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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 284

La quinta “Las Hormigas”, casa de habitación del arquitecto colombiano radicado en nuestro país desde 1950, Carlos Celis Cepero (1925) y de su esposa la también arquitecta Ana Teresa Caraballo-Gramcko de Celis, ubicada en la avenida Mérida, urbanización Las Palmas, Municipio Libertador, puede ser considerada sin mayores inconvenientes una de las obras icónicas dentro de su tipología que existen en la ciudad de Caracas.

En el catálogo de la exposición “La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa venezolana” realizada en el Museo de Bellas Artes de Caracas en 1989, tras ser clasificada dentro del grupo representativo del capítulo “Casa y contemporaneidad”, se recoge lo siguiente: “Las Hormigas responde a un temprano caso de Arquitectura Moderna plena aplicada al tema de la casa; ella conjuga la síntesis de la visión ‘racional’ y ‘funcionalista’ de la Arquitectura adaptada a condiciones ambientales y culturales, vinculadas al desarrollo del tema del patio proveniente de la Arquitectura Tradicional”.

Y es que si vemos el año de realización del edificio (1950) el comentario tiene pleno sentido. Proyectada y ejecutada al año siguiente de graduarse, casi al unísono con Caoma, en momentos en que Celis recién había llegado a Venezuela y trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas junto a Carlos Raúl Villanueva, muchas son las cosas que ya había podido asimilar de la obra realizada por el Maestro, con quien participó en 1952 en la reorganización de la Sala Técnica del Banco Obrero (BO) que derivó en la creación del Taller de Arquitectura de dicho organismo (TABO) el cual, como se sabe, contó con el propio Villanueva como Arquitecto Consultor y con Celis como su jefe de sala.

La participación de Celis en el TABO da como resultado los proyectos de la Unidad de Vivienda Pedro Camejo, en Sarría (inaugurada en 1952), la Urbanización Ciudad Tablitas, Catia (1953) y la Unidad Residencial El Paraíso (1954), todos dentro del Plan Nacional de Vivienda (1951-1955). Por otro lado, Celis se atribuye el haber realizado en 1951 el proyecto, con la asesoría de Villanueva en la arquitectura y de Willy Ossott en el cálculo estructural, del Edificio Shell Caribbean Petroleum Corporation, Maracaibo concluido en 1952 (cuya autoría se disputa con Juan Andrés Vegas) y en 1959, sin ninguna discusión, el diseño y construcción del Centro de Ingenieros de Mérida, ambas edificaciones dentro de una clara línea moderna.

En “Las Hormigas” así como en el Edificio Shell marabino y el Centro de Ingenieros merideño, también aparecen reminiscencias del impacto que causara en su arquitecto el haber encabezado la comitiva (en la que también se encontraba Augusto Tobito) de la Sociedad Colombiana de Arquitectos y del gobierno nacional que guía la visita de Le Corbusier a Bogotá entre el 16 y el 24 de junio de 1947.

De ello sigue dando cuenta el resto de la cita aparecida en el ya mencionado catálogo: “La insistencia en el confort psicológico, la ventilación cruzada, los espacios con amplia iluminación, los cambios de escala y niveles, la presencia del bloque calado, la insistencia en el corredor íntimo y la presencia constante de vegetación del pequeño patio central son algunos de los aspectos que enriquecen y convierten el espacio en una fuente inagotable de situaciones perceptibles”.

1. Carlos Celis Cepero. Izquierda: residencia familiar ubicada en el cruce de la avenida El Samán con la calle Los Cedros, Caracas Country Club (1956). Derecha: quinta Silenia, La Floresta (1957)

“Las Hormigas”, de la que sus habitantes y propietarios se enorgullecen y comparten hasta el punto de haberla convertido en lugar donde han llevado a cabo durante años numerosos encuentros sociales, y su sintonía con lo que acaecía por aquel entonces dentro de nuestra arquitectura le permitió a Celis, también, sentar las bases sobre las que realizará posteriormente, por un lado, la residencia familiar ubicada en el cruce de la avenida El Samán con la calle Los Cedros (1956), urbanización Caracas Country Club de corte más bien “populista”: estructura construida con un sistema tradicional de concreto armado, cubierta con un sistema compuesto por cerchas, pares y machihembrado de madera, rematado con teja criolla; muros de adobe y friso rústico; marcos de ventanas y puertas de madera; y pisos de mármol, cerámica y madera. Y, por el otro, la quinta “Silenia” (1957) en La Floresta, de carácter claramente contemporáneo, realizada con la colaboración de los ingenieros Federico G. Cortés y Armando Fernández Esté, que comentáramos en estas páginas en el Contacto FAC nº 80 del 10 de junio de 2018.

2. Casa Las Hormigas. Planta baja y fachada
3. Diversas tomas del exterior e interior de la casa Las Hormigas

Digna representante de lo que William Niño Araque en “La casa como tema” define como “un objeto de expresión plástica, ecológica y de la identidad que sustancia y da sentido al vivir y habitar el trópico”, “Las Hormigas” cumple a cabalidad con las tres condiciones que acompañan la definición: “el rito de habitar en la intimidad; la luz y la penumbra como materia de arquitectura; y la geografía y el paisaje como recursos del espacio”.

Celis, quien siempre ha reconocido la deuda que tiene contraída como seguidor de Villanueva, valida su título de arquitecto en la FAU UCV formando parte de la promoción nº 10 en 1960 y se jubila como docente de esa institución en 1984. También ha desarrollado una dilatada labor gremial y fue galardonado con la Orden Carlos Raúl Villanueva por parte del Colegio de Arquitectos de Venezuela.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/obras/casa-las-hormigas/

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. http://guiaccs.com/obras/casa-las-hormigas/ y La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela, Museo de Bellas Artes, 1989

3. http://guiaccs.com/obras/casa-las-hormigas/ y La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela, Museo de Bellas Artes, 1989

¿SABÍA USTED…

… que en 1949 se inaugura en San Bernardino, Caracas, el hotel Potomac?

1. Hotel Potomac. Cruce de las avenidas Vollmer y Caracas, San Bernardino

La urbanización San Bernardino tiene la peculiaridad de haber sido la primera señal del crecimiento decidido de Caracas hacia el noreste, y de la ruptura clara con el tradicional patrón de retícula característico de su casco histórico, del cual se desprende e independiza. Henry Vicente en el texto “Distritos Petroleros en CCS”, aparecido en el portal Prodavinci el 8 de agosto de 2017, afirmará que se trata de “la primera urbanización yuxtapuesta al centro de la ciudad con un esquema de ocupación territorial diametralmente opuesto a éste, de ejes y nodos estrellados, pero contando también con modelos de habitación aislada, suburbanos”. Ubicada a las faldas de El Ávila, su trazado libre y sinuoso con paseos arbolados centrales, aunque se atribuye a Maurice Rotival, tiene en el proyecto de Gustavo Vollmer (1897) un claro precedente y en la mano del ingeniero Gustavo A. Marturet su ejecutor material.

Ya en 1901, en la parte sur de la hacienda cafetalera “San Bernardino” perteneciente a la familia Vollmer, se había abierto el Club Atlético del mismo nombre, del cual se afirma fue el primer centro deportivo que existió en Venezuela, claro síntoma de que la propiedad se había convertido en una “isla” agrícola improductiva. Así, siguiendo el ejemplo de casos similares como La Florida, Campo Alegre o Los Chorros, cuando a finales de los años 1930 Alberto F. Vollmer se asocia con su hermano Alfredo y a otros empresarios (Julio Blanco Ustáriz y Alfredo y Oscar Augusto Machado) para cambiar el uso de la tierra y llevar a cabo el proyecto de urbanización planeado por su padre Gustavo, vieron la oportunidad de acobijar a una clase media profesional y moderna que huía de las casas coloniales y no podía optar a las lujosas mansiones de El Paraíso, el Country Club, Los Chorros o La Florida.

2. Urbanización San Bernardino al noreste del casco central. Izquierda. Arriba: Plano de Caracas de 1941. Abajo. Plano de Caracas de 1946. Derecha: Plano reciente con señalamiento de algunas obras de interés.

Pensada como un suburbio norteamericano dirigido a un estrato que posee automóvil, pero sin el problema de las largas distancias que le separan del centro de la capital, los capitales norteamericanos ligados a los hidrocarburos ven en San Bernardino una buena oportunidad para invertir.

Ello daría pie, una vez hecho en 1939 el trazado de largas avenidas con una vialidad en dos sentidos que preservó en gran medida la frondosa vegetación existente, a que en los años cuarenta comenzara la venta de parcelas y la construcción de viviendas. Al mismo tiempo se construyeron los más importantes edificios de servicios y los mejores hoteles de la época encabezados por el Ávila (1942), el de mayor estatus y más amplias comodidades y servicios de todos ellos, seguido por el Waldorf (1944), Potomac (1949) y Astor (1950). También se terminará de construir en San Bernardino el Centro Médico (1947), obra de Stelling, Tani & Cía., con asesoría de Edgar D. Martin, de Chicago; y luego la Shell contratará a Badgeley & Bradbury, una compañía de arquitectura de Nueva York, para la elaboración del proyecto de su edificio sede que terminará de levantarse en 1950.

Estas iniciativas, junto a la ejecución en 1944 de la primera edificación sede en Venezuela de la Creole Petroleum Corporation en la Plaza Mohedano; la instalación de la Embajada de los Estados Unidos en el edificio Valderrey (1948) en San Bernardino, obra del ingeniero Emilio Solórzano Yánez; la ocupación por parte de la Mene Grande Oil Company (tercera en producción tras la Creole y la Shell) del edificio Vulcania, también en San Bernardino; y de cinco pisos del recién construido Edificio Phelps (1946), obra del arquitecto estadounidense Clifford C. Wendehack, ubicado entre las esquinas de Veroes a Ibarras, por la Sinclair Venezuelan Oil Company, han llevado a Henry Vicente en el texto citado, a considerar a la zona de San Bernardino-La Candelaria justamente como el primer “Distrito Petrolero” que se detecta en Caracas.

3. Cuatro importantes hoteles ubicados en San Bernardino: Ávila (1942), Waldorf (1944), Astor (1950) y Potomac (1949)

Por tanto, la actividad hotelera se convirtió en apoyo de primer orden al movimiento que en torno al negocio de los hidrocarburos se dio en el mencionado “distrito” y la influencia norteamericana se ve claramente reflejada en los nombres que las instalaciones asumen: Waldorf, Potomac o Astor.

Sin estar del todo esclarecido, el Potomac, al que nos dedicamos el día de hoy, fue una de las primeras participaciones como arquitecto de Graziano Gasparini tras su llegada a Venezuela en agosto de 1948 con 24 años. Lo que si parece documentado es la realización por su parte de los murales, tanto del hall como los del salón “Joropo”. Por entonces Gasparini se encontraba alojado en un hotel en el centro de la capital, al norte de Altagracia y ya había conocido a los ingenieros Rodríguez Delfino y Enrique Pardo –fundadores de la compañía Técnica Constructora- para quienes realizaba pequeños trabajos, tal y como revela en la entrevista publicada en https://prodavinci.com/graziano-gasparini-1924-2019-el-historiador-de-la-arquitectura-colonial-venezolana-1/.

4. Avenida Vollmer de San Bernardino
5. El hotel Potomac en los años 1950

Por otro lado, de lo que recogemos en https://es.wikipedia.org/wiki/Hotel_Potomac, “la construcción del hotel fue iniciativa de Heraclio Atencio Bozo, y respondía a la necesidad de albergar a los inversionistas extranjeros que se hicieron habituales en Caracas durante los años 1940 a raíz del boom petrolero. (…) El hotel fue inaugurado el 31 de octubre de 1949. Poseía un estilo art déco, con sus pisos hechos con mármol de Carrara. … introdujo el concepto de ‘bar americano’, e incluso contaba con un chef traído de Francia, dándole prestigio al establecimiento. Durante los años 1950 se había convertido en una buena opción de alojamiento para los inversionistas y empresarios petroleros”.

Atencio Bozo era un empresario quien llego a ser contratista de la compañía petrolera Shell vendiéndole y suministrándole madera para las construcciones de la transnacional en las Antillas. Del blog “Crónicas de San Bernardino (Caracas)” https://sanbernardinoccs.blogspot.com/2009/02/por-que-tumbaron-el-potomac.html extraemos: “Don Heraclio era dueño del aserradero mayorista importador en Maracaibo” y estaba atento a las necesidades que se iban a crear con la construcción del edificio donde se ubicaría la Shell (hoy Comandancia General de la Marina). “Dichas necesidades principalmente eran tener cerca un Hotel … con todo el confort americano y el lujo de un … cinco estrellas de Europa”. Atencio Bozo, férreo opositor a Pérez Jiménez, tuvo que salir al exilio dejando la administración del hotel en manos de Albino Leal. A su regresó en 1960 lo mantuvo operativo hasta que decidió venderlo en los 70’.

En cuanto a la obtención de información más detallada sobre el número de habitaciones o las características constructivas del hotel no hemos podido ir muy lejos. Tampoco con relación a imágenes que nos hayan recrearan su ambientación interior. No obstante, se presume que la estructura del edificio era en concreto armado y resistió muy bien el terremoto de Caracas de 1967.

6. Un evento y dos obras por los que es recordado el hotel Potomac.

En todo caso, el Potomac por lo que es más recordado es por el secuestro el 24 de agosto de 1963 de la estrella de fútbol del Real Madrid, el argentino Alfredo Di Stéfano, a las puertas de su habitación, cuando la plantilla del club se alojaba en el hotel ya que participaban en un torneo triangular (la “Pequeña Copa del Mundo”) con los equipos Sao Paulo (Brasil) y FC Porto (Portugal), entre 18 y el 30 de ese mes. Di Stéfano estuvo en manos del grupo guerrillero Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) durante casi 80 horas luego de las cuales fue liberando, logrando obtener el suceso la resonancia internacional que el grupo buscaba. “Se cuenta, también, que en el mismo (Potomac) vivió Gabriel García Márquez; y fue allí donde escribió ‘Cuando era feliz e indocumentado’” diversas crónicas, artículos y reportajes periodísticos realizados entre los años 1957 y 1959 en Caracas; y que fue residencia de la Gran Compañía Italiana de Opera de Pietro Milana en 1961.

Ubicado en la confluencia de las avenidas Vollmer y Caracas (frente al Hospital de Niños J. M. de los Ríos), el hotel a finales de los 70’ “fue adquirido por el empresario Franco Luciano por 13 millones de bolívares. Más de una década después, fue vendido por el empresario a la Electricidad de Caracas por 360 millones, en una puja con el Gobierno nacional, quien ofreció 180 millones”.

7. Lo que hoy ocupa el terreno donde se levantó el hotel Potomac

A principios de los noventa, el edificio ya lucía abandonado y se iba deteriorando rápidamente. Pasó el tiempo y luego fue derribado dejando un terreno vacío, que a finales de la década fue ocupado por un «Wendys», y en la actualidad por un “Gama Express”. “Triste final para un edificio que formaba parte de la identidad de San Bernardino” se recogerá del blog que hemos venido citando.

El espejo siamés novela publicada por Ben Amí Fihman en 2017, reseñada por Sebastián de la Nuez en https://www.hableconmigo.com/2018/08/31/del-hotel-potomac-a-el-espejo-siames/ el 31 de agosto de 2018, “coloca a manera de telón de fondo calles, hoteles, bares y sedes diplomáticas de París, Caracas, San Petersburgo o Varsovia. Entre las menciones caraqueñas, el Hotel Potomac, en la urbanización San Bernardino”. Allí, “para testificar el auge de la vida nocturna en la capital de Venezuela, Fihman hace referencia al Hotel Potomac, donde recaló alguna vez la legendaria cantante de origen judío Wiera Gran para interpretar temas de Edith Piaf. Fihman adorna cada frase, no se conforma con escribirla”. Para finalizar ( y con él nosotros), De la Nuez manifestará: “Del Hotel Potomac en la avenida Vollmer no queda nada tangible. En algún momento fue arrasado. Hay cosas que no son de concreto y vidrio y es imposible arrasarlas: perviven en el intelecto de quienes han vivido una ciudad y sus avatares. Aquellos que asistieron a una o varias metamorfosis en planos diversos. Todo eso es masa que no se diluye fácilmente”.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://caracascuentame.wordpress.com/2017/02/01/un-breve-paseo-por-aquella-caracas-de-5-estrellas/

2. http://guiaccs.com/planos/caracas-mitad-del-siglo/, https://www.researchgate.net/figure/Figura-29-Plano-de-Caracas-basado-en-restitucion-de-fotografias-aereas-del-ano-1946_fig6_260017256 y https://www.ccscity450.com

3. https://www.pinterest.es/pin/301530137525991289/, https://www.pinterest.com/pin/462604192952677067/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

5. https://www.pinterest.es/pin/462604192947795598/

6. https://twitter.com/gfdevenezuela/status/846674577883348993 y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. https://excelsiorgama.com/project/gamaexpress-san-bernardino/

VISITAS MEMORABLES

Gio Ponti en la obra de Villa Planchart, en 1955

Gio Ponti (1891-1979)

La estrecha relación de Giovanni (Gio) Ponti con nuestro país se fragua desde el momento en que una pareja adinerada de venezolanos, que ya lo seguía de cerca desde los años 40 del siglo XX a través de lo que se publicaba en la revista Domus, lo contacta en 1953 para que les diseñe su casa. Esa pareja no era otra que la conformada por Armando Planchart Franklin y Ana Luisa (Anala) Braun Kerdel y el producto de lo que será una duradera y sólida amistad forjada en torno al encargo solicitado será la conocidísima Villa Planchart también denominada quinta “El Cerrito”.

Ponti, uno de los más importantes arquitectos, diseñadores industriales, artistas y publicistas italianos del siglo XX, “reencarnación del ecléctico hombre renacentista” para algunos, nace en la ciudad de Milán el 18 de noviembre de 1891. Con el apoyo de Wikipedia sabemos que se graduó de arquitecto en el Regio Istituto Tecnico Superiore di Milano (actual Politécnico de Milán) y en 1921 abrió un estudio con Mino Fiocchi y Emilio Lancia. Debutó como proyectista en 1923 participando en la Bienal de Artes Decorativas de Monza. En 1928, funda la revista Domus, una publicación mensual sobre “arquitectura y mobiliario del hogar moderno en la ciudad y en el campo”, que se convertiría en un referente internacional sobre los tópicos que trataba, la cual Ponti dirigirá hasta su muerte. “Desde 1936 a 1961 fue profesor en la facultad de arquitectura del Politécnico de Milán y en 1941 funda la revista Estilo, publicada hasta 1947. En 1951 se asoció con Alberto Rosselli y el ingeniero Antonio Fornaroli, con quienes formó el estudio Ponti Fornaroli Rosselli (PFR), activo hasta 1976”.

1. Gio Ponti. Izquierda: Torre Pirelli, Milán, 1956-1961. Derecha: Silla «Superleggera», diseñada para Cassina, 1951

Dentro de la obra de Ponti destaca la Torre Pirelli (1956-1961) ubicada en Milán donde también ya había proyectado, con Emilio Lancia, la Torre Rasini (1935), el Barrio Harar (1950) y casi en simultáneo con la Torre Pirelli el edificio RAS (1956-1960). Pero si algo sobresale dentro de la trayectoria de Ponti es su incursión en tierras venezolanas y muy especialmente la Villa Planchart (1953-1957) considerada su obra maestra. Luego realizará el Denver Art Museum (1970-1971) de Denver, Colorado, EE.UU. En el campo del diseño cabe señalar la silla «Superleggera» de 1955 o la “Distex” (1957) y el mobiliario para los transatlánticos «Giulio Cesare» y «Andrea Doria».

Fijando la mirada en los inicios de la relación de Ponti con Venezuela, una vez adquirido el magnífico terreno ubicado en Colinas de San Román, se sabe que el primer contacto epistolar entre los Planchart y el arquitecto ocurrió en 1953 cuando, conocedores de lo publicado en la revista Domus estando de visita en Milán logran, gracias a la intermediación del cónsul venezolano en la ciudad Ricardo Maldonado, que Ponti los recibiese en su estudio. Con cierto escepticismo inicial por parte del arquitecto (de 62 años, interesado más en construir que proyectar, desilusionado por su primer intento fallido para ejecutar una obra en Latinoamérica y con mucho trabajo por aquel entonces), la reunión se desarrolla produciéndose paulatinamente una gran sintonía traducida en entendimiento mutuo, quedando del intercambio las ideas principales que los clientes deseaban para su casa y su convicción de que habían dado con el profesional indicado.

2. Izquierda: Primer número de la revista Domus, 1928, creada y dirigida por Gio Ponti. Derecha: Carta enviada por Armando Planchart a Gio Ponti desde el Palace Hotel de Milán el 12 de junio de 1953, que marcó el inicio formal de la elaboración de Villa Planchart.

Luego, el miércoles 17 de junio se concertará otra cita de la que da fe la carta publicada en la página web de la Fundación Anala y Armando Planchart (https://www.villaplanchart.net/la-casa/historia/), fechada el 12 de junio de 1953, redactada en la papelería del Palace Hotel de Milán con el encabezado “Sr. Prof. Gio Ponti”, donde Armando Planchart expone lo siguiente: “Adjúntole mi cheque n 83… de acuerdo con lo convenido. Esperamos que para el próximo miércoles nos tenga preparado algo precioso. Gracias”. Y tan fue así que el entusiasmo contagioso de los Planchart logró que Ponti ya para el mes julio les haría un primer envío de planos “sorprendentemente acucioso y muy cercano a la villa definitiva”, y otro el 7 de agosto cuando el matrimonio se encontraba en París de regreso de una gira por el norte de Europa, tal y como relata Hannia Gómez en El Cerrito. La obra maestra de Gio Pont en Caracas libro publicado en 2009.

Será, por tanto, la realización de Villa Planchart “por correspondencia” iniciada el 21 de agosto de 1953, lo que originará el primer desplazamiento de Ponti a Caracas el 22 de enero de 1954 desde Nueva York, aprovechando la apertura de una exposición itinerante sobre su obra organizada por el Institute of Contemporary Art de Boston donde los planos del anteproyecto caraqueño y una maqueta serían expuestos.

Hospedado en el Hotel Tamanaco (muy cerca del terreno de El Cerrito) y siendo los Planchart sus anfitriones, Ponti es introducido por ellos dentro de los círculos sociales caraqueños. También el 2 de febrero de 1954 Gio Ponti dictará una conferencia sobre arquitectura con proyección de fotografías que se llevaría a cabo en la Casa de Italia (La Candelaria).

“La primera visita de Ponti a Caracas dará para todo. Pedro Pablo Azpúrua, Ingeniero Municipal del Distrito Federal, lleva al arquitecto milanés a visitar la Ciudad Universitaria y el Concejo Municipal. Ponti va estableciendo contacto con los arquitectos más importantes de Caracas: Carlos Raúl Villanueva, Leopoldo Martínez Olavarría, Gustavo Ferrero Tamayo, Diego Carbonell y hace el periplo fantástico de las principales arquitecturas de la época. (…) El fin de semana antes de su partida, los Planchart llevan a su arquitecto a descansar a su casa de la playa. Allí planifican para él la visita a los alrededores” siendo lo que “más le maravillará la ‘conmovedora, inolvidable visita a la casa del gran Reverón’”.

3. Otros proyectos de Gio Ponti en Caracas. Arriba: Villa Arreaza o Quinta “Diamantina”, Caracas Country Club (1955-demolida en 1994). Abajo izquierda: transformación de la antigua Villa Mata Guzmán-Blanco (1958), Lomas del Mirador, foto de la maqueta. Abajo derecha: Remodelación de la Quinta “La Barraca” (1958), Los Chorros, elevación interior

Este primer viaje de Ponti finalizará el 3 de febrero teniendo una duración de doce días. Es así como logrará abrir un importante abanico de relaciones que lo llevarán a proyectar también la Villa Arreaza o Quinta “Diamantina” (1955-demolida en 1994), localizada en el Caracas Country Club, que curiosamente se terminó de construir antes que “El Cerrito”. También llegó a realizar el primer anteproyecto de la Villa González-Gorrondona (1956), Parque Nacional El Ávila, que luego le sería encargada a Richard Neutra, y otro para un edificio de oficinas (1954) en la esquina de Mercaderes. Posteriores a “El Cerrito” serán la transformación de la antigua Villa Mata Guzmán-Blanco (1958), Lomas del Mirador y la remodelación de la Quinta “La Barraca” (1958), Los Chorros.

El impacto que produce en Ponti su visita a Caracas lo hace incorporar algunas modificaciones al anteproyecto de Villa Planchart hasta entonces muy desarrollado. Las obras se inician definitivamente en julio de 1954 abriéndose otro capítulo de intenso carteo con que se orienta la toma de decisiones para la construcción, complementario a los planos enviados con anterioridad. El arquitecto volverá al país a mediados de noviembre de 1955 en pleno proceso constructivo y permanecerá doce día hospedado en este caso en el Hotel Ávila.

Un tercer viaje de Ponti se registra, siempre según Hannia Gómez, el 20 de febrero 1956 cuando Blanca de Arreaza requiere su presencia en Caracas y corre con los gastos de transporte, ocasión en la que vendrá acompañado de su hija Tita hospedándose ambos en el Tamanaco por doce días. En estos momentos la construcción de Villa Planchart se encontraba detenida.

4. Croquis temprano de Villa Planchart que Ponti acompañará con el texto: «Vuestra casa será gentil como una gran mariposa en la cima de la colina».
5. Izquierda: Gio Ponti y su mujer Giulia en la mítica casa de la via Dezza decorada por él, en 1957. Abajo derecha: Un rincón de Villa Planchart donde se muestra la butaca D.154.2, diseñada por Ponti exclusivamente para la casa, y una obra de Alejandro Otero.

Ponti llega por cuarta vez a Caracas el 28 de noviembre de 1957 en momentos que los Planchart ya se están mudando a su nueva casa y preparando su inauguración para el día 8 de diciembre, coincidiendo con la celebración de su aniversario de bodas para lo cual se organizó una fiesta en la que participó buena parte de la alta sociedad caraqueña, más pendiente de los acontecimientos políticos que de la estupenda arquitectura que estaban conociendo. Durante la semana que pasará en Venezuela junto a su esposa Giulia, Ponti hará todo lo necesario para finiquitar la obra. Luego ambos irán a los Estados Unidos de donde regresarán cerca del 18 de diciembre en momentos en que la situación política del país era sumamente delicada y ya había sido detenido el concuñado de los Planchart, Arturo Uslar Pietri, luego del bochornoso fraude que el régimen perpetrara en el plesbicito convocado el 15 de diciembre. Se acercaba la hora en que la dictadura de Perez Jiménez llegaría a su fin el 23 de enero de 1958, momento en que los Ponti se encontraban aún en Caracas logrando ser testigos desde «El Cerrito» del despegue de «La Vaca Sagrada» que partía de La Carlota.

6. Izquierda: Gio Ponti en el Salón de Villa Planchart durante su última visita a Caracas en 1972. Derecha arriba: detalle del acceso principal de Villa Planchart. Derecha abajo: Un patio de Villa Planchart.
7. Villa Planchart. Vista de una de sus salas de estar

Luego de la apertura oficial de Villa Planchart en diciembre de 1957, Gio Ponti regresó a Caracas otras dos veces. La primera de ellas en junio de 1967 acompañado de su esposa luego de realizar un viaje a Australia. “Un mes después, cuando un gran terremoto asola a la ciudad de Caracas y milagrosamente no daña la Villa Planchart, todos lo celebran”, comentará Hannia Gómez. “En este nuevo viaje los Ponti van a visitar la Isla de Margarita, y los pueblos de El Hatillo y de la Colonia Tovar ambos en la región caraqueña”.

Gio Ponti volverá por última vez al país en 1972 con 80 años recién cumplidos y pocos meses después de que en enero su esposa Giulia sufriera un accidente cerebro vascular quien, sin embargo, lo acompaña. Se le había presentado la oportunidad de diseñar el Centro Industrial del Mueble Avelca perteneciente a la familia Avellán quienes ya en 1970 se habían puesto en contacto con él. Los Planchart los hospedan en su casa.

Ponti fallece el 16 de diciembre de 1979 a los 88 años de edad. Ya en 1975 lo había dejado Giulia y el año anterior (1978) su gran amigo Armando Planchart.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado, 3, 4 y 6 izquierda. Hannia Gómez. El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas, 2009.

  1. https://www.enmilan.net/rascacielos-pirelli/ y https://www.miliashop.com/es/silla/826-699-cassina-silla.html

2, 5 derecha, 6 derecha y 7. https://www.villaplanchart.net

5 izquierda. https://www.revistaad.es/diseno/iconos/articulos/icono-ad-el-italiano-gio-ponti/21584