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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 319

La imagen seleccionada para engalanar nuestra postal del día de hoy corresponde al dibujo realizado por Tomás José Sanabria (1922-2008) del proyecto de uno de los dos edificios de vivienda multifamiliar que realizó en Caracas a lo largo de su fructífera carrera: el San Carlos.

1. La Avenida Principal de Las Mercedes (c.1953).
2. Plano de la Urbanización Las Mercedes donde se señala el eje de la Avenida Principal y la ubicación del edificio San Carlos.

Ubicado en el cruce de la Av. Jalisco con la Calle California, Las Mercedes, Caracas, el trabajo le fue encargado por el Dr. Peña Uslar a comienzos de los años 50 del siglo XX (1952) y se terminó de construir en 1954, en medio de una urbanización promovida por el ingeniero de origen mexicano Gustavo San Román asociado con la familia Eraso (propietaria de la antigua Hacienda Las Mercedes) a través de su empresa Venezolana de Inversiones C.A. (VICA), integrada en su gran mayoría por quintas y edificios residenciales realizados en estilo “neo-vasco”.

Será el propio Sanabria quien el año 2007, de acuerdo a lo recogido en http://tomasjosesanabria.com/2016/12/20/edificio-san-carlos/, comentará con respecto al proyecto: “Hablé con el Dr. Peña, persona muy culta y educada, quien demostró a pesar de mi corta edad, gran respeto profesional hacia mi persona. Acto que supe responder con el mayor interés, entusiasmo y dedicación. En el momento se hacían edificios proyectados fundamentalmente por competentes dibujantes que sabían cómo manejar estilos de orden en boga en España. Estas edificaciones tenían gran aceptación y estaban ubicados en la vía principal de la Urbanización recién terminada”.

3. Edificio San Carlos. Diagrama de niveles.

Fiel a su formación, Sanabria, por contraste, diseñará la edificación en un lenguaje afín a los postulados de la arquitectura moderna donde privarán la ausencia de ornamento y la claridad formal a lo que se sumará su permanente preocupación por las variables climáticas.

Al respecto, en la misma nota señalada, el arquitecto precisará: “El terreno en cuestión estaba situado en esquina entre las Ave. Jalisco y la Calle California. La intersección de las dos calles coincidía con la línea Norte Sur, es decir que las fachadas paralelas a cada calle eran bañadas por el sol prácticamente de igual manera durante todo el año. En cuanto a la ventilación el terreno al noreste seria destinado a una bomba de gasolina, ello no bloquearía el paso del viento predominante que venía del Este. (…) Como siempre, hice todos los análisis que acostumbro realizar previos a un estudio, de día, de noche, con lluvia etc. En la manzana todavía no había construcción, esta sería la primera. En ese tiempo no era necesario protegerse de la forma que hoy vemos por doquier, muros sistemas de rejas alarmas etc. Logré proyectar … pensando en el placer que nos ha de dar, el hecho de caminar por una acera, ser libre, ser tomado en cuenta y gozar del ambiente. Hice que los espacios sociales se integrasen con la actividad citadina lo más posible, inclusive expuse el núcleo de circulación vertical para que fuese parte de la fachada, en lugar de elementos que solo adornan. (…) Mi intención fue la de aprovechar lo más que pudiera, la ventilación cruzada, la ventilación natural, por ello propuse las ventanas continuas en todo el perímetro de las fachadas. Esto sin duda le imprime una imagen muy propia al pequeño conjunto”.

4. Vista del edificio San Carlos (c.1954).
5. Vistas del edificio San Carlos (c.1954).

En otros términos, Sanabria, con la libertad que tuvo de proponer el programa y la densidad del desarrollo en función de los usuarios y la escala que debía prevalecer en la zona, plantea un objeto aislado, respetuoso de las ordenanzas, organizado a partir de dos volúmenes articulados por un núcleo de circulación vertical y de servicios presidido por una hermosa escalera, resuelta estructuralmente como una limpia superficie plegada en concreto armado, encerrada dentro de una caja de cristal. Su planta en «L» se alinea con las calles, protege el espacio interior de la parcela y define un patio. Por otro lado, su baja altura colaboró, sin duda, a la armonización con las construcciones que a futuro lo rodearían.

Los volúmenes se diferencian en forma y altura: cuatro pisos y planta rectangular hacia la calle California; tres pisos y planta cuadrada hacia la calle Jalisco. Las limpias fachadas, a pesar de responder de forma diferente hacia cada frente, no reflejan la elaborada respuesta al clima y a la insolación que caracterizará la obra posterior de Sanabria, plegándose más bien a mostrar referencias directas relacionadas con los maestros modernos que influyeron en su formación. Aquí, la presencia de “pilotis” y columnas cilíndricas patentes en el área de estacionamiento de la planta baja (calle California) o de ventanas corridas y grandes superficies acristaladas en los volúmenes de los apartamentos hacen más bien mención a algunos de los cinco puntos de Le Corbusier.

6. Edificio San Carlos. Izquierda arriba: Planta baja. Izquierda abajo: Fachada hacia la calle California. Derecha: Planta tipo.

La planta muestra la existencia desde el primer piso de un apartamento de tres habitaciones más la de servicio en el cuerpo que da frente a la calle California el cual, en planta baja, se eleva para albergar el estacionamiento y la conserjería así como para darle paso al acceso peatonal. Hacia la calle Jalisco a todo lo alto del volumen se colocaron apartamentos de dos habitaciones, contando el de planta baja con una terraza-jardín que se prolongaba prácticamente hasta la acera. En todos prevalece la idea de continuidad espacial lograda mediante el empleo de tabiques de mampostería que no tocan el techo.

Esta “gran casa”, como gustaba definirla a su autor, se enmarca en el camino de la ruptura funcional, tipológica y de lenguaje que caracterizó buena parte del espíritu de los años 50. Su claridad geométrica, la combinación de limpias superficies con paneles de cristal, el contraste entre horizontalidad y verticalidad y el uso de la planta libre le otorgan una gran expresividad plástica, que se combina con la racionalidad propia de la eficiente distribución, buena iluminación y ventilación cruzada que ofrecen los apartamentos.

