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HOTELES NACIONALES

1. Velorio de Cruz de Mayo. Anton Göering. 1892

A modo de preámbulo

Tal y como apuntásemos en nuestro Contacto FAC nº 143 al reseñar el libro Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista de Ciro Caraballo Perichi (1993), la Red Hotelera Nacional conformada por las 12 instalaciones que llegó a promover y administrar la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo (CONAHOTU) desde mediados de la década de los años 1950, de la que fuimos dando cuenta por etapas a través de este espacio, tuvo un antes, un durante y ha tenido un después.

Empeñados en seguirle la pista al tema, tanto desde el punto de vista histórico como tipológico, el conocer los albores del turismo en Venezuela y las características de un proceso lento, dificultoso y modesto que estuvo acompañado de una infraestructura improvisada y precaria, manejada fundamentalmente por privados, muy alejada de los estándares que ya desde el siglo XIX privaban en Europa y los Estados Unidos, quizás permita contextualizar la aparición de una primera política estadal que como bien señala Caraballo surge o más bien se consolida a partir de 1930 cuando “…el Gobierno organizó una red de hoteles nacionales, la cual estuvo estructurada por el Gran Hotel Termal de San Juan de los Morros, el Hotel Miramar en Macuto y el Hotel Jardín en Maracay, además de iniciarse la construcción del Hotel Rancho Grande”.

Pero para llegar aquí, a modo de preámbulo, no estaría de más repasar, como lo hace Caraballo, el camino transitado, de un lado, por la actividad turística hasta convertirse en “industria” o “fenómeno” y, del otro, por las instalaciones que poco a poco le fueron permitiendo asentarse y consolidarse bajo la sempiterna premisa de que nuestro país, aún siendo un destino apetecible por la variedad de ofertas que presenta y por su accesibilidad dada su ubicación geográfica, siempre ha estado a la zaga menospreciando el verdadero desarrollo que su potencial ofrece.

Sin embargo, salvando todas las distancias posibles, si bien existe un proceso que en general permite entender o explicar el camino andado conjuntamente por actividad e infraestructura a nivel internacional, podría decirse que ello igualmente aconteció a nivel nacional.

El seguirle los pasos a la senda que conduce “del albergue para viajeros al gran Hotel”, punto de partida escogido por Caraballo, fija la necesidad de reconocer el papel fundamental que ha tenido históricamente la movilidad de los seres humanos sea por el motivo que fuere. Y dentro de ello no es menos importante el ir destacando el comportamiento de los albergues o posadas que estratégicamente se ubicaban en las rutas, los lugares de entrada y salida, los centros urbanos o los lugares de peregrinación e interés diverso que se constituyeron en destinos. Es justamente el desarrollo de las comunicaciones terrestres y la aparición de medios de transporte cada vez más cómodos y sofisticados lo que permitirá pasar de un compartimiento dominado por la lentitud, predominante desde tiempos remotos, a la reducción de las distancias que a partir de la Revolución Industrial con la máquina de vapor y el ferrocarril como puntales impulsará, como bien señala Caraballo, una verdadera “revolución de la hotelería” urbana puesta al servicio de los viajeros, cuya diversificación y estratificación también empezó a acentuarse.

2. Vista de Valencia. Anton Göering. 1892
3. Izquierda: Estación La Guaira del Ferrocarril Caracas-La Guaira (circa 1883). Derecha: Ferrocarril Caracas-La Guaira pasando por el Viaducto de Paria (circa 1883)

Si bien las ciudades y el atractivo que generaban las convirtió en imán para la llegada de visitantes de todo tipo que buscaban conocer sus encantos, asistir a eventos o consolidar actividades de negocios, cuya imagen más ilustrativa es la aparición del gran hotel (en sus versiones de “lujo” más propias de Europa o más “democráticas” característicos del confort norteamericano), no es menos cierto que las actividades que ellas propiciaban estuvieron en una buena parte compartidas por otros temas como la terapéutica, el esparcimiento y la aventura que no remiten necesariamente a la condición urbana sino que apuntan a un paisaje más rural.  De allí la importancia que se puede encontrar en “el viaje de salud” como un primer detonante de desarrollo del turismo y las instalaciones que la debían servir, pasando a tomar el testigo posteriormente “el viaje de aventura” como gran motor del traslado de personas a lo largo de todo el mundo: balnearios a orillas del mar o de los ríos, zonas con exuberantes o exóticos atractivos naturales, clima agradable que pudiera acompañar la temporada más propicia e incorporación de los países periféricos a una actividad dominada desde un comienzo por Europa, fueron configurando un fenómeno que se encuentra con el siglo XX como su momento de despegue definitivo, convirtiéndose para muchos países, si no en su principal, en una importante fuente de divisas que era necesario preservar, mimar y explotar al máximo a través de un entramado que tuvo en el “paquete turístico” conformado por transporte y hotel (del cual Thomas Coock fue pionero) un punto de apoyo fundamental que incorporó al usuario como necesario protagonista.

Ante este apretado resumen que busca ilustrar cómo durante el siglo XIX en plena Revolución Industrial el turismo en sus múltiples variantes cobra forma poco a poco, la incorporación de Latinoamérica a los circuitos más importantes y dentro de ella Venezuela, puede ser revisada a modo de un espejo que ofrece una imagen algo distorsionada pero que busca replicar lo que sucedía en los centros hegemónicos.

4. Izquierda: Plan del Ferrocarril de La Guaira a Caracas, siglo XIX. Derecha: Los Baños de Macuto, Luciano Landaeta, 1877.

Es dentro de este complejo panorama que entremezcla el desarrollo de vías y medios de transporte con la capacidad cada vez mayor de generar confort al visitante a través de instalaciones bien dotadas, que Caraballo va introduciendo las pistas que permiten vislumbrar el lento progreso de nuestro turismo y la aparición de los primeros hoteles comerciales que, en plena etapa republicana, buscaban superar las posadas y los albergues familiares improvisados en viviendas, apuntando a asemejarse a lo que acontecía en los países que se tenían como referencia. El Macuto Guzmancista con su balneario, la predilección del Ilustre Americano por Antímano o la presencia de aguas termales en Carabobo o el Táchira, se sumarán a la relación comercio-hotelería caracterizada por la precariedad inicial, la limitada oferta, el monopolio de los extranjeros en el negocio, el peso de los puertos de entrada como primeros contactos con el país y el duro inconveniente en el que se convertía contar con un personal incompetente y poco formado para una actividad en la que el buen trato, la educación y el esmerado y atento servicio eran fundamentales, para entender la aparición de los primeros hoteles caraqueños o de provincia proyectados para tal fin.

De esta manera y de la mano de Caraballo nos topamos con que son las vecindades de la Plaza Bolívar caraqueña las que propiciarán el surgimiento de las primeras instalaciones hoteleras planteadas como tales a finales del siglo XIX, destacando “ ‘El León de Oro’ por su carácter pionero en la ciudad; el ‘Saint Amand’, de clara elegancia francesa; y el ‘Hotel Venezuela’, posteriormente llamado ‘Gran Hotel Klindt’, ejemplo de finales de siglo que fijaría las pautas del moderno servicio de hotelería en Caracas.”

5. Mapa hotelero del centro de la ciudad de Caracas representado sobre el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1889 de Vicente Mestre
6. Izquierda: Hotel «El León de Oro», Plaza de San Jacinto. Derecha: Gran Hotel Klindt, Esquina de La Torre.

El mapa hotelero de la capital de 1887 de León Van Praag, en el que se señalan 8 hoteles y 15 pensiones ubicadas en pleno centro de la ciudad, permite detectar hacia el oeste de la Plaza Bolívar el eje mercantil de la ciudad donde estaba ubicado en el nº 50 de la avenida Sur 4 “El León de Oro”, “decano de la hotelería caraqueña” propiedad de los hermanos José y Manuel Delfino desde poco después de 1830, que luego se mudaría en 1890 hacia los alrededores de la Plaza de San Jacinto ocupando una nueva construcción de cuatro plantas, siendo para entonces “el hotel más grande de la ciudad con 50 habitaciones, 22 de ellas con balcones a la calle, comedor para 100 personas y servicio de teléfono”.

Por su parte el hotel Saint Armand, abre sus puertas en 1855 ubicado sobre el Boulevard Este del Capitolio, “fundado por un ciudadano francés recién llegado a la capital” siendo hasta finales del siglo XIX “el alojamiento más elegante de Caracas” y el primero que abrió (en 1880) una “sucursal” en la avenida Sur 4 nº 26 y lanzó una campaña permanente de promoción en los diarios manifestando sus ventajas competitivas todas ellas ligadas a su “chic europeo”, confort de sus instalaciones y buena comida.

Para finalizar esta primera etapa de un preámbulo que, repasando las primeras iniciativas privadas, nos permitirá llegar a la red de hoteles nacionales gomecista, cabría destacar la inauguración y puesta en funcionamiento en 1895 del “Hotel Venezuela”, promovido por el Sr. Pedro Salas, ubicado en la esquina La Torre en diagonal con la Catedral de Caracas, dando su frente de 48 metros hacia la Plaza Bolívar, el cual, diseñado para albergar hasta 100 habitaciones de diferentes características distribuidas en tres pisos, cambiaría de manos tres años después al ser adquirido por Luis Ravasso quien a comienzos del siglo XX lo arrienda al “ilustre hotelero Pedro Klindt, quien le cambiaría el nombre por el de ‘Gran Hotel Klindt’, con el que se conocería por casi dos décadas.” Estas primeras muestras de instalaciones destinadas específicamente al uso hotelero no ofrecen la oportunidad de conocer tras ellas (si los hubo) los arquitectos que las pudieron haber concebido. Ello ocurrirá por primera vez cuando se inaugure en 1921 el “Hotel Palace”, ubicado de Veroes a Ibarras diseñado y construido por Alejandro Chataing, pero tanto a él como al recordado “Hotel Majestic”, producto de la adaptación de dos edificios destinados a oficinas y comercio realizada por Manuel Mujica Millán en 1930, podrían servirnos para redactar otra nota complementaria más adelante.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Atlas de Tradiciones de Venezuela. Fundación Bigott, 1998

2. https://0212sketches.blogspot.com/2019/12/dibujo-urbano-en-venezuela-ii-viajeros.html

3. http://www.tramz.com/ve/lc/lcs.html

4. https://guiaccs.com/zona-10/

5. Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista, Ciro Caraballo Perichi, 1993

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 181

En Venezuela, el año de 1971 fue particularmente intenso en lo que a la convocatoria o desenlace de concursos de arquitectura se refiere. Organizados todos bajo el auspicio de un activo Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), al certamen correspondiente a la sede del INOS (ver Contacto FAC nº 106 del 09/12/2018) se sumaron el de la Sala de Conciertos y Sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela (posteriormente denominado Complejo Cultural Teresa Carreño) y el del Edificio Sede de la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE), cuya propuesta ganadora es el objeto de nuestra postal del día de hoy.
Quizás valga la pena recordar que CADAFE, de lo que se recoge en internet, es una de las filiales de Venezuela AES cuyas operaciones se concentran en la zona occidental, central, oriental y sur del país.

Fundada en 1958 con el fin de fusionar todas las empresas estatales prestatarias del servicio eléctrico y de optimizar la administración y la operación de las empresas de electricidad dependientes del Estado Venezolano que estaban repartidas en todo el país, en 1968 CADAFE y la Electricidad de Caracas (EDC) firman un convenio de interconexión eléctrica creando para ello la Oficina de Operación del Sistema Interconectado (OPSIS) con el fin de organizar la venta de energía eléctrica de CADAFE a la EDC, acuerdo al que luego se sumarían EDELCA y ENELVEN. Desde ese momento, CADAFE desarrolló una infraestructura eléctrica en Generación, Transmisión y Distribución y logró un alto grado de electrificación en Venezuela, lo cual le permitió atender a más del 80 por ciento del territorio nacional.
Por tanto, a comienzos de los años 70 del siglo XX, CADAFE, cuyo eslogan rezaba “La empresa de energía eléctrica del Estado venezolano”, buscando diferenciarse del eficiente servicio prestado simultáneamente por el sector privado, se mostraba como una organización robusta y de vital importancia estratégica que requería, entre otras cosas, reforzar su imagen institucional por lo que decide someter a concurso la realización de su sede principal que se ubicaría en un lote de terreno sobre la Av. Sanz de la urbanización El Marqués al este de Caracas.


Cubierto por la revista PUNTO nº 43 (junio 1971), de la información allí recogida se puede decir que en la organización del concurso interviene el Presidente de CADAFE, ingeniero Ildemaro León Morales conjuntamente con las diferentes empresas de electricidad del país, con la colaboración del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV). También que el Jurado Calificador, estuvo integrado por los arquitectos Bernardo Borges Winckelmann y Américo Faillace (invitados nacionales), Carlos Gómez de Llarena (por el CAV), Hernán Badell Atencio (por la Ingeniería Municipal del Distrito Sucre), así como el ingeniero Mathias Brewer (por el CIV), el cual “otorgó los premios siguientes: Primer Premio, bolívares cien mil y contratación del proyecto a los arquitectos Fernando Fábregas Romá y Marcelo Castro Rivera; Segundo Premio, bolívares cincuenta mil, a los arquitectos Mario Bemergui, José Miguel Menéndez y Miriam Rodríguez; Tercer Premio, bolívares treinta mil, repartidos en partes iguales entre los trabajos de los arquitectos José Monaldi y Francisco José Bermúdez, por una parte, y Luis Perdomo Delgado, Jorge L. Núñez, Oscar Díaz Álvarez y Alvaro Coto, por otra. También obtuvieron menciones y bonificaciones, de cinco mil bolívares, los trabajos presentados por los arquitectos Jorge Azpúrua Ríos, Jorge E. Dupuy y Gustavo Wallis”.

1. Foto satelital del conjunto de la sede de CADAFE en El Marqués, Caracas

El terreno asignado, ofreció a los ganadores la oportunidad de proponer, a medio nivel sobre la avenida Sanz y sobre un espacio abierto o plaza de carácter cívico, tres volúmenes, definidos por la programación proporcionada por los organizadores y la clasificación de las diversas actividades allí contempladas, que se relacionan e integran permitiendo “desarrollar el proyecto en dos etapas sin ninguna interferencia, como era requisito en las bases del Concurso”, según se recoge en la descripción publicada en PUNTO.

2. Propuesta ganadora del Concurso Nacional de Arquitectura Anteproyecto sede de la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE). Fernando Fábregas y Marcelo Castro. Planta de conjunto.
3. Propuesta ganadora del Concurso Nacional de Arquitectura Anteproyecto sede de la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE). Fernando Fábregas y Marcelo Castro. Maqueta.

Así, en la primera etapa, con un área de construcción inicial de 40.000 m2 y que al finalizarse en 1974 alcanzó los 45.000 m2, se previó colocar lo que es el Edificio Sede propiamente dicho, acompañado de un basamento dedicado a servicios, levantado sobre cuatro sótanos de estacionamiento con capacidad para 500 automóviles, y un cuerpo delantero que ocupa el primer plano de la perspectiva presentada a concurso que ilustra la postal.
El Edificio Sede fue resuelto como una torre de 16 plantas sobre la plaza, desarrollado con una planta baja, mezzanina, 11 plantas tipo, piso de Presidencia como remate, planta de instalaciones mecánicas y helipuerto. “De planta cuadrada de 36 mts. de lado, formada por 3 luces de 12 mts. cada una; comprende un núcleo central en el que se sitúan las circulaciones verticales, servicios, ductos, etc., permitiendo un área periférica absolutamente libre, lo que permite la máxima flexibilidad de este espacio” apuntarán los autores. Construido en concreto obra limpia caracterizado por una impecable calidad de ejecución, no deja de ser importante señalar que desde el mismo anteproyecto, fue tomada muy en cuenta la orientación que se le dio a la torre lo cual derivó en un adecuado tratamiento de protección solar que le confiere una clara y potente imagen.
Por su parte el cuerpo delantero, de cuatro plantas, contiene algunos comercios a nivel de la avenida Sanz y locales de tipo cultural, como sala de exposiciones, auditórium y otras similares en las plantas superiores. La plaza, espacio central del conjunto, alberga desde su inauguración en 1974 una obra del artista venezolano Alejandro Otero.
La segunda etapa (que no se construyó) “comprende un edificio rental de oficinas, que incluye planta baja, mezzanina, siete plantas tipo y nivel de instalaciones mecánicas. Está resuelto con los mismos criterios de funcionamiento y estructura que el edificio sede de CADAFE. Incluye igualmente 4 sótanos de estacionamiento con capacidad para 300 automóviles”.
Con respecto a los arquitectos distinguidos con el primer premio se puede agregar que Fernando Fábregas Romá, de origen catalán, residenciado en Venezuela desde los años 50, graduado de arquitecto en la FAU UCV, promoción 12B en 1962, ejerció durante un breve lapso la docencia en la dicha casa de estudios, formó parte en 1966 de la Comisión Asesora nombrada por la Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Arquitectos que acompañaría el frustrado diseño de la sede del Colegio de Arquitectos de Venezuela por parte de Carlos Raúl Villanueva en el Parque de los Caobos y fue miembro fundador de Bouwcentrum de Venezuela y del Centro Venezolano para la Investigación y Construcción del Hábitat.
Por su parte, Marcelo Castro Rivera, chileno, graduado en la FAU UCV, promoción 12C en 1963, colaboró con el maestro José Miguel Galia en 1962 en el diseño del Edificio Residencial Guri, en Bello Monte y tuvo, al igual que Fábregas, una dilatada trayectoria profesional de la que destaca el diseño en 1978 de la quinta Paidahue (su casa de habitación), ubicada en la Calle Sur 1 de la urbanización El Placer, Baruta, declarada Bien de Interes Muncipal según decreto 181 de abril de 2005. Luego de una breve pasantía por la FAU UCV se incorporó en 1972 como parte del primer equipo de profesores de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar de donde se jubilará a finales de los años 90.

4. Vista actual de la primera etapa construida del edificio sede de la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE). Fernando Fábregas y Marcelo Castro. El Marqués, Caracas

Gracias a internet sabemos que “en 1990 CADAFE inicia el proceso de descentralización de la compañía, creando para ello cinco filiales: el 26 de octubre de ese año inicia operaciones la Compañía Anónima de Electricidad de los Andes (CADELA), concentrada en Barinas, Mérida, Táchira y Trujillo. Luego a partir de 1991 surgen Electricidad del Centro (EleCentro) el 22 de febrero, para Amazonas, Apure, Aragua, Guárico y Miranda (sólo para Barlovento y los Valles del Tuy); el 8 de marzo es creada la Electricidad de Oriente (EleOriente), encargada de los estados Anzoátegui, Bolívar, Sucre, Monagas y Nueva Esparta y el 3 de mayo es establecida la Electricidad de Occidente (EleOccidente), en Carabobo, Cojedes, Falcón, Yaracuy y Portuguesa; así como Desarrollo del Uribante Caparo (DESURCA) cuyo fin era culminar las obras del complejo hidroeléctrico del mismo nombre.
En 1997 EleOriente privatizó su participación en Nueva Esparta y se creó la empresa privada Sistema Eléctrico del Estado Nueva Esparta (Seneca). Por último se crearía en 1998 el Sistema Eléctrico de los estados Monagas y Delta Amacuro (SEMDA) que pertenecía en un principio a EleOriente y cuyo objetivo era privatizar la empresa, pero no se efectuó la operación.
En 2005 se decidió que todas estas filiales debían fusionarse dentro de la misma CADAFE y se crearon nueve regiones con el fin de administrar de otra forma el servicio que presta la empresa».
En 2007 CADAFE se convirtió en una filial de la Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC), compañía estatal creada ese año con el fin de agrupar (y centralizar) todas las empresas eléctricas del país, la cual fija su sede en el correcto edificio diseñado por Fábregas y Castro en el Marqués que puede ufanarse de engrosar (aunque sea parcialmente) la corta lista de obras que tras un concurso nacional abierto han logrado construirse en nuestro país.
De identificarse en los 70 como “La empresa de energía eléctrica del Estado venezolano”, CADAFE aspiró a ser en los 80 “Luz para un pueblo que trabaja”, en los 90 un ente que “Llega donde Venezuela llega”, para convertirse desde la creación de CORPOELEC en “Energía para Venezuela” y desde 2017 en “Energía eficiente”. Juzgue el lector si ello en nuestra Venezuela de hoy es cierto.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 2 y 3. Revista Punto nº 43, junio 1971

  1. Google Earth

4.https://www.diariolasamericas.com/america-latina/venezuela-imcumple-pago-bono-650-millones-estatal-electrica-n4136699

INVITACIÓN

Nada fuera de lo común / Encuentro y descubrimiento en La Palomera

enlacefundación & Ciudad Laboratorio invitan al octavo encuentro del programa «Integración en Proceso Caracas» para el cual estarán habilitando, a través de interacciones, fusiones y coreografías, un lugar que ha estado en desuso por mucho tiempo para imaginar en qué pudiese convertirse.

La invitación es a encontrarse en un espacio que es de todos, que convenientemente está en esa frontera invisible que tanto han insistido en borrar. El sábado 12 de octubre la cita es en la Casa de Todos de Baruta con el evento «Nada fuera de lo común / Encuentro y descubrimiento en La Palomera», para poner en evidencia que el espacio se convierte en lo que queramos a través del uso. Entre el casco de Baruta y el barrio La Palomera se abrirá un lugar para disfrutar, bailar, comer, reflexionar, imaginar, descubrirnos y reconocernos.

Se tendrá una programación variada, proyecciones, música y baile, además la comunidad estará ofreciendo un sancocho y muchas otras cosas para beber y comer. Habrá punto de venta y pago móvil para cancelar.

Como de costumbre se ofrecerá el servicio de transporte desde plaza Francia de Altamira hasta plaza Bolívar de Baruta. Para reservaciones usar el correo: info@enlacearquitectura.net 

ACA

ES NOTICIA

Premio Iberoamericano

XI BIAU Asunción 2019

2 de octubre, 2019

A través debiau.venezuela@bienalesdearquitectura.es nos ha llegado una información bastante detallada acerca del otorgamiento de Premio Iberoamericano dentro de la XI Bienal BIAU Asunción 2019, que por la relevancia de su contenido nos ha parecido procedente transcribir en su totalidad.

En cada Bienal de Arquitectura y Urbanismo se otorga el Premio Iberoamericano de Arquitectura y Urbanismo, un reconocimiento a la meritoria labor de un(a) profesional de la arquitectura y/o el urbanismo que, de forma individual o colectiva, se haya destacado por la promoción y defensa de valores relacionados con la arquitectura y el urbanismo en Iberoamérica. En esta categoría se recibieron 38 propuestas para esta edición de la bienal, postulaciones realizadas tanto por el público general como por los comités curatoriales de cada país participante en el evento.
El pasado mayo se reunió el jurado, presidido por Javier Martín Ramiro (Director General de Arquitectura, Vivienda y Suelo); y formado por Laureano Matas Trenas (Secretario General del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España); Francisco Mangado Beloqui (Coordinador General de las Bienales); Arturo Franco y Ana Román (Comisarios de la XI BIAU); José Cubilla (Coordinador de la XI BIAU en Paraguay); Gloria Cabral / Solano Benítez (Asunción. Presidentes Jurado Panorama de Obras XI BIAU) y Javier Corvalán (Asunción), quienes tras un intenso debate decidieron otorgar el Premio Iberoamericano ex aequo a los arquitectos: César Ortiz-Echagüe Rubio (Madrid, 1927) y Jorge Enrique Scrimaglio (Rosario, 1937)Con respecto a la selección, el Jurado destacó:

César Ortiz Echagüe y Jorge Scrimaglio, ganadores ex aequo del premio XI Biau
Jorge Enrique Scrimaglio. Casa Alorda (1968-1973)
César Ortiz-Echagüe Rubio. Oficinas Seat Barcelona (1957-1965)

“Ambos arquitectos han supuesto un sólido referente de la arquitectura Iberoamericana a lo largo de los años desde su fuerte condición marginal y periférica. Sus figuras han permanecido ocultas y alejadas de los circuitos mediáticos pero sus arquitecturas han sabido multiplicar su interés a lo largo de los años hasta situarse en el centro del discurso contemporáneo.»

Como complemento a la selección del jurado y debido al alto nivel de las postulaciones recibidas para el premio, durante el desarrollo de la bienal se proyectará «Maestros Iberoamericanos», serie de entrevistas realizadas a 11 arquitectos destacados de la región con una amplia y fructífera práctica arquitectónica. Las proyecciones estarán a disposición del público en el Galpón de la Estación central de Ferrocarriles de Asunción de 13.00 a 21.00 hrs., desde el lunes 7 de hasta el viernes 11 de octubre.

Arq. Jimmy Alcock

Nos complace comunicarles que Walter James «Jimmy» Alcock forma parte del grupo de arquitectos seleccionados por los organizadores de la bienal para participar en esta instancia. Durante el desarrollo de la BIAU los asistentes podrán apreciar la entrevista realizada a Jimmy el pasado 11 de agosto en su propia casa en el Alto Hatillo, Caracas, en la cual relata su apreciación sobre el estado actual de la arquitectura en Iberoamérica. Agradecemos por su esfuerzo y disposición a Gianni Napolitano -encargado de la logística de la entrevista-, Marcos Luger Diaz -responsable de la cinematografía-, y a todos los arquitectos e instituciones que apoyaron la postulación de Jimmy al Premio Iberoamericano.

Para mayor información sobre el evento se puede consultar www.biau2019.com y las páginas oficiales http://www.redfundamentos.com y http://www.bienalesdearquitectura.es

ACA

OTRA EXCELENTE NOTICIA

Arquitecta venezolana es parte del equipo ganador del Primer Premio del Concurso Nº6 “Espacio Público, Boulevard y Puente”, abierto dentro del Concurso Internacional de Ideas EXPO 2023 a realizarse en Buenos Aires

1. Vista general de la propuesta ganadora del Primer Premio del Concurso Nº6 “Espacio Público, Boulevard y Puente”, Expo 2023, Buenos Aires. Arquitectos Pablo Pschepiurca, Rodrigo Grassi, María Hojman y Karla Montauti
2. Equipo ganador del Primer Premio del Concurso Nº6 “Espacio Público, Boulevard y Puente”, Expo 2023, Buenos Aires. Integrantes de ASN/Noise y de Aisenson Arquitectos

La joven arquitecta venezolana Karla Montauti, egresada de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, integrante del estudio Aisenson Arquitectos – Oficina ASN/Noise y actualmente profesora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), fue  seleccionada junto a Pablo Pschepiurca, Rodrigo Grassi y María Hojman (Arquitectos-Socios de ASN/Noise y de Aisenson Arquitectos), como ganadora del Concurso Nº6 “Espacio Público, Boulevard y Puente”, abierto dentro del Concurso Internacional de Ideas EXPO 2023 a realizarse en Buenos Aires.

Para entender en su real magnitud la importancia del logro alcanzado por Pschepiurca, Grassi, Hojman y Montauti (quienes contaron con la colaboración de Juan Ignacio Bereilh, Alex Andino, Ismael Sebastián Preti, Victoria Denise Sabatini, Florentina María Gatti y Julieta del Villar, y la asesoría de Fernando Saludas -Ingeniería Estructural- así como de Alfredo Benassi y Lucas Deniro -Paisajismo-), quizás valga la pena señalar que, de acuerdo a lo que hemos recogido de https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/917440/seis-concursos-internacionales-de-ideas-para-expo-2023-buenos-aires, Argentina (Buenos Aires), compitiendo con Polonia (Lodz) y los Estados Unidos (Minneapolis), fue elegida a finales de 2017 por votación amplia en la Asamblea General del Bureau International des Expositions (BIE) para ser la sede de la Expo 2023, evento que se inserta dentro de la larga tradición de Exposiciones Universales cuyo inicio data del siglo XIX, y que se realizará en esta ocasión por primera vez en suelo latinoamericano. Estará precedida por Dubai 2020 y sucedida por Osaka 2025. Los organizadores argentinos se plantean “poner el foco en las industrias creativas como la síntesis que articula ciencia, arte y tecnología para producir resultados económicos, multiplicar el empleo, potenciar las inteligencias, mejorar la calidad de vida y generar un crecimiento sustentable”. El lema escogido ha sido “Industrias creativas en la convergencia digital”.

La Expo, a ubicarse en la suma de los parques Sarmiento y Bicentenario (donde hoy funciona la feria Tecnópolis) cuyos lotes se prevén enlazar a través de un puente sobre la Autopista General Paz tendrá, como tradicionalmente ha sido estipulado, una duración de tres meses esperándose una concurrencia estimada en nueve millones de visitantes (entre 75.000 y 120.000 visitas diarias). En este sentido, “el diseño del hábitat no sólo es un requerimiento, sino una parte central del tema que anima el evento”.

3. Expo 2023, Buenos Aires. Master Plan

Por tal motivo, una vez elaborado el Master Plan, se lanzaron Seis Concursos Internacionales de Ideas a fin de obtener propuestas para las construcciones del predio de la Expo 2023 que posteriormente, como legado, se convertirá en un gran parque metropolitano de la ciencia y el conocimiento, y un campus de industrias creativas.

4. Pabellón Argentino. Propuesta ganadora del Primer Premio, Expo 2023, Buenos Aires. Arqs. Federico Canavese, Martín Rodriguez Frank y Fernando Vignoni.
5. Miniestadio y Pabellón Internacional. Propuesta ganadora del Primer Premio del Concurso Internacional, Expo 2023, Buenos Aires. Arq. Walter Casola
6. Pabellones temáticos. Propuesta ganadora del Primer Premio del Concurso Internacional, Expo 2023, Buenos Aires. Arq. Gustavo Robinsohn
7. Antena y mirador. Propuesta ganadora del Primer Premio del Concurso Internacional, Expo 2023, Buenos Aires. Arq. Arq. Osvaldo Alvarez Rojas (Estudio Oz Arquitectura)

Organizados por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA), en conjunto con el auspicio de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA), cada concurso, obedeciendo a una secuencia temporal preestablecida por los organizadores en la que cada participante optaba libremente a inscribirse por separado y originó fallos independientes, remitió a la construcción de un edificio para una funcionalidad de la Expo 2023 y una función para su legado posterior.

Así, el primero de los concursos, cuyo lanzamiento se hizo el 21/05/2019 y cierre el 08/07/2019, correspondió al Pabellón Argentino (espacio para la creatividad y el conocimiento de 7.760 m2), dándose el fallo el 16/07/2019. El segundo, con inicio el 28/05/2019 y cierre el 15/07/2019, se dedicó al Miniestadio (eventos, espectáculo y predio ferial de 28.386 m2) y al Pabellón Internacional (eventos, espectáculo y predio ferial de 17.486 m2), produciéndose el fallo el 23/07/2019. El tercero, convocado el 04/06/2019 y cerrado el 22/07/2019, estaba destinado a los Pabellones Internacionales (campus de empresas creativas de 42.068 m2) emitiéndose el fallo el 30/07/2019. El cuarto llamado se realizó el 11/06/2019 para presentar las ideas correspondientes a la Antena y Mirador (hito urbano) y cerró el 29/07/2019, seleccionándose el ganador el 06/08/2019. La quinta convocatoria del 18/06/2019 con cierre el 05/08/2019 buscaba ideas para los Pabellones Temáticos (espacio para la creatividad y el conocimiento de 8.114 m2), produciéndose el fallo el 13/08/2019.

El último eslabón, correspondiente a la nota que hoy nos ocupa, convocado el 25/06/2019 y cerrado el 26/08/2019, fue justamente el Concurso destinado al Espacio Público, Boulevard y Puente que abarcaba un total de 8.114 m2 y que además ya pudo contar, dentro de la información que proveyeron los organizadores, con las propuestas ganadoras de los certámenes anteriores debidamente ubicadas en el recinto ferial de acuerdo al Master Plan. El veredicto se emitió el 25 de septiembre en la sede de la SCA por el jurado conformado por Ing. Hernán Lombardi, Presidente; Arq. Daniel Chaín, en representación de la FADEA; Arq. Roberto Frangella, en representación de los participantes; Arq. Oscar Fuentes, en representación del Organizador; Arq. Daniel Silberfaden, en representación del Sistema Federal; y Arq. Antonio Ledesma, en representación del Sistema Federal, que además contó con la asesoría de los Arquitectos Nicolás Vitale y Matías García Vogliolo, designados por el Promotor, Graciela Leyboff, Enrique García Espil y Juan Fontana, por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA); Gastón Michel, Eduardo Puszczyk, Rolando H. Schere y Fabio Estremera, por el Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires (CAPBA), favoreciendo a la propuesta identificada con la clave 6C1 de los arquitectos Pablo Pschepiurca, Rodrigo Grassi, María Hojman y Karla Montauti.

8. Diversos dibujos provenientes de la entrega de la propuesta ganadora del Primer Premio del Concurso Nº6 “Espacio Público, Boulevard y Puente”, Expo 2023, Buenos Aires. Arquitectos Pablo Pschepiurca, Rodrigo Grassi, María Hojman y Karla Montauti

Tal y como se estipulaba en las bases del concurso, la idea presentada “se trata de un gran boulevard, de 140 metros de ancho y 800 metros de largo, que organiza el Masterplan ubicando, hacia sus lados, todos los pabellones de la Expo y, en su recorrido, el resto de las actividades de la misma. El boulevard es concebido como un espacio de carácter público que organiza el flujo de los visitantes y los dirige hacia los accesos de las diferentes actividades, continúa en un puente para peatones y ciclistas que cruza la Avenida General Paz y conecta el sitio, ubicado en el límite de la Provincia de Buenos Aires, con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El encuentro entre el boulevard y el puente marcará el acceso principal de la Expo 2023.

El diseño del boulevard central contempla diferentes actividades relacionadas con la Expo, entre otras:

– La ubicación de comercios y sectores gastronómicos.

– El diseño del mobiliario urbano, tal como iluminación, asientos, estacionamiento para bicicletas, juegos infantiles, bebederos, etc.

– El diseño de la plaza de ceremonias, donde se realizarán diferentes eventos multitudinarios con gran capacidad de visitantes.

– La ubicación de los pabellones corporativos, donde se localizarán las empresas que patrocinan el evento.

– El borde y diseño del cuenco aliviador existente en el predio resuelto para poder albergar gradas y anfiteatros para espectáculos a realizarse en el espejo de agua.

– Áreas de sombra.

Sobre el puente peatonal también se contemplan espacios destinados para diversas actividades tales como anfiteatros, lugares de esparcimiento, sectores estancos, etc.”

La proposición logró plasmar con gran éxito la intención manifiesta por los organizadores de que “Al finalizar la Expo, el predio se convertirá en un gran parque de la ciencia y el conocimiento. El mismo formará parte de un parque mayor, al integrarse con aproximadamente 200 hectáreas de áreas verdes en sus alrededores mediante el puente, objeto del concurso, que habrá de conectar el predio con el Parque Sarmiento (mejorándose) la comunicación entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia”.

Vaya desde aquí para Karla y todo el equipo que trabajó en la propuesta ganadora del Concurso, que hemos decidido ilustrar de la manera más amplia posible, nuestras más sinceras felicitaciones. Valga destacar que los bocetos que aparecen publicados fueron realizados por nuestra colega venezolana.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 8. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/925646/conoce-todos-los-ganadores-del-concurso-espacio-publico-boulevard-y-puente-para-la-expo-2023

2. http://asnnoise.com.ar/

3. https://argentear.com/expo2023/

4. http://socearq.org/2.0/2019/05/21/concurso-internacional-de-ideas-expo-2023-concurso-n%C2%BA-1-pabellon-argentino/

5. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/924768/estos-son-todos-los-ganadores-del-concurso-miniestadio-y-pabellon-internacional-expo-2023?ad_medium=gallery

6. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/925244/los-ganadores-del-concurso-internacional-pabellones-tematicos-para-la-expo-2023-en-argentina?ad_medium=gallery

7. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/921568/conoce-todos-los-proyectos-ganadores-del-concurso-antena-y-mirador-nil-expo-2023?ad_medium=gallery

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 180

La Exposición Panamericana de Ingeniería e Industria celebrada, entre los meses de septiembre y octubre de 1970, en Buenos Aires, evento cuyo catálogo ilustra nuestra postal del día de hoy constituye, si se quiere, una manifestación menor dentro de las programaciones de este tipo que se desarrollan a lo largo del mundo, tanto por su carácter regional como por la especificidad en cuanto al objeto al que iba dirigida. A pesar de ello y de las limitaciones que hemos tenido para encontrar información más detallada, no deja de ser importante el resaltar varios aspectos que giran en torno a la realización de esta muestra.

En primer lugar el hecho de que la convocatoria haya abarcado el ámbito continental y que, a su vez, haya sido auspiciada por la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (UPADI) y su filial local (la Unión Argentina de Asociaciones de Ingenieros), es lo que justifica que se haya llevado a cabo en el predio de la Sociedad Rural de Palermo, Buenos Aires, ámbito que paradójicamente estaba asociado al tradicional patriciado ganadero argentino, donde un mes después se inauguraría otra importante exposición denominada Exposhow “una exhibición que ponía en escena la expansión contemporánea de la sociedad de consumo, los medios masivos y las nuevas tecnologías de la comunicación en Buenos Aires”, y albergaría 20 años más tarde la conocida Feria del Libro, una vez que ocupara desde 1970 el recién fundado Centro de Exposiciones de Buenos Aires. Hoy, la capital argentina cuenta con un novedoso Centro de Exposiciones y Convenciones ganado por concurso, auspiciado por el Gobierno de la Ciudad y la Sociedad Central de Arquitectos, por el arquitecto Edgardo Minond en 2012, proyectado luego de superar algunos obstáculos, y terminado de construirse a finales de 2017 habiéndose asociado para entonces Minond con la arquitecto Ana Bulla.

1. Taller de composición, Escuela de Arquitectura FAU UCV. Ralph Erminy, Julio Coll, Domingo Álvarez, Jorge Castillo y Francisco Muriño Estevas (circa 1965)

También resulta revelador el que Venezuela se haya presentado a la Expo con un pabellón (stand) diseñado por el joven arquitecto Julio Coll Rojas, quien además de su interés por la actividad profesional y docente ya asomaba un claro compromiso con la actividad gremial lo que seguramente lo levó a ser considerado por el Colegio de Ingenieros de Venezuela como el profesional idóneo para llevar adelante el proyecto.

2. El Presidente de Argentina, General Marcelo Levingston, entrega al arquitecto Julio Coll Rojas el Premio Mayor por el diseño del Pabellón de Venezuela en la Exposición Panamericana de Ingeniería e Industria, Buenos Aires 1970

Y por si fuera poco, también resalta el hecho de que la propuesta de 540 m2 materializada por Coll (de la cual lamentablemente no tenemos información gráfica ni fotográfica), caracterizada por su alta carga audiovisual (manifiesta a través de permitir proyecciones simultáneas con un equipo de hasta 16 proyectores de diapositivas y 4 proyectores de películas), que apoyaba su fin didáctico y promocional, haya sido acreedora del Premio Mayor en competencia con otros 450 expositores de numerosos países del continente, galardón que le fue entregado ni más ni menos que por el Presidente de la República Argentina del momento, General Marcelo Levingston, otro dato interesante que permite ubicar la relevancia del acontecimiento.

3. Julio Coll Rojas. Izquierda: Casa de habitación (1960). Derecha: Edificio Nuevo Centro, Chacao (1966)

Julio Coll Rojas (1933-2002) (FAU UCV promoción 10/1960), inicia su actividad como arquitecto con el proyecto de su propia casa (1960-1963) en la que, sumándose al espíritu experimental que una parte de la formación de arquitectos inducía por aquel momento, construye utilizando cúpulas de concreto alabeadas, de planta cuadrangular (paraboloides hiperbólicos), soportadas por esbeltas columnas, que le permitieron a Rafael Gerardo Páez expresar en la ponencia presentada en las XXXIII Jornadas del IDEC FAU UCV (2015), titulada “Análisis geométrico y estructural de viviendas construidas con paraboloides hiperbólicos por Eduardo Catalano en Estados Unidos, Félix Candela en México y Julio Coll Rojas en Venezuela”:  “Esta casa habitación constituye una de las más significativas muestras de innovación tecnológica en materia de viviendas solucionadas con paraboloides hiperbólicos en Venezuela. De hecho después de esta propuesta habitacional, no hubo algún otro ejemplo relevante hasta que el arquitecto Álvaro Coto Asenjo, diseñó y construyó (parcialmente) su vivienda en Porlamar, estado Nueva Esparta”. La vivienda de Coll, por tal motivo, debió confrontar y resolver problemas con trabajadores que no poseían entrenamiento idóneo para elaborar este tipo de construcción y técnicos relativos al espesor inusual (4 cms) que se lograban obtener con este tipo de superficie el cual no estaba permitido por las normas vigentes.

4. Parque Miranda, Av. Francisco de Miranda, Sucre. Caracas. Julio Coll, John Machado y Eduardo Robles Piquer (1962)

Un poco más adelante Coll, producto de la estrecha colaboración entre la Ingeniería Municipal y Obras Públicas Municipales del Distrito Sucre y la División de Obras Especiales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), participa junto al arquitecto John Machado, el arquitecto paisajista Eduardo Robles Piquer, el ingeniero agrónomo William Rojas y el ingeniero civil Enrique Samán, en el diseño y construcción del Parque Miranda, ubicado en la estrecha faja de terreno que restó luego de delimitar en Parque del Este y definir el trazado de la Av. Miranda, en cuyo programa se establecieron 5 zonas: una deportiva, una para juegos infantiles, una plaza, pasos peatonales y otra para estacionamiento. El parque construido en un lapso de 38 días dejó de nuevo a las claras la utilización de sistemas ligeros y fáciles de armar como parte de su lógica proyectual.

Otra incursión temprana a otra escala y no por ello exenta de polémica la constituyó el proyecto del edificio de oficinas Nuevo Centro, ubicado en la Av. Libertador, Chacao, diseñado por Coll en el año 1963 y concluido en 1966. La edificación que ocupa una parcela de 2.700 m2, tiene 14.000 m2 de construcción y cuenta con un estacionamiento mecánico en la parte posterior del terreno, denotó tras la búsqueda de una cierta originalidad y dinamismo en el diseño de los elementos de protección solar de sus fachadas norte y sur, una evidente desproporción con relación a su verdadero propósito, que hicieron expresar a Mariano Goldberg en la Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1 (1980), al presentar el edificio, “los quiebrasoles, quizás excesivamente frágiles aparentan más decoración que elemento funcional”.

4. Izquierda: Julio Coll y Jorge Castillo. Proyecto del Centro Ambiental de Venezuela (CAV), a ubicarse en El Helicoide de la Roca Tarpeya. Folleto divulgativo (1993). Derecha: Julio Coll. Edificio Sede de la C.A. Venezolana de Navegación, avenida Rómulo Gallegos, Caracas (1984)

Sin pretender describir minuciosamente su trayectoria, debemos hacer otras dos paradas dentro de ella. La primera en la participación de Coll en el diseño y construcción del edificio Sede de la Compañía Anónima Venezolana de Navegación CAVN (hoy Universidad Alejandro Humboldt), ubicada en la Av. Rómulo Gallegos, Los Dos Caminos, donde contó durante la realización del proyecto con la estrecha colaboración del artista plástico Carlos Cruz-Diez, quien creó varias obras que se incorporaron al edificio. Y la segunda más tarde (1993) cuando se decide la creación del Centro Ambiental de Venezuela (CAV), una de las muchas propuestas presentadas a través de los años para reutilizar El Helicoide de la Roca Tarpeya, asociado en este caso con el arquitecto Jorge Castillo a través del Taller JC – JC. La idea se originó en la necesidad de mudar el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables de su sede en el edificio Camejo (Centro Simón Bolívar) que sería ocupado por el proyectado Palacio de Justicia, dando pie a un ambicioso plan de renovación urbana y saneamiento ambiental que incluía áreas hasta el Jardín Botánico y 38.000 m2, dentro de El Helicoide.

5. Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos, logo ganado por concurso por Julio Coll Rojas (1971)
5. Foto tomada en una reunión del Colegio de Arquitectos de Venezuela. De izquierda a derecha arquitectos Alvaro Coto, Julio Coll Rojas, Carlos Brando Paz y Américo Faillace (circa 1980)

Por último como una curiosidad de lo polifacético de la actividad de Coll como diseñador hay que señalar que fue el ganador por concurso en 1971 del logotipo de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA), con el cual la entidad se identifica desde entonces hasta el día de hoy. Coll, quien en vida siempre mencionó la necesidad de que todo arquitecto orientara su actividad hacia tres frentes: la participación gremial, la docencia y la actividad profesional, las que cumplió a cabalidad al ser presidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) y pieza clave dentro de su historia, como profesor de diseño en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV particularmente en los semestres iniciales de formación y autor de diversas obras de arquitectura. Fue distinguido en la VIII Bienal Nacional de Arquitectura con el Premio CAV y aunque reconocía su formación “moderna”, no negó su condición ecléctica, su respeto por el post-modernismo y su convicción en la importancia de la integración de las artes a través de la arquitectura

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Colección Crono Arquitectura Venezuela