
Archivos diarios: 6 de mayo, 2018
FE DE ERRATAS
En el Contacto FAC nº 74 correspondiente al domingo pasado (29/04/2018) se nos pasaron algunos errores y omisiones que esperamos nuestros lectores sepan disculpar y que el día de hoy queremos enmendar.
En el texto que acompañó la sección ¿SABÍA USTED… hay una imprecisión en cuanto a quién ejercía el cargo de Ministro de Obras Públicas en el gobierno de Marcos Pérez Jiménez al momento en que la Casa Sindical de El Paraíso se planificó, gestó y posteriormente se construyó (1952-1954). En la nota habíamos colocado a Oscar Rodríguez Gragirena como ocupante del despacho cuando lo correcto era haber dicho que entre las fechas señaladas estuvieron a la cabeza del MOP Luis Eduardo Chataing (1952-53) y Julio Bacalao Lara (1953-56). Rodríguez Gragirena asume la cartera de Obras Públicas de 1956 a 1958 de allí la imprecisión del dato.
En la misma nota también se debe corregir una falta ortográfica relacionada a la manera como se escribió el primer apellido del Ministro del Trabajo del gabinete de Pérez Jiménez en el lapso arriba señalado ya que fue escrito comenzando en minúscula, es decir, en vez de Carlos tinoco Rodil debería decir Carlos Tinoco Rodil.
En la redacción de ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL tuvimos un importante lapsus al colocar el nombre completo del reconocido profesional que ganó el Concurso para la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela. Las dos menciones que hicimos remiten equivocadamente a Luis Alejandro Chataing cuando lo correcto habría sido decir Luis Eduardo Chataing de quien colocamos hoy una fotografía para que la absolución e identificación sean plenas.
Para los que quieran una mayor precisión sobre el libro al que se dedicó el texto de VALE LA PENA LEER, la ficha completa es la siguiente:
Revisiting Postmodernism
Terry Farrell y Adam Nathaniel Furman
RIBA Publishing
Noviembre 2017
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 110

Nuestra postal del día de hoy recoge la lámina a color (cuya dimensión original es de 93 x 42 cms.) correspondiente a los “Usos propuestos de la tierra” del “Estudio preliminar, julio 1951” que formó parte del Plano Regulador de Caracas, elaborado por la Comisión Nacional de Urbanismo (CNU) presidida por Leopoldo Martínez Olavarría e integrada además por Carlos Guinand Sandoz, Carlos Raúl Villanueva, Edgar Pardo Stolk, Cipriano Domínguez, Armando Vegas, Luis Eduardo Chataing, Luis Malaussena, Luis Wannoni, Alejandro Oropeza Castillo, Gustavo Ferrero Tamayo y Pedro Pablo Azpúrua, con la participación como asesores de José Luís Sert, Jacques Lambert, Francis Violich y Maurice Rotival, y presentado públicamente ante el Gabinete Ejecutivo en pleno, los gobernadores del Distrito Federal y del estado Miranda, el Cuerpo Diplomático y los miembros de los dos Concejos Municipales sobre los cuales se extendía la capital, el 5 de junio de 1952 por Gerardo Sansón, Ministro de Obras Públicas (MOP) del momento.
La interesante historia que se esconde tras la elaboración de este instrumento normativo, crucial dentro de la evolución urbana de la ciudad, se encuentra recogida en Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004) de Juan José Martín Frechilla y, en particular, dentro del capítulo titulado “Diálogo municipal con Pedro Pablo Azpúrua” (1917-2014), personaje que juega un papel fundamental en el período de gestación e implementación del Plano hasta la promulgación de la Ordenanza de Zonificación del Distrito Federal en virtud de haber ocupado un lugar destacado como funcionario al frente de la Dirección de Obras Municipales -DOM- (1951-1956) y la Ingeniería Municipal (1953-1956) de esa dependencia federal.
Por tanto, aunque luce tentador seguirle la pista a todo un proceso que si se quiere tiene al Plan Rotival como claro precedente y a la Ordenanza del 58 como “producto final”, trataremos de referirnos en lo posible al eslabón ocupado por el Plano Regulador del 51 como rótula y detonante de posteriores acciones y documentos.

Así, la trascendencia que tuvo la salida a la luz del Plano Regulador de Caracas no sólo se refleja en las características del acto de presentación que mencionamos al inicio y en la aparición de la publicación que lo recoge editada por el MOP y Cartografía Nacional en 1952, encabezada por la «Exposición del doctor Gerardo Sansón Ministro de Obras Públicas a las municipalidades del Distrito Federal y del distrito Sucre el estado Miranda», sino en el hecho de haberse activado al unísono, una vez concluidos los estudios que le daban sustento y se preparaba su edición, desde la Municipalidad del Distrito Federal -Concejo y Gobernación- la creación de una comisión, integrada por Gustavo Ferrero Tamayo (CNU), Manuel Fernando Mejías (INOS), Ibrahim y Rafael Emilio Velutini (Cámara de la Construcción), Mariano Salas Berti (CIV), José Antonio Jove y Alfonzo Rízquez (MOP), Carlos Raúl Villanueva Concejo Municipal del D.F.), Pedro Pablo Azpúrua y Octavio Marcano Vallenilla (DOM), «para estudiar y formular las bases de la nueva Ordenanza sobre Arquitectura, Urbanismo y Construcción en general. La iniciativa provenía de la Dirección de Obras Municipales y la Ingeniería Municipal, que daba inicio por esta vía al proceso de modernización del dispositivo legal para la construcción de Caracas, sin esperar la aprobación del Plano Regulador y la elaboración de una Ordenanza y Plano de Zonificación como instrumentos necesarios para su ejecución”, tarea que posteriormente se emprenderá dentro de la DOM, con Pedro Pablo Azpúrua a la cabeza y la asesoría de Violich, por Gustavo Matamoros Mendoza y Oscar Urreiztieta. También corresponderá posteriormente a las ingenierías municipales implementar los interminables vericuetos e interpretaciones a que la normativa se prestaba y que han dado como resultado buena parte del paisaje urbano de la Caracas de hoy.
En todo caso, vale la pena subrayar, derivado de la «Exposición…» de Sansón que el Plano Regulador no sólo apunta a “construir una Caracas moderna” sino que busca convertirse en una herramienta que supere, gracias a la aplicación de criterios “estrictamente científicos” soportados conceptualmente en la “Carta de Atenas”, el carácter morfológico del Plan Rotival. Es por ello que se le atribuye a la presencia de Francis Violich dentro del grupo de asesores un lugar determinante en la incorporación tanto de una metodología como de herramientas derivadas de la planificación urbana de esa época en los Estados Unidos que tienen en el zoning la base para la aplicación de regulaciones por sectores con densidades diferenciadas las cuales serían consagradas en la Ordenanza de 1958 y normas sucesivas. El discurso de Sansón (cuya elaboración no duda Martín Frechilla en atribuir a Leopoldo Martínez Olavarría), remarca la nueva “doctrina urbanística firme, concreta y moderna” que con base en la Carta de Atenas y la instrumentación aportada por Violich asume el Plano Regulador cuando manifiesta que “la expresión máxima del organismo viviente que es la ciudad, debe seguir continuamente su evolución, encauzar su desarrollo y aún acatar sus tendencias claramente definido así: separar, clasificar y organizar los diversos elementos que integran la ciudad conforme al concepto de sus funciones básicas: habitación, trabajo, circulación, educación”.
Como bien dicen Federico Vegas e Iván González Viso en “Historia de Caracas a través de sus planos” (Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015), “La palabra ‘regulador’ es importante, pues no se trata de reflejar, diseñar o imaginar, lo que se intenta es fijar las reglas que determinen un destino. Era la primera vez que se afrontaba el problema urbano con esta visión, más pendiente de cantidades y zonificaciones que de criterios formales y estéticos”, alejadas de lo que dictaba la tradición urbana caraqueña: “la ciudad de la trama, de la cuadra, del patio y de las actividades integradas será sustituida, mediante una legislación urbana basada en edificaciones zonificadas y aisladas por retiros laterales. Caracas hasta entonces se había aproximado y regido por los patrones de la ciudad latina clásica, ahora intentará semejarse a los modelos sajones modernos”.
Tomando como fuente el Plano Regulador de Caracas. Ordenanza y Plano de Zonificación, 1953 (elaborado en la DOM por Matamoros Mendoza y Urreiztieta quienes “aclimatan” los planteamientos de Violich según testimonio de Azpúrua), producto de convertir el “pasivo” Plano Regulador del 51 en herramienta activa, nos encontramos con que allí se argumentaba que era necesario el establecimiento de diversas zonas, con una reglamentación especial “ya que una reglamentación uniforme no seria apropiada a toda la ciudad indistintamente”. Su objeto era controlar primordialmente el uso y desarrollo de la propiedad privada, dejando las áreas públicas, municipales o nacionales, así como la previsión de servicios públicos en manos de otros instrumentos “no incluidos ordinariamente en una Ordenanza de Zonificación, pero necesariamente acordes con esta”.
La ordenanza que lo acompañaba constaba de dos partes: un conjunto de planos de zonificación donde se demarcaban las zonas y sus limites, y un texto con la reglamentación que regiría cada sector. Los planos contenían información básica como distribución de la población hasta 1936, distribución de la población hasta 1950, Limites de parroquias y urbanizaciones hasta 1951, uso actual de la tierra para 1950 y crecimiento histórico de la ciudad, información toda proveniente del Plano del 51.
El reglamento del Plan Regulador General, plasmado en la ordenanza como instrumento legal, en las áreas comprendidas dentro de la jurisdicción del Departamento Libertador del Distrito Federal, aspiraba a controlar los usos en la zona, la densidad de población, el área mínima de parcela, el área máxima de ubicación, área libre mínima, densidad total de construcción, retiros, altura, estacionamiento y probables variaciones colectivas, entre otros.
La ordenanza de zonificación se implanta sobre una ciudad dividida en 12 comunidades: 1-2. Catia, 3. La Pastora, 4. San Bernardino y La Florida, 5. Chacao, 6. Boleíta y El Marqués, 7. Bello Monte, 8. Cementerio y Ciudad Universitaria, 9. El Valle, 10. El Paraíso y San Martin, 11. Antímano, 12. Casco Central. El plano prevé una nueva vialidad estructurante, la Autopista del Este (hoy Francisco Fajardo), que atraviesa la ciudad de este a oeste y sus distribuidores, paralela al río Guaire. Vialidad, limite de comunidad, áreas verdes (quebradas y parques), reservas forestales, áreas nacionales, industria, comercio industrial, comercio central y comunal, áreas de control especial y vivienda (densidad alta y baja) constituyen las categorías de uso de la tierra a regular.
Revisando con detalle el plano es posible afirmar que la delimitación de áreas está directamente referenciada a la vialidad, que se utiliza para marcar los límites entre usos y plantea una visión esquemática, impuesta, abstracta y desligada del reconocimiento de la forma urbana en los términos que se venían planteando en la ciudad a partir del Plan Rotival de 1939. No ofrece especificidad alguna, sino al contrario, aplica criterios de generalización que eliminan todo criterio de forma y estética urbana.
Algunos de los efectos que produjo la aplicación de esta normativa esquemática que privilegiaba la máxima rentabilidad económica, generaron la diversificación de la utilización del suelo por la acumulación indiscriminada de actividades e incompatibilidades de usos; facilitó un crecimiento desmesurado del desarrollo de la superficie del centro de la ciudad; ocasionó problemas de accesibilidad por una alta congestión del sistema vehicular en el área del damero; produjo el déficit de servicios comunales no contemplados en la ordenanza y finalmente la agregación desordenada de edificaciones, no incluyendo una verdadera normativa sobre las características de diseño de las edificaciones.
El plan rompió con el esquema compacto de ciudad tradicional y promovió un esquema de ciudad moderna extendido a todo el valle, haciendo intangibles e impredecibles los procesos de transformación del espacio publico y privado. Esta forma de planificación urbana permitirá la convivencia de dos visiones: la que representaba una continuidad del proceso iniciado en décadas anteriores, y la visión contenida en la Ordenanza de 1958 que deformará la continuidad morfológica consagrada en reglamentos anteriores determinando la forma urbana de la Caracas moderna desde su implementación y, en gran parte, hasta el día de hoy.
IGV
Procedencia de las imágenes
Postal. Martín Frechilla J.J.; Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna, 2004
- Colección Crono Arquitectura Venezuela
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Mies van der Rohe
Ediciones 1:100
Diciembre 2017
Ediciones 1:100 en el nº 61/62 de su serie Revistas presenta a lo largo de 160 páginas una recopilación de notas, opiniones, documentación, fotografías, croquis, planimetría y entrevistas, que abarcan un total de 6 obras e invitan a cada uno de los lectores a profundizar en los proyectos del arquitecto alemán. Transcribimos a continuación la nota editorial preparada por el arquitecto Sergio E. Daniszewski.
“Debemos dominar las fuerzas que se han desatado y estructurarlas de acuerdo a un nuevo orden, un orden que permita a la vida disponer de un espacio para desarrollarse en libertad”.
Ésta es una de las frases que Ludwig Mies van der Rohe entonó en una ponencia en Berlín en el año 1928 y que podría aunar los conceptos que practicó en el ejercicio profesional y académico durante toda su vida.
Por su rol como director en la Bauhaus, la aplicación de la tecnología, la construcción del espacio, su mobiliario, sus célebres frases… si tendríamos que encontrar un personaje que reúna en sus obras los principales conceptos de la arquitectura moderna, seguramente, la gran mayoría pensaríamos en Mies.
El pabellón de Barcelona (1928) fue el punto de partida para desarrollar esta publicación, la importancia de esta pequeña obra como catalizador físico de un pensamiento único e innovador camino al desarrollo de un Espacio Universal, un cambio radical en cuanto a la forma de concebir el espacio.
Difícilmente se podrá encontrar otra obra que agrupe todos (o casi todos) los conceptos fundamentales de la arquitectura moderna: estructura independiente, relación interior/exterior, materialidad y flexibilidad.
A partir de esta obra, los elementos constructivos sustentantes se alejaron del espacio interior en sus proyectos para siempre. Después de su paso por la Bauhaus en 1930, y sobretodo posteriormente residiendo en los Estados Unidos, comenzaron los encargos que permitieron seguir la línea de estos conceptos y explotarlos al máximo.
La casa Tugendhat (1928), la Farnsworth (1946), el Crown Hall (1950) y la Neue National Gallerie (1962) complementan al Pabellón de Barcelona en esta edición especial donde exponemos los más importantes proyectos de Mies van de Rohe con material de archivo exquisito. A su vez, incluimos las palabras de especialistas en la obra de Mies que dan foco sobre los puntos destacados de su trayectoria.
Estoy convencido que a lo largo de estas páginas todos podremos recorrer un camino por muchas de las obras de arquitectura más sobresalientes del siglo XX. Para esta casa editorial es un placer y un honor poder acercarles esta completa publicación y seguir enriqueciendo sus bibliotecas con la selección de obras de Revista 1:100.
Quiero resaltar el apoyo de la Fundación Mies van der Rohe y de Miriam Giordano que a lo largo de este proceso colaboraron para lograr reunir todo lo necesario para presentar este documento. A su vez, agradecer especialmente a Octavio Mestre por sumar sus experiencias y fotografías de viaje. Todo nuestro equipo quiere dedicar este trabajo editorial al arquitecto y diseñador industrial Ricardo Blanco, quien falleció en septiembre último y que confió en este proyecto desde el inicio en el año 2005, compartiendo sus conocimientos con todos nosotros.
ACA
LA NOTICIA DEL MES
Kenneth Frampton es anunciado ganador del León de Oro en la Bienal de Venecia 2018 por su trayectoria

Reseña basada en el texto de Niall Patrick Walsh (aparecido en http://www.labiennale.org) traducido por Mónica Arellano para Plataforma arquitectura publicado el 18 de abril de 2018
El arquitecto, historiador, crítico y académico británico Kenneth Frampton (Londres, 1930) ha sido anunciado ganador del León de Oro por Lifetime Achievement en la 16ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia convocada para esta año 2018. La decisión fue tomada por el Consejo de la Bienal presidido por Paolo Baratta como recomendación de las curadoras del evento, Yvonne Farrell y Shelley McNamara de Grafton Architects por haberse erigido a través de su trabajo como “la voz de la verdad en la promoción de los valores clave de la arquitectura y su papel en la sociedad”.
Después de haber estudiado en la Architectural Association en Londres, Frampton ha impartido clases en la Graduate School of Architecture, Planning and Preservation en la Universidad de Columbia, Nueva York desde 1972. También ha sido conferencista en varias instituciones reconocidas tales como ETH Zurich, Royal College of Art en Londres, el Instituto Berlage en Amsterdam y, últimamente, en la University of Virginia, donde ha ocupado la cátedra Thomas Jefferson. Además ha integrado el Institute for Architecture and Urban Studies (IAUS) de Nueva York y es cofundador de su revista Oppositions que alcanzó 26 números entre septiembre de 1973 y la primavera de 1984. Una de sus obras más influyentes, Historia Crítica de la Arquitectura Moderna (Modern Architecture: A Critical History, 1980), fue descrita por el presidente de la Bienal, Paulo Baratta, como un libro “que a ningún estudiante de arquitectura le resulta desconocido”. Sobre esta obra el propio Frampton declaró en 2017 el día en que fue investido doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Madrid: «En este último tramo de mi vida he viajado mucho por China y el sudeste asiático. Mi historia sólo comprendía Japón y menos de Latinoamérica de lo que su arquitectura merece (…) Nos dejamos a una gran parte del mundo: China, India, África… La próxima reedición de mi Historia crítica de la arquitectura moderna deberá ser menos eurocéntrica”.

La contribución de Frampton a la literatura arquitectónica va más allá de la Historia Crítica de la Arquitectura Moderna. En «Hacia un regionalismo crítico» (“Towards a Critical Regionalism: Six Points for an Architecture of Resistance”, texto aparecido por primera vez en The anti-aesthetic: essays on postmodern culture, Hal Foster -ed.-, 1983), Frampton defiende la idea de que los arquitectos deben revalorizar el contexto, el lugar y la cultura. En Estudios sobre la cultura tectónica (Studies in Tectonic Culture: The Poetics of Construction in Nineteenth and Twentieth Century Architecture, 1995) hace énfasis en la conexión entre los lenguajes de la construcción y la arquitectura. En Una genealogía de la arquitectura moderna: análisis crítico comparativo de la forma construida (A Genealogy of Modern Architecture, Comparative Critical Analysis of Built Form, 2015, que tiene como inmediato precedente The evolution of 20th century architecture: a synoptic account, 2005), captura el funcionamiento interno de los proyectos arquitectónicos para hacerlos accesibles a un público más amplio. Como arquitecto, escritor y crítico, como docente e investigador, Frampton, sin duda, ha marcado, influido e inspirado a varias generaciones de estudiantes y arquitectos.

Yvonne Farrell y Shelley McNamara sugirieron el nombre de Frampton como destinatario del premio con base en los siguientes argumentos:
“A través de su trabajo, Kenneth Frampton ocupa una posición de extraordinaria inteligencia e inteligencia combinada con un sentido único de integridad. Se destaca como la voz de la verdad en la promoción de los valores clave de la arquitectura y su papel en la sociedad. Su filosofía humanista en relación con la arquitectura está incrustada en su escritura y ha defendido constantemente este componente humanista a lo largo de todos los diversos ‘movimientos’ y tendencias a menudo mal guiadas en la arquitectura en los siglos 20 y 21.
Su experiencia como arquitecto en ejercicio le ha dado una profunda comprensión del proceso de diseño y construcción de edificios. Esto lo hace a él más comprensivo y más crítico de las diversas formas de la práctica de la arquitectura. Sus valores constantes en relación con el impacto de la arquitectura en la sociedad, junto con su generosidad intelectual, lo posicionan como una presencia de importancia única en el mundo de la arquitectura”.
Baratta por su parte añadirá: “El León de Oro se convierte este año en un ‘maestro’, y en este sentido también pretende ser un reconocimiento de la importancia del enfoque crítico de la enseñanza de la arquitectura”. El galardón se otorgará a Kenneth Frampton el 26 de mayo de 2018 en Ca’ Giustinian, la sede de La Biennale di Venezia durante la inauguración del evento que estará abierto hasta el 25 de noviembre.
ACA