraban enemistados con el Presidente Cipriano Castro hasta el punto de que fueron parte de los financistas (junto a otros empresarios como los Matos y los Velutini) que apoyaron a la facción rebelde que impulsó la fracasada Revolución Libertadora, prolongado levantamiento que transcurrió entre 1901 y 1903, en la que una coalición de caudillos regionales encabezados por el banquero Manuel Antonio Matos intentaron derrocar al gobierno de Castro. Por tanto, la construcción de la quinta no se reanudará sino en 1908 al ser derrocado «El Cabito» y se demorará 4 años más. Su costo se elevó a la suma de 393.300,00 bolívares.

5. Vista de la esquina sureste de la quinta «Las Acacias».

Tal y como apunta Gregory Vertullo en la nota dedicada a la mansión en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la quinta… con apariencia de palacete francés, está compuesto de dos plantas más un nivel adicional que corresponde a la mansarda habitable, con buhardillas…. consta de un cuerpo central, del cual sobresale el amplio balcón que protege el acceso principal, y que se encuentra apoyado por dos pares de columnas a sus lados, compuestos de fuste liso con capiteles eclécticos. La terraza funge como marquesina de protección del acceso vehicular, incluyendo al vehículo como parte del programa, como aporte moderno dentro de la urbanización. Al cuerpo central se articulan dos volúmenes laterales de forma asimétrica: una torre vertical cilíndrica a la derecha, rematada con una cubierta cónica, y una veleta de los vientos, cuya base está conformada volumétricamente por un anillo que contiene un corredor cubierto en la planta baja y una amplia terraza descubierta a nivel de la planta alta; y un volumen horizontal a la izquierda que destaca por las tres buhardillas de la mansarda, y su remate lateral con los falsos almohadillados. Su fachada posee un ritmo resultante de columnas pareadas y los falsos almohadillados y sillares dibujados. La casa está rodeada de amplios jardines con grandes árboles, donde se encuentran dos estatuas pedestres de figuras femeninas apoyadas sobre pedestales”.

6. Tres de los integrantes de la saga de los Boulton. Izquierda arriba: el iniciador John Boulton Townley (1805-1874). Izquierda abajo: Henry Lord Boulton Schimmel (1829-1891). Derecha: John Lord Boulton Rojas (1870-1940), propietario de la quinta «Las Acacias».

En cuanto a John Lord Boulton Rojas, el propietario, se trata del menor de los hijos del matrimonio entre Henry Lord Boulton Schimmel con María Rojas Espaillat, hermana de José María Rojas Espaillat, antiguo agente de la Casa Boulton en Caracas, y hermana también del sabio Arístides Rojas. Boulton Schimmel, a su vez, era el hijo mayor y parte de la segunda generación de empresarios que tiene origen desde el momento en que John Boulton Townley llega a Venezuela procedente de Lancaster, Inglaterra, en 1924 para establecerse en La Guaira, donde se dedica al comercio, logrando ya para 1826 ser uno de los primeros ingleses beneficiados a raíz del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, ratificado en 1825 entre la Gran Colombia y el gobierno británico. En las décadas de 1840 y 1850 Boulton Townley abre una agencia en Caracas (que después en 1870 pasó a ser la casa central) y una en Puerto Cabello. También iniciaron actividades de tipo bancario y de corretaje. Boulton Townley contrae matrimonio con Anna Gertrude Schimmel en 1829.

Así, Henry Lord Boulton Schimmel continuará junto a su hermano William George la saga comenzada por su padre (quien fallecería en 1874), fundando en 1853 Boulton Sons & Co., asumiendo la presidencia (dejada al retirarse su progenitor) de la Casa Boulton (fundada en 1839), y fusionando sus negocios de la Boulton Sons & Co. con las compañías de su padre (un grupo de empresas navieras, comerciales y financieras) creando así la firma H.L.Boulton & Co, la cual a pesar de todo, mantiene el nombre de Casa Boulton. La firma, afincada desde su creación en La Guaira, trasladará su sede principal definitivamente a Caracas en 1871 para lo cual adquiere la casa ubicada en la céntrica esquina El Chorro.

Henry Lord Boulton Schimmel logró ampliar el emporio dejado por su padre participando en el financiamiento del Ferrocarril Inglés Caracas-La Guaira (1883), promoviendo la primera fábrica de gas de Caracas (1883), y participando como fundador del Banco de Venezuela y del Banco Caracas en 1890. Fallece en 1891 quedando al frente del grupo sus dos hijos mayores, Henry Lord y Alfred William Boulton Rojas e incorporándose aquel mismo año John Lord (el menor) quien, como se ve, seguirá con la tradición empresarial familiar. John Lord se casaría en 1896 con María Corina Olavarría Matos de quien enviudó en 1899 habiendo tenido con ella tres hijos. Luego volvería a casarse con Catalina Pietri Paúl en 1903 con la que tuvo otros cinco descendientes. Con ella y los niños compartiría su estancia en la quinta «Las Acacias».

7. El Hipódromo de Sabana Grande pintado por Arturo Michelena, uno de los fundadores, junto a John L. Boulton, del Jockey Club de Venezuela.
8. Fachada de la sede de la Fundación John Boulton en la Plaza Panteón.
9. Dos tomas del interior de la sede de la Fundación John Boulton.

En particular, John L. Boulton estuvo, por un lado, asociado, junto a otros destacados ciudadanos, al hipismo deporte que se convertiría en una de las empresas de mayor significación en Venezuela a finales del siglo XIX que, gracias a la rectoría del Jockey Club de Venezuela (entidad fundada el 10 de agosto de 1895) y al decidido apoyo del General Joaquín Crespo, pone en funcionamiento el Hipódromo de Sabana Grande. Por otro lado, en virtud de su inclinación y pasión hacia la colección de obras de arte heredada de su tío Arístides Rojas, John L. Boulton se encargó de incrementar sustancialmente el acervo histórico-artístico reunido por su pariente. De allí se desprendió de una parte la donación de sus libros a la Biblioteca Nacional, pero por la otra se conservó la Colección Bolivariana dándose así origen a la creación en 1940 de la Fundación John Boulton dedicada a preservar una parte del patrimonio cultural de Venezuela, cuya labor continuará su hijo, el conocido hombre de cultura Alfredo Boulton Pietri, cuando asuma las riendas de la institución en 1950.

10. Dos fotografías recientes de la quinta «Las Acacias» convetida en la sede de la Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana.

“Las Acacias” se trata, dentro de la amplia y ecléctica producción edilicia de Alejandro Chataing, conformada por más de treinta obras (en su gran mayoría edificios públicos impulsados por el gobierno de Cipriano Castro primero y en menor medida de Juan Vicente Gómez después), tan sólo de su segunda vivienda unifamiliar. La anterior, ubicada también El Paraíso fue Villa Zoila (1904) que sirvió de morada a la entonces pareja presidencial. Con el transcurrir del tiempo ambas tienen la particularidad de haber pasado finalmente a manos de la Guardia Nacional una como sede de su Comandancia General (Las Acacias) y la otra como su museo histórico (Villa Zoila).

Brevemente conviene recordar que “Las Acacias”, luego de ser adquirida por el General Juan Vicente Gómez el 30 de septiembre de 1935, tras su fallecimiento a escasos tres meses de su compra, es expropiada como parte de los bienes del antiguo dictador en agosto de 1936. En 1938, el inmueble fue adscrito al Ministerio de Agricultura y Cría, permaneciendo sin ningún uso hasta 1954, período en el que la antigua mansión fue objeto de algunas modificaciones que alteraron ligeramente su estructura. El 23 de enero de 1955 la edificación fue designada como sede de la Comandancia General de las Fuerzas Armadas de Cooperación. Para ese momento, el edificio seguía adscrito a Agricultura y Cría, siendo finalmente reasignado al Ministerio de Defensa en 1974 pasando a ser la Comandancia General de la Guardia Nacional, ente creado en 1937, uso que permanece hasta nuestros días.

La quinta fue declarada Patrimonio Histórico Nacional el 7 de octubre de 1985 y el 28 de diciembre de 1988 se aprobó su restauración por un monto de 30.000.000,00 Bs. Desde entonces podemos verla con sus características iniciales encontrándose, en apariencia, en buen estado de conservación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

  1. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

2 y 4. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani, Caracas a través de su arquitectura (1969)

3. https://www.pinterest.com/pin/384917099384292374/

5. http://www.guardia.mil.ve

6. https://es.wikipedia.org/wiki/Familia_Boulton

7. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Arturo_Michelena_04.JPG

8. http://guiaccs.com/obras/fundacion-john-boulton/

9. http://guiaccs.com/obras/fundacion-john-boulton/ y https://fundacionjohnboulton.org/

10. http://guiaccs.com/obras/quinta-las-acacias/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 330

La organización entre el 6 y el 10 de junio de la Trienal de Investigación FAU 2011 por parte de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, significó para el mundo académico vinculado a la arquitectura en el país el ver materializado, a través de un evento que cobraría carácter periódico, el impulso que en 2008 se produjera con la realización de la Semana Internacional de Investigación (reseñada en el Contacto FAC 279 del 3 de julio de 2022).

En esta oportunidad coincidirían, además, las III Jornadas de Investigación de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva, las XXIX Jornadas de Investigación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) y las Jornadas de Investigación del Instituto de Urbanismo (IU).

1. Patrocinantes de la Trienal de Investigación FAU 2011.

El evento, impecablemente organizado, que tuvo un total de hasta 17 patrocinantes, convocó a docentes, estudiantes, profesionales y público en general para el intercambio de experiencias de investigación y reflexión sobre temas de plena actualidad vinculados con el pensamiento y la práctica de la arquitectura, el desarrollo experimental de la construcción y el urbanismo. Contó con la participación de conferencistas nacionales e internacionales, lo cual propició una excepcional oportunidad de intercambio del más alto nivel académico en torno a las siguientes áreas temáticas: Ambiente y sostenibilidad, Ciudad y sociedad, Historia y patrimonio, Informática y representación gráfica, Tecnología constructiva y Teoría y proyectación arquitectónica.

Replicando en cierta forma lo que fue la estructura de la Semana Internacional de Investigación del 2008, la Trienal acogió, además de las Jornadas de las tres instancias académicas fundamentales de la institución, una serie de conferencias y un Coloquio.

El Comité Organizador presidido por el decano de la FAU UCV Guillermo Barrios, tuvo en la profesora Rosario Salazar Bravo en su rol de Presidente Ejecutivo del evento y el equipo conformado por el Comité Ejecutivo y los Coordinadores de Comisiones, una muy destacada actuación hasta el punto que se logró la participación de hasta 99 ponencias todas sometidas a un estricto proceso de selección dirigido por la Comisión Científica y el apoyo de 126 árbitros, las cuales fueron publicadas por Ediciones FAU UCV en las Memorias que recogieron en físico los resúmenes y venían acompañadas con un CDRom con los documentos en extenso.

Así, para la edición 2011 de la Trienal (tal y como se puede consultar en https://www.fau.ucv.ve/trienal2011/) se propuso como título del Coloquio “El proyecto, la arquitectura más allá de la superficie”, con el objetivo de “presentar miradas múltiples —y con profundidad de campo— dentro de un tema abundante en determinaciones”. La oportunidad permitió, según los organizadores, “abrir caminos hacia la validación del proyecto como recurso que construye un espacio significativo para la Arquitectura en la sociedad contemporánea”. Con ello se buscó estimular “la reflexión y el debate como maneras de abordar los temas inherentes a las tendencias epistemológicas y los enfoques metodológicos que se expresan en el estudio del proyecto como concepto neurálgico de las disciplinas de la Arquitectura y el Urbanismo”. También se propuso “a arquitectos e investigadores en general el reto y la gran oportunidad de reivindicar al proyecto como concepto inherente de sus respectivas disciplinas, además de validar su rol como un recurso de integración cuyo análisis construye (y ha construido históricamente) un espacio significativo para que se puedan establecer puentes de interconexión con otras disciplinas y prácticas del conocimiento”.

2. Uno de los elementos promocionales diseñados para la Trienal de Investigación FAU 2011.

Para reforzar el sentido expuesto desde la organización, se contó para dictar la conferencia de apertura del evento con la presencia del destacado arquitecto y académico catalán Josep Muntañola, de reconocida trayectoria internacional, quien abrió el camino de las disertaciones sobre los temas vinculados con la investigación en la arquitectura y el urbanismo dictando la conferencia: “La investigación proyectual a examen: un gran desafío a la arquitectura del siglo XXI”, la cual posteriormente fue objeto de una publicación dentro de la colección Ensayos de Postgrado de Ediciones FAU UCV.

3. Las dos publicaciones que aparecieron asociadas a la Trienal de Investigación FAU 2011.

El Coloquio “El proyecto, la arquitectura más allá de la superficie”, moderado por el arquitecto Álvaro Rodríguez Muir tuvo la participación de: Jorge Sarquis (Argentina), Susana Jiménez Correa (Colombia), Azier Calvo (Venezuela), Dyna Guitian (Venezuela), Enrique Larrañaga (Venezuela), José Rosas Vera (Chile) y Josep Muntañola (España).

Además del Coloquio y las jornadas de investigación, la Trienal estuvo estructurada con base en 8 conferencias magistrales y otras 6 vinculadas éstas últimas a cada una de las áreas temáticas del evento que contaron como escenario el auditorio de la FAU UCV en horario vespertino.

Las primeras estuvieron a cargo de: José Rosas Vera -Chile- (Disciplina y profesión. Una frecuente confusión epistemológica en la enseñanza de la arquitectura: Lecciones y experiencias de las tesis proyectuales de la Escuela de Arquitectura); Graziano Gasparini -Venezuela- (El barro no es patrimonio universal ni excepcional); Jorge Sarquis -Argentina- (La investigación proyectual: Innovación disciplinar socialmente necesaria); Juan Carlos Rojas Arias -Colombia/Francia- (Demolición del hábitat y renovación urbana); Susana Jiménez -Colombia- (Didáctica de la investigación proyectual en arquitectura); Carlos Brillembourg -Venezuela- (El corazón de Caracas 1800-2011); y Pedro García del Barrio -España- (La cultura construye ciudad. Plan de infraestructuras culturales para Córdoba 2016).
Las segundas fueron dictadas por: Jorge Ramírez -Colombia- (Ambiente y sostenibilidad); Doris Tarchopulos -Colombia- (Ciudad y sociedad); Fernando Diniz Moreira -Brasil- (Historia y patrimonio); Luciano Landaeta -Venezuela- (Informática y Representación Gráfica); Solano Benitez -Paraguay- (Tecnología y construcción); Tomás Díez Ladera -Venezuela- (Teoría y Proyectación Arquitectónica); y Barry Bergdoll (Estados Unidos) quien dio la conferencia de clausura titulada “Corrientes ascendentes”.

Adicionalmente, se organizaron un total de seis visitas guiadas a diferentes lugares y edificaciones de la capital y se llevó a cabo un interesante foro titulado “La FAU sin fronteras: Intercambio de experiencias con profesionales, egresados de la FAU”, en el que participaron: adjkm arquitectos (Francia); Rodolfo Agrella (Venezuela); Luciano Landaeta (Estados Unidos); Igor Peraza (China-Barcelona); Roberto Puchetti (Venezuela); y Alejandro Vega (Venezuela).

4. Anuncio preparado con motivo de la presentación de «Prisca Dávila en concierto» la noche del cierre del evento.

La noche del viernes 10 de junio como cierre del evento dirigido a todo público, se presentó en el auditorio de la FAU la conocida pianista, compositora y cantante venezolana Prisca Dávila quien estuvo acompañada por un grupo de destacados músicos.

A poco que uno observe lo que hemos brevemente mostrado se podrá captar sin dificultad que la Trienal de Investigación FAU 2011 por la programación organizada, por los invitados que asistieron y por las temáticas que abordó, se trató de un verdadero acontecimiento que logró dinamizar como en pocas ocasiones la vida académica y profesional de la ciudad, en momentos donde aún reinaba el calor de la presencialidad como vía predominante para realizar actividades de este tipo.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 4. https://www.fau.ucv.ve/trienal2011/

3. http://www.edicionesfau.com/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 329

La revista INMUEBLES, cuya portada correspondiente al número 1 ilustra nuestra postal del día de hoy, aparece en julio de 1992 en medio de un país que en febrero había sido sacudido por un golpe de estado y que nuevamente lo sería en noviembre, lo cual indica a las claras que, más allá de tales avatares, se estaba apostando a generar para “la industria privada más importante del país … un medio de comunicación destinado a informar, analizar y opinar sobre su desarrollo”, tal y como lo expresara su editor Yamandú Botella Oriol en “Con usted”, nota editorial que acompañó aquel lanzamiento. Botella Oriol añadirá: “Sectores tan diversos como la arquitectura, la construcción, la comercialización, el financiamiento y la decoración se resumen, ahora, en una sola palabra: INMUEBLES. (…) Si agregamos a ellos la fabricación de productos e insumos y todos los servicios relacionados veremos cuan vasto es el panorama a reflejar”.

Como corroboración de que aún privaba una visión optimista, y de que se aspiraba recorrer un “largo camino” que se asumiría “con absoluta responsabilidad y con la confianza que nos otorga el contar con el respaldo de un equipo multidisciplinario de profesionales inmobiliarios y de la comunicación”, en el mismo texto Botella Oriol se planteaba como principal reto el colocarse a tono con “las dimensiones que está alcanzando la inversión inmobiliaria, a través de nuevas modalidades de comercialización, de trasplantes exitosos de fórmulas de financiamiento de otros países, del desarrollo de la Ley de Política Habitacional, del surgimiento de nuevos productos y tecnologías”, todo lo cual “hacía necesario un medio que hiciera llegar al gran público el análisis de esos temas, en profundidad”.

1. Sumario y página de créditos del nº1 de la revista INMUEBLES.

Y, en efecto, Botella Oriol estaba acompañado de un amplio equipo de redactores, columnistas, colaboradores y corresponsales en el exterior con Elinor Gil como Jefe de Redacción, Salvador Chang como Asesor Económico, Ricardo Reyes como Director de Comercialización, Thaís Sosa como Gerente de Cuentas y María Antonieta Parra como Ejecutiva de Cuentas. Contaron, además, con un excelente grupo de fotógrafos: Ricardo Gómez Pérez y Ricardo Jiménez (quienes se identificaban como Ricar-2) además de Esteban Montagut, y con la Dirección de Arte y Diseño a cargo de Jorge Haralambides apoyado en Fanny Salazar como Secretaria de Coordinación.

La revista, de periodicidad mensual y formato tamaño carta, partió con un total de 80 páginas estableciendo un grupo de secciones fijas y alternadas, a saber: Construcción, Temas, Productos, Hábitat y Mercado a las que se sumaban otras que variaban según la ocasión: Perfil, Debate abierto, Gente en obra, Entre comillas, Tips, Convención inmobiliaria, Lanzamiento, Desde El Ávila clips y Exterior.

La arquitectura tuvo desde el primer momento un lugar destacado dentro de INMUEBLES, particularmente en las secciones Construcción, Temas y Hábitat tomando diferente talante según el caso. Así, en aquel primer número aparecería (sin firma) “Meliá Caracas. Luis XVI en Sabana Grande” que ofrece una semblanza general del novedoso hotel 5 estrellas que se inauguraba en la avenida Casanova, así como una completa ficha técnica.

2. Páginas interiores del nº1 de la revista INMUEBLES.

En la sección Temas, se publicó en número 1 de INMUEBLES el texto “El barrio: problema y solución” que recoge una conversación sostenida entre los redactores y el profesor Oscar Olinto Camacho (para entonces presidente ejecutivo de la Fundación Banca Hipotecaria y director del Consejo Nacional de la Vivienda), quien el año anterior (1991) había culminado un extenso trabajo de investigación auspiciado por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá con el apoyo académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, sobre la propiedad y el inquilinato de los barrios de Caracas.

Por otra parte, en la sección Hábitat se publicó el muy completo artículo “Una galería como sede para la creación”, firmado por María Teresa Novoa, coincidiendo con la inauguración de la nueva sede de la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas en la avenida Bolívar, proyectada por Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf. En la misma sección pero apuntando a mostrar novedades en diseño asistido por computadoras, apareció “La arquitectura muerde la manzana” en el que la redacción se hizo eco del trabajo sostenido del arquitecto Hernán Pisani desde su empresa Soft CAD, diseñando programas de dibujo destinados a ser usados en equipos producidos por Apple Computers, de los cuales destacaba el versátil User’sCAD encontrándose a las puertas de producirse el lanzamiento del ArchiDOT (Architectural Designs Oriented Tool).

3. Páginas interiores del nº1 de la revista INMUEBLES.

Un tercer trabajo aparecerá también en la sección Hábitat: “Para recordar a Leopoldo Martínez Olavarría” de Juan José Martín Frechilla, escrito en honor al importante arquitecto fallecido por aquellas fechas, quien protagonizó desde su condición de funcionario público el desarrollo y modernización de Caracas entre 1940 y 1970, para lo cual Martín Frechilla hace un compacto pero muy sustancioso recuento resaltando su destacada participación.

Bueno sería reconocer que aquel primer número de INMUEBLES no tuvo desperdicio dada la amplitud de temas, lo atinado en la selección de los mismos y la calidad de redacción y acompañamiento visual que tuvieron, lo cual debe haber dejado muy satisfechos a quienes promovieron la iniciativa.

En la medida que fue apareciendo mensualmente y consolidando su posicionamiento, las siguientes entregas de INMUEBLES mantuvieron su buen nivel y continuaron incorporando temas de gran valor para los interesados en la arquitectura de entre los cuales cabría destacar, entre otros, los reportajes dedicados a la construcción de la Torre Confinanzas titulado “Confianza en las alturas”, al Hipermercado MAKRO titulado “El consumo encuentra su templo estructural” y a “El Renacer de la Cultura Mesoamericana”, que junto a otro artículo de Juan José Martín Frechilla que por repasar las exposiciones universales desde la de Chicago en 1893 a la de Sevilla en 1992, le permitieron titularlo “Un siglo y pocas novedades”, llenando todos de contenidos el nº3 de septiembre de 1992.

4. Páginas interiores del nº1 de la revista INMUEBLES.

La aparición en INMUEBLES de temas vinculados a la historia, la crítica y la actualidad arquitectónica permitirá registrar (a riesgo de que se nos queden algunos por fuera) los artículos: “En la cima de Güigüe, estado Carabobo. Una abadía benedictina. Jesús Tenreiro” de María Teresa Novoa y “De cara a Europa” de Martín Frechilla (ambos en el nº4, octubre 1992); el reportaje “Crónica de una torre levantada en dos tiempos. A la conquista del sureste”, dedicado a la Torre Humboldt de Federico Beckhoff, y los textos “James Alcock. La arquitectura como paisaje” de William Niño Araque y “Simón Vélez. La arquitectura del bambú” de María Teresa Novoa (todos del nº5, noviembre 1992).

Ese importante impulso se verá reforzado por la serie de ensayos dedicados a Maestros de la Arquitectura Contemporánea Venezolana escritos por Manuel López Villa, de los cuales aparecerán los correspondientes a Henrique Hernández (“La arquitectura de la tecnología”, nº6, diciembre 1992), Fruto Vivas (nº8, febrero 1993), Jesús Tenreiro (“La arquitectura como monumento”, nº 10, abril 1993) y José Miguel Galia (“La arquitectura de la realidad”, nº13, julio 1993).

5. Carátulas de los números 9 y 12 de la revista INMUEBLES.

Nuestro registro, incompleto por demás, da cuenta de la aparición de INMUEBLES al menos hasta 1995, quedando para la posteridad los números especiales dedicados a registrar dos importantes eventos realizados en Caracas, de los cuales fueron recogidos textos elaborados por algunos de los participantes. Ellos son: el VI Seminario de Arquitectura Latinoamericana realizado del 25 al 30 de abril de 1993 (nº9, marzo 1993) y la VI Conferencia Internacional de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano realizada del 24 al 30 de julio (nº20, agosto-septiembre 1994).

También vale la pena reseñar que el nº12, con el que INMUEBLES celebraba su primer aniversario, le abrió las puertas a un amplio recorrido titulado “El viejo futuro de Caracas”, donde se dieron cita importantes protagonistas en el desarrollo y modernización de la ciudad a través de sendos reportajes dedicados a: Juan Bernardo Arismendi, Luis Roche, Luis Alberto Pocaterra, Carlos Raúl Villanueva, Rafael Bergamín (escrito por Martín Frechilla), Irwin Perret-Gentil, Julio Sosa Rodríguez, Heriberto González Méndez, Oscar Ochoa Palacios e Inocente Palacios. También registró la aparición de los artículos: “La arquitectura de Manuel Mujica Millán” de Martín Padrón, “Lucio Costa» de Carlos Eduardo Dias Comas y “Luis Malaussena y la modernización del país” de Silvia Hernández de Lasala.

Tras el recorrido que hemos podido hacer a partir de su primera aparición, queda claro que la revista INMUEBLES se constituyó en un importante apoyo para la divulgación de la historia, la crítica y las obras de arquitectura venezolanas a lo largo de los años 1990 y en ineludible referencia a la hora de llevar adelante un registro de lo allí acontecido.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3 y 4. Revista Inmuebles, nº 1, julio 1992

5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 328

El edificio Las Fundaciones, cuya fotografía tomada en fechas cercanas a su inauguración en 1955 engalana nuestra postal del día de hoy, es uno de los primeros trabajos realizados por Diego Carbonell Parra (1923-2000), tras disolverse la sociedad que mantuvo con Tomás José Sanabria entre 1949 y 1953, la cual dejó una fructífera producción entre obras y proyectos. También es la segunda edificación de importancia realizada por el empresario Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979) en la avenida Andrés Bello. La primera, de 1945, fue el Hospital Ortopédico Infantil, proyectado en un terreno aledaño por Carlos Guinand Sandoz en conjunto con la firma norteamericana conformada por Wallace Harrison, Jacques-André Fouilhoux y Max Abramovitz. El hospital está vinculado a la Fundación Venezolana para la Parálisis Infantil creada en 1942 por Mendoza, primera de dos que hallarían cobijo y se beneficiarían de la rentabilidad del edificio diseñado por Diego Carbonell que hoy nos ocupa.

1. Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979) y su primera gran obra filantrópica: el Hospital Ortopédico Infantil (1945), aledaño al edificio Las Fundaciones.

La labor filantrópica de Mendoza, compartida con la creación de empresas de diferente tenor, seguirá con la gestación en 1951 junto su esposa Luisa Rodríguez Planas de la Fundación Eugenio Mendoza (la segunda vinculada a la obra de Carbonell) dedicada a 3 fines primordiales: la ayuda al niño, a la agricultura y a la cultura y, en 1958, con la creación de la Fundación de la Vivienda Popular, completada en 1961 con el Banco Hipotecario de la Vivienda. Más adelante, en 1964, Mendoza se convertirá en el principal propulsor y partícipe en la Declaración de Responsabilidad Social de la Libre Empresa, que daba piso principista a la organización y al concepto del Dividendo Voluntario para la Comunidad, basado en la participación del empresariado nacional, mediante el aporte de un tanto por ciento de los beneficios anuales de cada empresa, a fin de llevar a cabo con más posibilidades una acción social de mayor alcance para resolver los problemas de la población más necesitada. Anteriormente, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Mendoza había sido llamado por el presidente de la República general Isaías Medina Angarita, para encargarse del Ministerio de Fomento (1942-1943) y en 1958, a la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez, es designado miembro de la nueva Junta de Gobierno pero renuncia a los pocos meses.

2. El edificio Las Fundaciones visto esde la plaza Andrés Bello en la década de 1960 (izquierda). Plano de conjunto (derecha).
3. El edificio Las Fundaciones visto desde el sureste por el lente de Leo Matiz en fechas cercanas a su puesta en funcionamiento.

El edificio proyectado por Carbonell para Mendoza, situado al lado norte de la avenida Andrés Bello entre la plaza dedicada al prócer (inaugurada en 1956) y el Hospital Ortopédico Infantil, se concibió basado en dos cuerpos: el bajo, alargado a lo largo del eje oeste-este del terreno (lo que acentúa su horizontalidad); y una torre de oficinas de planta rectangular, con el eje mayor también en sentido oeste-este, ubicada en el extremo oeste. Los criterios que justificaron la asunción de este partido arquitectónico están aclarados plenamente en la Memoria Descriptiva publicada en el nº 4 de la revista Integral (junio de 1976) junto al resto del proyecto. Allí se explica que las masas generales del edificio “fueron definidas por las condiciones del subsuelo formado sustancialmente por grandes rellenos provenientes de la construcción de la Avenida. Así, en el extremo oeste se colocó la torre de oficinas, la cual comprende sótano, planta baja y mezanine, ocho plantas de oficinas y departamento ejecutivo en la planta superior. En el extremo este el relleno alcanza un máximo de dieciocho metros, lo que planteaba un difícil problema en el aspecto relativo a fundaciones; en ese extremo se desarrolla una planta comercial con mezanine parcial, y para solucionar el problema de las fundaciones se adoptó una estructura liviana, constituida por losas onduladas de seis centímetros de espesor”.

4. Edificio Las Fundaciones. Planta baja comercial y de acceso a la torre de oficinas (arriba) y sótano (abajo).
5. Edificio Las Fundaciones. Corte en sentido norte-sur de los comercios.

Así, el cuerpo bajo contiene en planta baja 13 locales comerciales 12 con mezzanina y sólo ocho de ellos con sótano de tal forma que hay dos que por no tener sótano son de mayor tamaño en planta baja. También el programa contemplaba una “sala expositiva de arte” (sin mezzanina) ubicada entre los locales 9 y 10 con la misma área que éstos en planta baja pero con un amplio sótano donde se podían realizar exposiciones. La cubierta ondulada de concreto que los cubre se encuentra inclinada de menos a más en sentido norte-sur para permitir la existencia hacia la avenida Andrés Bello de las ya mencionadas mezzaninas que a su vez protegen un pasillo abierto al exterior que comunica los comercios entre sí. El extremo este fue rematado por un local de mayor tamaño (el nº13) que originalmente estuvo destinado a ser concesionario de automóviles de la marca DeSoto (fabricada por Chrysler Corporation de 1928 a 1960). El local nº1, ubicado en el extremo oeste, con mezzanina, sótano, una amplia vitrina a doble altura y la cubierta ondulada colocada en sentido perpendicular a la del resto del cuerpo bajo, contribuye a definir el atrio que da acceso al edificio. En él, en algún momento funcionó otro concesionario de vehículos en este caso de la marca Renault. Por otra parte, la “sala expositiva de arte” estuvo ocupada durante muchos años por la Sala Mendoza vinculada directamente a los intereses filantrópicos del propietario del edificio. Los estacionamientos de todo el edificio fueron resueltos al aire libre, al norte, en la parte posterior del terreno donde también se colocó un jardín de infancia.

6. Edificio Las Fundaciones. Corte por la torre de oficinas mostrando el hall de acceso.
7. Edificio Las Fundaciones. Planta tipo torre de oficinas (arriba). Planta nivel pent house (abajo)
8. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el suroeste donde se puede apreciar el atrio de acceso a la torre de oficinas y el cambio en la dirección de la cubierta ondulada del cuerpo bajo.

El acceso a la torre de oficinas (en cuyo pent house se encontraba la sede de las dos fundaciones) tiene la particularidad de que está marcado por un atrio conformado por el cambio de sentido de la cubierta ondulada del que se beneficia igualmente el local nº1, como ya se indicó.

9. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el pent house hacia el este de la ciudad.
10. Edificio Las Fundaciones. Vista desde el interior de la fachada sur y corte-detalle de la misma.

De la Memoria Descriptiva publicada en Integral también se recoge lo siguiente: “Toda la torre de oficinas está dotada de aire acondicionado. En el sótano se instaló el equipo de enfriamiento de agua, la cual es bombeada a los equipos de ventiladores instalados en cada piso. Los ductos son exteriores y están colocados en la fachada norte, formando los antepechos de las ventanas y sirviendo de protección contra la lluvia y el sol”. Ese particular tratamiento de la fachada norte estuvo acompañado de una preocupación climática similar para la fachada sur pero en este caso más cuidadosa de mostrar el carácter de una edificación ubicada en el trópico. Así, “para controlar el soleamiento en la fachada sur, se estudiaron unos dispositivos especiales formados por láminas verticales de asbesto, de sesenta centímetros de profundidad y un centímetro de espesor, y bóvedas horizontales de aluminio de dos milímetros de espesor y ciento veinte centímetros de profundidad, que unen las láminas verticales de asbesto”. Cabe destacar que todas las ventanas (en las que se colocaron cristales “Solex”) pueden abrirse en caso de que se presenten fallas en el sistema de aire acondicionado.

11. Edificio Las Fundaciones. Planta tipo de oficinas con la ampliación de 1979.
12. Vista desde el sureste del edificio Las Fundaciones con la ampliación de la que fue objeto en 1979.

En 1979, año que coincide con el de la muerte de Eugenio Mendoza, se concluye la construcción del proyecto de Bernardo Borges, Francisco Pimentel y Pablo Lasala, para ampliar en 20.000 m2 el edificio Las Fundaciones. La ampliación, que eliminó el atrio de acceso de la edificación original desvirtuando su concepción arquitectónica, y añadió una escalera contra incendios en el extremo este del volumen diseñado por Diego Carbonell, está conformada por una torre adosada de 19 pisos que no contempló transición formal alguna con la obra preexistente.

El edificio Las Fundaciones fue expropiado por Fogade como parte de la crisis bancaria que afectó el sistema financiero venezolano a finales de los años 1990. Actualmente es la sede del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 12. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

  1. https://www.ccscity450.com/obra/hospital-ortopedico-infantil/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/plaza-andres-bello-a127262154 y Revista Integral nº 4, junio de 1976.

3. https://twitter.com/materialesamv/status/1116063605215170562

4, 5, 6, 7, 9 y 10. Revista Integral nº 4, junio de 1976.

8. https://www.facebook.com/DOCOMOMO.VE/photos/diego-carbonell-parra-edificio-las-fundaciones-avenida-andres-bello-caracas-1950/1088015867905109/

11. Mariano Goldberg. Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1980

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 327

Para el arquitecto Dirk Bornhorst (1927- 2019) la oportunidad que se le presentó de diseñar junto a Pedro Neuberger (1923-2011) la Planta Ensambladora de Volkswagen en la urbanización industrial Palma Sola, Morón, estado Carabobo, significó el haber podido atravesar con muy buen pie una etapa difícil en lo profesional después de independizarse tras su fructífera experiencia junto a Jorge Romero Gutiérrez en la empresa Arquitectura y Urbanismo, C.A. entre 1953 y 1960. Se trató de la primera edificación de envergadura con un uso no convencional que a la dupla Bornhorst-Neuberger le correspondió proyectar, complementaria a la realización de una serie de viviendas unifamiliares con las cuales se destacaron también a lo largo de los años 1950.

La escogencia de los arquitectos como proyectistas de la planta de Volkswagen por parte del empresario Guido Steinvorth, quien obtuvo la representación para Venezuela de la firma automotriz, estuvo asociada sin duda a su nacionalidad y a su solvencia como profesionales. Steinvorth, según el artículo “Volkswagen en Venezuela” publicado en el blog del Museo del Transporte el jueves, 26 de junio de 2014 (recuperable a través de http://museodeltransportecaracas.blogspot.com/2014/06/volkswagen-en-venezuela.html), recogerá el testigo dejado por la Corporación Venezolana del Motor, firma creada en 1927 por Gustavo J. Paúl (quien personalmente ya trabajaba en el ramo desde 1924) en sociedad con Pedro Vallenilla Echeverría, Gustavo Herrera y posteriormente Alfredo Wallis y Guillermo Chapellín, una de las primeras empresas venezolanas en importar y comercializar automóviles durante el siglo XX.

1. El Chevrolet Capitol 1927 (izquierda) y el Ford Deluxe Tudor 1934 (derecha), dos de los vehículos que importaba en sus inicios la Corporación Venezolana del Motor (CVM)

“Herrera se retiró en 1934 y Vallenilla llevó la compañía a nuevas alturas como principales distribuidores de Ford, posición que ocupó hasta el comienzo de la segunda guerra, en 1939. Durante la guerra, defendió la firma vendiendo incluso jabón, ya que automóviles no venían. Cuando terminó el conflicto estuvo intacta la organización, iniciándose la nueva etapa con los entonces famosos Studebaker. (…) Ante el impacto de la competencia sobre los Studebaker, en los primeros años de la posguerra decidió Guillermo Chapellín vender la Corporación Venezolana del Motor a Guido Steinvorth quien la convirtió en la promotora del Volkswagen en Venezuela”.

Perteneciente a una familia de comerciantes de Hamburgo “que sostenía negocios con hacendados y exportadores venezolanos”, un joven Steinvorth llega a Venezuela con el objetivo de reparar ciertos desarreglos de las empresas familiares originados a partir de la II Guerra Mundial los cuales, no sólo solventó con éxito, sino que lo hizo recuperando mucho dinero que pensaban habían perdido. Así, “encontró espacio para abrir nuevos negocios, entre éstos, la representación automotriz, logrando la marca Mercedes Benz y británicas para lo cual cuenta con un buen local entre las caraqueñas esquinas de Pilita y Mamey y agentes en el interior, con mucha robustez en Táchira. (…) Con el apoyo de los alemanes Silberhorn y Spanier, como gerente de ventas, en 1952 Steinvorth atiende la fundación de la representación en Venezuela del popular dos puertas alemán -por aquel tiempo con la ventanilla trasera ovalada partida en dos mitades- del cual un modelo convertible bicolor importó por su cuenta en 1951, Wilhelm Karl Matthes, quien se lo lleva para San Cristóbal, en donde se desempeñaba como gerente de Sacco”. La Mercedes Benz al ver el interés de Steinvorth por representar a la Volkswagen le quitará la exclusividad de traer vehículos de esa marca a Venezuela pasando ella a manos de los hermanos Hermann y Gustavo Zingg Aranguren.

2. 1951. VW 1100 «Käfer» Karmann-Cabriolet (izquierda) y VW Beetle Deluxe (derecha).
3. Planta de ensamblaje de la General Motors Interamericana, Antímano (izquierda) y Planta de ensamblaje de Ensamblaje Venezolano C.A. (filial de Daimler Chrysler LLC), Los Ruices (derecha)

A finales de los años 50 será cuando Steinvorth decidirá dar el salto de la simple importación y comercialización del VW “escarabajo” a su ensamblaje en el país. De esta manera le seguiría los pasos a lo hecho por General Motors Interamericana (filial de General Motors Corporation), que en 1944 (año en que también se inicia la industria del caucho venezolana), instaló en Antímano, Distrito Federal, la primera planta ensambladora en Venezuela comenzando realmente la producción de vehículos en 1948. También el emprendimiento de Steinvorth vendrá precedido por la apertura en 1950 por parte de la familia Phelps de la planta automotriz Ensamblaje Venezolano, S.A. (filial de Daimler Chrysler LLC), ubicada en Los Ruices, Caracas, primera fábrica ensambladora y comercializadora de los carros Chrysler, De Soto, Dodge y Plymouth. Por su parte, la Ford Motor de Venezuela S.A., inauguraría oficialmente su planta de ensamblaje en la zona Industrial de Valencia el 27 de octubre de 1962.

4. Ubicación del predio donde se desarrollaría la Planta de Ensamblaje Volkswagen en Palma Sola, Morón, estado Carabobo.

Para el caso de la Volkswagen, Steinvorth adquiere un terreno de 82.000 m2 en la citada urbanización industrial Palma Sola, Morón, que ya en 1955 se había planificado como un importante proyecto de desarrollo económico y urbanístico integral, iniciándose las obras de vialidad, cloacas, servicios y espacios para viviendas, industriales y de recreación, muchas abandonadas tras la caída de la dictadura en 1958.

5. Planta de Ensablaje Volkswagen. Consideraciones climáticas tomadas en cuenta para el diseño (izquierda) y planta general (derecha).
6. Vista general de la Planta de Ensamblaje (izquierda), cubierta de la nave (derecha arriba) y vista interior del espacio (derecha abajo).

Es así como Steinvorth le ofrece a Bornhorst y Neuberger la oportunidad de realizar el proyecto de la planta de ensamblaje con sus servicios de apoyo. Para llevar adelante su correcta resolución, signada de forma imperiosa por requerimientos de tipo funcional ligados a la cadena de montaje, Bornhorst y Neuberger toman partido a la hora de diseñar la nave industrial por hacerlo a partir de una cubierta conformada por láminas con forma de paraboloides hiperbólicos de hormigón armado y base rectangular, cuya correcta disposición y altura garantizarían la iluminación y ventilación óptimas. Las láminas, soportadas cada una por un montante central, estarán inclinadas ligeramente hacia el norte formando un perfil en diente de sierra cuyos vacíos serán aprovechados para la resolver la ventilación. Los cerramientos se realizarían con materiales que forman celosías, consiguiendo así mejorar la ventilación.

En total, la nave está cubierta por cuarenta paraboloides de 12 X 12 m (144 m2 c/u) y diez de 12 x 16 m (192 m2 c/u), con un promedio de más de 8,00 m de altura. La hilera de paraboloides más grandes fue requerida por necesidades espaciales del proceso de montaje. Cada uno se soporta en un apoyo central que sirve a su vez para drenar las aguas de lluvia.

El cálculo estructural fue realizado por la Oficina Técnica Johannson y Ritcher, el estudio de suelo sería elaborado por la empresa Merenfeld C.A. y el cálculo y fabricación de los paraboloides estuvo a cargo de la empresa Cubiertas Ala de Venezuela, S.A. (Álvaro Coto Asenjo y José Gabriel Loperena).

7. Vistas exteriores de la Planta de Montaje.
8. Entrada principal de la Planta de Montaje (izquierda) y vista exterior de: vestuario, depósito de pintura y comedor (derecha).

Serán los aspectos climáticos junto a los funcionales los que los arquitectos atenderán como mayor cuidado a la hora de resolver tanto la nave como los otros edificios que la acompañan (generadores de electricidad, estación de bombeo de agua, cocina-comedor y vestuario para obreros, depósito de pintura y un pequeño grupo de viviendas), logrando manejar con diversos dispositivos los problemas de temperatura y garantizando en todo momento la ventilación cruzada con el objeto de eliminar el uso del aire acondicionado en una zona de altas temperaturas.

En cuanto al tratamiento paisajístico, el mismo siguió la línea trazada por la búsqueda principal durante el desarrollo del proyecto: la de convertir necesidades técnicas y funcionales del conjunto industrial en motivos de composición arquitectónica y de enriquecimiento de los valores paisajistas locales. El ejemplo de cómo fue tratada la necesidad de contar con un depósito de agua de 350.000 lts convirtiéndolo en elemento de composición de la plaza de entrada y al mismo tiempo utilizarlo para enfriar un circuito cerrado ilustra con claridad lo que se trató de lograr.

9. Vista aérea de los tres desarrollos llevados a cabo en Palma Sola. Adelante, la Planta de Montaje; al fondo a la derecha la Corporación Miranda y al fondo a la izquierda el Almacén Central de Repuestos.

Aprovechando la modificación de la política industrial impulsada en 1960 por el gobierno de Rómulo Betancourt (1960-1964) hacia el sector automotor, con el fin de incrementar la utilización de piezas mecánicas nacionales en la fabricación de los vehículos y al desarrollo de otros sectores vinculados al mismo, Steinvorth le encarga a Bornhorst (siempre en colaboración con Neuberger), en plena construcción de la planta de ensamblaje, el proyecto para la Corporación Miranda dentro del mismo terreno donde se ubicaba la anterior, que se dedicaría justamente a la producción de piezas y accesorios para la industria automotriz de la cual la vecina VW sería su principal cliente.

Más adelante, en 1971, Bornhorst y Neuberger emprenderán un tercer proyecto en el predio: el Almacén Central de Repuestos Volkswagen que tendría también la función de ser una almacenadora general que incluiría los vehículos producidos en la ensambladora.

Tanto la Planta de Ensamblaje con sus complementos como las edificaciones de la Corporación Miranda y del Almacén Central de Repuestos, fueron ampliamente cubiertos por la publicación Informes de la Construcción nº 177, nº 214 y nº 235 de enero-febrero de 1966, octubre de 1969 y noviembre de 1971, respectivamente, los cuales pueden ser ubicados fácilmente a través de internet y a los que remitimos su consulta dado lo completo de la información que allí se presenta. La Planta de Ensamblaje también apareció publicada o reseñada en: Revista SVA nº18, agosto-septiembre de 1964; Deutsche-Bauzeitung nº5, mayo de 1965; Baumeister nº6, junio de 1965; Architectural Record nº1, enero de 1967; L’Architecture Française nº 301, septiembre-octubre de 1967; Revista PROA nº185, febrero de 1967; DBZ-Bertelsmann Verlag nº4, abril de 1970; y El Concreto de Obra Limpia en la Arquitectura Venezolana, Asociación Venezolana de Productos de Cemento, 1970-1971.

La Planta en conjunto tiene un área de 12.115 m2 de construcción y el proyecto obtuvo una Mención Honorífica–Premio Nacional de Arquitectura otorgada en la II Bienal de Arquitectura de Venezuela en 1965.

10. La cadena de montaje en pleno funcionamiento durante los años 1970.

Según la revista Automóvil de Venezuela (Año 41, No. 481, agosto 2001) VW “tuvo su mejor momento en el año 1976, cuando se vendieron siete mil unidades, pero fue declinando hasta el año 1981 en el cual se produjeron 1.849 unidades para finalmente desaparecer en 1982”. En Palma Sola lograron ensamblarse: el escarabajo clásico tipo 1100 cc y 1300 cc, la ranchera Variant 1.500 cc, la Brasilia 1.500 cc y los Volkswagen Tipo 3 de 1500 cc (también conocidos como “Fastback”). El ya citado artículo “Volkswagen en Venezuela” refiere lo siguiente: “Steinvorth toma parte en el proyecto del carro popular lanzado por el gobierno del presidente Rafael Caldera (1969-1974). Califica, junto con la Renoleta Renault, popularmente llamada Haydeé, con el VW que, en su versión más simple, recibió el nombre oficial de Negro Primero”.

Por otra parte, el mismo artículo señala, con respecto al triste fin de la empresa, cómo los amigos de Steinvorth manifiestan que cuando “estuvo dedicado a recuperar préstamos y créditos para la firma familiar hamburguesa que representó al llegar a Venezuela, en el Táchira le tocó afectar un fundo cafetalero perteneciente a la familia de cierto joven político que con el tiempo llegaría a Presidente de la República. Pues bien, cuando andando los años los roles de poder se invirtieron, se hizo difícil sostener las exigencias de la empresa automotriz de Palma Sola, cuya decadencia se hizo indetenible desde mediados de los años setenta”.

11. De esperanza y fuente de empleo para la región en 1963, al abandono y deterioro después de 1981.

En la cuenta de twitter https://twitter.com/gfdevenezuela/status/1343039252544827392?lang=es encontramos lo siguiente que nos permite concluir la presente nota: “La muerte de Guido Steinworth en 1980 dio lugar a graves problemas familiares que terminaron en el cierre definitivo de la planta de Volkswagen en 1981, hasta el desmantelamiento y disolución total de la Corporación Venezolana del Motor (CVM). (…) La planta de Volkswagen en Palma Sola, Morón, otrora motor económico del pueblo por años, quedó abandonada desde su cierre, apagándose así las perspectivas de desarrollo integral que tanto generó en su entorno. Desconocemos el status de sus instalaciones hoy”. Lamentable epílogo para un significativo esfuerzo que no llegó a cumplir los 20 años.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/2018/03/12/bornhorst-dirk-1963-planta-ensamblaje-volkswagen/

  1. https://www.carrosyclasicos.com/cronicas/item/382-chevrolet-capitol-1927 y https://www.autobarnclassiccars.com/vehicles/850/1934-ford-deluxe-sedan

2. https://www.paledog.de/Automobile/post-war/1951-vw-1100-kaefer-karmann-cabriolet_front.jpg.html?locale=de_DE y https://ar.pinterest.com/pin/485755509790402431/

3. https://busesymarcas.wordpress.com/2018/08/13/breve-resena-historica-de-la-industria-automotriz-en-venezuelaparte-i/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

4, 5, 6, 7, 8. Informes de la Construcción Vol. 18, nº 177, enero, febrero de 1966.

9. Informes de la Construcción Vol. 24, nº 235, noviembre de 1971

10. https://twitter.com/gfdevenezuela/status/1343039252544827392?lang=es y https://busesymarcas.wordpress.com/2020/08/06/vw-palma-sola-patrimonio-historico-automotriz-de-venezuela/

11. https://busesymarcas.wordpress.com/2020/08/06/vw-palma-sola-patrimonio-historico-automotriz-de-venezuela/, https://www.researchgate.net/figure/Ruins-of-Planta-de-Ensamblaje-Volkswagen-in-Moron-Venezuela-photo-M-Silva-2007_fig3_341611582 y https://twitter.com/gfdevenezuela/status/1343039252544827392?lang=es

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 326

La historia de la ciudad de Caracas tiene apenas poco más de cuatrocientos años y a partir de su fundación han ocurrido varios eventos sísmicos, que han llevado a estudiar cómo es la geología donde se asienta la ciudad y qué tan antiguo es el valle que la contiene.

Este plano de la capital venezolana que mide 55 x 92 cm. es, a su vez, un minucioso estudio que muestra la estructura geológica del valle, donde predominan las rocas metamórficas.

Es la primera edición del mapa escala 1:50.000, producida por la Dirección de Geología del Ministerio de Minas e Hidrocarburos en 1951, levantada por el destacado geólogo Gabriel Dengo, dibujado por R.F del Castillo y Pedro Castro Marín, y aprobado por el ingeniero Armando Schwarck Anglade, producido a partir de una base cartográfica preexistente.

En él se detalla que en las zonas bajas del valle de Caracas predominan las rocas sedimentarias de carácter aluvional cuaternario, similares a las del borde costero que va desde Catia La Mar hasta más allá de Caraballeda. A ello se suman otros tipos geológicos que conforman el suelo de la capital que aparecen clasificados en cuatro formaciones que pertenecen al denominado “grupo de Caracas”: la formación Tacagua, al oeste de Catia, donde predominan los esquistos sericíticos epidóticos; la formación Las Mercedes, al sur, compuesta por esquistos calcáreos micáceos con capas calizas y parte superior grafítica; la formación Antímano compuesta por calizas marmóreas y mármol; y la formación Las Brisas constituida por esquistos y conglomerado cuarcíferos y granatíferos, presentes en gran parte del cerro el Ávila. Estas formaciones pertenecientes al Mesozoico medio a superior, arrojan según estudios realizados por el geólogo Gabriel Dengo, que el valle de Caracas tiene una edad que oscila entre los 70 y los 180 millones de años.

En el plano se señala con líneas negras el rumbo de las fallas geológicas, así como el buzamiento, es decir, el ángulo que forma la línea de máxima pendiente de una superficie de un estrato, filón o falla con su proyección sobre el plano horizontal. También se señala la foliación de las rocas sometidas a calor y presión diferencial durante el metamorfismo que se caracterizan por presentar alineación paralela de minerales, lo cual da a la roca una apariencia de capas o bandas.

La representación planimétrica también incorpora algunos trazados o retículas de urbanizaciones incipientes al este de la capital, asi como poblaciones, carreteras, líneas de ferrocarriles, ríos y quebradas, y curvas de nivel con intervalos cada 100 metros. A su vez, forma parte de un estudio mayor, que se refleja en el dibujo ubicado a la izquierda de la «situación relativa» y las «cartas adyacentes» que muestra la totalidad del país.

1. El geólogo costarricense Gabriel Dengo (izquierda) y el ingeniero en geología venezolano Armando Schwarck Anglade (derecha)

El equipo que produjo el importante plano estuvo dirigido por Armando Schwarck Anglade, un profesional nacido en Valencia en 1918, quien fue el primer venezolano en conseguir una beca para estudiar Ingeniería Geológica en el Colorado School of Mines en Estados Unidos gracias a un convenio con el Estado venezolano, graduándose en 1942. A su regreso a Venezuela trabajó como ingeniero para el Ministerio de Fomento y el Ministerio de Minas e Hidrocarburos por varios años en la Jefatura de la Dirección de Geología, realizando numerosos proyectos de prospección minera en el territorio nacional, dentro de los cuales se encuentra este Plano Geológico de la región de Caracas.

2. Yacimiento de bauxita de Los Pijiguaos, conocido también como Cerro Páez, descubierto por Armando Schwarck a comienzo de los años 1970.

Cabe destacar que la relevancia de la labor profesional de Armando Schwarck va mucho más allá de haber coordinado la elaboración de estos planos, pues en los años 70, a partir de jornadas de teledetección con aerofotografía entre los estados Amazonas y Bolívar, Schwarck descubrió con un estereoscopio una “pequeña anomalía, casi circular, entre los ríos Suapure y Parguaza, cerca del caserío de los Pijiguaos”, que resultaría ser una coraza laterítica en la Serranía, con posibles evidencias de bauxita, según relata su nieto Carlos Schwarck en la semblanza sobre su abuelo. (https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es). Años más tarde, en 1976, el ministro de Minas e Hidrocarburos reconoció la magnitud del descubrimiento de Schwarck y se propuso evaluar su dimensión, recoger muestras y estudiar la factibilidad de explotación bajo la asesoría del propio Schwarck como geólogo. Se materializaba así el descubrimiento del gran yacimiento de Bauxita de Los Pijiguaos, conocido también como Cerro Páez, con reservas probadas de no menos de doscientos millones de toneladas métricas, localizado en la región occidental del estado Bolívar, específicamente al norte de la serranía que le da su nombre, en el Distrito Cedeño, aproximadamente a 40 km de la desembocadura del río Suapure.

En cuanto a Gabriel Dengo (1922-1999), quien figura como geólogo en el plano que hoy nos ocupa, fue un destacado profesional nacido en Costa Rica, con estudios de geología en la Universidad de Wyoming finalizados en 1946. Dengo hizo contribuciones significativas a la geología, en petrología ígnea y metamórfica, estructura y tectónica, estratigrafía, depósitos minerales económicos, historia geológica, geofísica y mapeo y síntesis regionales. A su vez realizó sus estudios de doctorado sobre la Cordillera Costera de Venezuela, como una contribución temprana al programa de investigación del Caribe de la Universidad de Princeton, que prosperó bajo la dirección del ingeniero y geólogo Harry Hess.

En 1950 Dengo viajó a Venezuela para trabajar por dos años como geólogo principal en el Ministerio de Minas e Hidrocarburos desempeñando un papel importante en el descubrimiento de un gran depósito de mineral de hierro en el Escudo de Guyana.

3. Deformación y colapso del Viaducto nº1 de la Autopista Caracas-La Guaira cuyo desplome definitivo se produjo el año 2006.

Según se reseña en su biografía, escrita por Prucha & Case (http://cbth.uh.edu/outreach/reports/Dengo_memorial.pdf ), otro de los primeros trabajos de Dengo fue «la asesoría en la construcción de la carretera Caracas-Maiquetía», donde predijo y anticipó con precisión las fallas geológicas que producirían problemas en la su construcción, pues había cartografiado la Cordillera de la Costa de Venezuela por donde pasaba la «carretera».

El plano que ilustra nuestra postal del día de hoy es, también, un importante antecedente que ha servido para estudios posteriores de microzonificación sísmica para definir el carácter geológico del valle de Caracas (como la Propuesta geológica de microzonas sísmicas para la ciudad de Caracas de Oropeza y Singer), destinados a estudiar el comportamiento sísmico en las depresiones aluvionales al noreste de la capital a partir del terremoto de 1967, donde los daños se concentraron en el sector de Los Palos Grandes, a pesar de su magnitud “moderada” según los propios Oropeza y Singer. Ello ha señalado la complejidad de las condiciones geológicas de esta depresión aluvial, sobre la cual se asienta la ciudad, susceptibles de modificar el comportamiento de las ondas sísmicas de acuerdo a la respuesta dinámica de los diversos cuerpos de sedimentos que éstas atraviesan.

4. Terremoto de Caracas del 29 de julio de 1967. Colapso del edificio Mijagual, 4ta avenida de Los Palos Grandes.

Por otro lado, desde el punto de vista sísmico, la mayor amenaza en el límite norte de la ciudad, según Oropeza y Singer, coincide con la franja de deformaciones piemontinas cuaternarias desarrolladas por la falla de El Ávila en su condición de falla activa de sitio que actúa como una bisagra estructural entre la depresión de ángulo de falla con la mole del cerro y las anomalías de espesor de sedimentos en las microzonas ubicadas en la franja piemontina de El Ávila entre Catia y El Marqués. A su vez señalan que “la expansión lateral de los abanicos aluviales piemontinos confina a las unidades geológicas de edad más reciente y los suelos con respuesta sísmica potencialmente más conflictiva, en un estrecho corredor acuñado contra el basamento rocoso a lo largo de los ríos Guaire y Valle en las correspondientes microzonas”. Por último, declaran que “por su tendencia subsidente pronunciada y asociada al mayor espesor de sedimentos, la depresión de Campo Alegre-Los Palos Grandes-Los Ruices y sus correspondientes microzonas, se encuentran particularmente expuestas a la acción recurrente de deslaves torrenciales, como los ocurridos en época prehispánica en intervalos de tiempo del orden de 500 años”.

El plano fue impreso en la tipografía de Miangolarra Hermanos S.A., una prestigiosa empresa de la industria gráfica que empleó equipos y técnicas novedosas para su época, fundada por los hermanos Augusto y Ernesto Miangolarra, de origen vasco, que llegaron a Venezuela en los años 40 como refugiados a raíz de la llegada del franquismo al concluir la Guerra Civil española.

Nota

Las citas correspondientes al trabajo de Oropeza y Singer provienen de: Oropeza, Javier y Singer, André. (2011). “Propuesta geológica de microzonas sísmicas para la ciudad de Caracas”. Revista de la Facultad de Ingeniería Universidad Central de Venezuela, 26(2), 129-140. Recuperado en 19 de septiembre de 2022 de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-40652011000200012&lng=es&tlng=en.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal. http://caelum.ucv.ve/bitstream/10872/8820/1/0714.jpg

  1. http://cbth.uh.edu/outreach/reports/Dengo_memorial.pdf y https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es

2. https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es

3. http://wikimapia.org/263503/es/Antiguo-Viaducto-1

4. https://www.researchgate.net/figure/Figura-III10-Colapso-del-edificio-Mijagual-Valois-1967_fig9_339656348