Frente a la visión reduccionista que consideraba a Le Corbusier simplemente como jefe de filas del funcionalismo moderno, el giro historiográfico de las últimas décadas nos permite comprender toda la inmensa riqueza del pensamiento y de la actividad creativa del maestro. Este nuevo número de LC constituye, a este respecto, una clara representación de la variedad, en el sentido más positivo del término, es decir, de la gran amplitud del abanico de temas, tipos y problemas que fueron construyendo la visión de un creador siempre decidido a afrontar todos los retos e interrogantes que su propia época le planteaba.
El artículo invitado, a cargo de Rémi Baudouï y Arnaud Dercelles, aborda una cuestión relevante en el contexto de los recientes debates sobre Le Corbusier y la política: su cosmopolitismo. Dejando a un lado polémicas más mediáticas que científicas, los autores analizan la evolución del sentimiento y el pensamiento cosmopolita de Le Corbusier. Más allá de su fuerte presencia en la escena internacional, es su profundo sentimiento humanista, filosóficamente anclado en las ideas de la paz mundial y del progreso, lo que arroja luz sobre las motivaciones de algunos de sus proyectos.
La sección “Recherches” consta de cinco contribuciones que pueden verse conjuntamente como muestra de esa variedad caleidoscópica de la actividad de Le Corbusier. La primera, de Gabriele Gardini, estudia su primer viaje a Venecia (en 1907). Influido todavía por John Ruskin, descubre en Venecia la arquitectura medieval, pero también un mundo de colores y sensaciones que permanecerá para siempre en su recuerdo y en su manera de integrar las lecciones del pasado en la contemporaneidad. Julie Cattant aborda un tema transversal de gran interés: la obsesión de Le Corbusier por la línea del horizonte. Su estudio sobre la importancia que el arquitecto concedía a este asunto revela cómo, junto a las motivaciones paisajísticas o puramente arquitectónicas, se insertan también densas reflexiones poéticas procedentes de su compleja cosmovisión. El tercer artículo, firmado por Alejandro Vírseda y Carlos Labarta, recorre la historia del concepto de la boîte à miracles desde sus orígenes teóricos, ligados a la idea del espace indicible, hasta sus tardías tentativas de construcción. Los autores argumentan cómo en la progresiva definición de la boîte à miracles puede medirse el proceso de alejamiento de Le Corbusier con respecto a la idea de machine à habiter. Richard Klein estudia uno de los proyectos no realizados menos difundidos: el del Palacio de Congresos de Estrasburgo (1962- 1965), no construido. Nos muestra a un Le Corbusier que, ya al final de su vida, es, sin embargo, completamente receptivo al sentido moderno de lo espectacular y a los últimos avances en equipamientos de luz y sonido (como ya había demostrado en Bruselas en 1958 con el Pavillon Philips). Cierra esta sección la contribución de Françoise Ducros, primera parte de su estudio sobre L’Art Décoratif d’Aujourd’hui. Se analiza no solo el contenido de esta importante obra teórica sino también su imbricación en un contexto más amplio, relacionada tanto con la aventura de L’Esprit Nouveau como con la Exposición Internationale des Arts décoratifs de 1925 y, especialmente, con Vers une architecture.
La sección “Documentación” es un reportaje histórico e iconográfico de Patrick Mosser sobre la villa “Le Lac” proyectada por Le Corbusier para sus padres, de la que celebramos su centenario. Diez fotografías cuidadosamente elegidas ilustran el paso de las décadas y de las vidas de sus habitantes (incluyendo los habitantes animales) por este edificio tan íntimamente querido por el arquitecto.
El apartado “Le Corbusier contemporáneo” se hace eco de la exposición LC 150+, realizada por el estudio de arquitectura RT+Q Architects. Son más de 150 maquetas de proyectos de Le Corbusier reunidas por dicho equipo y que recientemente ha emprendido una andadura internacional. Con motivo de su presentación en la ETS Arquitectura del Vallés, gracias al programa de estudios en Barcelona de la Universidad de Illinois, el responsable de este último, Alejandro Lapunzina, conversa con el arquitecto Rene Tan sobre el sentido y el alcance de esta muestra.
Completan esta séptima entrega de la revista tres reseñas sobre libros publicados recientemente sobre la capilla de Ronchamp por Josep Quetglas, Rafael Moneo y Claude Maisonnier. La lectura conjunta de estas tres recensiones da cuenta de la complementariedad de estas revisiones de tan conocida obra y permite establecer nuevas claves de conocimiento de la misma.
Queremos cerrar este editorial agradeciendo la creciente acogida que los lectores e investigadores prestan a LC y transmitiendo nuestra invitación abierta a colaborar con la revista mediante el envío de artículos, recensiones u otras propuestas. Manifestamos, igualmente, nuestra gratitud a los autores de los textos, a los revisores de los mismos y, particularmente, a Daniel López Martínez y José Miguel Gómez-Acosta, que generosamente han aportado el diseño de esta nueva cubierta.
El 10 de julio se llevó a cabo la celebración del 90 aniversario de la inauguración del Pabellón Suizo, con la presencia de su Directora Mónica Corrado, el Presidente de la Fundación Suiza Sr. Roberto Balzaretti, el Embajador de Suiza en Francia, Jean-Marc Sauvé, Presidente de la Fundación Cité Internationale Universitaire de Paris, de los Directores de las casas de la Cité Internationale Universitaire de Paris. La velada contó con el acompañamiento musical de Luca Dorado, vibrafonista suizo en residencia artística en la Casa de Noruega. La Fundación Suiza presenta la exposición Residentes de la Fundación Suiza, que recorre la historia de sus habitantes de forma íntima y sociológica.
La residencia para ciento cincuenta estudiantes que Le Corbusier y Pierre Jeannetcrearon en París es considerado como uno de los primeros edificios a gran escala en el que el arquitecto suizo aplicó sus cinco principios. El edificio en forma de T, de diseño sencillo y conciso, estética cubista con algún toque neoplasticista, se alza sobre pilotis de hormigón moldeado dejando abajo un espacio de reunión y trasiego para estudiantes.
Una de las grandes deficiencias del edificio radicaba en su cortina de cristal. La concentración de sol en las ventanasde la cara sur fue insoportable hasta que en 1953 se decidió colocar persianas venecianas desvirtuando su imagen. Los problemas de este «laboratorio de arquitectura moderna» fueron más allá: las láminas de plomo utilizadas para insonorizar las paredes no dieron el resultado esperado.
La residencia además de las habitaciones, también albergaba salas de reunión, cocina, así como viviendas para el director y el personal. Este edificio no es sólo importante en lo que a diseño se refiere, también lo es en cuanto a su función, una residencia para estudiantes a bajo coste no era algo habitual a principios de los años treinta.
El contenido de este libro se desenvuelve en los territorios que definen los verbos mirar, morar y cuidar. En sus textos se reivindica la mirada que las mujeres han proyectado sobre la arquitectura y cómo, a través de sus ojos y de sus acciones, se ha expandido el campo de la disciplina y la manera en la que habitamos el mundo que nos rodea. Ver para entender y entender para hacer.
Los textos se organizan, a su vez, en tres capítulos, cada uno de los cuales podemos enlazar con los verbos precedentes: “Las arquitectas me explican cosas” nos habla de la importancia de mirar para hacer visibles a esas arquitectas ocultadas o ignoradas por la historia. “Aquí sí bordamos cojines” pone el acento en cómo la mujer ha cambiado la forma de morar y ha incorporado nuevas herramientas y temas a la arquitectura. “Una calle propia” reflexiona sobre la necesidad de cuidar nuestras ciudades para que sean igualitarias e inclusivas y sirvan a todas las personas con independencia de su género, sexo o edad.
Ser arquitecta es una forma de mirar individualmente y de morar y cuidar colectivamente.
Fermina Garrido López (ed.). Profesora en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Arquitecta por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM, 2002) y doctora arquitecta por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM, 2016). Docente e invitada en talleres y conferencias en la Universidad Pontificia de Salamanca en Madrid (UPSAM), Universidad Europea, Pontificia Javeriana Bogotá, FADU Buenos Aires, ETSA Sevilla, Alcalá de Henares y Madrid, Biennale di Venezia y fundación ICO. Miembro del grupo de investigación PENT(h)A de la URJC y de Gabinete de Curiosidades. Formó parte de Emergencia Creativa y UHF. Premiada, expuesta y publicada en Europan, Arquia Próxima, FreshMadrid, Zoom Madrid-Chicago IIT, FAD, Producto Fresco, Rehogar, AV proyectos, On diseño, Future, Arquine o Quaderns.
Elena Escudero López (ed.). Profesora en la URJC. Doctora arquitecta (ETSAM, 2016, sobresaliente cum laude). Su trayectoria profesional viene avalada por años de experiencia en arquitectura y urbanismo, así como en docencia. Ha trabajado en distintos estudios de arquitectura y empresas constructoras de reconocido prestigio compaginándolo con la actividad en su propia oficina donde ha dirigido trabajos de carácter nacional e internacional. Ha recibido premios por su práctica arquitectónica, participado en proyectos de investigación y es autora de diversos artículos y publicaciones científicas. En la actualidad es investigadora responsable del grupo de investigación PENT(h)A de la URJC.
Raquel Martínez Gutiérrez (ed.). Profesora en la URJC. Arquitecta (ETSAM, 2000), DEA en Composición Arquitectónica (UPM, 2011) y doctoranda en la Universidad de Valladolid (programa de Teoría y Proyectos Arquitectónicos en la ETSAVA). Arquitecta con estudio propio hasta el año 2014, ganando concursos nacionales y con obra recogida en distintas publicaciones. Desde el año 2009 se vinculó a la URJC en el equipo impulsor del Grado en Fundamentos de la Arquitectura del que ha sido coordinadora entre 2016 y 2022. Su investigación se centra en el concepto de espacio en arquitectura y su aplicación en proyectos contemporáneos, especialmente de carácter educativo. Miembro del grupo de investigación PENT(h)A de la URJC.
Autores de los textos: María Pura Moreno Moreno, Josenia Hervás y Heras, Alberto Ruiz Colmenar, Beatriz S. González Jiménez, José María Echarte Ramos, Laura Inés Braojos Bueno, David García-Asenjo Llana, Raquel Martínez Gutiérrez, Mara Sánchez Llorens, Irene González Fernández, Fermina Garrido López, Almudena de Benito Alonso, José Manuel González Izquierdo y Julio César Moreno Moreno, Serafina Amoroso, Irene Ros Martín, Inés Sánchez de Madariaga, Elena Escudero López, Colectivo Equal Saree (Dafne Saldaña Blasco, Julia Goula Mejón y Helena Cardona Tamayo) y Rocío García Bueno.
La Comisión de Infraestructura de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat invita al video-foro
INFRAESTRUCTURA URBANA Y CALIDAD DE VIDA DE LAS CIUDADES DE VENEZUELA
a realizarse en Caracas el 1 de septiembre de 2023.
Hora: 09:30 a.m. a 12:00 m.
El foro tiene como objetivo proponer políticas públicas y soluciones para mejorar la infraestructura urbana, los espacios públicos y el equipamiento de las ciudades. Se analizará el estado de las ciudades y se explorarán planes de rehabilitación urbana para mejorar la calidad de vida de los habitantes. También se abordarán recomendaciones para mitigar y adaptarse al cambio climático, especialmente en ciudades costeras y vulnerables a deslaves e inundaciones.
Para inscripción (gratuita): enviar correo electrónico con nombre y apellido, profesión, residencia, número telefónico y organización a la que pertenece, a la siguiente dirección: anih.reuniones@gmail.com
La revista Imagen, “Quincenario de Arte, Literatura e Información Cultural”, nace en la segunda quincena de mayo del año 1967, dos años después de que en 1965 la institucionalidad cultural lograse recuperarse gracias a la creación Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA), órgano que auspició su aparición y continuidad.
Estrechamente ligados la una y el otro, tal vez valga la pena recordar que el INCIBA tuvo como primer presidente a la poetisa Lucila Velásquez y que alrededor de la iniciativa que permitió su surgimiento estuvieron Mariano Picón Salas en su concepción, Simón Alberto Consalvi en acciones programáticas puntuales y Guillermo Sucre en las áreas del libro y la lectura.
1. Lucila Velásquez (1928-2009) primera presidente del INCIBA y logo de la institución.
Como bien señala Antonio López Ortega en el texto “Un siglo de cultura venezolana”, que recoge las palabras que pronunció como pregón de la Feria del Libro del Oeste de Caracas, FLOC UCAB 2022, publicado en el portal Prodavinci el 3 de diciembre de 2022, “Muy inteligentemente, el INCIBA fue un ministerio sin serlo: agrupó todas las instituciones culturales públicas bajo su seno, les dio direccionamiento y propósito; evitó la burocratización; y tuvo presupuesto propio, sin depender de ninguna instancia superior. Cuando revisamos hacia 1965 el desarrollo de la institucionalidad cultural en América Latina, se hace difícil encontrar en algún país hermano una iniciativa tan moderna como el INCIBA; en este aspecto, íbamos a la vanguardia. En el marco de esta feria del libro, conviene recordar las dos grandes realizaciones que en ese campo tuvo esta naciente institución: la primera, inolvidable, fundar Monte Ávila Editores, la gran editorial pública venezolana; y la segunda, de no menor nivel, crear la revista Imagen que, como su nombre lo indica, fue durante varias décadas seguidas el espejo de la cultura venezolana”.
2. Guillermo Sucre (1933-2021) y Esdras Parra (1939-2004) primeros dos directores de la revista Imagen.
Con esa responsabilidad, Imagen comenzó a circular bajo la dirección del poeta, traductor y crítico Guillermo Sucre con el apoyo siempre incondicional de Esdras Parra en la jefatura de redacción, corriendo la diagramación a cargo de Karmele Laizaola. Se lanzó con un inconfundible formato de 41,5 x 28 cms (medio folio) y se producía en el edificio Gran Avenida, Plaza Venezuela, ya hoy desaparecido. Su nombre con la letra «G» destacada en su escritura se convirtió desde entonces en su sello de identidad.
Su primer número que abarcó del 15 al 30 de mayo de 1967, importante año en el que se conmemoraba el cuatricentenario de la fundación de Caracas, recogió en la portada dos dibujos del gran artista plástico norteamericano Alexander Calder de quien, en páginas interiores, bajo el título “Calder sobre Venezuela” (que también acompañó los dibujos de la portada), se reprodujeron fragmentos de su autobiografía publicada el año anterior. Como todos sabemos, Calder, “inventor del móvil y precursor de la escultura cinética”, contribuyó de manera notable en la experiencia de síntesis de las artes llevada a cabo por Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria de Caracas, realizando las “Nubes flotantes” combinación de arte y tecnología que hacen las veces de paneles acústicos en el interior del Aula Magna.
3. Editorial del nº 1 de la revista Imagen.
Con 24 páginas de valioso contenido y a un costo de Bs. 2,50, el nº1 de Imagen se inició con el texto “Presentación. Nuestro propósito”, editorial donde se exponían los objetivos del ambicioso compromiso que se emprendía desde el INCIBA, su perfil y sus características, de entre las que destaca la significativa escogencia del nombre. “La palabra IMAGEN da una noción bastante exacta de lo que queremos, del papel que aspiramos cumplir dentro del mundo cultural venezolano. Tarea, fundamentalmente, de diálogo y de comunicación de ideas; de expresión, de información crítica vivaz, de ponerse al día en todo cuanto al dominio de la Cultura ocurre o acontece en el mundo, no sólo en Venezuela, sino en toda América Latina donde hoy se experimenta una actividad artística extraordinaria hasta el punto que ya estamos mostrando mayoría de edad. Aunque esto resulte ambicioso, confesarlo abiertamente no indica sino nuestra disposición; al margen quedan las dificultades que puedan presentarse en el camino, sean materiales o de otro orden”.
Dicho lo anterior y luego de tomar conciencia del momento que transcurre, de la cercanía del fin de siglo y del avasallante avance de las innovaciones tecnológicas y sus implicaciones para con la actividad cultural y su divulgación, los editores señalan lo siguiente: “…queremos cumplir con IMAGEN una tarea de difusión, de comunicación, de información, de diálogo entendido en su mejor acepción. No existe en nuestro país un órgano con las características que quiere o aspira tener IMAGEN. Y el vacío que puede llenar es más que evidente. Un estudiante de artes plásticas, de música o de letras de Barcelona, Maracaibo o San Cristóbal, por ejemplo, no dispone de una información oportuna … sobre los hechos de Cultura (los hechos actuales), las ideas, los grandes libros, las grandes exposiciones pictóricas, los movimientos literarios o las más significativas experiencias o experimentaciones en las Artes o las Ciencias que se vienen llevando a cabo en América Latina. IMAGEN quiere ser, simplemente, la imagen y reflejo de todo esto”.
4. Páginas interiores del nº1 de la revista Imagen.
Para corroborar el reto asumido, el resto de aquel primer ejemplar lo ocuparon: “La versión inglesa de un poeta español. Rafael Alberti y sus imágenes” de Thomas Merton; “La sombre de tu sonrisa” de Jesús Alberto León”; “Lecturas de espacio y tiempo. Jorge Semprún: El largo Viaje” de Antonia Palacios; “Mateo Manaure. Suelos de mi tierra”; el suplemento nº 1 que, ocupando las páginas centrales (10-17), contenía el ensayo “La situación de la novela” de Julio Cortázar; tres páginas dedicadas a Jean-Luc Godard cuya filmografía había sido recientemente presentada en la Cinemateca Nacional, promoviéndose desde Imagen una polémica en la que participan Rodolfo Izaguirre (“Godard: La tenacidad de una confusión”), Roberto Guevara (“Godard: Un gusto amargo de libertad”) y Román Chalbaud (“Godard”); “Sábato. Una loca cabalgata” de Maurice Nadeau; “IV Bienal ‘Armando Reverón’” de Peran Erminy; “Araya. La sal de la tierra venezolana” de Georges Sadoul; Notas sobre “Araya” de Jean de Baroncelli y Pierre Billard; y las dos páginas finales dedicadas a noticias varias bajo el título de “Mesa redonda”, donde destaca la mención al avance del montaje del espectáculo audiovisual “Homenaje a Caracas” (que luego sería denominado como “Imagen de Caracas”) a ser inaugurado en julio con motivo de la celebración del cuatricentenario de la ciudad. El evento estuvo bajo la dirección artística de Jacobo Borges y se desarrolló dentro de un dispositivo ubicado en la avenida Bolívar a la altura de El Conde diseñado por Juan Pedro Posani.
5. Páginas interiores del nº1 de la revista Imagen.
Para el nº2 de la revista se ofrecía publicar un fragmento del libro Borges, el poeta “un interesante estudio de Guillermo Sucre sobre la poesía del escritor argentino que acaba de ser editado por la Universidad Autónoma de México”. Con esta segunda entrega los editores de Imagen empezaban a marcar claras distancias, por un lado, con los nacionalismos o el pintoresquismo literario, que todavía tenían tanta fuerza en Venezuela, y, por el otro, con el arte utilitario, que perdía su carácter crítico en favor de la recompensa o el éxito. Así, Guillermo Sucre consideró que Borges y la literatura que salió de él eran el ejemplo a seguir: El hecho concreto y significativo es que lo mejor de la literatura latinoamericana ha dado el salto: «ni realismo superficial, ni modelos o cánones del pasado, ni una mala conciencia de preocupación social. No por casualidad la obra de Jorge Luis Borges es la que ejerce influencia sobre los escritores de este continente», dirá Sucre.
6. Portadas de los números 6 y 19 de la primera etapa de Imagen.
En adelante, la concepción de la literatura que aparece en Imagen presentará un vínculo evidente con la que en ese mismo momento impulsaba la revista Mundo Nuevo en París, dirigida por Emir Rodríguez Monegal a quien Sucre conoció personalmente en agosto de 1967, con motivo de la celebración en Caracas del XIII Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (IILI). También, Imagen dio cabida en sus páginas a los autores del boom, especialmente a Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa ya habiéndolo hecho en el primer número con Julio Cortázar.
En julio de 1968, Guillermo Sucre dejó su puesto de director de la revista en manos de Esdras Parra, quien hasta entonces había estado a cargo de editarla, y se fue a Estados Unidos, específicamente a la Universidad de Pittsburgh, para enseñar Literatura Hispanoamericana.
7. Colección de revistas Imagen correspondientes a su primera etapa.
El quincenario, dirigido primero por Sucre y luego por Parra entre 1967 y 1970, no dejó de aparecer con férrea puntualidad, dinámico diseño y gran rigor durante los más de 50 números (de 24 páginas cada uno) que constituyeron su primera etapa. En el lapso siguiente, bajo la dirección del poeta Félix Guzmán, la revista amplió su equipo de colaboradores y con ello creció en formato y páginas manteniendo por un tiempo la regularidad de su circulación quincenal, hasta que las condiciones que le habían dado origen desmejoraron notablemente, acompañadas de la entrada en crisis del hecho literario y del auge de la TV. Los menguados recursos por los que se luchaba desaparecieron, las deudas con las imprentas se abultaron y la revista comenzó a descontinuarse y variar su formato hasta desaparecer en 1977 habiendo alcanzado el número 99.
A partir de entonces Imagen sufrió una importante interrupción de siete años hasta noviembre de 1984 cuando es relanzada con periodicidad mensual desde el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC, ente que sucedió en 1975 al INCIBA), mostrando una nueva numeración comenzando con el nº 100-1, manteniendo su inconfundible formato de medio folio, papel bond y las mismas aspiraciones.
8. Algunos ejemplares de la segunda etapa de la revista Imagen bajo la dirección de Juan Calzadilla.
Con el número 100-1, comienzo de una nueva etapa, asumirá la dirección de Imagen el poeta Juan Calzadilla (acompañado una vez más por la siempre solidaria Esdras Parra y un Consejo de Redacción de lujo), imprimiéndole a la publicación carácter propio siempre dentro de la línea que desde 1967 se declaró. Calzadilla en la contraportada del nº 100-27 (febrero 1987) señalará cómo dentro de la misma tradición que identificó a la revista durante sus primeros diez años “… para los miembros del actual Consejo de Redacción es importante que se entienda la revista IMAGEN no sólo por lo que es y continuará siendo en adelante, sino también por lo que ha sido. (…) … (una) revista que por comprender el papel que le ha sido asignado, ha venido a representar la voz integradora y la plataforma que el dinámico presente está necesitando para el desarrollo de la cultura venezolana”.
Sin embargo, los tiempos cambian y si antes Imagen mostraba un sesgo marcadamente literario con vocación latinoamericanista, a partir de ahora se miraría más hacia el país y se daría cabida a otras disciplinas propias de la actividad creativa como es el caso del cine, las artes escénicas, la fotografía y la arquitectura con la intención firme de apoyarlas, fortalecerlas y ofrecerles un espacio para su divulgación.
Dentro de esta etapa en la que se producen cambios en el equipo encargado del diseño gráfico y en el consejo de redacción de la revista (con Calzadilla siempre a la cabeza) manteniéndose, sin embargo, el más alto nivel de los colaboradores que le daban vida a la publicación, vale la pena señalar los números 100-27 (febrero 1987), 100-39 (marzo 1988) y 100-47 (noviembre 1988) en los que se le abrió espacio a temas arquitectónicos.
9. Portadas de los números 100-27 (izquierda) y 100-47 (derecha) de Imagen.
El 100-27 recoge en la portada la celebración ese año de la VIII Bienal de Arquitectura y en su interior (página 39) el texto “La ciudad recobrada” de William Niño Araque, que luego con el mismo título formará parte de un extenso ensayo incorporado al catálogo del evento llevado a cabo entre febrero y marzo de 1987 en el Museo de Bellas Artes de Caracas. En el número 100-39 se publica en tres páginas una “Conversación con Fruto Vivas” sostenida entre el maestro venezolano (Premio Nacional de Arquitectura en 1987), Zuleiva Vivas y William Niño Araque. En el nº 100-47 se le rinde homenaje a Carlos Raúl Villanueva. Con una fotografía del Maestro en la portada, acompañada de un dibujo Kees Verkaik de los bloques de El Silencio procedente de la publicación “Arquitecturas de Villanueva (Cuadernos Lagoven, 1978, textos de Juan Pedro Posani y fotografías de Paolo Gasparini), Imagen mostrará entre las páginas 18 y 27 los textos “El Villanueva nuestro” de Oscar Tenreiro, “Síntesis de las artes” (fragmento) de Carlos Raúl Villanueva, “Villanueva y la invención del trópico” y “Villanueva: una lección de creatividad estética y humana” de Enrique Larrañaga, así como parte de “El testimonio de Margot Arismendi de Villanueva”.
10. Revista Imagen. 1997 Año 30 nº 4 (izquierda) y 1998 Año 31 nº1 (derecha).11. Revista Imagen. 2001 Año 34 nº 2 (izquierda) y 2005 Año 38 nº2 (derecha).12. Revista Imagen. Nº 1-2 Extraordinario, Nueva Época, marzo 2011 (izquierda), nº 6 Nueva Época, primer semestre, año 2014 (centro) y nº 7 Nueva Época, segundo semestre, año 2015 (derecha).
Tras sufrir nuevos problemas que impidieron su continuidad y que produjeron un claro desorden en su numeración, comenzando el siglo XXI Imagen vuelve a sufrir otra interrupción, siendo relanzada en marzo de 2011 desde el Ministerio del Poder Popular para la Cultura con un número extraordinario que abarcaba los ejemplares 1 y 2, marcando una “nueva época”, en cuyo editorial, escrito por su director Gabriel Jiménez Emán, se expresaba lo siguiente: “En un espacio de por lo menos cuatro décadas, Imagen dio cabida a lo mejor de las expresiones de la cultura, afianzándose como una publicación de vanguardia en América Latina (donde) un vasto conjunto de creadores dejaron su huella … durante la segunda mitad el siglo XX, hasta que en la hora actual tiene la posibilidad de retomar esa misión. En esta ocasión trazará un vínculo y establecerá un diálogo con el imaginario profundo de nuestros pueblos. (…) Hemos aceptado el reto de relanzar Imagen y abrir esta segunda década del siglo XXI desde una óptica necesariamente distinta, que incorpore los cambios que se efectúan en el seno de la cultura popular en medio de terreno abonado por un proyecto socialista, que toma la voluntad de un pueblo para emanciparse, para independizarse de las ideologías que lo ataban a esquemas culturales anquilosados y a formatos colonizadores y dependientes, para forjarse un presente con identidad propia y un futuro más esperanzador, en diálogo fértil con el pueblo creador y trabajador”.
Luego de este impetuoso arranque, en el que también se incorporaron retoques en la grafía del nombre de la publicación, sólo hemos podido rastrear la salida de hasta 7 números de Imagen (hasta noviembre de 2015), no existiendo una forma fácil de accederle. Desconocemos, por tanto, si continúa circulando.
Según López Ortega, Imagen como revista cultural “se abrió hacia la contemporaneidad del mundo y también nos trajo esa contemporaneidad a casa”. Y añade “no hubo en Venezuela durante la segunda mitad del siglo XX revista más importante y más influyente que Imagen: fue el espejo que nos devolvía el rostro que hoy tenemos”.