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1965• Edificio Tisabel

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1965•  Se concluye la construcción del Edificio Tisabel, ubicado en la Calle El Refugio, Urbanización Santa Fe Sur, diseñado por José Miguel Galia y edificado por el ingeniero Livio Black.

El edificio está en una parcela aislada, construido en un terreno con una fuerte pendiente, muy cercano al trazado de la Autopista de Prados del Este; tiene 11 pisos, con dos apartamentos en cada uno, que sólo se ofrecieron para alquilar. Todos los apartamentos disfrutan de una excelente vista sobre El Ávila.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 464

Ramón González Almeida (1923-1994), aunque ha sido considerado como uno de los arquitectos latinoamericanos de mayor relevancia de su generación, ha pasado relativamente desapercibido para quienes han ido construyendo la historia de la arquitectura tanto en su país natal (Paraguay) como en el que lo acogió hasta su muerte (Venezuela). Repasar, aunque sea someramente, su trayectoria y pensamiento nos permitirá contextualizar la obra que protagoniza nuestra postal del día de hoy: el Edificio 10-18.

1. Vista aérea de Asunción y su puerto en 1929.

Los estudiosos de la vida y obra de González Almeida (en particular nos guiaremos por el texto «Tres viviendas, tres países. Aproximación formal a la arquitectura de Ramón González Almeida» de Julio Diarte, Elena Vázquez y Laura Ferrés, publicado en la Revista AUS, nº 29, 2021), señalan que nació en Asunción el 12 de marzo de 1923. Realiza estudios de secundaria en el Colegio Internacional de su ciudad natal y al finalizarlos se muda al Uruguay (1939) donde inicia su formación académica en la la Facultad de Arquitectura (Farq) de la Universidad de la República (UDELAR). En 1945 recibe el grado de arquitecto teniendo como tutor a Julio Vilamajó (1894-1948) y engrosa las filas de la generación de arquitectos paraguayos que egresaron de esta universidad entre 1929 y 1947, aproximadamente, la cual contribuyó en la creación de la primera facultad de arquitectura del país y la formación de las bases para el impulso de la arquitectura como profesión y escuela de pensamiento.

2. Juan María Aubriot y Silvio Geranio. Edificio Central de la Universidad de la República (UDELAR), Montevideo, 1911.
3. Montevideo en 1936. Vista aérea de la Ciudad Vieja. Del centro a la izquierda: Plaza Independencia y Palacio Salvo.

González Almeida vuelve al Paraguay en 1945 donde realiza algunas intervenciones principalmente urbanas trabajando en el Ministerio de Obras Públicas y para la dirección de Obras de la Municipalidad de Asunción donde Homero Duarte designó en 1946 como director de División de Estudios y Proyectos. Allí permaneció hasta el año 1947 cuando, a causa de la Guerra Civil en Paraguay, tuvo que retornar a Uruguay.

4. Ramón González Almeida junto a Homero Duarte y Natalio Bareiro. Propuesta para concurso de Viviendas Obreras, 1946.

Durante ese breve tiempo en su país González Almeida participó junto con los arquitectos Homero Duarte y Natalio Bareiro (ambos egresados de la Farq-UDELAR en 1943), en dos proyectos: el diseño de una serie de plazas públicas para la Municipalidad de Asunción y un concurso de arquitectura para viviendas obreras organizadas por el gobierno central en 1946. “A pesar de que la estancia de Ramón González Almeida en Paraguay luego de su graduación fue muy breve, la misma ofrece algunas pistas sobre su enfoque durante sus primeros años como arquitecto. Particularmente, llama la atención su interés en el diseño de proyectos de arquitectura pública cuando esta era una situación muy inusual para los pocos arquitectos locales. Este interés por el diseño inteligente que obtiene el mayor provecho con los mínimos recursos se incrementará más adelante…”, señalarán Diarte, Vázquez y Ferrés.

5. Román Fresnedo Siri y Mario Muccinell. Edificio de la Facultad de Arquitectura (Farq) de la Universidad de la República (UDELAR), Montevideo, 1947.

En Uruguay, donde permaneció entre 1947 y 1955, González Almeida, inició en 1952 su carrera docente en la Farq-UDELAR en el taller de Carlos Gómez Gavazzo, un reconocido arquitecto moderno uruguayo que colaboró con Le Corbusier entre 1933 y 1934. Su condición de profesor exigente y riguroso fue reconocida por sus discípulos y en particular por Rodolfo López Rey quien lo consideró clave en su formación orientándolo en creatividad, coherencia y preocupación por el orden estructural: “Una de las cosas que yo aprendí con él fue el concepto de la estructura. Él era muy estricto en marcar una dirección, un orden que se manifieste en todos los aspectos del proyecto, y eso lo reforzó en la idea de estructura. Establecía que ese orden debía mantenerse y ser reconocible”, expresó López Rey en una entrevista personal del año 2013.

Diarte, Vázquez y Ferrés resaltan que el reconocer la estructura como representación de la construcción y a la vez como manifestación sensitiva de la configuración interna de la obra, permite ver en González Almeida una total sintonía con lo que Helio Piñon califica como una de las condiciones inherentes del proyecto moderno, aspecto que ratifica en 1954 al expresar en un breve artículo titulado “Casa de Verano”, publicado en la revista Centro de Estudiantes de Arquitectura, con precisión y contundencia: “La creación arquitectónica impone una correspondencia íntima entre todos sus elementos”, lo cual constituye la base de su desempeño como docente, como investigador y como proyectista.

6. Luis García Pardo junto con Federico García y Ramón González Almeida. Propuesta para concurso del Seminario Arquidiocesano de Montevideo, Uruguay, 1954.

También en 1954 participará acompañando a Luis García Pardo (maestro de la arquitectura moderna uruguaya) en la elaboración de la propuesta para el concurso del Seminario Arquidiocesano de Montevideo, clara muestra de su convicción en el trabajo colaborativo que sostendrá a lo largo de toda su trayectoria. De su etapa en Montevideo también data la apertura de una oficina propia en la que se incorporará su discípulo, el ya mencionado Rodolfo López Rey.

7. Primera página y una de las páginas interiores del nº1 del semanario Marcha, 23 de junio de 1939.

Entre 1954 y 1956, González Almeida participó activamente como director de la página “Ciudades y Casas” del semanario Marcha con el que gana un gran reconocimiento como crítico de arquitectura. Sus artículos marcan una clara visión del compromiso social que debe tener el arquitecto, el rechazo a la arquitectura compositiva volumétrica y de estilos, y la importancia de concebir una arquitectura mesurada, austera y racional oponiéndose a las obras lujosas y desproporcionadas que se construían en las zonas exclusivas de Montevideo.

8. La Casa Monagas, Las Acacias, Caracas (izquierda) y el edificio sede del Banco Metropolitano, Dr. Paúl a Salvador de León, Caracas (derecha), dos obras de Vegas & Galia que se inauguran en 1956, cuando González Almeida llega a Venezuela invitado por José Miguel Galia.

En 1955, González Almeida se traslada a EE.UU. donde realiza estudios de post grado en el II Exchange Program, School of Architecture and Allied Art, University of Oregón y de allí, a finales de 1956, llega a Venezuela invitado por el arquitecto José Miguel Galia (1919-2009) a sumarse a la oficina que tenía en sociedad con Martín Vegas (Vegas & Galia), creadora de obras icónicas dentro de la arquitectura moderna de Caracas.

9. Julio Vilamajó (1894-1948), maestro de Ramón González Almeida y José Miguel Galia en la Facultad de Arquitectura (Farq) de la Universidad de la República (UDELAR), Uruguay. Vilamajó en 1947 fue seleccionado como parte del grupo de diez arquitectos consultores internacionales elegido por el coordinador del proyecto, el arquitecto estadounidense Wallace Harrison, para la Sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. Formaron parte del equipo Le Corbusier y Oscar Niemeyer quien junto a Vilamajó serían los dos únicos latinoamericanos del grupo.

De la relación entre Galia y González Almeida conviene abrir un paréntesis en virtud de varias coincidencias que los acercan. En primer lugar, ambos (uno argentino y el otro paraguayo) se formaron como arquitectos en Uruguay en la Farq-UDELAR, egresando el primero en 1944 y el segundo en 1945. Además de coincidir en el proceso formativo, ambos tuvieron la guiatura del ya mencionado e importante arquitecto uruguayo Julio Vilamajó quien les dejó una marcada impronta. Otra afinidad se encuentra en el hecho de haber terminado migrando ambos a Venezuela (Galia en 1948 y González Almeida en 1956) para quedarse definitivamente en el país hasta sus respectivos fallecimientos. Por tanto, como viejos conocidos que eran, no fue casual la invitación que Galia le hiciera a González Almeida para venir a Venezuela que apuntamos en líneas anteriores.

10. La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (c.1958).

Otro factor de coincidencia hará que los dos arquitectos desarrollen su carrera docente en la Escuela de Arquitectura de la UCV: Galia desde 1951 como profesor de paisajismo, siendo en 1953 uno de los fundadores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV; González Almeida ingresará en 1958 en el Taller de Composición conducido por Galia. Luego, ambos por separado, serían directores de sendos Talleres que llevaban sus nombres (el de González Almeida desde 1962) y como tales participarán activamente en el proceso de Renovación Académica que se iniciaría en 1969 y finalizaría en 1971 cuando, al reestructurarse la Escuela de Arquitectura, los Talleres serán sustituidos por Unidades Docentes.

11. El Departamento de Composición Arquitectónica en 1968, un año antes del inicio del proceso de Renovación Académica de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV.

A partir de entonces Galia continuaría dando clases de diseño e intentaría crear (sin lograrlo) el Instituto de Arquitectura, mientras González Almeida dará vida, junto a Augusto Tobito y José Balbino León al Departamento de Acondicionamiento Ambiental, aprobado en junio de 1971 por el Consejo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, convirtiéndose en la primera vez que una institución académica de América Latina incorporaba en sus planes de estudio los temas de la ecología y el ambiente. Con el mencionado antecedente, en 1977 se impulsará la creación del Cenamb (Centro de Estudios Integrales del Ambiente) ente pionero en la investigación sistémica del ambiente en Venezuela, integrando las ciencias sociales, naturales y las humanidades.

Intercalada a su actividad docente, Galia y González Almeida también participarán por separado en 1962 en el concurso internacional para la Torre Peugeot, Buenos Aires, junto a otros 7 arquitectos y equipos venezolanos que figuraron entre los 226 trabajos entregados.

12. Entrega final en uno de los Talleres de Composición de FAU UCV. Años 1960.

De la etapa de González Almeida como profesor en la FAU UCV, en la que a su experiencia previa en Montevideo signada por jerarquizar la estructura como un orden que se manifieste en todos los aspectos del proyecto, se sumó la preocupación por temas medioambientales, Beatriz Sogbe en “Gego: una nueva visión a su obra plástica y docente”, artículo publicado en la revista arbitrada SituArte, nº 13, 2012 subrayará: “Hay que destacar las características personales de este hombre generoso en prodigar saber y sin ningún tipo de ambiciones crematísticas. Severo, de muy poco hablar, exigente consigo mismo y con los que tutoreaba. Su sola presencia imponía respeto. Fue un hombre que enfatizaba sobre la importancia de la economía de medios, el uso racional de los elementos arquitectónicos y el correcto uso del clima y la ecología. Con González no se podía hablar, sin saber lo que se decía. Una mirada suya podía ser demoledora. Un hombre en exceso ordenado, que al llegar los profesores, al inicio del semestre, tenían perfectamente organizados cuales serían los lineamientos del taller”. Y continuará: “El taller González Almeida era uno de los más rigurosos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. O quizás el más riguroso. En ese taller se proveía además de asesores estructurales, para los alumnos desde tercer semestre ya que los primeros semestres eran preparatorios”.

“Hombre de una vastísima cultura y de una sensibilidad fuera de contexto”, González Almeida, para Sogbe, “…insistía en abrir la mente de los estudiantes. Concedía importancia a la visión multidisciplinaria en la participación de los docentes, que no solo fueran arquitectos, sino también de otras disciplinas. Para los primeros semestres insistía en la racionalidad y el entendimiento de las estructuras”.

13. Trabajo final de grado del arquitecto Joel Sanz Pino realizado el año 1970 en el Taller González Almeida bajo su tutoría.

De acuerdo con el testimonio de sus discípulos, González Almeida como jefe de taller solo corregía a los alumnos de décimo semestre, momento en el que para ellos se revelaba su gran nivel como como profesor. “Un hombre de muy pocas palabras, pero que sabía explicar con unos bocetos y frases orientadoras, sus ideas. Sus alumnos lo evocan siempre corrigiendo, con muy pocas palabras, con frases certeras y un lápiz rojo para señalar los errores conceptuales. González fue profesor de muchas generaciones de arquitectos talentosos”. Entre ellos habría que resaltar la figura de Joel Sanz Pino cuyo trabajo de grado, terminado en 1970 (guiado por González Almeida), que consistió en diseñar un sistema de objetos móviles realizado en plástico que sumaba vivienda y servicios para personas que se dirijan a zonas recreacionales estratégicamente ubicadas en el país que disfrutarían de estancias de más de un día, obtuvo una calificación de 19 puntos, honor que le fue reconocido en el acto de graduación.

14. Ejercicios realizados por alumnos de la Cátedra de Composición Básica, FAU-UCV (1960-1962).

Gego, quien sería profesora en la FAU UCV entre 1958 y 1966, pasando de enseñar acuarela y gouache en el curso básico de arte a dar clases de composición básica en el Taller de González Almeida desde 1962, iniciará, tras renunciar en 1966, su obra tridimensional: Para Sogbe, “la experiencia que ella traía de Alemania, las conversaciones con los alumnos, la severidad de González Almeida, la asesoría de los estructuristas Martin Meiser y Alberto Scremin, e incluso los trabajos finales de los alumnos le dieron luces de un camino que ella vio para un desarrollo plástico. No en balde, a partir de 1969, ella presenta la reticuláreaambiental que significa el inicio de un trabajo tridimensional que marca una línea cruzada en su trabajo”.

15. Ramón González Almeida. Casa de verano en Cantegril, Punta del Este, Uruguay, 1952.
16. Ramón González Almeida. Vivienda González en Asunción, Paraguay, 1965.

En lo que corresponde a su actividad como profesional de la arquitectura, teniendo como fuente el Archivo de González Almeida y del CIDi (Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación) de la FADA UNA (Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción, en Paraguay), Diarte, Vázquez y Ferrés han contabilizado hasta 38 obras, estudios y proyectos realizados entre 1945 y 1992, de los cuales 25 se llevaron a cabo en Venezuela distribuidos entre 7 viviendas unifamiliares, 4 edificios multifamiliares, 7 estudios y propuestas de carácter recreacional y ambiental, la participación en 2 concursos, 2 centros culturales, 1 escuela industrial, 1 urbanización residencial y 1 teatro.

17. Ramón González Almeida. Casa Amarelis, Caracas, 1960.
18. Ramón González Almeida. Teatro Alberto de Paz y Mateos, Los Caobos, Caracas, 1967-70.

De entre ellos destacan: la Casa Amarelis, La Trinidad, Caracas (1960), el Concurso para la Torre Peugeot, Buenos Aires, Argentina (1962, en colaboración con Augusto Tobito), el Club Líbano-Venezolano, Prados del Este, Caracas (1965), el Teatro Alberto de Paz y Mateos, Los Caobos, Caracas (1967-70), el Concurso para el Teatro Teresa Carreño (1970), el Desarrollo de la UD-4 Caricuao, Caracas (1973), la Proposición de Análisis Ambiental para la explotación de la Faja Petrolífera del Orinoco (1976, en sociedad con los profesores José Balbino León y Augusto Tobito) y , particularmente, el Edificio 10-18 (1964), ubicado en la avenida Libertador con calle Buenos Aires, urbanización Las Palmas, Caracas, cuya vista desde el sureste engalana nuestra postal.

19. El Edificio 10-18 y su contexto inmediato.

Construido a sus propias expensas como primera etapa de un proyecto que contemplaba replicarlo en un terreno aledaño con frente a la avenida, el Edificio 10-18 (que toma su nombre del número de catastro de la parcela donde está construido), siguiendo con la línea de pensamiento de González Almeida que ya hemos expuesto, es una demostración de coherencia en cuanto al manejo talentoso de las variables urbanas que impone la ordenanza, acompañado de la búsqueda de una alternativa que combina calidad y recursos limitados.

20. Ramón González Almeida. Edificio 10-18. Corte en sentido norte sur (izquierda) y fachada sur hacia la avenida Libertador (derecha).

Actuando como proyectista, cliente, promotor e incluso de usuario, y quedando en deuda sobre el resultado final del conjunto que resultaría y su implantación en el sitio, el partido asumido arrojó una edificación de 16 niveles conformada por un semisótano para estacionamiento; basamento constituido por un nivel de acceso a 1,30 m. sobre la avenida Libertador, sobre el cual, existen otros dos niveles libres que sirven de espacio social para los residentes; 10 plantas tipo más otras dos manejadas como remate que obedecen a un esquema simétrico, con el núcleo de circulación en el centro (donde se muestra desnudo el ducto de basura), con dos apartamentos cada una (24 apartamentos en total), todos de igual área y un solo espacio rectangular que va de la fachada norte a la sur (planteado con posibilidad de ser dividido con mobiliario), con un generoso balcón cuyo cerramiento corredizo se desplaza sobre la fachada, incorporando la circunstancia a su lectura y cuya ubicación se alterna produciendo un atractivo ritmo en las fachadas norte y sur, resolviéndose los espacios de servicio (baños y kitchenette) de cada apartamento en las fachadas este y oeste.

21. Ramón González Almeida. Edificio 10-18. Plantas.

Como dirá Joel Sanz en la nota explicativa del edificio elaborada para la publicación La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, editada por el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU) y FONDUR en 1983, la obra cuenta con “…un esquema estructural elemental y una reducida y austera gama de materiales y equipos, que podrían presagiar un final monótono, pero que la singular habilidad con que son manejados estos recursos hace cambiar totalmente el resultado”.

22. Ramón González Almeida. Edificio 10-18.

Un dato de interés lo constituye el hecho de que las alturas de entrepiso y el dimensionamiento de la racional estructura en concreto armado a la vista que la conforma fueron contemplados como múltiplo de los bloques que se usaron como cerramiento, aprovechándose la diferencia entre la altura de la viga y el nivel inferior de la losa para producir el área justa de ventilación que requieren los ambientes internos.

23. El Edificio 10-18 en 1983 fotografiado por Ramón Paolini (izquierda) y en 2025 fotografiado por Jesús Yépez (derecha).

El edificio, singular a todas luces en una avenida plagada de soluciones convencionales, habla de la madurez de un arquitecto que con solo 41 años lo utilizó como vitrina para exponer sus convicciones sobre cómo debe enfrentarse un problema de arquitectura. Ello, sin embargo, no ha impedido que el edificio hoy se muestre prácticamente irreconocible dada la intervención indiscriminada que sus usuarios y propietarios han hecho de sus espacios y las repercusiones que ello ha tenido sobre sus fachadas.

24. Artículo de Alberto Sato titulado «‘Mejorar’ las arquitecturas» dedicado a Ramón González Almeida, publicado en la página de arquitectura del diario Economía HOY el sábado 30 de mayo de 1992.

Dicho proceso de canibalización (que otros califican de “ranchificación”), al cual las edificaciones caraqueñas muy difícilmente pueden escapar, es considerado por el propio González Almeida como “mejoramientos” naturales, según le confesó a Alberto Sato (Economía HOY, 30 de mayo de 1992), cuando le preguntó acerca de la dificultad de reconocer sus edificios dentro del paisaje urbano de la ciudad. Para el maestro paraguayo, armado siempre de una abrumadora lógica, toda obra una vez concluida y puesta en uso sufre de lo que se puede denominar como “extrinsecación social”, pasando a convertirse el algo ajeno a su autor. Situación, por cierto, muy a tono con la vida moderna donde, según Sato, “los objetos y las ideas se presentan vulnerables y adquieren carácter transitorio” en medio de una cultura que “fagocita todo intento de estabilidad”. Sin embargo, el valor de la obra de González Almeida radica en que al no ofrecer resistencia a esta condición sino más bien enunciándola, se convierte en una verdadera provocación.

25. Ramón González Almeida.

Ramón González Almeida, quien falleció en Caracas el 11 de julio de 1994, hizo su reválida de título en la FAU UCV en la promoción 11B / 1961. Su obra, “vulnerable”, realizada con disimulo en momentos en que el país se llenaba de grandes edificios y que en la casi totalidad de los casos ha sido “mejorada”, habla según palabras de Sato, de un arquitecto con una “visión holística tan incontrolable como la sencillez de su arquitectura”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 20, 21 y 22. La vivienda multifamiliar / Caracas 1940-1970, Instituto de Arquitectura Urbana (IAU)/FONDUR. 1983.

1. JORGE RUBIANI (https://www.jorgerubiani.com/asuncion-de-todos-los-tiempos/zb0iayf9fre1azjbadxov4ognumyrz)

2. Montevideo Antiguo (https://www.montevideoantiguo.net/universidad-de-la-republica/)

3. Centro de Fotografía de Montevideo (https://cdf.montevideo.gub.uy/catalogo/foto/0311fmhe)

4, 6, 15, 16 y 17. Julio Diarte, Elena Vázquez y Laura Ferrés. «Tres viviendas, tres países. Aproximación formal a la arquitectura de Ramón González Almeida». Revista AUS , nº 29, 2021.

5. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/885266/clasicos-de-arquitectura-facultad-de-arquitectura-universidad-de-la-republica-roman-fresnedo-siri-y-mario-muccinelli?ad_medium=gallery)

7. Internet Archive (https://archive.org/details/marcha-n.-1-23-jun.-1939/page/28/mode/2up)

8. Alberto Sato. José Miguel Galia. Arquitecto, Ediciones del Instituto de Urbanismo/FAU/UCV, 2002

9. Nómada (https://nomada.uy/guide/view/authors/2555)

10 y 11. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

12. LA ESCUELA (https://laescuela.art/es/campus/library/essays/villanueva-el-arquitecto-el-maestro-y-las-notas-docentes-macia-pinto)

13. Revista PUNTO, nº44, octubre 1971.

14. LA ESCUELA (https://laescuela.art/es/campus/library/conversaciones/un-solido-nucleo-de-razonamientos-con-ruth-auerbach)

18. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

19. Capturas de Google Earth.

23. @arquitecto_simongonzalo (https://www.instagram.com/p/DGlW3dGpBk6/?img_index=3)

24. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

25. Ramón González Almeida (https://prezi.com/1eweak8a-yd3/ramon-gonzalez-almeida/)

1963• Edificio El Progreso

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1963•  Se termina la construcción e inicia la venta en régimen de propiedad horizontal del Edificio El Progreso, ubicado en la esquina de la Av. Victoria (hoy Presidente Medina) con la Calle El Progreso, Urbanización Las Acacias, diseñado por el arquitecto José Miguel Galia.

El edificio de planta rectangular, de 14 pisos de altura, tiene una planta de comercio (por debajo del nivel de la avenida), una planta libre en la que se encuentran los ascensores, la escalera, los servicios generales, la conserjería y el estacionamiento, al cual se accede lateralmente por la Calle El Progreso.

Galia distribuye claramente el apartamento en tres áreas, la del acceso y servicio, la social y la privada. Esto criterio se repite en cada uno de los 24 apartamentos del edificio. Al entrar esta ubicada la cocina, el lavandero y un área de faena. Enfrente una habitación con baño incorporado que bien puede ser utilizada como dormitorio o estudio.
La segunda área, la social, está compuesta por el comedor con acceso desde la cocina y el salón con un balcón, dispuestos con orientación norte-sur lo cual facilita la ventilación cruzada y una buena iluminación.
En la tercera área, con independencia y privacidad, el arquitecto dispuso 3 habitaciones, la principal con un sanitario incorporado y dos habitaciones más compartiendo el sanitario.

La estructura del edificio fue realizada en concreto armado dejando columnas, vigas y antepechos de los balcones a la vista, sobredimensionando estos últimos para que produzcan protección solar a el balcón del apartamento inferior. Los cerramientos fueron revestidos en el exterior con ladrillos de arcilla dejados en obra limpia.

HVH

 

1998• Centro Otassca (Caracas Teleport)

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1998•  Se concluye la construcción del Centro Otassca (Caracas Teleport), ubicado en un terreno con frentes hacia el Paseo Colón y la Transversal Colón, urbanización Maripérez, Caracas, diseñado por los arquitectos José Miguel Galia y Alfredo Sucre Fabre, con la colaboración de Magalí Ruz Brewer. Se trata de un conjunto que estaría integrado por dos edificios, uno al norte de la parcela y en el sur, el que se llegó a construir. El edificio realizado tiene 15.256 m2, descansa sobre seis niveles de estacionamiento, compartidos en tres niveles por comercios, que conforman un «mall» de triple altura, atravesado por un fuerte eje de circulación, concebido para vincular los dos edificios del conjunto. Sobre el último nivel de estacionamiento se ubicó una planta neutra en la cual están los equipos de aire acondicionado y sobre éstos, la torre de oficinas de once pisos.

El edificio ocupa la totalidad de la superficie de la parcela, concentrando los servicios hacia su fachada oeste y dejando unas hermosas y largas visuales urbanas hacia el norte, este y sur. El juego y fragmentación volumétrica del edificio fue característico de los últimos proyectos desarrollados por el Dr. Galia.

El Centro Otassca obtuvo en el año 2000 la certificación de edificio inteligente que otorga la World Teleport Association, al ser único edificio de Venezuela que reúne cuatro tecnologías de enlace y transmisión de datos: ISDN; IP; V.35; y Satelital. Todas sus oficinas cuentan con acceso a Internet banda ancha a través de conexión de fibra óptica, además de disponer de conexiones para microondas, red paralela eléctrica para sistemas UPS y aterramiento. Razón por la cual en el año 2008 fue adquirido por el gobierno nacional para sede por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

HVH

¿SABÍA USTED…

… que el 9 de diciembre de 1925, con el nombre de Parque Sucre, es inaugurado el Parque Los Caobos?

Desde la creación en 1873 del Parque El Calvario (que llevó originalmente el nombre de Paseo Guzmán Blanco -ver Contacto FAC 302 del 11-12-2022-), a Caracas no se le había dotado de otro espacio que tuviera tales características, hasta que en 1925 el gobierno nacional encabezado por Juan Vicente Gómez decide, vía expropiación, hacerse de parte de los terrenos de la hacienda “La Industrial” propiedad de Don José Antonio Mosquera (también identificada en algunos planos del siglo XIX como “La Guía”), viejo fundo colonial que marcó durante mucho tiempo el límite hacia el este del casco central de la ciudad, para convertirlo en un parque.

1. Detalle del Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1875 donde se identifica a la derecha abajo como «Hacienda La
Guía» el lugar que ocuparía el Parque Los Caobos.
2. Detalle del Plano de Caracas de 1906 de Ricardo Razetti donde puede verse el espacio que ocuparía el Parque Los Caobos entre el rio Anauco al oeste, el Camino a Petare al norte, la quebrada Maripérez al este y el río Guaire al sur con la Quebrada Honda en el centro.

De acuerdo a lo recogido por María F. Sigillo en su blog Caracas en retrospectiva el viernes 28 de octubre de 2011 (http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html): “El parque ‘Los Caobos’ … en 1810 era una hacienda cacaotera administrada por unos franceses que la abandonaron posteriormente. Dos años más tarde, las tropas realistas pasaron a ocupar la plantación siendo su dueño Gerardo Patrullo, quien realizó algunos cambios e incluso izó en el centro de la hacienda la bandera de España. Luego, cuando se libró la batalla de Carabobo, Patrullo huyó, y los familiares de Ambrosio Plaza, quien murió en batalla, pasaron a ser los propietarios por orden del entonces Presidente José Antonio Páez. (…) Para 1865 estaba en ruinas esa hacienda y es así que vendieron el terreno por diez mil pesos a los hermanos Bernardino y José Antonio Mosquera (quienes) la convertirán en hacienda de café y para la conveniente sombra protectora los nuevos dueños se encargaron de sembrar caobos traídos de Santo Domingo. (…) Al morir los propietarios, sus herederos decidieron vender el terreno a un consorcio extranjero para hacer allí una urbanización; sin embargo, en 1925, el general Juan Vicente Gómez para evitar que fueran talados sus árboles, expropió la hacienda por cuatrocientos mil bolívares y la transformó en “Parque Sucre”, en homenaje al Gran Mariscal Antonio José de Sucre, el recordado y ejemplar Mariscal de Ayacucho” a los 101 años de la conmemoración de la decisiva batalla con la que se selló la independencia de Perú y se puso fin al dominio español en América del Sur.

Por tanto, las tierras donde se creó el parque, ubicadas entre las quebradas de Anauco y Maripérez atravesadas por la Quebrada Honda, limitadas al norte por la prolongación de la avenida Este 2 (antiguo “Camino a Petare”, “Camino de Oriente”, “Carretera Oriental” o “Camino de Sabana Grande”, hoy en día Bulevar Santa Rosa o Amador Bendayán) y al sur por el río Guaire, estuvieron desde antaño sembradas de enormes caobos, árbol cuyo nombre las empezó a dotar de una identidad que con el tiempo se ha impuesto como su denominación más común.

Así, en los terrenos ya señalados, Gómez, radicado en Maracay desde donde despachaba como presidente, al inaugurar el parque tomó una de las pocas decisiones que lograron beneficiar abiertamente a la colectividad caraqueña que, como se sabe, le era en cierta medida hostil y a la que poco atendía a la hora de construir las obras públicas que necesitaba.

3. Detalle del Plano de Caracas de 1929 de Ricardo Razetti donde se puede ver el trazado de las vías internas que tenía el Parque Sucre o Los Caobos
4. Postal que muestra la avenida Mosquera o Los Caobos (c.1936).

Durante muchos años el lugar estuvo atravesado por una vía (prolongación primero de la avenida Este 4 y luego de la avenida México) que lo dividía en dos y que comunicaba de forma directa el centro de la ciudad con población de Sabana Grande, cuya “calle real” luego se prolongaba para conectar las haciendas ubicadas al este del valle llegando hasta Petare. Dicha arteria pavimentada en 1933, sería denominada en 1937, bajo la presidencia de Eleazar López Contreras, como avenida Mosquera pero se conoció más popularmente (al igual que el parque) con el nombre de avenida Los Caobos.

Más adelante, siendo presidente Isaías Medina Angarita, en 1943, el espacio público sería donado por la nación a la Municipalidad del Distrito Federal, momento en que abarcaba alrededor de 22 hectáreas ubicadas en su mayoría al este (14) en la Parroquia El Recreo y el resto al oeste (8) en la Parroquia La Candelaria. Actualmente ocupa 17,62, donde están sembrados más de cuatro mil árboles.

5. Diversas imágenes del Parque Los Caobos de los años 1930, 1940 y 1950.
6. Detalle del Plano de Caracas Monumental de Ramón Sosa de 1936 mostrando el trazado interno del Parque Sucre o Los Caobos.

El parque, más allá de su exuberante vegetación, que sepamos, no fue objeto de un proyecto que contemplara el desplazamiento de la gente que se movía a pie en su interior. Sin embargo, apelando a los planos de Caracas de Ricardo Razetti (1929) y de Ramón Sosa (1936) puede notarse la presencia de una serie de ejes en diagonal que, partiendo de la Plaza Mohedano (luego Plaza Morelos) al norte y la rotonda del Puente Mohedano al sur, configuraban junto a la prolongación en su interior de las avenidas Este 6 y Este 8 una red que en sus inicios permitió la incorporación del vehículo el cual posteriormente sería desviado a su periferia. Hannia Gómez en el texto “Primera fila” publicado en su blog Desde la memoria urbana el 21 de marzo de 2019 (http://hanniagomez.blogspot.com/2019/03/primera-fila.html), apuntará al respecto: “… el año de 1911, dibujándose sobre el sombreado territorio con aires de utopía, campea un reticular urbanismo surcado de diagonales. La diagonal originaria es la que traza más al oeste el río Arauco (sic.) en el plano; las demás replican su ángulo o son sus desdoblamientos. El corazón de este diseño es una circular ‘Plaza Mohedano’ (hoy Plaza Morelos). A la nueva plaza la atraviesa una calle que viene desde el Centro Histórico a la altura de la vieja Plaza de la Ley, que irá a convertirse en el eje de lo que ahora se llama por vez primera “Los Caobos”. Es así como nace una de las perspectivas más memorables y amadas de Caracas…”.

Dicha red serviría para marcar luego las rutas peatonales mientras se mantenía el tránsito automotor en el interior del parque por el eje de la avenida central.

Es interesante por demás notar la consideración de “respeto” que tuvo para con el parque recién creado la propuesta contenida en el Plan Rotival de 1939 al cual, no obstante, rodeó de vías que lo aislaban en cuanto a su accesibilidad peatonal. De 1939, también, es el informe-diagnóstico de carácter científico elaborado por el ambientalista Henry Pittier en relación a la mortandad de los caobos y de otros árboles del parque, a partir del cual se realizan los primeros trabajos de mantenimiento y se aplicaron los correctivos ambientales, hídricos, embaulamiento de cloacas, limitación de circulación de vehículos, eliminación de concretos y distanciamiento de dos a cinco metros entre árboles.

7. Vista del Parque Los Caobos desde la Plaza Morelos con los museos de Bellas Artes y Ciencias Naturales dispuestos flanqueando el acceso y marcando el inicio de la avenida Mosquera o Los Caobos (años 50 del siglo XX).

Igualmente, conviene señalar que por aquellas fechas se empezó a dar gran importancia urbana a la entrada al parque desde el oeste. Prueba de ello lo evidencia la construcción, por un lado, del Museo de Bellas Artes (1935-1938) y, por el otro, del Museo de Ciencias Naturales (1936-1939), ambos proyectados por Carlos Raúl Villanueva, conformando ambos frente a sí un espacio circular al cual respondían en cuanto a sus respectivos planteamientos compositivos. Este será el germen para que el sector con los años termine agrupando el más importante núcleo cultural de la capital. Para que ello ocurriese se sumaron la adquisición de la quinta Ramia (Rafael Bergamín, 1941) sobre la Plaza Morelos para ubicar allí desde 1958 la sede del Ateneo de Caracas (cuya nueva sede se construirá al lado del Museo de Ciencias en 1979 según proyecto de Gustavo Legóburu), la ampliación del Museo de Bellas Artes (Carlos Raúl Villanueva, 1973) y la apertura en 1983 del Complejo Cultural Teresa Carreño (proyectado por Tomás Lugo y Dietrich Kunckel, ganadores junto a Jesús Sandoval del concurso convocado en 1971). Para más datos, en 1959 se había organizado un concurso de anteproyectos por invitación, para el diseño del edificio de la Biblioteca Nacional (ganado por Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos, no construido), el cual se ubicaría en terrenos del Parque Los Caobos, que serían los que luego ocupará el Teresa Carreño. Tanto para los museos como para el centro cultural, la relación con el parque se convertirá en una premisa de primer orden dentro de cada planteamiento.

8. Planta del proyecto de José Miguel Galia para la adecuación y refacción del Parque Los Caobos.

Será en 1959, ya en democracia, cuando se le encargue a José Miguel Galia tanto el Plan de Parques y Jardines Metropolitanos de Caracas como el proyecto de adecuación y refacción del Parque Los Caobos a instancias de Tomás Sanabria, a la sazón Presidente de la Junta Ejecutiva del ente contratante, lo cual permitirá a Galia plantear un proyecto integral para el espacio público y dentro de él la eliminación definitiva del paso vehicular por su interior.

Sobre el proyecto de Galia para remodelar el parque (quien contó para su realización con la colaboración de Susana Kovacs), cuya construcción se concluyó en 1969, habría que decir que, además de constituirse en una de sus más significativas realizaciones, forma parte de su preocupación por el paisajismo y el rol que el parque tiene dentro de la vida urbana, asuntos que el maestro uruguayo manifestó desde su etapa formativa y sus primeros años de ejercicio profesional. Al respecto, Alberto Sato señalará en el libro José Miguel Galia. Arquitecto (2002) cómo, inserto dentro de la red metropolitana de parques que sembraba de áreas verdes y de esparcimiento a toda la ciudad, el impacto de la obra de Los Caobos “no sólo atiende a su condición de espacio público de esparcimiento, sino que tiene la importancia urbana de cerrar el eje este de la avenida Bolívar, pero a la vez (introduce) en el epicentro del crecimiento contemporáneo de Caracas un parque pacífico, neutralizador del nervio expansivo de las construcciones. (…) A diferencia del Parque del Este, el trazado recto de sus circulaciones no sólo estaba determinada por la preexistencia de los ejes arbolados de grandes caobos, sino que respondía a un enfoque diametralmente opuesto a los criterios paisajísticos expresados por Burle Marx, cuya abundancia y riqueza vegetal colocaba a la naturaleza más que como interlocutor, como protagonista. Pero ello no significaba la eliminación de la vegetación, sino más bien su equilibrio con los ámbitos de circulación y recreación”.

9. Proyecto de José Miguel Galia para la adecuación y refacción del Parque Los Caobos. Izquierda: Vista del tratamiento del sector norte. Derecha: Cortes y fachadas de los edificios de servicios.

Y añadirá Sato: “En términos de la arquitectura de los edificios de servicios y las fuentes que equipan el conjunto, son volúmenes y figuras de concreto obra limpia que se ajustan a una geometría de ángulos agudos y abiertos, figuras romboidales manifestadas también en los salientes de ventanas que parecen seguir el curso de las vías peatonales, como parte de una totalidad urbana que es el parque, con la disposición de los servicios bajo el nivel del plano de las jardinerías cuyo propósito ha sido mantener el perfil vegetal de modo dominante. De esta manera, las direcciones de los trazados principales determinaron el diseño de todo el equipamiento”, e influyeron de manera importante en las decisiones geométricas que acompañaron el diseño del Complejo Cultural Teresa Carreño, agregaríamos nosotros.
Henrique Vera Hernández, Blanca Rivero y María Isabel Peña en la nota sobre el parque contenida en Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) complementarán con respecto al proyecto elaborado por Galia para Los Caobos: “En el diseño se conservaron las directrices viales e hidráulicas que se habían esbozado en 1910. En el cruce de caminos de su entrada se plantean diagonales hacia el río Guaire y hacia la calle real, con árboles alineados, generando una estructura de espacios en tres direcciones, desde la plaza circular de los museos hasta los espacios verdes de plaza Venezuela”.

10. José Miguel Galia. Izquierda y derecha arriba: Rediseño de la plaza Venezuela. Derecha abajo: Perspectiva del anteproyecto para la plaza de los Museos.

A Galia le correspondió también realizar el rediseño de la Plaza Venezuela (inaugurado en 1972), lo que le llevó a plantear entre el Paseo Colón y el río Guaire un espacio de recreación de 12.000 m2 con una nueva fuente (proyectada en colaboración con el ingeniero Santos Michelena), a sincerar su condición vehicular al proponer para aliviar el trayecto este-oeste la construcción de una trinchera y a trasladar al interior del Parque Los Caobos la fuente “Venezuela”, del escultor Ernesto Maragall en 1967, la cual se colocaría en el sector suroeste.

En 1977, momento en que ya era un clamor, Galia elaborará un anteproyecto para la plaza de los museos en la entrada oeste del parque el cual se asumió sólo parcialmente.

11. Fuente «Venezuela» de Ernesto Maragall.
12. Algunas de las obras de arte incorporadas al Parque Los Caobos.

A partir del traslado de la fuente de Maragall fueron apareciendo en el parque como parte de su ambientación diferentes obras escultóricas, como la pieza en mármol blanco que representa a Teresa de la Parra (de Carmen Cecilia Caballero de Blanch), la cual recibe al visitante en el ingreso desde la Plaza de los Museos y el Efebo de Maratón, obra donada por el Gobierno griego durante los años ochenta como símbolo de amistad y unión entre ambos pueblos. Luego, en 1998, dentro del proyecto denominado “Museo Ambiental Parque Los Caobos”, inaugurado en el sector norte, zona que colinda con el Colegio de Ingenieros (otro de sus importantes vecinos), se contempló la inclusión de propuestas escultóricas de una serie de artistas contemporáneos, entre los cuales destacan las obras de Marcos Salazar (Trompetilla para sordos), Gaudi, Esté (La centaura Justina o Caballo con ruedas), Julio Pacheco Rivas (Vuelo cruzado), James Mathisson (La otra mejilla o Pensador), Luis Alberto Hernández (Axis mundi), Felipe Herrera (Ícaro o Ángel caído), Sydia Reyes (El doblez), José Campos Biscardi (Encuentro apasionado). De 1996 serán las rejas y portones de valor plástico, diseñados por el arquitecto Miguel Acosta planteados como un sistema que brinda mayor seguridad a los usuarios y además limita y focaliza los accesos.

13. Arriba: Toma aérea donde se puede apreciar en el centro la importante masa vegetal conformada por el Parque Los Caobos y el Jardín Botánico separados por la autopista Francisco Fajardo. Abajo: Dos tomas del parque Los Caobos en la actualidad.

Junto al Jardín Botánico, el Parque Los Caobos conforma un importante pulmón vegetal ubicado en el centro geográfico del valle y nuevo centro neurálgico de la ciudad. Rompiendo la continuidad y voracidad de las construcciones caraqueñas, entre ambos suman una superficie de más de 60 hectáreas sólo atravesadas por el Paseo Colón, la autopista Francisco Fajardo y el río Guaire generando dentro del tránsito una notable pausa ajena al bullicio e intercalada entre los distribuidores viales que lo caracterizan.

El Parque Los Caobos sería objeto entre 2005 y 2008 de trabajos de restauración y revitalización a través de un proyecto que involucró a la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas vía la Corporación de Servicios Metropolitanos y el Instituto Metropolitano del Patrimonio Cultural de Caracas, mediante el cual se “procedió a realizar el control fitosanitario de todas las especies, restauró la Fuente Venezuela, el conjunto de esculturas, los espejos de agua, pavimentos de concreto; resembró especies, renovó el sistema de iluminación (interno y perimetral), rescató los módulos y áreas de servicios, incluyó nuevos parques infantiles y de adultos, igualmente se procedió a replantar las nuevas caminerías del museo ambiental”, de acuerdo a lo publicado en el blog de ASUDECAOBOS (http://asudecaobos.blogspot.com/2014/).

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html

2. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

3. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

4. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html

5. http://hanniagomez.blogspot.com/2019/03/primera-fila.html, http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html y Colección Crono Arquitectura Venezuela

6. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/

7. https://www.pinterest.com/pin/486107353527235250/

8 y 9. Alberto Sato. José Miguel Galia. Arquitecto (2002)

10. http://guiaccs.com/obras/plaza-venezuela-y-urbanizacion-los-caobos/, Colección Crono Arquitectura Venezuela y Alberto Sato. José Miguel Galia. Arquitecto (2002)

11. http://guiaccs.com/obras/parque-los-caobos/

12. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_1.jpg, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_2.jpg y https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_3.jpg

13. Google Earth y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… que el 15 de abril de 1955 se llevó a cabo la primera función en el Teatro del Este?

1. Teatro del Este. Vista del acceso desde el noreste con la Torre Polar al fondo (c.1955).

El conjunto Torre Polar-Teatro del Este le fue encargado en 1952 por la empresa que le da nombre (recordemos que Cervecería Polar se funda en 1941), encabezada por Lorenzo Mendoza Fleury, a la ya para entonces reconocida firma de arquitectos Vegas & Galia, con la finalidad de proveerla de una imagen corporativa impactante y acorde con el espíritu modernizador que vivía la capital de Venezuela así como de dotarla, dada la inclinación de Mendoza hacia el espectáculo de categoría, de un teatro que sirviera de escenario para montar y presentar varias obras y revistas así como a la exhibición de cintas cinematográficas.

2. Panorámica de la Plaza Venezuela y sus alrededores donde destaca la silueta del conjunto Torre Polar-Teatro del Este (c.1955).
3. Vegas & Galia. Vista desde el este (en fechas cercanas a 1960) del conjunto Torre Polar-Teatro del Este, Plaza Venezuela, Caracas (1953-1955).

Como señal de ello, Alberto Sato inicia su aproximación crítica a la edificación (incluida dentro de la categoría “Los palacios del trabajo”) en el libro de su autoría titulado José Miguel Galia. Arquitecto (2002), de la siguiente manera: “Cualquier relato de la arquitectura venezolana contemporánea menciona inevitablemente al conjunto Polar, que se ha constituido en un paradigma de modernidad y también de emulación metropolitana. Gozaba del privilegio de ser tan contemporáneo como el Seagram de Mies van der Rohe y la ciudad de Caracas, por lo tanto, era tan moderna como Nueva York”.

Aunque el mayor peso de los comentarios que Sato lleva adelante en la publicación están dirigidos al cambio sufrido sobre la marcha (y prácticamente por casualidad) en la envolvente de la torre (que pasó de tener sus fachadas este y oeste cerradas revestidas de ladrillo de arcilla y las norte y sur con protecciones solares, a estar recubierta en su totalidad con curtain wall), al impacto que ello produjo en el contexto donde se ubicó y a las polémicas que suscitó tanto positiva como negativamente en el mundo de la crítica arquitectónica del momento (desde Henry-Rusell Hitchcock hasta Juan Pedro Posani pasando por Francisco Bullrich), no deja de recordarnos algunas de las interpretaciones que enfatizan el contraste evidente en el tratamiento exterior de los dos volúmenes que forman el conjunto. Tal contraste, que aquivocadamente llegó a atribuírsele a las diferencias de formación y búsquedas entre Martín Vegas (graduado en M.I.T., Boston, a quien se atribuía el diseño de la torre) y José Miguel Galia (egresado de la Universidad de la República, Uruguay, quien se habría encargado del teatro), también se usó como excusa para establecer juicios sobre la presencia o no de la identidad nacional dentro de un edificio señero, pasando por alto que el proyecto con el que se inició la construcción de la obra mostraba total coherencia en el sistema estructural y uso de los materiales que se emplearían en ambas piezas, siguiendo las pautas seguidas para caracterizar el edificio El Municipal (1951).

