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VISITAS MEMORABLES

Helio Piñón Pallarés (Onda, Castellón, 1942)

Dentro de las visitas de corte eminentemente académico que han sido realizadas a nuestro país por notables arquitectos extranjeros, las dos que nos dispensara Heliodoro (Helio) Piñón Pallarés en 2002 y 2008 podríamos decir que dejaron una importante huella tanto por el dogmatismo que mostró a la hora de exponer los valiosos contenidos que transmitió, como por la polémica que ello causó con el auditorio a quien iban dirigidos, conformado básicamente por estudiantes de postgrado y docentes en período de formación dentro de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

1. Números 1 y 2 (mayo y julio 1974) de Arquitecturas Bis revista de la que Helio Piñón fue miembro fundador e integrante del Consejo de Redacción entre 1973 y 1985
2. Tres obras del estudio Viaplana/Piñón. Arriba izquierda: Plaza de los Países Catalanes (1981-1983). Arriba derecha: Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Casa de Caritat (1990-1993). Abajo: Rehabilitación del Convento de Santa Mónica y su adecuación como centro de arte (1985-1987)

Luego de egresar de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) en 1966, Piñón se doctora en 1976 (teniendo como Director de Tesis a Rafael Moneo) y llega a ser Catedrático de Proyectos de Arquitectura desde 1979. En 1974 forma parte del grupo fundador de Arquitecturas Bis y ese mismo año se asocia con quien fuera su mentor, Albert Viaplana (9 años mayor que él), formando el estudio Viaplana/Piñón donde se produjeron más de 20 proyectos de relevancia y se participó en numerosos concursos de los cuales se obtuvieron hasta 7 primeros premios y 6 segundos premios, apareciendo en todas las reseñas como obras muy destacadas por los reconocimientos obtenidos: la Plaza de los Países Catalanes (1981-1983), la rehabilitación del Convento de Santa Mónica y su adecuación como centro de arte (1985-1987) a lo que debe añadirse el anexo (1987-1992), y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Casa de Caritat (1990-1993).

A finales de 1997 Piñón decidió separarse de Viaplana principalmente “a causa del creciente peso de Viaplana en las obras de ambos, generando arquitecturas con las que Piñón no terminaba por identificarse”. Tras la ruptura Piñón renegó de toda su obra anterior hasta el punto de que en su síntesis curricular aparece lo siguiente: “Se formó como arquitecto colaborando con Albert Viaplana, entre los años 1967 y 1997”. Luego fundó junto a Nicanor García el Laboratorio de Arquitectura en la ETSAB (1999-2007); y desde entonces ha trabajado en solitario.

Así, cuando Piñón realiza su primer viaje a Venezuela en marzo de 2002, ya había roto su relación con Viaplana, ejercía su último año como vicerrector de Programas Culturales de la Universidad Politécnica de Catalunya (1998-2002) y se encontraba muy comprometido tanto con el Laboratorio de Arquitectura en la ETSAB como con sus actividades docentes de postgrado, donde dirigió como responsable uno de los programas de doctorado del Departamento de Proyectos Arquitectónico entre 1987 y 2002, departamento que había dirigido entre 1979 y 1983.

Traía a cuestas, además, una importante trayectoria académica acumulada en la que se contaban hasta 11 libros, 3 publicaciones especiales, más de 50 artículos publicados en revistas especializadas y 11 tesis doctorales dirigidas, amén de la organización de hasta 36 cursos y conferencias (en su gran mayoría en carácter de invitado) de los cuales 30 los había llevado a cabo en Latinoamérica entre 1998 cuando visita a Uruguay, Chile, Argentina y Brasil y 2001 cuando a excepción de Chile asiste a los mismos países.

3. Cuatro obras de Piñón anteriores a 2002. Reflexión histórica de la arquitectura moderna (1981), Arquitectura de las neovanguardias (1984), El sentido de la arquitectura moderna (1997) y Miradas intensivas (1999)

La línea de trabajo que Piñón venía desarrollando desde hacía años se encuentra recogida en el título de algunos de sus más importantes libros: Reflexión histórica de la arquitectura moderna (1981), Arquitectura de las neovanguardias (1984), El sentido de la arquitectura moderna (1997) y Miradas intensivas (1999), donde paulatinamente fija una radical postura sobre cómo debe entenderse el papel jugado por las vanguardias históricas y su relación con la arquitectura, para lo cual apunta a desarrollar una mirada y una sensibilidad muy particulares sumadas a un sistema de valores que busca rescatar de aquel período lo más esencial de su expresividad traducido en un sentido estético que le da plena vigencia a la arquitectura moderna.

Concretamente, Helio Piñón es invitado a Venezuela en 2002 a dictar entre el 18 y el 22 de marzo el curso “Teoría y Práctica del Proyecto de Arquitectura” organizado desde la Maestría de Diseño Arquitectónico por María Fernanda Jaua a instancias del entonces Director de la Escuela José Rosas Vera dirigido, como ya hemos mencionado, a estudiantes de postgrado y docentes de diseño en período de formación. El objetivo del curso era “realizar un ejercicio proyectual mediante el cual el alumno sea capaz de demostrar la relación entre teoría y práctica de la arquitectura”. La metodología seguida combinó clases magistrales y trabajo en el taller de proyectos buscándose que el producto final consistiese en la “realización de un ejercicio proyectual con contenido teórico”.

4. Izquierda: Certificado de aprobación del curso “Teoría y Práctica del Proyecto de Arquitectura” dictado por Helio Piñón en Caracas entre el 18 y el 23 de marzo de 2002. Derecha: Portada del libro Arte abstracto y arquitectura moderna (2004), nº 1 de la Colección “Incertidumbres y Discordancias”, FAU UCV.

Totalmente a tono con la postura teórica asumida por Piñón, las cinco sesiones de las que estaba conformado el curso  (de cuatro horas de duración cada una) llevaron por título: La forma no sigue la función: la contiene; Forma moderna y ambiente histórico; La vivienda y la forma; Arquitectura y medio natural; y Autonomía y servidumbres de concepción.

También aquella visita le sirvió a Piñón para presentar y promocionar su más reciente libro, Miradas Intensivas (1999) que a su se convirtió en referencia del curso que dictaba del cual copiamos el resumen, clara muestra de la postura teórica de su autor:Desde hace años se asiste al retorno de los modos de la arquitectura moderna, tras cuarenta años de ajetreo doctrinal. Durante este tiempo, con el pretexto de corregir las desviaciones de una modernidad mítica y, a menudo, mal entendida, se consiguió confundir su auténtico sentido y acabar con un modo de concebir intenso y relativamente generalizado. Las posiciones de enmienda se fundamentaban, por lo común, en argumentaciones morales, cuando no meramente costumbristas: en ningún caso fueron capaces de proponer un sistema visual alternativo al que fecundó la mejor arquitectura del siglo XX, sobre la base del neoplasticismo. La arquitectura de las últimas décadas ha hecho gala, por encima de otras carencias, de una visualidad zafia, a menudo grosera; ha obviado la dimensión formal de sus productos respecto a un ingenuo propósito comunicador, de modo que la aspiración al orden se ha visto suplantada por la celebración de lo pintoresco; acaso es consecuencia de haber empeñado su cometido en expresar gráficamente una idea de cariz literario y, casi siempre, un punto cursi. Este libro trata de contribuir a la recuperación de los criterios formales de la modernidad reivindicando la mirada, haciendo énfasis en la intelección visual, criterio de juicio de la arquitectura de todos los tiempos, y es especialmente, de la del siglo que ahora concluye”.

Adicionalmente, en su estadía Piñón ofreció, para todo público, en el auditorio de la FAU UCV la conferencia “Actualidad de lo moderno: materiales de la experiencia personal” en la que mostró su producción más reciente proveniente del trabajo desarrollado en el Laboratorio de Arquitectura en la ETSAB.

Luego de su primer viaje a Caracas, Piñón dejó en manos de la Coordinación de Postgrado de la FAU UCV el texto titulado «Arte abstracto y arquitectura moderna» (anteriormente publicado en la revista DPA: documents de projectes d’arquitectura, nº 16, junio 2000), que dio pie a la publicación el año 2004 del nº 1 de la Colección “Incertidumbres y Discordancias” (que hoy lleva por nombre «Ensayos de Postgrado»), destinada a recoger textos breves de significativa importancia vinculados a las actividades de cuarto nivel que se realizan dentro de la institución. Allí Piñón señala cómo “el concepto de abstracción suele tratarse con un descuido similar al que se practica cuando se habla de modernidad, noción estrechamente ligada a aquella; acaso porque se abordan en función del valor que adquieren en el marco de una u otra perspectiva desde las que se han definido con el propósito de aclarar su sentido en la historia de la arquitectura. El abuso del sobreentendido acaba provocando equívocos acerca de su significado que desfiguran su cometido esencial en el arte y la arquitectura modernos. El ensayo intenta esbozar algunas de las confusiones habituales, tanto en textos como en las conciencias, a propósito de la abstracción”.

Cabe añadir que el curso “Teoría y Práctica del Proyecto de Arquitectura” dictado por Piñón en Caracas fue ofrecido aquel mismo año en la Facultad de Arquitectura Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina y en la Facultad de Arquitectura, Arte y diseño de la Universidad Mayor de Santiago de Chile.

Posteriormente, en 2008, Piñón volverá a nuestro país invitado por el Instituto de Urbanismo de la FAU UCV y la Coordinación de Estudios de Postgrado para ofrecer un seminario de 15 horas titulado “Proyecto, Modernidad y Forma Urbana”, inscrito dentro del proceso de formación de profesores instructores. Sólo señalar que este curso también fue dictado el año siguiente por Piñón en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Flores (Neuquen), Argentina.

5. Algunos libros publicados por Piñón entre 2002 y 2012. Mario Roberto Álvarez (2002), Raúl Sichero (2002), Paulo Mendes da Rocha (2002), Arne Jacobsen (2004), Eduardo de Almeida (2005) y Skidmore, Owings & Merril (2012)

En el lapso de 6 años transcurridos entre una y otra visita Piñón intensificó sus relaciones con universidades latinoamericanas, incrementó notablemente el número de sus publicaciones (12 libros más), ya podía presentar resultados concluyentes de la actividad desarrollada en el Laboratorio de Arquitectura en la ETSAB y mostrar el impulso, asumido por Teresa Rovira, que se le dio a la Línea de Investigación sobre la Forma moderna del programa de Doctorado sobre proyectos arquitectónicos de la ETSAB que derivó en la publicación Documentos de arquitectura moderna en América Latina 1950-1965 (2004), significativa muestra de manifestaciones de la arquitectura de nuestro continente que se encontraban en sintonía con los principios del Movimiento Moderno y que para 2015 ya contaba con cinco volúmenes editados.

Sumado a lo anterior y para refrendar su visión de la arquitectura y la manera cómo ciertos autores pueden convertirse en ejemplo de cómo se expresa, Piñón publicará sendas monografías dedicadas al arquitecto argentino Mario Roberto Álvarez (2002), al uruguayo Raúl Sichero (2002), dos al brasileño Paulo Mendes da Rocha (2002 y 2003), al danés Arne Jacobsen (2004), al brasileño Eduardo de Almeida (2005) y a la oficina norteamericana Skidmore, Owings & Merril (2012), para las cuales siempre contó con el apoyo de editoriales universitarias.

6. Helio Piñón, Pasión por los sentidos, Ediciones del Colegio de Arquitectos de Castellón, 2003

La vocación docente de Piñón y sus repercusiones quedan reflejadas en las siguientes palabras que aparecen en el libro de su autoría Pasión por los sentidos (2003) con las cuales cerraremos este repaso: “Empecé pronto en la docencia -aún no había cumplido los treinta años-, lo que, visto con distancia me parece una insensatez, que sólo el empeño por aprender que implícita y explícitamente asumí desde el primer día puede redimir. La condición de profesor me obligó a corregir mi propósito inicial: no se trataba ya sólo de saber lo que está bien, sino que, en adelante, debía saber el porqué de esa condición; sólo así podía, si no ayudar, al menos no defraudar a mis alumnos; no soportaba el tener que basar mis comentarios en una autoridad en la que, naturalmente, a la sazón no podía ni soñar. (…) Quise entender lo que veía, lo que no tiene nada que ver con mirar lo que pensaba: siempre traté de encontrar respuestas a las preguntas que me planteaba la experiencia visual de la arquitectura, no a la inversa. Creo, pues, que he hecho teoría en sentido estricto: he tratado de que fuera la experiencia sensitiva, no las convenciones académicas, el origen de mis inquietudes; la reflexión y no la aplicación más o menos mecánica de doctrinas homologadas, ha sido la vía por la que he tratado de encontrar las respuestas a preguntas que me hago a mí mismo y que no consigo responder con el mero sentido común”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2008/09/24/reflexion-sobre-docencia-y-arquitectura-helio-pinon/

1. https://wordpress.com/post/fundaayc.wordpress.com/25723

2. https://elviajero.elpais.com/elviajero/2015/06/23/album/1435047715_689932.html#foto_gal_1, https://www.barcelonaturisme.com/wv3/es/page/1344/centre-de-cultura-contemporania-de-barcelona.html y https://masdearte.com/centros/centre-dart-santa-monica/

3, 5 y 6. https://helio-pinon.org/memoria_personal y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. Archivo José Humberto Gómez y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

VISITAS MEMORABLES

Aldo Rossi (1931-1997)

La única visita que realizó Aldo Rossi a Venezuela se llevó a cabo en octubre de 1980 a raíz de una invitación que le cursara el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU), fundación sin fines de lucro constituida en 1979 por 26 de arquitectos de reconocida trayectoria, y que sin duda tuvo en el arquitecto italiano uno de sus principales inspiradores en su afán por promover la discusión sobre la arquitectura y la ciudad con el objetivo de participar en la creación, transformación y optimización de los espacios arquitectónicos y urbanos.

Aquel viaje que realizara Rossi, generó las más altas expectativas posibles tanto para el IAU como para el mundo académico donde llevó a cabo una importante conferencia en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, cuya traducción estuvo a cargo de Juan Pedro Posani con quien polemizó durante el evento. También tuvo la oportunidad de visitar la Universidad Simón Bolívar y llevar adelante una serie de intercambios y debates en la sede del Instituto que lo trajo a Venezuela donde además se presentaron una serie de sus ya conocidos dibujos.

Considerado uno de los arquitectos italianos más importantes del siglo XX, Rossi se formó en el Politécnico de Milán (su ciudad natal) donde comenzó sus estudios en 1949 egresando en 1959. Durante sus años de estudiante colaboró desde 1955 en la importante experiencia impulsada por Ernesto N. Rogers desde la revista Casabella Continuitá donde fue redactor entre 1961 y 1964. También trabajó con Ignazio Gardella y Marco Zanuso en 1956.

Tal y como se recoge en http://www.mcnbiografias.com: “Tras terminar sus estudios trabajó como ayudante de Ludovico Quaroni en la Escuela de Urbanismo de Arezzo, y de Carlo Aymonino en el Instituto de Arquitectura de la Universidad de Venecia. Dio clases en el Politécnico de Milán en 1965, y en el Politécnico de Zurich en 1972. Abandonó su actividad docente en Italia durante cuatro años por motivos políticos, para retomarla en 1975 en la Universidad de Venecia. Trabajó en Estados Unidos en 1976, impartiendo clases en la Universidad de Cornell, Ithaca y en la Cooper Union, Nueva York”, a las que habría que añadir Harvard, Rice, Tulane, Yale y Berkeley.

Durante sus años de actividad en Milán Rossi formó parte de lo que se conoció como La Tendenza, grupo de arquitectos italianos que comenzó a cimentar las bases sobre las que se habría de asentar el pensamiento urbano más influyente del último tercio del siglo pasado en Europa. El grupo manejó principios básicos como “vuelta a las tipologías y formas constructivas tradicionales” o “recuperación de los sentimientos de pertenencia e identidad urbana”, y terminología esencial como “memoria” o “monumento”. El origen de sus reflexiones radicó en reconocer que la ciudad zonificada del Movimiento Moderno no sólo ha transformado el paisaje urbano, sino que ha modificado los modos naturales de habitar del hombre adquiridos durante siglos de tradición, provocando la alienación del individuo. Formaron también parte de esta línea que buscaba continuar la tradición racionalista de la arquitectura italiana anterior a la Segunda Guerra Mundial Giuseppe Samonà, Giorgio Grassi, Massimo Scolari, Ezio Bonfanti y Carlo Aymonino algunos de ellos discípulos, al igual que Rossi, de Ernesto N. Rogers.

1. Portadas de la edición original (1966) y de la edición en español de L’architettura della cittá (La arquitectura de la ciudad)

Pero sin lugar a dudas el salto a la fama de Rossi a nivel internacional se produjo en 1966 cuando, incorporado dentro de La Tendenza, se publicó la primera edición en italiano de L’architettura della cittá (La arquitectura de la ciudad) libro que junto a Complexity and contradiction in architecture (Complejidad y contradicción en la arquitectura) de Robert Venturi (editado también por primera vez en 1966) se convertirían en puntas de lanza del posmodernismo y dos de las obras teóricas más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Rossi, como se señala en la nota que acompaña la 2ª edición en español de Gustavo Gili reclamó en su texto “el valor autónomo de la arquitectura y reivindicó, en el marco de lo que él denominaba la ‘ciencia urbana’, la obra singular y el monumento como los elementos fundamentales de la historia de la ciudad y de la memoria colectiva. Pero más allá de estas aportaciones… con este ensayo Rossi abordó directamente los principios y fundamentos de la teoría de la arquitectura y propuso el establecimiento de un cuerpo científico autónomo que fundara la actividad de la arquitectura y condujera a la acumulación de las experiencias, al estudio ordenado de los problemas y a una enseñanza sistemática”.

2. Grupo de dibujos de Aldo Rossi, una de sus facetas más conocidas
3. Algunas de las obras de Aldo Rossi relizadas entre 1959 y 1980. Arriba. Izquierda y centro: Plaza del Ayuntamiento, Segrate, Italia (1965). Derecha: Gallaratese 2, Milán, Italia (1969-73). Centro y abajo centro. Cementerio de San Cataldo, Módena, Italia (1971-84). Derecha. Teatro del Mondo para la Bienal de Venecia, Italia (1979). Abajo izquierda: Ciudad Análoga (1976).

Para el momento en que Rossi viene a nuestro país, aparte de su experiencia docente había acumulado un significativo grupo de obras y proyectos realizados en su estudio de Milán que compartía con Gianni Braghieri. De entre lo ejecutado entre 1959 y 1980 destacan: su participación en el Concurso para el Monumento a la Resistencia, Cuneo, Italia (1962); la Plaza del Ayuntamiento, Segrate, Italia (1965); el Concurso para el Polígono de San Rocco, Monza, Italia (1966); Gallaratese 2, Milán, Italia (1969-73); el Cementerio de San Cataldo, Módena, Italia (1971-84); la Escuela elemental, Fagnano Oloma, Italia (1972-76); las propuestas Ciudad Análoga (1976) y Roma Interrotta (1977); la Escuela secundaria, Broni, Italia (1979); y el célebre Teatro del Mondo para la Bienal de Venecia, Italia (1979). A su condición de arquitecto, teórico y profesor, se sumarían la de artista, dibujante y diseñador de objetos utilitarios. Ya para entonces Rossi, además de La arquitectura de la ciudad, había publicado en italiano Scriti scelti sull´architettura e la citta. 1956-1972 (1975) que aparece en español con el título Para una arquitectura de tendencia. Escritos 1956-1972 (1976) y al año siguiente de su visita a Caracas (1981) saldría Autobiografía científica.

Sin embargo, sería más adelante cuando aparecerían los reconocimientos que poco a poco fue acumulando a lo largo de su carrera y que significaron su incorporación al star system de la arquitectura: obtuvo el Premio Pritzker el año 1990, el Premio al mejor arquitecto de la ciudad de Fukuoka por su Hotel Il Palazzo, y el Premio AIA, en 1991. Gana la Medalla Thomas Jefferson de Arquitectura en 1992, y en 1985 y 1986 dirigió la Bienal de Venecia siendo uno de los dos únicos directores que han tenido el privilegio de ostentar ese cargo dos veces. Este salto al estrellato también incluiría, entre otros, encargos importantes como el Quartier Schützenstrasse, Berlín, Alemania (1992-94); el Museo Bonnefanten, Maastricht, Holanda (1992-95) o el Complejo de oficinas de la compañía Disney, Orlando, EEUU (1991-1996). También la realización en 1991, en el Centro Pompidou de París, de una exposición monográfica dedicada a su obra.

4. Número 218 de Arquitectura HOY aparecido el 12 de septiembre de 1997, dedicado a rendir homenaje a Aldo Rossi con motivo de su fallecimiento

La fortuna crítica de Rossi como arquitecto (no así como agudo crítico o excelente dibujante), había entrado en declive ya en los años 90. De ello se hace eco Juan Pedro Posani cuando en el número 218 de Arquitectura HOY aparecido el 12 de septiembre de 1997 a raíz de su fallecimiento, afirmará, manifestando una aversión que nunca ocultaría: “Es extraordinaria la impasividad con la cual logró repetir, de manera casi obsesiva, los mismos esquemas tipológicos, las mismas ventanas, los mismos techos, las mismas formas académicas insípidas. En una abundante secuencia de proyectos y en un creciente número de realizaciones en diferentes partes del mundo, la misma morfología: indiferente al contexto (a pesar de sus repetidas declaraciones afirmando lo contrario), indiferente a las razones estructurales y constructivas, indiferente a cualquier motivo de realismo vital que pudiese alejarlo de ese talante suyo tristón y pesimista.”

De una manera más balanceada pero igualmente crítica, Hannia Gómez expondrá en “Obituario científico: Aldo Rossi (1931-1997)”, artículo publicado en la columna “Arquitectura”, El Nacional, Caracas, 15 de Septiembre de 1997 (accesible en https://hanniagomez.blogspot.com/2007/09/obituario-cientfico-aldo-rossi-1931.html) lo siguiente: “Toda esa generación de arquitectos que tenía en los sesenta como libro de cabecera La arquitectura de la ciudad (1966), y abrazó con fervor sus teorías sobre la ciudad histórica entendida como la expresión más completa de la arquitectura, y toda esa legión de estudiantes que tenía como objeto de culto en los setenta los proyectos que conocía a través de las revistas, quisieron comprobar en la práctica qué sería de esa arquitectura metafísica cuando se construyera. Y fue entonces cuando el desencanto vino a mellar el aura paradigmática de esas dos décadas de rossianismo febril. Los edificios eran parcos, duros y fríos. La arquitectura metafísica no ‘construía’ bien”.

5. Vista del patio interno de la casa de la antigua hacienda Juan Díaz (siglo XVII) hoy propiedad del Caraballeda Golf & Yacht Club, Litoral Central

En la memoria de quienes lo acompañaron durante su estadía en Venezuela quedaron frescos dos episodios. El primero cuando luego de haber dictado su primera conferencia el IAU lo llevó a cenar a la casa de hacienda del Club Caraballeda en el Litoral Central. De nuevo Hannia Gómez en “La casa de Aldo” artículo publicado en “Arquitectura”, El Nacional, Caracas, 17 de Octubre de 1993 (accesible en http://hanniagomez.blogspot.com/2007/03/1993-22-la-casa-de-aldo.html), relatará: “La tarde le dio la bienvenida a Rossi, iluminando la casa de la manera más hermosa. Y he aquí que éste, habiendo atravesado el largo patio central, y habiendo recorrido el corredor frente al mar (cuya insólita columnata apilastrada habría hecho las delicias de Alberti y de Venturi si fuera posible ponerlos juntos), hizo una confesión memorable: “Esta casa y mi casa, cuando la pueda construir, serán exactamente iguales”. (…) Los asistentes quedaron sorprendidos. Aunque sabían que la casa le gustaría (por eso lo habían llevado allí), nunca se imaginaron cuánto. Era verdad: no hay nada mas rossiano en Venezuela que esa casa, y, al mismo tiempo, nada que tenga menos que ver en el mundo con Rossi. Feliz, Aldo Rossi seguidamente rogó a los presentes que le enviasen los planos a Italia, si éso era posible…”

El segundo episodio lo relata Carlos Brillembourg en la nota “En Caracas” aparecida en el ya citado número 218 de Arquitectura HOY: “A Aldo le fascinaron los ranchos. Cuando estábamos caminando por los alrededores de Petare nos dijo ‘supongo que todo el mundo sueña con tener una casa’. Mirar los ranchos como la realización de un sueño arquetípico fue otra manera en la que Aldo cambió mi percepción de Caracas. Señaló que Caracas le recordaba la estructura original de la ciudad griega, que estaba caracterizada por el desarrollo del interior hacia el exterior, así como se relacionan el templo, el teatro, y la casa; estructuras abiertas no rodeadas por muros como la ciudad medieval, aunque de alguna manera, las nuevas extensiones de Caracas eran ciudades medievales a la escala del automóvil”.

6. Dos publicaiones realizadas por el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU) en los años 80 del siglo XX: Criterios de Diseño para el Casco Central de Caracas (1981) y La Vivienda Multifamiliar. Caracas 1940-1970 (1983)

Por su parte el IAU, que dejó de funcionar en 1985, logró constituirse durante el corto período de tiempo en que se mantuvo activo en punto de referencia caraqueño en el debate sobre arquitectura y ciudad. A su cargo estuvieron la realización de una serie de muestras, proyectos y publicaciones como el trabajo “Criterios de Diseño para el Casco Central de Caracas” contratado en 1981 por la Fundación Caracas (FUNDACARACAS) o el libro “La Vivienda Multifamiliar. Caracas 1940-1970” de 1983. Como una de sus últimas actividades en 1985 organizó la serie de charlas tituladas “Encuentros con la Arquitectura” dirigidas al público en general que fueron dictadas una cada mes desde agosto hasta diciembre en cada una de las obras objeto de la disertación, magníficos ejemplos de la primera arquitectura moderna del país, construidas en Caracas antes de la consolidación de los estudios de arquitectura.

Además de Rossi, el IAU trajo al país para participar directamente de sus actividades y promover la discusión entre un gremio que se encontraba particularmente alicaído a figuras como Anthony Vidler, Kenneth Frampton, Ignasi de Solá-Morales, Manuel de Solá-Morales, Diana Agrest y Mario Galdensonas.

La trágica e inesperada muerte de Rossi en 1997 a raíz de los traumatismos causados por un accidente automovilístico, permitió, como ya hemos visto, recordarlo de diferentes maneras. Para quienes admiraron al que una vez señaló que “No hay justificación ideológica para un puente que se cae”, aquella visita de 1980 significó, como apunta Hannia Gómez, que “tras su desaparición, puede Caracas vanagloriarse de haber sido la única ciudad latinoamericana que visitó Aldo Rossi”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

2. Aldo Rossi. Obras y proyectos, Peter Arnell y Ted Bickford (eds.), Gustavo Gili, 1985.

3. https://twitter.com/Marialovessea/status/1409764028755419136, https://tecnne.com/arquitectura/aldo-rossi/, https://www.pinterest.com/pin/403072235392978607/, https://es.wikiarquitectura.com/edificio/teatro-del-mondo/ y https://aquileana.wordpress.com/2009/11/28/aldo-rossi-colin-rowe-ciudad-analoga-collage-city/

5. http://guiaccs.com/obras/casona-caraballeda-golf-yacht-club/

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 247

El Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”, como llegó a ser conocido el proyecto realizado por los arquitectos Guido Bermúdez, Pedro Lluberes y Carlos Brando junto al ingeniero J.O. Cárdenas, actuando Rino Levi como arquitecto consultor y el ingeniero Johanes Johannson como asesor estructural, fue encargado por sus propietarios Rivero-Rodríguez Ingenieros S.A. para ser ubicado frente al distribuidor de tránsito de Las Acacias y en el cruce de la Avenida Victoria con la futura Norte-Sur 7 y la Avenida Nueva Granada. Ampliamente documentado en la revista Integral nº 3, 1956, el anteproyecto mostraba la intención de convertirse en uno de los centros comerciales más importantes de la Caracas de los años 50.

1. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Planta baja
2. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Corte longitudinal

Como guía para la toma de decisiones, los arquitectos habían llegado a la conclusión “de que la mejor inversión estaba representada en el diseño de un conjunto grande de Oficinas con un Centro Comercial en las dos primeras plantas el cual incluirá todos los servicios anexos a las Oficinas: bancos, venta, exhibición de materiales, venta de útiles, copiadoras, barbería, baños turcos, restaurant, etc., y, además otros tipos de Comercio de acuerdo a las condiciones excepcionales de ubicación del terreno en relación a la vialidad metropolitana. Finalmente, y como complemento adecuado a semejante uso de la tierra, se planteó la necesidad de dos grandes Estacionamientos: uno subterráneo para personas que trabajan en el edificio y otro exterior para los visitantes al Centro Comercial.”

Pero lo verdaderamente interesante, más allá de las condiciones programáticas y el respeto a la normativa urbana, terminó siendo, por un lado, el estudio llevado a cabo sobre diferentes alternativas y, muy particularmente, la forma parabólica que adquirió dentro del conjunto definitivo el edificio de oficinas: de carácter laminar, orientación franca norte-sur, acentuada verticalidad (22 niveles) y original perfil que, como si emergiera de la tierra, se complementaba con el cuerpo comercial, estructuralmente independiente, de 3 niveles (con una parte a doble altura) y un espacio central provisto de vegetación. Las áreas totales de construcción se discriminaban así: “centro comercial”, 5.848 m2 y “parábola”, 1.7741,84 m2.

3. Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”. Plantas de la torre de oficinas y su variación en la medida que el edificio aumenta en altura

La “solución” ofrecía “flexibilidad en las áreas de oficinas” que se originaba no tanto en la tradicional subdivisión de plantas uniformes, sino en la oportunidad que provee la misma forma del edificio que se va reduciendo en la medida que se eleva. Así, el piso 1 de oficinas cuenta con un área rentable de 912 m2 y el 19 con 397,10.  Ello permite disponer de espacios que van desde los 50 m2 hasta los 500 m2, de acuerdo a lo que determina la ubicación del módulo de circulación vertical y de servicios, el cual, vale decir, disminuye también su dimensión en función del área de la planta y en consecuencia es menor en los pisos superiores.

En cuanto a lo que los proyectistas llaman “estética”, que no es otra cosa que la justificación de la escogencia del partido formal de la torre de oficinas, se buscaba “lograr un conjunto que represente un valor para el sitio, es decir, que sea el edificio lo que aumente el valor del sitio y no sólo que éste valorice el edificio. En base a ello, la solución parabólica, que ya había sido estudiada por Rino Levi para el caso especial del gabarito, se adaptaba a perfección a las condiciones requeridas del proyecto. Con esto surgía un verdadero ‘huevo de Colón’, es decir, la parábola como expresión de diversidad de las áreas, pues cada piso es diferente manteniéndose un principio básico de circulación central, y tres oficinas por piso, lo cual permite mayor variedad de áreas.”

Como es costumbre en la época, se subraya permanentemente la racionalidad que existe tras cualquier toma de decisiones entre las cuales se encuentra, entre infinitas posibilidades, la elección del “volumen parabólico que se conjugará mejor en las condiciones del sitio, requisitos de planta, altura, etc.”, para concluir de manera un tanto curiosa, a sabiendas de las reacciones que podía producir la polémica escogencia formal,  manifestando: “Sólo integrando la planta, el volumen, la plástica, los detalles constructivos, etc.; podemos hacer un examen equilibrado de cualquier solución, porque dentro de una misma forma, sea un cilindro, una parábola, un rectángulo o una elipse, existen soluciones malas y soluciones buenas.”

4. Izquierda: Diagramas de fuerzas para un edificio de forma parabólica. Derecha arriba: Rino Levi y Roberto Cerqueira César (arquitecto asociado), proyecto para dos edificios de oficinas gemelos de forma parabólica en São Paulo. Derecha abajo: Concurso para el Jefferson National Expansion Memorial en la ciudad de San Luis, Estados Unidos, realizado en 1947 cuyo resultado se dio en 1948, ganado por Eeero Saarinen & Associates

A la propuesta estructural se le dedica un buen espacio de la reseña aparecida en Integral. Allí se revelan, aparte de los criterios usados en los cálculos, los referentes que se tomaron en cuenta para llevar a cabo el trabajo: el primero corresponde a los dos arcos asimétricos paralelos de forma parabólica propuestos por Rino Levi y Roberto Cerqueira César (arquitecto asociado), como respuesta en São Paulo para dos edificios de oficinas gemelos que conectan, a través del espacio dejado entre ellos como centro comercial, dos vías publicas; el segundo remite al Concurso para el Jefferson National Expansion Memorial en la ciudad de San Luis, Estados Unidos, realizado en 1947 cuyo resultado se dio en 1948, ganado por Eeero Saarinen & Associates, quien seleccionó como ícono representativo del monumento, que posteriormente lo ha sido de la ciudad, justamente un arco parabólico. Al respecto, los autores de la propuesta realizada en Venezuela comentan lo siguiente: “El proyecto de Saarinen, cuyo mayor interés es la solución urbanística, optó para el monumento por un inmenso arco de forma parabólica, cuyo diseño fue expuesto en más de cien dibujos desde distintos puntos de vista, que sirvieron a su vez para estudiarlo, en sus relaciones con el paisaje con distintos efectos atmosféricos y para refinar su trazado que culminó en la adopción de una sección triangular del arco parabólico introducido como un refinamiento escultural.”

Con relación a los autores del proyecto valga la pena señalar que dos de ellos Bermúdez y Brando venían de haber participado activamente en el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO), coordinado por Carlos Raúl Villanueva, que realizó el Plan Nacional de Vivienda 1951-55. Bermúdez, quien fue el primero en unirse al TABO, logró que se incorporara al Plan su trabajo final con el que obtuvo el grado de arquitecto que derivó en el proyecto y construcción de la Unidad de Habitación Cerro Grande (1952-54), ubicada en El Valle. Además fue proyectista dentro del TABO de la edificación de 15 pisos denominada Multicelular (MC) utilizada en el Plan Extraordinario de Viviendas Cerro Piloto. Por su parte, Brando también logró aportar el trabajo procedente de su formación académica que originó el diseño dentro del TABO del superbloque tipo DL que se repitió con modificaciones en la Comunidad 2 de diciembre (hoy 23 de enero), la Unidad Vecinal Simón Rodríguez y la Unidad Vecinal 24 de Noviembre (Pariata).

5. Bermúdez y Lluberes. Izquierda: 1957, junto a Cipriano Domínguez y Carlos Brando, proyecto para el Palacio Arzobispal de Caracas, ubicado entre las esquinas de Gradillas y San Jacinto. Derecha: 1967-70, junto a Brando, Centro Nacional de Telecomunicaciones CANTV, ubicado en la Avenida Libertador, Caracas

Por otro lado, Bermúdez y Lluberes, ambos graduados en la segunda promoción de la Escuela de Arquitectura de la UCV en 1951, socios en una oficina de arquitectura muy activa durante los años 50 y 60 (en la que Brando participaba esporádicamente en algunos trabajos), habían ganado en 1956 el Concurso por invitación para el Proyecto de la Escuela de Formación de Oficiales de las Fuerzas Armadas de Cooperación (EFOFAC), la cual sería construida en los terrenos de la Hacienda Caricuao, Caracas; en 1957 junto a Cipriano Domínguez y Carlos Brando concluyeron el proyecto (no construido) para el Palacio Arzobispal de Caracas, ubicado entre las esquinas de Gradillas y San Jacinto; en 1959 participan en el Concurso por invitación para el diseño del edificio de la Biblioteca Nacional, Los Caobos, Caracas y en 1962 obtienen el segundo premio (compartido) en el Concurso Nacional para seleccionar el Pabellón venezolano que iría a la Feria Mundial de Nueva York de 1964-65; en 1961 ganan el concurso para el anteproyecto del Centro de Profesionales Universitarios de Aragua, construido en 1964 en la avenida Las Delicias, Maracay; y entre 1967 y 1970 junto a Brando proyectan el Centro Nacional de Telecomunicaciones CANTV, ubicado en la Avenida Libertador, Caracas, que se termina de construir en 1973.  Cabe añadir que  Lluberes y Brando ya había trabajado con Bermúdez en el proyecto del centro comercial que acompañó la Unidad de Habitación Cerro Grande.

6. Rino Levi y tres de sus proyectos más conocidos. Arriba derecha: Casa Olivo Gomes, São Paulo (1949). Abajo izquierda: Hospital Israelita Albert Einstein, São Paulo (1958). Abajo derecha: Propuesta presentada en el Concurso para el Plan Piloto de Brasilia (1957)

Rino Levi (1901-1965) brasileño hijo de italianos, nació en São Paulo y murió en Bahía, estudio en Milán y Roma, y era representante de la llamada “Escuela Paulista” de arquitectura moderna. De la nota aparecida en el número 25 (1965) de la revista Punto a raíz de su fallecimiento, encontramos que en 1957 Levi vino por primera vez a Venezuela invitado para dictar entre los meses de enero y febrero un total de once conferencias en la FAU UCV. “En 1959 volvió a ser invitado actuando como profesor visitante y dictando conferencias sobre hospitales en los talleres de Composición Arquitectónica. Fue invitado por la Gobernación del Disrito Federal para asesorar algunos proyectos de Hospitales. La Sociedad Venezolana de Arquitectos lo nombró Miembro Honorario de la misma.” También formó parte de los colaboradores especiales en el exterior de la revista Integral a partir del número 5.

Dentro de su extensa obra cabe destacar el Edificio Guarani, São Paulo (1936), el Cine Art Palacio, Recife (1936), el Cine Iparanga, São Paulo (1941), la Casa Olivo Gomes, São Paulo (1949), la Casa Milton Guper, São Paulo (1951), el Hospital Antonio Cándido Camargo, São Paulo (1947) y el Centro Cívico, Santo André, São Paulo (1965). El proyecto de la Maternidade Universitária (Maternidad Universitaria) de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, 1944, si bien no se concreta, obtiene un enorme reconocimiento entre sus pares, y por él recibe el Premio para Proyecto de Edificio de Uso Público en la 1ª Bienal Internacional de São Paulo, 1951. Levi también participó en el concurso de Brasilia (1957) y su proyecto se clasificó en la 3ª posición.

7. Maqueta del Helicoide de la Roca Tarpeya donde se incluye la propuesta del Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola”.
8. Fotomontaje de la maqueta del proyecto del Centro Rental Profesional Las Acacias “La Parábola” que formó parte de la muestra venezolana en la Exposición Internacional de la Construcción de Berlín de 1957 (Interbau 57)

Tal vez dando la sensación de que nos encontrábamos en un período en el que se asumían riesgos y el arrojo era parte importante en la toma de decisiones por parte de los arquitectos, el Centro “La Parábola”, dada su proximidad con el Helicoide de la Roca Tarpeya, fue incluido en la maqueta realizada donde se mostraba el contexto y servía para promover ambos proyectos cuyos destinos caminaron en sentidos muy distintos. Para finalizar, es bueno señalar que el impactante edificio formó parte de las obras que se expusieron en el pabellón que representó a Venezuela en la Exposición Internacional de la Construcción de Berlín de 1957 (Interbau 57) cuyo proyecto fue realizado por uno de sus autores, Guido Bermúdez y calculado también por Johanes Johannson.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 3. Revista Integral nº 3, 1956

4 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

5. Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://twitter.com/proyhelicoide/status/430343094181969920

8. https://twitter.com/materialesamv/status/551711892184772608

VISITAS MEMORABLES

Moshe Safdie (1938)

Moshe Safdie, destacado arquitecto, diseñador urbano, educador, teórico y autor, nacido en Haifa, Israel y residenciado primero en Montreal, Canadá (donde llegó a la edad de 15 años) y actualmente en Boston, realizó sus estudios de arquitectura en la Universidad McGill (Montreal) de la que egresó en 1961. Posteriormente fue discípulo de Louis Kahn en Filadelfia de donde regresó para supervisar el plan maestro de la Exposición Universal de 1967 que bajo el lema “El hombre y su mundo” se llevó a cabo en Montreal entre el 27 de abril y el 29 de octubre de aquel año en conmemoración del Centenario de la Confederación de Canadá y a la que asistieron más de 50 millones de personas.

En 1964, Safdie, eximido por Edward Churchill (Director General de la Expo) para dejar el comité de planificación y trabajar en el proyecto de “Hábitat 67” como arquitecto independiente, estableció su propia firma para emprender la obra, una adaptación de la tesis de maestría que desarrollaba en la Universidad McGill, construida en el Marc-Drouin Quay (río San Lorenzo). Pionera en el diseño y la implementación de unidades prefabricadas tridimensionales para vivir, “Hábitat 67” se convirtió en elemento característico central de la Expo y eslabón importante en la historia de la arquitectura, por el cual Safdie con tan solo 29 años, fue galardonado con el premio Hombre de construcción del año de 1967 del Engineering News Record y la medalla Massey de arquitectura en Canadá.

Fue aquel mismo año de 1967 cuando Safdie, disfrutando de la popularidad alcanzada, visitará por primera vez nuestro país atendiendo una invitación del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), con el auspicio de la División Formica de Cyanamid de Venezuela, viaje muy  seguramente asociada al hecho de que Venezuela estuvo representada en la Expo por el icónico pabellón de “los tres cubos” diseñado por Carlos Raúl Villanueva para la ocasión. Ya en Caracas, el 13 de noviembre Safdie hizo la presentación de la obra que lo catapultó a nivel internacional en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

1. Hábitat 67, Montreal. Dibujo de Moshe Safdie
2. Moshe Safdie. Hábitat 67, Montreal, en fechas próximas a su inauguración
3. Moshe Safdie. Hábitat 67, Montreal, en pleno proceso constructivo

“Hábitat 67”, planteado inicialmente por el joven Safdie como representante oficial del Canadá en la Expo de Montreal y que se terminó convirtiendo en un gran pabellón temático, se puede resumir como un conjunto modular de viviendas prefabricadas compuesto, según recogemos de https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/626645/clasicos-de-arquitectura-habitat-67-moshe-sadfie, por “354 bloques de hormigón de 11.80 x 5.30 x 3.50 m dispuestos en aparente desorden ingrávido aunque responden a una estrategia estructural calculada. Cada módulo de hormigón fue construido en una fábrica levantada in situ y se trabajó todo el proceso como si una cadena de ensamble automotor se tratara: primero se fundía el concreto del módulo, luego se instalaban las conexiones eléctricas, la cocina, los baños y las ventanas, en ese orden. Después una grúa los elevaba para su ubicación final”.

Previsto originalmente para 1.000 unidades de las cuales sólo se construyeron 158, cada una posee su propia terraza construida sobre el techo del vecino para contar con espacios de ocio, lo que da un marcado efecto de ingravidez, le otorga un rico movimiento tridimensional y le proporciona una inconfundible textura que se asocia a las agrupaciones de viviendas informales construidas en diferentes ciudades latinoamericanas.

4. Hábitat 67. Explicación mediante una axonometría del sistema de ensamblaje de los elementos constructivos y módulos espaciales
5. Hábitat 67. Sección

Se produjeron 15 tipos de vivienda en módulos de 1 a 4 habitaciones que iban de los 60 a los 460 m² destinadas a familias de diferente tamaño, buscando crear una comunidad de recursos económicos medios. “La calculada modulación del proyecto respondía a la visión utópica que tenía Sadfie para la organización urbana del futuro ya que, él siendo apático y crítico de los suburbios que proliferaban en Norteamérica en los años 50, quería resolver  los problemas habitacionales sin tener que necesariamente devorar los terrenos circundantes a la ciudad. Justamente fue esta visión de ciudad la que ayudó a que el proyecto se concretara muy a pesar de la mínima experiencia del arquitecto aunque su propuesta original, que era muy ambiciosa, terminó siendo recortada: alrededor de 22 pisos comerciales no fueron considerados, así como equipamiento social y solamente se construyeron los 10 pisos habitacionales. (…) Sin embargo, a pesar del recorte de presupuesto, Safdie logró conservar los rasgos utópicos y originales de su visión de vivienda masiva bajo los parámetros claros de construcción automatizada y espacios dignos. (…) Safdie reconoció que utilizó bloques de Lego como objetos de exploración para su diseño. El edificio total está orientado este-oeste lo que le permite disfrutar del sol del invierno y su disposición de módulos permite la circulación de vientos por todo el edificio, algo apetecido en verano donde la misma disposición de ventanas de cada vivienda permite la circulación cruzada. El modelo habitacional también incluye aislamiento térmico en la ventanería, utilización de madera en el interior, tratamiento de aguas sucias y tratamiento de las pluviales que son recolectadas desde la cubierta”.

Durante la Expo, “Hábitat 67” fue utilizado como residencia temporal para los visitantes oficiales. Por su elevado costo de fabricación, al término del evento, las unidades solo pudieron ser compradas por personas con alto poder adquisitivo ocurriendo que el número inicial de unidades disminuyera por la fusión que se produjo entre algunas de ellas.

“Hábitat 67” fue considerado como uno de los principales símbolos de la Expo de Montreal junto al domo geodésico que diseñó Buckminster Fuller como pabellón de los Estados Unidos y las cubiertas tensadas de Frei Otto que representaron a Alemania. Como ya adelantamos, consiguió fama mundial: algunos lo consideraron un «experimento fantástico» y otros una «maravilla arquitectónica». De lo publicado en https://es.wikipedia.org/wiki/Habitat_67#cite_note-charlierose2011-5 tomamos lo siguiente: “Este experimento fue un éxito y un fracaso: ‘redefinió la vida urbana’  y desde entonces se ha convertido en ‘una cooperativa muy exitosa’, pero al mismo tiempo no consiguió revolucionar la vivienda asequible o iniciar una ola de proyectos modulares prefabricados como Safdie había imaginado”.

6. Safdie Architects. Arriba izquierda: Pearson International Airport-Terminal 1, Toronto, Ontario, Canada (2007). Abajo izquierda: Vancouver Library Square (1995). Arriba derecha: Khalsa Heritage Centre en Punjab, India (2011). Abajo derecha: Yad Vashem Holocaust History Museum de Jerusalem (2005)

Lo  que sí ocurrió es que Safdie a partir de entonces alcanzó reputación, fama y éxito, lo cual aunado a un trabajo constante y consistente le ha valido para realizar hasta la actualidad, desde su oficina Safdie Architects (creada, como ya se mencionó en 1964), más de 75 edificios, proyectos y planes maestros por todo el mundo, muchos de ellos ganados por concurso. La Qorner Tower en Quito (2020, en construcción) y el Monde Residential Development en Toronto (2019) se unen a la Vancouver Library Square (1995), el Yad Vashem Holocaust History Museum de Jerusalem (2005) o al Khalsa Heritage Centre en Punjab, India (2011) como muestra de lo realizado a lo largo de casi 60 años de ejercicio profesional lo cual le ha hecho merecedor de la Medalla de Oro del Instituto Estadounidense de Arquitectos (AIA) en 2015 y del Premio Wolf de Arquitectura en 2019.

“Gran parte del trabajo de Safdie todavía está relacionado a los conceptos que fueron fundamentales para el diseño de ‘Hábitat 67’, especialmente los temas de reimaginar las viviendas de alta densidad y mejorar la integración social mediante la arquitectura, que se han convertido en ‘sinónimos’ de su trabajo” se lee en Wikipedia.

Hubo una segunda ocasión en que Safdie visitó Venezuela. Fue a finales de 1999 cuando la Maestría en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana, coordinada por el arquitecto Oscar Gauer, lo invitó a participar en sus cursos aprovechando su experiencia acumulada en el área hasta aquel entonces. Sus proyectos “post-Hábitat” para el Western Wall Precinct en Jerusalén (1974, no construido), la Nueva Ciudad de Modi’in entre Tel Aviv y Jerusalén (1989, construida), la Vancouver Library Square (1995, construido) y la David`s Village en Jerusalén (1998, construida) junto a sus reflexiones publicadas en los libros Beyond Habitat (1970), For everyone a garden (1974), Form and purpose (1980), The Harvard Jerusalem Studdio (1986), Jerusalem: the future of the past (1989) y The city after the automobile: An Architect’s Vision (1997) y el hecho de haber sido director del Programa de Diseño Urbano en la Escuela de Graduados de Diseño de la Universidad de Harvard desde 1978 hasta 1984 y de 1984 a 1989 profesor Ian Woodner de Arquitectura y Diseño Urbano en esa misma universidad, mostraban una importante espesor dentro de un línea de pensamiento que el postgrado de la UNIMET supo aprovechar muy bien. Además, Safdie dictó una conferencia abierta al público en el Centro de Arte la Estancia de La Floresta en la que realizó un repaso de su pensamiento traducido a través de su obra proyectual.

La trayectoria de Safdie como la todo arquitecto convertido en figura internacional ofrece aspectos valiosos y algunas contradicciones. Una de ellas tiene que ver con las declaraciones realmente contundentes que dio en el “World Architecture Festival 2014” celebrado en Singapur a las cuales hace mención Juan Pedro Posani en una nota publicada en musarq.blogspot.com aquel mismo año.

De las declaraciones dadas por Safdie, en las que rescata buena parte de los planteamientos fundamentales expuestos en su libro The city after the automobile: An Architect’s Vision (1997), Posani rescata lo siguiente: “La moda de los rascacielos y de la privatización de los espacios públicos está creando ciudades que no son dignas de nuestra civilización. Pienso que debemos reflexionar: nuestros instrumentos de planificación ya no son adecuados. La forma como hemos planificado en el pasado ya no es efectiva. Los arquitectos hoy están obsesionados con el diseño de torres aisladas, ésta es la nueva tipología, un ‘cluster’ de rascacielos de uso mixto sobre plataformas cada vez más privatizadas de centros comerciales. Ello está conduciendo a ciudades desconectadas en las cuales la noción de espacios compartidos está erosionada. Pienso que la mayor parte de la vanguardia de nuestra profesión hoy se preocupa sobre todo con la arquitectura-objeto. Con ello no se hace ciudad. Mientras no resolvamos esta paradoja seguiremos produciendo lugares urbanos descoyuntados y desconectados que no son dignos de nuestra civilización. Pienso que lo que le está ocurriendo al espacio público es que los bloques aislados de gran altura no resuelven la tarea de construir bloques realmente urbanos. Ellos no contribuyen a la ciudad interconectada que conocemos históricamente. Y ello nos plantea problemas extraordinarios que exigen respuestas.”

7. Safdie Architects. Raffles City Chongqing, China (2020)
8. Obra reciente de Safdie Architects. Arriba izquierda: Altair Residences, Colombo, Sri Lanka (2021). Abajo izquierda: Qorner Tower, Quito, Ecuador (2022). Derecha: Sky Hábitat, Singapur (2016)

La incoherencia entre lo declarado por Safdie y lo que recientemente ha realizado se evidencia al observar, por ejemplo, el conjunto de torres en la ciudad de Chongqing, China (Raffles City Chongqing) concluido en 2020, las Sky Habitat Residential Development en Singapur (2016) o los proyectos en construcción para las Residencias Altair en Sri Lanka y la ya mencionada Qorner Tower de Quito.

9. Derecha: Habitat 67 en Montreal de Moshe Shafdie. Derecha: Arbol para Vivir en Lechería de Fruto Vivas

Sin embargo, la resonancia que aún provoca “Hábitat 67” sumado a lo dicho por Safdie conducen a Posani a romper lanzas a favor de la «incomprendida» propuesta del “Árbol para vivir” realizado por Fruto Vivas en Lecherías, estado Anzoátegui (1994), por su proximidad con el experimento inicial del arquitecto israelí-canadiense en cuanto a la audacia que demuestra, la coincidencia en el uso que alberga, la forma en que está construido, su condición de “acontecimiento espacial y volumétrico” y, sobre todo, como “proposición distinta de vida urbana”.

Quede en nuestros lectores el constatar similitudes y diferencias y elaborar el correspondiente juicio de valor.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 3. https://arquitecturayempresa.es/noticia/50-anos-de-habitat-67

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/626645/clasicos-de-arquitectura-habitat-67-moshe-sadfie/54067552c07a801b04000047?next_project=no

5. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/habitat-67/habitat67-sec/

6, 7, 8 y 9 izquierda. https://www.safdiearchitects.com/projects

9 derecha. https://www.pinterest.com/pin/143904150573297988/

VISITAS MEMORABLES

Frei Otto (1925-2015)

La única visita que hiciera el arquitecto alemán Frei Otto a Venezuela data de noviembre de 1962, obedeciendo a una invitación que le formulara el para entonces primer director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Zulia -LUZ- (creada en 1961, dependiente de la Facultad de Ingeniería), Miguel Casas Armengol, en momentos en que estaba a punto de cristalizar la creación de la Facultad de Arquitectura, hecho que ocurriría el año siguiente (1963).
Según relata la reconocida profesora de origen chileno Ingrid Jacobsen, radicada en Maracaibo desde 1959 y docente en la Escuela de Arquitectura de LUZ prácticamente desde su fundación, en una entrevista concedida a Marina González de Kauffman publicada en la revista Portafolio nº 27 (enero-junio 2013), “en julio de 1962, aprovechando un viaje de visita a familiares en Europa había programado ver de paso algunas de las obras famosas de la arquitectura moderna. El decano Miguel Casas, dentro de su política de apoyar los intereses del profesorado en beneficio de la Facultad, me preparó tres cartas de presentación dirigidas a Pier Luigi Nervi, en Roma, Frei Otto en Berlín y Curt Siegel en Stuttgart. Conocer las imponentes y bellas obras de estas personalidades quienes en persona me llevaron a visitarlas, los comentarios sobre sus trabajos, logros y preocupaciones y, al mismo tiempo, su modestia me impresionó sobremanera. Fue una gran experiencia”. Y continúa: “Todos tres, siendo profesores universitarios mostraron gran curiosidad, un interés genuino por nuestra nueva Facultad en Maracaibo. Al poco tiempo, en noviembre del mismo año, vino Frei Otto a dictar un ciclo de conferencias sobre estructuras colgantes, su especialidad. También estuvo el 24 de noviembre de 1963, invitado por el Centro de Ingenieros, Richard Buckminster Fuller, autor de las cúpulas geodésicas”.

De tal manera, la joven Facultad de Arquitectura de LUZ, buscaba sumarse al cuestionamiento de la enseñanza de las estructuras a nivel internacional que había derivado, dado el énfasis que se le daba al cálculo, en esquematismo y desinterés por parte de los estudiantes. Como parte del estímulo necesario para entender dicha disciplina dentro de criterios no necesariamente convencionales gobernados por el diseño, allí se toma la iniciativa de formar a sus cuadros los cuales, a su vez, transmitirían lo aprendido a sus discípulos. A las visitas de Otto y Fuller se sumará como momento culminante la de Curt Siegel, autor del célebre libro Formas estructurales de la arquitectura moderna (1962), en marzo de 1964, quien dictaría un ciclo de conferencias y un seminario práctico dirigido a los estudiantes, de gran repercusión nacional y Latinoamericana, organizados por la profesora Jacobsen.

1. Dos temprana publicaciones de Frei Otto. Izquierda: Das hängende Dach (El techo suspendido) de 1954, su tesis doctoral. Derecha: Zugbeanspruchte Konstruktionen. Gestalt, Struktur und Berechnung von Bauten aus Seilen, Netzen und Membranen (Estructuras tensadas. Diseño, estructura y cálculo de cables, redes y membranas) de 1962.
2. Pabellón-tienda de cuatro puntas para la Exposición Federal de Jardinería en Kassel (1955)

Otto se formó como arquitecto en la Universidad Técnica de Berlín (UTB) donde, tras haber iniciado sus estudios en 1943, y una accidentada carrera interrumpida por la Segunda Guerra Mundial, se gradúa en 1952. De inmediato (1953) empieza sus estudios doctorales de ingeniería en la misma universidad, culminándolos con la tesis “Das hängende Dach” (El techo suspendido) en 1954, la cual se publica muy rápidamente en alemán, polaco, español y ruso con el título Das hängende Dach: Gestalt und Struktur (El techo suspendido. Forma y estructura). De 1955 es el pabellón-tienda de cuatro puntas para la Exposición Federal de Jardinería en Kassel, primera construcción de una superficie ligera y con forma de “silla de montar” (paraboloide hiperbólico), la cual le valió su primera cuota de fama.

En 1961, Otto trabaja como asistente para Peter Poelzis en la UTB, conoce a Johann Gerhard Helmcke, profesor de biología y antropología y funda un grupo de investigación sobre biología y construcción en la Universidad Técnica de Berlín que marcan el inicio de trabajos cooperativos entre arquitectos, ingenieros y biólogos.

3. Frei Otto. Pabellón de Alemania en Expo Montreal 1967
4. Frei Otto. Tenso estructuras para cubrir las áreas exteriores y gradas del Estadio Olímpico de Munich, Alemania. 1972.

Así, al momento de visitar nuestro país, aunque ya había logrado importantes avances dentro de su línea de investigación dirigida hacia las estructuras colgantes y tensiles, Otto no había alcanzado el reconocimiento internacional que posteriormente obtuvo con el pabellón alemán en la Expo Montreal 1967 (realizado junto a Rolf Gutbord y Fritz Leonhardt) y, sobre todo, en las instalaciones para las Olimpíadas de Munich culminadas en 1972 con la colaboración de Günter Behnisch.

Sin embargo, aquel año de 1962 Otto vio cómo, fruto de su trabajo, se publicaba en alemán, inglés, húngaro y ruso el primer volumen de Zugbeanspruchte Konstruktionen. Gestalt, Struktur und Berechnung von Bauten aus Seilen, Netzen und Membranen (Estructuras tensadas. Diseño, estructura y cálculo de cables, redes y membranas), cuyo segundo volumen aparece en 1966. Antes de llegar a Maracaibo el mes de noviembre, Otto había dictado un Seminario especial sobre construcciones ligeras en la Universidad Técnica de Berlín y sido profesor visitante en la Universidad de California, Berkeley, EEUU, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Cambridge, EEUU y la Universidad de Harvard, Cambridge, EEUU, por lo que las expectativas creadas en torno a su presencia entre nosotros fueron muy elevadas.

Más allá de la trascendencia de su obra construida, también es de temprana data (1964) la creación del Instituto para Estructuras Ligeras (Institut für leichte Flächentragwerke, IL) en la Universidad de Stuttgart del cual Otto es designado su primer director, cargo que ejerció hasta su retiro de la vida académica. En 1965 es nombrado profesor honorario de esa misma universidad.

5. Fruto Vivas. Pabellón de Venezuela en Expo Hannover 2000. Croquis inicial, junio.1999
5. Pabellón de Venezuela en Expo Hannover 2000. Izquierda: Frei Otto y Fruto Vivas presenciando el ensayo de tracción biaxial. Derecha: El pabellón ya construido en la feria mostrando las dos opciones de funcionamiento de la cubierta.

Transcurridos casi 40 años (38 para ser más precisos), consagrado como reconocida figura internacional y la mayor autoridad en estructuras tensadas y de membranas de bajo peso, se da otra aproximación, en este caso indirecta, de Otto con nuestro país. Ello ocurrió en momentos en que se trabajaba en buscar la mejor solución para resolver la cubierta plegable del pabellón de Venezuela para la Exposición Universal de Hannover 2000, proyecto del arquitecto Fruto Vivas.

Vivas había concebido el recinto de lo que llamó “Una flor de Venezuela para el mundo”, como “8 pétalos gigantes alrededor de un mástil central de 18 m de altura” donde  se  “albergaban las plataformas de la exposición” que “se abrían -o cerraban- de acuerdo a las condiciones climáticas para favorecer el acondicionamiento interior”. De allí a su materialización final se recorrió un largo trecho en lo atinente al diseño y cálculo estructural, pensado en términos de eficiencia, óptimo funcionamiento y máximas consideraciones relacionadas a la sostenibilidad, sin ir en desmedro de las condiciones espaciales del edificio, todo lo cual es recogido con detalle en el artículo “El pabellón de Venezuela en la Expo 2000 de Hannover” de Ch. García Diego, J. Llorens y H. Poppinghaus aparecido en el nº 473 de la revista Informes de la Construcción (2001) y en la revista venezolana DADA, nº 2 (2000).

En la ficha técnica del pabellón se reconoce, en cuanto a la cubierta móvil, a García Diego, Llorens y Poppinghaus como coordinadores y como encargados del proyecto y ejecución al equipo J. Bradatsch, B. Rasch, Gawenat  (c& T. Elser de S.L., Rasch con Frei Otto del Atelier Warmbronn, Stuttgart y J. Young de Buro Happold, Londres, quienes por lo justo del tiempo, que no permitía desarrollar y experimentar soluciones completamente nuevas, apelan a la idea ya realizada en 1992 por B. Rash & J. Bradatsch para los paraguas que dan sombra a la Plaza de Medina Haram en Arabia Saudita. La participación de Otto consistió en proponer la manera cómo debían formalizarse, realizarse y sostenerse los 16 pétalos que en definitiva la conformaron, los cuales volarían desde “el cáliz central, manteniéndolos invariables durante el movimiento, con la membrana fija y atirantada por la estructura de soporte tubular”.

6. El pétalo. Croquis de Frei Otto de 1999.
7. Dibujo técnico, montaje, tensado e izado de uno de los pétalos de la cubierta del pabellón venezolano en Hannover 2000.

Dentro del concepto general, cada pétalo, pensado dentro de la lógica de una pieza ligera que debía ser izada y posteriormente tensada pasó, a partir de los croquis realizados por Otto, por las fases de parametrización, patronaje y dibujo mediante sistemas computarizados para luego ser sometidos a ensayos mediante una maqueta en el túnel del viento, que les dieron al conjunto la forma final. Cada pétalo sería recubierto por “un tejido de fibra de poliéster, que suministra la resistencia, revestido con cloruro de polivinilo, que le da la impermeabilidad, color y protección”.

También en la Expo Hannover 2000, Otto participa de forma más comprometida desde un inicio en el diseño junto a Shigeru Ban del pabellón japonés obra que si es recogida y resaltada dentro de su amplia cronología.

8. Frei Otto. Pabellón japonés para la Expo 2000 en Hannover, en colaboración con el arquitecto Shigeru Ban.
9. Portada del libro/catálogo de la exposición The work of Frei Otto (1971) en la que el MoMA le rinde homenaje al maestro alemán

Otto, a quien el MoMA le rindió homenaje en la muestra The work of Frei Otto (1971), que se pudo ver en 80 países, logró acumular en vida innumerables reconocimientos siendo el más destacado, sin duda, el Pritzker que se le otorgó en 2015 cuando estaba a punto de cumplir 90 años y se mantenía aún activo profesionalmente. Queda para la historia el hecho de que cuando la directora ejecutiva del premio informó al arquitecto sobre su triunfo y de que el anuncio público oficial se haría el 23 de marzo de 2015, éste lo agradeció complacido y feliz. Pero, inesperadamente, el laureado falleció el 9 de marzo lo cual llevó al comité a anunciar su triunfo el día siguiente. La ceremonia de premiación —a título póstumo— a cargo de Frank Gehry se programó para el 15 de mayo de 2015, siendo el único caso en que se ha dado esta circunstancia ya que el Pritzker se otorga y entrega a arquitectos que aún se encuentran vivos. “El jurado -diría un comunicado emanado del comité del premio a modo de aclaratoria de esta última circunstancia- había acordado concederle el premio cuando Otto aún estaba vivo» y los representantes del comité «pudieron hablar con él, encontrarse con él y darle la noticia».

10. Frei Otto. Diplomatic Club Heart Tent, de 1980, en Riad (Arabia Saudí).
11. Exhibición «Frei Otto. Thinking in Models». Center for Art and Media Karlsruhe, noviembre 2016-marzo 2017. Fotografía procedente del Archivo de Arquitectura e Ingeniería Civil del Suroeste de Alemania (saai), Instituto de Tecnología de Karlsruhe, Archivo de Obras Frei Otto.

El hecho que vinculó la muerte de Frei Otto con el otorgamiento del Premio Pritzker, fue objeto de gran cobertura mediática tanto por los dos sucesos como por la incómoda situación no prevista que tuvieron que solventar los organizadores del evento. De los artículos publicados en aquel entonces que resumían la trayectoria del maestro alemán, tal vez el escrito por Anatxu Zabalbeascoa el 11 de marzo de 2015 es de los que mejor resumen su brillante trayectoria. De allí extraeremos la siguiente cita con la que cerraremos esta nota: “…el desaparecido Frei Otto es el premiado perfecto para, desde la ligereza de sus cubiertas tensadas, dejar clara la solidez de la mejor arquitectura. (…) Adelantado de la preocupación ecológica, precedente del profesional que analiza e inventa y antesala del creador que comparte sus hallazgos —en lugar de registrarlos para negociar con ellos— Otto es un modelo incuestionable para los tiempos actuales. Tal vez por eso, la suya fue la historia de una obsesión, la que relacionó arquitectura y biología, construcción y naturaleza, una dicotomía sobre la que no dejó de investigar, escribir y enseñar en Harvard o MIT y, casi 30 años, en la Universidad de Stuttgart.(…) Como miembro del selecto grupo de los grandes inventores de la arquitectura (en compañía del español Félix Candela con sus paraboloides hiperbólicas, el uruguayo Eladio Dieste con sus cerámicas armadas o el estadounidense Buckminster Fuller con sus prefabricados), Otto cuestionó no sólo el estilo imperante en cada momento sino, sobre todo, los valores que representaban las arquitecturas más admiradas. Como todos los citados —que además del ingenio compartían la preocupación por hacer de la arquitectura un arte más útil que representativo— su vida serviría para escribir una novela.”

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 2 y 9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. http://www.arquitecturaenacero.org/historia/arquitectos/frei-otto-pritzker

4. https://www.smow.com/blog/2014/08/form-follows-nature-at-the-kunsthaus-kaufbeuren-allgau-germany/frei-otto-olympiastadion-munchen-1972-teilansicht-il-uni-stuttgart/, https://es.wikipedia.org/wiki/Eurocopa_1988#/media/Archivo:Olympiastadion_Muenchen.jpg y https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Munich_-Frei_Otto_Tensed_structures-_5293.jpg

5 izquierda, 6 y 7. https://informesdelaconstruccion.revistas.csic.es/index.php/informesdelaconstruccion/article/view/668/769

5 derecha. Colección Crono Arquitectura Venezuela

8 y 10. https://elpais.com/elpais/2015/03/11/album/1426060416_355218.html#foto_gal_8

11. https://zkm.de/en/presskit/2016/exhibition-frei-otto-thinking-in-models

VISITAS MEMORABLES

Richard Meier (Newark, 1934)

El hecho de que en julio de 1985 una figura de la talla de Richard Meier haya aceptado la invitación que le hicieran los organizadores del Mes de la Arquitectura (el Colegio de Arquitectos de Venezuela -CAV- y la Asociación Venezolana del Diseño), habla a las claras del significado que tenía Venezuela dentro del circuito internacional de la disciplina. Meier había recibido el año anterior el Premio Pritzker, como se sabe, el más alto galardón de la arquitectura a nivel mundial, siendo el sexto arquitecto en obtenerlo y, si a hablar de Premios Pritzker vamos, por nuestro país han pasado, además del norteamericano: Oscar Niemeyer, Frei Otto, Kenzo Tange, Aldo Rossi, Rafael Moneo, Jean Nouvel, Glenn Murcutt, Richard Rogers y Frank Gehry, lo cual no es poca cosa.

1. Afiche elaborado para la celebración del Mes de la Arquitectura, julio 1985, que tomó como motivo una fotografía del Atheneum de New Harmony, Indiana de Richard Meier

Aquel Mes de la Arquitectura de 1985, estructurado en torno a la presencia de Meier, permitió la realización de charlas, coloquios y actividades de intercambio y sirvió de marco a la celebración de los 40 años de la creación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) y los 19 de la fundación del CAV. La organización del evento estuvo a cargo del arquitecto Alejandro Mendoza D’Ascoli y en todas las actividades programadas destacó la activa presencia de profesionales, estudiantes y público en general. Estrenaba el Colegio nueva imagen y en la clausura fue presentado el número 48 de la remozada revista CAV, dirigida a partir de ese momento por William Niño Araque y María Teresa Novoa acompañados por un Comité de Redacción conformado por: Hannia Gómez, Max Pedemonte, Magali Ruz Brewer, Oscar Tenreiro y Esdras Parra. El presidente del ente gremial entre 1984 y 1986 fue Ítalo Balbi.

Pues bien, la presencia de Meier formó parte de los nuevos aires que soplaban dentro de un gremio caracterizado durante años por privilegiar asuntos algo alejados de la visión de la arquitectura como fenómeno cultural, cosa que ahora interesaba. Los números 48 (1985) y 49 (1986) de la ya mencionada revista CAV así como el número especial dedicado a Ciudad Guayana dan fe de ello y, dentro de la 49, correspondió a Hannia Gómez publicar el texto “Richard Meier. Cuando las catedrales son blancas”, título que parafraseaba el conocido libro de Le Corbusier Cuando las catedrales eran blancas (que alude a la construcción de catedrales en el siglo XIII, el culmen del estilo gótico en Francia, momento en que dichas edificaciones dominaban sin discusión el paisaje de las ciudades), con el que  intentó “definir cuál es la trascendencia real de esta figura internacional, y cuáles los beneficios de su presencia entre nosotros”.

El nombre del ensayo también apunta claramente a resaltar la actitud del primer Meier quien, a contracorriente de lo que acontecía en los Estados Unidos durante los años sesenta, “propuso sus primeros proyectos de casas blancas siguiendo la tradición corbusieriana de los años veinte”.

Gracias al artículo de Gómez conocimos, por ejemplo, que del recorrido que hizo el arquitecto norteamericano en su corta estadía “encontró a El Silencio de Villanueva (1942-45) entre los edificios de Caracas especialmente interesante”. Asunto curioso si se quiere ya que bien pudo haberse referido a obras que, como las suyas, bebieron y expresaron en los años 30 y 40 claras vinculaciones con la arquitectura moderna internacional como las níveas casas de Manuel Mujica Millán o el primer racionalismo del propio Villanueva, obras que, a ciencia cierta, no sabemos si llegó a visitar.

Quizás sea también el escrito de Gómez el que mejor puede guiarnos para contextualizar el momento que transitaba Meier en aquel entonces dentro de su exitosa carrera.

Graduado en la Universidad de Cornell en 1957, al terminar sus estudios viajó por Europa donde tuvo la ocasión de conocer a Le Corbusier influencia clave en su arquitectura, como ya se ha adelantado. A su vuelta a Estados Unidos, trabajó en varios despachos de arquitectos, entre ellos los de Skidmore, Owings and Merrill (SOM) y Marcel Breuer, hasta que en 1963 abrió su propio estudio.

Meier visita Caracas en plena madurez con 51 años y más de 20 de ejercicio profesional a cuestas en los que había transitado su etapa más prolífica en cuanto a producción de obras determinantes que luego le sirvieron para asentar un modo de hacer arquitectura que le sería propio. Para Hannia Gómez, ubicados en el momento de su visita, “debemos ver en la presencia de Meier el lanzamiento de un indicio de excelencia y profesionalismo a la población de diseñadores y arquitectos que trabajamos en Venezuela”.

2. Izquierda: “The New York Five”, Revista Vanity Fair de 1996. De izquierda a derecha: Michael Graves, Charles Gwathmey, Richard Meier y Peter Eisenman (John Hejduk no aparece en la fotografía). Derecha: Portada del libro Five Architects (Arthur Drexler, Colin Rowe y Keneth Frampton), 1972

Hacía ya trece años que había aparecido Cinco Arquitectos (Five Architects), libro que, junto a la exposición organizada en el MoMA por Arthur Drexler en 1967, podríamos decir que en 1972 presentó en sociedad (en este caso de la mano de Drexler, Colin Rowe y Keneth Frampton), a un grupo de arquitectos formados en Nueva York compuesto por Peter Eisenman, Michael Graves, Charles Gwathmey, John Hejduk y el propio Meier.  Vistos como grupo al momento de su aparición, conformaron lo que Helio Piñon en 1984 calificó como una de las “neovanguardias” (fundamentalmente valorada por la obra de Hejduk y Eisenman) que surgieron a mediados de los años sesenta y los setenta del siglo XX, reflejando en este caso una lealtad común a una forma pura de la arquitectura moderna. Posteriormente los miembros del grupo fueron realizando un trabajo divergente, negando cualquier relación con los demás. Graves se apuntó decididamente al postmodernismo. Eisenman ha limitado su trabajo a las imágenes y los modelos de los diseños arquitectónicos de futuro en los medios impresos, aunque se convirtió en el arquitecto más asociado con el deconstructivismo. Gwathmey también se ha mantenido fiel al estilo moderno, aunque su pureza se ha visto atenuada por la realidad de las grandes comisiones corporativas y públicas, y Meier ha sido el más fiel a la estética moderna y al estilo de Le Corbusier.

3. Cuatro conocidas obras de Richard Meier. Arriba izquierda: Smith House, Connecticut (1965-67). Arriba derecha: Douglas House, Michigan (1973). Abajo izquierda: The Hartford Seminary, Connecticut (1978-1981). Abajo derecha: Atheneum de New Harmony, Indiana (1979)

Superado “el modernismo juvenil de las casas blancas de New England, (Meier) empieza a replantearse el problema de la modernidad contemporánea con una precisión y una fortaleza que está sorprendiendo a todos”, dirá Hannia Gómez. Tras los años de su producción doméstica, apunta luego a formular con toda claridad un estilo propio basado en “un asentamiento objetivo en la intención de sus proyectos”.  El grupo de trabajos conformado por el Atheneum de New Harmony, Indiana (1979), el Seminario de Hartford, Connecticut (1981), los nuevos edificios administrativos para la Renault en Boulogne-Billancourt, Francia (1982), la entrada a Concurso Internacional para el Reciclaje del Lingotto Fiat, Torino (1984), el Kunsthandwerk Museum, Frankfurt (1985) y el High Museum of Art, Atlanta (1984), en los que Meier reemprende la búsqueda de un lenguaje institucional, constituyen para Gómez “nuevas catedrales blancas ya no de piedra de Francia recién tallada, sino de láminas de hierro porcelanizado, que brillan ahora también con la radiante racionalidad de un nuevo rigor estructural”.

Arropado por sus anfitriones gremiales, Meier no tuvo en Caracas, que sepamos, contacto con la academia, lo cual quedó a deber. Sí dio una charla magistral con epicentro en su obra en los espacios del Museo de Bellas Artes, lugar donde se desarrollaron la mayor parte de los eventos de intercambio de aquel Mes de la Arquitectura. Valga agregar que su paso causó un revuelo que no se veía desde la venida de Aldo Rossi en 1980.

4. Portadas de dos importantes libro publicados dedicados a recopilar la obra de Richard Meier titulados de la misma manera. Izquierda: el realizado por John Hejduk (1976). Derecha: el editado por Kenneth Frampton y y Joseph Rykwert (1999)

Para quienes recuerdan aquella época y se sintieron (y sienten) atraídos por su arquitectura, tienen hoy una muy buena oportunidad para calibrar los efectos del paso del tiempo y para constatar si aún, como afirmaba John Hejduk en Richard Meier, Architect (1976), Meier es “la pasión de la arquitectura, la creación, la re-creación y realización de una obra que nos paraliza con su intensidad” o, como lo hace Hannia Gómez, la suya es “una arquitectura intensa que produce a la vez obras de memorable polémica (el Bronx Developmental Center) y obras de vigencia y aceptación presentes (el High Museum of Art de Atlanta), que han mantenido interesada a la crítica por más de diez años”. Desde aquí pensamos que los mejores años de Meier ya pasaron, siendo justamente aquellos que abarcaron sus primeras tres décadas de trabajo los que recogen lo más trascendente de su obra. Hoy transfigurado en Richard Meier & Partners Architects, despacho con más de 130 proyectos diseminados por todo el mundo, quizás queda sólo como importante vestigio la blancura de su arquitectura y el máximo rigor en el ejercicio del oficio.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. https://fabricadeideasbo.wordpress.com/2021/03/01/the-new-york-five-la-pandilla-que-gesto-el-neo-racionalismo-en-los-estados-unidos/

3 arriba izquierda: https://tecnne.com/contextos/richard-meier-smith-house/

3 arriba derecha: http://byricardomarcenaroi.blogspot.com/2011/04/architecture-arquitectura-richard-meier.html

3 abajo izquierda: https://larryspeck.com/photography/hartford-seminary/

3 abajo derecha: https://www.archdaily.com/106367/ad-classics-the-atheneum-richard-meier-partners-architects/5037fc0b28ba0d599b0007a4-ad-classics-the-atheneum-richard-meier-partners-architects-image

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad