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¿SABÍA USTED…

… que el 1 de noviembre de 1948, luego de dos años de construcción y equipamiento, se inaugura el hotel El Conde?

En pleno proceso de “americanización” de los hoteles capitalinos, iniciada con la construcción del hotel Ávila (1942) y continuada con los hoteles Waldorf (1944), Potomac (1948) y Astor (1950), ubicados todos en San Bernardino, primer distrito petrolero de la ciudad según ha determinado Henry Vicente, El Conde levanta la mano para señalar que el casco histórico aún es una buena opción para invertir en ese negocio. Así aparece señalado en “Los tiempos hoteleros de Caracas en la memoria de Nikolajs Sidorkovs” (https://entrerayas.com/2016/06/los-tiempos-hoteleros-de-caracas-en-la-memoria-de-nikolajs-sidorkovs/).

Ubicado en la esquina del mismo nombre, el hotel El Conde se distinguió en su momento por ser el primero que se construyó en el país con una estructura hecha totalmente de hierro. Fue puesto en servicio con 135 habitaciones, salones para reuniones y servicios complementarios, tales como una agencia de viajes en el lobby que en los años 50 pasó a ser ocupada por la aerolínea Avensa, creada en 1943 y propiedad de la familia Boulton.

Junto al hotel Ávila, El Conde con el tiempo se fue ganado un sitio importante como hospedaje de políticos, diplomáticos, artistas internacionales y toreros. También se registra que Don Rómulo Gallegos, político y escritor venezolano, vivió allí por largas temporadas.

1. Izquierda: Louis Armstrong fotografiado en Caracas en una de sus presentaciones. Derecha: El escritor, político y ex-presidente de la República Rómulo Gallegos (1884-1969)
2. La compañía ‘Teatro Griego del Pireo’ con su gran actriz Aspasia Papathanassiou cuando se hospedaron en el hotel El Conde en 1965

Sin embargo, en el recuerdo de Sidorkovs resaltan dos hechos que detalla con precisión en su escrito de memoria. El primero tiene que ver con la llegada por primera vez al país del célebre trompetista, músico y cantante de jazz Louis Armstrong quien el 29 de noviembre de 1957, al dirigirse al hotel Tamanaco a registrarse, fue informado de que la instalación se encontraba llena. “Eran los tiempos en los cuales en Caracas, tanto en el Hotel Tamanaco, así como los cines Lido de El Rosal y el Broadway de Chacaíto no se admitían personas de raza negra. (…) Ante este bochornoso racismo impuesto evidentemente por los estadounidenses en un país en el que predominaban los mestizos y los mulatos, alguien tuvo la idea de trasladar a ‘Satchmo’ al Hotel El Conde, en el cual fue el reverso de la moneda, considerándolo Huésped de Honor, ya que en ese tiempo ya era una figura legendaria, le dieron la Suite Presidencial. Fue tan relevante este tratamiento, que cuando Armstrong regresó a principios de los años sesenta, una vez cambiado el Gobierno, en lugar del Hotel Tamanaco previsto fue directamente a Hotel El Conde”.

También rememora Sidorkovs cómo en el hotel que hoy nos ocupa “en octubre de 1965 se hospedó la compañía ‘Teatro Griego del Pireo’ con su gran actriz Aspasia Papathanassiou, que interpretó en griego los dramas de ‘Electra’ y ‘Medea’ en el Aula Magna de la UCV”.

Otro rasgo con el cual competía El Conde con el hotel Ávila era por realizar las mejores fiestas de Carnaval en sus suntuosos salones, acompañadas de los más conocidos artistas y orquestas de los años 50 y 60 del siglo XX.

La céntrica ubicación del edificio, lo cual ha hecho que aún sea muy visitado y requerido, obliga a adentrarnos en el origen del nombre de la esquina que ocupa y con ello repasar algo de su importancia dentro de la historia de la capital.

3. Imagen del siglo XIX de la esquina de El Conde viendo hacia la esquina de Principal con la Catedral de Caracas al fondo. La primera casa a la izquierda es la del Conde de San Javier y la segunda a la derecha es la del Conde de La Granja.

Es así que cuando aún Venezuela era colonia española, a finales del siglo XVIII “dos eran los condes de título nobiliario que vivían en la esquina de su nombre: Don Antonio Pacheco, Conde de San Javier y Don Fernando Ignacio de Ascanio, Conde de La Granja”, de acuerdo a lo apuntado en el blog “Caracas en retrospectiva” por María F. Sigillo (http://mariafsigillo.blogspot.com/2010/08/esquina-del-conde.html). El Conde de San Javier, vivía allí desde el año de 1732 y el Conde de La Granja desde 1795.

La casa del Conde de La Granja estaba situada en el sureste de la actual esquina del Conde en dirección hacia la esquina de Principal. De lo que se recoge del blog “Viajar y celebrar. Travel blog by Bea” (https://www.viajarycelebrar.com/single-post/2018/03/15/la-calle-m-c3-a1s-aristocr-c3-a1tica-de-caracas-de-la-esquina-el-conde-a-la-esquina-de-ca), “allí había vivido en el s. XVII su tío más famoso, el historiador y militar Teniente General José Oviedo y Baños, autor de ‘La Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela’. Don Fernando se mantuvo del lado del rey al momento de declararse la Independencia de Venezuela. En 1814, se dirigió al pueblo del Valle, en la entrada de Caracas, para entrevistarse con el terrible Boves y manifestarle su apoyo, pero fue fusilado allí mismo por las tropas del temible guerrillero. Su cuerpo fue enterrado el día 10 de julio del mismo año en la Catedral de Caracas, con el hábito de La Merced. (…) El Conde de la Granja no tenía herederos. La casa pasó a unos sobrinos y mucho después fue adquirida por la familia Boulton. Sería derribada hacia 1925 para la construcción de la parte norte del ‘Pasaje del Capitolio’, que todavía hoy existe. Los historiadores señalan que el portón de esta casa se dejó en pie al ser construido el pasaje, pero no sobrevivió a posteriores remodelaciones. En la esquina, a un lado del pasaje, se construyó en 1948 el famoso Hotel El Conde, que hoy en día sobrevive en el mismo lugar”.

4. Pasaje Capitolio cuya mitad norte ocupa el terreno donde se ubicaba la casa de don Fernando Ignacio de Ascanio, Conde de La Granja.

Sigillo, por su parte, complementa su explicación señalando que «Los cronistas dicen con justa razón que la ‘Esquina del Conde’ debía llamarse en propiedad de ‘Los Condes’», debido a que, como ya se señaló, frente a la casa solariega del Conde de San Javier, estaba situada la del Conde de La Granja. También en la misma tónica indica que “Hacia el norte estuvo situada la casa de los Condes de Tovar, cuyo título les fuera concedido el año 1771”, hoy transformada en el Edificio de Correos. De aquí que el trecho entre Conde y Carmelitas para algunos sea considerado como “La calle más aristocrática de Caracas”.

5. Izquierda: Portada de la casa del conde de San Javier, demolida. Derecha: Edificio de la Biblioteca Metropolitana de Caracas Simón Rodríguez (anterior sede del Ministerio de Educación), construido en el terreno que ocupaba la casona del Conde de San Javier.

El Conde de San Javier, “adquirió su título mediante el pago al rey de 22000 ducados ya que era un rico hacendado de las mejores vegas de café y cacao” y ocupó la casa situada justo en la parte noreste de la esquina en 1736, fecha en que termina de construirse. Posteriormente, “en esa casona se instaló la Junta Suprema de Caracas Conservadora de los Derechos de Fernando VII, el 20 de abril de 1810 y, en 1811, se congregaron en sus salones los Diputados del Primer Congreso de Venezuela. Muchos años después, en ella se encontraba la Imprenta Nacional, después ‘El Eco Venezolano’ y por último ‘El Nuevo Diario’, órgano de la dictadura de Juan Vicente Gómez. La mansión fue demolida en 1935 para que allí se construyera, según proyecto del ingeniero Guillermo Salas y por decreto de 1934, el Palacio de Agricultura, sede del Ministerio de Salubridad y Agricultura y Cría, edificio que en 1936 en vista de los cambios que se sucedieron en el país tras la muerte de Gómez, se destinará para ser la sede del Ministerio de Educación. Desde entonces es considerado uno de los símbolos del inicio de la modernización de la ciudad. Hoy en día es la sede de la Biblioteca Metropolitana de Caracas Simón Rodríguez, Área Ciencias Sociales y Humanidades”, reconversión terminada en 1983 que estuvo a cargo del arquitecto Lesmes Castañeda.

6. Publicidad del hotel El Conde de los años 1950.
7. Fotos recientes de las instalaciones del hotel.
8. Vista hacia el sur desde uno de los pisos superiores del hotel El Conde.

El hotel El Conde es vendido en el año 1973 a la Asociación Nacional de Hoteles de Venezuela (ANAHOVEN). En la actualidad, aún en plena actividad, tiene todas las comodidades de un hotel tres estrellas y goza de un buen estado de mantenimiento.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://caracascuentame.wordpress.com/2017/02/01/un-breve-paseo-por-aquella-caracas-de-5-estrellas/ y

2. https://entrerayas.com/2016/06/los-tiempos-hoteleros-de-caracas-en-la-memoria-de-nikolajs-sidorkovs/ y https://contrapunto.com/cultura/en-claves-estas-son-las-obras-de-romulo-gallegos-a-135-anos-de-su-nacimiento/

3. https://www.viajarycelebrar.com/single-post/2018/03/15/la-calle-m-c3-a1s-aristocr-c3-a1tica-de-caracas-de-la-esquina-el-conde-a-la-esquina-de-ca

5. https://www.pinterest.com/pin/587438345118427689/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

6. https://entrerayas.com/2016/06/los-tiempos-hoteleros-de-caracas-en-la-memoria-de-nikolajs-sidorkovs/

7. http://www.readytotrip.es/hotels/Venezuela/Caracas/hotel-el-conde/, http://hotel-el-conde.caracas-hotels-ve.com/es/#photo y https://www.booking.com/hotel/ve/el-conde-caracas.es.html?activeTab=photosGallery

8. https://www.booking.com/hotel/ve/el-conde-caracas.es.html?activeTab=photosGallery

¿SABÍA USTED…

… que en 1975 abre sus puertas el Gran Hotel Meliá Caribe, ubicado en la parroquia Caraballeda, Litoral Central?


 Situado en un sector del litoral guaireño que, debido a su estratégica localización geográfica, a partir de los años 50 del siglo XX empezó a ser tomado en cuenta como zona para la recreación, el esparcimiento y para invertir en instalaciones de apoyo a lo vacacional, el Gran Hotel Meliá Caribe se sumó a una cadena de eventos que hicieron de la zona un punto de referencia con el transcurrir de los años.
Quizás no esté de más recordar que la parroquia Caraballeda es la más antigua de lo que hasta hace poco se conoció como el estado Vargas. La población que le da nombre fue fundada en 1568 por Diego de Losada como Nuestra Señora del Carballo (o de Caraballeda), patrona de Río Negro del Puente, pueblo natal de Losada en Zamora, España. Losada llevó a cabo su acto fundacional sobre las ruinas de la Villa de El Collado, levantada “con todas las reglas” en 1560 por Francisco Fajardo abandonada poco tiempo después tras los ataques incesantes de los aborígenes del lugar. Además, Caraballeda fue el primer puerto del litoral cuando aún La Guaira, fundada en 1555, no se había desarrollado para tal fin. Así, durante años fue punto de entrada y salida de la producción de las prósperas haciendas que se instalaron en la zona y del contrabando de quienes burlaban las vigilantes naves de la Compañía Guipuzcoana (que operó en Venezuela, como se sabe, desde 1730) cuando ya La Guaira ya había asumido el rol de puerto principal.
Tal y como recoge Iván González Viso en Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), en 1608 el entonces gobernador de la provincia de Venezuela Sancho de Alquiza, “otorga para su desarrollo las tierras de Caraballeda a Juan Díaz. Estas tierras junto a las de la Hacienda Suárez … fueron destinadas al cultivo y producción de caña de azúcar, siendo la Hacienda Díaz una de la más extensas y productivas de la región, al este del litoral”. A modo de complemento, se puede decir que la parroquia se levantó en torno al punto central de la fundación ubicado hacia en interior del pequeño valle que ocupa y estuvo conformada por las haciendas Juan Díaz, Baulén, Suárez, Nepecuay, Cerro Grande y Camurí Chiquito o Camurí Chico.
Será a mediados de los años 1940, cuando la búsqueda de zonas de desahogo y esparcimiento para la creciente población caraqueña hará que la mirada de los inversionistas deje de lado el tradicional Macuto y vea en Caraballeda una excelente ocasión para emprender nuevos desarrollos. De tal manera, la hacienda Nepecuay dará origen a la urbanización Los Corales, la hacienda Suárez a Palmar Este, la Cerro Grande a la urbanización del mismo nombre, la hacienda Camurí Chiquito a Palmar Oeste, pero la más grande extensión, correspondiente a la hacienda Juan Díaz, es la que dará paso al Yatch and Golf Club Caraballeda así como a la urbanización Caribe y gran parte de la zona residencial de Tanaguarena. Cabe añadir que serán Bernardo Siso y Carlos Heny quienes adquirirán en 1946 la hacienda Juan Díaz (cuya casona había sido la sede de la primera aduana de la Compañía Guipuzcoana), para desarrollar la ya mencionada urbanización Caribe dejando su trazado en manos de Manuel Mujica Millán.
Constituida su población fundamentalmente por descendientes de esclavos que trabajaron las tierras, incrementada por la llegada a mediados del siglo XX de inmigrantes canarios y madeirenses, ya desde entonces la zona de Caraballeda empezó a convertirse en lugar donde los habitantes de Caracas solían pasar temporadas estivales o fines de semana, situación que mejoró enormemente al terminarse la construcción de la autopista Caracas-La Guaira en 1953.
El dragado y conexión al mar de la laguna Caraballeda, reseñada desde los tiempos de la conquista, permitirá crear la marina del ya citado Caraballeda Yatch and Golf Club (fundado en 1948) y el desarrollo en 1952 del primer club de playa del que tengamos registro, el Laguna Beach, ubicado en la confluencia entre el mar y la laguna, cuyo promotor fue Daniel Camejo Octavio y sus arquitectos Juan Andrés Vegas y Julián Ferris con la colaboración de Carlos Dupuy, Gustavo Ferrero y Jaime Hoyos). En torno a este lugar será desarrollado en 1955 por la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo (CONAHOTU) el proyecto para el hotel Guaicamacuto (luego Macuto Sheraton), proyecto de Luis Malaussena junto a Frederico Beckhoff, Klaus Heufer y Klaus Peter Jebens (puesto en funcionamiento en 1960), y 20 años más tarde (1975) el Gran Hotel Meliá Caribe.

1. Gran Hotel Meliá Don Pepe de Marbella (1961-63). Eleuterio Población Knappe.
2. Hotel Meliá Puerto La Cruz (1974). Lampo y Lampo Arquitectos.

Cuando a mediados de los años 1970 la cadena española Meliá decide incursionar en Venezuela proyectando y construyendo en primer lugar el Meliá Puerto La Cruz (1974, 30.000 m2 de construcción, 220 habitaciones, diseñado por la firma Lampo y Lampo Arquitectos, conformada por Margot Fernández de Lampo y Roberto Lampo Molina) y luego el Meliá Caribe, se sumará a otras operadoras como Sheraton, Hilton, Intercontinental y Holiday Inn que ya venían funcionando en el país. Seleccionará como arquitecto al destacado profesional Carlos Gómez de Llarena quien contaría con la asesoría y colaboración de Eleuterio Población Knappe (Huelva 1928-Madrid 2011), autor del Gran Hotel Meliá Don Pepe de Marbella (1961-63).

3. Residencia Geriátrica de Caraballeda (1973). Carlos Gómez de Llarena con la colaboración de Joel Sanz.
4. Gran Hotel Meliá Caribe (1975). Carlos Gómez de Llarena con la colaboración y asesoría de Eleuterio Población Knappe.

En aquel entonces Gómez de Llarena también había sido solicitado por la Fundación Anala y Armando Planchart para llevar a delante (con la colaboración de Joel Sanz) el proyecto de la Residencia Geriátrica de Caraballeda, edificio concluido en 1973 que le permitiría a la institución dar cuerpo a uno de sus objetivos fundamentales.
Es así que se puede considerar el desarrollo del diseño del Meliá y el Geriátrico como piezas influidas por similares preocupaciones en cuanto al manejo de la forma, el tratamiento de las unidades de habitación, la riqueza espacial de sus áreas comunes y las consideraciones climáticas y de orientación en edificios residenciales que abordaban ambos la condición temporal de sus ocupantes. Ubicados los dos en Caraballeda (el hotel expuesto directamente a las brisas del mar y la residencia más hacia el interior sobre una pequeña colina), representaron también para el arquitecto todo un reto y un aprendizaje en cuanto al comportamiento del salitre en ambos casos: implacable y corrosivo en el primero y mucho más benévolo con el segundo.
De la relación de Carlos Gómez con don Eleuterio Población durante el desarrollo del proyecto del Meliá, hemos podido conocer cómo poco a poco, con mucha discreción, picardía y diplomacia, Gómez fue logrando zafarse de la pesada influencia de quien había diseñado el buque insignia del turismo español en la Costa del Sol (vertical, compacto y ligeramente quebrado en planta), apostando e imponiendo una solución horizontal compuesta con dos cuerpos de una gran plasticidad que fue reforzada por el uso sin temores de la línea curva y por la potencia que le imprimió a la fachada la continuidad de las franjas que unifican sus balcones y sistema de circulación horizontal. Coinciden ambas soluciones (la del hotel Meliá de Marbella y el Meliá Caribe) en considerar importante la ruptura de la monotonía rectilínea de los pasillos de las habitaciones, su categoría cinco estrellas, el aprovechamiento al máximo de las vistas y el valor del carácter que toda instalación hotelera debe asumir para sí e imprimir al lugar donde se localiza. La instalación española cuenta con 224 habitaciones mientras la venezolana tiene 320.

5. Dos vistas lejanas del edificio y una de la fachada de acceso del Gran Hotel Meliá Caribe.

El Meliá Caribe, en resumen, está conformado por dos edificios unidos por un atrio donde se ubicaban los núcleos de circulación, colocándose en la planta baja el lobby, las áreas de espera y las sociales integradas muchas de ellas al exterior. Ambos cuerpos de cinco pisos y un pent house (donde se encuentra la suite presidencial), sumaron en total, como se adelantó, 320 habitaciones con diferentes configuraciones, algunas con vistas al mar Caribe y otras con vistas hacia el Ávila y el Caraballeda Yatch Club.
El hotel contaba con todas las comodidades que su jerarquía demandaba: piscina para adultos y niños, discoteca, varios restaurantes (uno de ellos de lujo), área de bar, canchas deportivas, helipuerto, lavandería, cocina y gimnasio, y tres salones principales: Canaima A, Canaima B y Roraima que se podían integrar sumando un espacio de 700 m2 para grandes eventos. Además, contaba con acceso directo a la playa.
Junto a la construcción del hotel, el año 1975 Vargas se repotenciará como lugar turístico cobrando la relevancia internacional que ya el Macuto Sheraton le había dado años antes. En la playa Los Cocos, vecina al Meliá, descubierta como la que poseía las mejores olas para la práctica del surf, ese mismo año se realiza el Primer Torneo Nacional Abierto de dicha disciplina deportiva y también se inaugura el bulevar Caribe que bordea la costa y culmina en el paredón del club Tanaguarena, convirtiéndose en el predilecto de las familias, jóvenes y amantes de la pesca. En diciembre de 1977, casi dos años después de la nacionalización impulsada por el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, el Meliá Caribe albergará la Conferencia General de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en momentos en que dicha organización tenía un enorme peso para la economía mundial.
Inevitablemente relacionados por localización y uso pero muy diferentes en cuanto a carácter, el Melía y el Sheraton convivieron durante casi 25 años atendiendo segmentos con claras diferencias: familiar y juvenil en el caso del primero e institucional y gerencial con respecto al segundo.
Luego del deslave que afectó gravemente la zona en1999, el hotel cerró sus puertas y funcionó durante varios meses como refugio para personas damnificadas.

6. Arriba: Render del conjunto de la propuesta del “Gran Complejo Hotelero Caribe Guaicamacuto” presentada por The Harman Group en 2015. Centro: Infografía donde se ubican los diferentes elementos de la propuesta. Abajo: fotografía de 2016 que muestra la situación actual en la que aún se encuentra el Gran Hotel Meliá Caribe.

Sumidos desde entonces en el más absoluto abandono, tras pasar ambas instalaciones en 1999 a manos del Estado al no ser renovadas las respectivas concesiones, y luego de varios intentos anteriores a cargo del Ministerio de Turismo, el Meliá y el Sheraton (o Guaicamacuto) empezaron a ser objeto de renovada atención por parte del gobierno en 2015, momento en que se ofrece la oportunidad a The Harman Group (consorcio norteamericano con sede en Filadelfia y Nueva York, dedicado a la ingeniería estructural y la planificación de estacionamientos) de realizar un proyecto que contemple la rehabilitación, renovación y ampliación de ambas instalaciones bajo la pomposa denominación de “Complejo hotelero Venetur Gran Caribe” y luego “Gran Complejo Hotelero Caribe-Guaicamacuto”. Dicho proyecto propone la incorporación de un centro de convenciones a tres niveles (que incluye un salón de baile de 1300 m2, un salón de baile junior de 750 m2, cocinas y escaleras), un gran lobby cúbico de vidrio (3800 m2) y una nueva estructura para un estacionamiento. Así, ambas instalaciones sumarían una oferta de 564 habitaciones y recuperarían de nuevo el importante rol que jugaban como promotoras de un turismo de alto nivel.
Las obras, cuya gerencia de construcción se contrata a la empresa ABU Project, SL (radicada en Palma de Mallorca, España), se inician en noviembre de 2015 y ofrecen un importante empuje hasta diciembre de 2016 cuando, por razones ligadas a la falta de continuidad en los pagos y opacidad en el manejo de los recursos asignados (registradas con lujo de detalles por la prensa local), se paralizan los trabajos  ofrecidos para ser terminados primero en 2019 y luego en 2020 cosa que no ocurrió. Ocho ministros de turismo de dos gobiernos diferentes del mismo signo han desfilado por esa cartera entre 2005 y 2020, y ninguno ha cumplido.
La comunidad de Vargas (hoy La Guaira) que tiene cifradas esperanzas en que se reactiven las obras y se genere un importante número de empleos como apoyo al sector turismo, sigue a la espera de que este importante hotel sembrado en la memoria colectiva sea definitivamente recuperado.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado, 2 y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4. http://carlosgomezdellarena.blogspot.com/search/label/Hotel%20Meli%C3%A1%20Caribe

5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad, https://www.facebook.com/LaguairaenRetrospectiva/posts/1569591949844728/ y https://www.pinterest.com/pin/468092955004862111/

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://diarioterceraola.com/hoteles-macuto-sheraton-y-melia-caribe-son-dos-verguenzas-del-estado-venezolano/

¿SABÍA USTED…

… que en 1949 se inaugura en San Bernardino, Caracas, el hotel Potomac?

1. Hotel Potomac. Cruce de las avenidas Vollmer y Caracas, San Bernardino

La urbanización San Bernardino tiene la peculiaridad de haber sido la primera señal del crecimiento decidido de Caracas hacia el noreste, y de la ruptura clara con el tradicional patrón de retícula característico de su casco histórico, del cual se desprende e independiza. Henry Vicente en el texto “Distritos Petroleros en CCS”, aparecido en el portal Prodavinci el 8 de agosto de 2017, afirmará que se trata de “la primera urbanización yuxtapuesta al centro de la ciudad con un esquema de ocupación territorial diametralmente opuesto a éste, de ejes y nodos estrellados, pero contando también con modelos de habitación aislada, suburbanos”. Ubicada a las faldas de El Ávila, su trazado libre y sinuoso con paseos arbolados centrales, aunque se atribuye a Maurice Rotival, tiene en el proyecto de Gustavo Vollmer (1897) un claro precedente y en la mano del ingeniero Gustavo A. Marturet su ejecutor material.

Ya en 1901, en la parte sur de la hacienda cafetalera “San Bernardino” perteneciente a la familia Vollmer, se había abierto el Club Atlético del mismo nombre, del cual se afirma fue el primer centro deportivo que existió en Venezuela, claro síntoma de que la propiedad se había convertido en una “isla” agrícola improductiva. Así, siguiendo el ejemplo de casos similares como La Florida, Campo Alegre o Los Chorros, cuando a finales de los años 1930 Alberto F. Vollmer se asocia con su hermano Alfredo y a otros empresarios (Julio Blanco Ustáriz y Alfredo y Oscar Augusto Machado) para cambiar el uso de la tierra y llevar a cabo el proyecto de urbanización planeado por su padre Gustavo, vieron la oportunidad de acobijar a una clase media profesional y moderna que huía de las casas coloniales y no podía optar a las lujosas mansiones de El Paraíso, el Country Club, Los Chorros o La Florida.

2. Urbanización San Bernardino al noreste del casco central. Izquierda. Arriba: Plano de Caracas de 1941. Abajo. Plano de Caracas de 1946. Derecha: Plano reciente con señalamiento de algunas obras de interés.

Pensada como un suburbio norteamericano dirigido a un estrato que posee automóvil, pero sin el problema de las largas distancias que le separan del centro de la capital, los capitales norteamericanos ligados a los hidrocarburos ven en San Bernardino una buena oportunidad para invertir.

Ello daría pie, una vez hecho en 1939 el trazado de largas avenidas con una vialidad en dos sentidos que preservó en gran medida la frondosa vegetación existente, a que en los años cuarenta comenzara la venta de parcelas y la construcción de viviendas. Al mismo tiempo se construyeron los más importantes edificios de servicios y los mejores hoteles de la época encabezados por el Ávila (1942), el de mayor estatus y más amplias comodidades y servicios de todos ellos, seguido por el Waldorf (1944), Potomac (1949) y Astor (1950). También se terminará de construir en San Bernardino el Centro Médico (1947), obra de Stelling, Tani & Cía., con asesoría de Edgar D. Martin, de Chicago; y luego la Shell contratará a Badgeley & Bradbury, una compañía de arquitectura de Nueva York, para la elaboración del proyecto de su edificio sede que terminará de levantarse en 1950.

Estas iniciativas, junto a la ejecución en 1944 de la primera edificación sede en Venezuela de la Creole Petroleum Corporation en la Plaza Mohedano; la instalación de la Embajada de los Estados Unidos en el edificio Valderrey (1948) en San Bernardino, obra del ingeniero Emilio Solórzano Yánez; la ocupación por parte de la Mene Grande Oil Company (tercera en producción tras la Creole y la Shell) del edificio Vulcania, también en San Bernardino; y de cinco pisos del recién construido Edificio Phelps (1946), obra del arquitecto estadounidense Clifford C. Wendehack, ubicado entre las esquinas de Veroes a Ibarras, por la Sinclair Venezuelan Oil Company, han llevado a Henry Vicente en el texto citado, a considerar a la zona de San Bernardino-La Candelaria justamente como el primer “Distrito Petrolero” que se detecta en Caracas.

3. Cuatro importantes hoteles ubicados en San Bernardino: Ávila (1942), Waldorf (1944), Astor (1950) y Potomac (1949)

Por tanto, la actividad hotelera se convirtió en apoyo de primer orden al movimiento que en torno al negocio de los hidrocarburos se dio en el mencionado “distrito” y la influencia norteamericana se ve claramente reflejada en los nombres que las instalaciones asumen: Waldorf, Potomac o Astor.

Sin estar del todo esclarecido, el Potomac, al que nos dedicamos el día de hoy, fue una de las primeras participaciones como arquitecto de Graziano Gasparini tras su llegada a Venezuela en agosto de 1948 con 24 años. Lo que si parece documentado es la realización por su parte de los murales, tanto del hall como los del salón “Joropo”. Por entonces Gasparini se encontraba alojado en un hotel en el centro de la capital, al norte de Altagracia y ya había conocido a los ingenieros Rodríguez Delfino y Enrique Pardo –fundadores de la compañía Técnica Constructora- para quienes realizaba pequeños trabajos, tal y como revela en la entrevista publicada en https://prodavinci.com/graziano-gasparini-1924-2019-el-historiador-de-la-arquitectura-colonial-venezolana-1/.

4. Avenida Vollmer de San Bernardino
5. El hotel Potomac en los años 1950

Por otro lado, de lo que recogemos en https://es.wikipedia.org/wiki/Hotel_Potomac, “la construcción del hotel fue iniciativa de Heraclio Atencio Bozo, y respondía a la necesidad de albergar a los inversionistas extranjeros que se hicieron habituales en Caracas durante los años 1940 a raíz del boom petrolero. (…) El hotel fue inaugurado el 31 de octubre de 1949. Poseía un estilo art déco, con sus pisos hechos con mármol de Carrara. … introdujo el concepto de ‘bar americano’, e incluso contaba con un chef traído de Francia, dándole prestigio al establecimiento. Durante los años 1950 se había convertido en una buena opción de alojamiento para los inversionistas y empresarios petroleros”.

Atencio Bozo era un empresario quien llego a ser contratista de la compañía petrolera Shell vendiéndole y suministrándole madera para las construcciones de la transnacional en las Antillas. Del blog “Crónicas de San Bernardino (Caracas)” https://sanbernardinoccs.blogspot.com/2009/02/por-que-tumbaron-el-potomac.html extraemos: “Don Heraclio era dueño del aserradero mayorista importador en Maracaibo” y estaba atento a las necesidades que se iban a crear con la construcción del edificio donde se ubicaría la Shell (hoy Comandancia General de la Marina). “Dichas necesidades principalmente eran tener cerca un Hotel … con todo el confort americano y el lujo de un … cinco estrellas de Europa”. Atencio Bozo, férreo opositor a Pérez Jiménez, tuvo que salir al exilio dejando la administración del hotel en manos de Albino Leal. A su regresó en 1960 lo mantuvo operativo hasta que decidió venderlo en los 70’.

En cuanto a la obtención de información más detallada sobre el número de habitaciones o las características constructivas del hotel no hemos podido ir muy lejos. Tampoco con relación a imágenes que nos hayan recrearan su ambientación interior. No obstante, se presume que la estructura del edificio era en concreto armado y resistió muy bien el terremoto de Caracas de 1967.

6. Un evento y dos obras por los que es recordado el hotel Potomac.

En todo caso, el Potomac por lo que es más recordado es por el secuestro el 24 de agosto de 1963 de la estrella de fútbol del Real Madrid, el argentino Alfredo Di Stéfano, a las puertas de su habitación, cuando la plantilla del club se alojaba en el hotel ya que participaban en un torneo triangular (la “Pequeña Copa del Mundo”) con los equipos Sao Paulo (Brasil) y FC Porto (Portugal), entre 18 y el 30 de ese mes. Di Stéfano estuvo en manos del grupo guerrillero Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) durante casi 80 horas luego de las cuales fue liberando, logrando obtener el suceso la resonancia internacional que el grupo buscaba. “Se cuenta, también, que en el mismo (Potomac) vivió Gabriel García Márquez; y fue allí donde escribió ‘Cuando era feliz e indocumentado’” diversas crónicas, artículos y reportajes periodísticos realizados entre los años 1957 y 1959 en Caracas; y que fue residencia de la Gran Compañía Italiana de Opera de Pietro Milana en 1961.

Ubicado en la confluencia de las avenidas Vollmer y Caracas (frente al Hospital de Niños J. M. de los Ríos), el hotel a finales de los 70’ “fue adquirido por el empresario Franco Luciano por 13 millones de bolívares. Más de una década después, fue vendido por el empresario a la Electricidad de Caracas por 360 millones, en una puja con el Gobierno nacional, quien ofreció 180 millones”.

7. Lo que hoy ocupa el terreno donde se levantó el hotel Potomac

A principios de los noventa, el edificio ya lucía abandonado y se iba deteriorando rápidamente. Pasó el tiempo y luego fue derribado dejando un terreno vacío, que a finales de la década fue ocupado por un «Wendys», y en la actualidad por un “Gama Express”. “Triste final para un edificio que formaba parte de la identidad de San Bernardino” se recogerá del blog que hemos venido citando.

El espejo siamés novela publicada por Ben Amí Fihman en 2017, reseñada por Sebastián de la Nuez en https://www.hableconmigo.com/2018/08/31/del-hotel-potomac-a-el-espejo-siames/ el 31 de agosto de 2018, “coloca a manera de telón de fondo calles, hoteles, bares y sedes diplomáticas de París, Caracas, San Petersburgo o Varsovia. Entre las menciones caraqueñas, el Hotel Potomac, en la urbanización San Bernardino”. Allí, “para testificar el auge de la vida nocturna en la capital de Venezuela, Fihman hace referencia al Hotel Potomac, donde recaló alguna vez la legendaria cantante de origen judío Wiera Gran para interpretar temas de Edith Piaf. Fihman adorna cada frase, no se conforma con escribirla”. Para finalizar ( y con él nosotros), De la Nuez manifestará: “Del Hotel Potomac en la avenida Vollmer no queda nada tangible. En algún momento fue arrasado. Hay cosas que no son de concreto y vidrio y es imposible arrasarlas: perviven en el intelecto de quienes han vivido una ciudad y sus avatares. Aquellos que asistieron a una o varias metamorfosis en planos diversos. Todo eso es masa que no se diluye fácilmente”.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://caracascuentame.wordpress.com/2017/02/01/un-breve-paseo-por-aquella-caracas-de-5-estrellas/

2. http://guiaccs.com/planos/caracas-mitad-del-siglo/, https://www.researchgate.net/figure/Figura-29-Plano-de-Caracas-basado-en-restitucion-de-fotografias-aereas-del-ano-1946_fig6_260017256 y https://www.ccscity450.com

3. https://www.pinterest.es/pin/301530137525991289/, https://www.pinterest.com/pin/462604192952677067/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://www.pinterest.es/pin/462604192947795598/

6. https://twitter.com/gfdevenezuela/status/846674577883348993 y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. https://excelsiorgama.com/project/gamaexpress-san-bernardino/

¿SABÍA USTED…

…que en 1982 se inaugura el Hotel Barquisimeto Hilton (hoy conocido como Hotel Jirahara)?

1. Vista general del hotel Hilton de Barquisimeto (hoy hotel Jirahara) con la ciudad al fondo.

Considerada como la segunda instalación hotelera que llevó el nombre de la reconocida operadora en el país, el Hilton de Barquisimeto puede incluirse dentro de la saga iniciada por la red de hoteles realizada por la CONAHOTU durante los años 1950 por su condición de referencia dentro de la ciudad, la calidad de sus espacios, las consideraciones de tipo ambiental, el cuidadoso diseño tanto del todo como de las partes y el alto valor que se le dio a su construcción. Si bien Barquisimeto había quedado fuera del plan realizado durante el perezjimenismo, este edificio puede ser considerado como una pieza que iguala y en muchos aspectos supera aquella ejemplar iniciativa que buscaba promover un turismo de alto nivel fuera de capital. De aquí que considerarlo como una excelente puerta de entrada a una de las ciudades más importantes del país y como punto de contacto con lo mejor de la arquitectura nacional realizada durante la época no sería ninguna exageración.

2. Vista general del hotel Hilton de Barquisimeto (hoy hotel Jirahara) con el valle del Turbio a la izquierda.

Jimmy Alcock (FAU UCV Promoción 9/1959) y Manuel Fuentes (FAU UCV Promoción 14A/1965), asociados al momento de emprender el proyecto en 1972, contaron con la colaboración de los también arquitectos Tony Mas Lara, Marisela Bruzual, los ingenieros Luchsinger, ABA Ingenieros, Carlos Basalo, Ovidio Oliveros y Arrigo de Fénix. La supervisión de la construcción fue realizada por el ingeniero Jesús Riera Montañez.

Sería bueno recordar que antes de participar en el diseño del hotel Hilton de Barquisimeto, Manuel Fuentes, en este caso asociado con Carlos Gómez de Llarena y Moisés Benacerraf, había colaborado en los proyectos del Centro Comercial Bello Monte (1968) y de la Torre Europa (1971), edificio este último al que se le otorgó el Premio Nacional de Arquitectura en la VI Bienal de 1976.

Por su parte Jimmy Alcock, algo mayor que Fuentes, ya había acumulado una importante experiencia que va desde su participación como estudiante en las oficinas de Alejandro Pietri (1956) y Roberto Burle Marx (1957), hasta su sociedad ya graduado con José Miguel Galia a través de Galia & Alcock, Arquitectos Asociados (1959-1962), independizándose en 1962 cuando comenzará a actuar desde su propia oficina. A partir de entonces puede detectarse cómo la obra construida de Alcock se encuentra concentrada fundamentalmente en Caracas, por lo que su incursión en Barquisimeto junto a Fuentes puede ser considerada como una de las pocas realizadas fuera de la capital y su entorno inmediato.

3. Plano de ubicación
4. Dos vistas del hotel desde el área de acceso.

El Hilton, asociado más a la línea de trabajo de Alcock en cuanto al carácter, uso de los materiales y atinado manejo de la escala, sin dejar de reconocer la mano de Fuentes en la resolución funcional e incorporación de detalles y materiales novedosos que combinan a la perfección con su aspecto contemporáneo, se encuentra ubicado en la Carrera 5 justo en el acceso al distribuidor Jirahara, nombre con el cual tanto tempranamente como hoy en día es identificado luego de que dejase de ser operado por la cadena norteamericana. El terreno asignado tiene una superficie aproximada de 43.000 m2.

Su estratégica localización, cercana al borde de la meseta en la que Barquisimeto está implantada, con amplias y espléndidas visuales hacia en valle del río Turbio, lugar de plantaciones y haciendas desde la colonia, fue aprovechada al máximo por los proyectistas a la hora de establecer las directrices sobre las que el edificio se compondría. Así, se genera un eje, conformado por una larga avenida de chaguaramos, que divide en dos el área de estacionamiento y permite apreciar a distancia el hotel, sobre el cual se enfrenta una parte del cuerpo de habitaciones (aproximadamente un tercio, que se tenía previsto podía crecer hasta seis módulos estructurales más hacia el sureste) y se ubica el acceso.

5. Corte-fachada transversal
6. Dos vistas del patio interno.
7. Vistas de la fachada sur-sureste y de las áreas recreacionales.

Siguiendo esta cuidada promenade, inmediatamente se puede disfrutar de un patio interior de proporciones más bien verticales sobre el que se vuelcan los pasillos que dan acceso a dos tercios de los cuartos garantizando, además, la ventilación cruzada.

El eje, que remata finalmente con la vista sobre el valle, se desvía para permitir la creación del espacio de la piscina rodeado por un grupo de cabañas de techo abovedado que le otorgan un ambiente acorde al uso y contienen el espacio, las cuales, a su vez, tienen el privilegio de constituir un balcón hacia las visuales. Lateralmente al eje principal se desarrolla el voluminoso programa destinado a crear las áreas de convenciones, desproporcionado con relación al número de habitaciones pero pensado para servir de manera eficaz a la pujante ciudad. Es sobre este cuerpo que se ubica el último tercio de las habitaciones el cual, aunque no participan del patio, se suma para formar una barra continua con el frente hacia la calle, garantizándose una vez más la ventilación cruzada y disfrutando de la posibilidad de ver también hacia el valle del río Turbio.

8. Izquierda: Planta baja. Derecha: Planta tipo
9. Uno de los salones de estar en la planta baja del hotel

De forma sucinta podemos decir que el hotel Barquisimeto Hilton (según se recoge en el catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar. 1987), tiene un área de construcción de cerca de 21.000 m2 y es entendido como una totalidad en la que se encuentran articulados todos sus componentes, claramente legibles en función de los usos que cada uno tiene asignados. Cuenta con un total de 120 habitaciones dobles (más 16 cabañas en la zona de la piscina), a las que se suma la suite presidencial, distribuidas en dos niveles especiales denominados “Convenciones y Habitaciones especiales” y cuatro plantas tipo. Las áreas sociales están “compuestas por el Lobby, la Cafetería, un Restaurant de Especialidades, Bar Discoteca, Bar de la Piscina y Gimnasio”. Los espacios para reuniones están conformados por “el Salón de convenciones con capacidad para 550 personas, salas de Conferencias y Áreas de Prefunción”. Como apoyo se cuenta con un zona de tiendas, oficinas administrativas y áreas de servicios (cocina, lavandería, depósitos, mantenimiento, etc.).

Del texto dedicado al edificio elaborado para el catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992, realizada en los espacios de la Galería de Arte Nacional entre octubre y diciembre de 1992, con curaduría de Hannia Gómez y William Niño Araque, rescatamos lo siguiente: “El hotel, como si fuera una gran casa, es la sumatoria de una serie de gratos espacios de estar. Entre estos, los espacios ambientalmente más logrados son la cafetería, el patio principal del hotel, con escaleras con cierto carácter escultórico y cuya fachada Oeste es una piel de metal con vidrio que va filtrando la luz, y, finalmente, la terraza del árbol.”

De la misma publicación pero procedente del ensayo “La arquitectura como paisaje” de Niño Araque se puede añadir, con respecto a Alcock, que “… compone la arquitectura, incluyendo toda situación o lejana referencia a Kahn, cercana de Le Corbusier; admite su influencia de Galia y de Fruto Vivas y finalmente adquiere con el tiempo un lineamiento proveniente de la arquitectura vernácula”. Toda una elocuente demostración de “eclecticismo criollo”.

Las referencias al edificio Altolar (1965) y el Paseo Las Mercedes (1967) son inevitables a la hora de referirse al hotel que hoy nos ocupa: al primero por el sabio manejo de la implantación y potente volumetría; al segundo por las calidades espaciales presentes en las áreas comunes del centro comercial así como por el aprovechamiento de lo aprendido en el diseño de la instalación hotelera que lo acompaña. El Barquisimeto Hilton (hoy hotel Jirahara) recibió el Premio Regional de Arquitectura en la VIII Bienal Nacional de 1987 y Alcock en 1993 sería reconocido con el Premio Nacional de Arquitectura por el conjunto de su obra.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.misrevistas.com/avecintel/notas/3285/si-lara-es-tu-destino-jirahara-es-tu-hotel

2 y 6 izquierda. Catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar, Museo de Bellas Artes, Caracas, 1987

3, 4 derecha, 5, 6 derecha, 7 izquierda y 8. Catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992, Galería de Arte Nacional, Caracas, 1992

4 izquierda. https://jose402007.wordpress.com/hotel-barquisimeto-hilton-1977/.

7 derecha. http://jiraharahotel.com.ve/area-de-la-piscina/ y https://www.tripadvisor.com.pe/LocationPhotoDirectLink-g316090-d2008690-i37177684-Hotel_Jirahara-Barquisimeto_Central_Western_Region.html

9. https://barquisimetolarana.blogspot.com/2019/07/turismo-en-barquisimeto.html

¿SABÍA USTED…

… que en 1947 luego de dos años de trabajo se concluye la construcción y el equipamiento del Hotel Nacional?

1. Hotel Nacional. Izquierda: Vista lejana desde el oeste con el Centro Simón Bolívar a la derecha y más allá la avenida Bolívar (circa 1954). Derecha: Vista donde se aprecia la solución en esquina

Ubicado en el terreno del sureste de la esquina de Camejo, en el cruce de la Av. Este 6 con la Av. Sur (a pocos metros al oeste del Pasaje Zingg), y diseñado por el arquitecto de origen turco Arthur Kahn (1910-2011), este edificio, del cual desconocemos el número y tipo de habitaciones, que contaba con planta baja, mezzanina, seis pisos, una terraza cubierta y brise-soleils como elementos de protección en las ventanas de la fachada oeste, fue el primer proyecto de arquitectura de importancia que realizó Kahn en Venezuela.

Seguirle los pasos a la trayectoria de Kahn significa descubrir una personalidad verdaderamente fascinante. Gracias a sus biógrafos que con empeño fueron rescatando paulatinamente la figura de Kahn del anonimato desde hace aproximadamente 15 años (destacándose particularmente entre ellos Henry Vicente), sabemos que tras los estallidos de la Primera Guerra Mundial con apenas 5 años se trasladó con su familia a la ciudad de Viena en Austria donde estudió dibujo y música (piano), dominando a lo largo de su vida el trombón, la guitarra, la batería, el piano y el contrabajo. Más tarde, luego de un internado de cinco años en Laussane, Suiza, inició sus estudios de arquitectura en la Escuela Politécnica de Zurich, los cuales abandonó para regresar a Viena y retomar sus formación como músico. En 1930, Kahn fue trombonista en la orquesta de la bailarina, cantante, vedette y actriz estadounidense, nacionalizada francesa, Josephine Baker quien diez años más tarde salvaría la vida de sus padres en plena Segunda Guerra Mundial. Con 22 años se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de París donde en 1939 se gradúa de arquitecto sumándose luego como voluntario en el ejército francés al inicio de la guerra. Emigra a Venezuela en 1942 desde las costas de Marsella hasta Puerto Cabello y ya en nuestro país se desempeñaría por poco tiempo como músico en la orquesta de Luis Alfonso Larrain y se presentaría individualmente bajo el seudónimo de Peter Anders.

2. Arthur Kahn (circa 2000)

Ese mismo año será contratado como dibujante de arquitectura en el Ministerio de Obras Públicas por Carlos Raúl Villanueva, al que había conocido en la Exposición Internacional de París de 1937, quien le propone trabajar con él en el proyecto de la Ciudad Universitaria. Para aquel momento Villanueva se encontraba adelantando las primeras realizaciones del conjunto (el complejo médico), y Kahn colaborará brevemente en el diseño del Hospital Universitario y más ampliamente en el del Instituto Anatomo-Patológico. Paralelamente, en 1945, crea la firma Arquidec C.A., con la que va a realizar el proyecto del Hotel Nacional. Señalaba Kahn en entrevista realizada en 2010: «Trabajaba de día con Villanueva en el proyecto de la Ciudad Universitaria y de noche, en casa, en el proyecto del Hotel Nacional».

3. Ubicación del Hotel Nacional en la esquina de Camejo sobre el plano ESSO del centro de Caracas de 1946
4. Izquierda: Sello propagandístico del Hotel Nacional. Derecha: Postal del hotel en la que se perciben sus fachadas norte y oeste
5. Hotel Nacional. Perspectiva del proyecto (cerca de 1945) mirando hacia el sur cuando aún no se había empezado la construcción del Centro Simón Bolívar

La construcción del Hotel Nacional es recogida tangencialmente en un artículo aparecido en la revista Billiken del año 1945, rescatado por María F. Sigillo en https://mariafsigillo.blogspot.com/2013/11/contraste.html, donde se señala: “El Progreso incontenible que ha invadido Caracas desde que la Reurbanización ‘El Silencio’ cargo de comprobar que todo es posible cuando se quieren hacer las cosas bien, extrajo capital de su escondite, buena parte del cual está colaborando en la transformación del viejo cascarón avileño. (…) Tenemos para nublarnos los ojos de maravillas en tal sentido, edificaciones como las de Veroes, que se debaten en un afán de superación: y como si los edificios de otros sectores ciudadanos no estuvieran acordes también en este mismo sentido, salta a la vista, para regodeo de los caraqueños que aman la ciudad, y por ella serían capaces de condenarse a un silencio sepulcral, el Hotel que Mariné construye en la  esquina de ‘Camejo’. (…) Lo cierto es que de lo que nos presenta la gráfica donde  vemos la auriga trotando sus caballos en la calle ruinosa a la que solamente le falta el perro muerto en el centro de la calzada para que fuera más caraqueña, no quedará absolutamente nada, cuando el Coronel Mariné, hinche la trompeta para anunciar a nativos y musiúes que Caracas tiene otro gran señor Hotel para servir a todos. (…) A quién se le ocurriera ir en busca de la estación de los parihueleros en la esquina de Camejo, en cuyo ángulo sureste, existió durante años un negocio de Café y comida denominado por Juan Bautista Arrechederra “Restaurant MOSCATEL”… moriría como una flor marchita quien tratase de rememorar lo que hubo allí”.

6. Dos imágenes del Hotel Nacional. Izquierda: Vista de la fachada oeste desde el Centro Simón Bolívar donde puede apreciarse la protección con brise-soleils móviles. Derecha: Vista de la esquina de Camejo hacia el sur con parte del hotel a la izquierda y la iglesia de Santa Teresa al fondo

La nota, aparte de darnos pistas de quien fuera el constructor del hotel (un tal Coronel Mariné), cierra haciendo mención a la elaboración de una maqueta, acompañada por los dibujos del proyecto, que se exhibía “en diversos sitios de la capital” y que “dice por sí sola, de lo que se trata, para contribuir al embellecimiento urbano en Santiago de León de Caracas”.

Por tanto, el hotel nacía generando grandes expectativas presentándose como una muestra más de arquitectura moderna sumándose a otras instalaciones que proliferaron en pleno crecimiento de la ciudad de la mano de la bonanza proveniente de la explotación del petróleo. Así, a la “americanización” hotelera que se registra en “Los tiempos hoteleros de Caracas en la memoria de Nikolajs Sidorkovs” (https://entrerayas.com/2016/06/los-tiempos-hoteleros-de-caracas-en-la-memoria-de-nikolajs-sidorkovs/) y se da en San Bernardino, iniciada por el Ávila (1942) y representada por el Waldorf (1944), el Potomac (1948) y el Astor (1950), el Nacional (1947) junto a El Conde (1948) se sumarán desde el centro de la ciudad, llamando la nula atención que Sidorkovs presta al muy buen edificio diseñado por Arthur Kahn.

7. Edificios Cruz Verde (izquierda) y Camejo (derecha) proyectados por José Antonio Ron Pedrique como prolongación del Centro Simón Bolívar. Parte del segundo se levantó en el terreno donde se encontraba el Hotel Nacional.

El Hotel Nacional, propiedad del Sr. Manuel Guillermo Díaz, fue adquirido por un millón de bolívares por el Centro Simón Bolívar durante la gestión del Dr. Miguel Márquez Rivero (1952-1955),  y así como la decisión de construir el Centro Simón Bolívar conllevó la demolición en 1949 del hotel Majestic, otra decisión similar como la de prolongarlo mediante la construcción de los edificios Camejo y Cruz Verde (terminados en 1964) y de los enlaces viales de la Avenida Bolívar significó la demolición del Hotel Nacional a inicios de los años 60, es decir, tuvo poco más de trece años de vida que para una edificación de su envergadura es verdaderamente poco.

Sin embargo, si bien el Majestic ha sido objeto de un positivo rescate dentro de la memoria de la ciudad, el Nacional ha pasado directamente al olvido, señalándose únicamente, cuando se reseña la importante obra realizada por Kahn desde 1947 en adelante, que se trata de la primera obra ejecutada por la firma Arquidec C.A. y “es el primer edificio en Venezuela con brise-soléil movible”. Son pocas las fotografías que se tienen de él y casi inexistente la información gráfica que se encuentra publicada.

8. Dos obras emblemáticas de Arthur Kahn. Izquierda: Edificio Altamira (1947). Derecha: Pasaje Zingg (1951-1953)

Arthur Kahn diseñó: el Edificio Altamira (1947) en la primera etapa de la Urbanización Altamira; el Edificio Beco Blohm (1948), en la esquina Puente Yanes; el edificio Caribe (1948), en la Urb. San Bernardino; el Pasaje Zingg (1951-1953), en la Avenida Universidad que complementó el edificio del mismo nombre construido por el ingeniero Oskar Herz entre 1939 y 1940, incorporando las primeras escaleras mecánicas de la capital (las cuales eran de madera); la Farmacia Tropical (1949-1950) y la sede principal del Banco de Maracaibo (1954) ambas en la capital del Zulia; y la Unidad Piloto Experimental del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, IVIC en los Altos de Pipe (1953-1954) y el edificio Acco en Las Mercedes (1970). También proyecto las casa Kemprer en San Bernardino (1943), Semmering en Colinas de Los Caobos (1949-1952) y la Beracasa en Los Chorros (1958), su gran obra, demolida en 2008.

Kahn se nacionalizó venezolano y revalidó su título de arquitecto en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV, en 1962.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. https://arquitecturayempresa.es/noticia/arthur-kahn-en-caracas-edificio-altamira

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://mariafsigillo.blogspot.com/2013/11/contraste.html

6. https://mariafsigillo.blogspot.com/2013/11/contraste.html y

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela

8. Colección Crono Arquiectura Venezuela y http://tribuarquitectonica.com/una-vida-y-un-pasaje-vida-y-trayectoria-profesional-de-arthur-kahn-1910-2011/

¿SABÍA USTED…

… que el 31 de octubre de 1969 el presidente Rafael Caldera inaugura el hotel Caracas Hilton, construido por la nación venezolana y cedido para su operación a esa cadena hotelera internacional?

1. Vista exterior del hotel Caracas Hilton en los años 1970

Los antecedentes que se tienen en relación al sitio donde se construyó el hotel Caracas Hilton (hoy hotel Alba Caracas), apuntan a que se trataba de unos terrenos propiedad de la familia Mohedano al este del casco central de Caracas, ubicados al norte de la hacienda El Conde localizada entre las quebradas Catuche (al oeste) y Anauco (al este), la avenida Este 6 al norte y el río Guaire al sur. Ya el plano de Ricardo Razetti de 1897 destaca cómo el solar se encontraba perfectamente delimitado producto de la prolongación de la cuadrícula colonial, cosa que permanecerá incluso cuando en 1927 los hermanos Machado Hernández ya tenían cuadriculada y parcelada la vieja hacienda El Conde, lo que dará origen a la urbanización del mismo nombre también conocida como El Ensanche.

2. Trazado de la prolongación de la avenida Bolívar y futura conexión con la Autopista del Este. Se puede observar la ubicación del Edificio Creole donde posteriormente de ubicará el hotel Caracas Hilton
3. Izquierda: Primer edificio sede de la Creole Petroleum Corporation (1944). Derecha: Saqueo del edificio de la Seguridad Nacional (antiguo edificio Creole) el 23 de enero de 1958.

El terreno de aproximadamente una hectárea que delimitaba al sur con la plaza Mohedano y al norte con la avenida México, cercano a la Plaza Morelos, será adquirido, simultáneamente al inicio de los trabajos de la avenida Bolívar y con ello la puesta en marcha del Plan Rotival, por la Creole Petroleum Corporation para construir en la capital la que sería su primera sede en 1944. Cuando la petrolera se muda sólo diez años después a una nueva edificación ubicada en Los Chaguaramos que albergara todos sus departamentos, el antiguo edificio de la Creole se convertirá en el asiento desde 1955 de la Seguridad Nacional (SN), policía política del régimen de Marcos Pérez Jiménez, uno de los primeros focos que fueron atacados y saqueados cuando cae la dictadura el 23 de enero de 1958.

4. Primer edificio del Conjunto Residencial El Conde en construcción de acuerdo al proyecto del arquitecto José Joaquín Álvarez. Luego entre 1966 y 1969 de manos de la firma de arquitectos venezolanos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas sería transformado en el hotel Caracas Hilton

Demolido el edificio de la SN, los terrenos pasan a ser propiedad del Centro Simón Bolívar que en 1965 designó al ingeniero Juan Sánchez Carranza para la construcción del Conjunto Residencial El Conde de acuerdo al proyecto del arquitecto José Joaquín Álvarez. Será la primera edificación inconclusa del también inconcluso conjunto la que se transformará entre 1966 y 1969 de manos de la firma de arquitectos venezolanos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas en el primer hotel con que la cadena Hilton abrirá operaciones en Caracas. La instalación de 238 habitaciones, categoría cinco estrellas, con todos los servicios que dicha clasificación exigía, fue manejado desde su apertura por el Barón Marcos von Nesselhauf y contó con un completo proyecto de diseño gráfico realizado por el artista Gert Leufert. Casi de inmediato por la calidad de los servicios que ofrecía se convirtió en referencia dentro de la ciudad.

Estratégicamente ubicado en la zona de mayor potencial cultural de Caracas donde ya se encontraban los museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales, el hotel se verá beneficiado por la construcción del Parque Central (1970-76) y la ampliación del Museo de Bellas Artes (1973) y más adelante la realización del Ateneo de Caracas (1981) y el Teatro Teresa Carreño (1972-83) así como la apertura de la línea 1 del Metro (1983).

5. Izquierda: Vista panorámica del conjunto de Parque Central. Derecha: Edificio Anauco de Parque Central utilizado en 1974 como alojamiento para los asistentes de la III Conferencia Mundial sobre los Derechos del Mar. Después del evento se remodelaría para convertirse en las Residencias Anauco Hilton

Justamente, en la medida que el Parque Central se estaba construyendo, a finales de 1973 a la oficina de Siso Shaw y Asociados, sus proyectistas, llegó la noticia de que Caracas asumiría en abril de 1974, como relevo de Chile (a raíz del golpe de estado llevado a cabo contra el gobierno de Salvador Allende), la sede de la III Conferencia Mundial sobre los Derechos del Mar y se debía contar con espacios suficientes para que los 3000 delegados participantes fueran alojados. Ello originó la conversión de uno de los edificios residenciales del conjunto (el Anauco) que ya estaba listo para la venta en aparta-hotel. Los locales comerciales que fueron diseñados para supermercados y tienda por departamentos se convirtieron en Salas de Exposiciones; el espacio concebido para un concesionario de automóviles dio paso al Museo de Arte Contemporáneo; y la planta baja del edificio se transformó en el lobby.

Pasada la Conferencia, a fines del año 1974, el arquitecto Nicolás Sidorkovs y el diseñador de interiores Julio Obelmejías, a solicitud del Centro Simón Bolívar, rediseñan el mismo edificio para 330 habitaciones tipo suite el cual, dada la proximidad con el Caracas Hilton, se convierte en Residencias Anauco Hilton, primera ampliación de los servicios que se registra del proyecto original.

6. Ampliación del Caracas Hilton realizada en 1979 según proyecto de la firma DGR (Díquez, González y Rivas)

En virtud de la demanda creciente que la ciudad estaba teniendo de servicios de alojamiento, en 1979 de nuevo la firma DGR (Díquez, González y Rivas) será la seleccionada para proyectar una importante ampliación del Caracas Hilton la cual es inaugurada por el presidente Luis Herrera Campins en 1984. Se trata de una torre de 27 pisos situada al norte de la instalación original que le añadió 500 nuevas habitaciones (para un total de 738) con vistas panorámicas de la ciudad, 20 salas de reuniones, una Gran Salón para 6.000 personas, piscina, 2 canchas de tenis, 24 cabañas, 2 restaurantes, cafetería, bares, salas de fiestas, gimnasio, locales comerciales, alquiler de autos y un estacionamiento adicional de 600 puestos. Se incorporaron obras de reconocidos artistas venezolanos a la colección de arte del hotel, tales como: Jesús Soto, Harry Abend, Elsa Gramcko, Alejandro Otero y Víctor Valera, entre otros.

7. Fotografía del conjunto de las dos edificaciones que conformaron el hotel Caracas Hilton en los años 1980

La concesión del hotel fue renovada en 2006 por el Centro Simón Bolívar por un plazo de cinco años. Después de esto, la empresa hizo varias mejoras a la infraestructura: actualizó su imagen corporativa, reparó la piscina, los baños y otras áreas. No obstante, al poco tiempo se recibe la noticia de que el Gobierno decidió rescindir el contrato y, a través de un decreto publicado en la Gaceta Oficial, ordenó la adquisición forzosa de los activos del complejo. En 2007 reabrió sus puertas con el nombre de Hotel Alba Caracas y según fuentes oficiales, se invirtieron seis mil millones de bolívares en su modernización, adaptándolo a los nuevos tiempos.

El 15 de abril de 2010 pasa a la tutela del Ministerio del Poder Popular para el Turismo para forma parte de la red denominada como Venezolana de Turismo (VENETUR), pasando a tener nueva denominación, directiva e imagen corporativa. Sus condiciones de mantenimiento desde entonces han sufrido un marcado deterioro. Pese a las vicisitudes asociadas a todo lo que ha pasado a manos del Estado en los años recientes que hemos vivido, aunque le hayan cambiado de nombre, el Hilton sigue siendo un hotel de referencia perviviendo aún así (no sabemos hasta cuando) en la memoria colectiva.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/607634174695045669/

2, 3, 4, 5 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hotel_Caracas_Hilton.jpg