4. Fachada del Teatro del Este.
5. Dos vistas de foyer original del Teatro del Este.

De tal manera, habría que decir que el Teatro del Este (definido como “cine” en el programa inicial), se sumó a la condición volumétrica plasmada a través del cuerpo bajo de la torre de oficinas, buscándose con ambos acentuar el contraste horizontalidad-verticalidad que ya era característico de diversos conjuntos modernos y que tuvo en el Lever House (Nueva York) de Skidmore, Owings and Merril un ejemplo paradigmático. Asimismo, el cuerpo bajo de la torre y el teatro se conectaban a través de un puente que fungía de articulador desde donde se podía acceder, siendo este un complemento de la amplia escalera central ubicada en su frente hacia la avenida Lima, la cual se constituye en su entrada principal.

Diseñado con base en una estructura aporticada de concreto armado postensada con vigas exteriores a la vista (la primera construida en el país), calculada por el ingeniero italiano Riccardo Morandi (diseñador del Puente Rafael Urdaneta sobre el Lago de Maracaibo y del Viaducto Puente República), sería luego realizada por sus colegas locales Otaola y Benedetti a través de la empresa Precomprimido C.A. El teatro disponía de una capacidad para 1242 asientos -todas butacas de lujo- (769 en la platea y 473 en el balcón), “que lo convertía en una de las salas de espectáculos más grandes y modernas de la ciudad, sólo comparable con el cine La Castellana de 1952”, afirmará Sato. La superficie exterior del volumen estaría revestida cuidadosamente con ladrillos de arcilla lográndose con ello una textura que le otorga la calidez propia del material.

6. Izquierda: Acceso al Teatro del Este (c.1955). Derecha: Conjunto Torre Polar-
Teatro del Este. Planta mezzanina.
7. Interior de la sala original del Teatro del Este.

El teatro se inauguró el 19 de abril de 1955, con la presencia del dictador Marcos Pérez Jiménez, como teatro en vivo con Pilar López y su Compañía de Danza Ballet Español. Proyectó su primera película el 11 de octubre de 1955: “The Seven Year Itch” con Marilyn Monroe. A partir del 13 de septiembre de 1956 se convirtió en «Cinerama» y continuó proyectando películas de ese formato de 3 proyectores actuando simultáneamente hasta el 2 de octubre de 1960.

“La tradición artística que obligaba todo lugar público en la tradición moderna venezolana, se resolvió en el frontón de la fachada del teatro con el mural bajorrelieve de Carlos González Bogen y policromías de Alejandro Otero; otra escultura de Bogen (hoy desaparecida), emplazada en el pequeño jardín de acceso, conformaban un fragmento de integración plástica que por esos años había enriquecido y también caracterizado a los espacios arquitectónicos internos y externos”, afirmará Sato.

Con el tiempo, dentro del conjunto, también fue habilitada, echando mano de la posibilidad existente de contar con acceso independiente, una pequeña sala ubicada en el cuerpo bajo de la Torre Polar para abrirla al público ofreciendo cine de arte y ensayo que se conoció como el “Pequeño Teatro del Este”.

8. Imágenes del proyecto de remodelación interna del Teatro del Este (1985-1987).
Juan Carlos Parilli con la colaboración de Francisco Arocha y Tabaire Pérez.

Como se reseña en Crono Arquitectura Venezuela, tras treinta años de funcionamiento, “en 1985 se cierra el Teatro del Este habiendo sido una de las grandes salas de proyección de cine caídas en desuso y se acomete su remodelación por parte de los arquitectos Juan Carlos Parilli, Francisco Arocha y Tibaire Pérez, con estructura de los ingenieros Fuentes y Gallango. El proyecto de 3.900 m2 de construcción dividió la sala de espectadores en dos espacios de igual dimensión, creó una recepción, un bar-restaurante, locales comerciales, un centro de comida rápida y un bar con escenario, espacio para mesas y pista de baile. La nueva estructura, metálica, construida en el interior del teatro no tocó las paredes de ladrillo en obra limpia del edificio original”.

9. Vista exterior actual de lo que fue el Teatro del Este hoy ocupado por una
congregación religiosa.

Desde 2007 la congregación Iglesia Santuario G3D fundada por el pastor Rogelio Suárez fija como sitio de reunión para sus seguidores el Teatro del Este en donde se reúnen 600 personas cada domingo. A partir de entonces se encuentra protegido de los intrusos por una sólida cerca de metal que hoy define su frente hacia la calle.

10. La Torre Polar en fechas cercanas a su inauguración.

Como dato curioso vinculado al momento en que el conjunto Torre Polar-Teatro del Este entró en funcionamiento, al ser encuestados Vegas & Galia por los editores de la revista A, hombre y expresión en el nº3 (enero 1957), respondieron a las provocadoras preguntas “¿Creen Uds. que se debe estimular la búsqueda de los caracteres nacionales de nuestra arquitectura?» y «¿Sobre cuáles bases habría que plantear esa búsqueda?”, de manera clara, para nada complaciente y a tono con un momento en el que el profesionalismo era la medida del comportamiento de los arquitectos del país, de la siguiente manera: “La interdependencia y difusión de la cultura del mundo actual restan toda significación a una búsqueda de caracteres ‘nacionales’ en la arquitectura. Es nuestro criterio que la arquitectura es producto de factores de orden social, económico, tecnológico y regionales. (…) Por tanto, la aparición de caracteres nacionales en una arquitectura, de producirse, sería una resultante histórica”. Una muy interesante reflexión.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. https://twitter.com/Caracascuentame/status/1251229964265021442

4 y 7. http://mariafsigillo.blogspot.com/2015/04/teatro-del-este.html

5. https://precomprimido.com/project/teatro-del-este/ y http://mariafsigillo.blogspot.com/2015/04/teatro-del-este.html

6. https://www.pinterest.at/pin/290834088417170440/ y http://guiaccs.com/obras/torre-polar-y-teatro-del-este/

8. Revista Punto, nº 68, abril 2000

9. http://cinematreasures.org/theaters/16430

10. http://guiaccs.com/obras/torre-polar-y-teatro-del-este/