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¿SABÍA USTED…

…que en 1905 se inaugura la Plaza República (hoy Plaza Páez) y en 1911 se concluye la construcción de la Plaza 19 de abril de 1810 (hoy conocida como Plaza Madariaga), ambas ubicadas en El Paraíso, Caracas?

1. Planta de ubicación de las plazas Páez y Madariaga en El Paraíso

La primera expansión de Caracas hacia el suroeste iniciada a finales del siglo XIX se verá impulsada de manera definitiva por el terremoto acaecido en 1900 y por la decisión de Cipriano Castro, a raíz del evento, de fijar su residencia en Villa Zoila al sur del rio Guaire que, como se sabe, fue construida en 1902 por su anterior propietario Julio Torres Cárdenas, adquirida por Castro en 1904 y remodelada por Alejandro Chataing en 1905.

2. Izquierda: Casa de la hacienda «Paraíso» (antigua hacienda Echezuría) a finales del siglo XIX (1881). Derecha: La avenida principal de El Paraíso a comienzos del siglo XX (1904)

Dicha expansión se produciría sobre los terrenos ocupados por la hacienda “Paraíso” (antigua hacienda Echezuría), propiedad desde 1881 del Sr. Carlos Díaz por la venta que le hicieran las cuatro herederas de Juan Vicente Echezuría (su propietario original desde 1830) y definitivamente adquiridos en 1890 por el Sr. Julio Toro (representante de la Compañía Anónima Tranvía de Caracas) al Sr. José María Reyes.

Así, como complemento relacionado al tema, encontramos en la página https://jazoera.blogspot.com lo siguiente: «En contrato establecido en 1891 entre la administración del presidente Raimundo Andueza Palacios y la empresa Tranvía de Caracas, en manos de Félix Rivas, se ofrece la prestación del servicio de transporte, que articularía el centro de la ciudad capital con el centro poblado de Antímano. Entre las condiciones fijadas en la celebración del contrato, consta el levantamiento de una urbanización en los espacios de la hacienda Paraíso, con el nombre de ‘Ciudad Nueva’, la cual contaría con los servicios de luz eléctrica, agua, cloacas y de corte recreativos como las plazas. Esta primera intención de urbanizar sobre los espacios de la vieja hacienda, se inician el 24 de agosto de 1891.»

Ya para septiembre de ese año de 1891 se inauguraba la Avenida Principal. “La arteria vial se iniciaba en el Puente El Paraíso y remataba frente a la casa de la hacienda. Las obras se detienen a causa de la Revolución Legalista, dejando paralizados los trabajos de urbanización por espacio de 4 años”.

3. Plano de Caracas, Ricardo Razetti, 1906 y detalle mostrando el trazado de El Paraíso para la fecha donde en la parte inferior ya se puede reconcer la ubicación de la plaza República (hoy plaza Páez)

Bueno sería señalar, también, que reiniciados los trabajos de urbanización en 1895 con motivo del Centenario de Antonio José de Sucre, el gobierno había organizado la Exposición Agrícola e Industrial de Venezuela para la cual el Club Agrícola construyó, según proyecto de Juan Hurtado Manrique, una edificación ecléctica de corte neoclásico que posteriormente sería ocupada desde 1902 por el Colegio San José de Tarbes.

Por tanto, la conectividad con el centro de la ciudad sería el detonante definitivo para que aquellos terrenos fuesen los seleccionados por la burguesía caraqueña después del terremoto para instalarse siguiendo el modelo de ciudad jardín, lo cual tendrá a la “quinta” o “vivienda unifamiliar aislada” como gran protagonista, dándose así inicio a un proceso que signará para siempre el crecimiento de la capital. Ya anteriormente el mismo grupo social había elegido la zona como lugar de esparcimiento tras la búsqueda de espacios para una recreación y diversión saludable, por lo que se puede decir que de finales de siglo XIX, el sur de Caracas se fue consolidando paulatinamente en el imaginario de la élite caraqueña como zona propicia del modernismo urbano.

Iván González Viso y Federico Vegas en “Historia de Caracas a través de sus planos” (Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015), expresarán al analizar el plano de Ricardo Razetti de 1906 lo siguiente: “Lo más deseable ya no será el estar cerca de la plaza Bolívar, ahora la meta consistirá en separarse de la trama urbana continua, aislarse del vecino y de la calle mediante jardines. Si antes la vivienda con su patio era un microcosmos de la ciudad y su plaza, ahora la quinta representa un anhelo de campo y una negación de lo urbano; con la pretensión evidente, casi agresiva, de jamás ser ciudad. La variedad estilística de estas casas de El Paraíso celebra esta condición de diversidad y autonomía y la convierte en una nueva atracción, al punto de que el principal listado del plano es el de las grandes casas que han sido construidas en seis años, presentadas con el apellido de sus dueños: Zuloaga, Erazo (sic), Torres Cárdenas, Boulton y otras treinta familias”.

Ya en ese plano de 1906 se logra detectar en el cruce entre la Avenida Principal de El Paraíso y la Avenida Castro  (que comunicaba con el Rincón del Valle y con los puentes Sucre y de Hierro, primeros en conectar el centro de Caracas con el sur), una plaza que ya se había construido en 1905 con el nombre de Plaza República.

4. Arriba: Postal de cerca de 1905 cuando en la entonces denomnada Plaza República se erige la estatua de José Antonio Páez. Centro: Cuadro “¡Vuelvan caras!” (1882) de Arturo Michelena. Abajo izquierda: boceto de Andrés Pérez Mujica de 1903 que presentó junto a una maqueta al concurso anual de la Academia de Bellas Artes de Caracas dedicado al monumento a Páez. Abajo derecha: escultura de Pérez Mujica fundida en Paría y colocada en el espacio en 1905.

Trazada mediante un diseño más propio del siglo XIX con caminerías en diagonal formando una cruz (similar al de la Plaza Bolívar), en el centro del espacio urbano se colocaría la estatua ecuestre del general José Antonio Páez, de quien posteriormente asumirá su nombre definitivo. De la nota sobre la Plaza Páez que aparece en Caracas del valle al mar…, rescatamos: “En los años 50, el sentido de la plaza fue modificado con nuevos pavimentos integrados con la vegetación y con un espejo de agua. La plaza posee una densa población de jabillos y samanes que generan un túnel vegetal de especímenes centenarios que se extiende desde Puente Hierro hasta La India (parroquia La Vega), otorgándole identidad al paisaje urbano de la zona”.

La estatua ecuestre de Páez que preside el espacio, inaugurada por el Presidente Cipriano Castro el 23 de mayo de 1905 con discurso de orden de Don Eduardo Blanco, para la época Ministro de Instrucción, cuenta con una interesante historia. Al ser develada y durante muchos años se creyó que la obra pertenecía a Eloy Palacios, quien posteriormente realizaría el “Monumento a Carabobo” mejor conocido como la India de El Paraíso, inaugurada en 1911, que se ubicaría frente al Hipódromo. Pero lo cierto es que la escultura del primer presidente de Venezuela a caballo fue diseñada y realizada por el artista valenciano Andrés Pérez Mujica (1873-1920), discípulo de Arturo Michelena, cuyos bocetos para el cuadro “¡Vuelvan caras!” (1882) inspiraron a Pérez Mujica a la hora de presentarse en 1903 al concurso anual de la Academia de Bellas Artes de Caracas enviando una maqueta para el monumento de Páez. Ello le valió la obtención en 1904 de una beca de estudios a Europa donde viajó con Palacios quien lo asesoró en lo relacionado a la fundición en bronce del monumento y le hizo algunas sugerencias con relación a las proporciones de la estatua. De allí seguramente se produjo la confusión que derivó en que apareciese Eloy Palacios firmando el monumento lo que causó la indignación de Pérez Mujica y la indiferencia del gobierno. No será sino hasta 1964 cuando se reconozca su autoría gracias a las diligencias del entonces Cronista de la Ciudad, Enrique Bernardo Núñez.

Con el tiempo, el proceso de deterioro de la plaza Páez fue en aumento al punto de ser hurtados algunos elementos de la escultura como la lanza, la espada, los estribos y las riendas. Los trabajos de recuperación del espacio realizados en 2006, sirvieron para completar los elementos faltantes a la estatua, la replantación de las áreas verdes y reparación de las bombas de agua de las fuentes, iniciándose desde entonces, de nuevo, otro ciclo de desgaste que hoy ya puede ser apreciado.

5. Plano de Caracas, Ricardo Razetti, 1929 y detalle mostrando el trazado de El Paraíso para la fecha donde en la parte inferior ya se puede reconcer la ubicación de las plaza República (hoy plaza Páez) y 19 de abril de 1810 (hoy Madariaga).

Contigua a la Plaza Páez hacia el este, lo que hace que se perciba como un mismo espacio urbano, se concluye la construcción en 1911, en momentos en que Juan Vicente Gómez ya detenta el poder, de la Plaza 19 de Abril de 1810, actualmente conocida como Plaza Madariaga, en honor al clérigo, tribuno y prócer nacido en Chile José Cortés de Madariaga (1766-1826). Su forma triangular se origina como resultado de haber ocupado todo el terreno restante hasta tener como límite al este el final de la Avenida Castro y el inicio de la Carabobo (hoy avenida Páez). La localización y trazado de ambas plazas ya se puede apreciar con fidelidad en el plano de Razetti de 1929.

La Plaza 19 de abril de 1810 debe enmarcarse dentro de los actos que acompañaron la conmemoración del Primer Centenario de la Declaración de la Independencia, que arrojaron la construcción de una serie de monumentos y obras públicas entre las que vale la pena destacar: el ya mencionado “Monumento a Carabobo” de Eloy Palacios (1911); el Proyecto de Palacio para la Exposición en el primer Centenario de la Independencia de Rafael Seijas Cook (1909); la remodelación del Panteón Nacional a cargo de Alejandro Chataing (1910); la adquisición y recuperación de la casa natal del Libertador (1912-1921); el edificio para Operaciones Quirúrgicas que se integró al conjunto del Hospital Vargas de Manuel Felipe Herrera Tovar (1909-1911); el edificio de Correos y Telégrafos Nacionales de Luis Briceño Arismendi (1910-1911); la Biblioteca Nacional de Alejandro Chataing (1910-1911); y el edificio del Registro Público y Archivo Principal de la Sala Técnica del MOP a cargo de Manuel Felipe Herrera Tovar (1910-1911). Además, en 1911 apareció el nº 1 de la Revista Técnica del Ministerio de Obras Públicas, publicación mensual donde quedaron plasmadas muchas de las obras mencionadas.

6. Arriba: Diversas tomas del “Monumento a Francisco Salias y José Cortés de Madariaga” obra del escultor italiano Emilio Gariboldi, develada en 1911. Abajo izquierda: postal que muestra la escultura en bronce del “Monumento a la Victoria”, o Ángel de El Paraíso (1910) ubicada en el extremo norte de la plaza Madariaga. Abajo derecha: la plaza Madariaga en los años 1960.
7. La plaza Madariaga en la actualidad.

Volviendo a la plaza que ahora nos ocupa sobresale allí la obra del escultor italiano Emilio Gariboldi, “Monumento a Francisco Salias y José Cortés de Madariaga” develada en 1911. El año anterior, en el marco del Primer Centenario, la Gobernación del Distrito Federal había promovido dos concursos para la ejecución de los monumentos conmemorativos del 19 de abril de 1810, los cuales fueron ganados por Gariboldi. El primero fue la lápida en mármol colocada en la fachada de la Catedral de Caracas. El segundo fue justamente el realizado en bronce y mármol colocado en la nueva plaza construida en El Paraíso. Gariboldi, quien se trasladó a Venezuela hacia 1889, tiene una amplia obra conocida de tipo conmemorativo y funerario. Su biografía puede ser consultada en http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/Gariboldi,_Emilio.

También en la Plaza Madariaga se encuentra una pieza de mármol anónima (Narciso) hoy en día totalmente mutilada, situada dentro de un espejo de agua; y al noroeste frente a la Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana -GNB- (antigua quinta Las Acacias realizada por Alejandro Chataing para la familia Boulton entre 1905 y 1912), la escultura en bronce del “Monumento a la Victoria”, o Ángel de El Paraíso, erigido también para las fiestas del Centenario en 1910 justamente en la puerta oriental de la urbanización.

La Madariaga, que tiene un área de 10.410 metros cuadrados y está bordeada por la mencionada Comandancia, una sede de la Universidad Santa María y el Centro Comercial Páez, ha sido por años lugar de esparcimiento en virtud de la gran variedad de árboles que la sombrean. También fue objeto de una remodelación en 2014 que buscaba preservar las áreas verdes, recuperar sus tres espejos de agua, incorporar aparatos para la ejercitación física y juegos infantiles e incluyó la resiembra de más 5.000 especies ornamentales. En la actualidad los trabajos realizados ya ofrecen un marcado desgaste debido al mal uso de los usuarios y descuido de los entes encargados de su mantenimiento, más allá de que los vecinos detectan «un cierto nivel de seguridad» que proporciona la proximidad de las instalaciones de la GNB.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. http://guiaccs.com/obras/plaza-paez/

2. https://twitter.com/gfdevenezuela/status/1260322854358388744?lang=bn

3. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

4. https://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_P%C3%A9rez_Mujica; http://lecturas-yantares-placeres.blogspot.com/2012/09/el-dia-que-la-estatua-de-paez-hablo.html; http://estatuasdecaracas.blogspot.com/2011/02/

5. http://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. http://guiaccs.com/obras/plaza-madariaga/

¿SABÍA USTED…

…que en 1967 se concluye la construcción en Chuao, Caracas, del edificio “Alcaraván”?

1. El Alcaraván visto desde la la Av. Principal de El Cafetal. Años 1960

Con el Alcaraván, proyectado en 1965, la firma DGR (Edmundo Díquez, Oscar González y Luis Rivas) lleva a cabo una muy interesante exploración relacionada con la posibilidad de desarrollar apartamentos en propiedad horizontal que, en la medida de lo posible, tuvieran todas las comodidades de una quinta y por ende estuviesen destinados a una clase con un determinado poder adquisitivo.

También forma parte de un momento (los mediados años 60 del siglo XX) en el que empiezan a destacar una serie de jóvenes arquitectos venezolanos, recién egresados de la Escuela de Arquitectura de la UCV, que son catalogados por Juan Pedro Posani como integrantes de lo que denominó como el “eclecticismo criollo” primero y el “eclecticismo como sistema” después, donde, dejando de lado muchas veces el reconocimiento de la enorme calidad que como diseñadores poseían, se empeña en buscar semejanzas en cuanto a la manera como replican a maestros de la arquitectura internacional.

Sin embargo, Posani en Caracas a través de su arquitectura (1969) al referirse al Alcaraván y sus arquitectos señalará lo siguiente: “Las referencias a los modismos de Louis Kahn son elaboradas con coherencia y sin dejar que se conviertan en elementos autónomos en el plano estético en esta obra de notable integridad formal y de alta calidad de diseño. (…) Si todavía fuese lícito hablar de ‘estilo’ en los términos acostumbrados de la vieja crítica formal, la obra de estos arquitectos podría ser un perfecto ejemplo de aplicación. En efecto, en ella se manifiesta la concepción más acabada de la forma entendida como supremo valor de realización de la eficiencia funcional del diseño.”

De esta manera, DGR en el Alcaraván estarían siguiéndole los pasos a Louis Kahn pero a la vez abriéndose camino propio por la manera como trabajan la volumetría a favor de contar con ángulos visuales en los que predomina lo cerrado y otros en los que se impone lo abierto y en todos una lectura que tiende a la verticalidad; enfrentan el diseño funcional de la planta donde cada elemento busca tener identidad formal propia; resuelven sin sobresaltos la articulación entre las piezas que lo constituyen; y manejan con maestría el tratamiento de los llenos y vacíos a favor de una confortable y fluida calidad espacial. Como dirá Mariano Goldberg en Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. CARACAS. Parte 1 (1980) “independientemente de sus cualidades formales, el perímetro (del edificio) surge como consecuencia de la función y de la orientación de los ambientes. Los frecuentes entrantes y cambios de volumetría resultan en una ventaja desde el punto de vista de protección climática; no así por la retención de los molestos ruidos procedentes desde la avenida.”

2. Edmundo Díquez y Oscar González. Izquierda: Perspectiva de la propuesta ganadora de concurso nacional para el pabellón que representaría a Venezuela en la Feria Mundial de Nueva York inicialmente pautada para 1962. Derecha: Foto del pabellón construido producto de la segunda propuesta realizada para la Feria, abierta finalmente entre 1964-65

Dentro de la trayectoria de DGR el Alcaraván se podría considerar como una obra temprana. Díquez, graduado en la promoción 8 de 1958 y González egresado de la 9ª en 1959 (Rivas, graduado en la promoción 10 de 1960, aún no se había integrado al equipo), obtienen su primer reconocimiento importante al ganar en buena lid, enfrentando a un relevante grupo de arquitectos con mayor experiencia, el primer concurso nacional convocado en democracia por la Sociedad Venezolana de Arquitectos y el Ministerio de Obras Públicas, destinado a seleccionar el pabellón que representaría a Venezuela en la Feria Mundial de Nueva York inicialmente pautada para 1962 y realizada finalmente entre 1964-65. En aquella ocasión tuvieron que diseñar por razones de costos un segundo proyecto diferente al que resultó ganador del concurso, trabajo que, sin embargo, fue reconocido por el American Institute of Architecture (AIA) de los EEUU con una Mención Honorífica.

3. Cinco obras realizadas por DGR (Díquez, González y Rivas). Arriba izquierda: Monumento conmemorativo del Sesquicentenario de la Batalla de Boyacá (1971). Arriba derecha: edificio General de Seguros (1974). Centro izquierda: edificio Atrium (1991). Centro derecha: ampliación del hotel Caracas Hilton (1984). Abajo: Sede Latinoamericana de Procter & Gamble (1998)

Después, como DGR, Díquez, González y Rivas realizarán una serie de trabajos que los posicionarán entre las mejores oficinas de arquitectura del país. Entre otros, se encuentran: el Monumento dedicado a conmemorar el Sesquicentenario de la Batalla de Boyacá, avenida Cota Mil, Caracas (1971); el edificio General de Seguros, Chuao, Caracas (1974); la ampliación del hotel Caracas Hilton, Plaza Morelos, Caracas (1984); el edificio Atrium, El Rosal, Caracas (1991); la Sede Latinoamericana de Procter & Gamble, La Trinidad, Caracas, (1998); y el Conjunto Residencial Caurimare Tepui, Caracas, (2001).

4. Edificio El Alcaraván. Arriba: planta de ubicación y planta tipo. Centro y abajo: diversas vistas desde el exterior

Ubicado en el cruce de la Av. Principal de El Cafetal con la Av. Principal de Santa Marta, el Alcaraván aprovecha al máximo su localización para convertirse en hito vertical y remate visual, cosa que también hace residencias Patricia de José Miguel Galia desde la acera de enfrente.

Tiene en la planta baja el hall de acceso, la sala de fiestas, la conserjería y los maleteros; 11 pisos tipo servidos por dos ascensores con dos apartamentos cada uno los cuales están dispuestos “en espejo”, separados por una junta de construcción. Cada apartamento tiene un vestíbulo, cocina, lavandero, comedor, sala, terraza, un estar íntimo y tres habitaciones, la principal con vestier y baño incorporado. Las dos habitaciones y las áreas sociales comparten el otro baño.

El edificio remata con un pent-house y otro nivel con la sala de máquinas de los ascensores y servicios. La fachada plegada ortogonalmente refuerza la percepción prismática del volumen, aumentando visualmente su altura y protegiendo las aberturas hacia el exterior de la insolación, sin reducir visuales ni ventilación.

El proyecto obtuvo el Premio en la categoría “Vivienda Multifamiliar” de la III Bienal de Arquitectura de 1967, año en el que al Banco Central de Venezuela de Tomás José Sanabria se le otorgó el Premio Nacional.

DGR construirán adyacente al Alcaraván un segundo edificio, el Papagayo, que debió ser modificado por exigencias de cálculo luego del terremoto de 1967, formando parte ambos de una trilogía que no se completó.

El Alcaraván fue seleccionado por los editores de Architectural Design entre las obras que se incluyeron como integrantes del artículo central de 26 páginas dedicado a “Venezuela” en el Volumen XXXIX de agosto 1969, trece años después que ocurriera otro tanto en febrero de 1956 (Volumen XXVI).

El editor invitado, Walter Bor, arquitecto y planificador urbano, en su presentación de los diferentes textos incluidos en 1969, citando a Manuel Corao, destaca “los tremendos cambios que se han dado en Venezuela durante los mencionados 13 años. No tan sólo una explosión demográfica, sino profundos cambios en lo político, económico y social. Destacando que en lo político Venezuela está entre la repúblicas más democráticas de América del Sur”.

Edmundo Díquez (1934-2021) fue reconocido con el Premio Nacional de Arquitectura el año 1997.

ACA

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1 y 2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

3. Colección Crono Arquitectura Venezuela; https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/07/21/torre-general-de-seguros/; Colección Fundación Arquitectura y Ciudad; http://guiaccs.com/obras/edificio-procter-gamble/

4. Architectural Design, nº 8, 1969; Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani, Caracas a través de su arquitectura, 1969; Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1982; https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-el-alcaravan/

¿SABÍA USTED…

… que en 1945 es inaugurada en Caracas la avenida Victoria?

1. Vista de la avenida Victoria (Presidente Medina) en fechas cercanas a su inauguración. En primer plano el edificio Sucre, Ing. Luis E. Oberto, 1952

Finalizada cuando Isaías Medina Angarita recorría el último año de su mandato antes del golpe que lo derrocó el 18 octubre de 1945, y en medio del desarrollo de una amplia gama de vías que empezaron a aparecer a lo largo y ancho de Caracas, la avenida Victoria se inaugura con el objetivo de enlazar dos puntos importantes ubicados al sur de la urbe: El Cementerio y la Ciudad Universitaria.

Simultáneamente realizada junto a la avenida Nueva Granada, arteria ésta que permitiría incorporar el tránsito proveniente del oeste de la ciudad y el país al centro, al conectarse posteriormente (1956) con la avenida Fuerzas Armadas a través de El Portachuelo, la avenida Victoria, así denominada a raíz del triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, aceleraría su construcción en momentos que la hacienda Ibarra sufrió su última división dando origen por un lado a la urbanización Las Acacias y por el otro a la propia Ciudad Universitaria.

2. Otra toma de la avenida Victoria (Presidente Medina) cercana a los años 1960

De poco más de un kilómetro de longitud la avenida se trata, según Henry Vicente en «El corredor urbano como patrimonio espacial moderno de Caracas: la Avenida Victoria», artículo aparecido en el nº 58 de la Revista CAV (2011), de un elemento clave en la ordenación y alteración de la ciudad que acompaña el salto hacia la modernización propio de aquellos años. Así, según Vicente, “… fue de los mejores exponentes de un urbanismo en el que la avenida sustituyó a la plaza como el espacio público por excelencia”.

El proyecto del corredor vial “preveía que tanto al principio como al final … se ubicaran importantes nodos: las plazas Victoria y Minerva. La plaza Victoria debido a la victoria aliada en la 2ª Guerra Mundial, y la plaza Minerva, diosa de la sabiduría, debido a la presencia de la Ciudad Universitaria, ‘Casa del Saber’. Cada plaza debía llevar esculturas alegóricas, sin embargo ninguna de las dos llegó a construirse”.

3. Diversas tomas realizadas en épocas diferentes que refuerzan la condición coral que presentan los edificios lo que contribuje a darle calidad al espacio urbano de la avenida Victoria (Presidente Medina)

El auge de la avenida se potencia a lo largo de los años 50 en los que se consolida la primera parte de su uniforme perfil urbano, uniformidad originada por la coincidencia en área de la mayoría de las parcelas y, por tanto, del porcentaje de construcción permitido en cada una. En dicho tramo ubicado próximo a lo que posteriormente sería el Paseo Los Ilustres, conformado por edificaciones de uso mixto (comercio y vivienda), aisladas pero alineadas, de 3 o 4 pisos lo que le otorga una agradable escala urbana, prevaleció una estilización bastante similar plagada de códigos decimonónicos provenientes de la zona meridional de Italia, salpicada de unos pocos casos que apuntaban a una modernidad más decidida. Su desarrollo posterior durante los 60 y 70 mantuvo los mismos usos pero varió significativamente el perfil urbano alcanzándose alturas de hasta de 14 pisos en las proximidades del cruce con la Nueva Granada.

La avenida fue diseñada con cuatro canales, amplias aceras y estacionamientos laterales que paliaban en parte la carencia de ellos que mostraban los edificios inicialmente levantados. Su construcción fue realizada por una gran mayoría de mano de obra extranjera, promovida por una política de inmigración puesta en práctica desde el gobierno, compuesta fundamentalmente por italianos, españoles y portugueses, con gran experiencia técnico constructiva. Serían integrantes de esas mismas colonias los que ocuparían la mayor parte de las edificaciones de la primera etapa cuyos apartamentos se ofrecían en alquiler lo cual, sumado a las características del comercio de carácter local que se ubicaba en las plantas bajas de los inmuebles, le otorgaron con el tiempo a la avenida una particular calidad ambiental que a pesar de todo prevalece hasta la actualidad.

4. Tres muestras diversas de la arquitectura que puebla la avenida Victoria (Presidente Medina)
5. Avenida Victoria (Prsidente Medina). Izquierda: edificio El Progreso, José Miguel Galia, 1964. Derecha: edificio El Trovador

Son de resaltar a lo largo del eje vial los siguientes edificios, señalados en el artículo de Vicente: “Romano (Ing. Benigno Mendoza, 1950), Sara (Ing. M. Salazar Domínguez, 1951), Estoril (Arq. Julián Navarro Gutiérrez, 1952), y Sucre (Ing. Luis E. Oberto, 1952). En los años ’60 se construyeron edificios de hasta ocho pisos, como El Progreso (Arq. José Miguel Galia, 1964), a partir de un proceso de unificación de parcelas”.

Con la construcción del Paseo Los Ilustres, la avenida se conecta definitivamente con la Universidad Central y mediante una trinchera realizada para pasar debajo de él con las urbanizaciones Valle Abajo y Los Chaguaramos.

En 1958 tras la caída de Pérez Jiménez se le cambió el nombre de avenida Victoria por el de avenida Presidente Medina pero los capitalinos nunca se acostumbraron y hasta ahora ha prevalecido el uso de su nombre original.

6. Imágenes recientes de la avenida Victoria (Presidente Medina)

Para finalizar, transcribimos la conclusión a la que llega Vicente en 2011: “… si bien en la actualidad la estructura urbana de la avenida Victoria presenta anomalías que atentan contra su coherencia espacial debido a la degradación general, dicha realidad adversa nos confronta con sus híbridas arquitecturas modernas, que son arquitecturas que permiten el reconocimiento y funcionamiento de comunidades, y que se convierten en hitos de ciudad, no por su magnitud sino por el significado que poseen. Por tanto, plantear una recolección edilicia y patrimonial de los corredores de la modernidad nos permite acentuar el orden sustentante del espacio, a la par de situarnos en la línea de reconstructores de un mundo de experiencias y actuaciones atrapado en las rendijas de la fenecida ciudad moderna venezolana”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 2. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/03/historia-de-la-avenidas-de-caracas.html

3 izquierda. Archivo Histórico de Miraflores

3 derecha arriba, 4 izquierda y 5 derecha. http://guiaccs.com/zona-5/

3 derecha abajo. https://www.flickr.com/photos/erol70/28825482741

4 derecha arriba: http://caracasshots.blogspot.com/2012/04/architectour-av-victoria.html

5 izquierda. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4 derecha abajo y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… que en agosto de 1959 aparece el primer número de la revista SVA?

1. Portada del número 1 de la revista SVA

En 1959, cuando ya tenía 14 años de creada la Sociedad Venezolana de Arquitectos y sus oficinas funcionaban en el piso 9 de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, aparece el que será su órgano divulgativo: la revista SVA.

Después de A, hombre y expresión (1954) e Integral (1955), SVA será la tercera publicación periódica dedicada a la difusión de la arquitectura que aparecerá en el país. Así, como reza en su primer número, se buscaba que fuese “…un medio de consulta, de información, que lleve en su contenido, material que ayude en sus especificaciones a todos los profesionales en el ejercicio”. La Comisión de la Revista, encargada del ejemplar inaugural, estaba integrada por los arquitectos Augusto Dünzelmann, Mariano Goldberg y Hasso Olbrich. Ramón Losada sería el diagramador y la portada fue diseñada por el para entonces estudiante Jorge Castillo.

2. Fotos del brindis realizado en la sede de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, ubicada en el piso 9 de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, el día del lanzamiento del número 1 de la revista SVA

Aquel número estuvo dedicado fundamentalmente a mostrar y reforzar aspectos vinculados con las actividades realizadas por el ente gremial, tal y como lo refleja su contenido: “Nota histórica de la S.V.A., por Heriberto González Méndez, pp. 5-8 (que incluía un facsímil del acta de fundación); “Entrevista a la Junta Directiva 1958-59”, p. 9; “Organigrama de la S.V.A.”, p. 10; “Equipos de trabajo, julio 1958-julio 1959”, p. 11; “Edificio sede”, p. 12 (ponencia presentada por la S.V.A. a la Primera Convención Nacional de Arquitectos); “Los equipos de trabajo en los organismos de planeamiento y vivienda: su estructura y coordinación”, pp. 12-13 (Ponencia de la S.V.A. y la FAU al Primer Congreso Venezolano de la Vivienda); “Primera convención Nacional de Arquitectos”, pp. 16-21; y “¿Qué debe ser la revista S.V.A.?”, pp. 24-25.

3. Documento fundacional de la Sociedad Venezolana de Arquitectos del 4 de julio de 1945 y foto de los siete firmantes tomada ese mismo día en las instalaciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela.

La “Nota histórica” de González Méndez nos ubica en el momento en que la SVA se crea el 4 de julio de 1945, llevándose a cabo su acto de instalación en la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela, edificación proyectada por Luis Eduardo Chataing (1906-1971), quien junto a Rafael Bergamín (1891-1970), Cipriano Domínguez (1904-1995), Enrique García Maldonado (1905-1990), Heriberto González Méndez (1906-1992), Roberto Henríquez (1905-1990) y Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) serán los siete profesionales encargados de echar a andar el ente gremial. La primera Junta Directiva de la Sociedad estuvo compuesta por Carlos Raúl Villanueva (Presidente), Luis Eduardo Chataing (Vicepresidente) y Heriberto González Méndez (Secretario) y, casi de inmediato, se sumarán a la entidad Luis Bello Caballero, Erasmo Calvani, Carlos Guinand Sandoz, Gustavo Guinand Van der Walle, Luis Malaussena, Leopoldo Martínez Olavarría, Manuel Mujica Millán, Guillermo Pardo Soublette, Willy Ossott, Germán Ponte, Guillermo Salas, Rafael Seijas Cook, Luis A. Urbaneja, Gustavo Wallis y Pedro A. Yánez, retrato de la primera generación de arquitectos modernos venezolanos.

No estaría de más recordar los fines que acompañaron a la creación de la Sociedad (“Dar impulso al estudio y desarrollo de la Arquitectura; cultivar la ética profesional; establecer vínculos de unión entre sus miembros y propender a la defensa y mejoramiento de la profesión”), para darnos cuenta que se asumía de manera prioritaria el impulsar definitivamente el desarrollo de los estudios de arquitectura un tanto alicaídos desde la creación de la Escuela en 1941, que tomarán un nuevo y definitivo impulso en 1946 dando como resultado el egreso de la primera promoción en 1948. Tampoco es casual que su sede se fijase en el edificio de la FAU una vez inaugurado en 1957, luego de haber iniciado sus actividades en una casa frente a la iglesia de Las Mercedes, haberse mudado a un nuevo local en el piso séptimo del Bloque 1 de El Silencio y trasladado entre 1953 y 1956 al Centro Simón Bolívar, con motivo de la organización de IX Congreso Panamericano de Arquitectos de 1955.

4. Poster preparado con motivo de la celebración de la Primera Convención Nacional de Arquitectos en los espacios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.
5. Dos páginas interiores del número 1 de la revista SVA donde se recoge pormenorizadamente el desarrollo de la Primera Convención Nacional de Arquitectos. Las fotografías de la derecha corresponden al día de la instalación de la Convención en el Auditorio de la FAU UCV.

Por otro lado, el evento que ocupa mayor número de páginas del nº 1 de la revista SVA, la Primera Convención Nacional de Arquitectos, constituye la piedra angular que posteriormente permitirá al gremio emprender compromisos mayores. Celebrada en el Auditorio de la FAU UCV entre el 6 y 12 de diciembre de 1959 e inaugurada por el Presidente Rómulo Betancourt, en la revista se adelantan la orientación general de la Convención y el temario ya que una cobertura mayor incluida el acta final se publicará en el nº 2-3 extraordinario de septiembre-diciembre. Fungieron como parte del equipo organizador los arquitectos Julián Ferris, Guido Bermúdez, Juan Andrés Vegas, Carlos Raúl Villanueva y Pedro Lluberes. Los temas tratados fueron: Función Social del Arquitecto, Labor Profesional y Formación Universitaria.

También da cuenta la revista de dos ponencias presentadas en diferentes eventos: una en conjunto con la FAU UCV para el Primer Congreso Venezolano de la Vivienda realizado en Maracay entre el 12 y el 19 de abril de 1959 y otra para la ya mencionada Convención Nacional de Arquitectos.

En una especie de editorial ubicado al final del número, en “¿Qué debe ser la revista S.V.A.?”, se exponen las expectativas y aspiraciones que se tienen con su lanzamiento.

6. Portada del número 1 de la revista CAV del Colegio de Arquitectos de Venezuela (diciembre de 1966) y de la separata que traía en su interior donde se recogen los índices de los 20 números de la revista SVA aparecidos entre 1959 y 1965.

Como ya se avizoraba, desde su primer número la revista SVA cumplió un importante rol en la promoción y difusión de un conjunto de actividades de intercambio profesional que colaboraron a la consolidación de la identidad del gremio, pero además, paulatinamente, sirvió de vitrina para mostrar obras y proyectos realizados en el país, así como también concursos de arquitectura, trabajos académicos destacados, artículos de reflexión y crítica, exposiciones y reseñas hemerográficas, siendo hoy en día lo acumulado en sus 20 números aparecidos entre 1959 y 1965 una referencia importante de consulta.

Como dato relevante, el ya señalado número extraordinario 2-3 de septiembre-diciembre de 1959, reportaba un importante tiraje de 2.000 ejemplares de circulación gratuita, cosa que se mantuvo hasta que en 1966 se convirtió en la revista del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) creado ese mismo año. Los editores de la revista CAV, reconociendo la importante senda marcada por su predecesora, elaboraron para su número 1 un valioso Índice de materias y de autores de todo el material publicado en la SVA.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2, 3, 5 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… que en 1968 es inaugurada en Caracas la plaza en honor al militar independentista y colaborador de Bolívar y Sucre, Diego Ibarra?

1. Dibujo en perspectiva (vista aérea) del proyecto para la Plaza Diego Ibarra. Fernando Tábora y John Stoddart, 1967

Una vez concluidas las obras del Centro Simón Bolívar (CSB) en 1954, según proyecto de Cipriano Domínguez, el lugar que hoy ocupa la Plaza Diego Ibarra, ubicado al este del complejo entre la Avenida Este 6 y Avenida Este 8, Parroquia Santa Teresa, Municipio Libertador, transitó un período de incertidumbre en cuanto al diseño que finalmente la caracterizaría llegando a convertirse prácticamente en “tierra de nadie”.

En ese lapso que transcurre hasta 1967 cuando se inician los trabajos de construcción, ya a comienzos de la década de los años 1960, Tomás José Sanabria había incorporado el espacio que existía al este de lo proyectado por Domínguez, dividido por la trinchera de la avenida Bolívar, como parte de una serie de acciones sobre el centro histórico de Caracas, una de las cuales sería intervenirlo integrándolo a un eje norte-sur que conectaría el Panteón Nacional y la Iglesia de Santa Teresa y que finalmente sólo quedó restringido a lo que hoy se conoce como el Bulevar Panteón.

2. La Plaza Diego Ibarra en momentos en que se concluían las obras del Centro Simón Bolívar (CSB), cuando transitó momentos de incertidumbre. Abajo a la derecha: 1952, obra escultórica “Venezuela Progresa”, creada por el artista zuliano Ramón Quintero Roldán, realizada con motivo de “La Exposición Objetiva Nacional. 1948-1952”

Ya anteriormente, en 1952, en el terreno de lo que sería la plaza cuando el CSB aún se construía, una semana antes de celebrarse las “primeras elecciones nacionales”, luego del golpe militar que derrocó al Presidente Romúlo Gallegos en 1948, la Junta Militar que gobernaba al país, presidida por el Dr. Germán Suárez Flamerich, organiza e inaugura el 22 de noviembre “La Exposición Objetiva Nacional. 1948-1952”. Dicha exhibición buscaba destacar los logros de esa Junta Militar en ese período y promover a Marcos Pérez Jiménez como el candidato idóneo para gobernar nuestro país.

La muestra que ocupó mas de 2.000 m2 en tres niveles de la Plaza, describía nuestra cultura, bondades geográficas, climáticas y riquezas naturales (flora y fauna). También incluyó temas como la alfabetización, la inmigración, la construcción, educación y deporte, sin omitir, por supuesto, lo militar, todo presentado a través de murales, 250 maquetas, fotografías, equipos y vehículos (camiones y automóviles importados).

Una obra importante, que recordaba a un mascarón de proa que avanzaba hacia el futuro en procura del “Nuevo Ideal Nacional”, colocada en un punto central de la exposición, al aire libre, fue la escultura de una figura femenina alusiva a la patria denominada “Venezuela Progresa”, creada por el artista zuliano Ramón Quintero Roldán.

3. Tres vistas de la Plaza Diego Ibarra en diferentes momentos. Abajo: el proyecto de Fernando Tábora y John Stoddart totalmente concluido en 1968

Regresando al tema central de esta nota, el proyecto de la plaza Diego Ibarra retoma las proposiciones de Sanabria buscando contribuir al enlace originalmente planteado y al mismo tiempo crear un oasis de unos 18 mil metros cuadrados que le permitiera al visitante tener una sensación de refugio en contraste con la dispersión, el ruido y la contaminación del entorno inmediato. En su diseño participan los arquitectos paisajistas Fernando Tábora y John Stoddart y el ingeniero Santos Michelena quien se encargaría de todo lo relacionado con la hidráulica de las fuentes ornamentales que la acompañarían. Ya para la fecha se encontraban construidos los edificios Camejo y Cruz Verde del arquitecto José Antonio Ron Pedrique, que terminarían de determinar el borde del espacio hacia el este.

La plaza, diseñada originalmente en mármol y granito, tenía zonas de permanencia con distintas calidades de luz y sombra, corredores apergolados que bordeaban las avenidas y tres fuentes rectangulares en el patio interior: una principal con un alto chorro, ubicada al oeste de la plaza, foco del espacio creado y punto de referencia del lugar, y otras ubicadas al norte y sur, con juegos de iluminación y de agua sincronizados.

Tal y como se recoge en http://www.deconews.net/dn29/29_tabora.html, “el momento de la inauguración de la plaza tuvo un doble significado: era la respuesta de la ciudad que no se rendía ante el desastre del terremoto que la había sacudido fuertemente y al mismo tiempo festejaba el primer millón de habitantes».

4. Vista de los trabajos de reconstrucción de la Plaza Diego Ibarra después d 2007 con el Palacio de Justicia en primer plano

Este espacio público urbano fue modificado parcialmente en el año 1993 para adecuarlo a la transformación de los edificios Camejo y Cruz Verde en la Sede del Palacio de Justicia proyectada por el arquitecto Carlos Gómez de Llarena.

En el portal ya señalado también se apunta cómo “El aspecto psicológico de frescor que dio el agua y la magia de la luz y el color durante la noche hicieron de esta plaza una referencia obligada para el centro de Caracas, hasta que la desidia en el mantenimiento, no sólo de la plaza sino de todo el conjunto del Silencio fue repitiendo lo que siempre ha sido un problema nacional: la carencia de conservación, donde se construye hoy para olvidar mañana y nunca preocuparse por lo ejecutado”.

5. Izquierda: La Plaza Diego Ibarra tugurizada y tomada por el comercio informal a partir del año 2001. Derecha: Estado de deterioro en el que quedó la plaza luego del desalojo en 2007

Así, desde finales de la década de los noventa la plaza comienza a ser invadida por la buhonería siendo totalmente ocupada en 2001 por “ranchos” construidos por comerciantes informales convirtiéndose en la principal zona distribuidora de CDs y películas de DVDs ilegales, siendo conocida también como “Saigón”. En enero de 2007 la Alcaldía de Libertador, ante la degradación que el lugar había alcanzado, el descontrol en la inseguridad y la presión ciudadana decide desalojar el comercio informal de la plaza para cerrar el espacio e iniciar trabajos de recuperación profunda debido a los daños severos que la ocupación ocasionó.

El proyecto de rescate, cuidadosamente concebido dentro de criterios de preservación patrimonial, fue elaborado por John Stoddart (Premio Nacional de Arquitectura 2020) y Diana Henríquez entre el 2007 y 2008 y contratado por Fundapatrimonio. Las obras se iniciaron en paralelo a las fases finales del proyecto, con la esperanza de parte de las autoridades del ayuntamiento local de que concluyesen para el tercer trimestre de 2008. Ya con retraso, se suspendieron en enero del 2009 para finalmente terminarse en 2011 para la celebración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela, programándose la fecha de reinauguración para el 5 de julio de 2011.

6. La Plaza Diego Ibarra recuperada en el año 2014

Reinaugurado el espacio en la nueva fecha prevista, en el acto se develó una nueva escultura en el espejo de agua central llamada “La Aguja”, figura de metal helicoidal en forma ascendente de unos 20 metros de alto, obra del escultor Luis Alfredo Ramírez.

La plaza, ahora despejada, se ha convertido en lugar hacia donde se asoman de nuevo diversas terrazas que forman parte del Centro Simón Bolívar, principalmente las correspondientes al Consejo Nacional Electoral (CNE). Salva dos niveles de altura con una superficie llana, tratados con base en un pavimento sencillo y muy bien modulado. El ya mencionado espejo de agua de forma circular, ubicado simétricamente entre ambos brazos del CSB, marca el acceso al terminal de transporte Río Tuy, en los sótanos del complejo, funcionando como elemento activador del espacio exterior el cual, ocasionalmente, es utilizado para espectáculos públicos y mítines políticos.

El haberse podido revertir el deterioro al cual se vio sometida el lugar a lo largo de más de 10 años, apunta a la necesidad de “instaurar una memoria basada en ordenanzas, buen mantenimiento y la educación de sus habitantes, para que sean éstos transformados en ciudadanía los que defiendan y luchen por la conservación de su patrimonio”. Desde 2018 la parte sur de la plaza Diego Ibarra se ha convertido en estacionamiento de funcionarios del CNE lo cual no le augura, de nuevo, un buen futuro.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. http://guiaccs.com/obras/plaza-diego-ibarra/

2 y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_Diego_Ibarra

5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… que el 31 de octubre de 1969 el presidente Rafael Caldera inaugura el hotel Caracas Hilton, construido por la nación venezolana y cedido para su operación a esa cadena hotelera internacional?

1. Vista exterior del hotel Caracas Hilton en los años 1970

Los antecedentes que se tienen en relación al sitio donde se construyó el hotel Caracas Hilton (hoy hotel Alba Caracas), apuntan a que se trataba de unos terrenos propiedad de la familia Mohedano al este del casco central de Caracas, ubicados al norte de la hacienda El Conde localizada entre las quebradas Catuche (al oeste) y Anauco (al este), la avenida Este 6 al norte y el río Guaire al sur. Ya el plano de Ricardo Razetti de 1897 destaca cómo el solar se encontraba perfectamente delimitado producto de la prolongación de la cuadrícula colonial, cosa que permanecerá incluso cuando en 1927 los hermanos Machado Hernández ya tenían cuadriculada y parcelada la vieja hacienda El Conde, lo que dará origen a la urbanización del mismo nombre también conocida como El Ensanche.

2. Trazado de la prolongación de la avenida Bolívar y futura conexión con la Autopista del Este. Se puede observar la ubicación del Edificio Creole donde posteriormente de ubicará el hotel Caracas Hilton
3. Izquierda: Primer edificio sede de la Creole Petroleum Corporation (1944). Derecha: Saqueo del edificio de la Seguridad Nacional (antiguo edificio Creole) el 23 de enero de 1958.

El terreno de aproximadamente una hectárea que delimitaba al sur con la plaza Mohedano y al norte con la avenida México, cercano a la Plaza Morelos, será adquirido, simultáneamente al inicio de los trabajos de la avenida Bolívar y con ello la puesta en marcha del Plan Rotival, por la Creole Petroleum Corporation para construir en la capital la que sería su primera sede en 1944. Cuando la petrolera se muda sólo diez años después a una nueva edificación ubicada en Los Chaguaramos que albergara todos sus departamentos, el antiguo edificio de la Creole se convertirá en el asiento desde 1955 de la Seguridad Nacional (SN), policía política del régimen de Marcos Pérez Jiménez, uno de los primeros focos que fueron atacados y saqueados cuando cae la dictadura el 23 de enero de 1958.

4. Primer edificio del Conjunto Residencial El Conde en construcción de acuerdo al proyecto del arquitecto José Joaquín Álvarez. Luego entre 1966 y 1969 de manos de la firma de arquitectos venezolanos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas sería transformado en el hotel Caracas Hilton

Demolido el edificio de la SN, los terrenos pasan a ser propiedad del Centro Simón Bolívar que en 1965 designó al ingeniero Juan Sánchez Carranza para la construcción del Conjunto Residencial El Conde de acuerdo al proyecto del arquitecto José Joaquín Álvarez. Será la primera edificación inconclusa del también inconcluso conjunto la que se transformará entre 1966 y 1969 de manos de la firma de arquitectos venezolanos Edmundo Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas en el primer hotel con que la cadena Hilton abrirá operaciones en Caracas. La instalación de 238 habitaciones, categoría cinco estrellas, con todos los servicios que dicha clasificación exigía, fue manejado desde su apertura por el Barón Marcos von Nesselhauf y contó con un completo proyecto de diseño gráfico realizado por el artista Gert Leufert. Casi de inmediato por la calidad de los servicios que ofrecía se convirtió en referencia dentro de la ciudad.

Estratégicamente ubicado en la zona de mayor potencial cultural de Caracas donde ya se encontraban los museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales, el hotel se verá beneficiado por la construcción del Parque Central (1970-76) y la ampliación del Museo de Bellas Artes (1973) y más adelante la realización del Ateneo de Caracas (1981) y el Teatro Teresa Carreño (1972-83) así como la apertura de la línea 1 del Metro (1983).

5. Izquierda: Vista panorámica del conjunto de Parque Central. Derecha: Edificio Anauco de Parque Central utilizado en 1974 como alojamiento para los asistentes de la III Conferencia Mundial sobre los Derechos del Mar. Después del evento se remodelaría para convertirse en las Residencias Anauco Hilton

Justamente, en la medida que el Parque Central se estaba construyendo, a finales de 1973 a la oficina de Siso Shaw y Asociados, sus proyectistas, llegó la noticia de que Caracas asumiría en abril de 1974, como relevo de Chile (a raíz del golpe de estado llevado a cabo contra el gobierno de Salvador Allende), la sede de la III Conferencia Mundial sobre los Derechos del Mar y se debía contar con espacios suficientes para que los 3000 delegados participantes fueran alojados. Ello originó la conversión de uno de los edificios residenciales del conjunto (el Anauco) que ya estaba listo para la venta en aparta-hotel. Los locales comerciales que fueron diseñados para supermercados y tienda por departamentos se convirtieron en Salas de Exposiciones; el espacio concebido para un concesionario de automóviles dio paso al Museo de Arte Contemporáneo; y la planta baja del edificio se transformó en el lobby.

Pasada la Conferencia, a fines del año 1974, el arquitecto Nicolás Sidorkovs y el diseñador de interiores Julio Obelmejías, a solicitud del Centro Simón Bolívar, rediseñan el mismo edificio para 330 habitaciones tipo suite el cual, dada la proximidad con el Caracas Hilton, se convierte en Residencias Anauco Hilton, primera ampliación de los servicios que se registra del proyecto original.

6. Ampliación del Caracas Hilton realizada en 1979 según proyecto de la firma DGR (Díquez, González y Rivas)

En virtud de la demanda creciente que la ciudad estaba teniendo de servicios de alojamiento, en 1979 de nuevo la firma DGR (Díquez, González y Rivas) será la seleccionada para proyectar una importante ampliación del Caracas Hilton la cual es inaugurada por el presidente Luis Herrera Campins en 1984. Se trata de una torre de 27 pisos situada al norte de la instalación original que le añadió 500 nuevas habitaciones (para un total de 738) con vistas panorámicas de la ciudad, 20 salas de reuniones, una Gran Salón para 6.000 personas, piscina, 2 canchas de tenis, 24 cabañas, 2 restaurantes, cafetería, bares, salas de fiestas, gimnasio, locales comerciales, alquiler de autos y un estacionamiento adicional de 600 puestos. Se incorporaron obras de reconocidos artistas venezolanos a la colección de arte del hotel, tales como: Jesús Soto, Harry Abend, Elsa Gramcko, Alejandro Otero y Víctor Valera, entre otros.

7. Fotografía del conjunto de las dos edificaciones que conformaron el hotel Caracas Hilton en los años 1980

La concesión del hotel fue renovada en 2006 por el Centro Simón Bolívar por un plazo de cinco años. Después de esto, la empresa hizo varias mejoras a la infraestructura: actualizó su imagen corporativa, reparó la piscina, los baños y otras áreas. No obstante, al poco tiempo se recibe la noticia de que el Gobierno decidió rescindir el contrato y, a través de un decreto publicado en la Gaceta Oficial, ordenó la adquisición forzosa de los activos del complejo. En 2007 reabrió sus puertas con el nombre de Hotel Alba Caracas y según fuentes oficiales, se invirtieron seis mil millones de bolívares en su modernización, adaptándolo a los nuevos tiempos.

El 15 de abril de 2010 pasa a la tutela del Ministerio del Poder Popular para el Turismo para forma parte de la red denominada como Venezolana de Turismo (VENETUR), pasando a tener nueva denominación, directiva e imagen corporativa. Sus condiciones de mantenimiento desde entonces han sufrido un marcado deterioro. Pese a las vicisitudes asociadas a todo lo que ha pasado a manos del Estado en los años recientes que hemos vivido, aunque le hayan cambiado de nombre, el Hilton sigue siendo un hotel de referencia perviviendo aún así (no sabemos hasta cuando) en la memoria colectiva.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/607634174695045669/

2, 3, 4, 5 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hotel_Caracas_Hilton.jpg