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LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Hélène de Garay Vida y arquitectura 

Jeannette Díaz 

Ediciones FAU UCV/ Fundación Empresas Polar

2009

Sumado a lo que fue un buen año para el desarrollo del mundo editorial en temas de arquitectura en el país, el libro Hélène de Garay. Vida y arquitectura podría considerarse una rara avis dentro de los estándares de publicaciones dedicadas a profesionales que ya cuentan con el reconocimiento de sus pares. Además se trata del primer libro publicado en Venezuela donde el protagonismo lo tiene una mujer arquitecto.

Producto del trabajo presentado por la doctora y profesora Jeannette Díaz para finalizar su participación en el Taller sobre Periodismo y Memoria, proyecto impulsado por la Fundación Empresas Polar desde 2001 y coordinado por la periodista y escritora Milagros Socorro, a través de él no sólo hizo un aporte a la historia reciente venezolana mediante la indagación en torno a la presencia de la mujer en el mundo profesional (tema, por cierto, muy poco abordado), sino que además supo convertirlo en 2005 en el Trabajo de Ascenso que le permitió alcanzar la categoría de profesor titular dentro del escalafón universitario en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV. 

Retocado posteriormente para su conversión en libro de interés para todo público, en enero de 2009, como colofón al productivo Taller guiado por Socorro, la Fundación Empresas Polar publica la investigación de Díaz junto a otros dos trabajos producidos allí: Alicia Eduardo. Una historia de vida, de Cecilia Sucre y Caminos y fogones de una familia trasandina, de Julie Carbonell, con la particularidad de que para Hélène de Garay. Vida y arquitectura se pudo lograr la participación conjunta de Ediciones FAU UCV, gracias a los buenos oficios de su autora. Las tres obras lanzadas en 2009 se sumaban así a las doce publicadas en el lapso de duración del Taller, como resultado de los aprendizajes y las destrezas metodológicas adquiridas por los cursantes que durante 8 años ininterrumpidos acudieron a la exitosa cátedra.

El libro de 185 páginas en papel lumisilk y formato de 22,5 x 21,5 cms, contó con la coordinación editorial de Manuel Rodríguez Campos, producción de Gisela Goyo, corrección de Teresa Casique, fotografía de Hélène de Garay y cuidado diseño gráfico de Aixa Díaz, en el que se independizó en todo momento las imágenes de los textos. Fue impreso por La Galaxia y tuvo un tiraje de 1000 ejemplares. 

El contenido se encuentra repartido entre la Introducción, seis Capítulos (Mapa referencial metodológico; Reconocimiento del terreno personal; Atenea proyecta; Heratenea: entre dos aguas; Detrás de los bastidores; y Vivencia y teoría: en busca de sentido), Referencias bibliográficas y, como anexo, la síntesis curricular de Hélène de Garay. En él se explora, en síntesis, 3 áreas temáticas: el desarrollo de la mujer como profesional de la arquitectura, la influencia de sus rasgos personales en el desarrollo de su carrera y, finalmente, las habilidades y destrezas que la han ayudado a consolidar su quehacer disciplinar.

Como confiesa la autora del libro en la propia Introducción, “podemos conocer las creaciones de Hélène de Garay visitando sus edificios o analizando planos, dibujos o fotografías. Sin embargo, mi propósito ha sido develar su sentido vital a través de sus testimonios, poniendo de manifiesto rasgos relevantes de su persona, entorno familiar y desarrollo profesional en Venezuela desde los años setenta hasta hoy”. A lo cual añadirá en el capítulo I para terminar de esclarecer hacia dónde apuntó la búsqueda: La intención germinal que motivó esta indagación fue descubrir el sentido que Hélène de Garay ha encontrado en su práctica de la arquitectura y cómo este sentido, desde su condición de mujer, ha condicionado su experiencia vital desde y hacia la arquitectura. El estado del arte en esta área de interés indicaba una carencia de estudios que abordaran la práctica profesional de arquitectas, lo que constituyó un estímulo para indagar sobre esta temática. Así, por tratarse de una investigación exploratoria sobre una persona, se planteó como un caso de estudio único, utilizando el método de historia de vida”. 

La selección de Hélène de Garay “se realizó buscando referencias de arquitectas que tuvieran al menos veinte años de práctica ininterrumpida en el diseño de proyectos de arquitectura y que hubieran acumulado méritos profesionales. Se hizo una pequeña encuesta a quince colegas en ejercicio pidiéndoles que seleccionaran tres arquitectas con esas condiciones. La arquitecta Garay fue mencionada en doce de esas listas. Finalmente subjetividades y afinidades personales, con una buena dosis de determinación de mi parte, permitieron que Hélène de Garay fuera el centro de este estudio”, acotará Díaz. Las otras dos profesionales objeto de mención fueron Celina Bentata y Maricarmen Sánchez.

Inicialmente los intereses de la autora, quien conocía a Garay sólo de referencia, encontraron cierta resistencia en quien iba a ser objeto de estudio para ser entrevistada sobre tópicos sobre los cuales no se sentía cómoda, en el afán de conjugar logros profesionales y vida personal, hasta el punto que el proyecto estuvo a punto de ser abortado. Sin embargo, llevados a cabo los ajuntes necesarios, hasta el punto de condicionar a su aprobación previa cualquier publicación de lo que se  escribiera, se logró la fluidez necesaria que permitió el alumbramiento del libro.

Como ya adelantamos, y aquí tal vez hubo algo vinculado a la incomodidad señalada en el párrafo anterior, la mirada de Díaz, enmarcada dentro de una aproximación cualitativa, no discurre, como tradicionalmente acontece con monografías dedicadas a arquitectos, sobre lo disciplinar o se basa en el análisis crítico de la obra y los edificios que se suelen publicar. En este caso se ofrece una perspectiva diferente a la acostumbrada en este tipo de estudios siendo “episodios de vida los encargados de irnos develando la construcción de una exitosa carrera profesional, pues el eje estructurador de este libro parte de la propia Hélène de Garay. Es su voz la que da inicio a los capítulos centrales para luego completar su relato con testimonios y opiniones de familiares, relacionados, colegas y profesores conocedores de su trabajo. En el capítulo inicial y en el que cierra el volumen a modo de conclusión, la autora expone las pautas metodológicas que han guiado esta singular manera de aproximarse a tan importante obra arquitectónica”, se apunta en la Sinopsis que acompaña la presentación de la obra en https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/publicaciones/libros/helene-de-garay-vida-y-arquitectura/.

Reconocida y premiada por su obra, tanto nacional como internacionalmente, Hélène Lluch Cebrián nació en Toulouse (Francia) durante la II Guerra. Es la hija menor de Enrique Lluch de Mons y Lucy Cebrián quienes tuvieron que huir de España en 1939. Emigra de Francia a Venezuela con su familia a comienzos de los años 1950 donde se residencia definitivamente. Casada en Caracas con el constructor vasco Mikel Garay a mediados de los años 1960 (relación que duró 29 años y de la que nacieron dos hijos varones), egresa de arquitecto en la FAU UCV en 1967. En el resumen curricular publicado en el libro de Díaz se puede observar que  tiene como primer proyecto reconocido el Centro Comercial Los Molinos, San Martín, ganado a través de un concurso privado (1975-1979). Le siguen, entre otros, el edificio industrial y de servicios Catabia, La Urbina (1986) -Mención Premio Metropolitano de Arquitectura en la VII Bienal de Arquitectura 1987-; el edificio de oficinas Fosforera Venezolana, Antímano (1989) -Primer Premio Internacional de la VII Bienal de Arquitectura de Quito, Ecuador, 1990-; el edificio de oficinas Torre KPMG, avenida Francisco de Miranda (1993); el edificio PDVSA Sur, avenida Libertador (1994); y el Palacio de Justicia de Barcelona, estado Anzoátegui (1998), a los que se suman casi treinta edificios de vivienda multifamiliar realizados entre 1976 y la actualidad ubicados casi en su totalidad en Caracas y el Litoral Central.

Hélène de Garay fue uno de los Directores fundadores el año 1988 de la Fundación Museo de Arquitectura junto con Celina Bentata, William Niño, Martín Padrón, Juan Pedro Posani, Jorge Rigamonti, José Miguel Roig, Leszek Zawisza y Fernando Tábora. Además ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales, obtenido varios premios y distinciones y realizado una relevante actividad académica e institucional que incluye el haber sido jurado de premios tanto en Venezuela como en otras partes del mundo. Su obra ha sido publicada en diversidad de revistas tanto académicas como de divulgación y en libros escritos por connotados autores.

Además de la investigación de Jeannette Díaz que dio origen a la publicación que hoy hemos comentado, la figura de Hélène de Garay ha sido motivo de atención en otros dos trabajos académicos: uno realizado por el Arq. Philippe Fortuney, Facultad de Arquitectura de la Universidad del Zulia, y otro por el Arq. Rubén Araña, Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad de Los Andes.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 282

La realización en 1959 de la Primera Convención Nacional de Arquitectos significó para la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) una oportunidad inmejorable para evaluar de qué manera se habían ido cumpliendo los objetivos propuestos desde su creación en 1945. A catorce años de aquel simbólico acto fundacional protagonizado por Enrique García Maldonado (1905-1990), Carlos Raúl Villanueva (1900-1975), Rafael Bergamín (1891-1970), Heriberto González Méndez (1906-1992), Cipriano Domínguez (1904-1995), Luis Eduardo Chataing (1906-1971) y Roberto Henríquez (1905-1990) y en momentos en que se estrenaba la democracia en el país, era hora de hacer una convocatoria que demostrara que el ente gremial poseía el músculo suficiente para que ella tuviera carácter nacional y para colocar sobre la balanza los avances en cuanto a: «dar impulso al estudio y desarrollo de la Arquitectura; cultivar la ética profesional; establecer vínculos de unión entre sus miembros; y propender a la defensa y mejoramiento de la profesión».

Si bien en cuanto a “dar impulso al estudio y desarrollo de la Arquitectura” el primer gran logro de la SVA había sido reactivar la adormecida escuela de arquitectura de la Universidad Central de Venezuela creada el 1941 e impulsar la fundación en 1953 de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, la dirigencia gremial percibía que este fundamental objetivo aún había que reforzarlo con más ahínco de manera que la enseñanza de la profesión se abriera paso también en el seno de las más reconocidas universidades del interior del país: la Universidad del Zulia (LUZ) y la Universidad de Los Andes (ULA).

Es así como del 6 al 12 de diciembre de aquel año de 1959 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, donde la SVA tenía su sede, se logra una exitosa convocatoria que congregó en el auditorio a 289 participantes de los cuales 169 eran miembros activos, 60 asociados, 50 observadores y 5 invitados especiales de primera línea: el arquitecto paisajista Roberto Burle Marx, el sociólogo Eric Carlson, los arquitectos Jacques Lambert y Rino Levi, y el planificador Maurice Rotival. La inauguración estuvo a cargo del Presidente de la República, Rómulo Betancourt, y el Comité Organizador lo integraron los arquitectos Julián Ferris (decano de la FAU para el momento), Guido Bermúdez (presidente de la SVA), Juan Andrés Vegas, Carlos Raúl Villanueva y Pedro Lluberes.

Como ya adelantamos, el temario de la Convención no fue otro que llevar a cabo un profunda revisión de tres de las metas trazadas por la SVA desde su creación:

1) La Función Social del Arquitecto: Arquitectura y Urbanismo. Arquitectura y Técnica. Arquitectura y Arte. La Arquitectura en Venezuela.

2) La Labor Profesional del Arquitecto: La Práctica Profesional y su relación con Profesiones y Actividades Afines.

3) La Formación Universitaria del Arquitecto: Análisis Objetivo. Análisis Crítico sobre Pensum, Profesorado, Alumnado y Equipamiento Docente.

Tras las intensas jornadas realizadas puede destacarse como una de las principales resoluciones la recomendación a las Universidades Nacionales (ULA y LUZ), “la creación de Facultades o Escuelas de Arquitectura, tan pronto como se justificaran, tomando en cuenta las necesidades del país, las características de la profesión y los requerimientos de una buena docencia”. También se recomendó a la SVA formar una Comisión integrada por sectores interesados que se dedicara a esquematizar un pensum integral para los estudios de Arquitectura.

Los efectos de las discusiones (donde jugó un papel fundamental el trabajo “La formación universitaria del arquitecto” presentado por el maestro Villanueva con Juan Pedro Posani), de la resolución y sus recomendaciones no se hicieron esperar: aunque en LUZ ya se habían dado los primeros pasos (de los cuales quedó constancia en la Convención a través de las ponencias “La formación del nuevo arquitecto en la Universidad del Zulia” y la “Educación Estructural para Arquitectos”), el espaldarazo sirvió para que en 1960 se creara la Escuela de Arquitectura, en principio adscrita a la Facultad de Ingeniería, y luego, en enero de 1963, con el liderazgo del decano pionero, Miguel Casas Armengol, para que se hiciera la propuesta definitiva de la Facultad de Arquitectura y Planificación; por su parte, la ULA abrió los estudios en 1961 logrando la aprobación para crear la Escuela de Arquitectura por parte del Consejo Nacional de Universidades en 1962, cuando ya el primer año lectivo culminaba, siendo en 1970 el momento en que se constituye en Facultad.

La Primera Convención Nacional de Arquitectos fue convocada a través del nº 1 (julio-agosto 1959) de la recién estrenada revista SVA y reseñada ampliamente en el nº 2-3 (septiembre-diciembre 1959) donde aparecieron la Orientación general de la Convención, el Temario y el Acta Final, no dejando de ser también un hecho significativo el que hayan coincidido el lanzamiento del órgano de difusión gremial con el primer gran llamado que se hacía.

Un segundo evento pautado para realizarse en Maracaibo en 1961 no logró concretarse y la Segunda Convención se llevó a cabo de nuevo en Caracas en agosto de 1962 la cual fue cubierta en los números 6 (junio-julio 1962) y 7 (agosto-septiembre 1962) de la ya mencionada revista SVA.

Como corolario, es bueno saber que, en medio de este particular empuje que se le empezó a dar a la formación de cuadros profesionales, en junio de 1961 se efectuaron las Primeras Jornadas Venezolanas de Arquitectura, nueve meses después de lo resuelto en la Primera Convención. Allí se establecieron una serie de recomendaciones en relación a la enseñanza, referidas a las Materias Técnicas, las de Composición y las Históricas-Humanísticas que integraban los planes de estudio. Además se recomendaba la formación de un grupo permanente de Estudio sobre los diversos aspectos de la enseñanza, integrado por miembros de la SVA y de las Escuelas del país, con reuniones cada seis meses.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 274

La inauguración de la muestra “La arquitectura de Lina Bo Bardi” el jueves 1 de febrero de 1996 en los espacios expositivos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, organizada por el Centro de Información y Documentación de esa institución, realizada bajo el auspicio del Instituto Lina Bo e P.M. Bardi de Sao Paulo, la embajada de Brasil, con museografía del arquitecto brasileño Marcelo Carvalho Ferraz, significó el arribo a nuestro país de una exhibición que, montada para ser itinerante justo después del fallecimiento de la arquitecta en 1992, durante todo el año 1995 había recorrido Europa dando a conocer la figura de una mujer nacida y formada en Italia bajo los cánones del racionalismo, que desarrolló su carrera en Brasil donde incorporó valores propios de ese país que contribuyeron a desarrollar su proyecto vital definitivo y que con el tiempo fue  cobrando mayor relevancia.

La exposición, abierta hasta el domingo 3 de marzo de 1996 en horario de 8:00 am a 6:00 pm, estuvo integrada por 90 fotografías de proyectos y diseños, y una muestra de 12 sillas de diseño propio lo cual brindó la oportunidad de apreciar el alcance diverso y multidisciplinar de la obra de Bo Bardi. En el contexto del evento se realizó la proyección de un documental el viernes 2 de febrero el cual estuvo seguido por la Mesa Redonda “Lina, la arquitectura y el Brasil”, que tuvo como invitados a los arquitectos Marcelo Carvalho Ferraz del Instituto Lina Bo e P.M. Bardi; Juan Pedro Posani, director del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC); Fruto Vivas y Silvia Hernández de Lasala.

1. Dos fotografías de Lina Bo Bardi en diferentes momentos de su vida. A la derecha durante su viaje a Japón en la década de los 70

Achillina (Lina) Bo nació en Roma el 5 de diciembre de 1914 y murió en São Paulo, 20 de marzo de 1992. Estudió arquitectura en La Sapienza de Roma con arquitectos tradicionalistas como Giovannoni y fascistas como Piacentini, donde se tituló en 1939, con un proyecto final de carrera de Maternidad para madres solteras. Tras graduarse se trasladó a Milán, donde trabajó para Gio Ponti, editor de la revista Quaderni di Domus, de la cual llegó a ser editora.

Según señala Josep María Montaner en la nota “Lina Bo Bardi 1914-1992” publicada el 13 de mayo de 2015 en el blog “Un día. Una arquitecta”: “Al final de la Segunda Guerra Mundial entró a formar parte de la Resistencia y en el 1945, junto a Bruno Zevi, su maestro, y al arquitecto Carlo Pagani, su socio de aquel periodo, fundaron la revista A. (Attualità, Architettura, Abitazione, Arte) Cultura della Vita. Lina Bo Bardi vivió en Milán desde principios del año 1940 hasta finales del 1945, en que volvió a Roma. Decepcionada por el giro político que siguió la Italia de postguerra, con la llegada al poder de la Democracia Cristiana, en 1946 viajó a Brasil con el periodista y coleccionista de arte Pietro Maria Bardi, su marido, que había llegado a tener un lugar relevante como crítico de arte durante la Italia fascista. (…) En Brasil se instalaron definitivamente en São Paulo y ella se naturalizó como brasileña en 1951, manteniendo relación con su familia en Roma y con arquitectos italianos, especialmente con Bruno Zevi; y viajando, de tanto en tanto, a Europa, especialmente en el periodo de la dictadura militar en Brasil”.

Instalados definitivamente en Sao Paulo Lina Bo y su marido “iniciaron una colección de arte popular brasileño (su principal influencia) y su trabajo adquirió la dimensión del diálogo entre lo moderno y lo popular. Bo Bardi hablaba de un espacio para ser construido por el habitar de las personas, un espacio inacabado que sería completado por el uso popular y cotidiano. (…) A partir de los años sesenta, su relación con el teatro se volvió más intensa y su conexión con artistas y directores de teatro le llevó a realizar varias escenografías y proyectos teatrales”, cita que extraemos de https://es.wikipedia.org/wiki/Lina_Bo_Bardi.

2. Lina Bo Bardi. Casa de Vidrio, Morumbi, 1951
3. Exterior de la Casa de Vidrio en 2007.
4. Lina Bo Bardi. Casa Chame-Chame (1958)
5. Lina Bo Bardi. Museo de Arte de Sao Paulo -MASP- (1957-1968)
6. Lina Bo Bardi. Centro de ocio, cultura y deporte SESC (Serviço Social do Comercio) en el barrio popular de Pompéia en São Paulo (1977-1986)

Siguiéndole los pasos a su obra de la mano de Montaner nos encontramos con que “en 1950 proyectó y realizó su propia casa, la Casa de Vidrio, y en 1957 inició el proyecto y construcción del MASP (Museo de Arte de São Paulo), que se inauguró en 1968; una obra radicalmente moderna, con una gigantesca estructura porticada y unas salas de planta libre, llenas de luz natural y con unos soportes museológicos vanguardistas.(…) Tras visitar las obras de Gaudí en Barcelona en 1957, la influencia gaudiniana se expresó (…) en obras de aquellos años como las casas Valéria Cirell (1958) y del Chame-Chame (1958), y en la Iglesia del Espíritu Santo do Cerrado en Uberlândia (1976-1982)… (…) Durante el primer periodo en que vivió en Salvador de Bahía, Lina Bo Bardi realizó el Museo de Artes Populares en el antiguo conjunto arquitectónico de la Unhão (1959-1963), que fue iniciado en el siglo XVI y que en el siglo XIX se convirtió en una de las primeras manufacturas de Brasil. (…) En su obra más conocida y celebrada, el Centro de ocio, cultura y deporte SESC (Serviço Social do Comercio) en el barrio popular de Pompéia en São Paulo (1977-1986), Bo Bardi aprovechó las preexistencias de una fábrica de bidones, respetando la estructura horizontal de los galpones existentes, potenciando el espacio libre de las calles interiores, y situando una nueva doble torre vertical de hormigón visto, como contrapunto. (…) Dedicada no solo a la arquitectura sino también al diseño de joyas y muebles y al montaje de exposiciones y escenografías teatrales, una de sus últimas obras fue la remodelación de un edificio existente para instalar el Teatro Oficina en São Paulo (1980-1991), dirigido por su amigo José Roberto Teixeira Coelho. (…) Su aportación a la teoría de la arquitectura fue clave con el texto Contribuição Propedeutica ao ensino da Teoria da arquitetura (1957), un alegato humanista en defensa de una arquitectura culta y ecológica, basada en los avances técnicos”.

También, en el texto citado, Montaner apuntará lo siguiente: “Lina Bo Bardi no solo ha sido la arquitecta contemporánea brasileña más reconocida e influyente sino que, al lado de Alison Smithson, Denise Scott-Brown y otras arquitectas, representa el contrapunto latino a la consolidación predominantemente angloamericana de las mujeres arquitectas. La breve serie de obras que llegó a realizar laboriosamente en Brasil se ha convertido en referente internacional muy admirado y de vigente actualidad, por su búsqueda de una arquitectura humana, sencilla y popular”.

La vida y obra de Lina Bo Bardi empieza a difundirse con una primera exposición realizada en 1989 (tres años antes de su muerte) en la Universidad de São Paulo y continua tras su desaparición en 1992, lo que suscitó una monografía y una exposición simultánea, realizadas el año siguiente por el Instituto consagrado a su memoria que terminó llegando a Caracas, como ya señalamos, en 1996. Sin embargo, el reconocimiento y difusión a fondo tanto en España como en el resto de Europa lo alcanza a raíz de la celebración del centenario de su nacimiento (2014).

7. Izquierda: portada del nº 180 de AV Monografías (2015) dedicado a Lina Bo Bardi. Derecha: tapa del catálogo de la exposición «Lina Bo Bardi: tupi or not tupí. Brasil, 1946-1992” montada en la Fundación Juan March, Madrid, entre el 5 de octubre de 2018 y el 13 de enero de 2019.
8. Izquierda: Vista de la exposición «Lina Bo Bardi Drawing» (Lina Bo Bardi dibuja), montada en la Fundación Joan Miró, Barcelona, del 15 de febrero al 26 de mayo de 2019. Derecha: invitación de la exposición «Lina Bo Bardi en Bahía», abierta del 14 de noviembre de 2019 al 26 de enero de 2020 por la Demarcación de Girona del Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC)
9. Vista de la exposición «Lina Bo Bardi: Habitat», Museo Jumex, del 30 de enero al 10 de mayo de 2020

Así, AV Monografías del 01/01/2015 le dedica el nº 180 y Luis Fernández-Galiano en el editorial titulado “La dea stanca” (“La diosa cansada”, término con el que Lina Bo se describía a sí misma) luego de suscribir lo dicho por Rowan Moore, para quien la italo-brasileña es “el arquitecto más infravalorado del siglo xx”, y avalar la descripción de Martin Filler que considera a Lina Bo Bardi por el carácter vital y apasionado de su persona y su obra, como “la Anna Magnani de la arquitectura”, lleva a cabo un recuento del “extraordinario reconocimiento editorial y expositivo” de que fue objeto por aquel entonces y sus inmediatos antecedentes. Fernández-Galiano tras reconocer un “paréntesis de silencio” desde el fallecimiento de Bo Bardi en 1992, señala “la publicación de la tesis doctoral de Olivia de Oliveira en 2006” como un breve resurgimiento “que las vísperas de su centenario cerraron definitivamente, con la exposición en la Bienal de Arquitectura de Venecia comisariada por Kazuyo Sejima en 2010, la edición de sus escritos por la AA londinense en 2012, la importante monografía de Zeuler R. Lima en 2013 y la muestra promovida en Múnich por Andres Lepik en 2014-2015, cuyo catálogo contiene ensayos de los más destacados especialistas, iniciativas todas que contribuyen a esclarecer la personalidad poliédrica de una figura ya mítica”.

Ya más recientemente, la Fundación Juan March, Madrid, montó la primera exposición antológica realizada en España titulada “Lina Bo Bardi: tupi or not tupí. Brasil, 1946-1992”, entre el 5 de octubre de 2018 y el 13 de enero de 2019 con curaduría de Mara Sánchez Llorens, Manuel Fontán del Junco y María Toledo, acompañada de un excelente catálogo. Allí se reunieron “348 obras –dibujos, pinturas, fotografías, objetos, esculturas, documentos y piezas de artesanía– no solo de Lina Bo Bardi, sino también de artistas internacionales que estaban preocupados por la transformación de las artes, la cultura y la sociedad para descubrir ese otro Brasil que no formaba parte del circuito ortodoxo del arte moderno pero que también estaba presente”.

Casi de inmediato, del 15 de febrero al 26 de mayo de 2019 (justo en momentos en que se declara la pandemia) la Fundación Joan Miró, de Barcelona, bajo la comisaría de Zeuler Rocha Lima, abre “Lina Bo Bardi Drawing” (Lina Bo Bardi dibuja) “primera exposición que habla específicamente el papel del diseño en la vida y obra de la arquitecta brasileña nacida en Italia”, retomando parte del material presentado en Madrid enfocándose hacia el dibujo. Cien dibujos, que descubrimos divididos en cinco temas: Las Plantas, Las Personas, Dibujar diseñando y diseñar dibujando, Ver y Vivir.

Del 14 de noviembre de 2019 al 26 de enero de 2020 la Demarcación de Girona del Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC) inauguró la exposición “Lina Bo Bardi a Bahía”, comisariada por la arquitecta Carla Zollinger otra demostración del interés por su obra en aquellas tierras.

Tan cerca como el año pasado (del 30 de enero al 10 de mayo) el Museo Jumex de Ciudad de México en alianza con el MASP (Museo de Arte de Sao Paulo) y el Museum of Conteporary Art Chicago (MCA Chicago) abrió sus puertas a la exposición Lina Bo Bardi: Habitat, con la curaduría conjunta de Julieta González (Museo Jumex); José Esparza Chong Cuy y Pamela Alper (MCA Chicago) y Tomás Toledo (MASP), cuyo punto de partida estuvo en el MASP (del 5 de abril al 28 de julio de 2019) y tuvo como punto de llegada el MCA Chicago (del 13 de junio al 27 de septiembre de 2020).

La exposición que incluyó “la presentación de obras de la Colección del MASP, exhibidas en los icónicos caballetes de vidrio diseñados por Bo Bardi para la pinacoteca de dicho museo, además de una recreación de su exposición A mão do povo brasileiro (La mano del pueblo brasileño) de 1969 (…) retoma el título de la revista Habitat -fundada por Bo Bardi y su esposo Pietro Maria Bardi, y editada por ellos entre 1950 y 1953-” y logra  “mediante una selección de dibujos, fotografías y mobiliario diseñado por Bo Bardi, presentar su trabajo como una práctica que modificó el canon de la arquitectura moderna en Brasil y la tarea educativa del museo al incorporar otros conocimientos adquiridos durante su acercamiento a la cultura popular”.

Lina Bo Bardi ha sido reconocida con el Premio a la trayectoria profesional in memoriam en la edición de la XVII Bienal de Arquitectura de Venecia, que abrió sus puertas al público el 22 de mayo y cerrará el 21 de noviembre de este año.

10. Semanario Arquitectura HOY, números 118, 140 y 144 del 05/08/1995, 27/01/1996 y 24/02/1996, respectivamente.

La exposición “La arquitectura de Lina Bo Bardi” fue reseñada durante su tour europeo por Enrique Fernández-Shaw en el nº 118 de Arquitectura HOY del 05/08/1995 y, tras su llegada a Caracas, por Carlos Javier Gómez de Llarena en los números 140 y 144 del 27/01/1996 y 24/02/1996, respectivamente, del mismo semanario.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://alchetron.com/Lina-Bo-Bardi y https://www.arquine.com/lina-bo-bardi-leon-de-oro-in-memoriam/

2. https://www.metalocus.es/es/noticias/cuaderno-de-viaje-casa-de-cristal

3, 5 y 6. https://www.arquitecturaydiseno.es/arquitectura/arquitectura-pionera-lina-bo-bardi_2109

4. https://www.australiandesignreview.com/architecture/beyond-the-modern-house/

7. https://es.scribd.com/document/453821642/av180-Lina-Bo-Bardi-pdf y https://www2.march.es/en/bibliotecas/publicaciones/ficha/fjm-pub/4441

8. https://www.fmirobcn.org/es/exposiciones/5747/lina-bo-bardi-dibuja y https://arquitectes.cat/ca/node/32709

9. https://artishockrevista.com/2020/06/29/lina-bo-bardi-habitat/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

HA SIDO NOTICIA

Más información sobre las tres propuestas finalistas del Concurso Térium Caracas

Como complemento a la noticia que diéramos la semana pasada relacionada con los resultados de la primera etapa del Concurso Térium, donde fueron seleccionadas tres propuestas que deben ahora construirse siguiendo las recomendaciones que diera el jurado para luego escoger la ganadora, hoy publicamos la memoria descriptiva y tres imágenes de cada una. Éxitos y buena suerte para todos.

SAR

La propuesta se centra en el entendimiento y diseño de un dispositivo de aparcamiento para bicicletas, entendiendo las variables urbanas, constructivas y patrimoniales que representa su entorno de implantación, la Universidad Central de Venezuela, como pistas que ayudarán a obtener un elemento complejo mas no complicado.

Se toma en cuenta las inmediaciones de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV como plan piloto y primer escenario para el estudio del comportamiento entre el flujo peatonal, vehicular y ciclístico, indicando sólo 2 zonas de implantación.

– Zona A (jardín principal de la FAU).

– Zona B (estacionamiento de profesores).

Para la fabricación se proponen 3 materiales principales: acero, concreto y plástico.
Todos los productos de acero están disponibles y se encuentran en el catálogo de la empresa Maploca.

– Cabilla estriada de 2 cm Ø como fundación.

– Semi-esfera de concreto. Sirve de soporte auxiliar para la estructura

– Esqueleto metálico (previamente electrosoldado en un taller).

– Tuerca cilíndrica en impresión 3D (plástico).

MECHA

La propuesta hace uso del concepto manglar como identidad del estacionamiento de bicicletas. El concepto busca sumarse a las ideas de sustentabilidad, biodiversidad, ecosistema y refugio.

El manglar está compuesto por tres módulos, cada uno de dos tubos de hierro negro curvos en forma de U invertida capaces de anclar o asegurar al menos dos bicicletas por módulo. Recubierta con pintura electroestática para resistir a la intemperie. La suma de los módulos se define como manglar. Ante la población creciente que hace uso de la bicicleta como medio de transporte regular el manglar podrá irse extendiendo.

El diseño considera ser minimalista o simple para permitir su rápida y fácil construcción, así como también, considera tener el menor impacto en el paisaje arquitectónico de Ciudad Universitaria buscando contrastar con el paisaje urbano-natural. La propuesta está pensada no sólo para ser implementada en la Facultad de Arquitectura sino también en Caracas.

OP.021

Tomando en cuenta que el aparcamiento es para uso de corta estadía, se ha considerado el diseño de los elementos que conforman la propuesta de la siguiente manera. El poste, elemento principal, es la estructura a la cual se asegura la bicicleta, mediante uno o dos puntos de contacto (cuadro y/o rueda), para su mejor aprovechamiento es posible asegurar dos bicicletas por estructura.

Se propone un faro de iluminación para el área establecida que además permite ser el punto para la señalética correspondiente al estacionamiento. Y, por último, se plantea un banco, para ofrecer un complemento para el apoyo de la rueda de la bicicleta y como mobiliario urbano, pensando en generar un ambiente agradable y con mayor flujo de transeúntes.

Se escogieron materiales robustos para el uso cotidiano, adecuados para resistir a la intemperie y además disponibles actualmente en el mercado, estos son acero y concreto. Para el suelo, se escogió grava, para conceder estabilidad al terreno y permitir la permeabilidad donde no puede eliminarse el paso de agua.

ACA