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Palabra de Pritzker
Llàtzer Moix
Anagrama
2022
Nota de los editores
De Frank Gehry a Diébédo Francis Kéré, pasando por Álvaro Siza, Rafael Moneo, Renzo Piano, Norman Foster, Jacques Herzog o Kazuyo Sejima.
Este libro reúne conversaciones con ganadores del Premio Pritzker: de Frank Gehry a Francis Diébédo Kéré, pasando por Álvaro Siza, Rafael Moneo, Renzo Piano, Norman Foster, Jacques Herzog o Kazuyo Sejima, hasta completar una lista de veintitrés laureados.
Creado en 1979, el Pritzker se ha convertido en el canon oficioso de la arquitectura contemporánea. Su palmarés reúne a los autores de buena parte de los mejores edificios de los últimos decenios. Para cualquier arquitecto, recibir el Pritzker equivale a acceder al olimpo profesional. En sus inicios, el premio distinguió a los clásicos vivos, a caballo entre los siglos XX y XXI, fueron seleccionadas las estrellas más innovadoras y brillantes, mientras que actualmente está reconociendo a quienes anteponen la conciencia medioambiental o social.
Unos y otros desvelan en este libro sus primeras y decisivas experiencias, revisan su trayectoria, dan las claves de sus obras mayores y exponen la particular idea de la disciplina que les ha encumbrado. Al tiempo que cimentaba su prestigio, el Pritzker ha multiplicado su responsabilidad. Cada uno de sus galardonados contribuye hoy a conformar la opinión pública arquitectónica global. Con su obra, por supuesto.
Y, también, con su palabra.
Comentarios sobre el libro y su autor
«Los libros de Moix trazan un panorama cultural, se leen con gusto y (…) son un modelo» (Julià Guillamon, La Vanguardia).
«Un autor meticuloso, propenso a la ironía» (Antonio Muñoz Molina, El País).
«Fraseo de tractor diésel que no deja surco por arar… Moix está por las cosas bien hechas… Metódico y sin prisa, le da a cada detalle su lugar y su tiempo» (Ignacio Vidal-Folch, El Español).
ACA

Demas Nwoko recibe el León de Oro a la trayectoria de la Bienal de Venecia 2023
Escrito por Maria-Cristina Florian
Traducido por Nicolás Valencia
Publicado el 24 de marzo de 2023
Tomado de www.archdaily.cl
El artista, diseñador y arquitecto nacido en Nigeria, Demas Nwoko, recibió el León de Oro a la Trayectoria de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2023, titulada El laboratorio del futuro. La decisión se tomó por recomendación de la curadora de la exposición, Lesley Lokko, y fue aprobada por la Junta Directiva de La Biennale presidida por Roberto Cicutto. La ceremonia de premiación será parte de la inauguración de la 18° exposición internacional y se llevará a cabo el 20 de mayo de 2023 en Ca’Giustinian, la sede de La Biennale di Venezia.

Demas Nwoko es un artista, diseñador y maestro constructor nacido en Nigeria que está a la vanguardia del movimiento de arte moderno de Nigeria. A través de sus obras, se esfuerza por incorporar y articular temas africanos y técnicas modernas en arquitectura y escenografía. Sus obras versátiles abarcan medios y disciplinas, que incluyen arquitectura, escultura, diseño, literatura, crítica, escenografía e historia.

Hijo de Obi (Rey) Nwoko II, el Príncipe Demas Nwoko nació en 1935 en Idumuje Ugboko, Nigeria. Allí, Nwoko se inspiró en las residencias recién construidas en la ciudad y en el edificio del Palacio de Obi, su abuelo, quien diseñó el palacio. Estudió en la Facultad de Artes, Ciencias y Tecnología de Nigeria en Zaria entre 1957 y 1961, donde se convirtió en miembro fundador de la Sociedad de Arte de Zaria. El grupo, también conocido como “Zaria Rebels”, promovió la idea de la síntesis natural, un concepto desarrollado por el artista Uche Okeke. El concepto tenía como objetivo cerrar la brecha entre la formación occidental de los artistas por parte de los educadores coloniales y su origen africano, centrado en temas y narrativas tradicionales. Los rebeldes de Zaria contribuyeron al movimiento de vanguardia modernista poscolonial en Nigeria a principios de la década de 1960.
Más tarde, Nwoko fundó el New Culture Studios en Ibadan, un centro de formación para el programa de artes escénicas y diseño. El impacto de su conjunto de obras radica en su deseo de sintetizar las influencias occidentales con prácticas africanas auténticas y tradicionales. Su arquitectura demuestra estos intereses. Sus edificios, aunque relativamente pocos, demuestran un enfoque sostenible y consciente de los recursos al tiempo que incorporan formas de expresión culturalmente auténticas.

Esta es la declaración oficial de la curadora Lesley Lokko:
Uno de los temas centrales de la 18ª Exposición Internacional de Arquitectura es un enfoque de la arquitectura como un campo de actividades «expandido», que abarca tanto el mundo material como el inmaterial; un espacio en el que las ideas son tan importantes como los artefactos, particularmente al servicio de lo que está por venir. Sin embargo, con todo su énfasis en el futuro, parece completamente apropiado que el León de Oro a la Trayectoria se le otorgue a alguien cuyos trabajos materiales abarquen los últimos 70 años, pero cuyo legado inmaterial (enfoque, ideas, ethos) todavía está en el proceso de ser evaluado, comprendido y celebrado.

Baba (un título honorífico nigeriano) Demas Nwoko es todo a la vez: arquitecto, escultor, diseñador, escritor, escenógrafo, crítico e historiador. Cuando se le presiona, se refiere a sí mismo como un «artista-diseñador», lo que habla tanto de la naturaleza políglota de sus talentos y obras como de la interpretación bastante estrecha de la palabra «arquitecto» que posiblemente ha mantenido su nombre fuera de los anales.
Hijo de un Obi (gobernante) tradicional, nació en 1935 en Idumuje-Ugboko, en el sur de Nigeria. Sus primeras incursiones en la pintura, el dibujo y el tallado en la escuela secundaria de la ciudad de Benin lo impulsaron a postularse para estudiar arquitectura en la Facultad de Artes, Ciencias y Tecnología de Nigeria en Zaria. Sin embargo, su descubrimiento de que el curso se centraba más en las habilidades de dibujo técnico que en la imaginación creativa lo llevó a cambiar de táctica y, en cambio, se postuló para estudiar bellas artes. Fue miembro fundador de la Zaria Art Society, un grupo que incluía a Yusuf Grillo, Bruce Onobrakpeya, Uche Okeke y Simon Okeke, también conocidos como los «Zaria Rebels», que estaban interesados en una combinación de modernidad y estética africana como un lenguaje auténtico para reflejar el espíritu de independencia política que creció en las décadas de 1940 y 1950.

Este profundo deseo de mezclar y sintetizar, en lugar de barrer, ha caracterizado el trabajo de Nwoko durante más de cinco décadas. Fue uno de los primeros creadores de espacio y forma de Nigeria en criticar la dependencia de Nigeria de Occidente para importar materiales y bienes, así como ideas, y se ha mantenido comprometido con el uso de recursos locales.
Aunque son relativamente pocos, los edificios de Nwoko en Nigeria cumplen dos funciones fundamentales. Son precursores de las formas de expresión sostenibles, conscientes de los recursos y culturalmente auténticas que ahora se extienden por todo el continente africano, y el mundo, y apuntan hacia el futuro, lo que no es un logro menor para alguien cuyo trabajo aún se desconoce en gran medida, incluso en casa. En 1977, al escribir sobre el primer encargo de Nwoko para construir el complejo para el Instituto Dominicano en Ibadan, el crítico de arquitectura Noel Moffett escribió: “Aquí, bajo un sol tropical, la arquitectura y la escultura se combinan de una manera que quizás solo Gaudí, entre los arquitectos, ha sido capaz de hacerlo de manera convincente.

Me enorgullece y complace enormemente otorgar el León de Oro a la Trayectoria a Demas Nwoko, un arquitecto de los siglos XX y XXI, y animar a todos los visitantes de la 18° Exposición Internacional de Arquitectura a visitar la pequeña pero perfectamente formada y articulada exposición de su obra en el Pabellón Stirling de los Giardini, junto al Proyecto del Pabellón del Libro de El Laboratorio del Futuro.
ACA

El 31 de mayo de 2022 apareció publicado por MIT Press el libro Radical Pedagogies (Pedagogías Radicales). Se trata de la culminación de un proyecto de investigación colaborativo iniciado en 2010 por Beatriz Colomina desde la Universidad de Princeton, cuyo desarrollo fue registrado a través de una multitud de medios que incluyeron simposios, conferencias, ensayos, exposiciones, talleres, catálogos, debates y una base de datos en línea de estudios de casos, constituyéndose la publicación el colofón y registro de una impresionante cantidad de hallazgos.
Colomina, acompañada de Ignacio G. Galán, Evangelos Kotsioris y Anna-Maria Meister quienes, junto a ella, fungen de editores de Radical Pedagogies, despliegan y analizan numerosos experimentos llevados a cabo en la educación arquitectónica en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial que desafiaron y transformaron el discurso y la práctica disciplinar imperantes.
Tanto el tema tratado, donde destacan los estudios de caso recopilados que hacen visible una amplia gama de genealogías discursivas y una densidad de interconexiones globales, como las repercusiones del trabajo colectivo realizado con la participación de un grupo de destacados académicos, investigadores y protagonistas de todo el mundo encargados de redactar los textos, creemos que ameritan ser conocidos por la trascendencia de su contenido más aún hoy cuando se hace tan difícil determinar lo importante entre tanta información mediática.
Por todo ello nos ha parecido pertinente transcribir (a riesgo de que haya planteamientos o datos que se repitan), dos esclarecedores artículos dedicados a comentar el libro: “Tiempos de crítica y crisis” de Eduardo Prieto, aparecido en arquitecturaviva.com el 1 de enero de 2023, y “‘Pedagogías Radicales’, una investigación sobre la enseñanza de la arquitectura”, escrito por Paula Vilaplana de Miguel para Cuadernos de proyectos arquitectónicos, (Departamento de Proyectos Arquitectónicos ETSAM), nº12, 2022, los cuales hemos acompañado con imágenes de las páginas interiores del libro y de algunos de los eventos que lo precedieron o se dieron luego de su salida a la luz, para amenizar la lectura.
Para finalizar, como testimonio, colocamos en nuestra sección “Novedades editoriales de aquí y de allá” la ficha y la nota con que MIT Press resume el libro de manera clara y concisa.

Tiempos de crítica y crisis
On Radical Pedagogies
Eduardo Prieto
01 de enero de 2023
Tomado de arquitecturaviva.com
La batalla de la ‘modernidad’ fue paradójica y no se dio solo en el campo de las formas y las técnicas, sino asimismo en el terreno, más pantanoso, de los ideales. Reconocer que la modernidad fue ‘ideológica’ ha sido imprescindible para valorarla de un modo más desapegado; y reconocer que la ideología moderna tuvo que ver con los discursos tanto como con los medios de difusión, un requisito clave para hacer de la crítica un instrumento más sutil, más cercano a la verdad.
Beatriz Colomina ha contribuido como pocos a sacar a la luz el lado ideológico y mediático de ‘lo moderno’, y su proyecto académico, sostenido en una sobresaliente intuición a la hora de detectar temas relevantes pero ninguneados tradicionalmente por la crítica, se enriquece ahora con una nueva aportación, Radical Pedagogies, que no puede considerarse en absoluto menor.
No es menor por su tamaño: más de cuatrocientas páginas densamente colonizadas por textos de letra pequeña y abundantes y excelentes ilustraciones. No es menor tampoco por la amplitud de su coro de colaboradores: más de cien voces procedentes de universidades de todo el mundo, que se suman a las de los editores Colomina, Ignacio G. Galán, Evangelos Kotsioris y Anna-Maria Meister. Y no lo es, finalmente, por su ambición, pues lo que pretende el volumen es dar cuenta de una de las dimensiones fundamentales del proyecto de propagación y revisión de ‘lo moderno’, la pedagogía, centrándose en las muchas —y muchas veces contradictorias entre sí— experiencias de reforma educativa que se ensayaron al calor de las crisis ideológicas, políticas y profesionales de la segunda mitad del siglo XX, sobre todo en las décadas ‘interesantes’ de 1960 y 1970.
El método con que los editores hacen frente a este, más que ambicioso, descomunal empeño, es el de la crítica caleidoscópica. En lugar de componer un metatexto a partir de revisiones de largo alcance, los editores han optado por recoger, con obsesivo prurito de exactitud, casi toda la amplísima nómina de los proyectos pedagógicos que, desde el fin de la II Guerra Mundial, pretendieron poner en entredicho los sistemas convencionales de enseñanza y, de paso, poner asimismo entre las cuerdas a los valores y prácticas del establishment profesional. Esta voluntad de atender a lo específico de cada caso, unida a la aspiración ecuménica a incluir experiencias fuera de los previsibles ejemplos occidentales, conduce a un volumen compuesto por fragmentos, por visiones parciales, por destellos, a los que el lector debe aproximarse uno a uno, enfrentándose a la intensidad de cada lección para intentar luego recomponer las partes del rompecabezas o las facetas de este extenso y apasionante caleidoscopio.
Que el lector no se espere una monografía al uso; ni siquiera una enciclopedia. Lo que se encontrará es, fundamentalmente, un archivo. Esto es: una colección ordenada de materiales amplísimos que, gracias a la pericia organizadora de los editores, se presentan al trasluz de la mirada de buenos especialistas. Las virtudes de este método fragmentario son evidentes, pues no solo permite abarcar un tema casi ilimitado, sino hacerlo con flexibilidad, tal y como se manifiesta en dos de los índices del libro, que son al mismo tiempo alternativos y complementarios: uno temático, donde caben cuestiones como la forma, la teoría, los medios, lo global, la tecnología, la ecología o lo social; y otro cronológico y distribuido en décadas. El mensaje implícito es que, una vez presentados los materiales de archivo, es el lector interesado el que debe apropiárselos para dar pie a futuras exploraciones críticas.
Pero, si no pueden dejar de reconocerse los méritos de la caleidoscopia, tampoco pueden dejar de señalarse sus defectos. Unos tienen que ver con las injusticias de cualquier antología, que inevitablemente deja fuera ejemplos valiosos, y en este sentido el lector local se preguntará si con el Laboratori d’Urbanisme de Manuel de Solà-Morales se da cumplida cuenta de la pedagogía española. Y otros defectos se derivan de la propia radicalidad del método: desconectados unos de otros, ahogados un tanto en su condición de fragmentos, los materiales no consiguen componer un discurso —o varios complementarios—, y por ello se echa en falta una mirada de tiempos largos, menos analítica que sintética y, al cabo, más fecunda en lo hermenéutico.
Con todo y con eso, resulta imposible no congratularse por la publicación de un volumen que es valioso por la abundantísima información que presenta y por su condición de catalizador de futuras y necesarias investigaciones, y que es valioso también por su pertinencia temática, más aún en un momento en que arquitectos, profesores y estudiantes viven tiempos de confusión y cambio: tiempos de crítica y crisis.

“Pedagogías Radicales”, una investigación sobre la enseñanza de la arquitectura
Paula Vilaplana de Miguel
Texto publicado en Cuadernos de proyectos arquitectónicos, (Departamento de Proyectos Arquitectónicos ETSAM), nº12, 2022.
(accesible en http://polired.upm.es/index.php/proyectos_arquitectonicos/article/view/4958/5172)
Resumen
Este grueso volumen de 400 páginas, editado por Beatriz Colomina, Ignacio G. Galán, Anna-María Meister y Evangelos Kotsioris y publicado por MIT Press este mismo año, recoge, a través de una multiplicidad de autores y casos de estudio repartidos por todo el planeta, un catálogo polifacético de experiencias pedagógicas y experimentos educativos que exploran territorios conocidos y desconocidos en la enseñanza de la arquitectura y la concepción de los currículos académicos entre 1933 y 1987.
“¿Cómo se aprende arquitectura?”. Evangelos Kotsioris, comisario asistente del Museo de Arte Moderno y uno de los editores de Radical Pedagogies, hizo esta pregunta en sus comentarios introductorios durante la presentación del libro en el museo el pasado septiembre. Esta pregunta aparentemente inocente está contenida en el volumen de 400 páginas editado por Beatriz Colomina, Ignacio G. Galán, y Anna-Maria Meister junto a Kotsioris, publicado por The MIT Press en 2022. La multitud y heterogeneidad de experiencias presentadas en Radical Pedagogies refutan la posibilidad misma de resolver esa indagación. Lo que el libro ofrece, en cambio, es un catálogo casi enciclopédico de aventuras pedagógicas, éxitos, derrotas, desafíos e incursiones en territorios desconocidos desde los márgenes de la [in] disciplina arquitectónica. El proyecto Radical Pedagogies rebate cualquier definición unívoca de lo que es, o debería ser, el currículo de arquitectura. Lo hace a través de una colección masiva de experiencias que tienen lugar desde 1933 hasta 1987 con estudios de casos distribuidos en todo el mundo. La mayoría de los episodios relatados en el libro se centran en las décadas de 1960 y 1970, un testimonio del impulso revolucionario posterior a 1968 en el que también participaron las escuelas de arquitectura. La única constante en el libro es la demostración de que la pedagogía de la arquitectura siempre ha dejado espacio para la experimentación, un impulso que se ha desarrollado a través de continentes, décadas y búsquedas ideológicas.



Al igual que los casos de estudio que explora, esta investigación ha tomado muchas formas hasta la fecha: exposiciones, publicaciones, catálogos, simposios, talleres, debates… y, finalmente, un libro, colofón a una masa colosal de descubrimientos. Las iteraciones anteriores de Radical Pedagogies se exhibieron en la 3ª Trienal de Arquitectura de Lisboa, la 14ª Bienal de Arquitectura de Venecia y el 7º Festival de Varsovia en Construcción, por citar algunos. El equipo editorial también aprendió a lo largo del proceso de creación del libro y el largo período de investigación tras él ayudó a incorporar, matizar y fortalecer las discusiones que el libro pone encima de la mesa. Un esfuerzo académico radical en sí mismo, el proyecto comenzó hace más de 10 años como un seminario vinculado al Doctorado en la Universidad de Princeton dirigido por Beatriz Colomina, quien antes de este libro había realizado otra espléndida y reveladora investigación convertida en libro, Clip, Stamp, Fold: The Radical Architecture of Little Magazines que, hasta cierto punto, está íntimamente relacionado con este nuevo volumen.


Aún con su estructura, el libro desafía la idea de uniformidad y ofrece tres caminos para abordar el tema, con tres índices diferentes que el lector puede consultar. El primer recorrido se estructura en torno a capítulos, catorce en total, que incluyen “Contra hegemonías”, “Modernizaciones alternativas”, “Educados por el edificio”, “Experimentos mediáticos”, “Ecologías materiales” y “Cuestiones de sujeto y cuerpo”. Una segunda lectura del libro se presenta por fecha, en particular, a lo largo de 5 décadas: desde la década de 1930 hasta la década de 1980. Luego un enfoque basado en la geografía rechaza las dicotomías coloniales como Norte/Sur y Este/ Oeste y, en cambio, se organiza por longitudes, un punto de referencia de viaje dinámico, que pone al lector en movimiento mientras sigue nuevos casos de estudio en un repertorio verdaderamente global. Los muchos lugares que nos lleva el libro incluyen Argel, Palestina, Nigeria, Yugoslavia, Sudáfrica, Pakistán, India, China o Nueva Zelanda. La búsqueda de currículos experimentales de arquitectura es un fenómeno transnacional y multinacional.
A pesar del optimismo que recorre las páginas del libro, los editores de Radical Pedagogies son al mismo tiempo conscientes de la volatilidad de estas experiencias. Más que elogiar e idealizar estas empresas, el libro funciona como un recordatorio del valor inherente al ritmo acelerado de estos intercambios dinámicos. Por ejemplo, en la introducción del libro, los editores recuerdan una discusión entre el profesor Giancarlo de Carlo, un anarquista, y sus alumnos después de hacerse cargo de la Trienal de Milán en 1968. Todo está en discusión y puede ser impugnado.


Se puede sentir la pasión y el entusiasmo detrás de la creación de la obra, un espíritu contagioso que se extendió a través de los muchos canales que recorrió el libro, ayudando a difundir la voz. El resultado fue una respuesta abrumadora por parte de los colaboradores, lo que permitió el carácter rico y polifónico del catálogo. La constelación de autores que contribuyen al libro es asombrosa y el lector reconocerá una variedad de colaboradores estelares, cuyos textos breves son extremadamente agradables de analizar. Por ejemplo, Martino Stierli escribe sobre las innovaciones en la representación arquitectónica y la mezcla disciplinaria realizadas por Denise Scott-Brown, Robert Venturi y Steve Izenour en su revolucionario estudio Learning From Las Vegas en Yale. Beatriz Colomina retoma el tema para desvelar su siguiente empeño, el estudio Learning from Levittown. Este seminario, extremadamente impopular en aquel momento, equiparó la casa suburbana con la franja comercial y anticipó algunas de las discusiones relacionadas con la intrusión de los medios en el ámbito doméstico que se desarrollarían décadas más tarde en el discurso arquitectónico. Felicity Scott examina un episodio raro y a menudo eclipsado en la historia del MoMA bajo el mandato de Emilio Ambasz. Mabel Wilson reflexiona sobre las secuelas de Resurrection City, un campamento diseñado para la Campaña de los Pobres en Washington, DC, en 1968. Ayala Levin detalla el des-aprendizaje y las adaptaciones del gobierno colonial en las pedagogías de diseño en Mozambique, Nigeria, Sudáfrica, Rhodesia y Kenia a principios de la década de 1960. Andrea J. Merrett escribe sobre la Escuela de Planificación y Arquitectura para Mujeres (WSPA), que permitió a una red nacional de mujeres satisfacer su interés en el entorno construido a pesar de la naturaleza poco equilibrada en cuestiones de género de la disciplina en este momento. La escuela promovió mecanismos pedagógicos como la fantasía crítica para alentar a sus estudiantes a visualizar realidades alternativas y liberadoras. Samia Henni explora el intento de enseñar arquitectura a través de la propia práctica en la École Polytechnique d’Architecture et d’Urbanisme de Argel tras la independencia del país de Francia en 1962. Farhan Karum matiza la asimilación del estilo moderno en Pakistán Oriental a través del trabajo de Richard E. Vrooman y Daniel C. Dunham. Evangelos Kotsioris explora el impacto del Laboratorio de gráficos por computadora y análisis espacial de la Universidad de Harvard como precursor de los sistemas de información gráfica para el mapeo y análisis arquitectónico.


Dos de los episodios centrados en España recuperan la forma en que se forjó la disidencia a través de los currículos experimentales en las escuelas de arquitectura durante los últimos años del franquismo. Josep M. Rovira escribe sobre la huella de Rafael Moneo, Ignasi de Sola Morales, Josep Quetglas, Manuel de Sola Morales en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona. Las autoridades españolas cerraron la ETSAB después de 1968, testimonio del riesgo revolucionario que representaba la escuela. Diana Cristóbal Olave escribe sobre el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid desde 1966 hasta 1975 y los cambios provocados por el regalo de una computadora IBM 7090 a la escuela. Este episodio habla del entrelazamiento de la creatividad y los algoritmos y el impulso a la experimentación bajo un plan de estudios aparentemente tecnocrático. Rovira y Cristóbal Olave no son los únicos colaboradores españoles del libro: Ignacio G. Galán, uno de los editores del libro, recupera los experimentos realizados por el equipo formado por Alberto Cruz y Godofredo Iommi en la Escuela e Instituto de Arquitectura de Valparaíso, Chile. En busca de una gramática específica para la arquitectura, la escuela inició una serie de experimentos de encarnaciones subjetivas en las que estudiantes y profesores tomaron la ciudad como un lugar para exploraciones poéticas. Iván López Munuera amplía la investigación que había llevado a cabo durante años sobre espacios para fiestas para la subversión crítica con el análisis de la historia de Gay People at Columbia y sus fiestas llamadas “Primer Viernes”. Las fiestas, como argumenta Iván López Munuera, a menudo son vilipendiadas como celebraciones acríticas y banales pero, sin embargo, han demostrado ser un lugar para la activación de la política radical. Como señala López Munuera, la extensa investigación desplegada en Radical Pedagogies nos permite ver un panorama más amplio de diferentes genealogías y lugares de emancipación y solidaridad crítica, y reconocerlos como procesos colectivos que abarcan una amplia gama de geografías, cuerpos y disonancias. En ese sentido, el libro es una ventana inestimable a la erudición contemporánea, que ofrece un vistazo a las voces más estimulantes en la academia de enseñanza de arquitectura actuales.

En resumen, Radical Pedagogies es un valioso testimonio de los continuos esfuerzos de la pedagogía arquitectónica por examinarse a sí misma críticamente y de su compromiso con la experimentación. La línea de tiempo que abarca el libro demuestra que este impulso está en la misma esencia de la pedagogía arquitectónica y ha sido una constante a lo largo de todo el siglo XX. El libro también refuta cualquier noción de la experimentación como una construcción occidental, o el resultado de capítulos heroicos aislados de la historia. En lugar de ello, insiste en que la historia de la innovación arquitectónica se ha tejido a través de geografías, generaciones y cuerpos diversos. En medio de una crisis sanitaria, ecológica y política mundial, es crucial releer y aprender sobre estos momentos a través de lentes contemporáneas. Proyectos de investigación como Radical Pedagogies nos invitan a preguntarnos cuál es el papel de las escuelas de arquitectura en la formación de arquitectos como profesionales comprometidos en la actualidad. Como señaló Evangelos Kotsioris en su presentación del libro en el MoMA, las preguntas que plantea el libro son de particular valor ‘en un momento en que las instituciones culturales están recalibrando las misiones educativas tradicionales a favor de una mayor participación pública y cívica y nuevos modos de participación y aprendizaje exploratorio’.
Paula Vilaplana de Miguel es comisaria, diseñadora y académica establecida en Nueva York. Su trabajo se centra en espacios expositivos e iniciativas culturales, con énfasis en los medios, la tecnología y las prácticas corporales. Su trabajo ha sido publicado en The New York Review of Architecture, Invisible Culture Magazine en la Universidad de Rochester, Arquine y Het Nieuwe Instituut y sus proyectos han sido incluidos en la prensa internacional.
ACA
Procedencia de las imágenes
2. https://arquitecturaviva.com/libros/radical-pedagogies
3 y 7. https://www.academia.edu/83302365/Radical_Pedagogies_MIT_Press_2022_
4. https://soa.princeton.edu/content/14th-venice-architecture-biennale%3A-radical-pedagogies y https://urgentpedagogies.iaspis.se/radical-pedagogies/
5. https://etsamadrid.aq.upm.es/index.php/es/book-celebration-radical-pedagogies
6. https://www.moma.org/calendar/events/8233 y https://soa.princeton.edu/content/book-launch%3A-radical-pedagogies
8. https://www.copyrightbookshop.be/en/shop/radical-pedagogies/
10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

Esta nota tiene un doble propósito.
El primero es aclarar que, debido a un error al copiar el link que debió permitir descargar el Contacto FAC 314 de la semana pasada, debimos repetir la operación y con ello volverles a enviar el martes al mediodía de nuevo el boletín. De ello no nos hubiéramos percatado si no hubiese sido porque algunos de nuestros lectores que tienen la costumbre de coleccionar “los contactos” nos lo hicieron saber. Para ellos nuestro agradecimiento por estar pendientes y habernos permitido subsanar la falla. A todos los demás lectores les ofrecemos nuestras excusas.
El segundo propósito está relacionado con dos gazapos que se nos pasaron en la sección ¿SABÍA USTED… dedicada a la avenida Baralt, publicada la semana pasada en el Contacto FAC 314, ya mencionado.
Por un lado, resulta que por una confusión la foto que montamos con la leyenda “Imagen de la construcción de la avenida Baralt (c.1952)” (que había aparecido publicada en la revista LIFE), no corresponde a ella sino a la avenida Urdaneta que se realizaba casi al unísono. Por tanto, encabezando la nota, les entregamos hoy la foto que sí recoge la construcción de la Baralt, tomada de norte a sur donde, además del implacable proceso de demolición, se puede ver al fondo (para disipar cualquier duda) el bloque de la Unidad Residencial El Paraíso (1952-1954), proyectado para el Banco Obrero por Carlos Raúl Villanueva con la colaboración de Carlos Celis Cepero.

Por el otro, al decir en el texto que “…sobre el antiguo trazado se proyecta una amplia avenida cuyo ancho será de cuatro canales…” cometimos otro error ya que, como se puede observar en la otra fotografía que anexamos al inicio, tomada en fechas cercanas a su apertura, la Baralt fue proyectada con seis canales: tres en cada sentido.
Con nuestras disculpas les reiteramos la importancia que tiene que nos hagan saber cualquier error que cometamos para conservar el rigor que esta publicación pretende mantener.
ACA