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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 395

En diversas ocasiones nos ha tocado referirnos desde aquí al revelador número de arquitectos que, provenientes del exilio ocasionado por la Guerra Civil española, recalaron en Venezuela inyectando al desarrollo de la disciplina un significativo nivel cualitativo. Hoy nos corresponde referirnos a Urbano de Manchobas Careaga (Mantxobas, en euskera), nacido en 1887 en Ermua, Vizcaya, País Vasco, quien arribó a nuestro país en 1939 permaneciendo aquí hasta su fallecimiento en Caracas en 1968. De una de sus últimas obras construidas, la remodelación de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto, ubicada en la urbanización El Paraíso (finalizada en 1961), hemos decidido reproducir el dibujo de la fachada principal del proyecto original para engalanar nuestra postal del día de hoy.

1. Urbano de Manchobas y Miguel García Lomas Somoano. Izquierda: edificio viviendas y oficinas para don Eulogio Echevarría, posteriormente adquirido por el vizconde de Escoriaza, Madrid (1919). Derecha: Villa San Pedro. Ribadesella (1917)
2. Urbano de Manchobas y Miguel García Lomas Somoano. Hostal Favila, en Covadonga. Fachada del proyecto (c.1920)

Al igual que en otros casos, Manchobas, titulado por la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1912, cuando llega a tierras venezolanas lo hace dejando atrás una reconocida trayectoria. De lo recogido por Urbipedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Urbano_de_Manchobas_Careaga) y por Hannia Gómez en “La ejecución de mi oficio”, artículo dedicado a Manchobas en el catálogo de la exposición Suite Iberia (Sala TAC, Caracas, 2015), hemos conocido que desde el año siguiente de graduarse Manchobas se asocia con su compañero de estudios Miguel García-Lomas Somoano abriendo su despacho en la Plaza de España de Madrid. Entre ambos realizarán una serie de chalets de veraneo en Llanes, Ribadesella y Cangues de Onís. También de esa época será el inconcluso edificio de viviendas y oficinas que en 1919 diseñarán en Madrid para don Eulogio Echevarría, posteriormente adquirido por el vizconde de Escoriaza, que según Gómez es “… otro apetitoso punto de partida para seguirle pista a las obras de Manchobas en Caracas desde 1939”. La sociedad también firmará una serie de obras para la Compañía Asturiana, entre ellas la Villa San Pedro, en Ribadesella (1917), y el Hostal Favila, en Covadonga (c.1920).

3. Tres obras de Urbano de Manchobas en Eibar (Guipúzcoa). Izquierda: Sede del Partido Nacionalista Vasco (Batxoki) en la calle María Angela (1933). Centro: Edificio de viviendas en la calle Isasi (1935). Derecha: Renovación urbana en torno a la plaza Unzaga (c.1930)

De 1925 será la casa de Nicolás Careaga localizada en Ermua donde Manchobas se había residenciado de regreso a su tierra natal. Sin embargo, su actividad más notoria la desarrollará entre 1926 y la caída del País Vasco durante la guerra, cuando es nombrado arquitecto municipal de Eibar (Guipúzcoa) y ejerce por la libre. En tal sentido, Urbipedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Urbano_de_Manchobas_Careaga) nos aporta los siguiente: “Militante activo del Partido Nacionalista Vasco, entre 1931 y 1936 construye gran cantidad de sedes sociales (batzokis) de la agrupación política, como las de Ermua, Elantxobe, Eibar, etc”.

4. Desmontaje del puente de Ormaiztegi, Eibar, Guipúzcoa (1936)
5. Urbano de Manchobas con su esposa Manuela Egaña y sus tres hijos Andoni (izquierda), Arantxa (centro) e Imanol (derecha) en Amberes (c.1938)

Así, como señala Henry Vicente Garrido tanto en el texto dedicado a Manchobas dentro del catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007), como en el artículo “De Venezuela. La ficticia “ilusión” del destierro -Parte 1-” (2011) accesible en https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545, siendo arquitecto municipal Manchobas supervisa los daños causados por los bombardeos y participa junto a dos ingenieros en el desmontaje del puente de Ormaiztegi de la línea férrea Madrid-Irún (el monumento civil más importante de la localidad), acción llevada a cabo a fin de no destruirlo y a la vez evitar el paso de los bandos sublevados contra la república. Dicha acción supondrá que se le imponga la pena de muerte en ausencia. “Por otro lado, escribe un impresionante testimonio, a manera de diario, de la ocupación del territorio vasco por las tropas nacionales, relato que comienza en Ermua y (…) termina (con) la salida por el puerto de Santander. (…) Tras numerosas vicisitudes en Francia se instala en Ciboure, en donde trabaja como dibujante en una tienda de muebles. En 1938 se traslada a Amberes con su familia, participando en distintas labores como funcionario del Gobierno Vasco instalado en Bélgica”. Su esposa Manuela Egaña y sus tres hijos Andoni, Imanol y Arantxa esperarán allí 10 años antes de llegar finalmente a Venezuela.

Ya en nuestro país, Manchobas, de acuerdo a Urbipedia, consigue empleo en la Oficina del ingeniero Bernardo Paúl, más tarde llamada Constructora Paúl donde trabajará muchos años en los que realizará sus edificios más importantes. Allí trabaja junto con el ingeniero español José Marimón, quien colaborará con él en los cálculos estructurales de sus obras particulares.

6. Tres casas de Urbano de Manchobas en Caracas. Izquierda: San Carlos. Derecha arriba: Beiner. Derecha abajo: Yriarte.

De lo realizado en Venezuela cabe destacar (siempre en Caracas) las casas San Carlos y San Andrés, en el Country Club (primeras realizadas tras arribar a la capital); Yriarte, en el Valle Arriba Golf Club (1955); Urbaneja, en el Country Club (1956); Beiner (s.f.), en El Hatillo; y Biarritz (s.f.), en Altamira, en las que combina rasgos historicistas con ciertos elementos personales.

7. Arriba izquierda: Colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Abajo izquierda: Colegio El Carmelo. Derecha: Tres tomas del Colegio María Auxiliadora.
8. Edificio Colimodio.
9. Edificio Aralar.

También proyecta en la capital los colegios Nuestra Señora de Guadalupe (1948), para las hermanas franciscanas en la avenida Casanova; María Auxiliadora (1953), para las Hijas de María Auxiliadora en la urbanización Altamira; y El Carmelo (1957), para Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna en Colinas de Las Acacias, obras que permiten ver la transición hacia un lenguaje definitivamente moderno que mostrarán los referenciales edificios de vivienda Colimodio (1949, con la colaboración de A. Esquivel), en la parroquia Candelaria; y Aralar (1950), en Las Mercedes calculado por el ingeniero Julián de Unzurrunzaga, ambos en esquina donde Manchobas se desenvuelve con maestría en contextos urbanos exigentes. Luego vendrán el edificio Punto Fijo, en Sabana Grande (1960); la Industria Farmacéutica (s.f.), en la avenida Nueva Granada; y los edificios Las Marías (s.f.), en la avenida Urdaneta y Mendigain (s.f), en Cumbres de Curumo.

La remodelación de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto en El Paraíso (1949-1961), por ocupar nuestra postal, creemos que merece un comentario aparte.

10. Santuario de Nuestra Señora de Coromoto, El Pinar, El Paraíso, Caracas.

El templo dedicado a la patrona de Venezuela, ubicado en la avenida Lucas Manzano/ avenida D, entre calles A-1 y A-2, El Pinar, El Paraíso, Caracas, fue proyectado por Manchobas con la colaboración de los ingenieros Bernardo Paul y Vicente Franco, siendo el también ingeniero Narciso Bárcenas quien realizó los cálculos estructurales.

Su construcción se había iniciado en 1949 habiéndose completado para 1952 sólo las bases de las torres, fecha en la cual los Misioneros Redentoristas (congregación promotora de la obra) inician una campaña de recolección de fondos recibiendo aportes de diversas empresas del sector privado y la colaboración de varias casas de su misma orden religiosa de Venezuela (Barquisimeto, Valencia, Maracaibo, Mérida, San Cristóbal) y del exterior; y, adicionalmente, de modo especial, de los habitantes de la urbanización El Paraíso y de otras zonas de la ciudad de Caracas.

La iglesia fue concebida para contener dos partes: una Cripta, subterránea y el Santuario a 1,50 metros sobre el nivel de la calle.

11. Tres tomas exteriores del santuario.

La Cripta que tiene 54 por 23 metros (1.242 m2), fue diseñada con una nave central y dos laterales, y hoy día se utiliza como salón de encuentros y conferencias, así como sitio para catequesis. El Santuario, apoyado sobre la cripta, es de planta cruciforme o cruz latina, está insertado en un rectángulo de 50 metros por 20 metros (1.000 m2), y está compuesto (al igual que la Cripta) por una nave central y dos laterales con un total de nueve altares, un crucero, coro y tres galerías o tribunas, cúpula y dos torres de 45 metros de altura.

Gregory Vertullo en la nota dedicada a la iglesia publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señala: “Sobre las galerías laterales se ubica el coro, a modo de tribuna perimetral al espacio de la nave central, articulado sobre el ingreso principal del templo, y con el área donde se sitúa el órgano de viento con doble teclado, fabricado en Italia. El crucero está rematado por una cúpula apuntada con linterna. Sobre el presbiterio se observa una losa de forma curvilínea de borde estriado, sobre la cual se ubica la imagen de Nuestra Señora de Coromoto enmarcada por dos arcos catenarios concéntricos. La fachada principal cuenta con dos torres gemelas que enmarcan el arco catenario de concreto armado que contiene la imagen de Nuestra Señora de Coromoto; sobre dicho arco se observa un muro que remata a modo de frontis con estría en su borde superior, sobre la cual reposa la imagen de San Alfonso María de Liborio (santo patrón de los Redentoristas), obra del escultor Antonio Rodríguez del Villar (1880-1971)”.

La construcción como tal se apoya sobre 208 pilotes, hincados a 18 metros de profundidad los cuales fueron colocados por la empresa Christiani & Nielsen.

12. Varias tomas interiores del templo.

En cuanto a sus acabados se puede decir que la cerámica azul, roja y amarilla que la recubre fue donada por la Ciudad Universitaria de Caracas como material excedente de su construcción. Por otro lado, los hermosos vitrales que la acompañan se fabricaron en Venezuela y Colombia: los hechos en el país ubicados en el transepto y muros exteriores estuvieron a cargo de emigrantes españoles formados en la Casa Maumejean de Madrid. Sin embargo, el más grande de ellos colocado en la fachada principal, fue hecho en Cali en la Casa Velasco.

Las campanas fueron fundidas en Alemania y el retablo construido en los “Talleres de Arte Alvareda Hermanos”, en Zaragoza, España.

13. Izquierda: Santuario de la Virgen de Covadonga (Asturias). Derecha: Santuario de Nuestra Señora de Coromoto (Caracas)

El accidentado proceso de construcción del templo y la injerencia de factores externos en la toma de ciertas decisiones importantes llevaron a Manchobas a retirarse antes de su terminación, siendo modificada sustancialmente por los encargados de su conclusión. No obstante, la fachada principal de la edificación mantuvo la composición y proporciones tomadas de su referente más importante: el Santuario de la Virgen de Covadonga (Asturias) lugar donde, como vimos, trabajó Manchobas cuando daba sus primeros pasos.

Una vez concluida, la iglesia fue consagrada el 23 de mayo de 1961 por Monseñor Humberto Quintero, Arzobispo de Caracas y primer Cardenal de Venezuela.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 5. Henry Vicente Garrido. Catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007)

1. Madrid. Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano (https://patrimonioypaisaje.madrid.es/portales/monumenta/es/Especiales/Viviendas-y-oficinas-para-el-vizconde-de-Escoriaza/?vgnextfmt=default&vgnextoid=6a08f7d9560a4510f7d9560a45102e085a0aRCRD&vgnextchannel=87bc3cb702aa4510VgnVCM1000008a4a900aRCRD); y Vitruvius/Arquitextos (https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545)

2. Gracia Suárez Botas. «Hospedajes históricos en torno al
Santuario de Covadonga en Asturias». En: LIÑO 22. Revista Anual de Historia del Arte. 2016 (file:///C:/Users/USER/Downloads/Dialnet-HospedajesHistoricosEnTornoAlSantuarioDeCovadongaE-6057542-1.pdf)

3. Gure Guipuzkoa (https://www.guregipuzkoa.eus/es/photo/?pid=1566); do_co_mo_mo ibérico (https://docomomoiberico.com/edificios/edificio-de-viviendas-isasi/); y El Diario Vasco (https://www.diariovasco.com/bajo-deba/eibar/unzaga-plaza-continua-evolucion-20231229212624-nt.html)

4. Noticias de Gipuzkoa (https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/politica/2015/08/16/soberbia-demolicion-puente-ormaiztegi-4133515.html)

6. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015); y Henry Vicente Garrido. Catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007)

7. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015); Yello (https://www.venezuelayello.com/company/52382/COLEGIO_MARIA_AUXILIADORA); ZAUBEE (https://zaubee.com/biz/colegio-maria-auxiliadora-uo1w8nzy); y vymaps (https://vymaps.com/VE/U-E-Colegio-El-Carmelo-75078/)

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015)

9. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015)

10. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/venezuelatextra/photos/el-santuario-dedicado-a-nuestra-se%C3%B1ora-de-coromoto-en-el-para%C3%ADso-municipio-liber/724128606425856/?paipv=0&eav=AfZ4GbQOj-oczUyR-tvAiBn2Z0NsIWt1kASaJS-PLPBYdloWB3nrUKFIVcRXxLClGiI&_rdr)

11. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (https://guiaccs.com/obras/santuario-de-nuestra-senora-de-coromoto/); @SegoviaBastidas (https://twitter.com/SegoviaBastidas/status/1429426491071291399); y foursquare (https://es.foursquare.com/v/iglesia-la-coromoto/4c79aa3e794e224b71696628?openPhotoId=50a389cee4b0f72133dd6ef7)

12. Flickr (https://www.flickr.com/photos/somosen123/6555743599); Flickr (https://www.flickr.com/photos/jjm_redman/6805847754); y IAM Venezuela (https://iamvenezuela.com/2023/10/santuario-nuestra-senora-de-coromoto-abrigara-reliquia-del-beato-dr-jose-gregorio-hernandez/#prettyPhoto)

13. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Covadonga_-_Bas%C3%ADlica_de_Santa_Mar%C3%ADa_la_Real_13.jpg); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (https://guiaccs.com/obras/santuario-de-nuestra-senora-de-coromoto/)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 394

Aunque ya en vida había sido objeto de reconocimiento y su obra mostrada en diversas exposiciones colectivas e individuales desde 1947, será a partir de su fallecimiento en 1975 que lo hecho en vida por Carlos Raúl Villanueva y los valores que encierra la totalidad de su producción arquitectónica empezará a ser mostrado a través de sendos montajes, respaldados por importantes trabajos de curaduría e investigación.

1. Exposición «Homenaje a Carlos Raúl Villanueva». Centro de Información y Documentación, FAU, UCV. Mayo 1980

A la primera realizada en 1976 en el Museo de Bellas Artes (dirigido por Marcos Miliani) en la que se recoge su vida y obra, organizada por el arquitecto Gonzalo Castellanos, seguirá otra “Exposición Homenaje” montada por el Centro de Información y Documentación (CID) de la FAU UCV que conmemoraría los cinco años de su fallecimiento, llevada a cabo a partir de las imágenes de Paolo Gasparini, notable fotógrafo y amigo personal del maestro, quien lo acompañara a Ciudad Bolívar durante su última visita de supervisión de la construcción del Museo Jesús Soto. Luego, en 1982, la Galería de Arte Nacional organizaría la Exposición “Dibujos y Croquis” de Carlos Raúl Villanueva muchos de los cuales habían ya aparecido en el nº16 de Espacio y Forma.

Sin embargo, no será sino hasta noviembre de 1988 cuando en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, con la curaduría de Paulina Villanueva, Maciá Pintó y Pedro Sanz, se realizará la primera, más completa e importante exposición antológica que sobre el Maestro y su obra se haya realizado hasta ahora. Titulada Villanueva El Arquitecto, permanecerá abierta hasta marzo del año siguiente y logró recoger una visión completa del hombre, su colección de arte, su pensamiento y su obra arquitectónica y urbanística acompañada de material inédito y de la utilización de innovadores recursos que permitieron convertirla en una clara exploración sobre las posibilidades que ofrecía la arquitectura para mostrarse en un museo no precisamente diseñado para ello. Es con la portada de la Guía de recorrido de la exposición, elaborada por Ricardo Armas con base en un dibujo de Villanueva de la planta de la Catedral de Caracas (acompañada del breve texto “El arquitecto: hay edificios que cantan…que hablan…que son mudos. ¡Con la Catedral, con piedras se puede componer una Sinfonía!) que forma parte de sus Notas Docentes, que hemos ilustrado nuestra postal del día de hoy.

2. El ministro Simón Alberto Consalvi recorre la exposición el día de su inauguración acompañado de Paulina Villanueva (a su derecha). En primer plano «La Silla del Diablo» diseñada por Alexander Calder para el Maestro.

Inaugurada el 20 de noviembre de 1988 con la asistencia de Simón Alberto Consalvi, Ministro de Relaciones Interiores, y César Quintana Romero, Ministro de Desarrollo Urbano (integrantes ambos del gabinete del Presidente Jaime Lusinchi), la muestra, tal y como se reseña en la mencionada Guía de recorrido, “intenta reseñar toda la vida y vasta obra de Carlos Raúl Villanueva: arquitecto, coleccionista, promotor y visionario de las ideas de vanguardia en el arte moderno, docente, escritor, mecenas, ensayista. Su figura concentra el desarrollo urbanístico moderno de nuestro país, el paso de zona rural a zona urbana; así como también el acceso y divulgación de la obra de los principales artistas de este siglo. Esta exposición reúne todo el legado cultural de esa figura visionaria y sensible que entendió el mensaje de la arquitectura como una experiencia humanizadora, social y estética. Con la obra por él realizada y la colección de arte por él reunida, es posible trazar una línea que atraviesa el presente siglo en materia de artes plásticas, trascendiendo los límites de lo local para convertirse en personaje universal: su audaz visión futurista lo llevó a ser uno de los adelantos de la cultura internacional en la Venezuela de los años cincuenta”.

3. Contratapas de la Guía de Recorrido de la exposición

Un arduo esfuerzo de investigación, documentación y catalogación del cuantioso material original e inédito de los archivos de la Fundación Villanueva, sumado a un relevamiento fotográfico de su obra y reproducciones de algunos proyectos en gran escala, sirvió para estructurar la exposición con base en tres grandes capítulos: El Hombre, La Obra y La Colección.

En el capítulo El Hombre se contemplaron los siguientes aspectos:

Las Casas: incluye sus residencias familiares Caoma (1953) y Sotavento (1957) las cuales, además de representar lo más íntimo de su ser, muestran claramente sus postulados arquitectónicos.

Cronología y Biografía: recoge las distintas etapas en su vida desde su nacimiento en Londres (1900) hasta su fallecimiento en Caracas (1975), cubriendo las fases de su formación en París y los distintos períodos de trabajo en Venezuela, contextualizándolas en el ámbito artístico y arquitectónico nacional e internacional.

Primera Época de su Obra: documenta las obras realizadas en Caracas y Maracay durante los años treinta.

Los Amigos: muestra la abundante relación epistolar, fotos y otros documentos, resultado de la amistades y contacto con arquitectos y artistas de reconocido valor entre los que destacan, Calder, Soto, Léger, Arp, Vasarely, Lam, Pevsner, Tamayo, Le Corbusier, Rotival y Sibyl Moholy-Nagy.

El Taller: recoge la intimidad de sus libros y efectos personales y reproduce la atmósfera del vagón tipo tren incorporado al exuberante jardín de la casa Caoma a modo de marco para mostrar sus cajas y ensamblajes.

Labor Docente, Publicaciones y Reconocimientos: recopila el material manuscrito, dibujos y anotaciones de los apuntes docentes de sus cursos de Historia y Urbanismo, así como sus libros y otros escritos y publicaciones sobre su obra.

4. Primera parte del recorrido de la exposición.

El capítulo La Obra abarca toda la obra de arquitectura proyectada y construida por Villanueva con más de 70 edificios reseñados de los cuales se muestran croquis y planos originales, así como fotos y maquetas de muchos de ellos. Este capítulo, a su vez, se dividió en tres secciones:

La Vivienda: presenta la vasta obra en vivienda pública construida por el Estado, prevista por el Plan Nacional de la Vivienda y desarrollado por el Taller del Banco Obrero (TABO), en el cual Villanueva dirigió un competente equipo de arquitectos e ingenieros. Aquí destacan la reurbanización de El Silencio (1941-1945), la comunidad del 23 de Enero (1955-1957), Cerro Piloto (1954) y la Unidad Residencial El Paraíso (1952-1954).

La Educación: reseña la Escuela Gran Colombia y, sobre todo, ese gran laboratorio abierto a la arquitectura moderna que es la Ciudad Universitaria de Caracas (1945-1967), con sus áreas educativas, deportivas, recreativas y el grupo médico.

Los Museos: registra las distintas propuestas desarrolladas dentro de esa temática, desde su participación en el Pabellón de Venezuela en la Exposición Internacional de París (1937) hasta el Museo Soto (1970), pasando por el Museo de Bellas Artes (1935), el Museo de Ciencias Naturales (1939), el Pabellón de la Exposición Universal de Montreal (1967) y la ampliación el Museo de Bellas Artes (1969).

5. Segunda parte del recorrido de la exposición.

En cuanto al capítulo La Colección, engloba su recopilación de obras de artistas que conoció personalmente y sus trabajos de integración de obras de arte a la arquitectura en dos secciones:

La Colección Personal: que incluye más de 250 obras, de las cuales se muestra una selección de los artistas internacionales, Alexander Calder, Agam, Albers, Arp, Bill, Cornell, Gabo, Herbin, Jacobsen, Lam, Laurens, Léger, Mata, Miró Moholy-Nagy, Vieira Da Silva, Pevsner, Taeuber Arp, Tinguely, Van Doesburg, Vasarely, Morandi, Le Corbusier, Burle-Marx, Tamayo, Rivera, y Lobo; y de los artistas nacionales, Soto, Reverón, Otero, Narváez, Manaure, Valera, Navarro, Barrios, Monasterios, Oramas, Carreño, Debourg y Brandt.

La Colección de Obras de Arte de la Universidad Central de Venezuela: conformada por Villanueva y constituida a la par de su arquitectura, reseña una de las mejor logradas experiencias de integración y síntesis de las artes en el mundo. Destacan los platillos de Calder en el techo del Aula Magna, el vitral de Léger en la Biblioteca Central, las obras de la Plaza Cubierta y los murales de Vasarely, algunas de las cuales serán incorporadas a la exposición. Igualmente se documenta la relación con artistas en otras experiencias arquitectónicas como es el caso de Francisco Narváez (Escuela Gran Colombia, los Museos de Los Caobos, El Silencio y la UCV) y de Jesús Rafael Soto (Pabellón de Montreal y Museo Soto).

En la reseña publicada en el boletín “ESPACIO Suplementario” que circuló con el Nº3 de la revista ESPACIO (3 julio-diciembre 1988) se apunta que “estos tres capítulos en los que se reúnen los materiales de base de la exposición, configuran, más que secciones separadas, líneas que corren paralelas y en las que se funde una sola imagen, tanto en la propuesta museográfica como en el catálogo: imagen ésta, apoyada en la presentación global de la obra, pero donde están siempre presentes el hombre y las obras de arte de su colección, como figuras sobre un fondo, relacionándose y dialogando unos aspectos con otros, pero haciendo énfasis y destacando los elementos más relevantes para la muestra dentro de un marco general de luz, color y movimiento, de gran fiesta para la arquitectura, con la presencia siempre viva del maestro Villanueva”.

6. Explicación del contenido de la Sala 1 (Los Museos) dentro del recorrido de la exposición.

La disposición de la muestra en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas fue resuelta de la siguiente manera marcándose con ello su recorrido:

Sala 1: Los Museos.

Sala 2: Calder y Villanueva.

Salas 3 y 4: Caoma.

Sala 5: Universidad Central de Venezuela.

Salas 6 y 7: La Síntesis de las Artes y el Aula Magna.

Sala 8: Villanueva docente y Los Amigos.

Sala 9: Ensamblajes y pequeñas esculturas de la Colección Villanueva.

Sala 10: La colección de arte, Proyectos de Vivienda Multifamiliar y El Taller.

Sala 11: Sotavento.

El ambicioso catálogo de la muestra, cuya maqueta ya se había elaborado y que lamentablemente no llegó a publicarse, contenía, “además de la presentación de la exposición por Sofía Imber, directora del Museo y de una entrevista a Margot de Villanueva, viuda del maestro, los textos centrales sobre cada uno de los tres capítulos (…); y varios ensayos o semblanzas de Villanueva y su Obra escritos por distintos estudiosos y personas que lo conocieron o trabajaron a su lado”. Además, incluía “un texto sobre la colección y las obras de arte, y otro sobre la obra de arquitectura, escritos por dos críticos extranjeros”. Igualmente, contenía “un texto sobre la concepción museográfica de la exposición, la cronología, una selección de escritos de Villanueva y varios anexos con la catalogación completa; todo esto presentado en tres idiomas: español, inglés y francés”.

Por otra parte, la promoción de la exposición se dio mediante cuatro afiches que en conjunto formaban uno solo y por distintas vallas ubicadas en El Silencio, el 23 de Enero, los Museos y la Ciudad Universitaria. Las extensiones Este y Oeste del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, las salas Cadafe e Ipostel respectivamente, programaron actividades y exposiciones complementarias y la Facultad de Arquitectura, el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Fundación Villanueva realizaron un Coloquio Internacional sobre su obra, que se llevaría a cabo para la fecha de la exposición.

7. Imagen preparada para promocionar la exposición (foto de Felix Molina).

Maciá Pintó en el texto titulado “Villanueva el arquitecto, el maestro, y las Notas Docentes”, publicado en la página web de LA ESCUELA___ (https://laescuela.art/es/campus/library/essays/villanueva-el-arquitecto-el-maestro-y-las-notas-docentes-macia-pinto) aporta la siguiente información esclarecedora del título que lleva la exposición que hoy nos ocupa: “ ‘Villanueva, el Arquitecto’ era la manera habitual que el Maestro utilizada para auto-nombrarse, de marcar sus libros, de firmar o despedirse en su correspondencia personal. También, es la manifestación más decidida de la imposibilidad de separar al hombre Villanueva de su condición de arquitecto; muestra de tanto aceptación como un cierto orgullo; también, clara expresión de su particular humor y franca ironía”.

Villanueva El Arquitecto, también, sirvió para apoyar de manera importante la labor que ya venía realizando la Fundación Villanueva y de base para la realización de futuros trabajos tanto en el ámbito académico como en el museístico.

La exposición fue ampliamente reseñada por el ya mencionado boletín “ESPACIO Suplementario” que circuló con el Nº3 de la revista ESPACIO (julio-diciembre 1988) y por la revista ESTAMPAS del 4 de diciembre de 1988, de donde hemos extraído buena parte de la información que hemos presentado.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 2, 3, 4, 5 y 6. Guía de Recorrido. Exposición «Villanueva. El Arquitecto». Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, 1988.

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

7. Boletín “ESPACIO Suplementario”, Revista ESPACIO, Nº3, julio-diciembre 1988.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 393

La revista Proa, con la que hoy iniciamos una pauta que nos permitirá ir repasando la producción de publicaciones periódicas relevantes de habla hispana, es considerada desde su aparición en 1946 como uno de los acontecimientos más relevantes para la cultura arquitectónica colombiana de entre los que le abren las puertas a la importante década de los años 50.

Impulsada desde el sector privado por iniciativa de tres importantes arquitectos de su generación: Carlos Martínez Jiménez (1906-1991), Jorge Arango Sanín (1916-2007) y Manuel de Vengoechea (1911-1983), la revista deriva su denominación de “ProArquitectura” pero indudablemente evoca la parte delantera de una embarcación “que navega en las aguas del mundo de la arquitectura y apunta hacia un horizonte en perpetuo movimiento”. Dicho nombre, es bueno señalarlo, coincidió con el de la “revista de renovación literaria” que fundara Jorge Luis Borges en Argentina en 1922.

1. Arquitecto Carlos Martínez Jiménez (1906-1991), fundador y director de la revista Proa entre 1946 y 1976.

El primer ejemplar de la revista Proa. Urbanismo-Arquitectura-Industrias salió a la luz en el mes de agosto de 1946 y aunque como se señaló participaron en su fundación Martínez Jiménez, Arango Sanín y Vengoechea, su director desde el tercer número (noviembre de 1946) y hasta el año 1976 fue Martínez Jiménez y por ello se puede sostener que era “su” revista. En aquel entonces las oficinas de Proa funcionaban en la calle 16 número 9-23 Apartamento 304, Bogotá. El ejemplar costaba 0,50 pesos y la suscripción 6,00 pesos y en el extranjero USD$ 6,00.

De la nota editorial que acompañó el nº1 de Proa se puede determinar buena parte de los objetivos que se buscaban y las preocupaciones que dieron pie a su lanzamiento: “Esta nueva publicación es el aporte de sus directores al estudio de los temas relacionados con el Urbanismo y la Arquitectura en Colombia, pues acontece que nuestro país también está participando, más o menos intensamente, de las dolencias mundiales ocasionadas por el crecimiento desordenado y vertiginoso de las ciudades”. Y luego de mencionar el alarmante aumento poblacional de ciudades como Bogotá, Armenia, Cali, Medellín y Barranquilla, continúan señalando: “Este crecimiento palpable de nuestras ciudades ha traído problemas cuyas entrañas se encuentran en los alojamientos, la educación, los servicios públicos, las parcelaciones, etc., y en cuya solución y estudio trabajan las entidades oficiales, los hombres de negocios y los profesionales particularmente informados de la Arquitectura y el Urbanismo. Consideran los directores de esta publicación que tales problemas y tales diligencias merecen ser ampliamente estudiados y conocidos y para tal fin se ha fundado esta revista. Con ella esperamos influir, así sea en mínima parte en la orientación urbanística y arquitectónica del país, si para ello contamos con la cooperación decidida de nuestros colegas”.

2. Izquierda: Revista Proa. Los trazados reguladores de algunas de las versiones de las portadas. Derecha: Carlos Martínez. Arquitectura en Colombia. Portadas de las dos ediciones,1951 y 1963.

Aquel primer número, de acuerdo a lo que Hugo Mondragón apunta en el artículo titulado “La revista Proa” publicado en el número 24 (2008) de la revista DPA, dedicado a Bogotá Moderna, se inscribe en la primera etapa de conducción por parte de Martínez Jiménez comprendida entre 1946 y 1951 año en que publica junto a Jorge Arango Sanín el libro La arquitectura en Colombia. Para Mondragón, durante los 30 años que Martínez Jiménez estuvo al frente de Proa se abordaron “con mayor o menor intensidad una gran cantidad de temas: 1. La formación del arquitecto moderno, 2. La prefabricación, 3. Las relaciones entre clima y arquitectura, 4. La edificación con nuevos materiales como plástico y acero termostático, 5. Las relaciones entre arte y arquitectura, 6. Las habitaciones populares, 7. La función social del arquitecto”. Sin embargo, “lo que una lectura de los números publicados en los primeros cinco años de circulación de la revista muestra es que para los editores de Proa ser de vanguardia en Colombia hacia 1946, significaba instalar en el contexto local un debate sobre los 3 temas a los cuales la revista dedicó de manera intensa, sistemática e intencionada, una gran cantidad de artículos y por lo tanto constituyen sus tres focos de interés más sobresalientes. Estos tres temas constituyen el núcleo medular del programa de acción de la revista entre 1946 y 1951 y son: 1. Las relaciones entre tradición y modernidad, 2. La planificación de Bogotá y 3. La casa y el proyecto”.

3. Revista Proa. Evolución en el diseño de las portadas a lo largo de los primeros 200 números.

En la línea señalada, destacan de entre los artículos aparecidos en el primer número de Proa: “La casa colonial”, reportaje de Elvira Mendoza; “La crisis de las habitaciones en Colombia”, por J. V. Garcés Navas; “El Urbanismo y la Arquitectura en Colombia”, Notas Editoriales; “Problemas del urbanismo en Bogotá. La carrera 10ª” y “Para que Bogotá sea una ciudad moderna”, por Carlos Martínez Jiménez; “Un buen jardín requiere el 35% del presupuesto de la casa”, por Jorge Enrique Hoshino; y “La crisis de habitación en el mundo”, por el equipo editorial.

4. Revista Proa. Número 38. Agosto 1950. Páginas interiores 2 y 3

El ímpetu inicial hacía prever que Proa sería una publicación mensual. Sin embargo, transcurrido el primer año sólo lograron aparecer ocho números, tendencia que continuó por lo que sería difícil determinar una periodicidad fija para la revista.

5. Arquitecto Lorenzo Fonseca Martínez, director de la revista Proa desde 1976 hasta la actualidad.

En la página https://proaarquitectura.co/lorenzo-fonseca/ encontramos lo siguiente, que contextualiza el devenir de Proa desde el momento en que Carlos Martínez Jiménez decide hacer el relevo generacional en la dirección de la revista hasta nuestros días, cuando aún sobrevive de la mano de Lorenzo Fonseca Martínez, pese a las dificultades y las importantes lagunas que hacían prever su desaparición. Así, Martínez “puso su atención en su sobrino, Lorenzo Fonseca Martínez, recién graduado en arquitectura en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Corría el año 1970 cuando Carlos invitó a Lorenzo a apoyarlo en la revista y le asignó al cargo de subdirector, tal como aparece en la revista 206 de marzo de ese año (…) Con los cambios naturales de contexto cultural (político, económico y social) en la década de los años setenta, cuando Lorenzo comienza a dirigir la Revista PROA, el tema de la arquitectura moderna que fue casi la razón de ser y el origen de PROA ya era historia. Y, precisamente, Lorenzo miró hacia esa historia, entendida en este caso, como arquitectura patrimonial, como nuevo énfasis de trabajo para la revista. (…) Esa decisión (que no dejo a un lado la buena arquitectura que se siguió publicando) llevó a incentivar los contenidos de tema histórico y patrimonial. Muy pronto, por el crecimiento del interés por este tema, se decidió iniciar la campaña ‘Para Salvar Nuestro Patrimonio Arquitectónico’ en la entrega No. 288. El eslogan fue ‘Únase a los que pensamos construir futuro sin destruir los testimonios del pasado’ y se promovió un concurso de ideas para el logo símbolo de la campaña que fue ganado por Daniel Motta, estudiante de arquitectura de la Universidad de los Andes. Esa campaña se mantuvo hasta el más reciente número 455”.

6. De izquierda a derecha tres cambios de imagen importantes de la revista Proa: nº 260, julio de 1976 al cumplir 30 años de vida; nº 404, agosto 1991, cuando cumplió 45 años; y nº 439-440, julio-agosto 1998, cuando se convierte en órgano de difusión de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA).

Los cambios de contenidos estarían acompañados de cambios de imagen que Fonseca Martínez implementará desde que asumió su rol de subdirector de la revista, consistentes en una modificación en la retícula diagramática con los elementos tradicionales de la revista. De tal manera se llevaron adelante desde que Fonseca finalmente asume la dirección tres cambios de imagen de la revista: “El primero (nº 260, julio de 1976, con treinta años de vida) fue contratado con Multidiseño de Gustavo Gómez y Rodrigo Fernández, diseñadores gráficos que propusieron nuevo logotipo, caligrafía y diagramación. El segundo (1991, a los cuarenta y cinco años) que fue adelantado por Proyectos Audiovisuales con Alfonso Rodríguez quien realizó cambio en logotipo y diagramación. El último (1998, a los cincuenta y dos años) fue elaborado por el arquitecto dedicado al diseño gráfico Germán Cantor, quien mantuvo la base de diseño de carátula con cambios de posición y tipo de letra, la diagramación interna fue transformada”.

7. Revista Proa. Izquierda: portada del nº 454-455, junio 2007, último publicado en papel. Derecha: el nº 455+1 web, noviembre 2020, primero en formato digital.

Como ya adelantamos, la intermitencia ha sido la acompañante de Proa durante los últimos años durante los cuales se ha convertido en objeto de estudio y en punto de partida de diversos trabajos académicos. Cuando todo hacía presagiar que el número 454-455 de junio de 2007 (61 años después de creada y con un promedio nada despreciable de 7 números al año), sería el último ya que, una vez cumplidos todos sus compromisos, se suspendió su circulación, la persistencia de Fonseca y el importante apoyo del grupo profesional de Agencia Patrimonial (Jorge Caballero, Claudia Burgos y Mauricio González), permitieron la creación del portal https://proaarquitectura.co y el lanzamiento en noviembre de 2020 del más reciente número, el 455+1 web, en formato digital, lo que la ratifica como una de las revistas latinoamericanas de arquitectura de mayor continuidad acreedora de numerosos reconocimientos nacionales e internacionales a través el tiempo.

Tres años ya han transcurrido y esperamos la aparición de un nuevo número que permita tener en Proa la referencia en que se ha convertido para la arquitectura de su país y del continente.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3 y 6. Agencia Patrimonial/Proa Arquitectura (https://proaarquitectura.co/tienda/)

  1. Agencia Patrimonial/Proa Arquitectura (https://proaarquitectura.co/carlos-martinez-jimenez/)

2 y 4. Hugo Mondragón, “La revista Proa”. En: Revista DPA, nº 24, 2008

5. Sociedad Colombiana de Arquitectos/Lorenzo Fonseca Martínez (https://sociedadcolombianadearquitectos.org/team/lorenzo-fonseca-martinez/)

7. Agencia Patrimonial/Proa Arquitectura (https://proaarquitectura.co/tienda/); y Revista PROA Virtual 455 1 Web 1ip0am (https://es.scribd.com/document/668206269/Revista-PROA-Virtual-455-1-Web-1ip0am)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 392

Cuando aún la avenida Libertador no se había construido y la vía era conocida como calle La Línea, muchas de las edificaciones que sobre ella se construyeron desde finales de los años 40 y comienzos de los 50 del siglo XX, ya habían empezado a tomar en cuenta que la arteria se ampliaría en función a lo estipulado por el Plan Municipal de Vialidad de 1951, que la consideraba una de las 9 obras imprescindibles dentro de las 19 que incluía. También, el Plano Regulador de Caracas de ese mismo año la sumaba al “sistema del este” junto a las avenidas Andrés Bello, Lincoln (antigua Calle Real de Sabana Grande) y Francisco de Miranda. Esta previsión tomada por los proyectistas de los edificios, permitió la construcción sin contratiempos de la avenida que, sin embargo, sí expropió y demolió numerosas construcciones que la poblaban desde finales del siglo XIX cuando por allí se trazó la ruta del Ferrocarril Central de Venezuela.

1. Izquierda: La avenida Libertador dentro de la trama urbana de Caracas donde se resalta la ubicación del edificio Sausalito. Derecha: La avenida Libertador en plena construcción donde se puede observar arriba a la derecha el edificio Sausalito.

Una de esas edificaciones que se ubicaría en la avenida principal de la urbanización El Bosque, con frente a la calle La Línea sería el Sausalito, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy.

2. Izquierda: Intersección de la avenida principal de El Bosque y la avenida Libertador. Derecha: Los cuatro edificios ubicados en la intersección: Arriba: Edificio Viulma. Centro: Edificio Sausalito. Abajo: Edificio Santillana. Derecha: Edificio El Castillito.

Proyectado en 1952 por el ingeniero Héctor Machado Rivero y terminado de construir en 1953, este notable edificio residencial con comercio en planta baja conformará, junto al Santillana (de 1946, proyecto de Manuel Mujica Millán), El Castillito (de 1951, proyectado por Raffaele Mazzeo y calculado por Gaetano Dimase) y el Viulma (de 1954, diseñado por Guido Bermúdez), una de las intersecciones más notables que posee la moderna avenida caraqueña. El Sausalito ocupará la esquina sureste, el Santillana la noreste, El Castillito la noroeste y el Viulma la suroeste, y juntos se constituirán en una variada muestra de estilos y maneras de cómo enfrentar la solución del encuentro entre dos vías.

3. Ubicación y planta baja.
4. Izquierda: acceso y parte de la fachada norte. Derecha arriba: vista que muestra la fachada oeste y la fachada sur. Derecha abajo: vista que muestra la fachada este y parte de la norte.

Ejemplo de una interesante tipología edilicia explorada en la Caracas de los años 50, la implantación del edificio (orientado norte-sur con las fachadas este-oeste ciegas), buscó beneficiar a los residentes de una adecuada ventilación y vista hacia el norte, dejando un jardín como separación de la calle. Tiene dos cuerpos desfasados entre sí dispuestos asimétricamente, articulados por un núcleo de servicios y la circulación vertical compuesta por una escalera en tijera, que se observa a través de un tramo acristalado de fachada, y un ascensor. Un cuerpo (el este) tiene cinco plantas, el otro (el oeste) cuatro, dejando originalmente la planta baja como estacionamiento y el techo, como terraza visitable.

Ambos cuerpos del edificio disponen de una correcta protección solar, que acentúa la verticalidad y la horizontalidad de cada volumen.

Su estructura en concreto, pisos de granito, paredes de piedra, ventanas corridas y losas prolongadas para colaborar en aminorar las inclemencias del clima, conforman un lenguaje propio de la época manejado en este caso por el ingeniero Héctor Machado River haciendo gala de armoniosas proporciones reflejadas en el manejo de su volumetría.

5. Aproximaciones a las fachadas del edificio.

Como bien apunta Bernadette Guzmán en la nota dedicada al edificio publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la planta tipo posee cuatro apartamentos de tres tipologías distintas que incluyen entre 2 y 4 habitaciones, que suman un total de 20 unidades. El nombre ‘Sausalito’ (que remite a una ciudad del área de la Bahía de San Francisco en el condado de Marin, California, cuyo significado es “pequeña arboleda de sauces”), colocado en forma vertical sobre la fachada con una clara tipografía, denota la importancia de la nomenclatura como elemento de arquitectura. La edificación muestra una composición formal propia de la arquitectura internacional, donde los planos verticales, muros de bloque calado y fachadas continuas de romanillas de vidrio que favorecen la ventilación y la iluminación natural, sumados a la calidad de materiales nobles como el concreto, la piedra y el granito, construyeron el espíritu de la época”.

6. Planta baja y dos aproximaciones a la fachada oeste .

En el año 1963 los hermanos Aldo y Salvatore Tarantino, italianos de origen, excelentes pasteleros, montaron en la planta baja del edificio la reconocida panadería-pastelería Selva, colocando el aviso comercial de local en la fachada oeste, aviso que con el tiempo se convirtió en un punto de referencia urbano. También otra parte de la planta baja está ocupada por una marquetería de tradición dentro de los comercios de la ciudad.

De acuerdo a lo recogido en el blog Caracas Moderna. (1900-1977), “el edificio Sausalito fue registrado por el Municipio Chacao en el Catálogo de Edificios con Valor Arquitectónico de Chacao y declarado por el Instituto del Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38.234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005. Merece ser protegido y conservado”.

Nota

Sobre la obra del ingeniero Héctor Machado Rivero podemos decir que hemos encontrado en Las Mercedes otro edificio de su autoría llamado “Tahiti” construido en 1957 y diseñado con características similares al Saulalito. Está ubicado en la Calle Madrid, entre Av. Veracruz y Av. Orinoco, en una parcela de 784,90 m2 con un área total de 1256,23 m2 que incluye un semi-sótano, planta baja, 2 pisos y pent house. En total tiene 7 apartamentos de aproximadamente 120 m2 c/u y 2 pent houses de aproximadamente 120 m2 c/u. Como tantos otros edificios de esa zona está a la venta y sin destino cierto.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. Captura de Google Earth; Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-viulma/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

3. Caracas Moderna. (1900-1977) (http://fundamemoria.blogspot.com/2013/05/337-municipio-chacao-parroquia-chacao.html); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/)

4. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/); Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Construido en Caracas (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-sausalito/)

5. Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466595759/in/photostream/) ; Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466591057/in/photostream/); Fickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466592283/in/photostream/); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/)

6. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (http://guiaccs.com/obras/edificio-sausalito/); Flickr (https://www.flickr.com/photos/caracasmoderna/6466594371/in/photostream/) ; y Jimmy Villalta photography (https://jimmyvillalta.photoshelter.com/gallery-image/Fotos-del-Bosque-Country-Club-Campo-Alegre-Chacao-Caracas/G0000VaiFGugWDz0/I0000Yzeii7zfLfI)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 391

Las edificaciones son sistemas de complejidad variable que están conformadas, de un lado, por lo visible que se aprecia a través del aspecto y forma que poseen, así como de los espacios que facilitan el confort para el uso a que están destinadas, y del otro, por un conjunto de redes invisibles que por lo general se encuentran ocultas en sus “entrañas” (paredes, placas o plafones), que colaboran de manera fundamental a cumplir sus cometidos y a lograr óptimas condiciones de higiene y habitabilidad. Lo visible lo constituyen los elementos arquitectónicos y estructurales y lo invisible es lo que comúnmente denominamos como “instalaciones”. Estas últimas, pese a que no llaman la atención, son esenciales porque permiten, mediante las conexiones que se dan a través de toda la edificación, proporcionar los servicios básicos a las personas que vayan a habitarla o usarla, y son las garantes de su cabal funcionalidad. Dicho de otro modo: sin instalaciones la mayoría de los edificios contemporáneos no cumplen por completo la utilitas vitruviana.

Las instalaciones llevan a, distribuyen y/o evacúan del edificio materia, energía o información, por lo que deben servir tanto para el suministro y distribución de al menos agua, electricidad y combustibles como el gas; así como para la distribución de aire comprimido, oxígeno o formar una red telefónica o informática. La mayoría suelen partir o están conectadas a una red pública de suministro, por lo que llegan a través de un contador que mide el gasto de cada servicio. Luego se distribuye por la red interna de la edificación hasta llegar a los puntos de consumo.

1. Diagrama del diseño de una instalación sanitaria

En términos generales, podríamos decir que dentro de la amplia gama de instalaciones que existen dos de ellas cobran primacía: las eléctricas las cuales permiten al fluido eléctrico llegar a todos los puntos donde sea necesario facilitando la presencia de la luz artificial y la conexión de aparatos que acompañan nuestra vida cotidiana; y las sanitarias que abarcan tanto la dotación de agua corriente o potable a los lugares donde se requiere (en esencia cocina, baños y demás áreas de servicio) como la salida de las aguas residuales (grises o negras) que de allí se deriven. A ellas deben sumarse otro grupo complementario formado la instalación de gas, las instalaciones para climatización, para ventilación mecánica o contra incendios y las destinadas a la instalación de telecomunicaciones.

Planteado de forma rápida y esquemática lo anterior como abreboca, debemos añadir que cada tipo de instalación aflora o se hace visible de acuerdo al tipo que se trate, pasando a ser el diseño de sus componentes motivo de atención de casas especializadas en la materia y de importante ayuda para los profesionales que trabajan el área. No olvidemos, por ejemplo, la amplia gama de modelos de piezas sanitarias, lavamanos, lavaplatos, griferías, duchas o llaves que se encuentran en el mercado sólo en el ramo de las instalaciones sanitarias.

2. 1881. Se construye y entra en funcionamiento la primera central pública de energía en el mundo, en Godalming, Inglaterra. La imagen de la época recoge las calles de Godalming, iluminadas.

Las instalaciones eléctricas, sobre las que concentraremos algo más nuestra atención el día de hoy, nacen prácticamente desde el momento en que Thomas Alva Edison en 1878 comenzó los experimentos que terminarían un año más tarde con la invención de la lámpara eléctrica, lo cual universaliza el uso de la electricidad iniciándose de inmediato su producción y distribución industrial, destinándose las primeras redes de distribución y los primeros sistemas de producción aislada de esta época a generar electricidad para iluminación.

En sus inicios, las redes estuvieron más asociadas a la iluminación de calles y vías públicas y las producciones aisladas a la iluminación de fábricas, hoteles y teatros. Sin embargo, desde que en 1880 entró en funcionamiento en Londres la primera central eléctrica destinada a iluminar la ciudad, las aplicaciones de esta forma de energía se extendieron progresivamente masificándose a todo lo largo del siglo XX y adquiriendo las características con las que hoy las conocemos.

3. Imagen ilustrativa del espectro que abarcan las instalaciones eléctricas.

Desde un punto de vista amplio, la instalación eléctrica define aquel conjunto de sistemas energéticos capaces de generar, transmitir, distribuir y recibir energía eléctrica para su posterior uso. Y en términos más específicos es aquel grupo de circuitos concebido para dotar de energía eléctrica a edificios, inmuebles, infraestructuras, oficinas, etc. Una instalación de este tipo incluye todos los equipos, cables y microsistemas necesarios para dotar de energía al espacio y permitir la conexión de diferentes aparatos eléctricos y para permitir su iluminación.

4. Diagrama de la instalación eléctrica de una vivienda
5. Circuitos independientes en una vivienda.

Los cálculos y planos de obra correspondientes a las instalaciones eléctricas, elaborados por profesionales especializados en la materia, forman parte de la documentación esencial de todo proyecto que vaya a construirse. Sin embargo, hay ciertas especificaciones que por criterios de índole funcional y estético permiten a los arquitectos seleccionar el material más idóneo a ser utilizado. Se trata, por un lado, de los dispositivos que permiten la conexión con la red, traducidos en este caso en tomas de pared o de piso, suiches o interruptores, paneles de control y, por el otro, de todo lo relacionado con la cantidad y calidad de la iluminación que se ve acompañada de la presencia de lámparas y otros dispositivos.

No nos extenderemos en consideraciones relacionadas a lo someramente expuesto, ni seremos muy originales al decir que para toda la gama de aspectos tocantes a las instalaciones eléctricas los avances han sido notables redundado en su variedad, tamaño, aspecto y materiales.

Llegados aquí, diremos que la marca italiana BTicino, con cuya publicidad hemos decidido ilustrar nuestra postal del día de hoy, forma parte de las firmas dedicadas a la fabricación de productos y sistemas para la gestión de instalaciones eléctricas y de comunicaciones por lo que abarca un segmento importante de que hasta ahora hemos podido describir.

6. Imágenes tomadas de la página web de Legrand (https://www.legrandgroup.com/en/group/our-history), hoy en día empresa matriz de BTicino, en las que se muestra parte de la historia centenaria de este grupo.
7. Logos actuales de las dos empresas integradas desde 1989 cuando en Grupo Legrand adquiere BTicino.

Según su página web, fue fundada en 1949, después de la Segunda Guerra Mundial, en un clima de expansión industrial ferviente, convirtiéndose en el primer fabricante italiano en abordar el problema de la producción de componentes eléctricos a la luz del pensamiento del diseño moderno. Desde 1989 forma parte del Grupo Legrand, consorcio francés líder mundial en soluciones eléctricas y digitales para edificios con más de 215.000 referencias de productos, sedes en 90 y ventas en 180 países en 2017 en los cinco continentes, cuyos orígenes se remontan a 1860. En1904, en Limoges, Legrand se funda a partir de un pequeño taller de porcelana y más adelante en 1919 toma partido por el ramo que hoy lo identifica al fabricar su primer interruptor justamente de porcelana. Legrand es el número uno mundial en dos áreas: interruptores y tomas de corriente y soluciones de canalización.

8. Algunos de los productos ofrecidos por BTicino.

La gama de productos que ofrece BTicino, signados por la innovación permanente en el diseño que incluye el estudio de la forma, los materiales y el color, van desde accesorios eléctricos de iluminación, sistemas de canalización, distribución de energía y cableado estructurado a tableros principales, pasando por sistemas de protección, de comunicación, de control de iluminación, control de accesos, vigilancia y alarmas antirrobo y otra serie de elementos destinados a la seguridad los cuales pueden ser cotejados en su amplio catálogo (https://www.bticino.com.ve/es).

BTicino Venezuela se funda en 1968 y tiene su sede en el edificio Bticino, calle Roma, urbanización industrial Santa Cruz, Los Naranjos, Guarenas.

9. Otros de los productos ofrecidos por BTicino.

Con respecto a su misión expone en su portal que “la estrategia del desarrollo de cada una de las líneas está enmarcada en la eficiencia energética, desarrollo de soluciones para tecnología autosustentable y la automatización de los componentes en cualquier instalación, a través de un desarrollo sostenible y respeto al medio ambiente”. Y agrega: “La evolución constante del Grupo Legrand a través BTicino Venezuela permite brindar óptimas soluciones para satisfacer las demandas del mercado, resultado de la firme voluntad de seguir innovando en productos y sistemas que mejoren y enriquezcan el desempeño de los profesionales y la calidad de vida de los usuarios”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista entrerayas, nº101, septiembre-octubre 2013

  1. Diseño de instalaciones sanitarias. Normas y consideraciones necesarias (https://www.kin.energy/blogs/post/dise%C3%B1o-de-instalaciones-sanitarias.-normas-y-consideraciones-necesarias)

2. Xataka (https://www.xataka.com/historia-tecnologica/historia-como-metimos-luz-electrica-dentro-millones-casas-gracias-a-solucion-simple-como-fundamental-taco-pared-1)

3. INSTALACIONES ELECTRICAS (1).pptx (https://es.slideshare.net/BettyEnderVenturaPal/instalaciones-electricas-1pptx#1)

4. Ingemecánica (https://ingemecanica.com/tutorialsemanal/tutorialn123.html)

5. Instalaciones en viviendas (https://angelmicelti.github.io/4ESO/INS/42_circuitos_independientes_de_la_vivienda.html)

6. Legrand. Página web (https://www.legrandgroup.com/en/group/our-history)

7. Wikipedia (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Logo_Legrand_SA.svg); y (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bticino_logo.png)

8 y 9. BTicino Venezuela (https://www.bticino.com.ve/es)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 390

“El Mapa de una parte de Venezuela y de la Guayana Británica demostrativo del avance de las pretensiones inglesas en el territorio venezolano”, compilado y dibujado por Thomas Hayward Gignilliat en 1896, que ilustra nuestra postal del día de hoy, cobra plena vigencia a raíz de los recientes eventos suscitados por la disputa territorial entre Venezuela y Guyana. En tal sentido, muestra un capítulo importante de la historia de la diplomacia en Venezuela, ya que en él están representadas las múltiples demarcaciones del Reino Unido, principal potencia colonialista para la época, reflejando su deseo de abarcar mayor territorio para la Guayana Inglesa.

Considerando las comunicaciones y notas que se intercambiaron los gobiernos del Reino Unido y Venezuela entre 1840 y 1893, el teniente norteamericano Thomas Hayward Gignilliat se da a la tarea de compilar y dibujar a escala en millas un plano para señalar la reclamación inglesa de territorio luego de haber adquirido a Holanda unas 20.000 millas cuadradas en tierra de Guayana, donde se aprecia la zona en reclamación en color grisáceo, así como las sucesivas demarcaciones que reflejan las pretensiones del gobierno inglés de ir ampliando progresivamente al oeste el territorio de la Guayana Británica sobre Venezuela en el siglo XIX, como parte de la disputa territorial entre ambos países. El plano tambien muestra la reclamación fronteriza máxima de los británicos y el límite actual aproximado en disputa en color negro, así como dos propuestas de demarcación planteadas por diplomáticos de Venezuela.

Siguiendo la pauta que establece la leyenda que acompaña el mapa, encontramos que la primera demarcación (la línea roja) es la denominada línea Schomburgk, que debe su nombre al explorador y naturalista británico Robert Hermann Schomburgk (1804-1865). Nacido en Alemania pero trabajando al servicio de los británicos, en 1841, Schomburgk, auspiciado por la Royal Geographical Society, fue enviado en un viaje de exploración botánico y geográfico a la entonces colonia inglesa de la Guayana Británica para definir las fronteras con Venezuela y Guayana Neerlandesa (hoy Surinam), debido a que esta región no tenía su límite occidental definido con la Venezuela independiente al tomar posesión el Reino Unido de la Guayana de manos de los holandeses mediante el tratado de 1814. Cabe recordar que, para ese momento, la fijación de una frontera precisa no representaba prioridad alguna para las potencias coloniales, debido al menguado desarrollo del territorio en cuestión. La línea Schomburgk fue un trazado arbitrario de una frontera, que otorgaba 30.000 millas cuadradas (80.000 km²) adicionales a la Guayana Británica.

1. Detalle del plano de Gignilliat donde se aprecian los doce líneas con las que el Reino Unido fue asomando sus pretensiones con relación al territorio esequibo.

Lo delineado por Schomburgk tuvo consecuencias pues a raíz de ello en 1841 el Gobierno de Venezuela protestó ante el Reino Unido lo que consideró una invasión, alegando que sus fronteras llegaban al este hasta el río Esequibo invocando el principio del uti possidetis iuris. Posteriormente al descubrirse oro en el territorio en disputa, el Reino Unido trató de ampliar su alcance, reclamando unas 33.000 millas cuadradas adicionales (equivalentes a 85.000 km²) al oeste de la línea Schomburgk. La línea divisoria iba desde el río Moruca hasta el Esequibo sumando una extensión de 4.290 km².

La segunda es la línea Fortique, trazada a partir de la nota del doctor Alejo Fortique, ministro de Venezuela en Inglaterra, enviada a Lord Aberdeen, secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido en enero de 1844. Alejo Fortique fue enviado por el Gobierno de Venezuela para que, con el apoyo del historiador Rafael María Baralt, gestionara con el Reino Unido un arreglo para la demarcación de la frontera, dado que en 1840 Robert Schomburgk había efectuado una segunda demarcación, conocida como la “segunda línea Schomburgk” que ampliaba aún más las pretensiones inglesas sobre el territorio en disputa. Cabe destacar que para Schomburgk las bocas del Orinoco tenían una enorme importancia geopolítica, pues para ese entonces eran la llave de entrada a Colombia, o lo que hoy equivaldría a decir la «puerta de América del Sur».

La tercera demarcación es la línea Aberdeen, (la línea azul) trazada conforme a la descripción hecha en el “Libro Amarillo” de Venezuela en 1891. Lord Aberdeen fue secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido entre noviembre de 1841 y enero de 1842, tal y como señala Rafael Badell Madrid en La Reclamación de Venezuela sobre el Territorio Esequibo (2023)

La cuarta es la línea Consejo-Viso, reflejada en blanco con rayas verticales, tomada del mapa de las varias representaciones limítrofes publicado en 1890. “Una demarcación que va desde la boca del río Moroco hasta el origen de la sierra de Imataca; de allí recto por el meridiano de ese punto hasta la sierra Pacaraima” propuesta por Julián Viso, canciller venezolano. La línea fue rechazada por Venezuela y Reino Unido pues dividía la Guayana a la mitad.

2. De izquierda a derecha: Thomas Hayward Gignilliat (1863-1911), Robert Hermann Schomburgk (1804-1865) y Alejo Fortique ( 1797- 1845), tres piezas clave para entender el desarrollo del diferendo limítrofe a finales de siglo XIX.

La línea Rojas, es la quinta demarcación propuesta, y está trazada en color blanco con rayas verticales, según la descripción contenida en la nota del Dr. José María Rojas, para ese entonces ministro residente de Venezuela ante el gobierno de Gran Bretaña, a Lord Granville, Conde de Derby y Secretario de Asuntos Exteriores, en enero de 1881. Según Badell Madrid, Rojas sugiere fijar una línea convencional, «para prevenir serias dificultades en el futuro, especialmente porque la Guayana está atrayendo la atención general del mundo, a causa de las inmensas riquezas que se descubren allí diariamente». La demarcación fue rechazada.

La línea Granville en amarillo, es el sexto límite, y sigue la misma descripción indicada en el memorándum con el que Lord Granville acompaña la nota del 15 de septiembre de 1881, al doctor J M. Rojas, donde descarta la demarcación propuesta por éste.

La séptima línea en color marrón es la línea Rosebery de 1886. Está trazada como la descrita en el memorando que Lord Rosebery dirigió al general Guzman Blanco aquel año. Su curso plantea ampliar los limites al oeste del río Guaima, pues Rosebery sostenía que el Orinoco debía ser un río libre al comercio y a la navegación.

La octava línea en color rojo, es la línea Schomburgk alterada, tomada del mapa de “Parte de la Guayana Británica y Venezuela”, publicada en las actas de la Real Sociedad geográfica, en abril de 1895. Cabe destacar que para ese año el territorio de la Guayana Inglesa había ido extendiéndose –tal y como se señala en el mapa– a fuerza de alteraciones de la línea Schomburgk hasta otorgarle 76.000 millas cuadradas.

La novena línea, en color verde, es la denominada “Salisbury”. Está tomada del mapa de las varias líneas arriba citadas que se publicó en Caracas en 1890 y aparece en dicho mapa con el nombre de “caprichosa línea de arbitraje” y evidentemente se refiere al memorándum que, por instrucciones del marqués de Salisbury (por entonces Primer ministro del Reino Unido), dirigió Sir Thomas Sanderson al doctor Modesto Urbaneja, agente de Venezuela en Londres, el 19 de marzo de 1890. Salisbury proyectó esta nueva línea y no aceptó la del Esequibo fijada por Guzmán Blanco. Según señala el historiador Rafael Badell, el ejercicio de las funciones de Salisbury, coincidió con la usurpación de territorio adyacente a la frontera oriental de Venezuela.

La décima línea en color gris, es la denominada línea de “extrema pretensión inglesa”, pues es la que mayor superficie de territorio pretendía adjudicarles. Está tomada del referido mapa de Venezuela de 1890.

La onceava línea es amarilla y corresponde a la línea Sanderson, tomada de una nota de puño y letra de Sir Thomas Sanderson, titulada “Indicación Personal” pasada al doctor Lucio Pulido, agente de Venezuela en Londres en 1890, según reza en el plano.

La doceava y última, la línea Rosebery, trazada en color blanco que data de 1893, fue propuesta como límite occidental del territorio disputado por Lord Rosebery en su respuesta a la memoria del señor Michelena, Agente de Venezuela en Londres, el 26 de mayo de 1893.

Tal como se señala en el mapa el área rosada donde se ha impreso estos textos representa exactamente 33,000 millas cuadradas. Esa es la extensión de avance de las reclamaciones inglesas en un solo año entre 1885 y 1886, según el Statement Yearbook (véase la memoria número dos del departamento Agricultura Estados Unidos del año 1892).

Según declara Hayward Gignilliat en el propio mapa “para 1886 el territorio de la Guayana Inglesa creció de un salto hasta las 109.000 millas cuadradas”. Esta apropiación sistemática del territorio, así como estas líneas de demarcación de frontera, “nunca fueron reconocidas por Venezuela, ni aún como señal del territorio en disputa”.

3. Caricatura de 1887. Avance británico por los ríos Barima, Amacuro, Yuruán y Cuyuni luego de la ruptura de relaciones diplomáticas.

En cuanto al autor del mapa, el teniente Thomas Heyward Gignilliat (1863-1911) graduado de la Academia Naval de los Estados Unidos, hemos averiguado (gracias a la página https://es.findagrave.com/memorial/102000321/thomas-heyward-gignilliat), que se trataba de un brillante matemático al servicio como militar en el cuerpo de ingenieros que trabajó en fortificaciones costeras, pero su pasión eran las máquinas voladoras, pues tenía la convicción de que se convertirían en una necesidad y un importante instrumento para la guerra. Gignilliat desarrolló múltiples patentes y diseños, centrados en la elevación vertical, biplanos y triplanos en la American Aeronautic Machine Company de Georgia, fundada en 1892. Esta cita de Gignilliat de 1895 manifiesta sus expectativas en relación a las máquinas voladoras y la guerra: “(…) Imagínese en un día nublado o lluvioso un barco aéreo pintado de un color gris opaco casi invisible flotando en la parte inferior de las nubes hasta que ve que está directamente sobre algún buque de guerra o fortificación. Imagínese la nave aérea con el poder de elevarse a voluntad a millas de altura, de posarse, de dar vueltas y vueltas o de lanzarse en línea recta hacia adelante a una velocidad de setenta y cinco millas por hora. Supongamos que llevara a bordo quinientas o mil libras de dinamita en paquetes de cien libras. ¿No crees que podría dejar caer cada paquete con precisión y sin ser visible para los que están abajo?

Infortunadamente, ninguno de los aparatos diseñados por Gignilliat logró un vuelo sostenido. Sin dinero para la investigación, recurrió al gobierno venezolano ofreciendo producirle una flota de aviones si financiaba su investigación. Un plan que nunca llegó a concretarse truncando el trabajo de toda su vida. Al morir en 1911, a sus tempranos cuarenta y ocho años, no tuvo la oportunidad de ver que sus predicciones sobre el poderío de la aviación en la guerra finalmente se harían realidad poco tiempo después.

4. Portada de The National Geographic Magazine que dedica una muy buena parte de su contenido a Venezuela gracias a un texto elaborado WM. E. Curtis
5. Mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, publicado por Gignilliat, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896

Gignilliat, también, publicó en 1896 un mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896, perteneciente a la National Geographic Society, donde muestra la zona en reclamación entre Venezuela y Guayana Inglesa.

El mapa de Gignilliat de 1896 sobre la disputa territorial es de inmenso valor, y forma parte del producto de la asignación de gastos para averiguar la verdadera línea divisoria entre la República de Venezuela y la Guayana Británica, ordenada por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América reunidos en el Congreso. A su vez formó parte del ya nombrado Libro Amarillo de los Estados Unidos de Venezuela que presentó el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Pedro Ezequiel Rojas, ante el Congreso durante el mandato del presidente Joaquín Crespo para ratificar los resultados de la investigación de la comisión presidencial.

Apunte final.

6. Dos apoyos fundamentales en la elaboración de esta nota.

Esta nota ha sido posible gracias al apoyo brindado por el libro de Rafael Badell Madrid, La reclamación de Venezuela sobre el territorio Esequibo (2023), donde se relata en detalle con gran minuciosidad la historia de esta disputa histórica. También nos ha sido de gran ayuda el artículo “El problema histórico-jurídico de la Guayana Venezolana” de Enrique Gandía, aparecido en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, núm. 273, enero-marzo, 1986.

Hoy, después de más un siglo la disputa fronteriza aún se mantiene viva, y la región se encuentra, de facto, bajo el control administrativo y económico de Guyana.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 1 y 3. Wikipedia. «Laudo arbitral de París» (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:La_Ocupaci%C3%B3n_Efectiva_III.jpg)

2 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4 y 5. National Geographic, «Venezuela», Vol. VII, No. 2. febrero de 1896