En el Contacto FAC 302 con el que cerramos el año 2022 (11 de diciembre), particularmente en la nota ¿SABÍA USTED… , dedicada al Parque El Calvario, incurrimos en un lapsus que nos condujo a confundir el apellido de quienes diseñaron el espacio público encargado por Guzmán Blanco, por el cual pedimos nos excusen.
Allí escribimos, luego de informar que el sitio había sido escogido como lugar de almacenaje de agua desde donde partió el primer a acueducto urbano de la capital, lo siguiente: “…el segundo, llevado a cabo al unísono, fue el encargar a los generales Luciano Landaeta (ingeniero-arquitecto) y Eleazar Landaeta (agrimensor) el diseño de un paseo junto a la creación de un jardín botánico…”.
En realidad, de quienes se trata es de los hermanos Luciano y Eleazar URDANETA VARGAS, hijos del prócer zuliano Rafael Urdaneta y María Dolores Vargas.
De Luciano podemos agregar que, además de abordar junto a su hermano las obras vinculadas al acueducto, el parque y el jardín botánico en El Calvario, proyectó, entre otros: la Represa de Caujarao, Coro (1863-1866, en colaboración con Alberto Lutowski); el Palacio Federal (1872) y el Palacio Legislativo (1873, en colaboración con Roberto García), sedes en Caracas del Congreso de la República (hoy Asamblea Nacional); los Baños de mar de Macuto (1875); y el Teatro Juares de Barquisimeto (1890-1905, en colaboración con Luis Muñoz Tébar).
También nos gustaría agregar, como información complementaria relacionada con el acueducto, extraído de la reseña publicada el pasado 26 de diciembre en la página de Instagram micaracasantigua dedicada a “La Caracas Guzmancista”, lo siguiente: “Obra del #ingeniero y #arquitecto #LucianoUrdaneta en colaboración con su hermano el #agrimensor #EleazarUrdaneta, fue culminado en 1873 (otros señalan 1874). Muchos años después, es mérito del régimen de #JuanVicenteGómez la repotenciación del #AcueductodeCaracas: decantadores en Maracao y en los estanques de #El Calvario, plantas de verdunización para garantizar la pureza de las aguas, reemplazo de las antiguas tuberías y accesorios, así como la construcción de la cubierta en concreto armado del estanque de El Calvario entre otros”. De este aporte hecho por “El Benemérito” inaugurado en 1921 como parte de las celebraciones del centenario de la Batalla de Carabobo, nos ha parecido interesante incluir algunas imágenes tomadas de la página señalada.
La exposición itinerante “Rogelio Salmona: espacios abiertos/espacios colectivos” llega a Caracas el año 2010, con los auspicios de la Embajada de Colombia, la Fundación Rogelio Salmona y la Sala Trasnocho Arte Contacto TAC, como una de sus últimas escalas internacionales, tras haber sido montada por primera vez en 2006 e iniciado un periplo que la llevó a ser apreciada en 16 países de Europa, Asia y América y en las ciudades más importantes del mundo.
La muestra, realizada conjuntamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Cultura de Colombia, la Sociedad Colombiana de Arquitectos – Seccional Bogotá D.C. y Cundinamarca, el Banco de la República, las universidades Andes y Nacional de Colombia, y el apoyo de entidades privadas del campo de la arquitectura, contó con la curaduría de: Cristina Albornoz, Silvia Arango, Diana Barco, Ricardo Daza, Marta Devia, María, Elvira Madriñán, José Ignacio Roca y Tatiana Urrea.
El montaje reunió una selección de 21 proyectos con más de 200 objetos entre planos, dibujos, fotografías, maquetas, videos y facsímiles de dibujos realizados entre 1958 y 2006, que buscaban dar una visión amplia de más de cincuenta años de trabajo del arquitecto colombiano Rogelio Salmona (París,1929-Bogotá, 2007), quizás el más destacado profesional de ese país durante el siglo XX y uno de los más valorados en América Latina.
1. Imágenes de la apertura el 19 de agosto de 2010 de la exposición «Rogelio Salmona: espacios abiertos/espacios colectivos» en la Sala Trasnocho Arte Contacto TAC, del Trasnocho Cultural del Paseo Las Mercedes, Caracas. A la derecha la portada del libro-catálogo de la muestra.2. Imágenes del montaje de la exposición en la Sala TAC tomadas del fotoreportaje publicado el 2 de septiembre de 2010 en https://caracasrefurbished.wordpress.com.
La temática que se encuentra tras el título que se le dio a la exposición se soporta en el hecho de que Salmona desde que comienza a ejercer la arquitectura en Colombia a finales de los años 1950, tras su formación como arquitecto combinada entre la Universidad Nacional de Colombia (donde cursó tres semestres debiendo interrumpir sus estudios en 1948), su posterior ingreso en el Taller de Le Corbusier en París (donde trabajó por casi diez años) y la culminación de sus estudios en la Universidad de Los Andes (donde obtuvo el título de arquitecto en 1962), fue desarrollando una obra en la cual la construcción del espacio colectivo ocupa un lugar preponderante, buscando de esta manera superar las limitaciones del funcionalismo y explorar alternativas diferentes para la arquitectura colombiana.
Esta preocupación por crear espacios públicos-democráticos-lúdicos, en los que la gente pueda reunirse, está presente tanto en sus proyectos urbanísticos, donde insiste en un modelo de ciudad abierta, como en sus proyectos institucionales, donde desarrolla nuevas expresiones de espacio colectivo y apropiable –como las cubiertas que se pueden recorrer–, y en el diseño de casas, en las cuales la vida cotidiana se organiza en torno a un patio central.
La posibilidad de apreciar tales valores dentro de la obra de Salmona llevó a los curadores de la muestra a establecer cinco categorías vinculadas a otros tantos ejes temáticos que buscaban evitar una aproximación estrictamente cronológica, para establecer correspondencias y vínculos entre obras realizadas en diferentes épocas y con programas diversos: Contra/propuestas urbanas, Traza y memoria, Composición y recorrido, Topografías y Extender el límite.
3. Izquierda arriba: Residencias El Parque. Izquierda abajo: Urbanización El Polo Club. Derecha arriba: Desarrollo urbano Timiza. Derecha abajo: Fundación Cristiana de la Vivienda.
De acuerdo a lo expresado en el libro-catálogo de la exposición, Contra/propuestas urbanas permite valorar en Salmona sus “grandes proyectos urbanísticos innovadores en los cuales hay una voluntad de crear espacios que posibiliten un sentido de colectividad”, línea que conduce “a su ejemplo más paradigmático en las Residencias El Parque, un conjunto de edificios que se estructura en torno a plazoletas y recorridos, y que se integra de manera orgánica con el espacio público del contiguo Parque de la Independencia y con el resto de la ciudad”. Además de las Residencias El Parque en Bogotá (1965-70, también conocidas como Torres del Parque), en este segmento se muestran la Urbanización El Polo Club, Bogotá (1959-63), la Fundación Cristiana de la Vivienda, Bogotá (1963-65), el Desarrollo Urbano Timiza, Bogotá (1968-75) y la Urbanización Usatama, Bogotá (1967, sin construir).
4. Izquierda arriba: Renovación Urbana Nueva Santa Fe de Bogotá. Izquierda abajo: Archivo General de la Nación. Derecha: Casa de los Huéspedes de Colombia, Cartagena.
“Traza y memoria incluye proyectos en los cuales Salmona incorpora referencias a la historia y a la memoria: recupera la memoria de la quebrada de San Francisco en la remodelación de la Avenida Jiménez, consolida la memoria de la Nación en el Archivo General, así como los referentes del claustro urbano y el patio, tipologías históricas que retoma desde una aproximación contemporánea, como es el caso de la Casa de Huéspedes de Colombia, en Cartagena”. Aquí se muestran fotografías, originales, dibujos, maquetas y videos de los siguientes proyectos: Recuperación de la Avenida Jiménez de Quesada, Bogotá (1998-2000), Renovación Urbana Nueva Santa Fe de Bogotá (1985-87), Archivo General de la Nación, Bogotá (1988-92) y Casa de los Huéspedes de Colombia, Cartagena (1980-82).
5. Izquierda: Colegio Gimnasio Fontana. Derecha arriba: Centro Cultural Jorge Eliécer Gaitán (izquierda) y Edificio de Postgrados de Ciencias Humanas, Universidad Nacional (derecha). Derecha abajo: Museo Quimbaya.
“Composición y recorrido presenta algunos de sus proyectos más interesantes, donde explora la simultaneidad y la sucesión de espacios en los cuales el usuario es invitado a descubrir la totalidad de las superficies, como techos y cubiertas, reconociendo el edificio al recorrerlo”. Para ejemplificar este eje temático dentro de la exposición fueron seleccionados: el Centro Cultural Jorge Eliécer Gaitán, Bogotá (1975-89), el Museo Quimbaya, Armenia (1984-85), el Colegio Gimnasio Fontana, Bogotá (1992-2005) y el Edificio de Postgrados de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá (1995-99).
6. Izquierda: Cooperativa Los Cerros. Centro arriba: Edificio Alto de Los Pinos. Centro abajo: Casa en Rio Frío. Derecha: Biblioteca Pública y Parque Virgilio Barco.
“Topografías pone en evidencia una de las preocupaciones centrales en el trabajo de Salmona: la forma como el edificio se enfrenta al lugar en donde será construido, al adaptarse al terreno y sus características ambientales o al utilizar la arquitectura misma para construir el lugar y generar y controlar su topografía”. Se muestran aquí otros cuatro proyectos: Cooperativa Los Cerros, Bogotá (1961-63), Edificio Alto de los Pinos, Bogotá (1976-81), Casa en Rio Frío, Tabio (1997-2000) y Biblioteca Pública y Parque Virgilio Barco, Bogotá (1999-2002).
7. Izquierda: Centro Cultural Gabriel García Márquez. Centro arriba: Casa Altazor. Centro abajo: Centro Cultural, Biblioteca y Consevatorio para la Universidad de Caldas. Derecha: Centro para el desarrollo Cultural de Moravia.
“Extender el límite reúne algunos de sus trabajos más recientes, en los cuales el arquitecto explora nuevos caminos o desarrolla con detalle los ya explorados, y expande aún más su repertorio de materiales, temas y recursos compositivos. En varios de sus proyectos recientes, Salmona abandona el ladrillo que le es característico, para experimentar con el concreto como material dominante…”. Tales son los casos de: la Casa Altazor, Bogotá (2002-04), la Casa Altos del Chicó, Bogotá (2001-03), el Centro Cultural Gabriel García Márquez, Bogotá (2004-06), el Centro para el desarrollo Cultural de Moravia, Medellín (2004-07) y el Centro Cultural Biblioteca y Conservatorio para la Universidad de Caldas, Caldas (2003-18).
La exposición, inaugurada el año anterior al fallecimiento del maestro colombiano, puede considerarse como el origen de lo que será a partir de 2009 la creación de la Fundación Rogelio Salmona (https://www.fundacionrogeliosalmona.org) cuya misión es “Conservar y Re-crear la obra, el pensamiento y las enseñanzas del arquitecto, mantenerlos vigentes, e Incidir en las políticas públicas propiciando espacios públicos y arquitectura respetuosa del contexto geográfico y sociocultural, para fomentar la convivencia y la formación ciudadana, y así una mejor calidad de vida. La Fundación concibe el espacio público como aquel que pertenece a todos los ciudadanos, propicia su libre expresión, contribuye decisivamente al mejoramiento de su calidad de vida y fortalece la construcción del tejido social”.
8. Edifício Projeto VIVER, Sao Paulo Brazil de FGM Arquitetos, ganador del primer ciclo del “Premio Latinoamericano de Arquitectura Rogelio Salmona: espacios abiertos/espacios colectivos”, 2014, organizado por la Fundación Rogelio Salmona.
Las actividades iniciales de la Fundación derivaron en la convocatoria el año 2014 del primer ciclo del “Premio Latinoamericano de Arquitectura Rogelio Salmona: espacios abiertos/espacios colectivos”, que congregó 22 obras de todo el continente en las que se evidenciara la filosofía de la obra y trayectoria profesional del maestro colombiano, tendientes a enriquecer las urbes con una arquitectura donde los espacios abiertos contribuyeran a la consolidación de una arquitectura más participativa y democrática. En aquella versión del premio, que se ha repetido en 2016 y 2018, el jurado seleccionó al «Edifício Projeto VIVER, Sao Paulo Brazil de FGM Arquitetos, Fernando Forte, Lourenço Gimenes e Rodrigo Marcondes Ferraz».
Por otra parte, no debe dejar de señalarse que Salmona visitó en varias oportunidades nuestro país (una de ellas durante la celebración del VI Seminario de Arquitectura Lainiamericana -SAL- en abril de 1993), donde su obra ha sido estudiada y admirada y donde dejó importantes vínculos afectivos. La última ocurrió el año 2006 cuando se presentó en auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.
9. Rogelio Salmona.
Para Salmona, el compromiso ético del arquitecto en una sociedad llena de carencias está justamente en posibilitar una vida digna y un sentido de comunidad, a través de edificios entendidos como espacios abiertos y democráticos, en el sentido más amplio del término. Según sus propias palabras: “La ciudad es ciudadanía, con su gente, instituciones, monumentos, su cultura, su arquitectura y espacio público, y con la fisonomía que ha ido adquiriendo y construyendo en el tiempo es la gran propuesta civilizadora de la humanidad”.
Entre los múltiples reconocimientos de que fue objeto Rogelio Salmona en vida destacan: el Premio Nacional de Arquitectura otorgado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos en 1976, 1986, 1988 y 1990; Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Colombia (1995); el Premio América de Arquitectura otorgado por los Seminarios de Arquitectura Latinoamericana (1995); el Premio Príncipe Claus (1998); el Premio Arquitecto de América de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (1999); el Premio Medalla Alvar Aalto de la Asociación Finlandesa de Arquitectos (2003); la Condecoración Gran Orden Ministerio de Cultura, Ministerio de Cultura de Colombia (2006); la Condecoración a las Artes y Letras, en el Grado de Oficial, Gobierno Francés (2007); y el Premio de la Excelencia en Diseño Lápiz de Acero en la categoría Vida y Obra (2007).
… que el 28 de octubre de 1873, en conmemoración de los 90 años del nacimiento del Libertador, se inaugura el Paseo Guzmán Blanco?
1. Acceso al Parque El Calvario desde El Silencio (c.2015).
Al que hoy se le denomina como “Parque Ezequiel Zamora” pero que dentro de la cultura citadina se conoce como “Parque El Calvario”, tiene el privilegio de ser el primer espacio público de esta naturaleza con que contó Caracas.
Se ha divulgado (ver https://iamvenezuela.com/2015/08/parque-el-calvario/) que en tiempos de la conquista el lugar donde se erigió el parque “sirvió de escenario a enfrentamientos entre aborígenes comandados por el cacique Carapaica, y los colonizadores al mando del capitán Rodrigo Ponce, los cuales cesaron en el año 1567, fecha en que fue fundada la ciudad de Caracas”. En la misma página se recoge que “en 1613 es llamado Cerro El Calvario por el obispo Bohórquez; y en 1750 se solicita una licencia para construir en él una ermita dedicada a Nuestra Señora de Valvarena y a Jesús Nazareno, a fin de celebrar en ella el Vía Crucis en Semana Santa. A principios del siglo XIX, en esta colina se produjeron batallas del período independentista; algunos autores relatan que sus espacios sirvieron para la reunión de tropas; otros, como escenario de luchas”.
2. «Vista de Caracas desde El Calvario» (1839), Joseph Tomas.
Correspondería a Antonio Guzmán Blanco tomar la iniciativa de destinarle a la pequeña colina ubicada al oeste del casco central un doble propósito absolutamente ligado al proceso modernizador que caracterizó su mandato: el primero, vinculado a la construcción del acueducto que surtiría a la ciudad proveniente del rio Macarao, consistió en construir estanques donde se almacenaría el agua para de allí proceder a su distribución; el segundo, llevado a cabo al unísono, fue el encargar a los generales, hermanos e hijos del prócer Rafael Urdaneta, Luciano Urdaneta Vargas (ingeniero-arquitecto) y Eleazar Urdaneta Vargas (agrimensor) el diseño de un paseo junto a la creación de un jardín botánico que dieran vida a la árida colina, ahora provista de abundante agua, eventos inaugurales dentro de una ciudad carente hasta entonces de lugares de esparcimiento accesibles desde el centro.
3. Estanque de El Calvario.4. Plazoleta en el Parque El Calvario.
Los proyectistas se inclinaron por trazar jardines, ampliar las antiguas vías de acceso, construir nuevas calzadas, empedrar veredas y levantar muros de piedra con el fin de consolidar el terreno. De tal manera, como señalan María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “A partir de la laguna, se crea una sucesión de estanques cruzada por zigzagueantes calles y miradores, integrando la idea del parque natural inglés con la geometría de la jardinería francesa, y creando una secuencia axial de terrazas, con barandas de piedra, redomas y lechos de flores que se enlazan, a través de las escalinatas, a la ciudad”. La gran escalinata de acceso, de ciento diez escalones, realizada aproximadamente entre 1882 y 1888 y que remataba en el monumento a Cristóbal Colón (instalado en 1894) cuya estatua, removida en 2009, hoy se encuentra desaparecida, permite al paseo dar hacia la urbe el frente que con el tiempo le ha permitido identificarse.
5. James Mudie Spence, Espectáculo de fuegos artificiales en la Plaza Bolívar de Caracas, circa 1871-73.6. Parque El Calvario con la estatua de Antonio Guzmán Blanco conocida como «El Manganzón» (c.1883)7. Vista cercana de «El Manganzón» y parte de la estatua conservada en la Galería de Arte Nacional.
Su inauguración el 28 de octubre de 1873 obedeció al hecho de que durante el siglo XIX se acostumbró conmemorar el natalicio del Libertador esa fecha, por ser el día de su onomástico (día de San Simón). Ello fue refrendado por una ley del 14 de marzo de 1849, condición que no fue modificada sino hasta 1918 mediante otra ley (del 19 de mayo), en la cual se sustituyó la fecha de celebración del 28 de octubre por el 24 de julio día del natalicio de Bolívar.
Así, aquel 28 de octubre la ciudad era una fiesta y tal y como se recoge en“Guzmán Blanco le regaló agua a Caracas para celebrar el cumpleaños del Libertador”, texto aparecido en https://memoriasdevenezuela.wordpress.com, “para las 4:00 de la tarde estaba preparada la recepciónen el Acueducto y Paseo Guzmán Blanco. No se escatimaron esfuerzos para adornar la colina. Por la entrada del Paseo que comunicaba con las calles del Juncal y el Triunfo estaba colocada la gran columna de Abril. En la entrada principal del paseo, por el puente de Caño Amarillo, se veía un arco monumental erigido por la junta de fomento de la obra”.
Los trabajos originales realizados por Guzmán Blanco durante el septenio (1870-1877), culminarían en 1883 (año centenario del natalicio del Libertador) durante el quinquenio (1879-1884), con la colocación de una estatua que lo representaba (en el lugar donde se encontraba la ermita), conocida popularmente como “El Manganzón” la cual al igual que el espacio público sería iluminada con luz eléctrica en los albores de la llegada de dicho servicio a la capital. “El Manganzón” sería derribadopor los estudiantes y pueblo de Caracas la mañana del 26 de octubre de 1889, poco después de haber asumido la presidencia de la República el Dr. Juan Pablo Rojas Paúl, marcándose así el final del tercer y último mandato de Guzmán conocido como el bienio (1887-1889). Parte de la cabeza de la estatua derrumbada pertenece hoy en día a la colección de la Galería de Arte Nacional.
8. El entonces denominado «Paseo Independencia» a finales finales del siglo XIX.9. Vista de Caracas hacia el norte desde El Calvario a comienzos del siglo XX.10. La iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, el Obsevatorio Cajigal y el Arco de la Federación hoy en día.
Acto seguido, en 1884, se llevará a cabo la realización de la nueva capilla del Calvario en el sitio de Pagüita que sería seguida por el empeño de Joaquín Crespo de ejecutar durante su primer período (1884-1886) ciertas ampliaciones al parque, así como de cambiarle el nombre por el de “Paseo Independencia”, registrándose en 1885 la inauguración del pequeño templo de Nuestra Señora de Lourdes proyectado por Juan Hurtado Manrique en estilo neogótico. Luego, en su segundo mandato (1892-1898), el propio Crespo ordenará la realización del Arco de la Federación (1895), encargado a Hurtado Manrique, en que participarán también Alejandro Chataing y Evaristo Padillo. Aledaño al parque hacia la parroquia San Juan se creará en 1888 el Observatorio Cajigal.
11. Escalinata de El Calvario con la estatua de Colón a medidos del siglo XX.12. Busto de Pedro Elías Gutiérrez y monumento a Bolívar en El Calvario.13. El Gazebo y la fuente de uno de los estanques.
A partir de entonces se dará inicio a un proceso de casi un siglo en el que el paseo, devenido en parque, no sólo fue cambiando su denominación sino en el que también fue objeto de expansión, intervenciones, añadiduras y aparición de diferentes ambientes, construcciones, monumentos y esculturas erigidos a los más variados acontecimientos y personajes públicos.Con el transcurrir del tiempo en su recinto se dio pie a la creación de plazas o plazoletas dedicadas a Simón Bolívar (donada por la comunidad libanesa por el primer centenario de la declaración de la independencia), Agustín Codazzi, Miguel de Cervantes, Teresa Carreño y Ezequiel Zamora (que sustituyó a la originalmente dedicada a Cristóbal Colón), presididas por estatuas de las personalidades que les dan nombre, así como La Estrella, El Gazebo y El Parnaso articuladas todas mediante senderos. También contiene bustos de Diego de Losada, José Francisco Bermúdez, Simón Rodríguez, José Joaquín de Olmedo y Pedro Elías Gutiérrez.
Sujeto a obras continuadas por los diferentes gobernantes del país, el parque hoy evidencia un estilo ecléctico conjugando en sus espacios obras de arte, mobiliario urbano, plazas y edificaciones de tipo religioso, civil y conmemorativo.
14. Dos imágenes del Parque El Calvario hoy.15. Vista de Caracas hoy desde el Parque El Calvario con la Reurbanización de El Silencio en primer plano.
De las 21 hectáreas que logró alcanzar en algún momento, hoy el Parque El Calvario cuenta con 17. Sin embargo, sigue siendo un pequeño oasis dentro de la congestionada vida del centro de la ciudad y uno de los lugares desde donde se puede disfrutar de magníficas vistas sobre la urbe.
Ubicado entre las parroquias San Juan y Catedral del Municipio Libertador el parque fue decretado Monumento Histórico de la Nación el 15 de abril de 1994 y se encuentra en el área conformada por el Núcleo de Desarrollo Endógeno Eje Turístico El Calvario, declarada Sitio de Patrimonio Histórico Cultural, según Gaceta Oficial nº 38.383 del 20 de febrero de 2006.
En palabras de Lorenzo González Casas, el siglo XX «fue una era inédita de globalización de la arquitectura», en la que la idea de lo moderno se propagó por el mundo. En el ámbito venezolano, la pasada centuria estuvo marcada por el petróleo, la modernidad, la gran ciudad y el establecimiento de una «nueva tradición disciplinar en arquitectura», que lidia con la tensión entre lo permanente y lo transitorio. Tomando en cuenta estas variables, el presente volumen trae a discusión asuntos centrales en torno al debate arquitectónico, la búsqueda que se planteó desde la disciplina y el escenario presente. La metodología propuesta por sus investigadores se basó en seleccionar tres pares dialécticos que identificaron como esenciales para la comprensión de la arquitectura venezolana del siglo XX: de la búsqueda de un lenguaje propio a la importación de ideas y personalidades; de la metáfora mecánica de la técnica y la industria a la metáfora orgánica del paisaje natural, y de la disciplina del hacer nuevo a la disciplina de la conservación patrimonial. El lector encontrará en los capítulos de La arquitectura en el siglo XX venezolano una valiosa herramienta para la interpretación y valoración de esta materia en nuestro país.
Ciudad, urbanización y urbanismo en el siglo XX venezolano
Arturo Almandoz Marte (coord.)
Fundación para la Cultura Urbana
2022
Nota de los editores
La transformación del paisaje urbano, los elementos que son parte de ese complejo proceso y sus efectos son los temas que abordan los ensayos reunidos en Ciudad, urbanización y urbanismo en el siglo XX venezolano. La revisión y el balance de estos asuntos tienen como eje, por supuesto, las ideas de ciudad y urbanismo y, a la vez, toman en cuenta tres elementos: la revolución petrolera, la urbanización y la modernización, tríada esencial para caracterizar la centuria en análisis desde la perspectiva de los estudios urbanos, tal como explica Arturo Almandoz Marte, coordinador del volumen. El orden y desarrollo de los capítulos del libro responden «a procesos demográficos y territoriales, junto a componentes de la ciudad y sectores del urbanismo», incluyendo aspectos sobre el entramado social y los imaginarios asociados a los tópicos centrales de la investigación. El grupo de especialistas convocado en esta publicación ofrece una visión que atiende las consecuencias de la improvisación y la modernización accidentadas, sin dejar de resaltar los logros y grandes avances en la materia.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.