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¿SABÍA USTED…

…que de 1776 data la primera presencia en planos de la Plaza del León hoy conocida como Plaza Capuchinos?

1. La Plaza Capuchinos vista desde El Guarataro (c.1960).

De acuerdo al trabajo de Buenaventura de Carrocera titulado “CAPUCHINOS EN VENEZUELA; Su apostolado asistencial” (accesible en https://www.dhial.org/diccionario/index.php?title=CAPUCHINOS_EN_VENEZUELA;_Su_apostolado_asistencial), la llegada de la orden de los Capuchinos a Venezuela se remonta al mes de julio del año de 1658 cuando ocho de sus miembros arribaron en el mismo viaje que trajo a nuestras tierras al nuevo gobernador de la provincia D. Pedro de Porres y Toledo. Ya para entonces era proverbial la inclinación de los clérigos a prestar asistencia “tanto en lo espiritual como en lo temporal a los enfermos o víctimas de públicas calamidades, sobre todo de guerras o epidemias”, y aunque su destino eran las misiones de Cumaná y los Llanos de Caracas, al presentarse en la capital “los primeros brotes de una terrible epidemia, designada con el nombre de ‘puntada’, que en los primeros días de agosto se desarrolló notablemente” cobrándose la vida de hasta 2000 personas, los ocho monjes ofrecieron a Porres y Toledo sus servicios incondicionalmente.

2. Dos de los tres tomos de Misión de los Capuchinos en los Llanos de Caracas del fraile capuchino Buenaventura de Carrocera, publicados por la Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia en 1972.

“Los Capuchinos no tuvieron en tierras de las Indias Occidentales convento formal alguno; sí en cambio dispusieron de ‘hospicios’ o residencias, considerados por los misioneros como necesarios o muy útiles, y por eso los pidieron y les fueron concedidos. Estos fueron sitios o casas de aclimatación para cuantos iban llegando de España. También se les destinó para que los enfermos o ancianos convaleciesen o recibiesen los auxilios convenientes”, señalará De Carrocera.

Dentro de ese marco, a escasos tres años de su llegada, la orden solicita al rey en 1661, la instalación de un hospicio en la propia ciudad de Caracas, gracia que les fue concedida dos años después. Obtenido el beneplácito, “el gobernador Porres y Toledo les dio toda clase de facilidades: les entregó una iglesia reconstruida por él con todo lo necesario para el culto, y una persona bienhechora les cedió una casa y huerta, anejas a la iglesia, donde permanecieron varios años”. La donante de la casa y huerta fue Da. María del Rincón y al parecer estaban ubicadas al suroeste del casco central, colindantes con la carretera que conducía a La Vega y Antímano, frente a la que se conocía como fuente del León, la cual se dice estuvo adornada con el león y el escudo de armas de Caracas.

3. Exato mapa de la ciudad de Caracas, 1772 (con el norte apuntando hacia la derecha), donde se puede observar ya la presencia del espacio que poco tiempo después se denominaría como Plaza del León (hoy Plaza Capuchinos).

Años más tarde, a partir de 1736, tras haber instalado sucesivamente hospicios en La Guaira, Cumaná y los Llanos, al presentarse problemas con las propiedades asignadas en los dos últimos lugares, los Capuchinos comienzan a hacer nuevas gestiones para conseguir su instalación en Caracas. Ellas se intensificarían desde 1748 y años posteriores en que “construida por el sacerdote D. Salvador José Bello la iglesia de la Divina Pastora con la casa adjunta, existió gran probabilidad de que todo ello fuese entregado a los capuchinos, lo que ya se daba por seguro en 1773 y sobre todo en 1777”.

Ante la reticencia del obispo Martí de que aquella donación se concretara y una vez expedida la orden de parte del rey en 1777 (ratificada dos años más tarde) de que se fijase en concreto el sitio donde debía levantarse el lugar de acogida, Martí “decidió en 1785 que el hospicio fuese una realidad; se instalaría en terrenos próximos a la parroquia de San Pablo, cedidos graciosamente por el mismo Martí, lo que mereció la aprobación del rey, quien una vez más indicaba fuese construido sin aquellas circunstancias ‘que puedan hacerle parecer convento, y que en él residiese un padre, un hermano y tres religiosos enfermos, ancianos o achacosos, y los transeúntes’”.

4. Detalles del Plan de La Ville de Caracas de François De Pons (1806) -izquierda- y del Plano de la Ciudad de Santiago de León de Caracas de Eenrique Mendoza Solar (1810) -derecha- donde se aprecia al lado sur de la Plaza del León la «Capilla y hospedería de Capuchinos de San Juan Bautista».

En los terrenos mencionados, ubicados frente a la ya para entonces conocida Plaza del León, “se levantó iglesia, casa con diez habitaciones y demás dependencias, y quedó sitio para huerta”. La obra, iniciada luego de ser aceptada y aprobada la solicitud por medio de la Real Cédula de Carlos III de España, quedó terminada en los primeros días de 1791. “Pero toda aquella construcción se vino abajo en el terremoto del 26 de marzo de 1812. Un año después se comenzó a reedificar pero no con la amplitud anterior”.

La iglesia se llamó de San Juan Bautista, la que, agrandada posteriormente y erigida en parroquia el 22 de febrero de 1834, sustituyó a la de San Pablo cuando se segrega de la antigua Parroquia de San Pablo. Aquella capilla de medianas proporciones, fue sustituida por una iglesia parroquial en 1843. Años más tarde, y tras considerar el valor que había cobrado el sitio, se llevó a cabo la construcción de una nueva edificación neoclásica, inaugurada en 1869, que ha perdurado hasta nuestros días.

5. Detalles de los Planos Topográficos de la Ciudad de Caracas (1875) -izquierda- y de Vicente Mestre (1889) -derecha-, cuando se produjo el cambio de denominación de Plaza del León a Plaza de Abril y luego a Plaza Zamora, cuyo busto se puede apreciar localizado en la representación de Mestre.

Aunque la historia del espacio público que hoy nos ocupa no sólo la ubica como una de los primeros de la ciudad, sino que, como se ha visto, se encuentra absolutamente ligado a presencia de los padres Capuchinos, el primer nombre que se le dio (1776), como ya se ha asomado, fue el de Plaza del León como reconocimiento a la ya citada fuente que aludía a los símbolos de la ciudad. Luego, por disposición del presidente Antonio Guzmán Blanco en honor a su ascenso al poder en abril de 1870, fue renombrada Plaza de Abril entre 1875 y 1881. Este año ocurre otro cambio y se decide renombrar como Plaza Zamora. Según recogemos de Wikipedia “para ello se derriba la fuente que contenía el león del escudo de armas de Caracas y se levanta en ella una estatua en honor a Ezequiel Zamora, obra realizada por el escultor francés Vital Gabriel Dubray (1813-1892)». La escultura fue removida en la década de 1950 y enviada a Cúa, ciudad natal de Zamora, donde desde 1959 preside la plaza que lleva su nombre.

6. Izquierda: la Plaza Capuchinos (entonces denominada Plaza de Abril) con la Fuente del León y la iglesia de San Juan Bautista durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco (c.1880). Derecha: la estatua de Ezequiel Zamora colocada en 1881 presidiéndola (c.1920).
7. El «palomar» y la escultura de Andrés Bello colocados en el espacio entre 1929 y 1930.

Entre 1929 y 1930 el espacio es intervenido, parte de su vegetación es talada, se aumenta la superficie pavimentada, se colocan una serie de pérgolas de madera y se incorporan una pequeña torre habitable (hoy conocida como «el palomar» donde se afirma que era una pequeña biblioteca en donde se podían consultar las obras de Andrés Bello) y la primera estatua de Bello en Caracas, obra del escultor español Chicharro Gamo localizada hoy en día en Coche.

Con la construcción en 1954 del primer tramo de la avenida San Martín (inaugurado en 1955), se redujo considerablemente el tamaño de la plaza y más tarde, en 1959, se le volvió a cambiar de nombre por el de “19 de abril” hasta que muy poco después, finalmente, se impuso tanto la tradición como la memoria urbana pasando a denominarse Plaza Capuchinos.

Dos hechos históricos acaecen asociados al lugar. El primero tiene por fecha el 14 de octubre de 1813 cuando “se celebró una ceremonia que partía desde la plaza hasta la Catedral de Caracas para trasladar en un carro fúnebre los restos de Atanasio Girardot; entre los presentes en la ceremonia destacaban Simón Bolívar y José Félix Ribas”. El segundo del 10 de enero de 1827 recoge una parada realizada por Bolívar en lo que fue su último viaje a la ciudad de Caracas donde estuvo acompañado por José Antonio Páez.

8. Dos aspectos de la ampliación de la avenida San Martín (c.1955). A la izquierda se observa parcialmente la Plaza Capuchinos.
9. Vista aérea de la Plaza Capuchinos y sus alrededores en la actualidad.
10. Planta de la plaza.

Ubicada, pues, sobre la avenida San Martín en la esquina de Luzón, la plaza Capuchinos tal y como hoy la conocemos tiene forma triangular y se encuentra delimitada además por la avenida Oeste 14 y la calle Empalme. Como señala María Isabel Peña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la pequeña plaza posee un elemento urbano hoy poco frecuente: una torre de tres niveles para albergar palomas. Intervenida con pérgolas de madera sobre columnas de ladrillo de sección cuadrada y brocales de ladrillo que contravienen su espíritu, la plaza se muestra, en imágenes históricas, como un espacio urbano arbolado y sombreado”, cosa que ha venido recuperando paulatinamente pese a la prevalencia de la superficie pavimentada que ocupa su centro geométrico.

11. Diversas tomas de la Plaza Capuchinos en la actualidad.

En una de las viviendas que rodea la plaza Capuchinos (devenida hoy en “Casa patrimonial”) vivió el poeta y humorista Aquiles Nazoa quien en 1920 había nacido en la barriada de El Guarataro ubicada en la propia parroquia San Juan. Nazoa había estudiado primaria en la escuela Zamora ubicada al borde de la plaza y siempre tuvo especial afecto por la zona. Dentro de su producción literaria se encuentra el poema titulado “Adiós a la Plaza Capuchinos” que escribiría en la década de los años 50 cuando se realizó la ampliación de la avenida San Martín y el espacio público en el que jugó cuando era un niño fue cercenado.

Cercana a la plaza se encuentra la estación del Metro de Caracas que lleva su nombre, cuyas obras la afectaron una vez más primero en 1986 con la construcción de la línea 2 y luego en 2006 con la construcción de la línea 4 (pasando a ser, por tanto, una estación de transferencia).

Pese a las agresiones a las que se ha visto sometida a través de tiempo, la plaza es sin duda un vital punto de encuentro y de referencia para los habitantes de El Guarataro y vecinos de la parroquia San Juan, para quienes su escala familiar aporta frescura, calor y proximidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 10. https://guiaccs.com/obras/plaza-capuchinos/

2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

3. http://guiaccs.com/planos/la-recaudacion-fiscal/

4. https://guiaccs.com/planos/la-descripcion-del-viajero/ y https://mapasmilhaud.com/mapas-urbanos/plano-de-santiago-de-leon-de-caracas-1810/

5. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-en-tiempos-de-castro/

6. https://lacaracasdeantier.wordpress.com/2016/03/02/la-plaza-capuchinos/ y http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/07/coche-cementerio-de-estatuas.html

7. https://www.facebook.com/groups/271184867665916/posts/474324630685271/ y https://iamvenezuela.com/2017/12/plaza-ezequiel-zamora-de-cua-miranda/

8. https://twitter.com/Caracascuentame/status/1080995314075684865 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

9. Capturas de Google Earth.

11. https://www.google.com/search?q=fotos+plaza+capuchinos, https://lacaracasdeantier.wordpress.com/2016/03/02/la-plaza-capuchinos/ y https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer

¿SABÍA USTED…

…que en 1993 se inaugura el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez?

1. Vista aérea del Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez.

Detrás de la apertura en 1993 del Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez se encuentra una interesante historia que se remonta al 29 de marzo de 1866, cuando el añorado Nuevo Mercado Central (también denominado Mercado de La Plazuela) de la capital zuliana, construido por el Sr. Felipe Garbiras, entró en servicio en una zona vecina a la plaza Baralt.

2. Primer Mercado Central de Maracaibo construido por Felipe Garbiras en 1866.

La edificación, erigida en el mismo lugar donde se levantaron en 1816 los famosos Ventorrillos (primer vestigio de mercado urbano marabino), “tenía 72 metros por el lado Sur; 66 por Norte; 55 por el Oeste y 50 por el este. Contenía en su recinto 60 ventorrillos para la venta de víveres, licores y mercancía al por menor; y, 198 puestos o sitios para los productos que a diario afluían de las costas y campos del estado. El edificio costó 40 mil pesos y al poco tiempo rentaba unos 4 mil bolívares mensuales”, según información obtenida de la página saborgaitero.com.

Este indudable punto de referencia, ubicado en pleno corazón de la ciudad, funcionaría ininterrumpidamente hasta 1927 cuando un voraz incendio lo consumió por completo.

Casi de inmediato, el gobierno regional presidido por el general Vincencio Pérez Soto (1883-1955) se abocará a dar solución de la manera más rápida y eficaz a la carencia de tan importante uso. La búsqueda de alternativas apuntó a analizar diversas propuestas de estructuras industriales de hierro prefabricadas que habían cobrado un importante auge en países como Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. La selección finalmente recayó en la compañía inglesa Richter & Picáis Industrial Engineers London E.G., cerrándose el contrato el día 13 de julio de 1928, un año después del fatal incendio que consumió la antigua instalación.

3. El Nuevo Mercado Principal de Maracaibo en pleno proceso de montaje (c.1929).
4. Otras dos imágenes del proceso de ensamblaje de la estructura del mercado.

De acuerdo al completo artículo dedicado al Centro de Arte en Wikipedia, “la tramitación final del contrato, el traslado de toda la estructura totalmente desarmada y transportada en barco desde Inglaterra hasta el puerto local de Maracaibo, así como su posterior levantamiento y acondicionamiento final, se extendió desde 1928 hasta 1930”. Los trabajos de montaje, a cargo de un grupo de técnicos alemanes, estuvieron bajo la dirección del ingeniero de origen belga León Jerome Höet (1891-1944), profesional radicado en Venezuela desde 1914 que dejó una marcada impronta dentro las obras públicas realizadas en la capital zuliana ligadas a la gestión del ya mencionado general Vincencio Pérez Soto, uno de los pilares del régimen gomecista, entre 1926 y 1935.

5. Etapa final del montaje (izquierda) e imagen cercana a la fecha de apertura del mercado (derecha).
6. Vitalidad urbana generada por el mercado a finales de los años 50.

Así, “el nuevo Mercado Principal de la ciudad inició sus servicios el 9 de agosto de 1931 y fue bendecido por el Obispo del Zulia, Monseñor Marcos Sergio Godoy” en el mismo lugar donde se encontraba el viejo mercado siniestrado. Contaba con una planta para refrigeración de carnes y frutas, 245 locales para expendio de mercancía seca, víveres, armarios isométricos para el expendio de pescado y carnes refrigeradas, sin refrigerar y restaurantes.

La imponente estructura levantada bajo la coordinación de Höet, de acuerdo a lo recogido en https://iamvenezuela.com/2016/07/sede-del-centro-de-arte-de-maracaibo-lia-bermudez/, portal de IAM (Institutional Assets and Monuments) Venezuela, “es expresión del Art Nouveau, que para entonces estaba en boga en Europa. Está formado por un volumen compuesto que ocupa toda una manzana con medidas aproximadas de 50 por 70 m. Su planta es rectangular y mide 18 m. de altura aproximadamente, presenta un gran espacio central de seis pisos, formado por arcos reticulados y una bóveda de crucería coronada por una cúpula que sirve de tragaluz. Este espacio es circundado por naves techadas en una sola pendiente hasta las columnas externas que sostienen las ménsulas que apoyan el alero que gira alrededor de toda la edificación. (…) Sus fachadas se caracterizan por la presencia de galerías perimetrales con grandes arcos, romanillas y vitrales y en cada esquina presenta una cúpula menor elevada sobre columnas de hierro fundido”.

7. Diversos momentos del edificio mientras funcionó como mercado.

El edificio, rodeado de representativas edificaciones caribeñas y Art-Deco, se ubicó sobre la avenida Libertador cruce con Plaza-Paseo Baralt, y funcionará como Mercado Principal de Maracaibo hasta el 7 de octubre de 1973 fecha cuando cesa toda su actividad al entrar en servicio un nuevo Mercado «Las Pulgas”, como parte de la remodelación del Casco Central de Maracaibo.

De nuevo, Wikipedia nos aclara que “desde el año 1973 se decide remodelar y convertir el viejo Mercado Principal en Centro Popular de Cultura, con el propósito de organizar, apoyar, presentar y promocionar las manifestaciones artístico-culturales propias de la entidad zuliana. Esta experiencia dura hasta principios del mes de octubre de 1982, cuando de nuevo son cerradas las puertas de este espacio debido a múltiples inconvenientes: calor, ruido exterior, inseguridad ciudadana, entre otros”.

La artista plástica y escultora Lía Bermúdez (1930-2021) quien ostentaba el cargo de Secretaria de Cultura de la Gobernación del estado Zulia, propondría en 1979 al gobierno nacional reacondicionar a fondo el edificio, el cual ya contaba con un importante trabajo de restauración que abarcaba su estructura, a objeto de convertirlo en un ambicioso Centro de Arte. Ello implicaría trabajar sus cerramientos y realizar modificaciones para facilitar la presentación de espectáculos y eventos artístico-culturales. En tal sentido, se programó la incorporación de servicios tales como: teatro y artes escénicas en general, salas de exposiciones, centro de información y documentación, biblioteca para las artes universales, sala de lectura, sala audiovisual, tienda de arte y cafetín-restaurante. “Esta propuesta la hace Lía Bermúdez asesorada por los críticos y conocedores de las artes, Roberto Guevara y Sergio Antillano. Luego de la aprobación, el Gobierno nacional encarga al Ministerio de Desarrollo Urbano (MINDUR) del diseño en la persona del arquitecto José Espósito”.

8. Ubicación y tomas del aspecto del edificio después de su total remodelación.
9. El Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez en la actualidad.

Tras esperar más de una década, el 7 de junio de 1990 “el Gobernador del Estado Zulia, Dr. Oswaldo Álvarez Paz, mediante el decreto número 97 crea el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez, institución a la que se le adjudica como sede permanente el edificio del antiguo Mercado Principal. (…) El 16 de octubre de 1990, bajo la forma de un nuevo Decreto, se crea la Fundación de Estado para el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez y es entonces cuando se inician los trabajos de restauración y acondicionamiento. El 4 de noviembre de 1993 se inaugura oficialmente el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez con una fastuosa exposición, en la cual participaron 112 artistas venezolanos. Para la fecha, se registró otro acontecimiento de notable importancia para el CAMLB: el Dr. José Antonio Abreu, Ministro de Cultura, lo declara Museo y lo integra a la Red Nacional de Museos”.

De esta manera, desde ese año comienza su andar el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez como lugar que si bien inicialmente estuvo dedicado a presentar y promocionar las manifestaciones artísticas del estado Zulia hoy en día ofrece diversas actividades y convirtiéndose en el espacio central de la Cultura de la ciudad y del Estado.

10. Vistas del interior del edificio.

En sus modernas instalaciones, donde su espacio central está ocupado por una enorme sala multiuso con capacidad de 1200 a 1600 espectadores, la cual puede albergar desde conciertos y obras de teatro, hasta presentaciones de yates, carros, exposiciones y ferias, se cuenta, además, con una sala de exposiciones y eventos, un centro de información y documentación con una amplia sala de lectura y servicios de red complementados con un café-restaurante y una pequeña tienda, donde se han podido dar actividades como: exposiciones de arte, ecológicas, tecnológicas y científicas; conciertos de música clásica y popular; presentación de agrupaciones musicales y figuras del canto; espectáculos de danzas nacionalista, clásica y contemporánea; teatro; cine-arte (35 mm); Infocentro; charlas, conferencias, simposios, convenciones y otros; visitas guiadas; talleres y seminarios de arte y cultura para niños y adultos; y planes vacacionales.

El edificio, cuyos alrededores fueron objeto de un proyecto de renovación urbana centrado en la peatonalización de las calles que lo circundan al norte, este y oeste, y cuya sobria estructura y cerramientos han sido pintados de vivos colores con predominio del azul en busca de dotarlo de una animación acorde al uso que posee, fue declarado Monumento Nacional mediante Gaceta Oficial N.º 33.570 el 6 de octubre de 1986.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.facebook.com/venezuelatextra/posts/4686817721330644/?locale=hu_HU

2, 3 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

4. https://www.pinterest.com/pin/384917099383623371/ y https://puntodecorte.net/reportaje-el-zuliano-seguira-defendiendo-el-centro-de-arte/

5. https://puntodecorte.net/reportaje-el-zuliano-seguira-defendiendo-el-centro-de-arte/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://puntodecorte.net/reportaje-el-zuliano-seguira-defendiendo-el-centro-de-arte/ y https://steemit.com/spanish/@joseph1956/el-centro-de-arte-lia-bernudez-lugares-de-maracaibo-mi-ciudad

8. Captura de Google Earth, https://iamvenezuela.com/2016/07/sede-del-centro-de-arte-de-maracaibo-lia-bermudez/ y https://haimaneltroudi.com/de-mercado-principal-a-centro-de-arte-de-maracaibo-lia-bermudez/

9. https://iamvenezuela.com/2016/07/sede-del-centro-de-arte-de-maracaibo-lia-bermudez/, https://www.tripadvisor.com.ve/Attraction_Review-g316092-d3177555-Reviews-Centro_de_Arte_Lia_de_Bermudez-Maracaibo_Zulian_Region.html y https://es.wikipedia.org/wiki/Centro_de_arte_de_Maracaibo_L%C3%ADa_Berm%C3%BAdez

10. Colección Crono Arquitectura Venezuela, https://puntodecorte.net/reportaje-el-zuliano-seguira-defendiendo-el-centro-de-arte/ y https://steemit.com/spanish/@joseph1956/el-centro-de-arte-lia-bernudez-lugares-de-maracaibo-mi-ciudad

¿SABÍA USTED…

…que en 1941 se termina la construcción y se pone en servicio el Puente Las Mercedes?

1. Fotografía tomada en fechas cercanas a 1955 donde se puede apreciar, en primer plano, el Puente Las Mercedes; en segundo plano, la recién inaugurada Autopista del Este; y en tercer plano la urbanización El Rosal.

La “conquista” y ocupación ordenada de la ribera sur del río Guaire, como se sabe, no se empieza a dar en Caracas sino a finales del siglo XIX y se acelerará a partir del terremoto del 29 de octubre de 1900, cuando algunas familias pudientes deciden comprar terrenos y construir sus viviendas en la urbanización El Paraíso, que ya se venía gestando desde 1891.

Pieza importante en ese primer paso lo constituirá la inauguración en 1875 del “Puente de Hierro” (bautizado como Puente de la Regeneración, obra de Luciano Urdaneta y Henry Cook) que, como bien señala Mónica Silva Contreras en “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural” (artículo publicado en Tecnología y Construcción en 2004), será seguido por otros seis conectores metálicos: el Puente Constitución (1880-1881 de Juan Hurtado Manrique), sustituido por otro también en acero que se llamó Puente Sucre (1895 de José María Ortega Martínez); el Puente El Paraíso (1895 de Manuel Felipe Herrera Tovar); el Puente Dolores (1898 de Manuel Felipe Herrera Tovar), el Puente Restaurador (1905 de Rafael Nuñez Cáceres) y el Puente 19 de diciembre (1910 de Herman Stelling) y, más adelante, del Puente Ayacucho en 1924 de Herman Ayala (el primero de tres en arco de concreto armado construido en el país) y el Puente Bolívar en 1933 de Pedro Bernardo Pérez Barrio (llamado también Puente de las Barrancas y hoy de Los Leones, el cual marca una vuelta al acero como componente estructural), que darán un impulso definitivo al desarrollo de la zona. También, con este grupo de elementos que permitieron cruzar el Guaire, el crecimiento hacia el sur así como la conexión con la población de El Valle y el occidente del país ya estaba encaminada.

2. «Puente de Hierro» bautizado como «Puente de la Regeneración». Luciano Urdaneta y Henry Cook, 1874-1875. El primero oficialmente construido para cruzar el río Guaire como prolongación de la calle Sur 5.
3. Izquierda: Puente Constitución. Derecha: Puente Sucre. Ambos construidos como prolongación de la calle Sur 7 (hoy avenida Fuerzas Armadas). El primero, destruido por la crecida del Guaire de octubre de 1892, fue sustituido por el segundo.
4. Izquierda: Puente El Paraíso (prolongación de la calle Sur 12, después de la crecida de 1892). Centro: Puente Dolores (prolongación de la calle Sur 4). Derecha: Puente Restaurador (prolongación de la avenida Sur). Tres conectores metálicos que vincularon El Paraíso con en centro de la ciudad.
5. Izquierda: Puente 19 de diciembre (hoy 9 de diciembre), que conectó la Carretera Occidental (hoy avenida San Martín) con la avenida de La Vega (hoy Páez). Derecha: Puente Ayacucho (prolongación de la calle Sur 14).

Caracas, ciudad accidentada y poblada de quebradas en su mayoría procedentes del Ávila (del total aproximado de 25 cursos de agua, 21 provienen de la vertiente sur de la Cordillera de la Costa y drenan al Guaire por su margen izquierda), ya tenía desde la colonia una importante tradición en la construcción de puentes que poco a poco le permitieron sortear cauces y hondonadas y con ello ampliar el damero fundacional. El Puente Carlos III (1772-1775 de Juan Domingo del Sacramento Infante, sobre la quebrada de Catuche) y el Puente Anauco (1786-1790 de Francisco Jacor, pieza clave en el impulso del desarrollo hacia el este del valle), se reconocen aún como sobrevivientes minusvalorados de importantes obras donde la ingeniería se hizo presente, que recuerdan momentos en los que la gesta urbanizadora se abrió paso al norte del Guaire. Estudiosos en la materia citados por Octavio Sisco Ricciardi en el artículoEl Pontifex de Las Mercedes. Amor, Valor, Labor e Impetus” publicado en https://www.redpatrimonio-ve.com el 26 de septiembre de 2019, han identificado alrededor de “221 puentes construidos en los últimos dos siglos y medio para salvar irregularidades y cursos de agua, lo cual ha permitido el crecimiento urbano de la ciudad. Algo más de una quinta parte del total anterior fue construido con anterioridad al siglo XX”.

Muy afectados por las sucesivas crecidas del Guaire (siendo de ingrata recordación la acaecida en 1892), los primeros puentes metálicos (Puente Hierro, Sucre, Dolores, Paraíso, Restaurador, 19 de diciembre y Bolívar) serían, en consonancia con el aumento en la producción de cemento en el país, paulatinamente sustituidos por estructuras de concreto armado: primero el Sucre en 1925, segundo el Puente de Hierro en 1937 y el resto a partir de 1940.

6. Plano de Caracas y sus alrededores, Eduardo Rohl, 1934.

Así, el plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934 en el que ya se muestra el paulatino nacimiento en forma de racimo de urbanizaciones hacia el este de la ciudad al norte del río, permite apreciar, sin embargo, la inexistencia de puentes en sentido norte-sur sobre el Guaire en virtud de que las tierras ubicadas en su margen derecha tenían uso agrícola y no habían sido aun pensadas para ser desarrolladas.

Luego del puente de San Agustín, que unirá el norte y el sur de esa urbanización atravesando el río, y del que enlazará la Plaza Venezuela con los terrenos de la Hacienda Ibarra, no veríamos sino en 1941 la aparición casi simultánea de dos conectores que cruzarán el Guaire, ambos diseñados por Carlos Guinand Sandoz (1889-1963), formando parte de la saga de los calculados en concreto armado de mayor resistencia a los embates del río: el Puente Las Acacias que une Bello Monte (al norte) con Colinas de Bello Monte (al sur) abriéndole la puerta a Inocente Palacios para revalorizar su emprendimiento “colinero”; y el Puente Las Mercedes que vinculará El Rosal con Las Mercedes facilitando el desarrollo del sureste de la ciudad el cual, guardando las debidas distancias, podría equiparar su rol al jugado en su momento por el Puente Anauco.

La comparación entre los dos puentes diseñados por Guinand la desarrolla claramente Hannia Gómez en el artículo “Puente de paz”, publicado en su blog Desde la memoria urbana el 27 de febrero de 2016. Señalará Gómez: Ambos son de los años cuarenta y son puentes alegóricos, porque poseen esculturas en bajo relieve. Las barandas mantienen su material original, debido a que fueron hechas en mampostería. Son de estructura de concreto y su lenguaje arquitectónico es Art Déco. Los dos comparten el tema de las cuatro luminarias en pilares que son cuatro columnas-faro”.

7. Una vez completado El Rosal (derecha), VICA y la familia Eraso deciden asociarse para desarrollar Las Mercedes y Valle Arriba.
8. Dos momentos de lo que fue el puente que permitía el acceso a la Hacienda Las Mercedes y a la vieja Carretera de Baruta. La foto de la derecha es cercana a
1929.

En lo atinente al Puente Las Mercedes, que sustituyó uno de hierro que daba acceso a la hacienda del mismo nombre desde el camino que conectaba hacia el norte con la Carretera del Este, valga recordar que la decisión de construirlo se toma cuando, una vez desarrollada la urbanización El Rosal durante los años 30 del siglo XX de parte de la empresa Venezolana de Inversiones C.A. (con el ingeniero civil mexicano Gustavo San Román al frente), ésta se asocia con la familia Eraso, dueños de las haciendas Las Mercedes y Valle Arriba, para impulsar en sus terrenos el parcelamiento destinado a sendas urbanizaciones. El Rosal, ubicada sobre la Carretera del Este luego de pasar Chacaíto, se había convertido en un exitoso globo de ensayo proponiendo viviendas unifamiliares y multifamiliares de baja altura para la clase media en la franja que se ubicaba entre la carretera y el río lo cual, junto al interés mostrado por las empresas petroleras radicadas en el país de proveer techo y servicios para sus empleados, animó a VICA a dar un paso adelante y saltar la corriente de agua.

9. Dos vistas del Puente Las Mercedes en los años 1950.
10. El Rosal, Las Mercedes y Valle Arriba en 1946 (izquierda) y en la actualidad (derecha).

El puente que hoy nos ocupa refleja claramente la formación académica que recibió Guinand Sandoz cuando estudió en la Koniglich Bayerische Technische Hochshule de Munich, “donde le habían inculcado la noción del arquitecto como un artista que debía dominar todos los oficios”, lo cual incluía en muchos casos la ornamentación de sus obras. Es el caso de “los cuatro bajorrelieves de las cuatro columnas-faro que caracterizan el puente, (según testimonio que nos legó un buen día el arquitecto Gustavo Ferrero-Tamayo). Una balaustrada de cemento une los cuatro pilares, que originalmente estaban adornados por guirnaldas de flores de cemento y letras de bronce que rezan: ‘LAS MERCEDES’ y ‘1941’. En los extremos, el puente se convertía en espacio público: las aceras se ensanchaban en cuatro pequeñas plazas definidas por ocho bancos públicos de cemento insertos en las barandas, de los cuales desde 2005 sólo queda el banco que da hacia el suroeste”, recapitulará Hannia Gómez.

11. Los relieves alegóricos que acompañan el Puente Las Mercedes: Amor, Valor, Labor e Impetus.

Lo alegórico hace presencia en el puente, como ya adelantáramos, a través de esculturas en relieve trabajadas en las cuatro columnas-faro que lo enmarcan y delimitan, duplicadas en dos de sus caras para sumar un total de ocho. Dedicada cada una a un tema, Amor, Valor, Labor e Impetus se harán presentes caracterizando las intervenciones. De tal manera, como señalará Sisco Ricciardi en el artículo ya citado: “De notoriedad formal decó, el Amor está simbolizado por el abrazo tierno de una figura femenina que sostiene a su infante…; el Valor, (por) una efigie femenina estilizada que lleva sobre su hombro izquierdo una frondosa cesta de frutos del campo, (personificando) el conjunto de las cualidades para alimentar el cuerpo; Impetus del latín fuerza, (está) representado por una estampa de un hombre adulto que sostiene en su mano derecha un libro y con su brazo izquierdo conduce a un niño impulsándolo por el camino del conocimiento, valores para el alimento del espíritu; y Labor, (está) realzado por una figura musculosa masculina quien acompañado de una rueda dentada, empuña un martillo para impulsar con su fuerza el motor de toda industria: el trabajo”.

12. Composición fotográfica que muestra las agresiones de que ha sido objeto el Puente Las Mercedes y la degradación en que se han visto sumidos tanto él como su entorno.

Objeto de numerosas agresiones que se remontan a 1976 con la construcción del elevado metálico “provisional” que permitió la continuidad de la avenida Río de Janeiro hacia la principal de Colinas de Bello Monte, el cual afectó sin duda su apreciación integral; continuando con la del año 2000 por parte de la Alcaldía de Baruta que modificó la inscripción de su fecha de realización e incorporó unos parales de hierro forjado como postes lumínicos, desnaturalizando así el concepto artístico de las torres originales; y llegando hasta la desafortunada colocación en 2015 por parte del Ministerio del Poder Popular para el Transporte Terrestre de un puente metálico vial prácticamente adosado a su margen, que lo afectó como totalidad y bloqueó la percepción de sus formas Art Deco y sus relieves artísticos, el Puente Las Mercedes, aunque aún no es patrimonio declarado, sí es desde 2006 bien de interés cultural urbano preinventariado por la Fundación de la Memoria Urbana para el IPC.

Su indudable valor histórico, urbano, arquitectónico y artístico; su carácter pionero como conector hacia el sureste de la ciudad, función que aún cumple dignamente; su revalorización como vía peatonal que enlaza Chacaíto y Las Mercedes; y el valor simbólico, moral y pedagógico que transmite su labrada superficie, ameritan para el Puente Las Mercedes una consideración muy distinta a la que hasta hoy se le ha brindado.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html

2. https://www.facebook.com/photo/?fbid=446286554183688&set=pb.100064070406191.-2207520000&locale=es_LA

3 y 4. Mónica Silva Contreras. “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural”, Tecnología y Construcción, 2004

5. Mónica Silva Contreras. “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural”, Tecnología y Construcción, 2004 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

6. https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.pinterest.com/pin/290834088413694974/

8. https://www.facebook.com/BitacoraDeAgora/photos/a.112659453742221/287367976271367/?type=3 y https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881/922602524505348/?type=3&locale=es_LA

9. https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881.38600.192346174197657/902136463218621/?locale=fr_FR&paipv=0&eav=AfZw7UcCyvBX6sc_L0E6zag-vl7ptxP_mD7IJ73jcfVTf8QkQx2K5gSHvwsJbJ8kC1U&_rdr y Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. http://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/ y Captura de Google Earth

11. https://www.redpatrimonio-ve.com/forum/publicaciones/el-pontifex-de-las-mercedes-amor-valor-labor-e-impetus

12. Captura de Google Earth, http://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

…que en 1955 se inauguró la plaza San Martín?

1. Vista aérea con la ubicación de la plaza San Martín en Caracas.

A la dictadura encabezada por Juan Vicente Gómez que, como se sabe, transcurrió entre 1908 y 1935, le correspondió asumir la conmemoración del centenario de los principales acontecimientos patrios relacionados con el proceso independentista venezolano. Como en toda historia, que en este caso se dedicó a enaltecer los triunfos militares por sobre los actos civiles, hay eventos que ocupan el primer plano y otros que los acompañan dentro de la narrativa que ha permitido registrarla. Uno de los que podríamos ubicar en un segundo nivel de protagonismo, pero no por ello menos significativo, lo constituyó el encuentro que entre el 26 y el 27 de julio de 1822 sostuvieron Simón Bolívar y José de San Martín en Guayaquil, Ecuador, considerado como un punto de inflexión dentro del proceso independentista latinoamericano.

2. Detalles de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 (izquierda) y 1929 (derecha).
3. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934, donde se puede apreciar la vía que conecta Caracas con Antímano (abajo a la izquierda).

Pues bien, sin entrar en detalles sobre lo tratado entre los dos próceres y sus importantes consecuencias políticas y militares, lo cierto es que con motivo de cumplirse 100 años de aquel trascendental acontecimiento se tomaron varias decisiones que, indirectamente, tuvieron que ver con el desarrollo urbano de Caracas. La primera se relacionó con bautizar el primer tramo de la “Carretera Occidental” (antiguo “Camino de Antímano”, que partía del centro de la ciudad y conectaba con esa población siguiendo hacia Los Teques, siendo una de las puertas de entrada a la ciudad), que se denominaba avenida Sur 8, como “Avenida San Martín”, lo cual se puede corroborar cuando se comparan los planos elaborados por Ricardo Razetti en 1897 y 1929.

4. El monumento a San Martín ubicado sobre el eje de la avenida del mismo nombre, visto desde el este (c.1924).
5. Estatua de San Martín cuando aún estaba ubicada en el centro de la avenida, vista desde la Maternidad Concepción Palacios (c.1951). Los bloques de la urbanización San Martín se aprecian a la derecha.

Presumimos, por tanto, que sería en 1922 cuando ello ocurrió transcurriendo la vía desde la esquina de Angelitos hasta la avenida 19 de diciembre la cual para entonces ya conectaba, atravesando el Guaire, con El Paraíso. También suponemos que, en paralelo, se encargaría la elaboración de una estatua pedestre en bronce del general argentino (y las correspondientes placas en el mismo material alusivas al encuentro de Guayaquil que se ubicaron en el pedestal), al escultor G. Vignali, realizada en la Casa Fonderia G. Vignali & Co de Florencia, Italia, la cual fue colocada en el eje de la avenida a la altura de donde posteriormente en 1938 se construyera la Maternidad Concepción Palacios (proyectada por Willy Ossott), otro evento de particular importancia dentro del desarrollo del sector.

6. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934 donde se puede apreciar la ubicación en los ejes de las vías de las estatuas de San Martín (arriba derecha), Sucre (arriba izquierda), Washington (abajo izquierda) y la India (abajo derecha).
7. Fotografías de 1945 (izquierda) y 1951 (derecha). En la primera se muestra la ubicación del monumento a San Martín sobre la avenida. En la otra se ve acosado por el tránsito automotor.

Los datos que se tienen apuntan al año 1924 como el momento en que el monumento a San Martín fue develado y colocado donde hemos indicado, coincidiendo, aproximadamente, con la inauguración de la estatua ecuestre del Mariscal de Ayacucho en el cruce con la avenida 19 de diciembre. Ambas obras, curiosamente, marcaron una tendencia: la de ubicar estatuas o monumentos en el eje de las avenidas que el gomecismo ya había iniciado con el «Monumento a Carabobo» (La India de El Paraíso) de 1911 y la reubicación de la estatua de George Washington en 1921, ambos sobre la avenida Páez.

Más adelante, entre 1949 y 1951, se termina la construcción por parte del Banco Obrero de los bloquen que conformarían la urbanización San Martín (proyectada por Carlos Raúl Villanueva), en la acera norte de la vía justo frente al lugar donde se encontraba la escultura y al noroeste de la Maternidad.

8. Vista desde el oeste de la ampliación de la avenida San Martín (c.1954).
9. La plaza San Martín, con los bloques del Banco Obrero al fondo, en fechas cercanas a su inauguración (c.1955).
10. La plaza a finales de los años 1950 cuando ya se había concluido la ampliación de la Maternidad Concepción Palacios.

Finalmente, será en 1954, cuando se llevó a cabo la última ampliación de la avenida como parte del Plan Municipal de Vialidad de 1951, que se procedería a construir la plaza que hoy nos ocupa (inaugurada en 1955, sin que conozcamos a quien correspondió su diseño), al oeste de la Maternidad, sobre la misma acera y frente los bloques del Banco Obrero, colocando en ella el pedestal y la estatua de quien ya había dado nombre a la vía y desde ese momento presidirá este importante espacio público que contará con un área aproximada de 10.000 m2. En 1958, al concluirse la ampliación de la Maternidad, quedará definitivamente conformado el límite este de la plaza que se extenderá hasta la calle Oeste.

11. Dos vistas recientes de la estatua y el monumento a San Martín obra del escultor italiano G. Vignali.
12. Izquierda: Vista del sector oeste de la plaza donde se pueden apreciar la salida de la estación Maternidad (en primer plano), la escultura «Prisma Tridimensional» de Juvenal Ravelo (en segundo plano) y el edificio anexo de consulta externa de la Maternidad (al fondo). Derecha: la obra de Juvenal Ravelo.

Con la puesta en servicio en 1988 de la línea 2 del Metro de Caracas se ubicará hacia el oeste de la plaza una de las salidas de la estación Maternidad y, continuando con la política de acompañar las intervenciones del subterráneo con la presencia de obras de arte tanto en las estaciones como en las adyacencias, en 1990 se ubicará en la plaza San Martín la obra “Prisma Tridimensional” del reconocido artista plástico Juvenal Ravelo. También en 1988 se terminará de construir el edificio anexo de consulta externa de la Maternidad, diseñado por el arquitecto Ítalo Balbi, que servirá para reforzar, en parte, el borde sur de la plaza.

13. Vista de la plaza San Martín después de los trabajos de recuperación realizados en 2022.

Entrado el siglo XXI, como muchos de los espacios públicos de Caracas, la plaza San Martín vivió un proceso paulatino de deterioro a causa de la desidia y la falta de mantenimiento. Tuvo que llegar el año 2022 y con él la conmemoración del bicentenario del encuentro entre Simón Bolívar y José de San Martín para que la Alcaldía del Municipio Libertador, como parte del “Plan Caracas Bella y Segura”, emprendiese las obras que condujeron a su “reinauguración”. Las notas de prensa recogieron cómo “entre las labores realizadas, destacan, en cuanto al paisajismo, la siembra de plantas ornamentales, el desmalezamiento de las áreas verdes, la rehabilitación de luminarias y renovación del piso de la plaza, entre otras labores pertinentes, junto a la pintura de paredes”. También, se colocó una placa conmemorativa por los 200 años del encuentro entre los próceres y se restauraron tanto la estatua como el pedestal al que se realizó un sobrepiso y se colocaron piezas faltantes de granito.

Como siempre insistimos desde aquí, esperamos que no tenga que llegar de nuevo el desgaste y el descuido acompañados de la falta de atención permanente para poder disfrutar por largo tiempo de las inversiones que por emergencia se suelen realizar a los espacios públicos de nuestra ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Captura de Google Earth.

2. http://guiaccs.com/en/planos/razettis-city/ y https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

3 y 6. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

4. https://www.pinterest.com/pin/453667362442217217/

5. http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/08/plazas-y-parques-de-la-vieja-caracas.html

7. Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos (1966) y https://twitter.com/caracascuentame/status/1240373128016146432

8. http://docomomovenezuela.blogspot.com/2011/06/docomomo-iscregisters_2334.html

9. https://www.pinterest.com/pin/384917099384008793/

10. https://www.pinterest.com/pin/384917099385481032/

11. https://www.flickr.com/photos/gorgal/2397543348 y https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Estatua_del_General_Jos%C3%A9_de_San_Martin_en_la_plaza_San_Martin_de_la_Av_del_mismo_nombre_-_panoramio.jpg

12. https://es.foursquare.com/v/plaza-san-mart%C3%ADn/4cc7386f3477b60c31b1746a?openPhotoId=4fb93477e4b0698549f3bbe4 y https://iamvenezuela.com/2015/12/coleccion-del-metro-de-caracas/#jp-carousel-2929

13. https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=w_z7rLu0LeU

¿SABÍA USTED…

… que en 1993 se concluye el proyecto y se inicia la construcción del Centro Ambiental de Venezuela, ubicado en El Helicoide?

1. El Helicoide: Centro Ambiental de Venezuela.

Cuando en otras tres ocasiones desde estas páginas hemos tocado el “tema Helicoide”, hemos tenido ocasión de mostrar la manera en que la impactante y monumental estructura siempre ha estado en la mente de quienes, desde funciones de gobierno, han buscado aprovecharla tan pronto cesó su construcción en 1961 tras haber alcanzado el 90% de avance. Desde su concepción inicial como “Centro Comercial y Exposición de Industrias”, hasta la oprobiosa y contradictoria función “penitenciaria-judicial-educacional” que alberga el día de hoy, se ha buscado destinarlo a una llamativa diversidad de usos, unos con mayor y otros con menor nivel de concreción tanto proyectual como constructiva, pero todos con igual nivel de fracaso y frustración en cuanto a su feliz finalización.

2. Izquierda: El Portachuelo visto desde la Roca Tarpeya, lugar donde se construirá El Helicoide. Derecha: Vista aérea de El Helicoide en plena construcción.
3. Vista aérea de El Helicoide (c.1985).

Sólo a modo de repaso, recordemos que El Helicoide fue una iniciativa de carácter privado que tuvo en el arquitecto Jorge Romero Gutiérrez su principal ideólogo y promotor, siendo acompañado en la ejecución del proyecto por los también arquitectos Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger. Según los datos aparecidos en la revista Integral (otra iniciativa de Romero) en su nº 5, diciembre 1956, El Helicoide se gesta tras la idea de tallar un pequeño cerro denominado la Roca Tarpeya, ubicado al sureste del casco central de Caracas (sector El Portachuelo), de 101.940 m2 de los cuales 29.192 m2 se destinaron a vías y espacios verdes, y el resto 72.748 m2 a su construcción, siendo 46.715 de ellos dedicados a locales comerciales y exposición de industrias, 8.445 a bienes comunes y 17.588 “a la construcción actual o futura de entrepisos o mezaninas en los locales que sobrepasen el 50% computables”. Además, existían 17.000 m2 destinados a estacionamientos y aceras cubiertas. En resumen, la edificación se ubicó en el 50% del área del lote y se construyó con base en el 100% de su superficie.

Finalizado el proyecto en 1956 se inicia su construcción en 1957 con el capital producto de la preventa inicial de sus espacios, y luego de cuatro años de trabajos ininterrumpidos, El Helicoide se paraliza definitivamente una vez que se ralentiza el ritmo de la obra en 1958 con la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, y no logran cristalizar las múltiples negociaciones entre los promotores, el Gobierno Nacional y los entes económicos financistas.

4. En 1979 el Helicoide pasó a convertirse en «refugio provisional» para damnificados por las lluvias, siendo hacinadas casi 10.000 personas dentro de contenedores en sus rampas, pernoctando 3 años sin las más elementales condiciones.

Asociado equivocadamente a la dictadura perezjimenista, la cual no colocó ni un céntimo en su desarrollo, pero se benefició de su imagen de avanzada y de su sorprendente audacia, aquello que se consideró desde entonces como un “elefante blanco”, empezó tan temprano como 1966 a servir de refugio a damnificados causados por las lluvias, situación que se repitió en 1971 con la colocación de viviendas tipo trailers y se agudizó entre 1979 y 1982 cuando la estructura llegó a estar ocupada por 1.860 familias y unas 9.300 personas.

Entretanto, en 1969 el MOP propone sustituir el uso comercial original del Helicoide por oficinas públicas, centro de estudios y adiestramiento del IVSS y del INCE. En 1971 se presenta la posibilidad de convertirlo o bien en el Centro Nacional de la Cultura, que agruparía todas las instituciones y escuelas de arte dispersas por la capital, o bien en un centro industrial formado por pequeñas industrias y exhibiciones. De 1972 es la fugaz idea, manifestada por la Dirección Nacional de Identificación y Extranjería, de convertir El Helicoide en un centro que prestara servicios de migración y de convertirlo en un terminal de salida de pasajeros que viajarían por avión desde Maiquetía.

5. Propuesta de la Oficina de Arquitectura Oscar R. Tenreiro Degwitz. El Helicoide sería la sede de la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación, la Imprenta Nacional, el Museo de Historia y el Museo de la Ciencia y de la Técnica.

En 1971, a solicitud del Centro Simón Bolívar, la Oficina de Arquitectura Oscar R. Tenreiro Degwitz propone El Helicoide como sede para la Biblioteca Nacional a la cual se sumarán el Archivo General de la Nación, la Imprenta Nacional, el Museo de Historia y el Museo de la Ciencia y de la Técnica. Se programan las necesidades de todas las instituciones (las de los museos prácticamente se inventan), se presentan hasta tres ideas para lograrlo, y se avanza en el desarrollo de una cuarta llegándose a niveles de anteproyecto. Esta iniciativa, una de las más completas de las que se han presentado para rescatar el polémico edificio, fue interrumpida por el nuevo gobierno electo luego de las elecciones de 1973.

6. «Nuevo Helicoide Caracas». Grupo Tekto (Carlos Celis Cepero y Ana Teresa Caraballo-Gramko de Celis Cepero).

En 1975 mediante Decreto de expropiación se autoriza al recién creado Instituto Nacional de la Vivienda (INAVI) la adquisición de los bienes afectados y se encarga el proyecto “Nuevo Helicoide Caracas” al Grupo Tekto (Carlos Celis Cepero y Ana Teresa Caraballo-Gramko de Celis Cepero), quienes solicitan la asesoría de los autores del proyecto original y proponen mantener el uso inicial de centro comercial, ampliando los porcentajes de construcción a cien mil metros cuadrados incorporando un gran hotel en forma de torre cilíndrica y otros cuerpos rentables. De 1977 es la idea que contemplaba la creación del Centro Latinoamericano para la Investigación del Arte y la Cultura con su respectiva galería de arte, talleres, biblioteca y salas de conferencia contando con un complejo de plazas y bulevares representativos de la identidad venezolana, en la que participaron de nuevo Carlos Celis Cepero y Ana Teresa Caraballo-Gramko de Celis Cepero ahora acompañados de un grupo de importantes artistas plásticos. En 1981 se anuncia que el edificio sería convertido al año siguiente en un majestuoso mercado donde también habría helipuerto y restaurantes y en 1982 se propuso convertirlo en la sede del Congreso Nacional.

Pero no es sino hasta 1982 que El Helicoide llega a ser desalojado completamente en seis meses gracias a la presión ejercida por el “Comité de rescate del Helicoide”, luego “Proyecto Helicoide”, coordinado por Sonia Miquilena de Cárdenas, quien propone convertirlo en una “ciudadela cultural”. Entregado en comodato a la Gobernación del Distrito Federal, en 1983 se anuncia la construcción de la primera etapa de dicha “ciudadela” (proyectada por el arquitecto Ralph Erminy), lográndose sólo rescatar y ubicar en su lugar el domo geodésico de Buckminster Fuller (almacenado en cajas desde 1957) para albergar actividades culturales.

Acto seguido, una comisión presidencial después de sesudos estudios recomienda desarrollar el lugar en cuatro etapas: 1) Centro de documentación, información, exhibición y facturación de la industria nacional; 2) Edificio de estacionamientos y servicios; 3) Centro profesional empresarial; 4) Hotel de 500 habitaciones.

En 1984 aparece la propuesta de parte de Guillermo Frontado, Enrique Larrañaga, Nury Bofill, Alicia Vila y David Gouverneur de convertir al Helicoide en un digno monumento funerario, destinado a los héroes nacionales que deben partir del Panteón pero que no pueden reposar junto al común de los mortales en el Cementerio General del Sur, siendo ese el mejor uso a bajo costo que, según los proponentes, podría dársele.

Y, finalmente, en 1985 se vuelve a proclamar por la prensa que “por primera vez en los últimos 27 años El Helicoide tiene un destino cierto y definido”. Mindur (Ministerio del Desarrollo Urbano) en una clara demostración de falta de planificación, puso en servicio sus primeras instalaciones rescatadas, destinándolas a ser la sede de la sección de motorizados de la Disip y, también, apresuraba “los trámites para dar cabida allí a dependencias de la Marina, Universidad Nacional Abierta, Cámara Agrícola, Bandesir, y algunas instituciones sin fines de lucro (…) Además tendrá albergue la Biblioteca del Ministerio de la Defensa (…) Mindur adelanta conversaciones con Fundarte con el objeto de entregarle la cúpula del Helicoide a fin de que administre y organice allí eventos artísticos y culturales para el público en general”. Lo único cierto es que el 10 de septiembre de 1986, El Helicoide es adjudicado por 15 años a la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención DISIP (SEBIN desde 2010).

7. Los arquitectos Julio Coll y Jorge Castillo (izquierda) y el equipo que participó en el proyecto dentro del Taller JC-JC (derecha).
8. Consideraciones iniciales tomadas en cuenta para la conceptualización del proyecto.

En tales condiciones surgirá la que quizás sea la propuesta que logró contar con un planteamiento realmente sólido en cuanto al origen, desarrollo y destino final del Helicoide y la que más lejos llegó en cuanto a su cristalización: su conversión en el Centro Ambiental de Venezuela, sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (MARNR).

Estrenándose la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez, que debía transcurrir entre 1989 y 1994, el ingeniero Enrique Colmenares Finol, designado como Ministro del Ambiente, recibe la orden de desalojar el edificio Camejo del Centro Simón Bolívar donde funcionaba la mitad de la entidad (incluida la Dirección de Cartografía Nacional), ya que se requería el inmueble para completar el Palacio de Justicia. Es en ese momento que el propio presidente Pérez propone ubicar Cartografía Nacional en El Helicoide lo cual permitirá a Colmenares Finol percatarse de que en el edificio podría funcionar no sólo Cartografía sino todo el Ministerio.

La posibilidad de pensar la obra en función de albergar el que en su momento fue un organismo como el MARNR, pionero en América Latina, que en 1977 (durante el primer gobierno de Pérez y con Arnoldo José Gabaldón a la cabeza), fue creado a partir de la fusión de la Dirección General de Recursos Hidráulicos del MOP y la Dirección General de Recursos Naturales del Ministerio de Agricultura y Cría, para “garantizar una mejor calidad de vida, mediante la gestión ambiental transversal, rectora, ejecutora y normativa, del uso y conservación de los recursos naturales promoviendo la participación de la sociedad para lograr el desarrollo sostenible”, va tomando cuerpo.

Por otra coincidencia, el ministro entra en contacto con los arquitectos Julio Coll y Jorge Castillo (egresados de la UCV en 1960 y 1959, respectivamente), quienes proyectaban para el ente gubernamental la remodelación de la Torre Sur del Centro Simón Bolívar y, al pedírseles su opinión, entregan en 15 días un informe evaluativo que planteaba la absoluta posibilidad de ubicar el MARNR en El Helicoide. La idea de considerar el proyecto como el Centro Ambiental de Venezuela y ofrecerle al “gigante dormido” la oportunidad de convertirse en punto de partida de lo que podía ser la recuperación ambiental de Caracas, muy pronto empezó a transformarse en un proyecto ambicioso que contempló un plan de renovación urbana y saneamiento que incluía todo el entorno incorporando al Jardín Botánico, previendo, además, las mejores condiciones laborales para los 12.000 funcionarios que integraban las Direcciones Generales Sectoriales de Servicios Autónomos de Geografía y Cartografía Nacional, Investigación, Conservación de Suelos, Aguas y Vegetación, Agencia de la Cuenca del Rio Tuy, la Administración y Servicios Pro-Fauna, así como el Despacho del Ministro y sus dependencias auxiliares.

9. Plan de inversiones para la remodelación y acondicionamiento del Helicoide, del cual se llegó a ejecutar más de las tres cuartas partes.

Jorge Castillo, en entrevista aparecida dentro de la publicación “El Helicoide. Renovación Urbana, Nuevo Símbolo para Caracas. Centro Ambiental de Venezuela. Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables”, editada en 1993, cuando los avances de la obra eran importantes y todo apuntaba a su exitosa finalización, expresó cómo en 1990, “sin tardanzas empezaron los planes de acción. Había que distribuir esa cantidad de oficinas en disposiciones espaciales lógicas, por vínculos y relaciones, de acuerdo al abultado organigrama del Ministerio. De seguido, el Plan Maestro 1991, 1992 y finalmente el Plan 1993. En total 85.000 m2 existentes, luego de agregarle 27.000 m2 en mezzaninas para llegar al metraje requerido”, para concluir: “en la actualidad el proyecto es prácticamente irreversible, porque ya estamos construyendo”. Para aquel momento solo quedaba por realizar el Plan Maestro 1994, que contemplaba el diseño y construcción de obras anexas, llegando con ello el Centro Ambiental de Venezuela a completar en total 139.000 m2 de construcción.

10. Criterios generales propuestos para el proyecto paisajístico y de condicionamiento ambiental interno.
11. Criterios generales propuestos para el proyecto de señalización.

Teniendo como premisa fundamental la calidad ambiental en todas y cada una de las decisiones que se fueron tomando, el proyecto de arquitectura incluyó como parte muy importante la correspondiente al tratamiento paisajístico (a cargo de Eduardo Robles Piquer y Pedro Vallone), sobre el que empezó a descansar el cambio de lectura exterior (inspirada en la imagen arquetípica de los jardines escalonados y colgantes de Babilonia) de un edificio que siempre fue visto como una mole de concreto de la que poco sabía sobre su destino el ciudadano común, gracias a la integración de la vegetación a la vialidad interna del complejo.

También se tuvo especial cuidado en toda la señalización (proyecto del diseñador Iván Castillo) que debía enfrentar el reto de orientar de manera fácil al usuario y al visitante dentro de una estructura extendida poco profunda que no facilitaba el reconocimiento espacial desde su interior.

Coll y Castillo, arquitectos proyectistas y cabezas visibles del Taller JC-JC, conformaron un equipo con 60 profesionales interdisciplinarios y técnicos, bajo la coordinación de proyectos de Alexandra Englert y la asesoría de Jorge Romero Gutiérrez.

12. Estado de avance que presentaban las obras para el momento de su interrupción.

Como parte de la mala fortuna que a través del tiempo ha acompañado a El Helicoide, el plan a cuatro años presentado por Coll y Castillo para llevar adelante  las obras de remodelación y acondicionamiento del edificio y sus alrededores, a concluirse en 1994, se topó con las accidentadas condiciones políticas que atravesó el segundo período presidencial de Carlos Andrés Pérez (dos golpes militares en 1992 y separación del cargo tras su enjuiciamiento en mayo de 1993), lo cual, pese al empeño que quienes continuaron la gestión de Colmenares Finol después de junio de 1993, se convirtió en una carga muy dura de sobrellevar, quedando muchas de las obras concluidas pero sin que ninguna mudanza se hiciera efectiva, ni siquiera la de Cartografía Nacional, que aún hoy se encuentra en los espacios cuya solicitud de desocupación dio origen hace más de 30 años a todo el proyecto. Valga añadir como otro inconveniente no menor la permanente reticencia de los funcionarios de MARNR a cambiar sus condiciones de trabajo originales por otras dentro de una zona de la ciudad que no contaba con las mejores conexiones ni de transporte ni de seguridad.

Tras las elecciones de finales de 1993 ganadas por Rafael Caldera en medio de una importante crisis política y financiera, el proyecto se engavetó y lo realizado fue aprovechado en la medida de los posible por los sucesivos ocupantes del edificio, mostrando hoy niveles muy altos de descuido y falta de mantenimiento.

La sugerente frase pronunciada por Colmenares Finol que rezaba: “Por los alrededores del Helicoide empezó el deterioro urbano ambiental de Caracas, y por ahí debe empezar su recuperación” quedó como otro sueño que acompañará al “elefante blanco” en su desdichada historia.

13. Portada de la publicación “El Helicoide. Renovación Urbana, Nuevo Símbolo para Caracas. Centro Ambiental de Venezuela. Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables”, editada en 1993

Nota

Esta reseña sólo ha sido posible elaborarla gracias a la consulta hecha a la completa publicación “El Helicoide. Renovación Urbana, Nuevo Símbolo para Caracas. Centro Ambiental de Venezuela. Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables”, editada en 1993 bajo la coordinación general y diseño del diseñador gráfico Iván Castillo y un amplio equipo de colaboradores, e impresa por Jaspe Editores.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13. El Helicoide. Renovación Urbana, Nuevo Símbolo para Caracas. Centro Ambiental de Venezuela. Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, Iván Castillo (coord.), 1993.

2 y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. https://twitter.com/GFdeVenezuela/status/1421573440604147717

5. Oscar Tenreiro, Todo llega al mar, 2020

6. Revista ARKETIPOS, nº1, 1984.

¿SABÍA USTED…

…que en 1956 es cuando se le da el nombre a la avenida José Antonio Páez de El Paraíso?

1. La avenida Páez de El Paraíso en los años 50 del siglo XX.

Lo que hoy conocemos como la avenida José Antonio Páez, principal arteria vial de la parroquia El Paraíso, Caracas, que se despliega entre el sector Los Flores de Puente Hierro y la redoma de La India (cruce con la avenida O’Higgins), es un excelente ejemplo de ruta urbana que se fue conformando en la medida que el desarrollo de la zona por la que transcurre se fue dando.

El origen del primer tramo que se conoció como “Avenida del Paraíso” está estrechamente relacionado, por un lado, con la inauguración en 1875 por parte de Antonio Guzmán Blanco del “Puente de Hierro” (construido por Luciano Urdaneta) y, por el otro, con la decisión de comenzar a urbanizar las tierras que conformaban la antigua hacienda El Paraíso en 1891 (lo que se conoció como “Ciudad Nueva”), por parte de la empresa Tranvía de Caracas (en manos de Félix Rivas), para lo cual fue clave la construcción aquel año de otro puente (“El Paraíso”) que permitió cruzar de nuevo el Guaire para conectar la avenida principal de la que fuera la primera expansión residencial de Caracas hacia el sur del valle, con el casco central a través de la prolongación de la avenida Sur 12 de la parroquia San Juan.

2. Detalles de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 (izquierda) y 1906 (derecha) en los que se puede observar el nacimiento del primer tramo de lo que será la avenida José Antonio Páez.
3. Puente de Hierro (izquierda) y Puente El Paraíso (derecha) a comienzos del siglo XX.
4. Edificio para la Exposición Industrial y Agrícola de Venezuela (Juan Hurtado Manrique, 1895), entregado en 1902 a las Hermanas de San José de Tarbes.

Así, la “Avenida del Paraíso” permitía inicialmente el tránsito de carruajes tirados por caballos desde Puente Hierro hasta el sector sur del trazado inicial de la “Ciudad Nueva”, donde se ubicó un espacio urbano (bautizado en 1905 como Plaza República hoy Plaza Páez) y poco más allá en 1895 la edificación que albergaría la Exposición Industrial y Agrícola de Venezuela construida según proyecto de Juan Hurtado Manrique, obra ecléctica de corte neoclásico, entregada en 1902 a las Hermanas de San José de Tarbes.

Con la decisión tomada por Cipriano Castro de trasladarse en 1903 a Villa Zoila (construida a finales del año 1900 por el doctor Julio Torres Cárdenas), la “Avenida del Paraíso” pasaría a denominarse “Avenida Castro” pudiéndose acceder desde ella a la casa presidencial y a ella desde el centro (avenida Sur) por el Puente Restaurador, inaugurado el 11 de junio de 1905. De esta primera etapa de la avenida se tiene claro registro a través de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 y 1906.

5. Izquierda: detalle del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929. Derecha: detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934. En ambos aparece la huella del Hipódromo y se nota el crecimiento de la avenida hasta llegar a cruzarse con la avenida La Paz.
6. 1911. Monumento a la Batalla de Carabobo -La India de El Paraíso- (izquierda); y 1921. Estatua de George Washington (derecha) ubicadas ambas en el mismo emplazamiento: cruce de la avenida de La Vega y 19 de diciembre.
7. Plaza de la República (hoy Plaza Páez).

La inauguración en 1908 del Hipódromo de El Paraíso permitirá prolongar el trazado de la arteria que hoy nos ocupa desde la Plaza de la República hasta sus puertas. Luego, con motivo de la celebración en 1911 de los 90 años de la Batalla de Carabobo y 100 de la Independencia, se erigirá sobre el eje vial que se daba en llamar “Avenida de La Vega” (sector El Pinar), en el cruce con la 19 de diciembre (abierta en 1910, luego 9 de diciembre y hoy en día Washington) proveniente de la Carretera Occidental que conducía a Antímano (luego Av. San Martín), sector El Empedrado, el correspondiente monumento conmemorativo conocido como La India de El Paraíso, obra del escultor venezolano Eloy Palacios, develada el 21 de agosto.

Será diez años más tarde, al cumplirse el centenario de la batalla que selló la independencia venezolana, cuando La India será trasladada, también sobre la vía, a un costado del Hipódromo presidiendo un espacio conformado por dos plazas gemelas. Es en ese momento (1921) que nos encontramos con que el trecho que va desde el monumento a la Plaza de la República se denominará como “Avenida Carabobo” y, además, con que el espacio dejado por la escultura de Palacios sería ocupado el 19 de abril por la de George Washington, proveniente de su primer emplazamiento desde 1883 en el centro de Caracas entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional.

Lo acontecido en 1921 permitió extender hasta el pueblo de La Vega la incipiente vía que ya así se denominaba, intersecándose en 1933 con la recientemente abierta avenida La Paz (hoy O’Higgins), que empalmaba gracias al Puente Bolívar (o de Los Leones) con la Carretera Occidental (hoy prolongación de la avenida San Martín), lo cual marcaría un nodo importante donde iría a parar en 1966 La India en su segundo traslado dentro de la zona.

8. Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (izquierda) y Liceo Caracas (derecha).
9. Quintas Aéreas vistas desde la avenida Páez.

Con frente hacia la vía la vía o muy próximos a ella se construirán paulatinamente: el Club Paraíso (1924, Ricardo Razetti), la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1931), el Estadio Nacional (1936), el Liceo Caracas (1937, Cipriano Domínguez, sede del Instituto Pedagógico Nacional desde 1938), el Zoológico El Pinar (1945), el Colegio de Abogados (1945, Camilo Arcaya) o las Quintas Aéreas (1958, Natalio Yunis).

10. Plano Shell de San Martín-El Paraíso (1954).
11. Avenida Páez a la altura del Hipódromo (c.1959). Al fondo se puede observar el Monumento a Carabobo (La India).

Sólo será en 1956 que la avenida pasará a denominarse José Antonio Páez conformada, en resumen, por la sumatoria de la original Avenida de El Paraíso (que ya era denominada como Páez), la Carabobo y la de La Vega, habiendo ya demostrado su capacidad para entrelazar a su paso las zonas de: Los Flores de Puente Hierro (donde se ubicó desde finales de la década de 1950 la Cárcel de La Planta), Los Laureles, Parque Naciones Unidas, La Montaña, Washington, El Pinar, Las Fuentes, Deyber, Loira y La Paz.

12. Fotos recientes de la avenida Páez. En la de abajo, al fondo se observa el Monumento a Carabobo (La India) en su emplazamiento actual.

Insertada entre las parroquias La Vega, San Juan y Santa Teresa, la avenida Páez tendrá la oportunidad de corroborar desde 1995 el hecho indiscutible de ser el corazón de la Parroquia El Paraíso, la cual sería creada ese año como parte del Municipio Libertador. Pese a contar con lugares de valor histórico, usos que tienen escala metropolitana y edificaciones de valor arquitectónico, el tránsito hoy en día por la arteria denota como pocas en la ciudad los nefastos efectos de la aplicación inadecuada de las ordenanzas municipales, un creciente deterioro y la imposibilidad de ser leída como un espacio urbano unitario, herencia, sin duda, de la manera como terminó conformándose a través del tiempo. La frondosa vegetación que la acompaña puede considerase, sin embargo, como uno de los valores que posee.

Apunte complementario

13. 1936. Detalle del Plano de Caracas Monumental de Ramón Sosa. A la izquierda, avenida 19 de diciembre con las estatuas del Gran Mariscal de Ayacucho (arriba) y George Washington (abajo). A la derecha Monumento a Carabobo (La India) a un lado del Hipódromo.

Como demostración de los avatares sufridos por la toponimia de la ciudad, de la cual hemos mostrado solo una parte en esta nota sobre la avenida José Antonio Páez, valdría la pena añadir que el 19 de diciembre (nombre de la avenida y el puente inaugurados en 1910 que unieron lo que en aquel entonces eran la Carretera Occidental y la Avenida de La Vega), fue el día en que Juan Vicente Gómez tomó el poder en 1908 en detrimento de su compadre Cipriano Castro, el cual sólo dejará al morir 27 años más tarde. Una vez fallecido Gómez en 1935, avenida y puente pasarán a denominarse 9 de diciembre en conmemoración a la fecha de la Batalla de Ayacucho (1824), que a su vez coincide con la del nacimiento de María de la Concepción Palacios y Blanco (1758), madre del Libertador.

14. 19 de abril de 1921. Reubicación de la estatua de George Washington (procedente del centro de Caracas) en el cruce de la avenida 19 de diciembre y la Avenida de La Vega. La escultura de Washington ocupó el espacio dejado ese mismo año por el Monumento a la Batalla de Carabobo (La India), cuando fue trasladado a las inmediaciones del Hipódromo. Años más tarde la obra del prócer estadounidense pasaría a presidir la plaza que se construiría en su honor a escasos metros sobre la avenida Páez, donde aún permanece.
15. 1924. Estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho ubicada en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín. La fotografía está tomada hacia el oeste justamente desde esta última avenida.

Gómez, sin embargo, en 1924 ya había ubicado con motivo del centenario de la gesta, en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín (que continuaba desde ese punto hacia el oeste como Carretera Occidental, según se desprende del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929), una imponente estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho encargada al escultor venezolano Lorenzo González en 1922 (hoy colocada en la Plaza Sucre de Catia), lo cual simplificaría el cambio de nombre de la primera.

Más adelante (desconocemos cuándo, pero presumimos que después de 1958), la avenida 9 de diciembre pasó a llamarse Washington, quedando con ese apelativo únicamente el puente reconstruido que permite salvar el río Guaire y la autopista.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/310889180524984358/

2. http://guiaccs.com/en/planos/razettis-city/ y http://guiaccs.com/en/planos/search-paradise-el-paraiso/

3. http://mariafsigillo.blogspot.com/2020/05/puente-hierro-es-imborrable-en-la.html y https://www.pinterest.com/pin/453667362449827251/

4, 8 y 9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

6. El Cojo Ilustrado, N° 474, 15 septiembre de 1911 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

7. https://www.pinterest.com/pin/453667362446218446/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

11. https://www.pinterest.com/pin/453667362449573672/

12. https://www.pinterest.com/pin/290200769722649325/, https://www.flickr.com/photos/erol70/10830109045/ y https://www.pinterest.com/pin/309129961903631773/

13. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/ (elaboración Fundación Arquitectura y Ciudad)

14. https://twitter.com/elarchivove/status/1358422766559592455

15. https://www.facebook.com/caracasretro/photos/a.433176767210/476012972210/?type=3