Archivo de la categoría: Algo más sobre la Postal

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 454

1868 fue un año particularmente activo en la historia de Venezuela y de gran inestabilidad política. Una vez concretada la victoria liberal en la Guerra Federal en 1863 tras cuatro años de disputa, y junto a ello el ascenso al poder de Juan Crisóstomo Falcón en junio de ese año como 12º presidente de los Estados Unidos de Venezuela, casi de inmediato se desencadenó un clima general de discordia con el que Falcón tuvo que lidiar a lo largo de todo su mandato.

1. Caracas vista desde El Calvario según una ilustración publicada en Travels and adventures in South and Central America de Ramón Páez (1868).

En ese incómodo ambiente, la cada vez más represiva administración central, las convulsiones internas y los desórdenes en varios estados sumados a la precaria salud del mandatario originaron el estallido de nuevos conflictos. Entre ellos la “Revolución azul” o “Revolución Reconquistadora”, insurrección armada liderada por José Tadeo Monagas (quien había presidido el país de 1847 a 1851 y de 1955 a 1958), estalla en 1867 concluyendo el 28 de junio 1868 con el derrocamiento del presidente encargado Manuel Ezequiel Bruzual, sucesor de Falcón, quien había renunciado en junio de aquel año tras presiones populares. Se sumaba así un nuevo episodio en el contexto de las guerras civiles venezolanas sucedidas durante el siglo XIX.

2. Cuatro fueron los personajes que ocuparon la presidencia de los Estados Unidos de Venezuela a lo largo del año 1868. De izquierda a derecha en orden de sucesión: Juan Crisóstomo Falcón, Manuel Ezequiel Bruzual, José Tadeo Monagas y Guillermo Tell Villegas. Los retratos de Falcón y Monagas fueron elaborados por el pintor Martín Tovar y Tovar (1827-1902).

Aquel acontecido año tendría como corolario no sólo el derrocamiento de Bruzual y la asunción de la jefatura de Estado por Monagas el ya mencionado 28 de junio, sino el fallecimiento inesperado de este último el 18 de noviembre. A la muerte de Monagas, Guillermo Tell Villegas se encargaría de la presidencia hasta el 20 de febrero de 1869. Lo sucedería José Ruperto Monagas en otro corto lapso que transcurrió entre el 20 de febrero de 1869 y 16 de abril de 1870 para finalmente ver la llegada al poder de Antonio Guzmán Blanco y con ello dar inicio al septenio, su primera etapa en la más alta magistratura. De tal manera, el llamado “Gobierno azul” derivado de la revolución del mismo nombre duraría poco menos de dos años.

3. Carátula del Almanaque portátil – Guía de Caracas impreso por la imprenta Espinal e Hijos en 1869.

Así pues, dentro de aquella frágil institucionalidad donde Caracas buscaba alcanzar un crecimiento sostenido y despertar a la cultura, en 1869, circuló en la capital el Almanaque portátil – Guía de Caracas impreso por la imprenta Espinal e Hijos (fundada por Valentín Espinal), ubicada en la esquina de Gradillas número 38. La empresa se especializaba en imprimir desde folletos, letras de cambio, timbres, recibos, carteles y trabajos de imprenta con “finura, limpieza y corrección”, según reza su publicidad en la página final de la publicación. 

El curioso libro, a pesar de estar dedicado a la descripción detallada de la ciudad, también contenía numerosas páginas con todo el calendario religioso católico para practicantes mes a mes, detallando el cómputo eclesiástico (número áureo, epacta, ciclo solar), los eclipses de sol y de luna, el santoral mensual y las fiestas movibles (Septuagésima, Miércoles de Ceniza, Domingo de Ramos, Resurrección, Corpus Cristi). También especificaba los días de ayuno y abstinencia de consumir carne, las cuatro témporas y los días de órdenes eclesiásticas y velaciones.

4. «Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela» realizado en la litografía de Jorge Laue y Compañía inserto en el Almanaque portátil – Guía de Caracas.

Como toda buena guía, tenía un plano de la ciudad, realizado en la litografía de Jorge Laue y Compañía, llamado “Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela”.

5. «Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela» de 1852 levantado por Lino J. Revenga y Gregorio Fidel Méndez, litografiado por Jorge Laue cuando recién llegado a Venezuela trabajó para Guillermo Stapler (Müller & Stapler).

Laue (1832-1887), litógrafo y grabador de origen alemán, entra en la escena gráfica venezolana a distancia, cuando trató al litógrafo Henrique Neun en Schweinfurt (Alemania) entre 1848 y 1851 y conoció en Berlín a Federico Lessmann (su futuro socio en Caracas) en 1850. Formó parte de la segunda oleada de impresores provenientes de Europa, poseía formación y contactos en el oficio en el país, lo que lo lleva a unirse a los litógrafos alemanes migrantes en el desarrollo de las artes gráficas y la ilustración. Así, al llegar a Venezuela en 1852 con 19 años, trabajó con Guillermo Stapler en cuyo taller (Müller & Stapler) litografió el Plano topográfico de la ciudad de Caracas de 1852, levantado por Lino J. Revenga y Gregorio Fidel Méndez.

6. Dos escenas de la Guerra Federal, «El Combate de Maiquetía» (izquierda) y «El Combate de la Plaza de San Pablo» (derecha), primeras cromolitografías impresas en el país realizadas en 1859 por Lessman & Laue.
7. Anverso y reverso de la fotografía del Gral. Manuel E. Bruzual, ca. 1860, realizada por Lessman & Laue, estudio fotográfico.
8. Los generales José Antonio Páez y Juan Crisóstomo Falcón, quienes fueran presidentes de Venezuela, fotografiados, ca.1864, por Lessman & Laue, estudio fotográfico.

Poco después (en 1856) Laue se asociaría con Federico Lessmann (quien también fuese primero empleado y luego socio de Stapler entre 1853 y 1854), produciendo algunas de las más importantes impresiones a color de la ciudad del siglo XIX en Venezuela, e incluso incursionando en el campo de la fotografía especializándose en ambrotipos (fotografía en placas de vidrio) y retratos de gran formato. Su sociedad con Lessmann se prolongaría hasta 1865.

9. Federico Lessmann. Convento de las Monjas Concepciones y la Plaza de San Jacinto, 1865.

Tal y como señala Agalia Berlutti, en “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte 1)”, artículo publicado en el portal Prodavinci el 29/11/2020, “Con Laue -Lessmann- compartiría no sólo trabajo, sino también la afición por reproducir los espacios y lugares de la ciudad -ya mucho más elaborada y enfocada la mirada urbana- sino también, los primeros intentos fotográficos que se le atribuyen a Lessmann”. Por otro lado, Belutti asegura que Lessmann y Laue tras trocar en fotógrafos de retratos también se convertirían en los primeros cronistas visuales de Caracas, logrando captar la ciudad con técnicas que estaban en auge en Europa.

10. Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1875 impreso por Henrique Neun y revisado por Aureliano Fernández en el cual participó Jorge Leue.

En relación con la producción cartográfica de Laue como grabador, de él se conoce su participación en 3 planos de Caracas fechados en 1852 (ya mencionado), 1868 (incluido en el Almanaque y que engalana nuestra postal del día de hoy) y 1875, este último impreso por Henrique Neun y revisado por Aureliano Fernández.

En el testimonio urbano grabado por Laue en 1868 se aprecia una ciudad dividida en 6 municipios, con un trazado colonial, una cuadrícula de 16 x 16 calles tanto en sentido de Norte a Sur (como Eras, Verde, Carabobo, Roscio, Uztáriz, Rivas) como en Este a Oeste (como Las Fuentes, La Paz, Madariaga, Ciencias, Comercio, Unión).

11. Referencias al Plano de la ciudad de Caracas de 1868 que acompañó el Almanaque portátil – Guía de Caracas.

Las referencias del plano incluyen una extensa lista de más de 140 esquinas. Igualmente 20 edificaciones religiosas entre iglesias, capillas y conventos incluyendo la Catedral, La Pastora, La Trinidad, San Francisco, Candelaria, y los conventos de Dominicas y Carmelitas.

Por otro lado, menciona el río Guaire, y las quebradas Caroata, Anauco, Catuche, Coticita y Gambón, así como 10 puentes, y edificios y lugares clave como el Palacio de Gobierno, la Plaza Bolívar, la Universidad, el Mercado central, la Tesorería general, el Palacio Arzobispal, el Cuartel veterano, y varios hospitales y cementerios.

Por otro lado, Laue promociona su profesionalismo en el plano, destacando que su litografía “se desempeña exquisito gusto, esmero, puntualidad y precios equitativos”, evidenciando la competencia en la industria de las artes gráficas en ese momento.

De este Almanaque impreso por Valentí Espinal (1803-1866), se conocen ediciones de 1867, 1868 y 1869.

IGV

Procedencia de las imágenes.

Postal, 3, 4 y 11 . Biblioteca Digital César Rengifo (http://bibliotecadigital.bnv.gob.ve/wp-content/uploads/Almanaque-port%C3%A1til-Gu%C3%ADa-de-Caracas1869.pdf)

1. Ramón Páez. Travels and adventures in South and Central America. New York, 1868 (https://archive.org/details/travelsadventure00paezuoft/travelsadventure00paezuoft/page/n5/mode/2up?ref=ol)

2. Wikipedia. Anexo:Gobernantes de Venezuela (https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Venezuela); La Venciclopedia (https://www.venciclopedia.org/index.php?title=Manuel_Ezequiel_Bruzual); Gema (https://co.pinterest.com/pin/477029785553166108/)

5. La Caracas de antes, la Caracas de ahora (https://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html)

6 y 8. THE VAGO (https://gabhrieltoro.blogspot.com/2018/12/cronologia-de-las-artes-graficas-en_58.html)

7. Agalia Berlutti. “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte I)”. Portal Prodavinci, 29/11/2020.

9. Agalia Berlutti. “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte II)”. Portal Prodavinci, 06/12/2020.

10. Irma de Sola Ricardo. Contribución al Estudio de los planos de Caracas, 1967.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 453

En nuestro interés por ir reconstruyendo una cronología de los concursos de arquitectura realizados en Venezuela a lo largo del siglo XX, nos hemos topado con un caso que desconocíamos y del que, luego de intentar documentar con suficiente consistencia, debemos reconocer que nos hemos quedado cortos en el intento.

Se trata de la sede del Ilustre Colegio de Abogados de Caracas (hoy Colegio de Abogados del Distrito Capital) ubicado en la avenida José Antonio Páez de El Paraíso frente al Instituto Pedagógico de Caracas.

Sea como sea, quizás valga la pena recordar que, aunque el ejercicio del derecho en nuestro país se remonta a la época de la colonia, fue muy lento el proceso transcurrido entre el momento que comenzó a ser necesaria la presencia de hombres versados en leyes y la creación, establecimiento y difusión de Audiencias y Cancillerías Reales, a las cuales pudieran recurrir las partes en apelación cuando se sintieran lesionadas por sentencias y disposiciones de los alcaldes o corregidores.

1. Vista del Palacio de la Real Audiencia de Santo Domingo, también conocido como el Museo de las Casas Reales, en la Ciudad Colonial, en Santo Domingo, República Dominicana.

Si bien la autorización para ejercer el derecho en América se inicia a partir de la creación en las Indias de los Tribunales denominados Reales Audiencias (siendo pionera la Real Audiencia de Santo Domingo abierta en 1511 a la que siguieron la de México en 1527, la de Panamá en 1527, la de Lima en 1542, la de Santa Fe en 1549), y que la primera universidad en otorgar títulos académicos de abogados fue la establecida también en Santo Domingo en 1538, en Caracas hubo que esperar hasta la transformación del Colegio-Seminario de Santa Rosa de Lima en la Universidad Real y Pontificia de Caracas el 22 de diciembre de 1721 para que comenzara a dictarse formalmente la carrera de derecho canónico junto a filosofía, teología y medicina siendo la de Leyes una de las nueve Cátedras con las cuales la Universidad comenzó a funcionar. Sin embargo, hay que precisar que con la apertura el 16 de agosto de 1716 de una Cátedra de Instituta o Leyes en el propio Seminario de Santa Rosa de Lima bajo la dirección del licenciado Antonio Álvarez de Abreu ya se había dado el primer paso para instruir a los jóvenes del país en el conocimiento jurídico.

2. Palacio Municipal de Monjas a San Francisco. Postal circa 1930. Lugar donde estuvo ubicado el Colegio-Seminario de Santa Rosa de Lima.

Por otro lado, dado que la creación de la Real Audiencia de Caracas no se produjo hasta 1786 (nueve años después de la creación de la Capitanía General de Venezuela), los primeros abogados obtuvieron su licencia para ejercer en Santo Domingo y de Santa Fe, principalmente, por ser las instituciones más cercanas.

3. Retrato de Antonio José Álvarez de Abreu, atribuido a Antonio González Ruiz. Museo de Parthenay (Francia).

Con respecto al momento en que los profesionales del derecho se empiezan a establecer como gremio, la referencia que se tiene remite a 1788 como el año cuando se instaló el Colegio de Abogados de Caracas, tras la necesidad de una organización que representara a los juristas en Venezuela y facilitara la administración de justicia, existiendo ya para entonces un buen número de profesionales ejercían su labor en las luchas tribunalicias tanto en la capital como en el interior de la Capitanía General, algunos de ellos, inclusive, formando parte del cuerpo docente de la ya mencionada universidad.

4. Miguel José Sanz (1756-1814). Abogado, político y periodista venezolano considerado una de las figuras influyentes en los inicios del proceso de la independencia de Venezuela. Entre 1790 y 1793 fue secretario y decano del Colegio de Abogados de Caracas.

Luego, de acuerdo con el texto titulado “El Colegio de Abogados Historia en Venezuela” (https://es.scribd.com/document/654058535/EL-COLEGIO-DE-ABOGADOS-HISTORIA-EN-VENEZUELA), “el año de 1797, a raíz del abortado movimiento revolucionario de Gual y España, se forma la Compañía de Abogados y Pasantes que se ejercitaban en la Plazuela de San Jacinto para defender al régimen colonial de España. Y era común mirar a aquellos personajes -ya maduros- como Francisco Espejo, Tomas Hernández Sanabria, Juan Agustín Arnal, el Doctor Agustín de la Torre, notable jurista y rector de la Universidad, dirigirse al sitio de reunión con su fusil al hombro y espada de mano, acompañados por un esclavo ‘de a pie’”.

5. Esquina de Las Monjas vista desde la Plaza Bolívar en Caracas. Fotografía tomada a comienzos del siglo XX.

Durante muchísimos años, el Ilustre Colegio de Abogados de Caracas careció de sede propia. “En la época colonial las reuniones se efectuaban en la casa de habitación de los señores Decanos. En el siglo XIX, en plena era republicana, tenían lugar en diferentes sitios. (…) Cuando a principios de la pasada centuria el gobierno del General Cipriano Castro construyó en la esquina de Las Monjas un edificio para sede de los Tribunales, llamado por ello entonces Palacio de Justicia, y es hoy dependencias del que fuera el Consejo Municipal del Distrito Federal, allí se le dio al Colegio de Abogados un salón en el cual funcionó hasta 1928. A partir de ese año, por cuestiones políticas, la Institución permaneció inactiva, hasta el año de 1936”, cuando reinició sus labores en el mismo local.

La creación de nuevos Tribunales y la necesidad de espacio en aquella sede llevó a desplazar la sede del Colegio a diversas casas tomadas en arrendamiento: “primero una entre las Esquinas de San Francisco y Pajaritos y luego otra entre las Esquinas de Salvador de León y Socarrás, donde más tarde se construyó la sede de lo que fue el Banco Agrícola y Pecuario. Entre tanto, los Doctores Alonso Calatrava, Numa Quevedo y Carlos Eduardo Stolk, cuando respectivamente ejercieron la Presidencia del cuerpo, lograron éxito en las gestiones realizadas en el sentido de conseguir sede propia para la Corporación”.

6. Aspecto que presentaba la esquina de Piñango en la parroquia Catedral, a fines de los años 40’s.

Las gestiones cristalizan cuando en 1939 el Gobierno Nacional, presidido entonces por el General Eleazar López Contreras, donó al Colegio una casa situada en Caracas, entre las esquinas de Piñango y Llaguno (sobre la avenida Norte 6), dedicándose las Juntas Directivas de turno a recolectar fondos entre los asociados para iniciar la construcción del anhelado edificio.

7. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» de 1946 publicado por ESSO donde el punto azul indica la ubicación del terreno donado para la construcción del Colegio de Abogados.

Finalmente, a instancias del Dr. César González, el Gobierno Nacional, presidido por el General Isaías Medina Angarita, donó al Colegio un terreno situado en la prestigiosa urbanización El Paraíso sobre la avenida José Antonio Páez muy cercano al Hipódromo (inaugurado en 1908), al Liceo Caracas (Cipriano Domínguez, 1936-1939) y la sede de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1931) y donde también ya habían sido construidos como sedes sociales el Club Paraíso (Alfredo Jahn López, 1921-1928) y el Club Venezolano Alemán (Carlos Guinand Sandoz, 1935). El Gobierno además “autorizó la venta de la casa donada por el Gobierno del General López Contreras, con facultad para invertir el producto de esa venta en la edificación de referencia. Encaminada la operación, se logró el precio de noventa mil bolívares. (Bs. 90.000,00)”.

8. Dos vistas de la fachada del edificio del Colegio de Abogados de Caracas en la actualidad.
9. Izquierda: escultura de Miguel José Sanz (1756-1814) realizada por Pietro Ceccarelli. Derecha: Busto de Cristóbal Mendoza, abogado y primer presidente de Venezuela.

Es justamente en el documento que hemos consultado a través de internet donde se destaca que con el dinero obtenido la Junta Directiva elegida en 1942 toma la iniciativa de llevar adelante la realización del proyecto a construirse en El Paraíso, para lo cual “abrieron un certamen entre los ingenieros y arquitectos del país, el cual fue ganado por el Arquitecto Doctor Camilo Arcaya. Procediéndose luego a la colocación de la primera piedra y a dar comienzo a la obra bajo la dirección del dicho Dr. Arcaya”.

10. Acceso y hall de llegada del edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas.

La propuesta de Arcaya consistió en desarrollar una sobria edificación de una planta cuyo limpio frente hacia la avenida Páez, en el que destaca el acceso y junto a él una escultura del destacado jurista Miguel José Sanz (1756-1814) realizada por Pietro Ceccarelli y un busto de Cristóbal Mendoza (también abogado y Primer Presidente de Venezuela), fue resuelto adoptando con sobriedad un lenguaje que remite al clasicismo usualmente utilizado en edificaciones que han fungido de sedes de instituciones ligadas a la impartición justicia. El programa contemplaría la presencia de las oficinas del gremio, un auditorio, áreas reuniones y una zona recreativa con sus respectivos servicios que cubriría las necesidades propias de un club social.

11. Edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas. Auditorio.

De resto, como ya insinuáramos al comienzo de la nota, no poseemos más información sobre los entretelones del Concurso (jurado, participantes, plazos, etc.). Sólo sabemos que el edificio se concluyó en 1945 y que “la obra costó la cantidad de ciento ochenta y nueve mil quinientos ochenta y tres bolívares con ochenta céntimos de bolívar (Bs. 189.583,80) incluido el mobiliario nuevo. Tal precio se cubrió con los noventa mil bolívares, producto de la venta de la casa situada de Piñango a Llaguno; con las contribuciones extraordinarias de varios miembros del Colegio; y con setenta mil bolívares obtenidos en calidad de préstamo de la Compañía Anónima de Seguros ‘La Nacional’, gracias a las gestiones realizadas por los miembros de la Junta Directiva de entonces a través del Doctor Néstor Luis Pérez”.

También hemos conocido que “el acto de inauguración del inmueble y de la toma de posesión de la nueva Junta Directiva tuvo lugar el 30 de diciembre de 1945, a las once de la mañana”.

12. Edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas. Vistas de las áreas recreativas.

Pasaría de esta manera a tener el tercer más influyente gremio su propia sede luego de que se construyera entre 1939 y 1941 la del Colegio de Ingenieros de Venezuela en el sector Santa Rosa aledaño al parque Los Caobos (ganado también por concurso y proyectado por Luis Eduardo Chataing), siendo seguida por la del Colegio de Médicos del Distrito Federal sobre la Plaza Las Tres Gracias en 1956 diseño de Diego Carbonell.

13. Camilo Arcaya como presidente del CSB y José Antonio Ron Pedrique como director técnico. Proyecto de Centro Cívico para la Avenida Bolívar de Caracas. Centro Simón Bolívar. Desarrollo integral. Plan de obras y financiamiento, Caracas, 1961.

En cuanto al ingeniero venezolano Camilo Arcaya, ganador del concurso y proyectista de la sede del Ilustre Colegio de Abogados de Caracas, sabemos que destacó principalmente por su papel como presidente del Centro Simón Bolívar (CSB) dentro de la Junta Directiva nombrada en 1959. Durante su gestión se decidió constituir una Comisión de Estudio integrada por calificados ingenieros, arquitectos y economistas, que se abocaron a realizar los estudios necesarios para determinar el uso racional de las áreas que componían el acervo de la Compañía ubicadas sobre el eje de la avenida Bolívar. Resultado de ello fue la presentación pública el mes de enero de 1961 por parte de Arcaya y del arquitecto José Antonio Ron Pedrique (director técnico del CSB y coordinador de un amplio equipo interdisciplinario) de la propuesta que sirvió de base para la elaboración del Proyecto Definitivo del Centro Cívico de Caracas.

14. Izquierda: La avenida José Antonio Páez frente al edificio del Colegio de Abogados. Derecha: Vista del Instituto Pedagógico de Caracas desde el edificio del Colegio de Abogados.
15. Entorno actual y localización del edificio del Colegio de Abogados.

Desde su puesta en servicio hasta nuestros días el entorno donde se construyó en 1945 la sede del Colegio de Abogados ha sufrido severas transformaciones, principalmente a raíz de la construcción del ramal norte sur del distribuidor La Araña que conduce al Cementerio y El Valle. La ampliación del Instituto Pedagógico de Caracas y su conversión en Universidad Pedagógica Experimental Libertador, importante vecino ubicado frente a la obra que nos ha ocupado, es sin duda una dramática representación del nefasto efecto producido por la autopista sobre la zona donde el sencillo y severo edificio del Colegio de Abogados, con modestia, puede considerarse como referencia.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Globovisión (https://globovision.com/article/colegio-de-abogados-de-caracas-reconocio-la-trayectoria-de-sus-agremiados)

1. La América Española (https://laamericaespanyola.com/2019/06/25/reales-audiencias-americanas/)

2. REDpatrimonio.VE (https://www.redpatrimonio-ve.com/forum/publicaciones/la-capilla-del-antiguo-seminario-de-santa-rosa-de-lima-de-caracas-vientre-bendito-de-la-patria)

3. Wikipedia. Antonio José Álvarez de Abreu (https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Jos%C3%A9_%C3%81lvarez_de_Abreu)

4. Cámara de Caracas (https://camaradecaracas.com/la-camara-caracas-y-sus-historias/por-aqui-pasaron/sanz-el-licurgo-venezolano/)

5. @micaracasantigua (https://www.instagram.com/p/CdSB0t9tjhg/)

6. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/4966984890071634/)

7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

8 y 9. @elgallego33 (https://www.instagram.com/p/DLP352Lsh60/?img_index=1)

10, 11 y 12. @ilustrecolegioabogadoscaracas

13. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Entre lo cierto y lo verdadero (https://oscartenreiro.com/2013/12/28/una-pequena-historia-necesaria-ii/)

14. Ilustre Colegio de Abogados de Caracas (https://www.google.com/maps/place/Ilustre+Colegio+de+Abogados+de+Caracas/)

15. Capturas de Google Earth

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 452

Desde la creación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) el 4 de julio de 1945, confirmada el 15 de abril de 1946, siempre estuvo entre sus objetivos el “dar impulso al estudio y desarrollo de la Arquitectura; cultivar la ética profesional; establecer vínculos de unión entre sus miembros y propender a la defensa y mejoramiento de la profesión”.

Para ir evaluando periódicamente el cumplimiento de tales metas se llegaron a realizar hasta tres Convenciones Nacionales, todas en los espacios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela por entonces sede de la SVA: la primera en 1959, la segunda en 1962 y la tercera entre el 4 y el 9 de mayo de 1965 un año antes de que el organismo gremial decidiera cambiar su denominación por el de Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) el 7 de junio de 1966.

1. Afiches elaborados con motivo de la celebración de la Primera Convención Nacional de Arquitectos (1959) y la Tercera Convención Nacional de Arquitectos (1965).

Si bien los temas relacionados a la función social, la labor profesional y la formación universitaria del arquitecto coparon las agendas de aquellas tres convenciones, desde muy temprano fue cobrando en ellas gran importancia el tema relativo a la “colegiación” con motivo de la promulgación en 1958 de la nueva Ley de Ejercicio de la Ingeniería, la Arquitectura y Profesiones Afines que en el artículo 12 establecía: “ningún profesional podrá ejercer sino la especialidad para la cual le autoriza expresamente el título que posee”. Ello abría, sin duda, grandes expectativas en cuanto al deslinde definitivo de la figura del arquitecto de la del ingeniero cuya injerencia en las actividades del primero históricamente había sido notable.

Lo recogido en las Actas Finales de aquellos eventos en las que se precisaba que existía entre los arquitectos el convencimiento de que el momento era propicio para iniciar gestiones encaminadas a lograr su colegiación independiente, lo cual implicaba superar serios obstáculos (que hasta hoy aún perduran), se convirtió en la principal razón de peso esgrimida para la conversión de la SVA en CAV que “no poseía la fuerza ni los instrumentos legales para realizar lo que se había propuesto” y acordado en aquellas tres convenciones.

Constituido el CAV, lo que antes se denominaban “convenciones” ahora empezarán a llamarse “jornadas” o “congresos” siempre de carácter nacional, llamados que mantendrían similares agendas que se incrementaron con la incorporación de otros temas de interés profesional.

2. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1971 de las Primeras Jornadas Nacionales de Arquitectura y Urbanismo que incluyeron la realización del Primer Congreso Nacional de Arquitectos.

A las ambiciosas “Primeras Jornadas Nacionales de Arquitectura y Urbanismo”. desarrolladas en las instalaciones del Parque Recreacional El Conde, Av. México, entre el 23 de febrero y el 15 de marzo de 1971 en las que se incluyó el Primer Congreso Nacional de Arquitectos de Venezuela cuyo tema central fue “El Desarrollo Urbano en función del Desarrollo Nacional”, siguieron las celebraciones del Segundo realizado en Mérida en 1975 y del Tercero montado en Caracas del 19 al 22 de julio de 1982 al cual dedicamos la postal y nota del día de hoy.

Organizado por el CAV y realizado en la Universidad Simón Bolívar el evento fue cubierto por reseñas publicadas en las revistas Croquis nº7 (octubre de 1982) y Punto nº 65 (1983)  donde encontramos que los objetivos del III Congreso Nacional de Arquitectos fueron: “Propiciar la divulgación y el conocimiento más amplio de las disciplinas urbanas y arquitectónicas, así como de las experiencias y adelantos logrados en esta materia en Venezuela” e “intercambiar experiencias y estrechar vínculos en beneficio de la profesión y el desarrollo integral y armónico de nuestro país”.

El desarrollo del encuentro contempló un amplio temario organizado con base en 5 áreas fundamentales: Vivienda, Centros Urbanos, Centros Históricos, Educación y Actividad Gremial.

El debate de cada tema se estructuró con base en la presentación de dos ponencias centrales el cual a su vez contemplaba la presencia de varias sub-áreas de trabajo coordinadas por reconocidos profesionales que a su vez desarrollaron el contenido central de cada una (cuyo nombre colocaremos entre paréntesis más abajo).

3. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1982 del Tercer Congreso Nacional de Arquitectos.

De tal manera, el área de la Vivienda, que contó con las ponencias centrales de Leopoldo Martínez Olavarría y Leandro Quintana, fue quizás el que más discusiones provocó dada la necesidad que exigía su atención. La diversidad de sub-áreas que en torno a él se organizaron son una clara muestra del interés que el tema suscitaba. Ellas fueron: Vivienda y participación (Beatriz Sorne); Vivienda y producción (Enrique Vila); Vivienda y normativa (Arturo Berroterán); Vivienda y organización (Ana Brumlick); Vivienda y financiamiento (Carmen Lucía Guerra); Vivienda y política de tierra (Daniel Barreiro); y Vivienda e investigación (Máximo Rojas), a las que se sumaron la consideración de Barrios nuevos de mejoramiento progresivo con especificaciones mínimas como política de vivienda para familias de más bajos recursos (Luis López R.), y la presentación del “Manual de Construcción Popular” como auxiliar en los programas de mejoramiento progresivo, esfuerzo mutuo y ayuda mutua (Luis López R.).

Para el área de Centros Urbanos las ponencias principales estuvieron a cargo de José Luis Vethencourt y Manuel Delgado Arteaga. Contó con las siguientes sub-áreas: el Diseño urbano como política de los organismos oficiales (Meyer Cohen y Alberto Atilano); el Diseño Urbano como práctica docente e investigación (Luis Carlos Palacios); el Diseño Urbano como Arquitectura (Pablo Lasala); y el Diseño Urbano como ideología (Roberto Briceño León).

El área de Centros Históricos tuvo como ponentes principales a Rafael Armando Rojas y Ramón Paolini y presentó las siguientes sub-áreas: Legislación e institucionalidad (José Antonio Arrieta); La restauración en Venezuela (Rafael Conde Barrios); Centros Históricos (Omar Hernández); y Arquitectura Popular en Venezuela (Federico Vegas).

Para Educación prepararon las ponencias centrales Rafael Fernández Heres y Leopoldo Provenzali y se dieron las sub-áreas: Demanda actual de edificaciones para educación pre-escolar, básica y media (Carlos Morales); Demanda actual de edificaciones para educación superior (Marcos Miliani); Visión histórica de la arquitectura escolar en Venezuela (Ciro Caraballo); Los actuales programas educativos y su repercusión en el diseño y construcción de las nuevas edificaciones escolares (María Isabel de Rivas); Conservación y mantenimiento de edificaciones escolares (César Rojas); FEDE y la organización de la producción de edificaciones escolares en Venezuela (Leopoldo Provenzali); Experiencias del IDEC-FAU-UCV en la producción de edificaciones escolares en Venezuela (Gustavo Flores); y Experiencias del MINDUR en el desarrollo del programa de edificaciones escolares en el país (Marisabel De Lucca).

En cuanto al área de Actividad Gremial fueron presentadas como sub-áreas: Estado actual y perspectiva del procedimiento de autorización de urbanización y edificación (Francisco Pimentel), El Egresado (Filial Mérida) y Nuevas ciudades (Filial Zulia).

4. Notas publicadas en las revistas Croquis nº 7 (izquierda) y Punto nº 65 (derecha) dedicadas a reseñar el Tercer Congreso Nacional de Arquitectos.

Para Raquel Silvera en su reseña elaborada para la ya mencionada revista Croquis nº7, el tema de la Vivienda fue el más discutido en este Congreso y, dentro de él, el debate suscitado en torno a la consideración de la tierra urbana como un recurso escaso y agotable que no se usa racionalmente, lo que hace que su conjugación económica y social se haga difícil. De allí la necesaria implementación de una política concertada de Tierras Urbanas que involucre a organismos nacionales e internacionales “conscientes tanto de la voluntad técnica como política, para así lograr un balance positivo entre el uso de la tierra, el agua, el aire y nuestros recursos naturales no renovables, contra la creciente e implacable acción enajenante del hombre sobre nuestro medio ambiente”.

También destacó Silvera la creciente relación entre arquitectura y ciudad dentro de los más recientes enfoques del desarrollo urbano a lo cual se suma la preocupación por la preservación del patrimonio construido y donde se considera indispensable que la Administración Nacional tome medidas en la conservación y rehabilitación tanto de los centros históricos como de la arquitectura popular.

El tema Educacional junto al de Vivienda alcanzó un interés fundamental durante el Congreso, “por cuanto se elaboraron conclusiones para los planes de Desarrollo Económico y Social del país, que implican planes de Reordenamiento y Desarrollo Urbano con su correspondiente equipamiento de Servicios Educacionales necesarios”.

Finalmente, dentro del tema Actividad Gremial fue interesante el debate desarrollado en torno al asunto de la “permisología” del cual derivaron una serie de recomendaciones dirigidas al Ministerio de Desarrollo Urbano (Mindur) y a los órganos municipales para que se proceda, por un lado, a revisar, elaborar, aprobar y publicar de forma oficial “Normas, Especificaciones y Procedimientos Técnicos para obras de Urbanismo, Arquitectura, Ingeniería y Construcción” y, por el otro, a revisar de forma integral “las Ordenanzas de Arquitectura y Urbanismo, tratando de unificarlas a nivel nacional, separando normas técnicas y procedimientos del cuerpo de las Ordenanzas de Zonificación”.

El Congreso, digna muestra de la amplitud y complejidad de asuntos que forman parte de amplio abanico que abarca la profesión, culminó, como es costumbre, con la elaboración de una serie de conclusiones y recomendaciones, quedando fijada para junio de 1984 la realización de la cuarta edición en la ciudad de Maracay.

5. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1989 del Cuarto Congreso Nacional de Arquitectos.

Cabe recordar que el IV Congreso Nacional de Arquitectos, desarrollado en torno al tema “Tiempo Libre, Turismo y Recreación”, terminó llevándose a cabo por el CAV, con el auspicio del Ministerio del Ambiente, Corpoturismo y Fedeturismo, los días 17 y 20 de julio de 1989 en el Círculo Militar, Caracas, cinco años después de lo inicialmente acordado. A partir de entonces se produjo la desaparición paulatina de este tipo de eventos.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

1, 2 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 451

Para engalanar nuestra postal del día de hoy hemos vuelto a recurrir a otro excelente dibujo de Manuel Mujica Millán (1897-1963). En este caso se trata de uno de entre los elaborados para el proyecto para la reforma completa de la casa y jardines de la Hacienda Montalbán (Caracas), concluida en 1940, propiedad del Sr. Alfredo Vollmer, trabajo en el que Mujica demostró un manejo depurado del neocolonial elegido como estilo que desarrolla con énfasis en la perfección de los detalles (relieves en piedra artificial para el portal, ventanas y otros elementos decorativos, así como rejas y barandas en hierro forjado), del cual la representación es claro ejemplo.

1. Carátula del catálogo de la exposición Manuel Mujica Millán. Arquitecto. Galería de Arte Nacional (1991).

Esta selección nos permite no sólo resaltar el sitial que el dibujo siempre ocupó en la manera de exponer sus ideas y como recurso para la resolución técnica de sus propuestas por parte de uno de los arquitectos pioneros de la incorporación de la modernidad en Venezuela, sino también recordar la realización en 1991 de la primera exposición antológica de su obra en los espacios de la Galería de Arte Nacional (actual Museo de Bellas Artes): “Manuel Mujica Millán. Arquitecto”, donde la representación que recoge la postal estuvo presente.

2. Manuel Mujica Millán. Quinta Las Piedras (residencia «estilo vasco») en Los Chorros, Caracas, 1928. Propietario: Sr. Rotundo Mendoza.
3. Manuel Mujica Millán. Remodelación del Panteón Nacional, Caracas, 1930.

Abierta el 11 de julio de 1991, la muestra impulsada por la Fundación Galería de Arte Nacional (FGAN) y la Fundación Museo de Arquitectura (FMA), tuvo como base la curaduría realizada por los arquitectos Bernardo Moncada (profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes), Martín Padrón (profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, quien además tuvo a su cargo la edición del catálogo) y William Niño (profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad José María Vargas, quien fungió como Coordinador General por parte de la FGAN). Contó, además, con el respaldo institucional de la FAD-ULA y la FAU-UCV cumpliendo los roles de asistentes generales la arquitecta Meridalba Muñoz Bravo (representando a la primera) y el bachiller Jesús Yépez (representando a la segunda, quien luego, ya graduado, iniciaría en 1992 la experiencia editorial, aún vigente, de la revista Entre Rayas).

4. Manuel Mujica Millán. Fuente, Campo Alegre (c.1933). Acuarela.
5. Manuel Mujica Millán. Patio del Norte (c.1933). Acuarela (11,3 x 10,6 cms).

Como bien narra Martín Padrón en “Historia de la muestra de Mujica Millán en Caracas” (accesible en https://es.scribd.com/document/891885459/El-11-de-julio-de-1991-MUJICA), para el trabajo de curaduría de la exhibición se pudo contar con el aporte de la viuda del arquitecto, doña Bertha Heny de Mujica, quien, a pesar de su avanzada edad, residenciada aún en su casa Las Guaicas (urbanización Campo Alegre, Caracas, 1932-1935), atesoraba recuerdos lúcidos de su esposo celosamente conservados en cuadernos llenos de precisas notas. También con los extraordinarios dibujos del arquitecto conservados por el Sector de Historia y Crítica de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV, “devueltos posteriormente a la Biblioteca de la FAU y ubicados en la sección de incunables debidamente protegidos”.

6. Manuel Mujica Millán. Corredor y patio (c.1934). Acuarela (26,3 x 22,1 cms).
7. Manuel Mujica Millán. Estudio para un patio interno (c.1937). Acuarela (34 x 27,3 cms).

El modesto pero sustancioso catálogo preparado para la ocasión permitió, por un lado, apreciar parte de los expresivos bosquejos, apuntes, planos y fotografías del trabajo de Mujica Millán realizado en Venezuela los cuales conformaron el eje central de la muestra y, por el otro, una selección de textos que podrían considerarse como una valiosa aproximación crítica a su obra con los cuales se reafirmaba el valor antológico de la exposición y su vocación de trascender como referencia a futuro.

8. Manuel Mujica Millán. Serie de dibujos en los que el arquitecto muestra su valor como instrumento creativo indispensable y como aproximación a la comprensión del espacio.

Los escritos presentes en el catálogo están encabezados por una sucinta “Biografía”, elaborada por Cruz Barceló, que repasa el origen vasco de Mujica Millán (nace en Vitoria, Álava el 26 de mayo de 1897); el traslado de su familia a Barcelona siendo aún muy joven; su formación en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona con maestros como Josep María Jujol (colaborador de Gaudí), Eusebi Bona i Puig, Pedro Domenech y Joaquím Bassegoda i Amigó; la obtención del título de arquitecto el 27 de enero de 1925; su intensa actividad en Barcelona durante dos años hasta su llegada a Venezuela el 12 de octubre de 1927 requerido por Eloy Pérez para corregir defectos de distribución y reforzar las bases del edificio del hotel Majestic; sus inicios como proyectista de una casa de “estilo vasco” en Los Chorros, su incorporación en el desarrollo de la urbanización La Florida a partir de 1929 desarrollando obras en estilo neo-colonial y su contratación para remodelar el Panteón Nacional concluido en 1930 para conmemorar el centenario de la muerte del Libertador, con lo cual obtendrá gran notoriedad tras haber cambiado radicalmente su aspecto neogótico a una forma neobarroca y a proporciones más monumentales.

9. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre, 1932.
10. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Izquierda: Dibujo de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen (c.1935). Derecha: Casa Tucker o Atalaya (1935). Ambas edificaciones, con el Ávila como telón de fondo, rematan el Paseo central de la calle El Parque y la Avenida 4, respectivamente. Cabe añadir que la quinta (hoy ya demolida) constituyó un trabajo de acondicionamiento de la vieja casa de la Hacienda Pan Sembrar donde se desarrolló la urbanización.

También resalta Cruz Barceló su participación como proyectista de la Urbanización Campo Alegre a solicitud de Carlos Heny Benítez a partir de 1929 y el posterior matrimonio con una hermana de éste (Bertha Heny Benítez) el 31 de agosto de 1931; la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y de hasta 39 quintas en Campo Alegre de diferentes estilos, destacando dos diseñadas para él, siendo reconocida la primera (“Las Guaicas”, iniciada en 1932 y finalizada en 1935) como el primer ejemplo de arquitectura abstracta realizado en el país, y la segunda (su “casa-estudio” de 1936 -demolida-), como la de mayor calidad diseñada por él; el haber revalidado el título de arquitecto en la UCV en 1937; el haber sido declarado ganador del Concurso Internacional para la Basílica de Santa Rosa de Lima (Perú) en 1943 de formas neobarrocas que no se construyó; la invitación en 1945 del Arzobispo de Mérida para encargarse de la remodelación de la antigua Catedral y su traslado definitivo a esa ciudad en 1950 donde tuvo una importante participación, particularmente en el corazón urbano proyectando el Palacio de Gobierno y el Edificio Sede de la Universidad de Los Andes; y, finalmente, su fallecimiento allí el 13 de febrero de 1963 de donde fua trasladado a Caracas para ser enterrado en el Cementerio General del Sur.

11. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Quinta Las Guaicas (1932-1935).
12. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Casa de habitación o Casa-estudio (1936). Demolida.

Ya en un tono más crítico el catálogo recoge en estricto orden: “Mujica Millán y la Modernidad en Venezuela” y “Mujica Millán y la Arquitectura Urbana” de Bernardo Moncada; “Manuel Mujica Millán: Dibujante y Alarife”, “Los Estilos y Mujica Millán” y “Mujica Millán y la relación espacio-forma” de Martín Padrón; “Tiempo de Mujica: Inicio de la Modernidad” y “’Lo extraño’ como poética” de William Niño Araque; las notas dedicadas a la descripción de tres obras: “Las Guaicas”, “Casa de Habitación” y “Casa Blanca” elaboradas también por Niño Araque; “Memoria Descriptiva del Proyecto de la Basílica de Santa Rosa de Lima” de Manuel Mujica Millán; para cerrar con una completa “Cronología” donde se detecta que a pesar de haber adoptado, gradualmente, el diseño moderno para varias de sus arquitecturas, permanece contemporáneamente fiel al repertorio ecléctico.

13. Manuel Mujica Millán. Tres de los dibujos elaborados para la presentación del Proyecto ganador del concurso para la Basílica de Santa Rosa de Lima (Perú).

Mujica Millán, previamente a la muestra reseñada, tuvo un primer e importante reconocimiento cuando Juan Pedro Posani lo convirtió en bastión de su discurso en tres de los capítulos de la segunda parte (1900-1968) de Caracas a través de su arquitectura (1969): “La arquitectura neo-colonial”, “La quinta un modelo para la expansión de la ciudad” y “El Estilo Internacional”, temas en los que su obra jugó un papel relevante. Luego, en 1985, la Revista CAV dedicó especialmente el número 25 al arquitecto, y también en 1985 se dictó una conferencia-homenaje como parte del ciclo “Encuentros con la Arquitectura” en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen organizada por el Instituto de Arquitectura Urbana. Posteriormente a la realización de la exposición de 1991, en marzo de 1993 el semanario Arquitectura HOY dedicaría los números 5 y 6 a debatir en torno al efecto pernicioso que la nueva ordenanza aprobada para la urbanización Campo Alegre acarrearía (como en efecto ocurrió) a la preservación patrimonial de la amplia obra de Mujica Millán desplegada en ese lugar.

14. Manuel Mujica Millán. Remodelación de la Catedral de Mérida (1945-1960). Arriba izquierda: Croquis de estudio. Arriba derecha: Fachada hacia el espacio urbano. Abajo: Nave central. El trabajo transformó sustancialmente la espacialidad interna.

En resumen, la realizada en la GAN se convirtió en la primera exposición organizada por la Fundación Museo de Arquitectura dedicada a mostrar la obra de un arquitecto nacional, que posteriormente sería seguida por otra serie de propuestas museísticas que llenaron un importante vacío durante la última década del siglo XX y la primera del XXI.

15. Manuel Mujica Millán. Izquierda: Claustro del edificio Sede de la Universidad de Los Andes (1955-1956). Derecha: Palacio de Gobierno de la ciudad de Mérida (1946).

Al año siguiente, del 11 de marzo al 29 de abril de 1992, “Manuel Mujica Millán. Arquitecto”, fue montada de nuevo en la sala de exposiciones de la FAU UCV, el lugar de donde provino la mayor parte del material que la constituía, auspiciada una vez más por la FGAN y la FMA.

Nota

Desde estas páginas al menos en tres ocasiones anteriores hemos abordado la obra de Mujica Millán por lo que, como información de apoyo y para no repetir conceptos y referencias, remitimos a revisar:

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 derecha, 11, 12, 13, 14 y 15. Catálogo de la exposición Manuel Mujica Millán. Arquitecto. Galería de Arte Nacional (1991).

2. DOCOMOMO VE (https://www.facebook.com/DOCOMOMO.VE/posts/tbt-en-el-cat%C3%A1logo-de-la-exposici%C3%B3n-sobre-manuel-mujica-mill%C3%A1n-realizada-en-la-g/3782539998452669/?locale=zh_CN&_rdr)

10 izquierda. Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 450

Con el arribo a nuestra postal nº450 cumplimos más de nueve años elaborando el documento con el que primero nos mostramos y comunicamos con nuestros miembros, seguidores y contactos. Fue un martes 1 de marzo de 2016, cuatro meses y medio después de la creación de la Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC), cuando pusimos en marcha la idea de abrir una ventana conformada por una sugerente imagen y una breve descripción con la que a partir del domingo 6 de marzo, usando como vehículo el correo electrónico, buscamos manifestar que existíamos.

1. Fundación Arquitectura y Ciudad. Postal nº1. 1 de marzo de 2016.

Así lo hicimos durante 36 semanas hasta el momento en que decidimos ampliar nuestro rango de intercambio creando un boletín que bautizamos como Contacto FAC en el que la postal, incorporada como elemento sustancial de su estructura en la que compartía protagonismo, se convirtió en excusa para elaborar un texto que ampliara el mensaje que la imagen transmitía y los temas que a ella estaban asociados. Así permaneció otras 398 veces hasta que a partir de enero de este año 2025 decidimos darle presencia exclusiva quincenalmente, llegando el día de hoy a alcanzar un número redondo e importante.

Para realzar la relevancia del momento, nada mejor que sumar a la pauta definida por la selección de casas icónicas dentro del paisaje urbano caraqueño, una que, pese a no haber sido ampliamente promocionada se revela como ejemplo notable dentro de la tipología y, a la vez, como clara demostración del talento de quien la concibió.

2. Ubicación de las urbanizaciones Oripoto y Tusmare dentro del Municipio El Hatillo.
3. Quinta Santa María (c.1957) diseñada sobre la avenida Tamanaco de Oripoto por Luis Jiménez Damas para su hermana Ana Luisa y su esposo Vicente Sánchez. Vista desde el suroeste.
4. Luis Jiménez Damas. Quinta Santa María (c.1957). Fachada este (acceso desde la avenida Tamanaco de Oripoto).
5. Luis Jiménez Damas. Quinta Santa María (c.1957). Vistas interiores.

Ubicada en la urbanización Tusmare del Municipio El Hatillo, la Quinta 39 se convirtió para el arquitecto Luis Enrique Jiménez Damas (1933-1963) en la oportunidad de cerrar un ciclo que, dentro de la misma zona, había comenzado a finales de los años 1950 con la construcción de siete viviendas unifamiliares en la naciente urbanización Oripoto. Entonces, el avezado estudiante, que se graduaría en la octava promoción de la UCV en 1958, tuvo la oportunidad de ejercitarse proyectando un grupo de casas por encargo de familiares cercanos (tres de sus hermanos) y otros tantos conocidos que bien valdrían un capítulo aparte para analizar comparativamente el manejo del espacio, el correcto funcionamiento, el aprovechamiento de las variables programáticas, la adecuación al clima y la adaptación a la topografía en la búsqueda de dotarlas de un “carácter nacional”, muy próximo al debate promovido entonces tanto en la propia escuela de arquitectura como desde las páginas de la revista A, hombre y expresión.

6. Parque Arístides Rojas, avenida Andrés Bello, Maripérez. Proyectado en 1959 y construido en 1961 cuando Luis Jiménez Damas era Arquitecto Jefe del Departamento de Estudios y Proyectos de la División de Proyectos especiales del Ministerio de Obras Públicas, el Parque Arístides Rojas es la obra de mayor envergadura realizada por él a lo largo de su trayectoria.

Entre aquella experiencia y la realización de la Quinta 39, última obra construida por Jiménez Damas, no sólo se da la coincidencia de haber recalado veinte años después en la zona que lo vio nacer como profesional, sino el haberle sido encargada por integrantes de su núcleo familiar: la pareja conformada por su sobrina Ana Cristina Sánchez Jiménez y su esposo José Benatar Cohen.

7. Ubicación de las quintas Santa María (arriba izquierda) y 39 (abajo derecha) en Oripoto y Tusmare, respectivamente.
8. Ubicación de la Quinta 39 en la urbanización Tusmare.

La urbanización Tusmare (aledaña a Oripoto) desarrollada a comienzos de los años 1970 por Henry y William Larralde, le permitió a los recién casados Benatar-Sánchez adquirir en 1976 una parcela (la número 39), ubicada en la Calle Sur sobre la cual casi de inmediato Jiménez Damas comenzaría a esbozar las primeras ideas del proyecto para la quinta.

9. Alvar Aalto. Maison Carré (1956-1959). Vista desde el noreste.
10. Alvar Aalto. Maison Carré (1956-1959). Fachada oeste.
11. Alvar Aalto. Maison Carré (1956-1959). Sección y vistas del espacio central.

El arquitecto, quien ya había acumulado una considerable obra realizada y desarrollado a partir de 1964 una carrera docente que dejó una profunda huella entre sus discípulos dentro de la FAU UCV, decidió desde el primer momento revisar la obra de Alvar Aalto y en particular tomar en cuenta la Maison Louis Carré (1956-1959) como referente a considerar en el diseño de la casa.

12. Carlos Becerra. Casa en Colinas de Vista Alegre, Caracas. 1964.
13. Carlos Becerra y Domingo Álvarez. Casa Madriz. Colinas de Bello Monte, Caracas. 1964.
14. Gustavo Legórburu. Dos quintas en la urbanización Los Palos Grandes, Caracas. 1964.

Aalto, el gran maestro finlandés del siglo XX, reivindicado permanentemente por Carlos Raúl Villanueva, a quien Sigfried Giedion le abrió camino a partir de la segunda edición (1949) de Espacio, tiempo y arquitectura por considerarlo el arquitecto que mejor demostraba el alejamiento del modernismo de estilo internacional hacia una arquitectura más orgánica, ya había servido de inspiración Carlos Becerra diseñador en 1964 de dos viviendas una en Colinas de Vista Alegre y otra en Colinas de Bello Monte con la colaboración de Domingo Álvarez (la casa Madriz) que apuntan a la Maison Carré como claro modelo; y, por el otro, cabe añadir a Gustavo Legórburu señalado por Juan Pedro Posani de haber bebido de la fuente aaltiana a través de dos quintas construidas en Los Palos Grandes (también de 1964).

15. Luis Jiménez Damas. Quinta 39. Calle Sur, urbanización Tusmare, Plano de conjunto (el norte apunta a la derecha).

Con tales precedentes y su propia experiencia como mediadora, Jiménez Damas resolvió con plena libertad el programa demandado por los Benatar-Sánchez: pareja joven con dos niños pequeños, padre aficionado a la fotografía (quien solicitó un pequeño cuarto de revelado) y madre que no le veía sentido a la existencia del baño auxiliar para las visitas y que sólo pedía que la cocina tuviera acceso directo al jardín.

16. Quinta 39. Planta niveles +1,00 y +0,15 (izquierda). Planta nivel +3 (derecha).

El terreno de 1628 m2 ofrecía un frente hacia el norte de 25,34 mts (Calle Sur de Tusmare) y una longitud de aproximadamente 65 hacia el sur presentando una ligera pendiente. Tales condicionantes llevaron a ubicar la casa concentrada hacia la mitad norte, proponiendo la creación de tres niveles adaptados a la topografía. Los espacios sociales, corazón de la casa, cobrarían máxima importancia y mantendrían una rica interrelación, remarcada por la utilización de un potente techo inclinado en sentido inverso a la pendiente del terreno, revestido de un plafón de madera que dota a la edificación de un perfil exterior particular y a los ambientes internos de una indudable calidez.

17. Quinta 39. Secciones.
18. Quinta 39. Fachadas norte (arriba) y este (abajo)

Los tres niveles en los que se desarrolla la casa son: nivel acceso (+1,00) donde se encuentran el estacionamiento techado para 2 vehículos, el hall de llegada acompañado por un pequeño patio interior, la cocina-pantry, el dormitorio de servicio con baño, el área de lavandero/faena, un depósito y una caseta para basura y gas; nivel superior (+3,00) donde se ubicó un dormitorio, un baño, un estudio/estar y un cuarto de revelado/depósito; y nivel inferior (+0,15) destinado al salón-recibo, la terraza cubierta/corredor/, el dormitorio principal con vestier y baño, un dormitorio y un baño.

19. Quinta 39. Fachada oeste.
20. Quinta 39. Vista desde el noroeste.
21. Quinta 39. Fachada sur.
22. Quinta 39. Vistas exteriores.

La correcta distribución evita cruces innecesarios y permite acceder a cada sector de la casa sin comprometer a los otros. La estructura, en concreto armado, fue calculada del ingeniero Esteban Gyory, las paredes interiores son de bloques de arcilla frisados y las exteriores (incluyendo las de los linderos) de ladrillo obra limpia impecablemente trabajado, remitiendo en este caso a la textura propia de otra obra de Alvar Aalto: el ayuntamiento de Saynatsalo. Los pisos en su totalidad son de cerámica a excepción de las áreas exteriores que son de concreto acabado a boca de cepillo. Contó desde un principio con la incorporación de la herrería y las rejas de seguridad como elementos importantes dentro del diseño de las aberturas al exterior lo cual sumó un importante toque de color y una total coherencia como parte de la envolvente.

23. Quinta 39. Vistas internas.

La casa, proyectada entre 1977 y 1979 terminó de aprobarse en 1980 por la Ingeniería Municipal construyéndose entre ese año y 1982, aunque sus propietarios ya la habían ocupado en diciembre de 1981. Tiene aproximadamente 350 m2 de construcción.

24. Vista hacia la pequeña vivienda construida en la parcela 38.

Esmeradamente mantenida desde entonces hasta la actualidad, permitió por años que el hijo mayor se ubicara en el nivel superior y el segundo en el inferior respetando su distribución original. También vio como posteriormente (en 1989) tras la adquisición del terreno aledaño hacia el oeste (la parcela 38 de 1430 m2) y la construcción allí de una pequeña vivienda (diseñada por Carlos Julio Sánchez Jiménez), se ofreciese un desahogo para los niños convertidos en adolescentes y la oportunidad de manejar sin mayores traumas la llegada en 1993 de la tercera hija, dándose un reacomodo que no obligó a realizar anexos.

25. Luis Jiménez Damas (1933-1993). A la derecha: rodeado de estudiantes en medio de una clase de diseño en la FAU UCV.
26. Semanario Arquitectura HOY, nº 225, 24-10-1997, dedicado «in memoriam» a Luis Jiménez Damas.

Jiménez Damas con el diseño de la Quinta 39 coloca de nuevo sobre el tapete el valor que tiene el eclecticismo manejado con talento. Tanto la solución formal, correcta orientación, adaptación a la topografía, honestidad en el uso de los materiales y cuidado en los detalles, junto a la riqueza y fluidez espacial, la convierten en un genuino marco donde la reinterpretación de códigos existentes pasa por el cedazo de la cultura adquirida convirtiéndose en un genuino acto de re-creación y originalidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 19, 20, 21, 22, 23, 24 y 26. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad. Fotos: Rafael Calvo González.

2 , 7 y 8. Capturas de Google Earth.

3, 4 y 5. Cortesía de Luisa Elena Sánchez Jiménez.

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela; captura de Google Earth; y Revista SVA, nº12, julio-agosto de 1963.

9 y 10. 20th Century ARCHITECTURE (https://architecture-history.org/architects/architects/aalto/objects/1956-1959,%201961-196azoches-sur-Guyonne,%20France.html)

11. archdaily (https://www.archdaily.cl/cl/919034/clasicos-de-arquitectura-maison-louis-carre-alvar-aalto/51861106b3fc4be35b000099-ad-classics-maison-louis-carre-alvar-aalto-image?next_project=no); navi.finnisharchitecture.fi (https://finnisharchitecture.fi/maison-louis-carre/#&gid=1&pid=5); y Alvar Aalto (https://www.alvaraalto.fi/en/architecture/maison-louis-carre/#)

12. Mariano Goldberg. Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1 (1980)

13 y 14. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

15, 16, 17 y 18. Cortesía familia Benatar-Sánchez.

25. Cortesía familia Benatar-Sánchez; y Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 449

Taurel & Cía. Sucrs., C.A., empresa pionera en el país en el ramo de los servicios navieros y la negociación aduanera, fundada el año de 1911 de la mano de Abraham Taurel, tiene la particularidad de que nace como un emprendimiento familiar sostenido en el tiempo hasta convertirse en la firma más importante del país en el área de su competencia.

1. Marruecos, 1892.

Mencionar Marruecos, al norte de África, como punto de partida de la historia de la compañía se hace inevitable a la hora de hacer un breve recuento de su historia. De allí provendría el ya mencionado Abraham Taurel, llegado a Venezuela a finales del siglo XIX quien, luego de promover variados negocios, asumió bajo su firma personal una iniciativa que, en principio, buscaba resolver los percances aduanales de sus allegados, dado que conocía perfectamente La Guaira, el puerto y sus mecanismos, desde un pequeño local ubicado en la calle Bolívar, entre la plaza Vargas y la Casa Guipuzcoana en La Guaira. Así, desde aquella modesta oficina aduanal, germen de la hoy prestigiosa compañía que lleva su apellido, Taurel empezó poco a poco a ofrecer a todo público de forma abierta trámites portuarios básicos de recepción de mercancías en puerto.

2. Tetuán, 1890.

Abraham, más adelante, invitó a su sobrino León, hijo de su hermano Jacobo Taurel y Myriam Benatar, a unirse al negocio, invitación que haría extensiva a los sobrinos de su hermano, los hijos de Jaime Benatar Sabah, que fueron llegando poco a poco al país procedentes de Tetuán. Por otra parte, Jaime Benatar Sabah (nacido en Tetuán y con apellido de origen sefardita) quien había venido a Venezuela alrededor de 1880 junto a su hermano Jacobo, luego de 14 años que constantes idas y venidas regresó definitivamente a su tierra de origen tras hacer una fortuna como marchante de mercancía seca. Aunque nunca más volvió a nuestro país, de los once hijos que tuvo con Hasiba Lasry Benguigui, cinco de ellos se involucrarían directamente con el negocio aduanero del pariente Taurel siendo el primero de ellos León, el sexto en orden cronológico.

3. Jaime Benatar Sabah y Hasiba Lasry Benguigui.

Así, León Benatar Lasry a mediados de 1919 con apenas 16 años decide seguir la huella de sus antecesores y se embarca rumbo a Venezuela para instalarse en La Guaira y montar junto a Taurel un negocio que además compartiría el espacio físico de la agencia aduanera de la calle Bolívar: La Caraqueña, pequeña tienda al detal donde se confeccionaban zapatos y sandalias de cuero, ubicada a un lado de la entrada de las oficinas.

“Cuatro años permaneció así el joven Benatar, codo a codo con Abraham Taurel, mientras levantaba la zapatería La Caraqueña y ayudaba a edificar la compañía que hoy por hoy ostenta en Venezuela el inapelable calificativo de número uno en logística y transporte internacional”, recogemos del libro Andares y Benatares, publicado con motivo del centenario de la empresa en 2011 bajo la dirección editorial y redacción de Anabella Troconis Neri.

Se dice que Abraham Taurel nunca pretendió hacer de la empresa portuaria el gran negocio de su vida mientras León, su sobrino, tras su pasantía por la agencia, se abriría camino a través negocios propios. Sin embargo, nunca se imaginó que los Benatar Lasry sí se tomarían la actividad muy en serio.

4. El puerto de La Guaira (c.1930)

“En 1923, León Benatar logró asociarse y la empresa cambió de nombre a Taurel y Compañía. Dos años más tarde, Abraham Taurel, orgulloso del lugar y trayectoria que ocupaba la empresa que llevaba su apellido pensó que doce años eran suficientes para recoger los frutos en divisas y regresar a su país natal. Conforme a esto le vendió la empresa a León Benatar en cuyo registro dice lo siguiente: ‘Abraham Taurel, entonces domiciliado en Ceuta, y León Benatar, domiciliado en La Guaira, ambos mayores de edad, firmaron el 31 de diciembre de 1924 la compra-venta de la Sociedad Mercantil bajo la razón social de Taurel y Compañía’”.

5. Panorámica desde Cerro Colorado, del casco colonial de La Guaira. Año de 1930-1939.

El nuevo dueño de Taurel, agradecido con su fundador y consecuente con el trabajo que había desarrollado, dejaría a la empresa el mismo nombre, pero con un ligero cambio: le colocó Taurel y Compañía Sucesores.

6. León Benatar Lasry.

A partir de aquella venta León Benatar Lasry iniciaría un nuevo ciclo en el que involucrará a su familia directa animando a dos de sus hermanos menores a emigrar desde Tetuán siendo el primero en llegar Samuel (1925) y más tarde Meir (1928), ambos solteros. Les seguirían los dos hermanos mayores Rafael (1937) y José (1941) casados y con hijos. Por su parte, Reina algo mayor que Meir recalaría en nuestro país recién casada con el ya pujante empresario León Taurel en 1933.

“Si León llegó a Venezuela con la ventaja de tener en el país a su primo (León Taurel), Samuel llegaba con la suerte de tener a su hermano, ya empresario y dueño de la La Caraqueña y de Taurel y Compañía Sucesores”, se precisa en Andares y Benatares.

7. Samuel y Meir Benatar Lasry.

Con el tiempo el negocio de la zapatería, transformado luego en exportadora de cuero, sería dejado de lado y los tres hermanos pioneros (León, Samuel y Meir) con la posterior colaboración de Rafael y José concentrarían sus esfuerzos por consolidar la línea vinculada al ramo de los servicios navieros y la negociación aduanera, imprimiéndole a la empresa (que desde 1949 modificó su razón social pasando a denominarse Taurel y Cia. Sucrs, C.A.) el rasgo familiar que aún hoy en día la caracteriza y que con el tiempo fue evolucionando, donde los sucesores mantendrían una visión a largo plazo y una permanente actualización.

Los Benatar, con León a la cabeza, impulsados por el creciente éxito económico y con el objetivo de potenciar aún más el negocio aduanero, tomaron la decisión de invertir en una infraestructura que reflejara la expansión y la ambición de la compañía. Esta fase de inversión estratégica fue un catalizador directo para la eventual construcción de un edificio más sustancial y representativo, que simbolizaría la posición de Taurel en el comercio venezolano.

8. Ubicación del edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en La Guaira.

Es así como a comienzos de los años 1940 se toma la decisión de construir la sede corporativa de la compañía justo al frente del puerto de La Guaira (sector El Cantón) sobre la avenida costanera (luego transformada en la avenida Soublette) y próxima a la entrada del antiguo Terminal de Pasajeros, sobre un terreno de 800 m2, aproximadamente, que presentaba tres caras libres (norte, sur y este) y una (la oeste) donde el adosamiento obligaba a considerarla como un frente ciego. El proyecto sería encargado al reconocido arquitecto venezolano Carlos Guinand Sandoz, protagonista destacado dentro de la primera modernidad de la arquitectura venezolana, buscando con ello proyectar una imagen corporativa moderna y prestigiosa que destacase en medio del entorno donde se ubicaría.

9. Carlos Guinand Sandoz. Casa de León Taurel y Reina Benatar Lasry, avenida México, Caracas (1940).

Guinand, ya había realizado en 1940 la hermosa casa de habitación estilo art déco donde se residenciaron León Taurel y su esposa Reina Benatar Lasry, ubicada en la avenida México, Caracas (ver https://fundaayc.com/2023/03/26/algo-mas-sobre-la-postal-no-348/), lugar que se convirtió en el primer “refugio” de los migrantes vinculados a la familia que fueron llegando a Venezuela procedentes de Marruecos durante la guerra y la posguerra.

10. Fachada principal (norte) del edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A.

Con este antecedente y tomando como base el mismo estilo para el diseño de su fachada principal, Guinand resolverá el encargo proponiendo un volumen compacto de tres pisos que ocuparía todo el terreno y salvaría los cuatro metros y medio de desnivel entre la avenida Soublette y la calle posterior. Esto le permitirá mostrar hacia el norte una composición simétrica que destaca el valor de la planta baja como acceso discriminando las entradas peatonales de las vehiculares tratando los dos pisos superiores de oficinas mediante vanos que valoran la parte central sobre las laterales.

Iván González Viso en la nota elaborada para Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señalará: “El prisma blanco, que se rige por patrones estilísticos de corte internacional y exhibe el nombre de la empresa en la parte central de la fachada, destaca por la limpieza geométrica de sus formas. Ventanas cuadradas protegidas por aleros horizontales flaquean un cuerpo central con dos balcones detallados con ligeras barandas apoyadas en elementos de mampostería. Un zócalo negro, que contrasta con la blancura del volumen, recorre toda la base del edificio generando un marco que bordea a manera de pórticos las entradas, con puertas talladas en madera. El friso que recubre la fachada está modulado por una retícula que ordena la composición”.

11. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Fachadas norte (arriba) y sur (abajo) en la actualidad.

La preeminencia de la fachada principal (norte) es clara con relación a la este y la sur tratadas con el uso de ventanas continuas que remarcan la horizontalidad  y a la vez dotan de iluminación las áreas de oficinas y servicios ubicadas en las plantas 1 y 2.

12. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Fachada este (arriba) y corte longitudinal (abajo) en la actualidad donde se observa la presencia de una mezzanina añadida posteriormente.

El programa contemplaba, además del uso para oficinas, el contar con un amplio depósito el cual ocuparía la planta baja con una altura y media cobrando preponderancia al ofrecerse hacia la fachada a través de los dos vanos de mayor tamaño.

13. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Plantas en la actualidad. Baja (izquierda), primer piso (centro) y segundo piso (derecha).

La planta rectangular de 750 m2 aproximadamente obedece a un módulo estructural de 6 x 5 mts que contribuye dar orden a la composición de las fachadas y permite la libre disposición de las áreas de oficinas. En total el edificio tuvo originalmente un área de construcción aproximada de 2334 m2, distribuidos entre planta baja (750 m2) y dos plantas tipo (de 780 m2 cada una) a los que hay que sumar la ubicación en la azotea un local de 24 m2 para los equipos de aire acondicionado.

14. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad y su entorno inmediato.

La altura de los entrepisos de oficina es de 3,50 mts. la de la planta baja 4,75, suficientemente cómoda para el funcionamiento del almacén. Por otro lado, La altura máxima medida hasta la parte superior de la fachada norte es de 15,80 mts. Su frente sur que sobresale solo dos pisos sobre la calle tiene una altura superior de aproximadamente 11,30 mts tomando en cuenta la cota superior del volumen de servicios de la azotea.

15. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad: Vista desde el noreste.

1958 marca el inicio de la expansión de Taurel & Cía. Sucrs., C.A. y de su reorganización interna con visión corporativa, y 1978 el de la expansión de la empresa cuyo crecimiento sostenido en el tiempo hoy en día ofrece los siguientes servicios: servicios navieros (atención integral de buques y representación de importantes líneas navieras en los cinco continentes); transporte internacional de carga (conecta con más de 180 países a través de una red de socios y aliados comerciales); agenciamiento aduanal (servicios de gestión y asesoría presentes en 14 aduanas nacionales); almacenamiento y distribución (servicios de: almacén general de depósito, depósito aduanero (In Bond) y depósito temporal con modernas instalaciones ubicadas estratégicamente que cuentan con estrictos controles de seguridad); y transporte terrestre (servicio de flete terrestre nacional con una flota de vehículos que garantiza que las cargas lleguen a tiempo en el lugar exacto).

16. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad: Vista desde el noroeste.

Lo anterior ha estado acompañado de su diversificación hacia otras zonas del país (Catia La Mar, Valencia, Puerto Cabello, Barquisimeto, Maracaibo y San Antonio del Táchira) y del traslado de sus oficinas principales a Caracas.

A todas estas el emblemático edificio de La Guaira, aunque mantuvo su fisonomía y ha sido objeto de un muy buen mantenimiento, sufrió dos importantes modificaciones a comienzos del presente siglo: se incorporó en la altura y media de la planta baja original una mezzanina de 640 m2 para ser ocupada por archivos, y se comenzó a utilizar el nivel cero como estacionamiento. Así mismo, se construyeron en la azotea dos cuerpos: uno de 124 m2 que alberga una cocina y un comedor para los empleados y otro de 64 m2 para sala de máquinas. Por otro lado, la disminución de la carga operativa en La Guaira llevó a concentrar sólo en el piso 1 las oficinas dejando libre el piso 2.

17. Dos vistas de las oficinas que funcionan en el piso 1 edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A.

La empresa, que el pasado mes de julio cumplió su aniversario 114, celebra este 2025 los 80 años de vida de su sede corporativa original, la cual todavía mantiene su presencia y condición de centro neurálgico para las operaciones logísticas directamente relacionadas con el puerto demostrando su utilidad funcional y su importancia estratégica dentro del modelo de negocio moderno de Taurel. La obra que soportó estoicamente los embates de las lluvias torrenciales que azotaron al estado Vargas en diciembre de 1999 se trata, en definitiva, dada su elegancia original, de una pieza valiosa del patrimonio construido del Litoral Central. Su presencia continua, clara demostración del poder de la arquitectura como una declaración de prestigio y avance de una empresa pujante, contribuye significativamente a la identidad urbana y a la vitalidad comercial del área portuaria de La Guaira y sirve como un ancla visual y un recordatorio constante de la rica historia mercantil de la ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 9 y 10. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1, 2, 3, 6 y 7. Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Andares y Benatares. Anabella Troconis Neri (ed.), 2011.

4. La Guaira en Retrospectiva (https://co.pinterest.com/pin/389772542744797542/)

5. La Guaira en Retrospectiva (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=775996859204245&id=351805818290020&set=a.767745716696026)

8 y 14. Capturas de Google Earth.

11, 12, 15, 16 y 17. Cortesía Ing. José Benatar Cohen.