

1987• Se concluye la construcción e inaugura la Biblioteca del Instituto de Investigaciones Científicas (IVIC), ubicada en Altos de Pipe, diseñada por el arquitecto Gustavo Legórburu (FAU UCV, promoción 6 / 1957).
HVH


1987• Se concluye la construcción e inaugura la Biblioteca del Instituto de Investigaciones Científicas (IVIC), ubicada en Altos de Pipe, diseñada por el arquitecto Gustavo Legórburu (FAU UCV, promoción 6 / 1957).
HVH

“Caracas ha necesitado hace años de un centro cultural que estuviese en relación con el enorme desarrollo de la ciudad. Se piensa en la actualidad situar este centro hacia la parte final de la Avenida Bolívar, integrando en esa área los ya existentes Museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales, la Escuela de Artes Plásticas y un conjunto de nuevos edificios, tales como el Planetarium, la Biblioteca Nacional y otros similares”.

Con este texto y varios diagramas que colaboran a ubicar el sitio destinado al “centro cultural” en general y la “Biblioteca Nacional” en particular (al sur de los museos, como remate de la avenida Bolívar, colindando al este con el parque Los Caobos y coincidiendo con el emplazamiento actual del complejo Teresa Carreño), el nº 16 de la revista Integral -1959- (el que casualmente marcó la desaparición de esta importante publicación periódica), dedica un generoso espacio a mostrar las cuatro propuestas presentadas en el concurso de anteproyectos destinados a esta importante obra, organizado por el Ministerio de Obras Públicas el año 1958 en momentos en que se comenzaban a respirar nuevo aires democráticos en el país.



Los equipos participantes integrados por Guido Bermúdez y Pedro Lluberes; Erasmo Calvani; Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos como arquitecto colaborador; y José Miguel Galia con Richard Banggeli, ofrecen a través de las soluciones presentadas la oportunidad de detectar la adscripción a los paradigmas del momento mediante diferentes maneras de organizar un edificio que, programáticamente, demarcaba con claridad la existencia de elementos funcionalmente característicos: salas de lectura, depósitos de libros, oficinas administrativas y de personal técnico especializado, áreas públicas complementadas con actividades culturales, zonas de servicio y estacionamientos.

Las propuestas de los tres primeros equipos señalados apelan a la utilización del cuerpo que contendría el depósito de libros como elemento vertical que pudiese fungir de identificación del conjunto y remate visual al eje de la avenida Bolívar, el cual se ve acompañado, con matices, por un cuerpo bajo (compacto o a su vez subdividido en piezas o bloques funcionales), que contendría el resto de las actividades de la biblioteca, destacándose en general el sector en que se localizarían las salas de lectura. Si la opción de Bermúdez-Lluberes se decanta por desarrollar una propuesta donde se exploran diversas soluciones estructurales asociadas a las partes que forman el conjunto, que la dotan de una expresividad propia donde priva la fragmentación, y la de Calvani apela a la articulación de tantos volúmenes como funciones reconocibles posee el programa con la aspiración de que el cuerpo más alto se convierta en una especie de puente sobre un jardín, la de Ferris-Dupuy y Hoyos toma partido por la severidad compositiva, el equilibrio y buena proporción de las partes que la conforman reforzando un claro juego entre horizontalidad y verticalidad, amén de tratar con absoluta sobriedad las superficies que las envuelven. Sólo el cuarto equipo (Galia-Banggeli) apuesta a una solución totalmente horizontal controlada por una rasante superior, integrada más bien al parque que tiene como vecino, trabajada explotando al máximo su riqueza espacial interior, donde los libros en depósito se ocultan y ubican en sótanos minimizando su importancia como elemento visualmente resaltante.
Resultó ganador de la contienda el anteproyecto presentado por Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos (cuya maqueta fotografiada ilustra la postal del día de hoy), que suma a lo ya señalado el hecho de haber colocado la torre del depósito de libros como remate de la avenida Bolívar en franca orientación este-oeste (recordando, sin duda, el planteamiento hecho por Villanueva para la Biblioteca Central de la UCV), de generar como contrapunto a ella el volumen cuadrado de la hemeroteca y de desarrollar el cuerpo bajo que los articula adaptándose al declive que se produce hacia el Parque Los Caobos.

Posteriormente, una vez comenzado el desarrollo del anteproyecto, la localización de la Biblioteca Nacional se altera (ver “Nueva Biblioteca Nacional. Arquitectos Julián Ferris h. Carlos Dupuy y Jaime Hoyos” en la revista Punto nº 2, marzo 1961). El nuevo lote, siguiendo la propuesta de la “Oficina Municipal de Planeamiento Urbano”, se mantiene dentro del sector denominado como “conjunto cultural”, y se ubica al noreste del Museo de Bellas Artes, colindando ahora al sur con el Parque Los Caobos y accediéndosele desde lo que hoy se conoce como el bulevar Amador Bendayán (calle real de Quebrada Honda). Si bien las condiciones contextuales varían no así el esquema y disposición de los volúmenes del conjunto al cual se añade como componente adicional el edificio para el “Archivo Nacional”, el cual se ubica (sujeto a ser desarrollado posteriormente) hacia el norte sobre la avenida Libertador y se articula con la biblioteca a través de una plaza que contendría un estacionamiento en el subsuelo ampliando la capacidad del originalmente planteado, manteniéndose, sin embargo, la independencia de cada uno.




La sensación de que simplemente se procedió a implantar casi literalmente la propuesta ganadora del concurso, respetando únicamente criterios de orientación sin recoger las variables que el nuevo entorno sugería tomar en cuenta, debilita enormemente esta segunda versión de tan importante edificio una vez que sale de nuevo a la palestra, más allá de que la programación haya sido aumentada por el M.O.P. y se haya adaptado a las recomendaciones técnicas provenientes de “diversas fuentes especializadas”. Finalmente, transcurrido el tiempo, el proyecto de Ferris, Dupuy y Hoyos, como dicta la tradición en Venezuela, no se construyó. En los dos lugares donde fue ubicado inicialmente se desarrollaron actividades culturales de otra índole una de las cuales (el Teatro Teresa Carreño) fue objeto de un concurso posterior. Cuando se decide retomar la idea de realizar los edificios para la Biblioteca Nacional y el Archivo General de la Nación se incorporan a la propuesta hecha por Tomás José Sanabria para el Foro Libertador (1973-1993), próximos al Panteón Nacional, sin que conozcamos el por qué se dejaron de lado los ganadores en buena lid del concurso inicialmente convocado a la hora de llevar a cabo la realización de los correspondientes proyectos. Pero esto forma parte de una historia que pertenece a un contexto diferente al que nos interesa.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 1-5. Revista Integral, nº 16, 1959
6-10. Revista Punto, nº 2, marzo 1961

1983• Se completa la restauración y el cambio de uso del antiguo Ministerio de Educación, ubicado en la esquina El Conde, Caracas, para su transformación en la Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez, de acuerdo a un muy respetuoso y acertado proyecto realizado por el arquitecto Lesmes Castañeda (FAU UCV, promoción 20A 1972. El Palacio de Educación Nacional (como originalmente se llamó), fue diseñado y calculado por los ingenieros Guillermo Salas (UCV, 1910) y Armando Vegas (UCV, 1928 y puesto en servicio en 1938, luego de 3 años de construcción.
El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1980.
HVH

2007• Se concluye la construcción, equipa y pone en servicio el día 2 de enero, la Biblioteca Pública del Zulia «María Calcaño», ubicada en la Av. 2 (El Milagro), Maracaibo, Estado Zulia, diseñada por el arquitecto Ernesto Nones (LUZ, 1987), integrante de la firma Nones + Nones.
La institución cuenta con salas de referencia, de lectura general, infantil y Braille, además de una sala de conferencias, otra digital, y fonoteca-videoteca.
La obra se adjudicó en el año 2007 el Premio Anual de la Construcción y en el 2008 el Premio Regional de Arquitectura.
HVH

1983• El día 17 de noviembre, el Presidente de la República Luis Herrera Campíns inaugura la Biblioteca Pedro Grases de la Universidad Metropolitana, ubicada en el campus universitario de la UNIMET, en la Urbanización Terrazas del Ávila, diseñada por los arquitectos Eduardo y Tomás Sanabria,.
La biblioteca se distingue por tener entre su acervo los 70.000 volúmenes donados por Don Pedro Grases y los 18.000 títulos del fondo del Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri y el Observatorio de la Globalización.
HVH

1995• Aparece impreso por Talleres Tipográficos Cultural Caracas la obra «De la casa a la Ciudad» del arquitecto José Miguel Avilán Palacios.
El texto contiene una Nota de Presentación a cargo del arq. Rodolfo Ibarra Larralde y la descripción de anteproyectos y proyectos construidos del arquitecto Avilán, divididos tres partes: Casas, Arquitectura Sacra y Edificios Públicos, entre los cuales destacan la Biblioteca Central de Ciudad Bolívar, la Biblioteca de El Callao, la Biblioteca de El Tocuyo y la Biblioteca del Oeste de Barquisimeto «Pascual Venegas Filardo».
HVH