La Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC) y Ediciones Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (Ediciones FAU UCV) llaman a participar a autores de cualquier parte del mundo en el
CONCURSO DE ENSAYOS
CARACAS
1567-2017
Caracas al llegar a su 450 aniversario luce agotada, descuidada, olvidada, deteriorada, desarticulada y agredida, y a la vez preservada por su inmejorable clima, su inigualable paisaje y el calor de su gente. Por ende, ofrece la oportunidad única de mirarla sin dejar de pensarla, sentirla, mimarla, reivindicarla, desearla, soñarla, recordarla, imaginarla, proyectarla…
El concurso de ensayos Caracas 1567-2017 se convoca con la intención de dejar plasmadas las múltiples lecturas de que puede ser objeto esta ciudad que es eje de nuestros pensamientos, motivo de nuestras angustias y territorio de nuestros pesares, objeto de amor y de odio, siempre verde como la esperanza.
La convocatoria estará vigente desde el viernes 17 de febrero de 2017hasta el viernes 30 de junio de 2017.
Se otorgarán 2 premios en efectivo y tantas menciones como el jurado considere pertinentes.
Quizás es temprano para afirmarlo pero la Filarmónica del Elba (Elbphilharmonie), ubicada en Hamburgo (Alemania), proyectada por Herzog & de Meuron entre 2003 y 2009, terminada de construir el 31 de octubre de 2016 e inaugurada por todo lo alto el 11 de enero del presente año con el Prometeo de Ludwig van Beethoven y el estreno de una pieza del compositor Wolfgang Rihm (interpretados por la Orquesta Sinfónica de la NDR), encabeza hasta la fecha el grupo de edificaciones, inscritas dentro del star sistem y aupadas por el dinámico e interesado mundo de las publicaciones de arquitectura, para obtener la corona de “edificio del año”.
Y no es poco lo que puede decirse a partir del despliegue informativo y la cobertura de que ha sido objeto esta peculiar pieza de 125.512 metros cuadrados de construcción, que ocupa un poco más del 50% de un lote de 10.540 metros cuadrados, que se superpone a unos robustos, pesados y abstractos almacenes portuarios abandonados que soportan la acristalada masa colocada sobre ellos, la cual alberga un centro cultural con una sala de conciertos para 2100 asientos y un salón de música de cámara para 550 oyentes (incrustados entre pisos de lujo y un hotel de cinco estrellas con servicios integrados como restaurantes, un centro de salud y fitness e instalaciones para conferencias), cuyo costo se elevó de 75 a 789 millones de euros en siete años, tan alejada del austero y sobrio trabajo desplegado, por ejemplo, por el grupo RCR Arquitectes, ganadores de la más reciente edición del Premio Pritzker.
Sólo el esfuerzo tecnológico utilizado para resolver “a la perfección” la acústica de la sala, dejada en manos del “número uno del mundo, el japonés Yasuhisa Toyota, de Nagata Acoustics”, da para redactar un interesante y aleccionador análisis comparativo de lo que significa forzar dentro de una forma predeterminada un uso de estas características a diferencia de la honesta perfección lograda cuando se acondicionó el Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas, en un esfuerzo integrador conjunto emprendido por Alexander Calder, Carlos Raúl Villanueva y la firma estadounidense Bolt, Beranek y Newman.
De nuevo, la arquitectura hecha espectáculo hace eclosión en una apuesta por hacer de Hamburgo, ciudad portuaria, el centro de atención del que fue objeto otra (Bilbao) hace ya 20 años de la mano de Frank Gehry.
Tecoteca C.A. firma creada en 1952 por Cornelis Zitman (Leiden,1926- Caracas, 2016), con el apoyo financiero de los hermanos Diego y Antonio Carbonell marca, sin lugar a dudas, un antes y un después en el diseño industrial de muebles en Venezuela. Su aparición se ubica, dentro de la trayectoria de Zitman, en el momento de su madurez como fabricante y creador y como oportunidad de demostrar la evolución de una idea que se venía fraguando desde muchos años antes: “la elaboración de un mueble nacional de calidad al alcance de los hogares más humildes”, tal y como él mismo manifiesta en “Tecoteca: cómo se industrializa el mueble moderno en Venezuela” (Cruz del Sur, nº 9, noviembre-diciembre, 1952). La apertura de Tecoteca estuvo precedida por el transitar de Zitman desde su llegada en 1947 a Coro, donde se instala y logra ampliar su formación adquirida en la Academia de Bellas Artes de La Haya, diseñando muebles de madera a escala industrial para “De León y Magdaleno” y luego para “Caideco”; su traslado posterior a Caracas (1949) donde trabaja en la compañía “Promociones y Decoraciones Dibo” (conocida luego como Deco Dibo); y la apertura de su primer negocio propio “Talleres Zitman A.A.”, carpintería que monta junto a Antonio García Arcos y un grupo de jóvenes arquitectos. Cabe destacar cómo en todo momento no pierde oportunidad de usar el equipamiento de los lugares donde vive junto a su familia para avanzar en el perfeccionamiento y el diseño de piezas que luego reproduciría en serie.
“Talleres Zitman A.A.” (ubicada en la zona industrial de Boleíta, Caracas), le permitió forjar un lugar dentro del mercado del mueble y, gracias al encargo que le hicieran Guinand y Benacerraf para equipar las Residencias Montserrat en Altamira, Caracas (1951), entrar en contacto con Emile Vestuti (proyectista norteamericano asociado al proyecto del edificio e insigne diseñador) y sentar las bases definitivas de lo que será su producción hasta finales de la década de los años 50. Jorge F. Rivas Pérez en el texto que acompaña el cuidado catálogo elaborado con motivo de la Exposición “Cornelis Zitman. La década de diseño. 1947-1957” (montada en la Sala TAC en 2011), destaca de esta etapa: “Son piezas ligeras, realizadas con economía de medios. La estructura portante está claramente identificada y las demás partes están siempre subordinadas a ellas. El lenguaje formal se alinea con la estética moderna del mobiliario escandinavo e italiano de la época”.
Una vez emprendido su negocio más ambicioso, vale decir que el taller de Tecoteca estaba conformado por 7 departamentos: administración y compras, corte de material crudo, máquinas, ensamblaje, acabados de madera, lacas y pintura y tapicería, lo que nos da una idea de su envergadura y capacidad de enfrentar trabajos de diferente proporción, siempre caracterizados por el estar formando parte de una clara línea de producción en serie. La madera y el hierro materia prima fundamental de lo que se hacía, se buscaba fueran, en la medida de lo posible, de procedencia nacional. La comercialización, pieza clave sobre la que Zitman basaba buena parte de su esfuerzo, permitió a Tecoteca contar con varios locales de venta directa al público de sus productos en Caracas: “Tecoteca Muebles C.A.” en el Centro Comercial El Recreo, “Tecoteca Este 1” en la Avenida Urdaneta y, finalmente, “Muebles Tecoteca”, tienda de mayor tamaño (que incorporará diseños provenientes de otras firmas), localizada en la esquina de la avenida Andrés Bello con Francisco de Miranda en Los Palos Grandes.
Catalogar los productos, otra de las fases primordiales en el proceso de comercialización, permitió a Zitman diseñar una primera publicación en 1953 que se ha constituido en toda una pieza de culto dentro de la historia del diseño industrial y gráfico del país. Allí los muebles está organizados según su tipo y cada elemento se muestra por separado con dibujos a escala y varias vistas fotográficas ambientadas según el espacio para el que están destinadas. Tecoteca desde 1952 hasta 1957 tuvo un crecimiento sostenido y un exitoso desempeño. La febril actividad de Zitman, sin embargo, le empezó a pasar factura y a finales del 57 se retira para descansar cuando ya la fábrica empezaba a sufrir graves problemas económicos que desembocarán en su cierre definitivo y liquidación luego de la caída de Pérez Jiménez (1958). Tal y como señala Lourdes Blanco en ”Zitman y Tecoteca. Conocido y desconocido”, texto introductorio al catálogo arriba citado, “queda para la reflexión, propia de una publicación más ambiciosa…, el programa concebido por Zitman para la nueva Tecoteca” y que puede resumirse según sus propias palabras extraídas de lo publicado en Cruz del Sur: “Tecoteca presenta por fin un mueble honesto en la expresión misma de su estructura, en el empleo de los materiales, en la terminación de sus componentes”. Toda una declaración de principios que se encuentra en plena sintonía con las aspiraciones de los arquitectos de la época.
ACA
Procedencia de las imágenes
Catálogo de la exposición de la Sala TAC: Cornelis Zitman. La década del diseño / 1947-1957, 2011
1957• Se comienza la construcción del Edificio Principal de la Zona Rental de la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela, diseñado por el maestro Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) entre los años 1955 y 1957, con el objeto de producir ingresos para contribuir a la docencia, la investigación y extensión la de esa casa de estudios.
El edificio de 58 pisos (187 metros de altura) y 175.468 m2 de construcción, el más alto del mundo a ser construido en concreto armado, está destinado a albergar las oficinas administrativas de la Universidad Central de Venezuela, así como a comercios, oficinas públicas y profesionales. Tendrá un restaurante para 500 personas y un mirador para 200, un teatro integral para 4.000 espectadores y un hotel de 150 habitaciones.
La circulación vertical se realizará por medio de 32 ascensores, 6 escaleras mecánicas y 2 montacargas.
El estacionamiento de cuatro pisos podrá recibir a 3.200 vehículos y tendrá una estación de servicio.
El edificio estaba programado a ser inaugurado a finales de 1958. A raíz de los hechos del 23 de enero de ese mismo año nunca se culminó, habiéndose construido únicamente sus fundaciones y cuatro sótanos.
1966• El Centro Simón Bolívar (CSB) luego de dos años de trabajos concluye la remodelación y ampliación de La Casona, la Residencia del Presidente de Venezuela, ubicada entre las urbanizaciones de La Carlota por el Norte, Campo Claro por el Este y Santa Cecilia por el Sur, proyectada por el arquitecto Andrés Enrique Betancourt Silva (FAU UCV, Reválida 1964) y supervisada la construcción por el ingeniero Rodríguez Pérez.
El terreno y la casona formaban parte de la hacienda colonial de caña de azúcar llamada La Pastora, propiedad de la familia Brandt, en el momento en que el Presidente Raúl Leoni la adquirió (1964).
Una vez completada la remodelación y la ampliación, el terreno quedó de un poco más de 50.000 m2 (que incluye una extensión adicional que se expropió para poder construir el alojamiento de la Guardia de Honor y las garitas de seguridad). La quinta tiene 6.000 m2 de construcción.
La restauración realizada por el arquitecto Betancourt Silva fue casi total, lamentado no poder haber utilizado más de la vieja casona por razones estructurales (los techos de madera estaban apoyados directamente en paredes y columnas sin arriostramiento alguno; sometidas las columnas a pruebas de resistencia no cumplieron con las normas existentes; el replanteo de la casa en muchas partes no era ortogonal)
La Casona está dividida en tres grandes áreas: la primera, el Despacho del Presidente, con una sala de conferencias para recibir a los Ministros.
La segunda, la Residencial, compuesta de las habitaciones para el Presidente y su familia, las habitaciones para el Jefe de la Casa Militar y otras dos habitaciones para huéspedes.
La tercera área es la de Apoyo y Recreación. En esta se ubicó el comedor para 64 comensales, servidos por una cocina adecuada y moderna. También posee un gimnasio, una sala de proyección de cine y una piscina temperada.
Los corredores que rodean la casa son amplios, pudiéndose realizar eventos sociales con un elevado número de personas. Los patios interiores que separan algunos de los espacios y los jardines estan sembrados con robustos árboles (ya existentes en la vieja casona) entre los cuales se destaca un enorme «higuerón» y un samán. En uno de los patios se colocó una vieja fuente que estuvo en el Edificio de Cartografía de la época de Joaquín Crespo.
La madera que se utilizó para los nuevos techos y pisos fue curarire y cañahuato, así como cedro y caoba para otros detalles.
En las paredes de la vivienda presidencial se exhiben obras de arte de artistas nacionales, entre los que destacan: Carlos Otero, Marcos Castillo, Conchita Firgau, Manuel Cabré, Antonio Alcántara, Rafael Monasterios, Elisa Elvira Zuloaga, Antonio Herrera Toro, Arturo Michelena, Pedro Ángel González, Francisco Narváez, Héctor Poleo, Mateo Manaure y de dos extranjeros que hicieron de Venezuela su patria: Lucio Rivas y Armando Lira.
El Presidente Raúl Leoni y su familia fueron los primeros ocupantes de La Casona.
1972•El Instituto Nacional de Capacitación y Educación (INCE), cumpliendo con sus objetivos continúa organizando y dictando curso de capacitación y entrenamiento del personal que trabaja en la construcción, entre los cuales destacan los de albañilería, encofrado, cabillería electricidad, soldadura y plomería, a escala nacional en sus propios Centros ubicados en Petare, 23 de Enero, Maracay, Valencia, San Cristóbal, Cumaná, Puerto La Cruz, Maracaibo, Cabimas y Valera.
HVH
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.