Archivo de la etiqueta: El Paraíso

1930• Vivienda en la Av. 19 de diciembre, El Paraíso

Vivienda Av 19 de diciembre

1930•  Rafael Seijas Cook (1887-1969), ingeniero civil graduado en la Universidad Central de Venezuela en 1905, con una especialización en arquitectura cursada en la Escuela de Bellas Artes de París entre 1905 y 1907, concluye la construcción de una vivienda proyectada por él, ubicada en la avenida 19 de Diciembre, vía que une la avenida San Martín con la urbanización El Paraíso.

HVH

1983• Estadio Nacional Brígido Iriarte

Estadio Nacional Brigido Iriarte.jpg

1983•  Se concluyen las obras del Estadio Nacional Brígido Iriarte, construido sobre lo que había sido el Estadio Nacional de El Paraíso, inaugurado en 1936 por el Presidente Eleazar López Contreras.
El nuevo estadio diseñado por el arquitecto Omar Carnevali y construido por la empresa D.O.F. (ingeniero Darío Lugo Román), aumentó el aforo de la edificación anterior a 12.500 espectadores, mejoró los servicios de apoyo y las diferentes las canchas deportivas.
En el mismo año de la inauguración el Estadio Brígido Iriarte fue reconocido con un Premio de la Asociación de Instalaciones Deportivas y Recreativas (IAKS) de Alemania.

HVH

1951• Velódromo Teo Capriles

Velódromo Teo Capriles.jpg

1951•  En respuesta al destacado desempeño del ciclismo nacional en eventos internacionales y a la popularidad adquirida por este deporte en nuestro país se decide la construcción de un velódromo en la urbanización El Paraíso, el cual fue inaugurado en el mes de diciembre y bautizado «Teo» Capriles en homenaje al deportista venezolano.
El proyecto fue realizado por el ingeniero de origen suizo Herman Blasser, proyectista de importantes obras en el país, tales como: Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas, conjuntamente con Willy Ossott (1939), y el Grupo Escolar Gran Colombia, Urb, Prado de María. proyectado mientras estuvo a cargo de la Sala de Proyectos del MOP (1950).
La instalación una vez inaugurada pasó a albergar la sede del Instituto Nacional de Deportes (IND).

HVH

Velódromo Teo Capriles 2.jpg

El recién inaugurado Velódromo «Teo Capriles» de La Vega – Caracas. Herman Blasser. Vista de conjunto.

Velódromo Teo Capriles 3.jpg.jpg

El recién inaugurado Velódromo «Teo Capriles» de La Vega – Caracas. Herman Blasser. Tribuna techada.

Velódromo Teo Capriles 4.jpg.jpg

El recién inaugurado Velódromo «Teo Capriles» de La Vega – Caracas. Herman Blasser. Planta general y sección.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 140

Cuando la ciudad de Caracas comienza a expandirse, ya se detecta en el plano elaborado por Ricardo Razetti en 1906, al sur del río Guaire, en tierras de lo que era la hacienda Echezuría, la aparición de la primera zona hacia donde la burguesía comenzó a encontrar la oportunidad de demostrar, no sólo su pujanza económica y social sino también de poner en práctica, gracias a la siempre notoria  capacidad de imitar modelos procedentes de otras latitudes, una nueva manera de vivir.

Así, la urbanización El Paraíso, cuya verdadera importancia como tal la alcanzará después de 1908, mostrará la aparición de una tipología que dejaba atrás la vieja casa urbana encerrada entre medianeras, y en su incipiente trazado ya empezaba a detectarse la aparición de edificaciones que presentaban otro aspecto, casi todas de más de un piso, colocadas de manera aislada dentro de cada parcela de las que se podían apreciar sus cuatro fachadas abiertas sobre jardines.

El plano de Razetti también da cuenta de la existencia para entonces de un total de hasta 38 viviendas, distribuidas entre las avenidas Castro y El Paraíso, que se debaten entre asumir nombres propios (“Villa Elisa”, “Santa Marta”, “Santa Catalina”, “Monte Elena”, “Las Mercedes”, “El Carmen”, “Dolores”, “Villa Trina”), o denotar el de sus propietarios (Señor Rivas, Señor Eraso, Dr. N. Zuloaga, Señor Pacanins, Señor Boulton, Señor Francia, Señor Capriles, General Castro), pero que en todo caso permiten a Juan Pedro Posani hablar en la segunda parte de Caracas a través de su arquitectura (1969) de la “casa-quinta” como denominación de esa nueva tipología que esconde la “pretensión de alcanzar los modelos europeos del ‘chalet’, de la ‘mansión’ o de la ‘villa’”.

Por otra parte cabe señalar que el vocablo “quinta”, referido a la arquitectura y el urbanismo (o incluso al ámbito inmobiliario), ofrece distintos significados dependiendo del país donde se utilice, remitiendo su origen a «la quinta parte de la producción» que el arrendatario (llamado quintero) entregaba al dueño de una finca, aplicándose más tarde la denominación de quinta a esa misma finca rústica, incluyendo sus palacios o casas solariegas, parques y granjas. El DRAE sintetiza su significado como “Casa de campo, cuyos colonos solían pagar como renta la quinta parte de los frutos” y especifica para Colombia, México y Venezuela: “Casa con antejardín, o rodeada de jardines.”

En nuestro país la “quinta” se asocia al término vivienda unifamiliar aislada y, adicionalmente, a un cierto estatus vinculado a sus primeras apariciones en El Paraíso. También su estudio permite constatar el desarrollo de un modelo que en manos de sagaces urbanizadores protagoniza en buena medida el frenético crecimiento de la ciudad, el territorio donde se entrenarán los arquitectos poniendo en práctica una formación de talante funcionalista y la oportunidad de develar los más variados estilos y el más prolífico eclecticismo ligado siempre a las aspiraciones de cada propietario. “En este proceso (del Paraíso a la California) la quinta, como residencia unifamiliar, sufre una reducción cuantitativa: los jardines se vuelven recortes de verde y las mansiones pequeños aglomerados de cuarticos. Pero el esquema básico sigue siendo el mismo, sustentado por una idéntica idea: la de liberarse de la condición urbana”, afirmará Posani, y más adelante, “… la quinta y la urbanización parecían las soluciones lógicas para la expansión de una ciudad tradicionalmente de un solo piso, cuyos habitantes aceptaban con dificultad las escaleras del edificio, la ‘jaula’ del apartamento, la mecanización del ascensor. Como es lógico, antes de aceptar el apartamento se substituye a la vieja casa urbana por la quinta”.

Con el tiempo la urbanización El Paraíso fue perdiendo el talante que originalmente la caracterizó y, gracias a cambios de zonificación que se produjeron en algunos de sus sectores, se fue poblando, una vez promulgada en 1958 la Ley de Propiedad Horizontal, de edificios multifamiliares. De entre los primeros inmuebles que se desarrollaron, quizás el más emblemático tanto por su configuración como por la peculiar manera como fue trabajada la idea que le da forma es el que se conoce como “las Quintas Aéreas”. Tras su inteligente denominación coloquial (formalmente se conoce como edificio “Las Torres”) se encierra, sin duda, el deseo de ofrecer a la clase media emergente una solución que reinterpreta la idea de lo que en su momento fue el modelo de expansión primigenio de la ciudad, pero en esta ocasión trabajado como parte de una construcción vertical. Aunque no se ofrece literalmente el jardín y aislamiento que toda quinta posee, este interesante edificio ofrece la oportunidad de contar con todas las comodidades que su correlato ofrecía y le daba a sus propietarios, aunque sólo fuese en el papel, un estatus que quien compraba en otro edificio no poseía.

Proyectado en 1957 por el ingeniero civil Natalio Yunis (egresado de la UCV en 1948), ubicado en una parcela en esquina con frente hacia la Av. José Antonio Páez, la avenida B y la calle Junín de la urbanización La Paz, su planta asimétrica en forma de Y (dos brazos de igual longitud, el tercero más corto), está acompañada por el diseño racional y a la vez atrevido de un planteamiento estructural de concreto armado que apela a grandes volados, los cuales permiten generar terrazas, corredores y balcones que emulan «en el aire» las áreas libres perimetrales (jardines) propias de las casas-quintas convencionales y permiten separar cada una de las unidades de dos plantas que lo conforman.

Las «quintas» se distribuyen en número de ocho en cada uno de los cinco pisos inferiores que poseen la misma superficie, la cual disminuye al escalonarse el volumen del edificio hacia los extremos en la medida que gana altura. En total se lograron proponer 50 apartamentos dúplex que, aunque permiten hablar de una edificación de 14 pisos en su parte central, sus ascensores tienen paradas sólo en 7 niveles.

Los veintiún apartamentos-quintas ubicados en los extremos de las plantas tienen mayor área que los demás. Cada uno contiene en su planta baja: sala-comedor, cocina, lavandero y una habitación con baño incluido. En su planta alta se encuentran: la habitación principal con vestier y baño incorporado, 3 habitaciones provistas de closets que comparten un baño entre ellas y una habitación sin closet.

Cuentan las Quintas Aéreas además con sótano y una planta baja a doble altura con doce locales comerciales de igual superficie, otro de mayor área, la conserjería, escalera común y hall de tres ascensores.

La descripción que lo acompaña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) permite apreciar cómo «la losa de planta baja se encuentra elevada medio nivel con relación a la avenida definiéndose así un gran espacio que rodea el edificio a modo de plaza con jardines perimetrales».  También resalta el hecho de encontrarnos ante una “ingeniosa tipología arquitectónica de usos mixtos”, y un muy interesante resultado formal y espacial que “… se enriquece con novedosos sistemas de cerramientos en las fachadas, permitiendo un juego entre llenos y vacíos, donde diversos elementos componen diseños alegóricos vinculados a la arquitectura neoplasticista de Mondrian, Van Doesburg y Rietveld.”

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Colección Crono Arquitectura Venezuela

¿SABÍA USTED…

… que en 1993, hace ya 25 años, durante la gestión de José Antonio Abreu como Presidente del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), se concluye la recuperación y restauración del Teatro El Paraíso?

1. Casa Sindical, Enrique García Maldonado,1954. Vista de la fachada principal de la edificación en fechas cercanas a su terminación

El teatro, ubicado en la avenida Santander de la urbanización El Paraíso, fue diseñado originalmente como auditorio de la Casa Sindical, obra del arquitecto Enrique García Maldonado (1905-1990), edificación terminada de construir en 1954 por el Ministerio de Obras Públicas (realizada a caballo entre las gestiones de Luis Eduardo Chataing y Julio Bacalao Lara al frente del despacho), dentro de la política emprendida por el Ministerio del Trabajo (encabezado por Carlos Tinoco Rodil) de levantar sedes para centralizar las actividades y recreación de la clase trabajadora a lo largo del país, enmarcada a su vez en el Nuevo Ideal Nacional propugnado por el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez.

2. “El nuevo Teatro de El Paraíso”, reseña elaborada por Guuillermo Barrios aparecida en el nº 56 de Arquitectura HOY el 16 de abril de 1994

Tal y como señala Guillermo Barrios en “El nuevo Teatro de El Paraíso”, reseña aparecida en Arquitectura HOY el 16 de abril de 1994: “La aparición de la Casa Sindical y de su teatro anexo, erigidos sin mayores alardes arquitectónicos -pero apegados a los criterios de lineareidad y pureza de los dogmas en boga- en terrenos flanqueados por El Paraíso y la avenida San Martín (y unidos funcionalmente al área de influencia de esta última), forma parte de este proceso de cambio crítico que se operaba no sólo en el plano urbano sino en la sociedad venezolana de principios de los 50”.

3. Casa Sindical, Enrique García Maldonado,1954. Dibujo (circa1953)

Por otro lado, en lo referido a su localización, la Memoria y Cuenta del MOP del año 1952 recoge: “La ubicación del edificio es tal que en lo posible queda equidistante de los lugares que habitan las masas obreras y de fácil acceso a todas ellas. Sin embargo, se ha desplazado del centro de la ciudad para evitar posibles perturbaciones en la circulación”. Pero, tal y como se señala en “Enrique García Maldonado: entre el olvido y la persistencia de la modernidad venezolana”, ponencia presentada en la Trienal de Investigación FAU 2011 por Lorenzo González, Orlando Marín y María Moleiro, “la decisión de tal escogencia tuvo, aparte de la disponibilidad de un terreno de suficiente superficie (…), razones de carácter estratégico y también de carácter representativo, que pueden asociarse al proceso de nivelación social que se pretendía para la clase obrera, las cuales recuerdan las empleadas por el mismo Pérez Jiménez en relación con la creación del Círculo Militar, previsto para dotar al estamento militar de instalaciones que superasen a las del Country Club. En este sentido, Vallenilla Lanz dijo escuchar a Pérez Jiménez expresarse de la siguiente manera: En Caracas me he fijado en un terreno vecino al “Club Paraíso”. Llena las condiciones necesarias. Además, tiene un valor simbólico. El local de los asalariados será infinitamente mejor que el de los ricos. El 18 de Octubre de 1945, la multitud saqueó el “Club Paraíso”. La próxima vez serán los miembros de esta asociación quienes cargarán con el mobiliario de la Casa Sindical. (Vallenilla Lanz, Laureano. Escrito de memoria, 1961: p. 196)”.

4. Casa Sindical, Enrique García Maldonado,1954. Arriba izquierda: Implantación. Arriba derecha: Vista del estado reciente. Abajo Vista de la fachada posterior

Así, el conjunto proyectado por García Maldonado (perteneciente a la generación del 28, quien revalida en 1936 su título obtenido en el exilio en la Ecole Spéciale des Travaux Publics de París, uno de los fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos en 1945, y otro importante profesional al que se le debe un justo reconocimiento por su obra realizada -que tiene en la ponencia ya citada un importante cimiento-), contempló en sus 6.200 m2 de construcción lo siguiente: el teatro propiamente dicho con un aforo de 728 puestos entre platea y mezzanina, áreas sociales, piscina, restaurante, áreas de usos múltiples, áreas administrativas, zonas verdes, estacionamiento, habitaciones para huéspedes, con sus respectivos servicios, todo lo cual lo convirtió durante muchos años en sitio predilecto de recreación urbana de los trabajadores y de reuniones y asambleas del movimiento obrero.
Como tantos edificios de valor dentro de la ciudad la Casa Sindical a lo largo de casi 40 años cayó paulatinamente en el abandono producto del descuido y falta de mantenimiento. En el intervalo, tal y como señala Barrios, la vida útil de su teatro “que llegó a congregar a la inteligencia de la escena local, dada sus alabadas virtudes técnicas, no se extendió por muchos años. Ya a principios de los 60 se había consagrado a las agotadoras asambleas sindicales y, al igual que en el resto del edificio, el abrumador desgaste de la falta de rumbo de nuestra clase sindical se hizo presente. En la década de los 70 devino en el ‘Cine Impacto’, uniendo su infortunio al resto de las salas de Caracas que no se habían refugiado en los insurgentes shopping centers”.

5. Casa Sindical, Enrique García Maldonado,1954. Izquierda: Hall del teatro luego de la restauración de 1993. Derecha: Cúpula que cubre el hall del teatro luego de la restauración de 1993

La recuperación completa a la que se sometió el teatro en 1992 “en medio del auge de las salas de cine … constituye un hecho singular”. Los trabajos, teniendo como norte la restitución del uso de los espacios originales, apuntaron a la restauración de los acabados y materiales (frisos, pinturas, maderas, luminarias, pasamanos), la sustitución de los elementos de aluminio de las fachadas, de las instalaciones eléctricas y sanitarias, la modernización de la tramoya, así como una fuerte intervención en las áreas exteriores. Su aforo quedó finalmente en 450 puestos a lo que se suman cuatro salones para reuniones: uno para 400 personas, dos para 150 y una para 100.

Al concluirse su restauración y recuperación luego de un año de arduos trabajos, el teatro fue entregado para convertirse en la Sede del Teatro Profesional de Venezuela llegando a ser considerado el segundo más importante de Latinoamérica y el primero del país.

El proyecto integral fue realizado por el arquitecto Pedro Wilmer Guédez Rojo, quien contó con la participación de las empresas constructoras: OMNIUM (ing. Leopoldo Márquez); BEN y SAM Construcciones (ing. José Garcé); PHASEAUDIO (ing. Antonio Violano); y AG7 Arquitectos Constructores (arq. Leonor Montero).

6. Casa Sindical, Enrique García Maldonado,1954. Vistas interiores del teatro

Para el momento el Teatro Profesional de Venezuela estaba presidido por José Ignacio Cabrujas, con Iraida Tapias como Directora General y Moisés Guevara Director de Programación y Producción, lográndose desarrollar durante años importantes programas culturales a nivel metropolitano. Actualmente, la Casa Sindical de El Paraíso es la Sede Central del INCRET (Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de los Trabajadores) y tanto ella como su teatro requieren con urgencia que se les vuelva a tomar en cuenta. El deterioro se ha apoderado de nuevo de sus instalaciones.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Venezuela up-to-date, vol. 7, nº 4, 1956

2. Arquitectura HOY, nº 56, 16 de abril de 1994

3. Memoria y Cuenta del Ministerio de Obras Públicas, 1953

4. Arriba izquierda: Foto tomada de Google Earth. Arriba derecha. https://vigilantessocialistas.blogspot.com/2009/09/si-al-rescate-de-la-casa-sindical.html. Abajo: Venezuela Bajo el Nuevo Ideal Nacional, Imprenta Nacional, 1955

5. https://mariafsigillo.blogspot.com/2012/03/la-casa-sindical-del-paraiso.html

6. https://vigilantessocialistas.blogspot.com/2009/09/si-al-rescate-de-la-casa-sindical.html