La exposición de Venezuela en la Bienal de Venecia 2023
El arquitecto Henrique Vera, presidente de la Fundación Arquitectura y Ciudad, formó parte del equipo que participó en la curaduría y montaje del trabajo con que Venezuela se encuentra representada en la 18ª Bienal de Arquitectura de Venecia, abierta hace dos semanas. También tuvo la oportunidad de viajar a Italia, colaborar con la puesta en escena final de lo mostrado y estar presente en la inauguración del evento. Desde allí nos ha enviado la completa nota que a continuación transcribimos junto a las fotografías que la acompañan. Esperamos la disfruten y aprovechen.
Pabellón de Venezuela en la Bienal de Venecia. Carlo Scarpa. 1954.
El 20 de mayo pasado se inauguró la 18ª Bienal de Venecia, exhibición de arquitectura de carácter internacional bajo el título de «El Laboratorio del Futuro” 2023, a la cual concurrieron 89 países (más de la mitad de ellos africanos), evento donde la arquitecto Lesley Lokko fungió como curadora.
Desde un vaporetto de carga llega la exposición al Pabellón.
La muestra presentada por nuestro país fue organizada por la Comisión Presidencial para la recuperación de la UCV y tuvo por nombre «Universidad Central de Venezuela. Patrimonio de la Humanidad en recuperación. Ciudad Universitaria de Caracas”. Los organizadores y colaboradores, que trabajaron integrados como equipo, tanto en Caracas como en Venecia fueron la arquitecto Paola Posani, Comisaria del Pabellón de Venezuela en Venecia y Curadora de la exposición presentada; Ricardo Sanz Sosa, Museógrafo; Henrique Vera, Investigador; Mary Pemjean, Coordinadora de Prensa; Reinaldo Landaeta Díaz, Producción General y Relaciones Internacionales; Álvaro Arocha Paz Castillo y José Antonio Varela y Divarte Cine, Producción audiovisual.
Durante el montaje del «Vagón Expositivo».
El arquitecto Ricardo Sanz diseñó como soporte museográfico de la exhibición una serie de elementos livianos utilizando un material italiano de 2 centímetros de espesor, 1,20 m de ancho y 2,40 m de alto, cuyas caras permitían la impresión directa sobre ellos y los cuales por su forma se trababan entre sí sin necesitad de elementos adicionales como alambres, clavos o tornillos. Por la forma que el arquitecto Sanz le dio a estos paneles ellos terminaron siendo unas piezas rígidas y autoportantes, que en su conjunto llamamos “vagón expositivo”, perfectos para incorporarles el material gráfico de la exposición diseñado en Venezuela por Álvaro Arocha Paz Castillo e impreso en Italia por la empresa Final Group. El apoyo en el montaje de la exposición en Venecia lo dio la firma Scenocracy, integrada por los arquitectos italianos Mattia Menegotto y Giovanna Fanello.
Vista del montaje realizado en el interior del pabellón.
El contenido expuesto se concibió en dos líneas de información desarrolladas en paralelo. Una apoyada en la utilización de fotografías en blanco y negro para presentar a la Ciudad Universitaria de Caracas recién construida; la otra en color, señalando aquellos edificios, urbanismo y paisajismo que en estos 18 meses de trabajo han sido recuperados, las cuales contaron con el destacado diseño gráfico de Álvaro Arocha Paz Castillo.
Los temas desarrollados en los 16 paneles que integran el “vagón expositivo” fueron: el destacar los valores universales del proyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas C.U.C. que llevó a la UNESCO en el año 2000 a incluirla como Patrimonio de la Humanidad; un recuento del desarrollo del proyecto de la C.U.C. por parte del Maestro Carlos Raúl Villanueva entre los años 1943 y 1972; el Hospital Clínico Universitario; el Instituto Anatómico y el Instituto de Medicina Experimental; el Instituto Anatomopatológico y el Instituto de Medicina Tropical; los Pasillos Cubiertos; el Conjunto Administrativo-Cultural, el Reloj, la Plaza del Rectorado y la Plaza Cubierta; el Aula Magna; el Conjunto de la Piscina y los Gimnasios; las Residencias Universitarias y el Cafetín CVP; el Conjunto de la Facultad de Ingeniería: la Escuela Básica, Ingeniería de Petróleo, el Laboratorio de Biología, el Laboratorio de Ensayo de Materiales, el Instituto de Materiales y Modelos Estructurales y el Laboratorio de Hidráulica; la Facultad de Arquitectura y Urbanismo; la Facultad de Humanidades y Educación y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas; el Paisajismo de la Ciudad Universitaria de Caracas; y, finalmente, un panel dedicado a Carlos Raúl Villanueva, nuestro más consagrado arquitecto, y al reconocimiento de sus múltiples colaboradores en este vasto proyecto.
Otra imagen del «Vagón Expositivo».
Por ser reducido el espacio para exponer en detalle todo lo relativo a la C.U.C. se recurrió a utilizar textos adicionales que se pueden consultar utilizando los QR disponibles.
La exhibición se complementó con la proyección audiovisual de entrevistas a la coordinadora de los trabajos en la UCV, Paola Posani, así como a los profesionales restauradores que están trabajando en las diferentes áreas: Gregory Vertullo, Lesmes Castañeda, Alfredo Mariño Elizondo y Aguedita Coss Lanz, entre otros.
El catálogo de la exposición tiene una presentación de Paola Posani y textos de Newton Rauseo, Carlos Pou Ruan, Henrique Vera, Lesmes Castañeda, Aguedita Coss Lanz, Javier Cerisola, Alfredo Mariño Elizondo, Zacarias García Echezuría y Edgar Cruz.
Estudiantes de arquitectura alemanes, visitando el Pabellón de Venezuela durante la 18ª Bienal de Venecia.
De más esta recordar que el Pabellón de Venezuela ubicado en los Giardini della Biennale de Venecia fue proyectado por el muy reconocido arquitecto veneciano Carlo Scarpa (1906-1978) en 1954 e inaugurado en 1956, teniendo como pabellones vecinos el de Suiza (diseñado en 1952 por Bruno Giacometti) y el de la Unión Soviética (proyectado en 1914 por Aleksej Scusev). Otros pabellones dentro del conjunto de la bienal fueron proyectados por notables arquitectos como Joseph Hoffman, Gerrit Rietveld, Alvar Aalto, Philip Cox, Chuc Kim Seok, Takamasa Yoshizaka y Sverre Feh.
Entre los visitantes del Pabellón de Venezuela en Venecia estuvieron Alain Berset, presidente de la Confederación Suiza y Margareth Menezes, Ministra de Cultura del Brasil.
La 18ª Bienal de Venecia estará abierta al público hasta el 26 de noviembre de 2023.
Nota
Como complemento a la reseña de Henrique Vera y en el marco de la Caracas Design Week, en el renglón de Charlas y conversatorios, el próximo viernes 9 de junio de 4:00 a 6:00 pm se presentará:
Actualmente, con 103 millones, el número de personas desplazadas por la fuerza de sus hogares crece continuamente. Muchos buscan refugio en asentamientos que están destinados a ser temporales, pero donde las personas desplazadas terminan viviendo años, incluso décadas.
La Fundación Norman Foster y Holcim, líder mundial en soluciones de construcción sostenible, se unieron para dar una respuesta a este problema basada en dos creencias firmes: todos tienen derecho a una vivienda y todos deberían tener acceso a una construcción sostenible.
Fruto de esta alianza es el Proyecto de Investigación Viviendas Esenciales, un modelo de vivienda digna y sostenible para personas desplazadas. El proyecto se presenta en la exposición “Time Space Existence” organizada por el Centro Cultural Europeo durante la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2023.
El prototipo de “Essential Home” a tamaño real combina un diseño innovador de la Norman Foster Foundation con soluciones de construcción sostenibles de Holcim. La estructura es baja en carbono, energéticamente eficiente y de diseño circular. Las láminas enrollables de hormigón con bajo contenido de carbono componen la cubierta exterior de la casa, brindando seguridad física y asegurando la durabilidad.
Para el confort térmico y acústico, así como la eficiencia energética, la vivienda está aislada con placas Elevate RESISTA AK en el suelo y espuma mineral baja en carbono Airium en el techo. La casa descansa sobre una membrana Elevate EPDM para evitar que la humedad ingrese a la estructura, lo que elimina la necesidad de excavar. Para una mayor resistencia a la intemperie, una plataforma permeable hecha de materiales de construcción y demolición reciclados ECOCycle de Holcim compone la base de la casa. Caminos hechos de concreto permeable ECOPact conectan las unidades de vivienda.
Este hormigón bajo en carbono no solo ayuda a la biodiversidad a prosperar al permitir que el agua de lluvia pase a través del suelo, sino que también proporciona una fuente de luz: los agregados luminiscentes integrados en la mezcla absorben la luz durante el día y la reflejan por la noche, mejorando la seguridad y reduciendo el uso de energía.
La casa en sí es totalmente reciclable. Al final de su ciclo de vida, “Essential Home” se puede desmantelar y sus diversos componentes se pueden reutilizar en nuevos edificios o reciclar para otros fines. Por último, el proyecto propuesto tiene un perfil altamente sostenible, con una huella de CO2 aproximadamente un 70% menor que una solución de vivienda tradicional equivalente. La naturaleza modular del diseño se adapta a las necesidades cambiantes de las familias. Cuando se replican una al lado de la otra, las casas forman áreas abiertas entre ellas, lo que mejora el sentido de comunidad.
Con el Proyecto de Investigación de Viviendas Esenciales, Holcim y la Fundación Norman Foster abren el debate sobre cómo hacer que la construcción sostenible sea posible para todos.
La Fundación Espacio en alianza con Trasnocho Cultural invitan a asistir el sábado 10 de junio al cine foro “El Cerrito una historia de amor: La arquitectura de la Villa Planchart de Caracas” en el marco de la Caracas Design Week.
Programa
Proyección del largometraje de Juan Andrés Bello, titulado: El Cerrito una historia de amor.
Inicio: 10:00 a.m.
Duración: 57 minutos.
Foro.
Panelistas:
Carolina Figueredo, Fundación Villa Planchart.
Iván González Viso, arquitecto.
Bernardo Mazzei, arquitecto.
Moderadores:
Franco Micucci.
José Pisano.
Aforo máximo de 120 personas.
Las entradas estarán a la venta en la taquilla del Trasnocho. Su costo es con el fin de cubrir los derechos de reproducción del largometraje.
Los interesados en conocer la rica y variada programación de la Caracas Design Week, que se inició ayer sábado 3 de junio y se desarrollará hasta el próximo 10 de junio, pueden consultarla en https://caracasdesignweek.com/programacion
En 1986, por iniciativa de Oscar Tenreiro, se organiza la muestra “Ejercicios gráficos sobre la arquitectura venezolana. Serigrafías y dibujos de arquitectos venezolanos basados en proyectos y edificios recientes”, que buscaba difundir la arquitectura venezolana de jóvenes promesas en el exterior, acompañada de la de algunas figuras reconocidas. La exposición se realizó con el apoyo del Consulado de Venezuela en Nueva York, gracias al auspicio del Ministerio de Relaciones Exteriores y la colaboración de Alirio Palacios, Lorena Leoni de García y Teresa Aponte.
Tal y como reza en el texto del catálogo, la exposición partió de la premisa de mostrar las dos caras de la moneda entre las que se debatía en aquel momento la arquitectura venezolana: la posibilidad real de ser construida o la de quedarse solo como un proyecto en papel.
Es a partir de esta dualidad, que la muestra se planteó como una estrategia de difusión y mercadeo que intentó sacar ventaja de la representación del proyecto, haciendo presente la arquitectura a partir del dibujo y utilizándolo como medio para intentar transmitir valores plásticos, estéticos y culturales. La idea era poner en evidencia que la representación en papel se había vuelto una forma para evaluar el canon estético de una arquitectura que no está necesariamente pensada para quedar sólo en el papel.
Al respecto, Tenreiro declara en la introducción del catálogo, que la muestra no buscaba convertirse en un alegato latinoamericano que fuera benevolente con la condición estructural de desencanto y desinterés que sufría y aun sufre la arquitectura en Venezuela desde hace décadas, donde las «afiebradas» expectativas por construir suelen ser objeto de constantes derrotas, situación que treinta y siete años después aún no ha cambiado.
1. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: “Planisferio” del techo y las fachadas del Museo de los niños de Caracas (1972-1982) de Domingo Álvarez. Derecha: Dibujo a color para un complejo de oficinas (1978-1982) de Jesús Tenreiro.
Así, la muestra se concibió como un intento de ver las ventajas que proporciona el papel como fuente de expresión y reflexión, útil para mostrar valiosos proyectos de arquitectura realizados en su gran mayoría por jóvenes profesionales, donde se buscaba sintetizar cada obra considerando su valor plástico bajo un lenguaje o técnica de representación común a todos. La muestra, además, aspiraba a dialogar con el medio norteamericano, abriendo otras formas de mirarnos intentando dejar de lado los viejos prejuicios hacia Latinoamérica.
Por otra parte, Francisco Sesto en el otro texto introductorio del catálogo señala que los dibujos eran también un modo de “divertimento”, ensayos gráficos exploratorios, donde estaba presente una prefiguración de las intenciones del arquitecto. Un arquitecto que ha sido seducido por la imagen que produce y a la vez, utiliza esa imagen para seducir. Una suerte de enamoramiento con lo gráfico, a partir de la geometría, la sombra, la textura, el color y el papel, características que suelen estar muy presentes en los bocetos de arquitectura.
En cierta medida muchas de estas serigrafías y dibujos tenían una condición abstracta y estética que las convertía en logradas obras gráficas, estrechamente vinculadas al oficio y la arquitectura que escondían detrás. Hoy, vistos a la distancia, podemos asegurar que muchos de ellos, por su calidad y belleza, se transformaron en ilustraciones con vida propia, objetos independientes que resultaron ser un puente entre el arte y la arquitectura.
2. Izquierda: Portada del libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas. Derecha: Serigrafía «Nueva sede de la GAN/Caracas» de Oscar Tenreiro, Francisco Sesto y Rosángela Yajure que formó parte de la exposición.3. Dos momentos de la apertura de la exposición en Nueva York. Izquierda: Domingo Álvarez, August Kommendant y Oscar Tenreiro. Derecha: Oscar Tenreiro bautizando el libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas.
El dibujo usado como imagen del catálogo y que, a su vez, abrió la muestra, era una serigrafía realizada por Oscar Tenreiro, Francisco Sesto y Rosángela Yajure del proyecto de Tenreiro y Sesto para la Nueva Sede de la Galería de Arte Nacional (terminado en 1983) a construirse en el Parque Cultural de Caracas en Caño Amarillo. Además, la exposición sirvió para presentar el libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas, patrocinado por la Fundación Pampero, con textos de Bélgica Rodríguez (Directora de la Galería de Arte Nacional para ese momento), el ingeniero estonio August Kommendant, el arquitecto colombiano Alberto Saldarriaga, el crítico norteamericano Kenneth Frampton, el crítico venezolano William Niño Araque, y los autores, los arquitectos Oscar Tenreiro y Francisco Sesto.
Ello evidenciaba que la exposición aspiraba a ser un intento por promover la construcción de una obra de profunda trascendencia para la cultura nacional. Así, tanto la muestra colectiva como la publicación de un proyecto importante para la ciudad, se transformaron en un primer intento por impulsar su materialización. Por otro lado, exposición y libro perseguían presentar al público norteamericano el valor de la arquitectura nacional e impulsar la urgente necesidad de un nuevo museo para Venezuela, y, como ya se mencionó, abriendo la oportunidad de mostrarse a un grupo de arquitectos emergentes.
La muestra gráfica, que sedujo a partir de la imagen, constaba de catorce proyectos de escalas variables desarrollados en distintas partes de la geografía nacional. En ella participaron: Domingo Álvarez, quien realizó una serigrafía denominada “Planisferio” del techo y las fachadas del Museo de los niños de Caracas (1972-1982); Eva Arredondo, con un dibujo para una Plaza del Metro (1983); Manuel Delgado, con un proyecto para un hotel en Barquisimeto (1982); Gorka Dorronsoro, con un detalle de fachada para la Escuela de Metalurgia de la UCV (1978-1986); Guillermo Frontado y Enrique Larrañaga, con la fachada de una casa en La Lagunita (1985); Helene de Garay, con una planta-sección para un condominio multifamiliar (sf); Antonio Ochoa, con el dibujo de una plaza para la Ciudad Universitaria (1985); Massimo Ruggiero y Víctor Artís, con la planta de la Capilla de la Universidad Metropolitana (1978-1985); Carlos Pou y Alejandro Pou, con un proyecto que recomponía una topografía para una escalera de servicio (1985); Ranier Sarache e Igor Finamore, con una sección para una iglesia en San Antonio de los Altos (1985); Francisco Sesto, con una interpretación abstracta para el edificio Kismet en Anaco (1978); Jesús Tenreiro, con un dibujo a color para un complejo de oficinas (1978-1982); Oscar Tenreiro, con el dibujo para una casa unifamiliar en La Lagunita (1985); y Rosángela Yajure con un dibujo para un kindergarten en San Agustín (1985).
4. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: Planta-sección para un condominio multifamiliar (sf) de Helene de Garay. Derecha: Sección para una iglesia en San Antonio de los Altos (1985) de Ranier Sarache e Igor Finamore.
Todas las interpretaciones gráficas contenidas en el catálogo de la muestra se complementaban con fotos de cada uno de los autores, dibujos a lápiz, croquis, imágenes de maquetas, fotos de la obra y dibujos arquitectónicos del proyecto al que pertenecían.
La iniciativa, que se llevó a cabo entre el 10 de abril y el 17 de mayo de 1986 en la “Galería Venezuela” adyacente al Consulado General de Venezuela ubicado en 7 east 51 st., Nueva York, abogaba por que se materializara la imperiosa necesidad de construir en Venezuela, entregando la responsabilidad a lo grafico de ser protagonista de la arquitectura que se desea, para así despertar esperanzas y oportunidades. De tal manera, la plataforma del Consulado logró servir de vitrina ante el mundo de una parte de la arquitectura venezolana apelando a la seducción de la imagen y a la sensibilidad estética, así como a la capacidad del dibujo arquitectónico de transformarse en una obra de arte.
Lamentablemente, el importante proyecto de la Nueva Galería de Arte Nacional nunca se construyó, quedando como testimonio el magnífico libro diseñado por Marta Sanabria y Catherine Goalard e impreso por Editorial Arte.
Por el contrario, otros proyectos que formaron parte de la muestra, como la Capilla de la Universidad Metropolitana de Ruggiero y Artís; el edificio Oriental Kismet de Francisco Sesto; la casa en La Lagunita de Oscar Tenreiro; el edificio de Ingeniería Metalúrgica de Gorka Dorronsoro o el Museo de los Niños de Domingo Álvarez ya habían sido construidos, tal y como reza en el catálogo.
5. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: Fachada de una casa en La Lagunita (1985) de Guillermo Frontado y Enrique Larrañaga. Derecha: Dibujo para un kindergarten en San Agustín (1985) de Rosángela Yajure.
Esta iniciativa que hoy hemos comentado evidencia la constante lucha del arquitecto por ver materializada su obra contra viento y marea en un país como Venezuela, donde la profesión sigue sin ser comprendida, donde construir ha derivado en destruir, y donde la importancia de la obra pública y su transcendencia en la ciudad siguen sin ser objeto de una justa valoración social, cultural y política.
“Graphics on Venezuelan Architecture, 1986. Silkscreens and drawings by Venezuelan architects based on recents projects and buildings” fue una muestra cargada de intenciones y deseos que ese mismo año se presentó en “The Octagon”, la sala de exhibición sede de la American Institute of Architecs (AIA) en Washington.
La exhibición en cierto sentido puede verse a la vez como la búsqueda de una oportunidad y como un reclamo, sobre una de las grandes tragedias que aún aqueja a la arquitectura venezolana: los proyectos no construidos. ¿Será posible calcular cuánto dinero se ha despilfarrado en los últimos 20 años en trabajos profesionales que no han alcanzado su culminación?
Treinta y siete años después de que se organizó esta exposición, la mayor parte de los arquitectos seguimos luchando por darnos a entender – la mayor parte de las veces sin éxito – y así tratar de convertir nuestros proyectos en obras, en un país que Jesús Tenreiro definió magistralmente como “pre-arquitectónico”.
IGV
Procedencia de las imágenes
Postal, 1, 4 y 5. Catálogo de la exposición Graphics on Venezuelan Architecture 1986, Nueva York
2. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Catálogo de la exposición Graphics on Venezuelan Architecture 1986, Nueva York
… el 28 de mayo de 1994 aparecen en las páginas centrales del nº 63 del semanario Arquitectura HOY los Planes Parroquiales de Ordenamiento Urbano de La Candelaria y San Agustín.
1. Páginas centrales del nº 63 del semanario Arquitectura HOY del 28 de mayo de 1994.
Cuando La Causa R (LCR) sorpresivamente alcanza la victoria en las elecciones de diciembre de 1992, en las que presentó como su candidato a la Alcaldía del Municipio Libertador a Aristóbulo Istúriz, se da inicio a una gestión que, para el período 1993-1996, tal y como apunta Margarita López Maya en “Alcaldías de izquierda en Venezuela: gestiones locales de La Causa Radical (1989-1996)”, texto que apareció en Gobiernos de izquierda en América Latina. El desafía del cambio (1999) coordinado por Beatriz Stolowicz, buscaba cambiar la manera de hacer política a esa escala, “desarrollando prácticas de organización y participación ciudadana que permitieran ir transformando lo que se consideraba la tradicional cultura clientelista venezolana por una más democrática”.
Istúriz al momento de asumir la dirección municipal, aunque no contaba con experiencia previa para el cargo, si pudo aprovechar en buena parte el aprendizaje alcanzado por Clemente Scotto, perteneciente a su mismo partido político, quien había ganado las primeras elecciones municipales en 1989 para la Alcaldía del Municipio Caroní del estado Bolívar y que logró ser reelecto en 1992, por lo que ambas se constituyeron en experiencias que corrieron paralelas durante tres años.
Comprender la gestión llevada a cabo por Istúriz significa, por un lado, saber que el Municipio Libertador formaba parte, junto al Municipio Vargas, de lo que se denominaba el Distrito Federal y, por el otro, que integraba el Área Metropolitana de Caracas, entidad creada con fines censales en 1950, junto a los municipios Sucre, Chacao, Baruta y El Hatillo, todos ellos pertenecientes al estado Miranda. Sin embargo, es la de Libertador la que por tradición será conocida como Alcaldía de Caracas ya que en ella se asientan los poderes públicos que estructuran el Estado venezolano.
2. Portada del libro Gobiernos de izquierda en América Latina. El desafía del cambio (1999) coordinado por Beatriz Stolowicz.
Otro dato importante que se debe manejar es la dificultad que significaba, a efectos de su gobernabilidad, el tener una elevada densidad poblacional, una variada composición social y más de la mitad de sus integrantes en situación de pobreza a lo que debe añadirse, como señala López Maya, los inconvenientes derivados “de las leyes y reglamentaciones aprobadas para la ciudad en distintas épocas y para distintos fines que han terminado por conformar un laberinto legal que obstruye la posibilidad de un gobierno eficaz y hace sumamente difícil cualquier cambio de políticas para la ciudad. El municipio está regulado por la Ley Orgánica de Régimen Municipal (LORM), sancionada en 1989, pero también por la Ley Orgánica del Distrito Federal. Ambas se contradicen en algunos aspectos y otorgan facultades y atribuciones concurrentes entre gobernador y alcalde. Adicionalmente, el gobernador del D.F. es designado directamente por el Presidente de la República, lo cual crea en él cierta orientación e intereses que difiere de las del alcalde, quien es electo directamente por la comunidad. Otra reglamentación que genera dificultades es la Ley Orgánica de Ordenamiento Urbanístico (1986), que establece planes para las ciudades venezolanas en las cuales una de las dependencias del Gobierno Nacional, el Ministerio de Desarrollo Urbano, tiene una jerarquía superior a los niveles federales o municipales, las acciones de este ente son motivo de tensión y complicaciones por concurrencia de facultades y atribuciones. Por si no bastaran estos inconvenientes, existen leyes o reglamentos que regulan aspectos de la vida urbana, que se remontan a principios de siglo o aun antes, y aguardan hasta ahora por su actualización”.
La larga cita anterior permite contextualizar los problemas afrontados por una gestión que se benefició del voto castigo para alcanzar el poder, ganó con una pequeña diferencia y que, como ya dijimos, lo hizo ante la sorpresa de propios y extraños, lo cual obligó a desarrollar ideas sobre la marcha sobre política local y crear un equipo que compartiera los conceptos fundamentales de transformación y lucha contra el clientelismo político. Para ello contó, por un lado, con el apoyo del gobernador del estado Bolívar, Andrés Velásquez, y del ya mencionado alcalde de Caroní, Clemente Scotto y, por el otro, con la oposición conformada por la gobernación del Distrito Federal y el gobierno central quienes no estaban dispuestos a facilitar el éxito de un partido popular emergente como lo era LCR.
Si quisiéramos resumir al máximo las políticas impulsadas por el alcalde Istúriz ellas se podrían recoger en el término “democracia radical”, principio ideológico básico de LCR que a su vez derivaba en “el gobierno de la gente” o, en otras palabras, en la implementación de una democracia directa. “Esta democratización implicaba el desarrollo de una cultura participativa, cultura que el partido consideraba inexistente en Venezuela por la exacerbación de la práctica populista como forma de relacionamiento entre la sociedad y el poder”, acotará López Maya.
Así, el eje articulador de las acciones conducentes a impulsar la democratización es el llamado “gobierno parroquial”, nos recordará López Maya, y ya que el mismo superaba los alcances que la LORM otorgaba a las juntas parroquiales, se procedió a promover la “Ordenanza para la Creación y Funcionamiento del Gobierno Parroquial en el Municipio Libertador”, la cual fue aprobada a punto de culminar el último año de gestión (1995) mientras Istúriz buscaba ser reelecto, cosa que no consiguió.
3. Resumen del artículo de Marta Vallmitjana “Plan de Ordenamiento Urbano Local y Planes Parroquiales de Ordenamiento Urbano. Un diálogo necesario. Caso: Municipio Libertador”, aparecido en la revista Urbana nº 20 (1997).
Siendo pues el gobierno parroquial el motor de la democratización buscada y las juntas parroquiales los entes que a tal fin debían ponerla en marcha, se emprenden desde la recién creada Oficina Municipal de Planeamiento y la Dirección de Obras Municipales programas tendientes a ofrecer una mejora sustantiva en el ordenamiento de cada una de las 19 parroquias que conformaban el municipio, dándose origen así al nombramiento de los arquitectos parroquiales y, sobre todo, a la experiencia que derivará en la realización de los denominados Planes Parroquiales (PP), 14 de los cuales serán asignados a un grupo de profesionales seleccionados por credenciales. Por otro lado, respetando lo señalado por la Ley Orgánica de Ordenamiento Urbanístico, el Instituto de Urbanismo de la FAU UCV va elaborando simultáneamente el Plan de Ordenamiento Urbano Local (PDUL), lo cual, como diría Marta Vallmitjana en “Plan de Ordenamiento Urbano Local y Planes Parroquiales de Ordenamiento Urbano. Un diálogo necesario. Caso: Municipio Libertador”, texto aparecido en la revista Urbana nº 20 (1997), dejaría de lado la tradicional planificación “en cascada” (jerarquizada, centralista y dirigida desde arriba “en la que se hacen difíciles las debidas consultas a las diversas expresiones de las fuerzas sociales, económicas y políticas”) por una “planificación de compatibilización” que buscaba reconciliar y establecer vasos comunicantes entre enfoques contrapuestos: los representados por los planes de desarrollo urbano (PDUL) y por el proyecto de diseño urbano (PP). Se aprovecharía así el importante factor participativo que los Planes Parroquiales tenían implícitos para poder formularse dentro de las políticas generales de “democracia radical” y “gobierno de la gente”.
Toda esta intensa, rica y variada experiencia que vitalizó a buena parte del medio profesional y académico, así como los lineamientos estratégicos y las dificultades y tropiezos que acompañaron a la gestión de Istúriz, fueron seguidos con interés y atención por las diferentes páginas que en la prensa nacional se ocupaban de temas de arquitectura y ciudad, fenómeno particularmente relevante durante la década de los años 1990. Así, con diferentes grados de compromiso, frecuencia y enfoque, hemos podido detectar que las secciones dominicales de “Ciudad” o “Arquitectura y diseño” de El Diario de Caracas a cargo de Oscar Tenreiro y Farruco Sesto, de “Arquitectura” de El Nacional donde participan William Niño Araque, Hannia Gómez y Federico Vegas, y el encartado sabatino Arquitectura HOY coordinado por Juan Pedro Posani, van dando cuenta desde el llamado a elecciones municipales hasta el proceso que se desencadena luego de conocerse los resultados y se inicia la acción de gobierno, dentro de lo que consideran son sus respectivas responsabilidades divulgativas y de generación de opinión.
Tenreiro y Sesto dotarán a los contenidos de sus artículos de mayor carga política en virtud de su compromiso con la gestión de Istúriz, cosa que asumen desde el momento mismo de su elección a finales de 1992 y con gran intensidad durante todo 1993, hasta el punto en que, cerrando el año, en pleno proceso electoral para las presidenciales, son vetados por la dirección de El Diario de Caracas al tomar partido por la candidatura de Andrés Velásquez, lo que derivó en la salida de ambos y el abandono del espacio (ocupado durante casi 4 años) y con ello el acompañamiento a la gestión de Istúriz.
William Niño, por su parte, será quien se dedique con mayor ahínco desde El Nacional a hacer seguimiento y plantear recomendaciones e ideas permanentemente a la labor de Istúriz sobre la temática que más le apasionaba: la ciudad de Caracas, lo cual abarcará los tres años que duró su gobierno.
4. Despliegue del nº 57 de Arquitectura HOY, preámbulo a la presentación en posteriores entregas de los Planes Parroquiales de Ordenamiento Urbano del Municipio Libertador.
El equipo de Arquitectura HOY asumiría en cierta forma el relevo de Tenreiro-Sesto con otra actitud, dedicándose más a la tarea de registrar el proceso de conceptualización, discusión y presentación de los Planes Parroquiales que se fueron gestando. Es así como, a modo de preámbulo, en el nº 57 del encartado (23/04/94) aparecen “Credo de Caracas” (bajo la responsabilidad de Enrique Larrañaga), “Descentralizar la ciudad y descentralizar el pensamiento” de Miguel Posani y “Retrato de Caracas” de Azier Calvo.
Luego de que en el nº 61 (14/05/94) se reseñara la Presentación en la FAU UCV del primer grupo de Planes Parroquiales encargados por la Alcaldía del Municipio Libertador, en el nº 63 (28/05/94, tal día como hoy) aparecen los Planes Parroquiales de ordenamiento urbano de La Candelaria y San Agustín elaborados por Enrique Larrañaga e Isabel Sánchez, respectivamente.
Respondiendo a las particularidades de cada parroquia e inmersos en el espíritu de empezar a legislar la ciudad buscando controlar la morfología de las edificaciones desde la prefiguración del espacio público, saliéndole al paso a lo que se había demostrado como un caótico crecimiento producto de permitir que la forma urbana fuese el resultado de la actuación independiente en cada parcela, los planes de La Candelaria y San Agustín se amoldaron a los postulados establecidos en el “Credo de Caracas” (“programa ideológico” que buscaba darle coherencia a una idea de ciudad que debía ser compartida), asumido por todos los equipos participantes de la experiencia: unidades ambientales: la ciudad policéntrica; intensificación de las especificidades y el carácter; continuidad del tejido como espacio común; unidad múltiple y continua de usos y actividades; caracterización de la esquina como marca y medida; clasificación de las vías por tipificación espacial; clarificar lo estructural; y domesticar lo vial.
5. Izquierda: Páginas centrales del nº 67 de Arquitectura HOY. Derecha: Páginas centrales del nº 71 de Arquitectura HOY.6. Izquierda: Páginas centrales del nº 78 de Arquitectura HOY. Derecha: Páginas centrales del nº 97 de Arquitectura HOY.
La labor divulgativa de Arquitectura HOY continuará cuando en el nº 67 (25/06/94) se publiquen los Planes Parroquiales de Ordenamiento Urbano de Altagracia y Catedral, y San José; en el nº 71 (23/07/94) los de El Recreo y Santa Rosalía Sur; en el nº 78 (10/09/94) el de Sucre (Catia Sur y Catia Norte); y en el nº 97 (04/03/95) el de Antímano, por lo que se llegarán a publicar sólo 9 de los 14 planes encargados quedando por fuera Caricuao, Macarao, El Valle, La Vega y el 23 de Enero.
7. Nº 203 de Arquitectura HOY donde se reseña la exposición «Trazos de ciudad», dedicada a mostrar los Planes Parroquiales, montada en los espacios del Museo de Artes Visuales Alejandro Otero bajo la curaduría de William Niño Araque y Fabiola López Durán.
Los Planes Parroquiales, que no dudamos en calificar como la experiencia más importante de los últimos 50 años en lo relacionado a pensar y visualizar la urbe como un todo, planteados en su momento como 14 trozos de la Caracas contemporánea que apuntaban imaginar la ciudad del siglo XXI y como pequeñas ciudades dentro de un conglomerado mayor, fueron expuestos en mayo de 1997 en los espacios del Museo de Artes Visuales Alejandro Otero (La Rinconada) a través de la exposición “Trazos de ciudad” (con curaduría de William Niño Araque y Fabiola López Durán, reseñada por Arquitectura HOY en su nº 203 del 16/05/97), en un postrero intento por sacarlos de las gavetas en los que las gestiones municipales posteriores los depositaron. Se trató de la única oportunidad que el ciudadano común tuvo de enterarse de una empresa que demandó un esfuerzo extraordinario pero que, paradójicamente con relación a lo anhelado por aquel gobierno municipal liderado por Istúriz, careció del vital aporte de la participación, constituyéndose ello en su verdadero talón de Aquiles.
Nota
El texto que hoy hemos presentado aquí proviene en muy buena parte de la nota complementaria a la Postal nº 209 que publicáramos en el Contacto FAC 174 del 10 de mayo de 2020, y de la que acompañó al «Tal día como hoy…» del Contacto FAC 20 del 23 de abril de 2017.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 4, 5, 6 y 7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad