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TEXTOS FUNDAMENTALES

La cosa humana por excelencia.

Controversias sobre la ciudad

Marco Negrón

Fundación para la Cultura Urbana

2004

Desde hace muchos años y hasta la actualidad Marco Negrón (1938), arquitecto graduado en la UCV (1961), con estudios de postgrado en Planificación del Desarrollo Regional en el CENDES, Universidad Central de Venezuela (1961-1963) y Profesor Titular desde 1991 en una actividad que inició en 1969 hasta su jubilación en 1996, no ha dejado de manera sistemática de tener presencia como articulista y formador de opinión en la prensa nacional y en entrevistas y foros en medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Como bien expresó Alfredo Cilento en el “Discurso de presentación” en el acto de incorporación como Miembro Honorario de la Academia de la Ingeniería y el Hábitat del 24 de noviembre de 2016: “Marco Negrón es nuestro más reconocido investigador en el campo del desarrollo urbano y sobre el tema de la ciudad venezolana. Es uno de los más duros críticos a las políticas anti urbanas que, desde hace décadas satanizan a la ciudad, especialmente la metropolización, que en todas partes ha sido un factor de desarrollo. Ha escrito y ha insistido en múltiples foros y declaraciones, denunciando los mitos que se han construido en relación a Caracas: 1. El mito del tamaño exagerado de Caracas, que en realidad es una pequeña metrópolis que apenas supera los 3,5 millones de habitantes y al 15 % de la población del país, y cuya congestión no se debe a superpoblación sino a las malas políticas públicas y deficiencias de los servicios y sistemas urbanos; 2. El mito de la ingobernabilidad de Caracas, que se confunde con un centralismo incompetente e ineficiente y con el desconocimiento del rol y competencias de los gobiernos metropolitano y municipales; 3. El mito de la macrocefalia en una ciudad que apenas duplica la población de Maracaibo, Valencia o Maracay; 4. El mito de la ciudad obstáculo al desarrollo nacional y de la mudanza de la capital, que reafirman las manías anti-ciudad; y que desconoce el rol que las ciudades, centros del conocimiento, han jugado y juegan en el desarrollo de los países”.

Esta actitud que define el eje de un pensamiento que vive permanentemente actualizándose y que acumula según Cilento “más de 130 libros, capítulos de libros, artículos y ponencias en revistas técnicas especializadas, foros y congresos nacionales e internacionales”, tiene en la antología de ensayos breves y artículos aparecidos entre 1999 y 2003 en los diarios El Universal, El Mundo y TalCual, titulada La cosa humana por excelencia, tomo 17 de las ediciones de la veinteañera Fundación para la Cultura Urbana, una importante parada dentro de la línea que ya nos mostrara Cilento más arriba.

En su prólogo, en este caso escrito por Manuel Caballero, éste señala que quizás la idea más novedosa de estas páginas sea que el más importante insumo para el desarrollo económico, social y cultural de un país no es el petróleo, ni el hierro, ni otros productos del suelo y el subsuelo “sino sus ciudades”.

Escritos tocando asuntos que oscilan entre lo humano y lo urbano, Negrón se dedicó desde muy temprano a denunciar la política hostil hacia lo urbano que ha caracterizado a “la revolución bolivariana”, que tuvo en el lapso abarcado por los artículos que componen el libro un período particularmente álgido en cuanto al estudio del tema. La compilación, diversa en cuanto a temas, amena en su lectura e insistente en la denuncia, rescata con agudeza en un claro ejercicio de pensamiento crítico la idea de entender la ciudad como una realidad compleja, potente, donde se concentra la más alta densidad del capital humano y a la que hay que entender como eje de la sociedad del conocimiento.

El título y el espíritu del libro remiten a una ciudad de la que Claude Lévi-Strauss había escrito premonitoriamente en Tristes trópicos (1955) cuando las aglomeraciones urbanas no constituían un objeto de atención prioritaria de la antropología y las demás ciencias humanas, como tampoco lo era la cultura en el sentido político-estratégico que el término ha adquirido en el presente. Así, decía Lévi-Strauss que tenemos derecho a comparar la ciudad con “una sinfonía o un poema”, y no sólo “de manera metafórica” pues, a su juicio, “son dos objetos de la misma naturaleza. Quizá más preciosa aún, la ciudad se sitúa en la confluencia de la naturaleza y el artificio. Congregación de animales que encierran su historia biológica dentro de sus límites y que al mismo tiempo la moldean con todas sus intenciones de seres pensantes, la ciudad, por su génesis y por su forma, depende simultáneamente de la procreación biológica, de la evolución orgánica y de la creación estética. Es a la vez objeto de la naturaleza y sujeto de cultura; es individuo y grupo; es vivida e imaginada: la cosa humana por excelencia.”

Rescatando la última frase del texto del célebre antropólogo, filósofo y etnólogo francés, Negrón se aproxima a una vertiente complementaria que trasciende el urbanismo entendido como mera planificación ubicándose, como diría William Niño Araque, “a mitad de camino entre el pensamiento matemático, de modelos y el pensamiento contemporáneo relativo a la forma de la ciudad” o, en otras palabras, entre lo cualitativo que prioriza lo espacial, y lo cuantitativo que valora los estudios estadísticos y mira hacia aspectos normativos.

Negrón, quien no deja de insistir “que vivimos en un mundo eminentemente urbano y que según las estadísticas ya la mitad de la población vive en ciudades”, tradujo en 1969 Proyecto y Destino (Ediciones de la Biblioteca de la UCV) de Giulio Carlo Argan a quien conoció en su estadía en Italia entre 1965 y 1968. Finalizado el conflicto de la Renovación Académica de la UCV en 1971 se incorporó al CENDES-UCV donde permaneció hasta inicios de los 80, y donde también ejerció como Director de la Sociedad Venezolana de Planificación entre 1973 y 1977 y de Coordinador de Estudios para Graduados entre 1974 y 1977 para luego, a comienzo de los 80, incorporarse de lleno al Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV donde, desde entonces, desarrolla sus actividades de investigación y docencia de postgrado como profesor titular en los cursos de la Maestría en Planificación Urbana y profesor de la Cátedra de Teorías Urbanas (fundador) en el Doctorado en Ciencias Mención Urbanismo, de dicho Instituto.

Coordinador de Investigación del Instituto de Urbanismo (1985-1990), Coordinador del Sector de Estudios Urbanos de la Escuela de Arquitectura de la FAU-UCV (1988-1990) y miembro principal del Consejo de Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV entre 1984 y 1990, Negrón es electo Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo durante dos períodos consecutivos: 1990-1993 y 1993-1996.

Presidente de la Fundación Fondo Andrés Bello para el Desarrollo Científico de la UCV entre 1997 y 2003; y, desde 2008 hasta que es eliminado en 2017, Asesor Principal del Instituto Metropolitano de Urbanismo, Taller Caracas, ejerce también como consultor independiente sobre temas urbanísticos.

Recibió la Orden José María Vargas de la UCV en su primera clase en1996; la Orden Francisco De Venanzi (UCV, 1998) y la Orden Diego de Losada en primera clase del Concejo Municipal del Municipio Libertador (1998).

Distinguido con el Doctorado Honoris Causa de la UCV en 2009 y, como ya dijimos, Miembro Honorario de la Academia de la Ingeniería y el Hábitat desde 2016, Negrón obtiene el Premio de la XI Bienal de Arquitectura (2014) en la categoría Publicaciones por el libro que hoy nos ocupa: La cosa humana por excelencia: controversia sobre la ciudad.

Su actividad en el diario TalCual en su versión digital como columnista semanal, lúcido, crítico y atento a la realidad nacional e internacional que nos ha tocado vivir, no ha cesado encontrándose a la espera de una nueva recopilación editorial.
De entre los textos que más recientemente ha publicado se encuentran: “Ciudad e innovación tecnológica (mayo 1, 2018), “Renovación urbana” (agosto 7, 2018), “La ciudad después del apagón (marzo 19, 2019), “Campo y ciudad” (mayo 14, 2019), “El odio y la ciudad” (julio 9, 2019), “La ciudad de Pasquali” (octubre 15, 2019) y, más recientemente, “¿Cómo salir del laberinto?” (abril 28, 2020), “De la ciudad socialista” (junio 9, 2020), “Pobres alcaldías” (junio 23, 2020) y “¿Demasiado tarde?” (julio 7, 2020), dedicado al desplome del pasillo cubierto que bordea la “tierra de nadie” en la UCV. Material hay de sobra y puede consultarse en https://talcualdigital.com/author/marco-negron/

ACA

ES NOTICIA

Estos son los 6 finalistas del concurso «Reimaginando el Puente de Brooklyn»

Christele Harrouk

De izquierda a derecha y de arriba a bajo: BIG + ARUP; ScenesLab + Minzi Long + Andrew Nash; Lukas Kugler, New Milford, CT.; Aubrey Bader and Maggie Redding; Pilot Projects Design Collective, Cities4Forests, Wildlife Conservation Society, Grimshaw y Silman; Shannon Hui, Kwans Kim, and Yujin Kim; Hong Kong, Bay Area, CA y Nueva York

Traducido por Mónica Arellano

14 de julio 2020

Tomado de Plataforma arquitectura

Van Alen y el Consejo de la Ciudad de Nueva York ha anunciado a los 6 finalistas para la competencia internacional «Reimaginando el Puente de Brooklyn», tanto en la categoría de profesionales como de jóvenes adultos. Inspirando a los participantes a repensar la icónica pasarela del Puente de Brooklyn, el concurso reunió intervenciones a corto plazo y propuestas a largo plazo para una reconfiguración completa del puente. Los 3 equipos finales en la categoría Profesional incluyen BIG + ARUP; ScenesLab + Minzi Long + Andrew Nash; y Colectivo de Diseño de Proyectos Pilotos, Cities4Forests, Wildlife Conservation Society, Grimshaw y Silman.

El puente de Brooklyn es un símbolo de la ciudad misma y antes de la pandemia de COVID-19, era transitado cruzado por miles de peatones y ciclistas todos los días, estaba abarrotado, incómodo y a veces inseguro. En respuesta a estas condiciones, el Consejo de la Ciudad de Nueva York y el Instituto Van Alen «lanzaron el concurso internacional de diseño que apunta a provocar una nueva conversación pública sobre la infraestructura de la Ciudad de Nueva York».

Esta competencia representa una oportunidad para repensar el puente como una estructura amigable para los peatones ya que aborda principalmente las necesidades de la comunidad. En realidad, el Puente de Brooklyn, uno de los puntos de referencia más reconocidos y fotografiados de Nueva York, tiene el potencial de servir como campo de pruebas para opciones de transporte equitativas, accesibles y sostenibles. El concurso fomenta también la creación de un entorno saludable y seguro al tiempo que genera oportunidades para las pequeñas empresas. Las propuestas elegidas fueron seleccionadas por un jurado interdisciplinario por sus enfoques convincentes y optimistas. De hecho, el jurado consideró los siguientes factores: composición del equipo; accesibilidad y seguridad; beneficio ambiental y seguridad; respeto por el estado histórico del puente; factibilidad y «magia». Es decir: nuevas ideas que sorprenden, deleitan y fascinan. Si bien cada equipo ahora está trabajando con Van Alen, el Ayuntamiento de Nueva York, las partes interesadas locales y las instituciones cívicas para refinar sus propuestas, el 23 de julio, el público puede escuchar a los finalistas y emitir votos en línea en Design Showdown. La votación en línea será en vivo del 23 al 30 de julio, y el ganador se anunciará a fines del verano.

ACA

Nota del 18 de agosto de 2020

El diseño «Brooklyn Bridge Forest» de Pilot Projects Design Collective, Wildlife Conservation Society (WCS), Cities4Forests, Grimshaw Architects LLP y Silman DPC ha ganado la categoría profesional en el concurso mundial Reimagining Brooklyn Bridge (Reimaginando el puente de Brooklyn), con lo cual madera petenera se usará para revitalizar este icónico puente en Nueva York, Estados Unidos.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

HOUSEDOMDOM: A Book of Children’s Projects and other Avant-Garde Architecture

Alexander Novikov

Elena Karpilova

Altiora Forte

2019

Idiomas: inglés, ruso y bieloruso

Nota de los editores

HOUSEDOMDOM es el primer libro donde los proyectos arquitectónicos para niños se colocan junto a obras profesionales de vanguardia. Encontrará ideas revolucionarias de arquitectos de vanguardia y leerá sobre cómo y por qué alguna vez quisieron cambiar nuestro mundo. Y también verá ideas igualmente originales de los estudiantes de la Architectural Thinking School, y aprenderá cómo perciben el mundo de hoy y cómo imaginan el futuro de la humanidad.

El libro abrirá un nuevo mundo unificado para niños y adultos por igual, un mundo de sueños y creatividad pura creado por niños y por genios arquitectónicos.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 218

La primera Bienal de Arquitectura de Maracaibo realizada en 2005 se inscribe dentro de lo que podríamos denominar como iniciativas de carácter regional que han buscado visibilizar y dar impulso al desarrollo de la actividad profesional con aspiraciones a trascender, en cuanto a su organización y alcances, el ámbito estrictamente local de donde se originan. Sigue los pasos, si se quiere, de los que ya en 1999 había dado el Colegio de Arquitectos de Carabobo para organizar lo que se conoce como el “Salón Malaussena”, otra Bienal de Arquitectura y Urbanismo la cual hasta la fecha ha logrado alcanzar las diez convocatorias. Ambas surgen a la luz del irregular comportamiento que en el tiempo había caracterizado la organización por parte del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) de las Bienales Nacionales de Arquitectura, que entre 1963 y 2014 logró estructurar únicamente diez eventos cuando las cuentas dicen que debieron ser veinticinco. Es este vacío que era necesario cubrir para garantizar un mínimo intercambio entre quienes están vinculados a la disciplina, lo que da sentido a la aparición de ambos encuentros. También el hecho de que en ambas localidades (Maracaibo y Valencia) y su entorno inmediato ya se podía mostrar la aparición de obras que hablaban de una pujante actividad constructiva y una buena calidad en cuanto a propuestas arquitectónicas.

Maracaibo, la segunda ciudad en importancia de Venezuela, además de su tradicional competencia en lo político, lo económico y lo cultural con la capital de la República y los sesgos de exacerbación del regionalismo que siempre la han acompañado, también fue la que, a través de la Universidad del Zulia (LUZ), acogió la segunda Escuela de Arquitectura del país que empieza a funcionar en octubre de 1960 con 48 alumnos. De ella egresa la primera promoción en 1967 ya convertida desde 1963 en Facultad de Arquitectura y Planificación con Miguel Casas Armengol como su primer decano, tras haber sido anteriormente el primer director de la Escuela.

Con los desfases temporales que la distancian del desarrollo de la arquitectura en Caracas en cuanto a cantidad y calidad de edificaciones realizadas, número de egresados incorporados a la actividad profesional y avances en cuanto a la investigación y el postgrado, donde la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, creada en 1953, es el buque insignia, Maracaibo comenzó a exhibir a partir de los años 50 un crecimiento que, basado en la consolidación de la industria petrolera (la cual hizo de ella su principal sede), derivó en el incremento de obras de arquitectura de importancia.

1. Mapa de Maracaibo

Tal y como señalan Janet Cestary, Nereida Petit y Laura Rodríguez O. en “Una mirada hacia la arquitectura de Maracaibo en los últimos cincuenta años”, texto aparecido en Revista de Artes y Humanidades UNICA (2005), antes de la aprobación del Plano Regulador de 1953, Maracaibo se encontraba dividida en dos sectores bien diferenciados: el casco tradicional y el asentamiento urbano impulsado al norte por las colonias petroleras de Bella Vista y las Delicias. Serán las avenidas Las Delicias y Bella Vista que conectaban las dos zonas junto a la avenida 5 de julio (calle 77), considerada como eje vial principal, las que permitirán estructurar el nuevo asentamiento al cual migrarán los usos comerciales, asistenciales, culturales y residenciales que tradicionalmente se localizaban en el centro. Para 1950, según el Censo Nacional, Maracaibo contaba con 271.599 habitantes, cifra que se duplicó para el inicio de la década siguiente.

Coincidiendo con la apertura de los estudios formales de arquitectura, durante la década de los sesenta del siglo XX la ciudad se extiende y se consolida, abandonando en los setenta su condición de ciudad horizontal para darle paso a la verticalidad que caracterizará a muchos de los edificios que se construyan, particularmente los de vivienda multifamiliar.

Los setenta, también, marcan el momento en el que Maracaibo parecerá “una colcha de retazos” y empezarán a aparecer estudios que establecen la importancia de preservar una memoria urbana muy golpeada y en vincular las raíces de su arquitectura a los vestigios de construcciones indígenas palafíticas precolombinas, al desarrollo de una arquitectura colonial asociada a su condición de puerto comercial, al surgimiento durante el período republicano de una rica arquitectura popular autóctona que manifiesta un particular carácter derivado de preocupaciones ambientales y constructivas, a la cual se suma posteriormente la proveniente de su consolidación como puerto de salida de mercancías de los Andes y el occidente venezolano hacia Europa y América y de una floreciente actividad comercial centrada en la exportación del cacao y el café.

Durante los ochenta continua  la ciudad bajo el patrón de un crecimiento urbano disperso y prolifera el recubrimiento con tableta de ladrillo como acabado en las edificaciones que se van levantando durante el período. También se resalta la figura del ingeniero de origen belga León Achiel Jerome Höet y su aporte durante las décadas de los años 20 al 40, y a dar importancia a la denominada “arquitectura petrolera” como parte de una identidad marabina inclusiva.

Los años noventa y los primeros del siglo XXI ven como Maracaibo incrementa su población de 1.248.270 habitantes a inicios de la década a 1.571.885 habitantes para el año 2001. Según nos aclararán Cestary, Petit y Rodríguez: “En relación a la vivienda unifamiliar, durante esta década predominó la construcción de conjuntos residenciales cerrados, también denominados Villas…”, que “se caracterizan por estar confinados por un muro perimetral que les otorga seguridad y privacidad; constituidos por conjuntos de diez a noventa viviendas, unifamiliares, aisladas, bifamiliares y pareadas”.

Para los desarrollos de vivienda multifamiliar “reaparece el Bloque como unidades en los conjuntos cerrados, con áreas verdes y áreas mínimas por apartamento, ubicados en diferentes sectores de la ciudad, tanto al norte como al sur” y prevalecen Torres de “entre quince a veinte pisos de altura, de uno o dos apartamentos por piso, dirigidos a una clase social media alta”. Por otro lado, “con la creación de la Ley de Política Habitacional, en 1990, se ejecutó en Maracaibo la construcción de desarrollos habitacionales promovidos por el Instituto de Desarrollo Social (IDES), al cual -a partir de la Ley Orgánica de Ordenamiento Urbanístico (LOOU)-, le corresponden las intervenciones en los ‘asentamientos no controlados’ … ubicados en diferentes zonas de la ciudad, en particular en las zonas noroeste y suroeste… conformados por viviendas unifamiliares y pareadas entre 45 y 56 m2, en parcelas entre 100 y 120 m2”.

Edificaciones de diferente tamaño que van desde el centro comercial a los hipermercados caracterizan las manifestaciones dirigidas a este uso y destaca, dentro del recreacional, el diseño y la construcción de los espacios abiertos del Complejo Polideportivo de la ciudad de Maracaibo realizada en el marco de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en 1998; el proyecto de renovación del Paseo Ciencias (2004); y el proyecto Vereda del Lago.

Teniendo como marco la ciudad que la acoge y los antecedentes someramente mostrados, era de esperarse que los arquitectos marabinos aspiraran a organizar un evento que permitiese mostrar el desarrollo edilicio y urbano de la capital del Zulia, los avances en el terreno investigativo que se consolidaba en sus casas de estudio y la respuesta que se estaba dando a nivel de formación de pregrado.

Orientada justamente a cubrir el período 1990-2005, la I Bienal de Arquitectura de Maracaibo, que llevaba por subtítulo “Arquitectura regional entre milenios”, se abrió desde el 17 de julio al 2 de octubre de 2005, en las salas expositivas del Centro de Bellas Artes-Ateneo de Maracaibo. Conceptualizada, promovida y organizada por AcciónArte, cuya presidenta Anabeli Vera-Marín asumió la Coordinación General del evento, contó con el apoyo y la participación de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad del Zulia (FAD LUZ), el Centro de Bellas Artes-Ateneo de Maracaibo, la Asociación Civil Arquitectos del Estado Zulia y el Centro de Ingenieros del Estado Zulia, cuyos representantes, constituidos en Comité Coordinador de la Bienal, procedieron a hacer una “convocatoria nacional nacional a todos los arquitectos colegiados para presentar los proyectos construidos en la región zuliana durante el período estipulado”.

2. Revista Portafolio nº 11/12. Portada y artículo dedicado a la I Bienal de Arquitectura de Maracaibo

La Bienal aparece ampliamente reseñada a través de un artículo que, firmado por Anabeli Vera-Marín, apareció en la revista Portafolio, nº 11-12 de 2005, publicación periódica arbitrada de la FAD LUZ. Allí Vera-Marín nos apunta: “Enmarcada en la celebración de los 45 años de la Escuela de Arquitectura de LUZ y los 60 años del Colegio de Arquitectos de Venezuela, la BAM intentó abarcar la arquitectura de los últimos quince años de la región, en un periodo significativo: la década final del convulsionado siglo XX y los primeros cinco años de este nuevo milenio signado por la incertidumbre. Se buscaba así iniciar este tipo de actividad en la capital zuliana, estableciendo una visión arquitectónica y una base de reflexión amplias que constituyesen un sólido fundamento de la historia reciente de la arquitectura en la región.”

La Bienal, que quiso reconocer el magnífico trabajo de cinco décadas continuas en actividad del arquitecto José Antonio Hernández Casas y los cuarenta años de la empresa constructora Faría Sociedad Anónima, FASA, principal promotor de la propiedad horizontal en la región, logró reunir, con base en cuatro categorías, 27 proyectos de 15 oficinas e instituciones dedicadas al ejercicio del tema, 7 publicaciones, 4 animaciones y 10 trabajos de grado, número si se quiere bajo para el amplio abanico abierto tanto en lo temático como en lo temporal.

Así, el Jurado calificador integrado por los arquitectos: William Niño Araque (Jurado Nacional); Aquiles Asprino (Jurado Regional); Ramón Reyes (AcciónArte); Francisco Mustieles (FAD-LUZ); Carlos Aguilar (URU); Sandy Rincón (IUP Santiago Mariño) y Gustavo Gómez (Sociedad Civil Arquitectos del Estado Zulia), otorgó los siguientes reconocimientos:

  • Premio Regional de la I Bienal de Arquitectura de Maracaibo: Remodelación del Edificio Las Laras, proyecto del arquitecto José R. Garnica “en virtud de la importancia que posee el rescate de este edificio a escala regional y nacional, así como por la consideración del proyectista a los aspectos geométricos y espaciales originales”.
  • Categoría Diseño Arquitectónico: Declarado desierto pero se decidió otorgar dos Menciones. Vera-Marín acotará: “El jurado en este sentido fue crítico y expresó su opinión en cuanto a que ‘a pesar de la calidad de diseño’ presente en los proyectos, la arquitectura regional en general adolece ‘de la debida atención y coherencia a las exigencias del clima local’ ”.
  • Categoría Diseño Urbano, Paisajismo y Urbanismo: Proyecto Unidad de Planificación Física Maracaibo Norte UPF-2, realizado por el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ coordinado por la arquitecto Helen Barroso “por la atención y propuesta a la coherencia urbana que exige el proceso metropolitano de Maracaibo para el logro del equilibrio de la calidad ambiental urbana”.
  • Categoría Publicaciones: Se otorgaron cinco Menciones.
  • Categoría de Trabajos Especiales de Grado: Se otorgaron dos Menciones.
3. Remodelación del Edificio Las Laras, proyecto del arquitecto José R. Garnica. Premio Regional de la I Bienal de Arquitectura de Maracaibo

El premiado edificio Las Laras construido en 1928 por la Caribbean Petroleum Company, formaba parte del proyecto de la colonia petrolera Las Delicias, de la Royal Dutch Shell que lo usaría como sede administrativa hasta 1956 cuando la compañía muda sus oficinas para Caracas y la Costa Oriental del Lago. De la ficha elaborada por IAM Venezuela (https://iamvenezuela.com/2016/01/edificio-las-laras/) hemos conocido que “el nombre de esta edificación se debe a los samanes que la circundaban, llamados laras por los marabinos”.

La misma ficha nos dice lo siguiente: “Su estructura se conforma de dos plantas cuyo espacio se organiza alrededor de un patio central, y el terreno donde se ubica ocupa una manzana. En la fachada principal destaca el acceso que se da mediante un pequeño volumen que sobresale del conjunto con grandes columnas que parten de la planta baja y suben al nivel superior, donde está un balcón. (…) En sus fachadas presenta el uso de galerías perimetrales estrechas en el segundo nivel donde se combinaron diferentes elementos arquitectónicos como el concreto, el metal y la madera. Fue una de las primeras edificaciones en contar con aire acondicionado en la ciudad y también poseía un sistema de refrigeración de agua helada, que requería de un enorme patio para ubicar los aparatos que la hacían funcionar”.

Desde 1956 el edificio Las Laras “funcionó como sede de varios organismos de distintas ramas de servicios públicos. Luego de un incendio que en 1994 consumió gran parte de la edificación, fue restaurado en 2003” por PDVSA, su propietario. En la rehabilitación se planteó como objetivo mantener la fachada original del edificio, modernizando las instalaciones eléctricas, sanitarias, los sistemas contra incendio y de seguridad, y se incorporó, además, el equipamiento necesario para discapacitados. “La zona que era usada para los grandes aires acondicionados se convirtió  en áreas de estacionamiento con capacidad para 400 vehículos aproximadamente”. Las Laras fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1991.

4. Logos de las primeras cuatro Bienales de Arquitectura de Maracaibo

Desde 2005, la Bienal de Arquitectura de Maracaibo ya acumula otras tres convocatorias con participación cada vez más nutrida: la segunda de 2008, que abarcó el período 2005-2008, cuyo tema central fue “La Ciudad” vista desde dos perspectivas distintas: una arquitectónica y urbana, otra artística y visionaria, le rindió homenaje al arquitecto Humberto Vera Barrios de destacada actuación en la ciudad de Maracaibo; la tercera 2010 (2008-2010), organizada bajo el lema “Develando experiencias y oportunidades”, homenajeó al arquitecto Tomás José Sanabria, al arquitecto y crítico de arquitectura nacional William Niño Araque y al arquitecto zuliano Aquiles Asprino; y la cuarta 2013 (2010-2013), bajo el lema “Umbrales de cambio”, rindió homenaje a la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad del Zulia (FAD-LUZ), que cumplía 50 años de ininterrumpida labor educativa, social y de investigación.

A partir de entonces han transcurrido siete años en los que, seguramente afectados por la situación que atraviesa el país, a sus promotores se les ha hecho cuesta arriba volver a lograr reunir esfuerzos y recursos que la revitalicen. Ojalá que esto no pase de ser algo temporal con la seguridad de que el tesón que caracteriza a los marabinos hará que así sea.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/561683384775495105/

2, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad