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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 335

El dibujo a bolígrafo sobre fotocopia realizado por Jesús Tenreiro-Degwitz (1936-2007) que ilustra nuestra postal del día de hoy, forma parte de la propuesta planteada por el arquitecto y su equipo a raíz de que en el año 1971 su hermano menor, Oscar, fuera llamado por el entonces Presidente de la República Rafael Caldera a través del Centro Simón Bolívar para que realizara el estudio de posibles usos para El Helicoide de la Roca Tarpeya, a escasos 10 años de que se paralizara definitivamente su construcción.

1. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

La idea que prevaleció fue la de convertir lo que se había considerado dentro del paisaje urbano caraqueño como un enorme e incómodo “elefante blanco”, en la sede de la Biblioteca Nacional y, como parte del mismo conjunto, incluir al Museo de Ciencia y Tecnología y al Museo Nacional de la Historia (gestado este último en 1964 por Mariano Picón Salas cuando era presidente del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes -INCIBA-), “lo cual podría ser visto como algo sui generis, pero funcionaba”, según palabras del propio Oscar.

2. Las cuatro páginas dedicadas al Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971) en el trabajo de ascenso de Rafael Urbina.

De tal manera, según palabras del propio Jesús, “se armaron dos equipos dentro de la oficina… las discusiones eran tremendas… al final Oscar presentó su propuesta…” en 1972, quedando por fuera lo elaborado por el mayor de los Tenreiro pero formando parte de la historia del proceso del proyecto. Este valioso testimonio junto a una significativa cantidad de planteamientos que realizara a lo largo de su carrera, fueron recogidos de manera amplia y muy bien documentada en el trabajo titulado “Jesús Tenreiro-Degwitz. Obra completa de arquitectura (Tres tiempos) Edificios y Proyectos (1954-2007)”, presentado por Rafael Urbina, su sempiterno discípulo, para ascender a la categoría de profesor agregado dentro del escalafón universitario en marzo de 2021, la mejor (y tal vez la única) antología que se haya hecho sobre quien fuera uno de los más brillantes arquitectos venezolanos del siglo XX.

Urbina quien “sin pretender comprobar hipótesis alguna” abordó su indagación “desde una perspectiva cualitativa, como un registro sistemático de un material inédito”, ofrece en la segunda parte de la misma un “catálogo o registro de obras -razón de ser y tuétano de esta investigación- la cual clasifica y agrupa setenta y siete (77) trabajos de arquitectura, entre esbozos, anteproyectos, proyectos y obras construidas por tema”. Basado en los archivos profesionales de quien fuera distinguido como Premio Nacional de Arquitectura el año 1991, Urbina dentro de su pesquisa ubica el proyecto de rescate de El Helicoide presentado por Jesús Tenreiro en la etapa denominada “Tiempo de reflexión (1969-1990” (segunda de las tres que conforman el primer capítulo), la cual está precedida por “Las Fundaciones (1954-1968)” y seguida por “Una casa como epílogo (1991-2007)”.

3. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Si, como expone Urbina, “cada elemento estudiado, se despliega en un espacio entre dos a cuatro páginas, dependiendo de la importancia que se le da a cada proyecto en el contexto de la investigación y del material encontrado en el archivo”, deberíamos concluir que la propuesta preliminar llevada a cabo por Tenreiro para El Helicoide cumple con ambos requisitos, ya que es de los que ocupan cuatro páginas (76-79) dentro del trabajo.

De tal manera, la documentación presentada por Urbina (un total de hasta 9 dibujos y bocetos como parte de los “estudios preliminares” y tres fotos de la maqueta o modelo elaborado) habla, por un lado, de la intensidad con la que fue abordado el compromiso y, por el otro, de lo valioso de un material que podría dar pie a un análisis más detallado del momento que ocupa este ejercicio proyectual dentro de la trayectoria del arquitecto que los realiza.

4. Dibujos elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Es interesante, además, resaltar el calificativo de “imaginales” que Urbina otorga a los dibujos elaborados por Tenreiro. En tal sentido, no está de más, recordar que el término “imaginal”, utilizado en ámbitos tan dispares como la filosofía, la psicología o la biología, proviene de la traducción del inglés “imago”, considerado en biología como “la última etapa que un insecto alcanza durante su metamorfosis, su proceso de crecimiento y desarrollo; También se le llama etapa imaginal, la etapa en la que el insecto alcanza su madurez”. Sin embargo, Martín Rodríguez Caeiro en “Exponer lo imaginal: reproducir y representar” (artículo publicado en el Vol. 22, Nº1, 2010, de la revista Arte, Individuo y Sociedad de la Universidad Complutense de Madrid), puntualiza que el tránsito por los diferentes usos del término imaginal, “nos invita a afrontar la idea desde el arte, de que el ser existe gracias a la articulación de dos vías: la de los genes y el programa genético por un lado; la de los memes y el programa imagético por otro. Idea que nos situará con lo imaginal en el nivel de la membrana/espejo, y que reproducir y representar son coincidentes; que ecología y gnoseología forman parte de la existencia del (o de la) imago”.

5. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Pero el verdadero sentido que imaginal tiene en el contexto de un trabajo basado en la obra de Jesús Tenreiro, no es otro que el manejado por Carl Gustav Jung, de quien, como se sabe, el arquitecto era seguidor y estudioso.

Al respecto, Rodríguez Caeiro señalará: «… el concepto ‘imago’ lo introduce Jung desde la psicología inspirándose en la novela del poeta y novelista Spitteler Imago (1906): ‘Prefiero deliberadamente la expresión imago a ‘complejo’, a fin de que la realidad psicológica que así designo conserve (…) la independencia viva que tiene en la jerarquía psíquica. (…) Mis críticos han creído ver en esta concepción un retorno a la psicología medieval. (…) El término imago se relaciona en primer lugar con la novela Imago de Spitteler. (…) En mis obras posteriores empleo en vez de este término, el de ‘arquetipo’ «. (la cita de Jung procede de la edición en español del año 2002 de El hombre y sus símbolos).

5. Fotos de la maqueta elaborada como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

De aquí que los dibujos de Tenreiro puedan entenderse como representaciones arquetipales que ya formaban parte de su imaginario, superpuestas y hasta cierto punto fusionadas con la mole de El Helicoide (otra figura con las mismas connotaciones), al cual intenta convertir en soporte del nuevo uso que se estaba proponiendo.

6. Foto de la maqueta del proyecto original de El Helicoide (c.1956) utilizada en la portada de un folleto promocional.

Con respecto a El Helicoide, terminado de proyectar en 1956 por el equipo integrado por los arquitectos Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger, cuyo impresionante movimiento de tierra empezó a realizarse un año antes, que aparece hermosamente presentado y descrito en el nº5 de la revista Integral de diciembre de 1956 y fue destacado en la exposición “Roads” montada por el Museo de Arte Moderno (MoMA), N.Y., en agosto-septiembre de 1961, como se sabe, no sólo quedó inconcluso luego de que en 1962 se paralizara su ya ralentizada construcción (cuyo avance registraba un 90%) luego de la caída de Pérez Jiménez, sino que desde entonces ha sido objeto de numerosas propuestas para su aprovechamiento, recuperación, reutilización, remodelación o adaptación a los más diversos usos, de entre los cuales el que hoy nos ha ocupado es el primer intento de todos con vocación claramente arquitectónica, sólo antecedido por la proposición hecha en 1969 por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) de sustituir el uso comercial original por oficinas públicas, centro de estudios y adiestramiento del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y del Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), además de una serie de áreas de exposiciones.

Le seguirían a la propuesta que parcialmente hoy hemos reseñado, presentada junto a un informe elaborado por Oscar Tenreiro en 1974: la autorización mediante decreto en 1975 al recién creado Instituto Nacional de la Vivienda (INAVI) de la adquisición de los bienes afectados, encargándose el proyecto “Nuevo Helicoide Caracas” al Grupo Tekto (Carlos Celis Cepero y Ana Teresa Caraballo-Gramko de Celis Cepero), quienes solicitan la asesoría de los autores del proyecto original y proponen mantener el uso inicial de centro comercial, ampliando los porcentajes de construcción a cien mil metros cuadrados incorporando un gran hotel en forma de torre cilíndrica y otros cuerpos rentables; y, luego de la adjudicación en 1986 de El Helicoide a la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención DISIP (SEBIN desde 2010), un último intento por convertirlo entre 1991 y 1993 en el Centro Ambiental de Venezuela y sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Renovables según plan maestro presentado por los arquitectos Julio Coll y Jorge Castillo, del Taller de Arquitectura JC-JC.

Habría que recordar, también, que en 1966 El Helicoide sirvió de refugio a damnificados causados por las lluvias (situación que se repitió en 1979 convirtiéndolo en lugar de asentamiento de construcciones informales) siendo en 1982, tras 16 años de ocupación (cuando ya habitaban allí 1.860 familias y unas 9.300 personas), cuando es desalojado completamente en seis meses gracias a la presión ejercida por el “Comité de rescate del Helicoide”, luego “Proyecto Helicoide”, coordinado por Sonia Miquilena de Cárdenas, quien propone convertirlo en una “ciudadela cultural”. Entregado en comodato a la Gobernación del Distrito Federal, en 1983 se anuncia la construcción de la primera etapa de dicha “ciudadela” (proyectada por el arquitecto Ralph Erminy), lográndose sólo rescatar y ubicar en su lugar el domo geodésico de Fuller para albergar actividades culturales.

7. Afiche preparado para la presentación del proyecto Centro Ambiental de Venezuela (CAV), Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturale Renovables, a ser ubicado ubicado en El Helicoide, diseñado por el Taller JC – JC (Julio Coll y Jorge Castillo) en 1993. El trabajo contemplaba un ambicioso plan de renovación urbana y saneamiento ambiental que incluía áreas que iban desde el edificio hasta el Jardín Botánico.
8. Izquierda: Portada del libro El Helicoide de Dirk Bornhorst (2007). Derecha: Portada del libro libro Downward Spiral: El Helicoide’s Descent from Mall to Prison, editado por Celeste Olalquiaga y Lisa Blackmore (2018).

Como ya apuntáramos con anterioridad en estas mismas páginas (ver “Algo más sobre la postal” nº119 en Contacto FAC 84), el triste destino actual de El Helicoide como sede de la policía política y cárcel, donde bajo difíciles condiciones se encuentra recluido un considerable grupo de personas que han manifestado su oposición al gobierno, dio origen a la creación del “Proyecto Helicoide” concebido y dirigido desde 2013 por Celeste Olalquiaga, asociación civil sin fines de lucro, dedicada a rescatar el valor arquitectónico, cultural y social de dicha edificación y que ya cuenta entre sus haberes la realización de exposiciones, la elaboración de numerosos textos y la reciente publicación del libro Downward Spiral: El Helicoide’s Descent from Mall to Prison. Este último, sumado al editado por Oscar Trodman bajo la autoría de Dirk Bornhorst (aparecido en 2007) titulado El Helicoide conforman dos caras muy distantes entre sí pero absolutamente complementarias de lo que ha sido este testigo mudo y símbolo a la vez del colapso que ha sufrido Venezuela.

Nota

En un día como hoy cuando este boletín ha llegado a su número 300, el haber podido conocer, apoyarnos y compartir parte del estupendo trabajo realizado por Rafael Urbina sobre la obra de Jesús Tenreiro, se ha convertido en un valioso regalo dado su valor testimonial y documental dedicado a alguien que merecía con creces ser reconocido mediante un esfuerzo de esa naturaleza.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3, 4 y 5. Rafael Urbina. «Jesús Tenreiro-Degwitz. Obra completa de arquitectura (Tres tiempos). Edificios y Proyectos (1954-2007)”, Trabajo de ascenso para optar a la categoría de profesor agregado dentro del escalafón universitario, marzo de 2021

6. Archivo Fotografía Urbana

7 y 8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

Nota. https://www.facebook.com/groups/31281971878/

¿SABÍA USTED…

… que en diciembre de 1965 se inaugura la avenida Libertador de Caracas?

1. Avenida Libertador (c.1965)

La avenida Libertador es sin lugar a dudas una de las arterias viales más importantes de la ciudad de Caracas. Su construcción fue iniciada en 1957 durante el régimen de Marcos Pérez Jiménez y, tras una interrupción de más de dos años, es retomada con decisión por el gobierno de Rómulo Betancourt entre 1959 y 1964 para finalmente ser inaugurada el martes 14 de diciembre de 1965 por el presidente Raúl Leoni, pese a que ya desde 1963 se había puesto parcialmente en funcionamiento. Se trata, por tanto, de una clara muestra de continuidad administrativa de las muchas de las que no se hace mención en el paso de la dictadura a la democracia venezolanas.

2. La avenida Libertador dentro de la trama urbana de Caracas. Abajo a la izquierda, su intersección con la Francisco de Miranda resuelta en trinchera.

La Libertador fue trazada por el arquitecto urbanista Antonio Cruz Fernández y el ingeniero Hernán Stelling sobre la base de la antigua calle La Línea. La arteria, que une el centro de Caracas con el este de la ciudad y aún conserva su aspecto “novedoso”, transcurre en dos niveles: uno superficial que tiene el carácter de una vía urbana de servicios para los edificios que la delimitan (poseedores de una amplia diversidad de usos), y otro en trinchera, sin semáforos ni interrupciones, con connotaciones de vía expresa que transcurre entre Los Caobos (municipio Libertador) y El Rosal (municipio Chacao). La combinación de ambos criterios permitió, pese al alejamiento que sufrieron sus dos frentes edificados en el trayecto atrincherado, mantener la continuidad de las conexiones norte-sur, contribuyendo notablemente a dinamizar el tejido urbano. La finalización de la vía expresa hacia el este da origen a un tramo diferente de la avenida prácticamente aislado del anterior y con un desarrollo edificatorio distinto (fundamentalmente oficinas y comercios) que transcurre a nivel entre El Rosal y Bello Campo paralelo a la avenida Francisco de Miranda, finalizando en el empalme con el distribuidor Altamira.

3. Izquierda: Plano Regulador de Caracas (1951). Derecha: Plan de vialidad de Caracas (1951) con la avenida Libertador resaltada.

Su gestación está absolutamente ligada a dos hechos importantes. Por un lado, formaba parte del sistema del este del Plano Regulador de Caracas de 1951 junto a las avenidas Andrés Bello, Lincoln (antigua Calle Real de Sabana Grande) y Francisco de Miranda, además de ser una de las 9 obras imprescindibles dentro de las 19 que incluía el Plan Municipal de Vialidad de 1951, lo que le otorgó desde entonces un nivel prioritario en cuanto a su realización.

Por el otro, su trazado se realizó aprovechando la ruta que, desde su inauguración por Guzmán Blanco el 4 de septiembre de 1886, siguió el Ferrocarril Central de Venezuela (también conocido como el “ferrocarril inglés” por la participación en su construcción y posterior administración de empresas británicas) entre la estación Santa Rosa o Caracas (ubicada en Quebrada Honda) y Petare (luego de pasar por Sabana Grande, Chacao y Dos Caminos), primer tramo del recorrido que se terminaría en 1928 en tiempos de Gómez, cuando llega finalmente a Ocumare del Tuy, población que había dejado de ser la capital del estado Miranda el año anterior.

4. Ruta completa que cubría el Ferrocarril Central de Venezuela entre la estación Santa Rosa (o Caracas) y Ocumare del Tuy, indicando todas las paradas intermedias.
5. Detalle del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1906 donde se puede observar la carretera que unía el centro con la estación Santa Rosa en Quebrada Honda y el inicio de la ruta del tren hacia Petare.
6. Estación Santa Rosa (o Caracas) del Ferrocarril Central de Venezuela (demolida). Frente a ella pasaba la calle La Línea.

En su recorrido caraqueño, ya para 1940 el tren atravesaba El Bloqueo, pasaba sobre la Quebrada Canoas, cruzaba la urbanización Bigott pasando al norte de la Cigarrera Bigott, sobre la Quebrada Maripérez, para luego transitar por las incipientes urbanizaciones de Los Caobos, La Campiña, Las Delicias, Campo Alegre y El Rosal, y seguir su ruta a través de diferentes haciendas del Este de Caracas hasta llegar a Petare. Luego, en su camino hacia Ocumare del Tuy, el tren se detendría en El Encantado, Lira, Tusmare, La Envidia, Los Mangos, Arenaza, Pichao, Boca de Siquire, Santa Lucía, Soapire, Santa Teresa y San Francisco de Yare. En total el trayecto entre Santa Rosa y Ocumare del Tuy estaría conformado por 18 estaciones.

La ruta del tren prácticamente desde sus inicios, se vio acompañada en lo que se refiere a su tránsito por las parroquias El Recreo y la entonces foránea Chacao por la ya mencionada la calle La Línea la cual, con el añadido de los bordes dejados en reserva de circulación, le serviría a Cruz Fernández y Stelling para trazar la avenida Libertador. Por tanto, puede decirse que la vía se realizó, una vez diseñada y efectuado un intenso proceso de expropiación de terrenos y demolición de edificaciones, en dos etapas en función de sus dos niveles. Así, mientras se culminaba la correspondiente a la parte superior (primera etapa) se pudo abordar la construcción de la trinchera que la caracteriza (segunda etapa) prácticamente sin interrumpir el tránsito de lo ya ejecutado a nivel de superficie.

7. Momentos de la construcción de la avenida Libertador.

El Ferrocarril Central de Venezuela, venido a menos a raíz de la crisis de 1929 que afectó a sus administradores lo que obligó a su nacionalización en 1936 por el gobierno de Eleazar López (recordemos que desde 1885 estuvo a cargo de la compañía de capital inglés The Venezuelan Central Railway Company Limited), y herido de muerte (como el resto del sistema ferroviario a nivel nacional) a partir de que la Venezuela petrolera decidiera priorizar la construcción de carreteras para enlazar el país y darle así impulso al transporte automotor, dejó de circular (amenazado además por los planes viales que se tenían previstos para descongestionar Caracas) en 1953, cuatro años antes del comienzo de la construcción de la avenida. Será la demolición de la estación Santa Rosa en 1959 la que pondrá punto final al último vestigio de lo que quedaba de aquel sistema que llegó a enlazar eficientemente Caracas con los Valles del Tuy.

Desde el momento en que se decretó su construcción y se trazaron sus límites, cuando aún se conocía como calle La Línea, e incluso antes, en el trazado de la avenida se pueden encontrar interesantes edificaciones, proceso que se incrementará cuando es concluida en su totalidad y rebautizada. En sus comienzos al oeste se pueden encontrar por un lado los Museos de Bellas Artes (1938) y de Ciencias (1940) ambos de Carlos Raúl Villanueva (conexión con la avenida México) y, por el otro, el Colegio San Francisco de Sales de la Congregación de los Salesianos (primera etapa de 1897 y última de 1942) junto al Mercado Guaicaipuro (Oficina Técnica C. Blaschitz, 1953) (conexión con la avenida Andrés Bello).

8. Izquierda arriba: Sede de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV). Izquierda abajo: Iglesia de San Rosa de Lima. Derecha: Puente Bolívar (demolido) en el cruce de la avenida la Salle (o principal de Los Caobos) con calle La Línea. A la derecha en primer plano el edificio La Salle.

En el terreno que en parte ocupó la estación Santa Rosa se construyó al norte en 1973 el edificio Sede de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) proyectado por Guido Bermúdez, Carlos Brando, Pedro Lluberes e Isaac Van Praag y, más recientemente, al este, el Proyecto Integral de Viviendas Santa Rosa de la Gran Misión Vivienda Venezuela -GMVV- (Fruto Vivas, 2013). Frente a la CANTV, al sur, se logró preservar la iglesia de Santa Rosa de Lima (1906, restaurada por el Metro en 1983), construyéndose a su lado en 1983 la estación Colegio de Ingenieros del Metro de Caracas y más adelante las Residencias Plaza Jardín.

Transitando hacia el este, en el cruce con la avenida La Salle de Los Caobos (lado sur) en 1942 sus urbanizadores habían construido el Puente Bolívar (de Enrique García Maldonado) sobre el cual pasaban el ferrocarril y la calle La Línea, que luego sería demolido al construirse la avenida Libertador. En dicho cruce se construiría más tarde en 1952 el edificio de uso mixto La Salle (de Carpio y Suárez).

9. Izquierda: Edificio 10-18. Centro arriba: Edificio sede de PDVSA. Centro abajo: PDVSA Torre Sur. Derecha: Torre KPMG.

Siguiendo el recorrido, entre la avenida Las Palmas y la avenida Las Acacias, al norte, se encuentra el edificio 10-18 (Ramón González Almeida, 1964) y en el cruce con avenida Las Acacias, al sur, el hotel Crillón. Al norte, entre las avenidas Los Samanes y Los Jabillos se ubica el Centro Comercial Los Cedros (Oscar Carmona y Gerónimo Puig, 1970), en el cruce con Los Manguitos, al sur, un muy correcto edificio de vivienda multifamiliar (Luis Jiménez Damas, c.1960) y en el cruce con la calle Negrín (al norte) el Centro Comercial Libertador (Bernardo Borges y Francisco Pimentel, 1973).

Entre la calle Negrín y la calle El Cristo (al sur) se encuentra la Policlínica Santiago de León (1958) y al norte el edificio Torre Maracaibo. Un poco más adelante en el cruce con la calle Empalme (al norte) se encuentra el edificio sede de PDVSA (1980) y al frente (sur) la Torre Las Delicias y PDVSA Torre Sur (Helene de Garay, 1995).

En la urbanización La Campiña entre las calles Caicara y Cantaura (al norte) se encuentran los edificios Libertador, Ramca y Caicara (Heriberto González Méndez, 1940) afectados en los años 60 por la construcción de la avenida y, en la misma acera, en el cruce con calle Caicara, el Instituto Politécnico Educacional (Wladimiro Acosta, 1948). Al otro lado de la avenida está el Centro Residencial Libertador.

10. Izquierda arriba: Edificio Viulma. Izquierda centro: Edificio Sausalito. Izquierda abajo: Edificio Santillana. Derecha: Edificio El Castillito

Acercándonos a Chacaíto encontramos al sur el Edificio Viulma (Guido Bermúdez, 1954) entre la calle La Arboleda y la Principal de El Bosque, y en el cruce con la principal de El Bosque tres valiosas piezas: el edificio Sausalito (Héctor Machado Rivero, 1953), el edificio Santillana (Manuel Mujica Millán y Gustavo Guinand Sandoz, 1946) y el edificio El Castillito (Raffaele Mazzeo, 1951).

Ya en pleno municipio Chacao, en el muy abstracto encuentro entre la avenida Libertador con la Francisco de Miranda está la torre KPMG (Helene de Garay, 1998) y comenzando el último trecho rumbo a Altamira, al salir de la trinchera tapizada por Juvenal Ravelo, se puede ver al sur la Torre Exa y más adelante entre la avenida Andrés Galarraga y la calle Élice el edificio sede de Seguros Mercantil (Manuel Fuentes y Tony Mas Lara, 1999).

11. A la izquierda el edificio sede de Cauchos General (demolido), a la derecha su némesis: el Centro Comercial Sambil.
12. Arriba derecha: Edificio Nuevo Centro. Arriba centro: Multicentro Empresarial del Este. Arriba derecha: Edificio sede de Seguros Mercantil. Abajo: Liceo Gustavo Herrera.

Pasando la calle Élice, al norte se encuentran el edificio Nuevo Centro (Julio Coll Rojas, 1966) y Multicentro Empresarial del Este (Luis Manuel Trompiz, 1978). Antes de construirse los dos edificios mencionados en el frente sur se encontraba la sede de Cauchos General cuyo estupendo edificio administrativo de 1955 había sido diseñado por Guinand, Benacerraf y Vestuti, siendo posteriormente demolido para dar paso al Centro Comercial Sambil (Celina Bentata, 1998). Finaliza nuestro recorrido por la avenida Libertador hacia el este con el Liceo Gustavo Herrera (Dirección Técnica del Ministerio de Educación, 1963), ubicado en la acera sur con frente hacia la autopista Francisco Fajardo en la zona de Bello Campo.

13. Varias tomas que sirven para apreciar las características de la avenida Libertador.

Con su aspecto metropolitano que apunta al futuro descuidando el presente, sus dilemas entre quienes la habitan de día y de noche, el debate acerca de si se debió respetar su composición social en lugar de dar cabida de forma arbitraria a edificios de la GMVV, su clara preferencia en imponer al vehículo como máximo protagonista, su desigual comportamiento a todo lo largo, y su ruptura en Chacaíto que ha buscado paliarse a través de la presencia de “arte urbano” en su sórdida trinchera, sus deudas con la generación de verdaderos espacios públicos (que comienzan por sus descuidadas aceras), junto a lo inhóspita que se presenta para el peatón, y su perfil alejado de las posibilidades que abre su peso como eje vital de la capital, la avenida Libertador ha sido objeto de diversas experiencias académicas que han buscado resolver sus múltiples contradicciones.

Su condición de herida suturada que aún no sana ofrece, sin embargo, la oportunidad de encontrarnos con una experiencia y un modelo que valdría la pena evaluar si se debe repetir o, por el contrario, se debe reformular completamente.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/384917099381295734/

2. https://primicias24.com/tal-dia-como-hoy/232519/hace-54-anos-se-inauguro-la-avenida-libertador-de-caracas/

3. Juan José Martín Frechilla, Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)

4. https://tucuy.wordpress.com/2013/03/29/estacion-santa-lucia-del-ferrocarril-central-de-venezuela/

5. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

6. http://museodeltransportecaracas.blogspot.com/2012/02/ferrocarril-central-y-las-tarifas-para.html y Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://twitter.com/tachirense89/status/768280821971030018, https://twitter.com/caracascuentame/status/1062385428093919232 y Colección Crono Arquitectura Venezuela

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://twitter.com/caracascuentame/status/1062385428093919232

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-viulma/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

11. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://twitter.com/conacero/status/782740758302330880

12. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/a.1688228341392504/2026778097537525/?type=3

13. https://www.pinterest.com/pin/83809243044074133/, https://kiosquitocreativo.wordpress.com/2016/05/18/ravelo-modulo-cromatico/, https://www.facebook.com/venezuelatextra/posts/avenida-libertador-de-caracasel-13-de-diciembre-de-1965-fue-inaugurada-la-avenid/3335506509795112/, https://www.pinterest.com/pin/426223552218303029/ y https://insiteart.org/es/insite-2005/farsites/documentary-projects/julieta-gonz%C3%A1lez-caracas-avenida-libertador

¿SABÍA USTED…

… que en 1980 se concluye la construcción del Bulevar de Sabana Grande?

1. Toma aérea del Bulevar de Sabana Grande.

Con la conclusión de la construcción en 1983 del primer tramo de la línea 1 del Metro de Caracas entre Propatria y Chacaíto, la ciudad se vio favorecida, luego de varios años de penurias que sufrió “por arriba” ocasionadas por las obras que se realizaban “por debajo”, por la generación de una red de espacios públicos que acertadamente Max Pedemonte (arquitecto jefe desde 1968 del Metro de Caracas) denominó como “Rutas paralelas”: intervenciones producidas a nivel de la superficie producto de la construcción del subterráneo que redundaron en un incremento de la movilidad de grandes masas, no dependientes del vehículo privado, y que derivaron en la realización de toda una infraestructura peatonal complementaria, consistente en la ampliación de aceras, construcción de bulevares y plazas las cuales le empezaron a dar sentido al término acuñado.

2. «Rutas Paralelas», Max Pedemonte (1983).

La que quizás puede considerarse por su envergadura la acción de renovación urbana más importante del siglo XX, dejó entre las más resaltantes “Rutas paralelas” las plazas: Caracas (entre las torres del Centro Simón Bolívar), La Hoyada, Palo Verde y Brión en Chacaíto; y, sobre todo, la transformación de la antigua avenida España en Catia y la Calle Real de Sabana Grande (avenida Abraham Lincoln) en sendos bulevares que se convirtieron de inmediato en disfrute y desahogo del ciudadano y alegría para los comerciantes dado el notable incremento en la calidad ambiental que ello trajo consigo y el cambio en la conducta de quienes usaban dichos espacios y también las instalaciones ubicadas bajo tierra. También sirvió para que en 1983 se publicase el libro “Rutas paralelas. Plan de recuperación urbana del Metro de Caracas” (que posteriormente Pedemonte presentó para ascender en el escalafón universitario en 1985) y para que en la VIII edición de la Bienal Nacional de Arquitectura de 1987, le fuese otorgado el Premio Nacional al Metro de Caracas y en particular a la División de Arquitectura dirigida, como ya se indicó, por Pedemonte.

Pues bien, es la peatonalización del tramo comprendido entre las estaciones de Plaza Venezuela y Chacaíto de la línea 1 del Metro, surcado por lo que se denominó durante mucho tiempo como la Calle Real de Sabana Grande y luego como la avenida Abraham Lincoln, lo que dio origen a la construcción de lo que conocemos hoy como el Bulevar de Sabana Grande.

Conocer la historia de esta vía de poco más de kilómetro y medio, que se remonta prácticamente al período colonial, ofrece la oportunidad de detectar varios momentos importantes en la ruta a su transformación definitiva en bulevar e incluso dentro del tiempo transcurrido desde que asumió ese carácter.

Su origen nos remite a 1783, cuando formaba parte de lo que se conoció como el Camino Real que vinculaba el casco central con las haciendas del este llegando hasta Petare. Su nombre fue tomado de la condición de las tierras (planas y extensas) ubicadas entre la quebrada de Maripérez y la de Chacaíto donde comenzó a formarse alrededor de 1760 una pequeña población con los caraqueños que preferían vivir en tranquilidad y acompañados del buen clima que asumió el nombre de Sabana Grande a partir de las características geográficas del lugar. Por otro lado, de lo que se desprende de “Breve historia de Sabana Grande” publicada por Jesús García Porras en su página de Facebook Así era Caracas…, “en 1747 el ayuntamiento manifestó al entonces gobernador de la provincia, Maestre de Campo Don Luis Francisco Castellanos, la urgente necesidad de recoger a los leprosos que andaban errantes por Caracas y confinarlos en esos parajes”, cosa que con el tiempo no prosperó.

3. Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale, 1806 (izquierda) y Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas, 1810 (derecha).
4. Toponimia del Gran Valle de Caracas y su contorno.
5. Sabana Grande a comienzos del siglo XX.

A poco que uno observa los planos de Caracas de 1806 y 1810 se puede ya detectar la indicación hacia el este del “Chemin de Petare” o del “Camino de Sabana Grande”, respectivamente, una vez se traspone el “peaje” de Puente Anauco, indicación clara de la existencia de la vía de la que se originó la “Calle Real de Sabana Grande”. Con el tiempo el lugar cobró importancia como cruce de caminos, circunstancia que propició desde muy temprano la instalación de posadas y tiendas de mercancía cuando aún se trataba de una ruta de caballos, mulas y carretas.

Según el historiador Manuel Landaeta-Rosales en La iglesia y plaza de la Candelaria de Caracas (1908), “Sabana Grande, que tuvo ermita desde 1780, (fue) elevada a parroquia civil con el nombre de El Recreo el 22 noviembre de 1852, por acto de la antigua Diputación Provincial de Caracas; y parroquia eclesiástica el 22 de febrero de 1864, en el Gobierno Provisorio del Estado Caracas”. La denominación “El Recreo” que toma la parroquia proviene de las características de área de desahogo y esparcimiento de la ciudad que el sector tuvo ya desde finales del siglo XVIII y del hecho de que el Colegio Seminario Tridentino de Santa Rosa de Lima, adquirió una casa en Sabana Grande con el fin de adecuarla como residencia de verano de los colegiales.

Ya para 1881, la arteria que hoy nos ocupa es atravesada por la tercera línea del tranvía conocida como El Central, con paradas en La Campiña y Sabana Grande. La zona, además, sufrirá un impulso importante en su crecimiento a finales del siglo XIX cuando “en 1895, sobre una superficie de veinticuatro (24) hectáreas en la parte noreste de la Parroquia Foránea El Recreo en un claro del llamado Bosque del Recreo entre el sitio denominado Las Delicias y la Quebrada Chacaíto” se ubique el Hipódromo de Sabana Grande, que funcionaría sólo hasta 1900 debiéndose esperar a que en 1908 se inaugurara el Hipódromo Nacional El Paraíso para reanudar la actividad hípica en la capital.

El desarrollo comercial definitivo de la Calle Real de Sabana Grande, ya incipiente desde sus orígenes, se empieza a acelerar desde que en 1912 comenzaron a transitar vehículos automotores por esta vía y crearse una línea de transporte entre la Plaza Bolívar de Caracas y Petare, y más aún cuando a partir de los años 30, con el crecimiento de la ciudad, los pueblos y haciendas del este del valle se fueron transformando en urbanizaciones, zonas residenciales y comerciales, para las que la antigua Calle Real era un eje vial de importancia.

6. Calle Real de Sabana Grande a mediados del siglo XX.
7. Sabana Grande noctura. Años 1960.

Entre finales de la década de los años 40 y los 70 del siglo XX podría decirse de la avenida (de alto tráfico y denominada desde 1951 como Abraham Lincoln formando parte junto a las avenidas Andrés Bello, Libertador y Francisco de Miranda del sistema vial este propuesto por el Plano Regulador de aquel año), cobra buena parte de la su fisonomía actual mereciendo la pena resaltar el asentamiento temprano hacia el este del edificio Los Andes (Manuel Salazar Domínguez, 1949), el teatro Acacias (Rafael Bergamín, 1956) y el cine Radio City (Natalio Yunis, 1953), así como de los dos primeros centros comerciales de la ciudad: La Gran Avenida (Guinand, Benacerraf y Vestuti, 1950) y el Centro Comercial del Este (Diego Carbonell, 1953). En la parte central se construyeron, en el cruce con la calle El Recreo (o Negrín), las sucursales del Banco Mercantil y Agrícola (Vegas & Galia, 1954) y el Banco Unión (Guinand, Benacerraf y Vestuti, 1954), y hacia el este se ubicarían el hospital San Juan de Dios (1943), la sucursal El Recreo del Banco de Venezuela (Rafael Bergamín, 1948) y el cine Broadway (Oficina Alayeto Bled, 1951).

Habría que recordar, también, que en su desarrollo hasta convertirse en los años 50 y 60 en el principal y más prestigioso eje comercial al aire libre de la ciudad, la Calle Real de Sabana Grande contó con el acompañamiento de una ordenanza de zonificación (ratificada por el Plano Regulador de Caracas. Ordenanza y Plano de Zonificación de 1953, Comunidad 4), que propició la proliferación de edificaciones de uso mixto con comercio en planta baja en las que se fueron ubicando las firmas más reconocidas del país, entre las que puede anotarse la presencia de joyerías, librerías y tiendas exclusivas de ropa y calzado para damas y caballeros así como expendios de comida, “incluidos los cafés al aire libre que los caraqueños adoraron desde el primer momento, y muchos bares”, como dirá Milagros Socorro en el artículo “Sabana Grande, algo posible y maravilloso” aparecido en Prodavinci el 26 de enero de 2020. En 1975 dentro de la política de intensificación y uso del espacio público para el ocio, la Gobernación del Distrito Federal acondicionó las aceras de la avenida Lincoln, con un diseño que incorporó sombra y asientos, lo cual trajo consigo una revitalización diurna y nocturna del lugar.

8. Izquierda: Proyecto Boulevard de Sabana Grande realizado por el arquitecto Orlando Flores para la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) en 1965, obra que nunca fue realizada. Derecha: Zonificación Sabana Grande. OMPU Plan General Urbano 1970-1990.
9. Avenida Abraham Lincoln a mediados de los años 1970.

A partir de 1976, cuando se inician las obras de la línea 1 del Metro, se cierra el tránsito automotor y se convierte, como ya adelantamos, a partir de 1983 en bulevar peatonal. Para entonces el comienzo y el final del eje estaba representado por el edificio La Previsora (Borges, Pimentel, Koifman y Lasala, 1972) y el Centro Comercial Chacaíto (Antonio Pinzani, 1968).

10. El Bulevar de Sabana Grande en 2006

Si bien podemos fijar un antes y un después entre aquella Calle Real donde predominaba el tránsito vehicular y su cierre para darle prioridad al peatón, en el tiempo transcurrido entre 1983 hasta nuestros días se debe registrar también un momento de quiebre. Será cuando a comienzos del siglo XXI el espacio empezó a ser paulatinamente invadido por el comercio informal contando con la anuencia de las autoridades centrales y municipales, hasta convertirse en un lugar degradado, inseguro y decadente que alejó definitivamente a los más prestigiosos y tradicionales comercios.

11. Rehabilitación integral del Bulevar Sabana Grande (2009-2011).

Tras esa invasión que duró años, en 2009 PDVSA La Estancia, luego de procederse al desalojo, convoca un concurso público de rehabilitación del bulevar el cual, aunque tuvo un final polémico, permitió la construcción de la propuesta ganadora presentada por Elisa Silva/Enlace Arquitectura consistente en el diseño de un pavimento cuyo proyecto fue premiado en la VIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo, Cádiz, 2012. “La propuesta igualó los niveles de la acera y la calzada y valorizó el espacio urbano. Sin embargo, los icónicos anuncios publicitarios de las tiendas, con valor estético y peso en la memoria del caraqueño, desaparecieron con el argumento de sanear las edificaciones y el espacio. Hoy el bulevar muestra toldos en textiles blancos, que dan sombra a los caminantes y se alternan con obras de arte y elementos lúdicos en toda su extensión”, plantearán en 2015 María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje. El tiempo también se ha encargado de que en el eje aparezcan otras edificaciones algunas de ellas con un dudoso valor arquitectónico.

Las aproximadamente 12 cuadras que van desde la avenida Las Acacias hasta Chacaíto junto a las 23 transversales que a ella confluyen, refugio según Alberto Veloz de “lo sagrado y lo profano”, son hoy en día el corredor peatonal más importante de la ciudad y uno de los lugares más concurridos y accesibles ofreciendo buenas condiciones para el disfrute de todos los caraqueños.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.archdaily.cl/cl/02-331412/en-detalle-pavimento-y-drenaje-del-bulevar-sabana-grande-en-caracas-venezuela/52e8fef7e8e44ed6d6000074-en-detalle-pavimento-y-drenaje-del-bulevar-sabana-grande-en-caracas-venezuela-imagen?next_project=no, http://www.enlacearquitectura.net/obra/2011/12/pavimento-boulevard-sabana-grande/, https://entrerayas.com/2011/09/proyecto-de-rehabilitacion-integral-bulevar-de-sabana-grande/

2. Max Pedemonte, Rutas paralelas. Plan de recuperación urbana del Metro de Caracas, 1983

3. http://guiaccs.com/planos/la-descripcion-del-viajero/ y http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/04/caraquenos-otra-epoca-empieza.html

4. https://vicentequintero.medium.com/la-historia-de-sabana-grande-caracas-una-ruleta-de-fuertes-altibajos-vicente-quintero-3496a06a90dd

5. https://vicentequintero.medium.com/la-historia-de-sabana-grande-caracas-una-ruleta-de-fuertes-altibajos-vicente-quintero-3496a06a90dd y El Cojo Ilustrado, nº 500, 15 de octubre de 1912.

6. https://www.todocoleccion.net/postales-america/caracas-calle-real-sabana-grande-fotografica~x33486122, https://www.pinterest.com/pin/285415695113249186/ y https://www.pinterest.com/pin/453667362445167878/

7. https://vicentequintero.medium.com/la-historia-de-sabana-grande-caracas-una-ruleta-de-fuertes-altibajos-vicente-quintero-3496a06a90dd, https://twitter.com/GFdeVenezuela/status/1017570203167809538 y https://culturacolectiva.com/historia/como-se-vive-en-caracas-venezuela/

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

9. http://blog.banesco.com/banesco-escotet-conoces-la-historia-gran-cafe/, https://prodavinci.com/sabana-grande-bohemia-y-narrativa/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. https://www.archdaily.cl/cl/02-331412/en-detalle-pavimento-y-drenaje-del-bulevar-sabana-grande-en-caracas-venezuela/52e8fef7e8e44ed6d6000074-en-detalle-pavimento-y-drenaje-del-bulevar-sabana-grande-en-caracas-venezuela-imagen?next_project=no y https://raizdany.wordpress.com/2011/04/09/el-boulevard-de-sabana-grande-i/

11. http://www.enlacearquitectura.net/obra/2011/12/pavimento-boulevard-sabana-grande/, https://entrerayas.com/2011/09/proyecto-de-rehabilitacion-integral-bulevar-de-sabana-grande/ y http://radiomundial.com.ve/bulevar-de-sabana-grande-hizo-realidad-el-sueno-de-caminar-caracas-fotos/

¿SABÍA USTED…

… que en 1956 se inaugura la plaza Andrés Bello?

1. La plaza Andrés Bello (c.1965)

Con la inauguración en 1956 de la plaza Andrés Bello se completó una operación a escala urbana que tenía dos grandes objetivos: el primero era el dotar a la avenida concluida en 1952 (que finalmente tomó el nombre del prócer) de un importante espacio público del cual carecía; y el segundo, convertirse en la cara hacia la ciudad o en la puerta de entrada del desarrollo denominado Unidad Vecinal Simón Rodríguez, proyectado por los arquitectos José Manuel Mijares y Carlos Raúl Villanueva desde el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO), como parte del Plan Nacional de Vivienda (y en particular del Programa Presidencial para Erradicar la Vivienda Insalubre) para el año 1957. De esa manera Bello y Rodríguez, los dos mentores claves en la formación del Libertador, se estarían dando la mano.

2. Fotografía aérea tomada por Edmundo Pérez en 1951 del Barrio Independencia (Tiro al Blanco), donde se puede observar la accidentada topografía y su ocupación por viviendas informales.
3. Croquis del proyecto para recondicionamiento del Barrio Independencia en tres terrazas. La primera etapa y la plaza Andrés Bello estaban concluidas para el 23 de enero de 1957.
4. Impactante vista de los trabajos de movimiento de tierra en el lugar donde se ubicaba el Barrio Independencia (c.1952).

En tal sentido, la plaza formó parte de la intervención planificada de la cual fue objeto a partir de 1955, previo desalojo de las viviendas informales que lo ocupaban, el escarpado sector conocido como Barrio Independencia o Tiro al Blanco, ubicado a las faldas del Ávila colindante con la Calle Real de Los Cortijos de Sarría y aledaño a Maripérez. La zona se incorporaba así, de manera indirecta a otras dos iniciativas de gran valor destinadas a potenciar el futuro del noreste de la ciudad: la construcción de la estación del teleférico, que conectaría Caracas con el Litoral Central y facilitaría el acceso a lo alto de la montaña (lugar destinado para ser ocupado por el hotel Humboldt); y la apertura del primer tramo de la Cota Mil, una vía de 500 metros de longitud entre Tiro al Blanco y Maripérez, hecha con el propósito de facilitar la ejecución de la estación inaugurada en diciembre de 1955.

El plan para desarrollar Simón Rodríguez contempló, mediante la realización de un impresionante movimiento de tierra a cargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP), la conformación de tres terrazas: las dos ubicadas más al norte se destinarían al desarrollo de la primera y la segunda etapa de la Unidad Vecinal (que contarían con amplias visuales tanto hacia la ciudad como hacia El Ávila), y la tercera al sur, colindando con la avenida Andrés Bello, se destinaría a la construcción del espacio público que hoy nos ocupa.

5. Planta de conjunto de la primera etapa de la Unidad Vecinal Simón Rodríguez (izquierda) y vista general en momentos en que se
estaba terminando la construcción de su primera fase (1956) al mismo tiempo que la plaza Andrés Bello (derecha).
6. Simón Rodríguez visto desde el noreste (Cota Mil) en fechas cercanas a 1957.

Antes de dedicarnos a comentar la plaza quizás valga la pena señalar que el conjunto de viviendas de Simón Rodríguez fue diseñado para la clase media y obrera. Se planteó utilizando una macromanzana a la cual se le accede con una vialidad periférica principal (que se conecta con la avenida Andrés Bello a través de la avenida Trujillo, abierta para tal fin) y calles internas que no la atraviesan, contando con una excelente relación entre áreas libres y ocupadas. En ella se construyeron en 1956, como primera fase de la primera etapa, cuatro superbloques Diego de Losada -DL Modificado-1956 de 15 pisos cada uno (iguales a los empleados en la segunda etapa del 2 de diciembre o 23 de enero, diseñados por Carlos Brando), que sumaron un total de 600 apartamentos complementados con: un grupo escolar para 600 alumnos, tres pre-escolares y tres parques infantiles, una guardería, dos edificios para comercio, una iglesia y un mercado cubierto, plazas públicas, edificios administrativos estacionamientos y campos deportivos. Para concluir la primera etapa, al año siguiente (1957), se realizó la segunda fase, consistente de otros cuatro superbloques (DL Modificado-1957) con 780 apartamentos, un cine con fuente de soda y doce locales comerciales, con lo cual la Unidad Vecinal Simón Rodríguez totalizó 1.380 apartamentos en lo que se tenía originalmente previsto como primera etapa.

7. Foto de archivo de la empresa Fibrocemento, encargada de la construcción de la plaza Andrés Bello en momentos en que se ejecutaba la obra.
8. Foto tomada en enero de 1965 donde puede observarse en la parte superior la primera etapa de la urbanización Simón Rodríguez concluida, en la parte inferior la plaza Andrés Bello y en el centro centenares de viviendas informales construidas en el área que estaba acondicionada para desarrollar la segunda etapa de los superbloques.

En lo concerniente a la plaza Andrés Bello, separada del desarrollo concluido en 1957 por la terraza que contemplaba la realización de su segunda etapa, se concibió como un amplio espacio que ofrece hacia la avenida su aspecto más formal, presidido por una escultura del ilustre escritor y educador caraqueño, en la que predominan los pisos de mármol italiano acompañados de dos fuentes de forma circular, jardines verdes y el correspondiente equipamiento. Hacia el norte, formando un conjunto con la parte sur, se desarrolló un parque con caminerías y juegos infantiles que originalmente serviría de transición con la Unidad Vecinal Simón Rodríguez una vez ésta se completara.

9. c.1957. Frente sur de la plaza Andrés Bello (izquierda) y vista hacia el edificio Las Fundaciones (derecha)
10. Tres tomas de la estatua de Andrés Bello en diferentes momentos.

El espacio, construido por la firma FIBROCEMENTO, estuvo acompañado desde su nacimiento por un vecino de lujo: el edificio Las Fundaciones de Diego Carbonell, finalizado en 1955, y al otro lado de la calle por el Centro Diagnóstico Integral Andrés Bello (antigua Tienda por Departamentos VAM) y el edificio Andrés Bello que, sumados a la culminación en 1969 del Centro Andrés Bello (iniciado en 1957) de Raúl Garmendia, le otorgan a ese segmento de la avenida una calidad urbana que no posee en ninguna otra parte.

Tentados a afirmar (sin tener certeza documental sobre ello) que fue diseñada por el TABO y a repetir (sin que tampoco sea del todo cierto) que la escultura de Bello la realizó Ernesto Maragall, la plaza se vio fuertemente afectada cuando, a raíz de la caída de la dictadura en 1958, la segunda etapa de Simón Rodríguez fuese casi de inmediato invadida y ocupada por construcciones precarias. Ello, sumado a la falta de mantenimiento, trajo como consecuencia el que las fuentes dejaran de funcionar, que la maleza creciera indiscriminadamente y que no se repusiera periódicamente el alumbrado lo cual la convirtió en un lugar descuidado e inseguro.

Hoy en día la plaza pertenece a la Parroquia El Recreo y colinda con Simón Rodríguez, Pinto Salinas y Pedro Camejo nombres que asumieron las zonas ocupadas por la informalidad a partir de 1958. Recuperada luego de ser atendida entre 2002 y 2008 ofrece, a 12 años de su puesta al día, algunas señales de desgaste que requieren de atención.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://viejosrecuerdos.eklablog.com/plaza-andres-bello-a127262154

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

3, 4 y 8. http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2010/11/blog-post.html

5. Beatriz Meza. «Superbloques y masificación: vivienda Banco Obrero en Venezuela (1955-1957)». TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN, Vol. 24-I, 2008 I y http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2010/11/blog-post.html

6. https://www.pinterest.com/pin/283937951486707600/

7. https://www.pinterest.com/pin/451134087652015738/

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://www.pinterest.es/pin/373165519129697296/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/posts/948333841932216