7. Imágenes recientes de las agresiones que ha sufrido el edificio San Carlos.

Las alteraciones sufridas por el edificio, producto del cambio de zonificación de Las Mercedes, se han traducido en el cambio de su original color blanco y la presencia de comercios en la planta baja amén de la transformación de apartamentos en negocios u oficinas, lo cual ha alterado su sobria y serena presencia dentro de un congestionado y transitado sector de la urbanización.

El San Carlos fue declarado Bien de Interés Municipal según decreto Nº 181, publicado en Gaceta municipal extraordinaria Nº 128-04/2005 de fecha 14 de abril de 2005.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 4. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

  1. https://entrerayas.com/2016/06/las-mercedes-el-nuevo-centro-de-la-ciudad/

2. https://www.ciudadalcuadrado.com/mercedes

3 y 6. http://www.redfundamentos.com/blog/es/obras/detalle-146/

5. Galería de Arte Nacional. Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995) y https://materialesamv.tumblr.com/post/87496513399/edificio-san-carlos-arquitecto-tomas-jose

7. https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/02/edif-san-carlos/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 318

En junio de 1799 el naturalista alemán Alexander Von Humboldt (1769-1859) y el médico y botánico Aimé Bonpland (1773-1858) se embarcan en la fragata Pizarro, en el puerto de La Coruña, después de obtener del rey de España, Carlos IV, pasaporte para viajar con fines científicos a las llamadas Indias Occidentales.

La fragata, después de haber sido desviada de su rumbo original hacia México por el mal tiempo, toca tierra finalmente en Cumaná. A partir de allí Humboldt y Bonpland comenzarían dieciséis meses de recorrido por Venezuela. Al llegar a Caracas en septiembre 1799, ambos se alojan en una casa grande al norte de la ciudad donde permanecerían por un período de dos meses. Alli ascienden a La Silla de Caracas en una caminata que les tomó 15 horas. Era la primera vez que a alguien se le ocurría hacerlo…

La imagen que ilustra la postal 318, es una litografía de 53 x 48 cm. que data de 1827, a partir de un dibujo coloreado a mano de Alexander Von Humboldt. Es un esquicio o bosquejo de la nivelación barométrica que muestra una sección del cerro El Ávila, que podemos suponer contiene observaciones realizadas por Humboldt a partir de sus expediciones y caminatas por la geografía del valle de Caracas.
La ilustración que lleva como título “Porto-Rico. Amer. Sep.” e identificada con el número 69, muestra en primer plano la sección de la montaña que separa el valle y el litoral señalando el “Camino de la Guaira a Caracas por la cumbre” (Chemin de la Guayra a Caracas par la Cumbre) Venezuela, y en la parte inferior izquierda el plano de la isla de Puerto Rico, junto a las Islas Vírgenes, Anguila y Saint Martin, georeferenciadas según los paralelos y meridianos.

Resulta significativo el perfil de la cadena montañosa, que se representa con precisión científica en esta ilustración dramáticamente coloreada a mano. El dibujo, que forma parte de un Atlas, muestra las características geográficas de una forma muy novedosa para su época. En la composición de la lámina, a pesar de llevar el nombre de Porto-Rico, destaca la ilustración de la sección del Ávila y su caída al mar por sobre la de la isla con la que se identifica.

La sección muestra la altura de los distintos puntos que conformaban el camino entre la Guaira y Caracas, partiendo desde La Guaira. Le siguen Maiquetía, Curucuti, El Salto, Venta Grande, el Cuayuvo, la Cumbre, el camino de las vueltas, la fuente de Sanchorquíz, La Cruz de la Guaira, la Aduana de La Pastora, hasta llegar a la Plaza Mayor de Caracas y, como referencia, el río Guaire. Humboldt construye relaciones entre estos lugares y puntos geográficos de importancia como la altura de los valles de Aragua y de los llanos de Calabozo. A su vez apunta la temperatura media de Caracas que alcanzaba los 21,5 grados centígrados, la de la Silla de Caracas que llegaba a los 15,5 grados centígrados; y la de la Guaira que rozaba los 28 grados.

1. Izquierda: Los seis tomos del «Atlas universal de geografía física, política, estadística y mineralógica, en la escala de 1/1641836 o de una línea por 1900 toesas» de Philippe Vandermaelen. Derecha: La Carta de Ensamblaje del tomo nº5 correspondiente a América Meridional

Preparado como litografía por quien fuera llamado el “Mercator de la joven Bélgica”, el visionario geógrafo y cartógrafo belga Philippe Vandermaelen (1795-1869), e impreso en Bruselas por Henri Ode, esta ilustración forma parte del hermoso “Atlas universal de geografía física, política, estadística y mineralógica, en la escala de 1/1641836 o de una línea por 1900 toesas”, elaborado tal y como explicita Vandermaelen “según los mejores mapas astronómicos observaciones y viajes en los diversos países de la Tierra”. Cabe destacar que para definir la altitud Humboldt utiliza la “toesa”, una medida que equivale a 1,94 metros.

En un esfuerzo descomunal Humboldt junto a Vandermaelen y Ode, miembros de la Societé de Geographie de Paris, publican esta gran obra litográfica impresa, con una completa recopilación de la geografía del mundo en hojas separadas sin encuadernar, donde todos los mapas están en la misma escala, y donde 1 pulgada equivale a 26 millas. Los mapas del Atlas se publicaron originalmente divididos en partes contentivas de diez mapas cada una entre los años de 1825 y 1827. La publicación constaba de seis partes: la Primera parte, mostraba la geografía de Europa (con Estadísticas según Hassel); la Segunda parte, el extenso territorio de Asia; la Tercera parte el continente africano; la Cuarta parte, América Septentrional; la Quinta parte América Meridional y la Sexta parte, el territorio de Oceanía.

La construcción de este Atlas, es fundamental para la historia de la cartografía, pues puso en perspectiva un problema propio de la disciplina: cómo mostrar e ilustrar la totalidad del mundo desde el punto de vista científico, y cómo dividirlo para poder estudiarlo, representarlo, imprimirlo y reproducirlo en sucesivas imágenes. Para muchos conocedores, el Atlas de Vandermaelen con las ilustraciones de Humboldt, con frecuencia fue malinterpretado por estar impreso en hojas separadas, pues generalmente los mapas de la geografía terrestre se comprenden mejor en el contexto de sus mapas vecinos. A manera de curiosidad, en Bruselas, en un año que desconocemos, se construyó un globo que alcanzó los 7,75 metros de diámetro juntando todos los mapas contenidos en este Atlas. Ello gracias a que todos los planos estaban dibujados con sus respectivos paralelos y meridianos representando a escala la curvatura exacta de la tierra.

El dibujo que nos ocupa, incluido en el volumen 5 del Atlas, reviste suma importancia, pues sus ilustraciones mostraron por primera vez a Europa y al mundo entero nueva y valiosa información científica. Un ejemplo de ello es que la exploración pionera de Humboldt por el Orinoco, cuyos dibujos figuran en este Atlas, pudo establecer la ubicación precisa y mostrar la conexión entre el río Orinoco y el río Negro, respondiendo una pregunta que había desconcertado a los geógrafos durante tres siglos.

En el mundo del coleccionismo de mapas muchos afirman que este tipo de Atlas, aunque único en concepto y tamaño, se alejaba del estilo de los mapas generalmente apreciables como obra de arte por sus cualidades estéticas y finos detalles.  Sin embargo, la obra en el contexto del tiempo en que se desarrolló la técnica litográfica, representa una monumental pieza que alcanza estatura artística por su factura técnica, belleza y valor científico. Estos dibujos hechos a mano significaron en su momento, la mayor y mejor representación del mundo en su totalidad a escala, con un alto nivel de rigor, detalle y precisión.

Tal y como lo expresa Karl Krispin en “Alexander Von Humboldt. La visita de un hombre libre a Venezuela”, texto publicado el 17 de marzo de 2022 por la Fundación Cultural Estilo (accesible a través de https://revistaestilo.org/2022/03/17/alexander-von-humboldt-la-visita-de-un-hombre-libre-a-venezuela/) “con sus Naturgemälde, Dibujos de la naturaleza, -Humboldt- pinceló igualmente su concepción de la formación de la tierra. Ello se puede comprobar en el famoso dibujo transversal que realiza del Chimborazo, al que escaló como el Pichincha, el Cotopaxi, el Vesubio o la Silla de Caracas”.

2. Vista de la Silla de Caracas, Aimé Bonpland (c.1800).

Según Andrea Wulf, autora de La invención de la naturaleza, el nuevo mundo de Alexander von Humboldt (2016), el científico y explorador era capaz de percibir la naturaleza como una fuerza global interconectada, y a partir de este tipo de representaciones descubrir similitudes entre distintas zonas climáticas de todo el mundo, avizorando el peligro de un cambio climático provocado por el hombre, que hoy resulta evidente. Así, las ideas del visionario naturalista alemán cambiaron nuestra manera de ver el mundo natural y hoy configuran la conciencia medioambiental moderna. A su vez, Humboldt convirtió la observación científica en una narrativa poética, y sus escritos y dibujos inspiraron no sólo a naturalistas y escritores como Darwin, Wordsworth o Goethe, sino también a políticos como Jefferson y Simón Bolívar.

La ilustración que explica parte de la geografía de Caracas del valle al mar, forma parte de la David Rumsey Historical Map Collection, y puede ser revisada en detalle en la web www.davidrumsey.com.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. https://lib-dbserver.princeton.edu/visual_materials
/maps/websites/vandermaelen/home.htm

2. https://wellcomecollection.org/works/jsz9tsgm

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 317

El Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, ubicado con frente al Bulevar Joaquín Maneiro y a la calle San Martín, Pampatar, estado Nueva Esparta, diseñado por el arquitecto Ángel L. Yánez, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, inaugurado el 26 de octubre de 2012, fue producto de la propuesta ganadora de un concurso público organizado en el año 2010 por el Centro de Ingenieros y Arquitectos del estado Nueva Esparta (CIENE) en el cual participaron 20 arquitectos egresados de diferentes universidades, radicados en la región.

Destinado a proveer espacios que permitieran exponer objetos, ofrendas y tributos relacionados a una veneración de larga tradición en la Isla de Margarita, las bases del concurso planteaban la exigencia de contar, además, con áreas administrativas, una cafetería y de servir de residencia para el párroco local.

1. Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje. Fachada hacia el Bulevar Joaquín Maneiro.
2. La fachada principal del museo, el patio y el cafetín.

El resultado del desarrollo del proyecto construido es una edificación de líneas sobrias, muy bien adaptada al contexto, que resalta justamente por las consideraciones que se hicieron para respetar la escala, el carácter y las condiciones climáticas del entorno. La celosía que identifica la fachada, el alero que la enmarca y a su vez señala a modo de zaguán el ingreso, el patio y el jardín como elementos estructurantes de los espacios que conforman el programa y la utilización de los techos como remate del recorrido interno y a la vez espacio de desahogo donde se desarrollan múltiples actividades, ofrecen un resultado que finalmente llenó de calidad las expectativas puestas por quienes promovieron su realización.

3. Dos imágenes que ilustran la espacialidad interior y la circulación del museo.

De la descripción publicada cuando la obra fue presentada para participar en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (BAQ) del año 2014, rescatamos lo siguiente:El patio y el jardín, como dos vacíos articulan tres actividades: una la pertinente al habitar -la casa parroquial- otra la concerniente a la difusión y cultura -las salas expositivas- y la tercera la correspondiente a las actividades de extensión -tienda, café y áreas directivas. (…) La casa parroquial se ubica de modo más controlado, con acceso directo desde la calle superior y con estacionamiento propio, las habitaciones ven hacia el jardín interior, evitando el contacto con la calle ruidosa, este cuerpo aprovecha el desnivel y se conecta por un puente con el museo. (…) Las salas Expositivas en el centro del predio, son el corazón del conjunto, la sala de los Milagros se vincula visualmente con el jardín de planta baja, y posteriormente ella es jardín ya que su techo es vegetal. (…) La tienda café y áreas directivas en el lado sur, separadas de las salas por el patio, el mismo que con una superficie continua de piso se incorpora a la zona de la tienda-café, espacio ideal para actividades culturales, la dirección y sala de juntas se ubican en la planta alta estableciendo contacto visual con dichas zonas”.

4. Vista aérea de la zona de Pampatar donde se ubican el museo y la iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje.
5. Iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje e imagen del patrono de Pampatar.

El museo, aunque guarda estrecha relación con la iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje, patrono de Pampatar, fue construido en un terreno no colindante a ella (a unos 200 mts de distancia) lo cual ofrece a ambos edificios una total autonomía. Por su parte, el pequeño templo, ubicado frente al Castillo San Carlos de Borromeo, es a su vez una obra arquitectónica sencilla de rasgos austeros donde reposa la imagen que le da el nombre, la cual es una de las más veneradas por el pueblo neoespartano y particularmente por los pescadores quienes a diario antes de salir de faena suelen encomendarse a él y por quienes emprenden cualquier travesía que los aleje de la isla. Fue construido en 1748 bajo la dirección del Jefe del Castillo de San Carlos de Borromeo, Don Antonio de la Espada. En su interior, además de la imagen del cristo (llegada de España a comienzos del siglo XVIII) se encuentra un óleo que data de la misma época («El Juicio Final») y la obra «Animas» pintada por Juan Pedro López según opinión del crítico e historiador de arte Alfredo Boulton. La iglesia es parroquia desde 1758 y fue elevada a Santuario en 2002.

6. Dos trabajos de Ángel Yánez realizados en Margarita. Catabar (izquierda) y Hotel Isabel La Católica (derecha).

Ángel L. Yánez, arquitecto proyectista del Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, se graduó en la Universidad Central de Venezuela el año 1991. Fue alumno del profesor Joel Sanz y trabajó con Gorka Dorronsoro y Juan Pedro Posani, en el Plan Rector para la Ciudad Universitaria de Caracas. Fue asistente del arquitecto Rogelio Salmona, en la VI Conferencia Internacional sobre Centros Históricos y Patrimonio Moderno realizada en la UCV en 1995. También trabajó puntualmente con Jorge Castillo. Residenciado en Margarita, participó en el equipo de diseño y gerencia de obra del Puerto de Cruceros de Margarita, Puerto de la Mar, dirigido por Folco Riccio y participó como socio de la oficina de arquitectura “Arquitectos Yánez Asociados”, junto a su padre y hermano. De su obra realizada en Margarita destacan, además de la que nos ha ocupado el día de hoy, entre otras: Utopia Cafe I y II, Casa Mon, Catabar, Residencias Malibu Suites, Hotel Villa Maloka, Hotel Margarita Real y Hotel Isabel la Católica el cual también presentó en la BAQ de 2014 y fue reconocido con el premio “Categoría Turismo” de la Bienal Nacional de Arquitectura del mismo año. Además de haber sido el ganador del concurso regional que concluyó en la construcción del Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje, Yánez ha obtenido reconocimiento en el Concurso Regional de Ideas para la Sede de la Fundación Claret, Margarita (1998), el Concurso Nacional de Ideas Junta Parroquial Fermín Toro, Caracas (1994) y el Concurso Nacional de Ideas El Mundo de los Niños, Puerto Ordaz (1993).

Edificado por la Gobernación del Estado Nueva Esparta, el Museo y Casa Parroquial Cristo del Buen Viaje se concretó a través de una inversión de 7 millones de bolívares.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal 1, 2 y 3. https://arquitecturapanamericana.com/museo-y-casa-parroquial-cristo-del-buen-viaje/

4. Captura de Google Earth

5. https://vernisalazar.wordpress.com/2016/10/06/la-iglesia-del-santisimo-cristo-del-buen-viaje-pampatar/ y https://www.venezuelatuya.com/tradiciones/el_cristo_del_buen.htm

6. https://es.foursquare.com/v/catabar/4d1bed9bfd7bb60cb0049ae1 y Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 316

Algo alejada, pero a la vez integrada vialmente al trazado que terminó estructurando la urbanización El Paraíso, así como pieza importante en el empuje que se dio para emprender su poblamiento, Villa Zoila está estrechamente ligada, no sólo con la primera expansión de la ciudad hacia el sur al otro lado del río Guaire que rompió con el patrón de damero asumiendo el modelo de ciudad-jardín, sino con la historia política del país.

1. Detalle del Plano de Caracas de 1906 de Ricardo Razetti con la localización de Villa Zoila.

Claro ejemplo de la vivienda aislada caraqueña de comienzos del siglo XX, el inmueble comenzó a construirse a finales del año 1900 como vivienda personal por el doctor Julio Torres Cárdenas, secretario de la presidencia tiempo después, quien adquirió el terreno en noviembre de aquel año y casi de inmediato ordenó la construcción del edificio. Posteriormente, en 1903, Cipriano Castro adquiere la estancia otorgándole el proyecto para convertirla en la residencia presidencial a “el gran constructor del régimen”: el ingeniero y arquitecto Alejandro Chataing (1873-1928). A partir de allí es rebautizada como “Zoila” en honor a la esposa del presidente Castro, Doña Zoila Rosa Martínez de Castro.

La pareja presidencial habitó la casa hasta 1908, cuando Castro sale de la presidencia y del país. Las reformas realizadas por Chataing, registradas por Iván González Viso y Gregory Vertullo en el texto dedicado a la mansión aparecido en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), tuvieron que ver, entre otras, con “el acceso a la villa, la inserción de las escalinatas a ambos lados del eje central, los jardines y la vialidad interna”.

2. Vista cenital actual de la ubicación de Villa Zoila y planta baja.
3. Villa Zoila a comienzos del siglo XX.

González Viso y Vertullo también aportarán lo siguiente: “Su estructura corresponde al sistema constructivo conocido como ‘Pan de Bois’, compuesto por esbeltas estructuras de madera articuladas con elementos dispuestos en sentido horizontal y diagonal, con un núcleo de mampostería de ladrillos. Las cubiertas de madera a cuatro aguas están soportadas por cerchas, protegidas inicialmente por láminas metálicas. La Villa está rodeada por corredores que articulan las tres crujías que componen el inmueble: la primera crujía alberga las áreas sociales, la segunda contiene las habitaciones y al centro la escalera de acceso a la torre, mientras que la última crujía (colindante con un alto muro de contención) alberga los servicios. La torre-mirador, similar a una pagoda con un distintivo techo a cuatro aguas, emerge del segundo cuerpo. Sobre las fachadas, con cerramientos apoyados sobre un antepecho con diagonales a modo de cruces, destacan pequeños vanos con calados de madera de diseños alegóricos al Art Nouveau”.

Con acceso desde la que se dio por llamar en aquel entonces como “avenida Castro”, que luego pasó a nombrarse “avenida de El Paraíso” y hoy se denomina José Antonio Páez (en el sector próximo a Puente Hierro), Villa Zoila está precedida por un amplio jardín definido por una avenida central arbolada que la comunica con la calle.

4. La Casa Amarilla (izquierda) y el Palacio de Miraflores (derecha) las dos residencias de los Castro en Caracas antes de instalarse en Villa Zoila.

Villa Zoila, indirectamente, estuvo vinculada a dos hechos si se quiere anecdóticos dentro de la historia del país a comienzos del siglo XX. El primero se relaciona al momento cuando, a raíz del terremoto del 28 de octubre de 1900, Cipriano Castro deja de utilizar la Casa Amarrilla como despacho y residencia presidencial cosa que había hecho desde su entrada triunfal a Caracas el 23 de octubre de 1899. Hasta entonces Castro había transformado el histórico edificio, según un cronista de la época, en centro de suntuosas fiestas: “La Casa Amarilla fue convertida en un palacio encantado. Cuatro mil lámparas incandescentes ordenadas de una manera artística y veinte y seis focos de arco voltaico, impresionaban a primera vista de una manera deslumbradora. Los salones eran fuente de maravillas, sobre todo el salón azul que contenía dos grandes escudos de Venezuela hechos de flores naturales. Todo era derroche de belleza que rayaba en lo incomparable”, se recoge en https://haimaneltroudi.com/historias-y-anecdotas-de-la-casa-amarilla/. Castro, el segundo mandatario que destinó el emblemático inmueble como su morada (el primero fue Francisco Linares Alcántara en 1877), aquel día en que la tierra tembló “se lanzó a la calle con un paraguas desde uno de sus balcones”, tal y como menciona Carlos Maldonado-Bourgoin en La Casa Amarilla: enclave histórico de Venezuela (1994). Es así como toma la decisión de ubicar una edificación con estructura antisísmica para fijar su nueva residencia y a la vez trasladar, buscando condiciones de seguridad similares, el despacho presidencial al Palacio de Miraflores alquilándoselo a Doña Jacinta de Crespo (viuda del general Joaquín Crespo). Para lo primero, mientras reside en Miraflores, localiza la villa que nos ocupa el día de hoy, construida en la naciente y aristocrática urbanización El Paraíso, dándole la oportunidad de acondicionarla, como ya se mencionó, a Alejandro Chataing para habitarla a partir de 1903.

5. Doña Zoila junto a Cipriano Castro (izquierda) y en su vehículo, c.1904 (derecha).

El segundo hecho ubica a Villa Zoila como una de las primeras (si no la primera) quintas que tuvieron que contar con vialidad interna y prever un espacio para estacionar un vehículo en el país. El hecho, aportado por Luis Alberto Perozo Padua en el artículo Fue en 1904 cuando llegó el primer vehículo a Venezuela”, aparecido en El Impulso el 20 de febrero de 2021, se vincula con la noticia de que, luego de ser junto a Clementina Velutini Couturier una de las contadas venezolanas que subieron a un automóvil en Europa, Doña Zoila Martínez de Castro importó uno al regresar de aquel viaje: un Panhard Levassor, traído en 1904, sumándose a los pioneros en hacer una adquisición de ese tipo en Venezuela.

6. Izquierda: Portada del libro de Mariano Picón Salas Los días de Cipriano Castro (1953). Derecha: Página de Caracas a través de su arquitectura (1969) dedicada a Villa Zoila.

Punzante por demás es la descripción que hizo Mariano Picón Salas en Los días de Cipriano Castro (1953) del edificio que hoy comentamos. Citado por Juan Pedro Posani en Caracas a través de su arquitectura (1969), Picón Salas expondrá: “Un reflejo de toda la bizarría decorativa de comienzos de siglo, de aquel estilo híbrido de las exposiciones universales, comienza a invadir la pequeña metrópoli. Para los ocho años de gobierno que ya le garantiza la Constitución, el propio Don Cipriano se está haciendo en El Paraíso -que las crónicas sociales de ‘El Constitucional’ apodan ‘Los Campos Elíseos’ de Caracas- una casa que con sus retorcidos techos y su abundancia de pintado hierro ornamental, tiene algo de pagoda y de pajarera de los trópicos. Pequeños kioskos esparcidos en los prados, con enredaderas de trinitarias y albricias servirían para agasajar a las visitas en los ‘garden-parties’ que puso de moda la época. Allí la bondadosa Doña Zoila recibe a las señoras caraqueñas y les ofrece inocentes sorbetes, merengadas, tisanas y pastas dulces, mientras a su terrible marido le asaltan más complejos o diabólicos pensamientos”.

Tras la salida de Castro en 1908, la casa fue adquirida por su hermana Doña Laurencia Castro De Lázaro, quien vivió allí poco tiempo para posteriormente venderla al Estado. Durante el gobierno de Juan Vicente Gómez estuvo deshabitada hasta 1921, momento en que es convertida en escuela para varones, siendo designada posteriormente como escuela de enfermería exclusiva para mujeres. Esta última institución no perduraría mucho allí, ya que en el año 1936 el general Eleazar López Contreras dispone que en las instalaciones de la casona de Puente Hierro funcione de común acuerdo con el gobierno de España la primera Escuela de Agentes de Seguridad Pública, bajo la supervisión del Capitán Don Cecilio Marrero Suárez y el Brigadier Don Ramón Moreno Ayape. Este cuerpo de seguridad posteriormente dará vida a lo que hoy en día se conoce como la Guardia Nacional de Venezuela.

La página https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/villa-zoilaen-1903-es-inaugurada-villa-zoila-siendo-dise%C3%B1ada-por-el-arquitecto-a/1805120076369996/ señala lo siguiente: en 1957, Villa Zoila, que había sido hasta entonces la sede de la Guardia Nacional “es ocupada por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, (pasando) los peores momentos de su historia, ya que le fueron agregados varios edificios anexos sin valor alguno, fueron destruidos sus jardines y los interiores de la antigua Casona y no conforme con eso en 1977 pretendieron demolerla para construir la sede del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, acto en la cual intervino el ministro de la Defensa quien ordenó detener la demolición de la antigua vivienda Presidencial. (…) Durante años la Guardia Nacional tuvo varias batallas legales con el Ministerio de Transporte para que le fuera devuelta Villa Zoila como cuna de esta institución, y no fue hasta el año 1985 cuando por fin fue devuelta, en muy mal estado y casi por colapsar”.

7. Villa Zoila hoy convertida en Museo Histórico de la Guardia Nacional.

Luego de una rigurosa restauración, la casa es decretada Monumento Artístico e Histórico de la Nación el 7 de octubre de 1985 (según Gaceta Oficial 33.323), pasando a ser el Museo Histórico de la Guardia Nacional en el año 1991, uso que mantiene actualmente.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

  1. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

2. Captura de Google Earth y http://guiaccs.com/obras/villa-zoila/

3. http://wikimapia.org/2091981/es/Villa-Zoila#/photo/509618

5. https://twitter.com/tachirense89/status/1292240052798533632?lang=zh-Hant y https://www.misrevistas.com/asia/lectura/5690/fue-en-1904-cuando-llego-el-primer-vehiculo-a-venezuela

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

7. https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/villa-zoilaen-1903-es-inaugurada-villa-zoila-siendo-dise%C3%B1ada-por-el-arquitecto-a/1805120076369996/, https://iamvenezuela.com/2016/07/villa-zoila/ y https://www.pinterest.com.mx/pin/384917099381269405/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 315

Productos de Acero Lamigal, C.A., ubicada en Valencia, Estado Carabobo, es una empresa metalmecánica venezolana, productora a gran escala de acero galvanizado en bobinas, mediante el proceso de galvanización en continuo. La página de publicidad que la firma colocó en el nº100 de la revista entre rayas de julio-agosto 2013 ilustra nuestra postal del día de hoy.

1. De izquierda a derecha: Paul-Jacques Malouin, Luigi Galvani y Stanislaus Sorel, personajes claves dentro de la historia que dio origen al proceso de galvanización.

Entendida como una respuesta que se encontró para proteger el acero frente a la corrosión, la galvanización se trata de un proceso químico que fue descubierto en 1742, cuando el químico-farmacéutico y físico francés Paul-Jacques Malouin (1701-1778) demostró que la inmersión del acero en zinc fundido proporcionaba un recubrimiento protector contra la corrosión de gran eficacia, dándose así origen al principio de la “galvanización en caliente”. Sin embargo, la palabra proviene del nombre del inventor Luigi Galvani (1737-1798), físico y médico italiano cuyos estudios le permitieron en 1780 descifrar a partir de la electricidad producida por el contacto de dos metales diferentes sumergidos en un líquido la propiedad de la corriente eléctrica de provocar contracciones en los nervios y músculos de los seres vivos o de organismos muertos, fundando de esta manera la ingeniería electroquímica y la biofísica.

Del artículo escrito por Carles Romea titulado “La galvanización, una respuesta a la corrosión, publicado en https://www.e-zigurat.com/blog/es/galvanizacion-respuesta-corrosion/, sabemos que “los posteriores desarrollos de Stanislaus Sorel y la puesta a punto en 1836 de un procedimiento económico para decapar el acero abrieron la puerta a la utilización industrial de la galvanización en caliente. Fue el propio Sorel quien puso de manifiesto el efecto de ‘protección galvánica’, además de la protección de tipo barrera, que proporcionan los recubrimientos de zinc y que garantizan la inalterabilidad del acero de base mientras quede zinc remanente sobre la superficie del mismo. (…) La galvanización en caliente es, por tanto, un procedimiento de protección acreditado a lo largo de más de casi 200 años de empleo, cuya utilidad y eficacia están sobradamente probadas”.

2. Etapas del proceso de galvanizado por inmersión en caliente.

La información que hemos obtenido en https://www.ateg.es/revistas/revista_113/index6.html nos aporta que “el acero puede ser galvanizado mediante procesos con características muy diferentes entre sí. Sin embargo, no todo lo conocido como galvanización significa lo mismo. Los diferentes procesos de galvanización varían fundamentalmente en el espesor de la capa de zinc que se origina y los medios con los que es creada. Ambos factores tienen una enorme influencia tanto en la durabilidad de la protección como en la capacidad de soporte de carga mecánica. Los procesos más importantes son: galvanización por inmersión en caliente en continuo, en discontinuo, electrozincado (o galvanización fría) y pulverización térmica de zinc”.

Por tanto, los productos ofrecidos por Lamigal corresponden a uno de los dos procesos diferentes para aplicar recubrimiento de zinc al acero mediante el método por inmersión en caliente. En particular, se trata del “que involucra la aplicación de zinc sobre una banda o lámina continua de acero a medida que pasa por el baño de zinc fundido a alta velocidad –de aquí el término galvanizado continuo por inmersión en caliente. A medida que un rollo es procesado a través de la línea de recubrimiento, otro es soldado a su extremo final. El proceso es verdaderamente ‘continuo’ a medida que la línea opera durante días sin interrupción”, información esta última obtenida de https://latiza.zinc.org/wp-content/uploads/sites/10/2017/02/GalvInfoNote2_3.pdf.

3. Galvanización en caliente de chapa por procedimiento continuo. Esquema del proceso.

Sin pretender entrar a detallar en qué consiste el proceso de galvanizado continuo, sólo añadiríamos que una de sus características más importantes “es la formación de un fuerte enlace entre el acero y su recubrimiento de zinc. A las velocidades de procesamiento usadas en las líneas de galvanizado continuo, la plancha enrollada sólo está en el baño de zinc entre 2 y 4 segundos. Durante este breve tiempo, el metal fundido y el acero deben reaccionar para formar un fuerte enlace metalúrgico por difusión. La región del enlace es un compuesto ínter metálico, llamado la ‘capa de aleación’. (…) Esta delgada zona de enlace de aleación, la que tiene usualmente de sólo 1 a 2 micrómetros de espesor, es muy importante porque una vez que el recubrimiento es aplicado y la plancha se ha enfriado a temperatura ambiente, es re-enrollado y embarcado a los clientes para moldear a la forma deseada. Por ejemplo, la plancha puede ser profundamente embutida para formar una caja, puede ser estampada en una defensa de auto, o puede ser enrollada en un panel de construcción para techos”.

4. Planta industrial y gama de productos que ofrece Productos de Acero Lamigal, C.A.

Fundada en 1964, Productos de Acero Lamigal, C.A., de acuerdo a su portal https://www.lamigal.com.ve, nace “con 23 hombres emprendedores, quienes con visión proyectan lo que años después sería la plataforma de producción a gran escala de acero galvanizado: la Línea Continua de Galvanizado (LCG)”. La firma “tiene una capacidad de producción de 200.000 toneladas/año de Bobinas y Láminas de Acero Galvanizado”, siendo “la única empresa del sector metalúrgico de este ramo en Venezuela”. Hoy ya ha cumplido 58 años.

Comprometida con la preservación y cuidado del ambiente, Productos de Acero Lamigal, C.A. ofrece en la actualidad los siguientes productos: bobinas, láminas lisas y flejes que se utiliza como materia prima en la industria de refrigeración, construcción, automotriz y metalmecánica en general; Aceral, lámina para techos de acero galvanizado por inmersión en caliente; Aceral 1.5”, lámina galvanizada de gran formato ideal para plantas industriales, grandes desarrollos comerciales y almacenes, entre otros; Normal, lámina para techos de acero galvanizado en forma ondulada, capaz de soportar condiciones ambientales severas, gracias a la extraordinaria resistencia a la oxidación que ofrece; Normal Plus, lámina galvanizada para techos de forma ondulada, con espesor 0.20 mm en longitudes de 2,44m, 3,05 m y 3,66 m, producida en la nueva línea de Corrugación Continua Normal; y Losacero, láminas de acero galvanizado (G-60) estructural, creadas para encofrar entrepisos, placas y techos.

Los productos de acero galvanizado dentro de la industria de la construcción tuvieron un importante repunte desde que en los años 1970 se descubrieron las propiedades cancerígenas del asbesto cemento, material utilizado durante años para ser colocado en cubiertas de todo tipo y particularmente en naves industriales y viviendas de interés social. Hoy el fibrocemento que sustituyó al asbesto-cemento eliminado al primero de su composición, debe competir con una industria metalúrgica poderosa que ha copado buena parte del mercado.

5. IDEC FAU UCV. SIEMA (Sistema IDEC de Estructura Metálica Apernada).
6. IDEC FAU UCV. SIPROMAT (tecnología basada en el uso de lámina delgada de acero galvanizado para la producción de paneles estructurales autoportantes de lámina corrugada).
7. IDEC FAU UCV. Izquierda y centro: SITECH (sistema de techo en lámina metálica donde se hace énfasis en factores de confort térmico, producción y ensamblaje). Derecha: ENTRETECH (sistema de lámina de acero galvanizado para techos y entrepisos de construcción progresiva).

En cuanto al uso del acero galvanizado en proyectos que han surgido de investigaciones realizadas en la academia, en el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) de la FAU UCV se registra su presencia en los siguientes trabajos relacionados con el diseño y desarrollo de sistemas constructivos: SIEMA (Sistema IDEC de Estructura Metálica Apernada), formulado inicialmente en 1978 por la ing. Gladys Maggi cuyas losas de entrepiso y techo son de concreto armado vaciado en sitio sobre láminas de acero galvanizado como encofrado no colaborante (con evaluación y actualización de Nelson Rodríguez el 2008 y adaptación a su uso como vivienda progresiva por Beverly Hernández en 2011); SIPROMAT: tecnología basada en el uso de lámina delgada (de 0,60 y 0,45 mm de espesor) de acero galvanizado para la producción de paneles estructurales autoportantes de lámina corrugada. Su componente universal es un panel preformado de forma simétrica que permite la construcción de paredes portantes, entrepisos y cubiertas mediante el solapamiento de sus extremos para la fabricación de espacios habitables. Está fundamentalmente dirigido a producir vivienda progresiva para sectores de bajos ingresos. Surgió del Trabajo de Grado para Magister Scientiarium en Desarrollo Tecnológico de 1991 con el cual su creadora, la arq. Alejandra González obtuvo en 1995 el Premio Nacional a la Investigación Tecnológica otorgado por el CONICIT (en la misma línea de trabajo participaron posteriormente Mailing Perdomo y Velquis Velandria y se elaboró en 2005 con la participación de González, Perdomo y Velandria el Manual de producción, uso y aplicaciones de la tecnología SIPROMAT); ENTRETECH: sistema de lámina de acero galvanizado para techos y entrepisos de construcción progresiva desarrollado por la arq. Rebeca Velasco en 1995; y SITECH: sistema de techo en lámina metálica donde se hace énfasis en factores de confort térmico, producción y ensamblaje, diseñado por la arq. Beatriz Hernández en 1995.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Paul-Jacques_Malouin, https://es.wikipedia.org/wiki/Luigi_Galvani y https://galvanizeit.org/hot-dip-galvanizing/what-is-galvanizing

2. https://www.catedraavicola.com.ar/el-proceso-de-galvanizado-esta-cada-vez-mas-presente-en-la-produccion-pero-en-que-consiste-es-tecnica/

3. https://www.construmatica.com/construpedia/Procedimientos_de_Galvanizaci%C3%B3n_en_Caliente

4. https://www.lamigal.com.ve

5, 6 y 7. https://es.slideshare.net/rubenmedios/propuestas-idec y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 314

Con la celebración entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre de 2008 de la Semana Internacional de Investigación, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) llegó a cristalizar un anhelo que persiguió por años: la realización conjunta de las jornadas de investigación de sus tres instancias académicas fundamentales, la Escuela de Arquitectura, el Instituto de Urbanismo (IU) y el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC).

Tras la celebración en 1985 entre el 29 de enero al 2 de febrero las Primeras Jornadas de Investigación de la FAU, en momentos en que el IDEC ya llevaba realizando desde 1982 anualmente las suyas, no se había logrado coordinar esfuerzos para que la institución en pleno mostrase los avances logrados por una actividad intrínseca a su condición académica. Como señal relevante de las dificultades para organizar este tipo de eventos cabe apuntar que la Escuela de Arquitectura, ya denominada “Carlos Raúl Villanueva”, sólo logró realizar sus Primeras Jornadas en noviembre de 2003, cuando tenía 62 años de creada y una larga data de productos derivados de la actividad de sus investigadores en las diversas áreas que la componen.

Dentro de una Facultad que fue diseñada sin prever espacios para la permanencia prolongada de quienes realizaban labores investigativas, también vale la pena recordar que fue a finales de 1961 (el 10 de octubre para ser más precisos) cuando los profesores Carlos Raúl Villanueva, Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani presentaron al Consejo de Facultad la propuesta de creación del Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas (CIHE), la cual fue aprobada por el Consejo Universitario el 31 de julio de 1962, comenzando a trabajar en 1963 bajo la dirección de Graziano Gasparini, marcando así el arranque formal de la actividad investigativa en la institución, siendo en 1964 cuando aparece por primera vez el BOLETÍN, su insigne publicación. Casi en simultáneo, y por iniciativa impulsada por el entonces decano de la FAU Julián Ferris, se había creado en 1961 el Centro de Estudios para el Desarrollo (CENDES), el cual se adscribiría al Rectorado de la UCV.

Posteriormente, en 1967, se funda el Instituto de Urbanismo, apareciendo por primera vez la revista URBANA en 1980. Por su parte el IDEC nace en 1975 y su revista TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN es lanzada en 1985. Otra importante iniciativa también fraguada en la FAU UCV, el Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB), ve la luz en 1977.

Con estos antecedentes a la mano no fue poca cosa que en 2008 se lograra mancomunar los esfuerzos que hicieron posible la Semana Internacional de Investigación de la FAU. El evento, que fue presidido por el profesor Gustavo Izaguirre Luna y tuvo como presidentes honorarios a Alfredo Cilento, Azier Calvo y Liana Bustillos, empezó a forjarse desde 2006, cuando el Consejo de Coordinación Académica de la FAU, propuso al Capítulo Venezuela de la Asociación Latinoamericana de Control de Calidad, Patología y Recuperación de la Construcción, realizar el III Congreso Nacional PRE CONPAT 2008 en la Ciudad Universitaria de Caracas, organización de la que Izaguirre era un miembro muy activo. Este importante impulso, indirecto si se quiere, aunado a la celebración de los 80 años de la creación del Banco Obrero-Instituto Nacional de la Vivienda, fueron los detonantes que animaron a la entidad a coordinar en una sola las XVIII Jornadas de Investigación del IDEC, las Segundas de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva y las del IU en el marco de la celebración de sus 40 años, dando pie a lo que fue la organización de una semana programada en torno a tres frentes muy activos (originados en torno a la celebración de los 80 años de la creación del Banco Obrero-Inavi, al III Congreso Nacional PRE CONPAT y a las Jornadas de Investigación propiamente dichas), que produjeron una animación inusitada.

En resumen, se logró convocar “a 94 investigadores, 15 conferencistas internacionales y 18 nacionales -incluidos dos miembros de la Red Solidaria de Comunidades Autónomas-, lo que permitió compartir reflexiones, conocimientos, tecnologías, proyectos y experiencias de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Inglaterra, Paraguay y Venezuela”, como bien señala Izaguirre en el «Prólogo» de las Memorias de las Jornadas de Investigación, publicadas bajo la coordinación de Eugenia Villalobos, que mostraban en físico un resumen de cada ponencia y venían acompañadas de un CD con los textos “in extenso”.

1. Dos publicaciones producto del evento. Izquierda: Semana Internacional de Investigación FAU UCV. Memorias (2008). Derecha: 80 años de políticas de vivienda en Venezuela. 1928-2008 (2011).

Así, mientras en el auditorio acontecían las conferencias que invitados nacionales e internacionales dictarían sobre los tópicos relacionados al tema de la vivienda, su historia y el aporte de los más necesitados a las políticas del hábitat; los relativos a la tecnología como fenómeno cultural en la relación barrio-ciudad o la legalidad y tenencia de la tierra en asentamientos informales; e incluso temas de vivienda y sostenibilidad urbana, o de programas como el CYTED sumados a las reflexiones acerca de la gestión académica y su relación con la sociedad y a las nociones de reingeniería habitacional, expansión o regeneración de barrios consolidados, recuperación y replanteamiento de centros urbanos, en las aulas anfiteátricas y demás espacios destinados a la docencia de pre y postgrado se desarrollaban las jornadas con la presentación resumida de las ponencias de la mano de su(s) respectivo autor(es).

Para alcanzar el éxito obtenido, la organización del evento contó con un Comité Organizador, y seis comisiones: Científica, Financiera, de Logística y Protocolo, de Apoyo Técnico, de Publicaciones y de Promoción, que involucraron a más de 35 personas entre profesores y empleados de la FAU. Así mismo, se obtuvo el apoyo de 45 árbitros que revisaron y dieron el visto bueno a las 95 ponencias presentadas en las áreas de: Ambiente y Sostenibilidad -AS- (8), Ciudad y Sociedad -CS- (30), Historia y Patrimonio -HP- (22), Informática y Representación Gráfica -IRG- (2), Tecnología Constructiva -TC- (23) y Teoría y Representación Arquitectónica -TPA- (10).

Además de las Memorias ya señaladas, el evento arrojó la publicación en 2011 del libro 80 años de políticas de vivienda en Venezuela. 1928-2008, compilado por Azier Calvo y Eugenia Villalobos que, además de recoger el contenido de las conferencias del seminario que le da nombre llevado a cabo en el marco de la Semana Internacional de Investigación, retomó la discusión sobre la materia iniciada en el año 2006 en el simposio “1906 / 2006 Cien años de política de vivienda en Chile”, realizado en Santiago, recogida en la publicación del mismo nombre para la que María José Hidalgo y Rodrigo Hidalgo fungieron de editores, impresa en 2008.

2. Anuncios publicados de los cuatro eventos que se originaron a partir de la Semana de Investigación FAU 2008, denominados Trienal de Investigación FAU, correspondientes a los años 2011, 2014, 2017 y 2020.

La Semana Internacional de Investigación de 2008, con el desarrollo sostenible ubicado en el centro de los debates, también, puede considerarse como punto de inflexión y de inicio de una política liderizada por la Coordinación de Investigación de la FAU que originó la instauración y realización cada tres años de la Trienal de Investigación FAU UCV, la cual ininterrumpidamente, bajo un formato similar que ha girado siempre en torno a un tema central, ha logrado, venciendo enormes dificultades, aunar de nuevo esfuerzos compartidos entre la Escuela y los dos Institutos en sus cuatro versiones: 2011, 2014, 2017 y 2020. A ellas, sus repercusiones y sus particularidades dedicaremos futuras entregas.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://www.edicionesfau.com/

2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad