Archivo de la etiqueta: Algo más sobre la Postal

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 403

En el itinerario seguido por Joel Sanz Pino (1947-2013), Premio Nacional de Arquitectura (2000), la participación en concursos ocupa, junto al desempeño docente y el ejercicio profesional, un lugar muy destacado siendo una actividad a la que dedicó importantes esfuerzos por expresar con claridad y contundencia sus ideas sobre arquitectura, las cuales en numerosas ocasiones fueron reconocidas y premiadas.

La imagen que acompaña nuestra postal del día de hoy, tomada del valioso blog impulsado por Ramón Fermín CA Catálogo de arquitectura • Venezuela | Latinoamérica. Obras y proyectos de arquitectura con tradición moderna • materia | estructura | paisaje, correspondiente a la reelaboración gráfica del proyecto ganador del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui, distinción obtenida Sanz y S+P+A, Arquitectos en 1989, será la que nos permita introducir como preámbulo buena parte de los asuntos relacionados a lo que ella transmite.

Egresado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV en 1970, donde había ingresado en 1964 con 16 años, desde muy temprano los trabajos de Joel Sanz se encuentran impregnados de un interés especial por la invención. Señala Mónica Silva Contreras en el texto titulado “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, publicado en Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993) cómo “mediante la referencia explícita a imágenes con un fuerte acento tecnológico, el arquitecto intentaba la búsqueda de un estilo personal que debía estar, sobre todo, adecuado a su tiempo bajo la premisa consciente de lograr en el mismo un carácter vanguardista acorde con el contexto que ofrecían las publicaciones de otros países”.

1. Izquierda: Parte del trabajo final de grado de Joel Sanz publicado en la revista Punto nº 44, octubre 1971. Derecha: Residencia para ancianos en Caraballeda para la Fundación Planchart. Carlos Gómez de Llarena con la colaboración de Joel Sanz.

Con los trabajos de Archigram primero y de James Stirling después como referentes, aprendiendo del último una manera poco convencional de estructurar espacios y de utilizar una combinación de materiales por él desconocida, los estudios de Sanz transcurren interrumpidos por el proceso de Renovación Académica y culminan con un trabajo de grado, dirigido por Ramón González Almeida, que consistió en diseñar un sistema de objetos móviles realizado en plástico que sumaba vivienda y servicios para personas que se dirijan a zonas recreacionales estratégicamente ubicadas en el país que disfrutarían de estancias de más de un día. Con él obtuvo una calificación de 19 puntos, honor que le fue reconocido en el acto de graduación.

Su relación con González Almeida, sumada a una pasantía realizada con Jesús Tenreiro, una preparaduría en Geometría Descriptiva con Pablo Lasala y su colaboración, recién graduado, con Carlos Gómez de Llarena en el proyecto de una Residencia para ancianos en Caraballeda para la Fundación Planchart, le abren la puerta a su incorporación como profesor en su alma mater en 1972, punto de partida de una dilatada y reconocida carrera docente. Aquel mismo año funda un taller de proyectos, junto a Pablo Lasala, Carlos Gómez de Llarena y Jacobo Koifman, que se denominó Unidad Docente 5, que pasó a ser Unidad Docente 7 y luego Unidad Docente 9, taller que actualmente continúa en la FAU UCV.

Sus inicios como profesor de diseño le permitieron experimentar con ejercicios destinados a desarrollar la imaginación y transgredir los hábitos de diseño, mientras en su oficina asociado con Jesús Sandoval (la segunda que abriría desde 1970), los proyectos seguían cargados de alto contenido tecnológico y de guiños a la arquitectura de James Stirling.

Sin embargo, paulatinamente Sanz irá incorporando a su trabajo docente y profesional la preocupación por la respuesta al clima que creció al unísono con la conciencia del lugar como condición complementaria a su desempeño proyectual, haciéndose consciente la lección aprendida a través de los trabajos que como estudiante realizó en el Taller de González Almeida.

2. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Casa Hato Samuelero, estado Barinas (1977).

“Todas estas inquietudes comenzaron a formar parte de las obras que proyectaba Sanz con el equipo que conformó en 1975 con dos de sus alumnos, Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha, quienes venían participando de casi todas sus experiencias docentes, integrándose ellos mismos, más tarde, al campo de la enseñanza de la arquitectura; habían participado en las experiencias del Taller de Sanz, desde los ejercicios para la imaginación hasta los entonces recientes temas vinculados a los problemas ambientales”, apuntará Silva Contreras. Así nacerá la firma S+P+A, Arquitectos, C.A.

3. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Dos de las experiencias realizadas en Higuerote: La casa de mi madre (1987, izquierda) y Mercado Municipal (1979-1982, derecha).

Luego vendrá la experiencia de le permitió a Sanz (como Ingeniero Municipal de Higuerote) y a su oficina convertir el pueblo en laboratorio proyectual y fuente inagotable de ejercicios docentes, donde se experimentaba con la ruptura con los esquemas tradicionales, el uso de los materiales, la precariedad de recursos y la siempre necesaria consideración de los aspectos climáticos: la temperatura, las variaciones de presión, la luz, la sombra y la ventilación, que dieron como resultado la elaboración en 1985 de un “Catálogo para la Arquitectura Tropical” que perseguía la reflexión sobre los conceptos del patio y el corredor”.

El concepto de espacio intermedio, de relación y transición entre el interior y el exterior, producto de lo experimentado en la universidad, percolaría directamente al ámbito profesional marcando la obra realizada por S+P+A mediante variaciones compositivas que hacen de la experiencia de diseñar en el trópico los temas centrales de muchas propuestas. Así, “con la recurrente necesidad de hacer de la arquitectura un cobijo para el hombre que la habita, al conformar recintos cerrados, motivos centrales en la composición arquitectónica, se refuerza la existencia de una arquitectura de protección, que se vuelve sobre sí misma, que hace del techo el elemento en el que se trabajan las posibilidades formales, estructurales y de aplicación tecnológica. Los espacios dedicados a los accesos o a la concentración del público en los edificios institucionales, por ejemplo, permiten identificar en las cubiertas uno de los temas más trabajados”, precisará Silva Contreras.

4. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Proyecto ganador del Concurso Nacional de Ideas para Sede de la Junta Parroquial de la Parroquia Catedral y Centro Deportivo del Liceo Fermín Toro (1994)
5. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989). Plano de conjunto (izquierda) y corte fugado (derecha).

Con base en todo este preámbulo es que conviene repasar la participación de Joel Sanz junto a S+P+A en los concursos en los que participaron en las décadas de 1970 y 1980 y, en particular a los convocados para el Diseño de Sistemas Constructivos para Estaciones Ferroviarias (1976), el del Palacio Municipal del Distrito Sucre, estado Miranda (1985) y el de la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona (1989) que hoy nos ocupa, obteniendo el primer premio en los dos últimos.

6. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989).

Sanz, desde muy temprano vio en los concursos una excelente oportunidad para exponer sus ideas de arquitectura utilizando la transgresión como estrategia traducida en un inteligente manejo de las variables exigidas por los organizadores. Sin convertir el participar en algo inocente, también se veía en ello la posibilidad clara de obtener trabajo para la oficina de proyectos. Espoleado por la sana competencia que se dio entre los pares que formaban parte de su círculo docente y de amistad, fueron numerosas las ocasiones en que se vieron las caras en los numerosos certámenes que entonces se convocaban estableciéndose para el resto de los participantes un listón muy alto que debía ser superado.

7. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989).

De tal manera, para cuando se presenta la oportunidad de participar en el concurso para el Centro Ítalo Venezolano de Oriente convocado a través de su presidente Oswaldo Di Berardino, quien había dado a la arquitecto Lena Nalsen de Cavalleri la responsabilidad de organizar el evento, Sanz junto a Parilli y Arocha ya tenían casi 15 años de experiencia trabajando juntos y todo el bagaje acumulado en cuanto a desempeño que hemos descrito en líneas anteriores.

Por tanto, al observar las imágenes reelaboradas por Ramón Fermín en su blog es inevitable referirse a la cubierta como gran tema garante de sombra y cobijo sin dejar de tamizar la luz, al patio como elemento organizador que dicta la pauta en cuanto a disposición de las funciones que conforman al edificio, al corredor como espacio intermedio, a la presencia de una envolvente que alberga servicios y a la vez filtra el sol, y al claro énfasis dado al la tecnología y a los aspectos constructivos como pautas para un estricto control de la geometría.

8. Joel Sanz (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para la Nueva Sede del Centro Ítalo Venezolano de Oriente, Barcelona, Estado Anzoátegui (1989)

Junto a Joel Sanz aparecieron como colaboradores en la propuesta presentada, además de Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha, Luis Felipe Zamora, Claudio Vélez, Milagros Lunar y Rosita de Lisi

El segundo premio le fue otorgado a Pedro Sanz y sus colaboradores Magally López, Mariela Ramírez, María C. Mantilla, Marta Campo, Yelitza Yalastasi y María Elena Lander. El tercer premio recayó sobre Laura Velandia de Romano.

El jurado estuvo integrado por los arquitectos Fruto Vivas, Oscar Tenreiro, Leopoldo Sierralta y Hernán Canela y por los señores Francisco Martínez y Freddy Mogna Cruz por el Centro Ítalo Venezolano de Oriente.

En resumen, Sanz, quien proyectó mucho y construyó poco, tiene en el concurso para el Centro Ítalo Venezolano de Oriente un eslabón clave para comprender lo que fue una sólida trayectoria.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 6, 7 y 8. Blog CA Catálogo de arquitectura • Venezuela | Latinoamérica. Obras y proyectos de arquitectura con tradición moderna • materia | estructura | paisaje (https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/2018/03/12/sanz-joel-1989-centro-italo-venezolano-de-oriente/).

1. Revista Punto nº 44, octubre 1971; y Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2013/11/16/1973%e2%80%a2-residencia-geriatrica-en-caraballeda/)

2 y 5. Mónica Silva Contreras. “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993)

3. Museo de Bellas Artes. Catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura “La arquitectura del lugar”, Caracas (1987); y Mónica Silva Contreras. “Joel Sanz. De la arquitectura de su tiempo a la arquitectura de su lugar”, Arquitectos y obras. 1, 2 y 3. (1993)

4. Semanario Arquitectura HOY, nº 64, sábado 11 de junio de 1994.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 402

Cuando en el año 2003 se celebraban los 50 años de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV y la agenda se encontraba repleta de eventos que se irían desarrollando a lo largo del año en el país, surgió la posibilidad de incorporar en ella la organización de un programa fuera de nuestras fronteras que se enfocaría en la relativamente reciente declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio de la Humanidad y reforzaría, a la vez, los vínculos con la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).

El importante esfuerzo que permitiría trasladar a un destacado grupo de académicos venezolanos a Santiago para debatir por primera vez en el exterior diversos tópicos relacionados con el conjunto arquitectónico más relevante del país, coordinado en Caracas por el profesor Henrique Vera y que contó con el apoyo de la profesora Paulina Villanueva (quien puso a disposición los fondos de la Fundación Villanueva), se estructuró con base en un seminario que en Chile fue organizado, como parte del programa de Patrimonio Arquitectónico, Urbano y del Paisaje, por un equipo encabezado por Fernando Pérez Oyarzun en el que participaron Marcelo Sarovic y Andrea Masuero. Le correspondió al profesor José Rosas Vera servir de enlace entre las dos universidades involucradas. Valga añadir que sirvió como marco para la cristalización de la actividad, el Convenio de intercambio académico que desde 1993 existía entre las dos entidades académicas del cual ya se habían desprendido numerosos proyectos y una larga historia de encuentros.

1. Programa y breve reseña de los invitados al Seminario.

El evento titulado “Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad”, se desarrolló los días 7, 8, 9 y 10 de octubre de 2003 en la Sala La Capilla del Campus Lo Contador de la PUC y se le fijó un costo de inscripción discriminado para el público en general y los estudiantes. Estuvo auspiciado por la Embajada de Venezuela en Chile, el Hotel Neruda, Eurest Alfin y Viña Santa Carolina. Como complemento del encuentro se realizó en el Campus Lo Contador una exposición fotográfica (obviamente) de la Ciudad Universitaria de Caracas.

2. Las primeras páginas de las ponencias presentadas por Juan Pedro Posani, Nancy Dembo y Ana Loreto.

Participaron como invitados venidos de Caracas los profesores Juan Pedro Posani, Nancy Dembo, Ana Loreto, Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani. Posani y Dembo se presentaron en la sesión inaugural el martes 7, previas palabras introductorias de Fernando Pérez Oyarzun; Loreto y Marcano lo harían el miércoles 8; Marín y Hernández de Lasala el jueves 9; cerrando Sato el viernes 10 dándose luego la oportunidad de tener una Mesa Redonda de intercambio entre los ponentes y los asistentes.

3. Las primeras páginas de las onencias presentadas por Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani.

Las disertaciones, llevadas a cabo con estricto rigor, permitieron a Posani presentar “La Ciudad Universitaria de Caracas en la obra de Carlos Raúl Villanueva”; a Dembo “La Ciudad Universitaria de Caracas, laboratorio de ingenierías”; a Loreto “COPRED: un laboratorio para la gestión del patrimonio”; a Marcano “La ciudad ideal de la modernidad: una lectura desde lo urbano”; a Marín “Postulación de la Ciudad Universitaria de Caracas a la lista de Patrimonio Mundial, anatomía del proceso”; a Hernández de Lasala “Incesante alteración: Villanueva y la arquitectura de la Ciudad Universitaria de Caracas”; y a Sato “La síntesis de Carlos Raúl Villanueva”, cuyos textos e imágenes fueron compaginados por los estudiantes del Taller de Investigación Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio de la Humanidad, de la Escuela de Arquitectura de la PUC dirigidos por el profesor Fernando Pérez Oyarzun, dando origen a una cuidada publicación producida y diagramada por Andrea Masuero, cuya portada engalana nuestra postal del día de hoy. Posteriormente, la revista URBANA dedicaría un número especial (el 33, julio-diciembre 2003) al tema del patrimonio que recogería también, con editorial de Frank Marcano (“Habitar un patrimonio. Ciudad Universitaria de Caracas”) y crónica de José Rosas Vera el material presentado en el evento chileno.

4. Portada e índice del nº 33 de la revista URBANA.

Del texto elaborado por Rosas Vera para URBANA vale la pena subrayar varios aspectos que pueden servir para ilustrar la trascendencia del evento. En primer lugar, resalta que por tratarse la Ciudad Universitaria de un hecho de la arquitectura y el urbanismo habitado y sometido a innumerables desafíos, tenía pleno sentido abrir el debate sobre el tema patrimonial y las maneras como el conjunto se relaciona con el paisaje cultural al que pertenece, dando cabida a diferentes enfoques que por primera vez confluían en un encuentro como el que se organizó.

En segundo lugar, destaca Rosas Vera la visión académica aportada por Fernando Pérez Oyarzun quien colocó a la Ciudad Universitaria como tema y materia de reflexión entre sus estudiantes del séptimo semestre de la carrera lo que contribuyó “no sólo a que viajaran a Caracas a realizar actividades de campo para sus respectivos trabajos, sino promover una cierta interacción internacional entre investigación y práctica”, que además los puso en contacto con las fuentes documentales originales, actividades que “produjeron la precondición y el pretexto para que el Seminario se efectuara posteriormente”.

5. Editorial elaborado por Frank Marcano y crónica del Seminario realizado en Chile preparada por José Rosas Vera publicados en URBANA nº 33.

En tercer lugar, valora Rosas Vera el apoyo ofrecido por el Consejo de Preservación y Desarrollo (COPRED) de la Universidad Central de Venezuela tanto al intercambio académico como al Seminario mismo. “En este sentido se debe valorar que, a pesar que las ponencias de los diferentes expositores son visiones desde distintos ángulos y que el trabajo de los estudiantes no responde a una mirada única, es posible identificar en una alta proporción de estudios el aporte documental de COPRED y también que, a pesar de las diferencias ideológicas entre los trabajos, todos tratan un mismo campo de debate”.

Resaltando de nuevo el amplio abanico de posturas presentadas en el Seminario, en torno a la importancia y sentido que tiene la Ciudad Universitaria de Caracas como proyecto y obra, Rosas Vera resume cómo “toda la reflexión que Posani, Sato y Hernández de Lasala introducen desde diferentes aristas, permiten una nueva mirada al período, al tiempo que una reconsideración cultural y estética de la obra. Desde otro flanco, Marcano nos propone una lectura desde lo urbano, específicamente desde la modernidad occidental; mientras Dembo, Marín y Loreto aportan los rastros materiales y las densas capas de representaciones que evidencian sus edificaciones que se debaten entre lo museístico y la reinvención programática”.

Para concluir, sólo subrayar que el seminario junto a los resultados que arrojó, constatables a través de la experiencia vivida, del intercambio producido y del material presentado y publicado, permiten no sólo contar con un muy completo panorama sobre el significado que tuvo la declaratoria de la Ciudad Universitaria como Patrimonio de la Humanidad y su trascendencia, sino con valiosos documentos de consulta obligada para los estudiosos del tema.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 3. Publicación del Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad, octubre 2003.

4 y 5. Revista URBANA, nº 33, julio-diciembre 2003.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 401

No sabemos a ciencia cierta cual es la revista de arquitectura hispanoamericana más longeva. Varias se disputan ese renglón reconociéndose como la pionera, en cuanto a aparecer de forma independiente, la revista Arquitectura de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) de 1914, aún activa, que ha llegado con los correspondientes sobresaltos propios de toda publicación periódica a su número 274 en 2022. Sin embargo, si hay alguna que, perteneciente también al ámbito de las organizaciones profesionales y casualmente con el mismo nombre de su par uruguaya, se ha mantenido con asombrosa continuidad y ha sorteado los consabidos obstáculos sin dejar de mantenerse a flote es Arquitectura, lanzada como órgano Oficial de la Sociedad Central de Arquitectos (hoy Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid -COAM-) el 15 de mayo de 1918, a cuyo nº1 hemos dedicado nuestra postal del día de hoy.

1. Portada de un ejemplar de la Revista de la Sociedad Central de Arquitectos de 1882.

Como antecedente a la aparición de Arquitectura se conoce (gracias al apoyo de una nota que hemos rescatado de la Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España y del excelente trabajo de digitalización de todos los números de la revista realizado desde el COAM, disponible en https://www.coam.org/es/fundacion/biblioteca/revista-arquitectura-100-anios), que a raíz del nacimiento en 1845 de la Escuela de Arquitectura de Madrid y en 1849, vinculada a ella, de la Asociación de Arquitectos, denominada un año después Sociedad Central de Arquitectos -SCA- (antecesora de los modernos colegios oficiales que comenzarán a instituirse en 1929), esta entidad “que intentaba superar el aislamiento individual del arquitecto, agrupando a los profesionales para la defensa de sus intereses comunes como un órgano de relación e intercambio independiente de la Academia, institución que todavía agrupaba corporativamente al colectivo”, tras comenzar publicando algún anuario y folletos con los listados de sus miembros, “dio en 1874 uno de sus más tempranos frutos con la creación de la primera publicación de prensa arquitectónica de la que hay noticia en España, el Boletín de la Sociedad Central de Arquitectos”.

2. Ejemplar de Resumen de Arquitectura de 1891.

Con una evolución compleja llena de avatares y frecuentes cambios de denominación, en 1882 la Revista de la Sociedad Central de Arquitectos (creada en 1876), comenzará a publicarse con periodicidad variable hasta estabilizarse con entregas quincenales, como órgano oficial de la entidad, con sede en Madrid pero ámbito nacional. “Como la revista no dio lugar a la inserción de grabados y se fue reduciendo a contenidos puramente corporativos, la Sociedad Central de Arquitectos (lanzará), a partir de 1891, otra publicación bajo el título Resumen de arquitectura, y en 1899 se fundirán ambos títulos, formando Resumen de Arquitectura, Revista de la Sociedad Central de Arquitectos. (…) Este título unificado … editará hasta 24 números mensuales, de entre doce y veinte páginas cada uno, compuestos a dos columnas, hasta diciembre de 1900”, momento en que suspenderá su salida.

3. Dos ejemplares del Boletín de la Sociedad Central de Arquitectos.

Cabe mencionar que el Boletín de la Sociedad Central de Arquitectos reanudó su publicación en 1904 y se mantuvo hasta 1931, primero con periodicidad quincenal y finalmente mensual. Por su parte, la revista Arquitectura, propiamente dicha (a la que hoy nos dedicamos), inició su andadura en 1918 junto al Boletín, ambos publicados por la SCA. En 1929 se crea el COAM, que se hace cargo tanto del Boletín como de la revista que, con el mismo título de Arquitectura, seguirá publicándose hasta 1936.

Tras una pausa obligada por el desarrollo de la Guerra Civil, a partir de 1941 Arquitectura será renombrada “por exigencia de los nuevos tiempos” como Revista Nacional de Arquitectura, siendo editada hasta 1946 por la Dirección General de Arquitectura, entonces perteneciente al Ministerio de la Gobernación del franquismo, denominación que perdurará hasta 1959, pese a que desde 1946 el COAM recupera su función editorial, si bien tutelado en cierta forma por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España.

4. Portadas de los ejemplares que marcan el inicio de cada una de las tres grades etapas en las que se puede englobar la historia de la revista Arquitectura.

A partir enero de 1959 hasta el presente el COAM, definitivamente y en solitario, vuelve a ser el propietario de la revista, de nuevo denominada Arquitectura, y así continuará hasta la actualidad.

Aquel nº1 de Arquitectura del 15 de mayo de 1918 aparece, de acuerdo su Editorial denominado “Palabras Iniciales”, “modestamente, con un ropaje sobrio y austero” pero con el compromiso de constituirse en pionera en cuanto a atender el ámbito estrictamente disciplinar, y de acompañar la soledad en que trabajaba el arquitecto español sustituyendo “la labor personal y aislada, por el esfuerzo colectivo y la solidaridad profesional”, así como de ofrecerse como oportunidad de formar conciencia del valor de lo propio y, en consecuencia “conocernos á nosotros mismos y procurar que no nos ignoren fuera”, generando una plataforma que permitiese competir desde España mostrando las obras realizadas en el país con las publicaciones extranjeras que tenían primacía en aquel entonces. En pocas palabras, se aspiraba: “resumir el actual movimiento arquitectónico de nuestro país; volver la vista atrás, en busca de un pasado, en el que se fué incubando la Arquitectura presente, y acoger con cariño las nuevas corrientes que en ella se produzcan”.

5. Páginas interiores del nº1 de la revista Arquitectura.

1918, no lo olvidemos, fue el año que marcó el fin de la Gran Guerra y aunque sería el 11 de noviembre cuando se firmaría el armisticio definitivo, se trató de un año en el que aún se mantuvo en vilo la paz mundial. Así, en mayo, los editores de Arquitectura atentos a ello sin olvidar que se atravesaban días trágicos, avizoran estar a las puertas de la “etapa inicial de un nuevo período en la evolución humana, (donde) se están forjando silenciosamente las esencias que transformarán todas las actividades del espíritu. Tal vez estemos en la línea divisoria que separa dos concepciones distintas; tal vez haya sido preciso para el alumbramiento del nuevo espíritu, esta pugna terrible que presenciamos. Por eso, el momento actual es de un interés extraordinario, y haciendo un alto en la diaria tarea, debemos contemplar con amor la obra realizada y la que comienza; el pasado, con todo su atractivo sentimental, y el porvenir, cuajado de esperanzas”.

De hecho, tampoco puede pasarse por alto que el período de entreguerras, que abarcaría de 1918 a 1939, marcará el despegue definitivo de la arquitectura del Movimiento Moderno y a él se adentraría la novel publicación con sus particulares expectativas y limitaciones.

6. Páginas interiores del nº1 de la revista Arquitectura.

Nace pues Arquitectura como “revista mensual ilustrada” con Gustavo Fernández Balbuena como su Director-Gerente teniendo como redactores a Teodoro Anasagasti, Leopoldo Torres Balbás, César Cort y Roberto Fernández Balbuena. Contaba con la presencia al comienzo y al final de su primer número de anuncios publicitarios de empresas y productos ligados a la industria de la construcción, ofreció un listado de los contratistas-constructores de obras de Madrid y tuvo en total 24 páginas de contenidos. Entre ellos se cuenta con las “Palabras iniciales” ya mencionadas, los textos “Los palacios españoles de los siglos XVII y XVIII” y “Un concurso del Círculo de Bellas Artes” ambos escritos por Vicente Lampérez y Romea; una reseña sobre “El laboratorio de materiales de construcción de la Escuela Superior de Arquitectura” elaborada por César Cort; una amplia semblanza dedicada al reconocido arquitecto Federico Aparici (fallecido a finales de 1917); y hasta 10 páginas que mostraban la actualidad sobre “Libros, Revistas y Periódicos”.

Gustavo Fernández Balbuena deja la dirección de la revista después del segundo número siendo asumida por el presidente de la SCA Ricardo García Guerreta, pero quien llevaría las riendas sería Leopoldo Torres Balbás, registrándose en aquella primera etapa una clara separación entre la Sociedad y la publicación: mientras la una “participa activamente en la problemática social”, la otra “mantiene una línea profesionalista en la que la polémica sobre los sistemas más adecuados de acometer la restauración de monumentos ocupa la parte central de los temas tratados”, apuntará Eduardo Navarro en “Revista ‘Arquitectura’ 1918-1936” texto publicado en el nº204-205 de 1977.

7. Carlos de Miguel González (1904 – 1986)

En su camino de más de 100 años, Arquitectura registra, como ya hemos mencionado, al menos tres etapas muy marcadas donde destaca, entre 1948 y 1959 (segunda fase de la segunda) y entre 1959 y 1973 (al inicio de la tercera), la figura de Carlos de Miguel González como el director al que correspondió rescatarla como órgano propio del gremio, recuperar el nombre que le había sido “secuestrado” luego de la Guerra Civil y lograr publicar hasta 174 números.

Sin embargo, pueden distinguirse dentro de las etapas señaladas tantas sub-etapas como cambios se han producido en sus consejos de redacción, impulsados a su vez por la alternancia de los decanos que han dirigido el COAM, registrándose hasta un total de 17: dos entre 1918 y 1936 (201 números), dos entre 1941 y 1959 (204 números, cuando se llamó Revista Nacional de Arquitectura), y 13 entre 1959 y 2024 (que abarca 387 números), instaurándose a partir de 1977 la figura del concurso para designar tanto al equipo director (con el correspondiente proyecto editorial que se vislumbraba) y se fijan los Estatutos de la publicación.

8. Portadas de números que marcan el comienzo de etapas de Arquitectura dentro del período 1973-2022. Izquierda: nº 175 (1973). Centro: nº 196-197 (1975). Derecha: nº 204-205 (1977).

Su condición de revista española, teniendo a Madrid y lo que allí se hacía como prioridad, y su interés por no representar tendencias marcará con sus altos y sus bajos buena parte de ese recorrido. En tal sentido, seguirle la pista a través de los editoriales de los números que marcaron cambios de etapa, no deja de ser una interesante forma de detectar cómo la alternancia se ha convertido en una formula exitosa para oxigenar y reimpulsar como nuevos aires su ilustre trayectoria.

Sin extendernos demasiado, son rescatables algunas citas provenientes de los mencionados editoriales que pueden terminar de dejar sentado, dentro de los particulares sesgos que han caracterizados las diferentes gestiones, lo que se consideran aspectos medulares.

9. Portadas de números que marcan el comienzo de etapas de Arquitectura dentro del período 1973-2022. Izquierda: nº 228 (1981). Centro: nº 264-265 (1987). Derecha: nº 288 (1991).

Así, en el ya mencionado nº204-205 de 1977 sus nuevos editores enfatizan como desde la revista “sin crear tendencias o escuelas, vamos a insistir en el hecho arquitectónico aislado: en el compromiso que contrae el arquitecto con su obra y el medio en donde éstos se desenvuelven”. En 1981, se acentúa como línea darle “valor a lo construido” y además no pretender ser “una revista provinciana” donde, sin embargo, “la mejor arquitectura española, será complementada con una ajustada selección de la información internacional (que la) convierta … en una ventana abierta al mundo, facilitando, no sólo el conocimiento, sino la toma de postura de todo colegial en los debates internacionales”. En 1987 se reitera que “la revista evitará identificarse con ninguna tendencia concreta, sin que la ausencia de una declaración programática deba interpretarse como una defensa del eclecticismo como posición teórica”. En 1993 dentro de un proceso de refundación del COAM de cara a la proximidad del siglo XXI, acorde a la Ley de Reforma de Colegios Profesionales, se da inicio a “la cesión de la gestión económica de las Revistas Colegiadas a empresas editoriales consolidadas” a lo cual Arquitectura no escapa.

10. Portadas de números que marcan el comienzo de etapas de Arquitectura dentro del período 1973-2022. Izquierda: nº 296 (1993). Centro: nº 322 ( 2000). Derecha: nº 354 (2008).

En 2000, la publicación “empieza por ser una revista de Arquitectura y Urbanismo, porque el tiempo va demostrando que no existe Urbanismo sin el músculo de la Arquitectura, ni Arquitectura sin el espacio definido por el Urbanismo”, así como “una revista de todos y para todos, que empieza por ser exigente consigo misma, con sus textos y materias, con su información, con sus colaboradores, y con sus ambiciosos propósitos”. El equipo que asume la dirección editorial en 2008 la convierte en una publicación bilingüe y enfatizará: “No se trata de una revista de investigación. No estamos en el ámbito docente ni académico. Una revista colegial es un instrumento al servicio del colectivo de los arquitectos que compone un colegio. No es una revista que se nutra del mercado. (…) Los arquitectos no son profesionales de papel. No son profesionales que se satisfacen de la contemplación de sus proyectos en papel. (…) Por lo tanto, un Colegio profesional debe dar prioridad a la obra construida”. En 2013, luego de un período de crisis económica que obligó a redimensionarla y ajustar costos, Arquitectura pasa a ser publicada digitalmente: “El nuevo formato y los nuevos contenidos son una oportunidad para mejorar la accesibilidad del medio y conseguir que la arquitectura se difunda entre el mayor número posible de lectores, nacional e internacionalmente, y nos permitirá obtener una relevante presencia en la Red”.

11. Portadas de números que marcan el comienzo de etapas de Arquitectura dentro del período 1973-2022. Izquierda: nº 366 (2013). Centro: nº 373 (2018). Derecha: nº 385 (2022).

2018, año centenario de la revista y de llegada de un nuevo grupo a la dirección editorial, servirá para fijar nuevas metas y ambiciosas expectativas, y así “dar visibilidad contemporánea a sus misiones fundacionales. Esto es ser expresión de la arquitectura madrileña y, más allá de ello, en las sugerentes palabras de los directores, ser testimonio de la construcción de Madrid en sus diversas escalas espaciales y sociales; ofrecer una plataforma de vanguardia para el debate disciplinar; y constituir una herramienta al servicio de los profesionales en los ámbitos de la investigación e innovación técnica”.

A partir del pasado 2023 ha tomado las riendas de Arquitectura hasta 2026 un nuevo equipo (dirigido por Javier García-Germán y Alejandro Valdivieso) que centrará su trabajo de tres años en un proyecto editorial que han titulado “El futuro Madrid” para el cual desarrollará con base a tres ejes entrelazados (la sostenibilidad, la inclusión y la belleza), seis números temáticos que reflexionarán sobre la ciudad desde: el territorio, el clima, la inclusión, el cuerpo, la belleza y la práctica. En esa senda, ya han dedicado el nº386 a “Concursos” y el nº387 a “Territorio”, recién publicado.

12. Portadas de los dos últimos números (386 y 387) de la etapa actual de Arquitectura.

Desde la revista ahora se proponen “reflexionar sobre las grandes transformaciones demográficas, económicas y ecológicas que ocurrirán en Madrid hasta el año 2050, así como sobre los cambios que la profesión requerirá para darles respuesta efectiva”. En tal sentido, “la nueva etapa de la revista Arquitectura aspira a anticipar no sólo las estrategias editoriales, urbanas y arquitectónicas que serán necesarias sino, además, a reflexionar sobre las competencias de la profesión y sobre el marco institucional que ésta necesita”.

Una verdadera vuelta de tuerca acorde a los nuevos tiempos de preocupaciones similares que han evolucionado a lo largo de 106 años.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4, 5, 6, 8, 9, 10, 11 y 12. REVISTA ARQUITECTURA / REVISTA NACIONAL DE ARQUITECTURA (https://www.coam.org/es/fundacion/biblioteca/revista-arquitectura-100-anios)

1. Hemeroteca Digital/Biblioteca Nacional de España (https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/card?sid=2975582)

2. Hemeroteca Digital/Biblioteca Nacional de España (https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/card?sid=3943455) y (https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/card?sid=3601894) y

3. AbeBooks (https://www.abebooks.com/BOLET%C3%8DN-SOCIEDAD-CENTRAL-ARQUITECTOS-A%C3%91O-XV/4193372386/bd); y Hemeroteca Digital/Biblioteca Nacional de España (https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/issn/2484-1846)

7. BibliotecaETSAM (https://biblioteca.aq.upm.es/biblioteca_digital/3revistas.html)