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VISITAS MEMORABLES

Frank Gehry (Toronto, 1929)

Si algo podríamos decir que caracterizó las visitas que hiciera a Venezuela el mundialmente famoso arquitecto Frank Gehry, vinculadas todas al proyecto para la sede del Centro de Acción Social para la Música en Barquisimeto, estado Lara, fue la brevedad, la concisión, homogeneidad en la cobertura, escaso contacto con el medio académico y profesional venezolanos y manipulación política que de ellas se hizo, particularmente la última del 23 de diciembre de 2014.

Frank Owen Goldberg (Toronto, 1929), residenciado en Los Ángeles desde joven cuando sus padres de origen judío-polaco se trasladan desde Canadá a esa ciudad en 1947, se graduó en 1954 de arquitecto en la Universidad del Sur de California (USC), obteniendo más tarde la nacionalidad estadounidense. En 1956, por sugerencia de su entonces esposa Anita Snyder, en un esfuerzo para evadir el antisemitismo reinante en Estados Unidos, cambia su nombre por el de Frank O. Gehry por el que se le conocerá en adelante y reconocerá en todo el mundo. Ejerciendo desde su propio despacho desde 1962, Gehry ha sido galardonado, entre otros, con el Premio Pritzker en 1989, la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos (1999) y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2014 (séptimo arquitecto en recibirlo). Su nota biográfica recoge cómo “animado por su abuela, de niño se entretenía construyendo edificios y ciudades con restos de materiales que encontraba en la ferretería de su abuelo. Esa forma de trabajar y el interés por materiales de construcción no convencionales, como metal corrugado y el titanio, y el desarrollo de una estética cruda e inacabada, han hecho de Gehry uno de los diseñadores más característicos y fácilmente reconocibles del pasado reciente”.

1. Cuatro obras emblemáticas de Frank Gehry. Arriba. Izquierda: Remodelación entre 1977 y 1979 de su propia vivienda en Santa Mónica, California. Derecha: Walt Disney Concert Hall (2003), Los Angeles, California. Abajo. Izquierda: Vitra Design Museum (1989-90), Weil am Rhein, Alemania . Derecha: Dancing House (1992-96), Praga
2. Frank Gehry. Museo Guggenheim de Bilbao (1997)

Su camino al estrellato se inicia con la remodelación entre 1977 y 1979 de su propia vivienda en Santa Mónica (California) signada por una estética que fue catalogada de deconstructivista, y alcanza su nivel máximo con el Museo Guggenheim de Bilbao (1997) en la que plasma su visión de la arquitectura como obra de arte. El Vitra Design Museum (1989-90), junto a Günter Pfeifer en Weil am Rhein, Alemania; la Dancing House (1992-96), junto a Vlado Milunić en Praga; y el Walt Disney Concert Hall en Los Ángeles por nombrar sólo unas cuantas, son obras que se han convertido en íconos dentro de las ciudades donde se han realizado demostrando una actitud siempre abierta a la experimentación, caracterizada por un interés particular en la manipulación y yuxtaposición de las formas, por la innovación técnica y el contenido conceptual y espacial de los edificios.

3. José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel en un acto en San Francisco, 2012.

La irrupción de Gehry en la escena venezolana está absolutamente ligada a las figuras de José Antonio Abreu (Valera, estado Trujillo,1939-Caracas, 2018), músico, economista, político, activista y educador, fundador en 1975 de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (FESNOJIV), que tiene como su máxima expresión la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar (fundada en 1979); y de su más dilecto discípulo, Gustavo Dudamel (Barquisimeto, 1981), músico y compositor, el más notorio ejemplo de la excelente formación que provee lo que se ha conocido como “El Sistema”, nombrado en 1999 director de música de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y de la Orquesta Sinfónica Nacional de la Juventud de Venezuela, y desde 2009 hasta hoy rutilante director musical de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles (LA Phil).

Una muy completa nota de prensa publicada el 16 de junio de 2014 por el diario El Impulso de Barquisimeto (https://www.elimpulso.com/2014/06/16/a-la-espera-del-centro-de-accion-social-para-la-musica/), aporta como datos que se manejaron cuando se hizo inminente la necesidad de construir el Centro de Acción Social para la Música para esa ciudad, en virtud de “la multiplicación de agrupaciones musicales, ensambles y bandas y el incuestionable aglomeramiento en el Conservatorio Vicente Emilio Sojo”, el que “el proyecto de construcción del edificio y la Sala de Conciertos Gustavo Dudamel comenzó a gestarse en 2002 tras un convenio establecido entre el Ejecutivo Nacional y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El BID habría prestado a Venezuela 150 millones de dólares para la edificación de siete centros musicales”, gracias a las siempre diligentes y perseverantes gestiones de José Antonio Abreu.

4. El terreno donde se proyectaría el Centro de Acción Social para la Música, ubicado en la avenida Libertador con avenida Argimiro Bracamonte, frente al Parque del Este, Barquisimeto

Sin contarse aún con un claro proyectista para el complejo, el terreno, ubicado en la avenida Libertador con avenida Argimiro Bracamonte, frente al Parque del Este, fue concedido por la Alcaldía del Municipio Iribarren el 5 de junio de 2006. “El proyecto original contempla 8.742 m² de construcción para los 8.000 alumnos de la entidad larense, distribuidos en cinco niveles, Sala de Conciertos para 1.597 personas (platea: 994, balcón 1: 154, balcón 2: 164, coro: 140), 17 Salas de Ensayo, un tiempo estimado de construcción de 36 meses y un presupuesto inicial de 22 millones de dólares en 2007, estimado por los arquitectos larenses Nelson Morellos y Rafael Moreno. El desarrollo de la obra sería mediante los aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Gobierno nacional y regional”. Los primeros movimientos de tierra se dieron a principios de 2009, cuando el 24 de enero el propio Dudamel había colocado la primera piedra en presencia de los maestros José Antonio Abreu, Tarcisio Barreto Ceballos, Alfredo D’ Addona, el gobernador Henri Falcón y Joel Branski del BID, entre otras personalidades.

El proyecto se redimensiona en 2009 “a fin de beneficiar a músicos de los estados Yaracuy, Portuguesa, Falcón y Trujillo. Con una inversión de 250 millones de dólares la sede abrigaría a unos 15.000 músicos.(…) Para más señas, la Organización de Estados Americanos tomaría la sede de Barquisimeto para hacer su plan piloto para el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de las Américas”. Se ampliaban los alcances, se aumentaban los costos y se rendía pleitesía a las grandilocuencias del momento.

El descrito vendría siendo el panorama cuando Gehry visita por primera vez nuestro país en 2009, tras haber conocido poco antes en Los Ángeles a Dudamel, con la intención de dar inicio al proyecto del Centro de Acción Social para la Música de Centroccidente. La empatía surgida entre Gehry y Dudamel nace de una mutua admiración por las actividades que ambos realizan y está abonada por el hecho de que residían en la misma ciudad (Los Ángeles), de que el primero había diseñado la sede de la orquesta que dirigía el segundo (el Walt Disney Concert Hall construido entre 1992 y 2003) y por la sinergia producida entre ambos a partir de la fascinación e identificación de Gehry con los logros y proyección social de “El Sistema”.

Así, según la nota de prensa ya señalada, “El 12 de julio de 2009, Barquisimeto recibió a Frank Owen Gehry. Ese día se conoció que el reconocido arquitecto asesoraría el proyecto. Junto a Dudamel, Abreu, el gobernador Falcón y otras personalidades, Gehry recorrió el terreno. La visita marcó el primer encuentro entre el diseñador del Museo Guggenheim de Bilbao y el futuro Centro de Acción Social para la Música de Centroccidente. (…) Luego de inspeccionar el terreno, el ganador del Pritzker en 1989, organizaría sus ideas a fin de integrarlas a las propuestas de Abreu y Dudamel y en consecuencia, idear un edificio de acuerdo a las especificaciones técnicas, necesidades de los músicos y espectadores. Para la fecha se conoció que Gehry trabajaría con el japonés Yasu Toyota, uno de los mejores ingenieros acústicos del mundo”.

Relacionados con esta visita, Oscar Tenreiro y Enrique Larrañaga escribieron dos punzantes artículos cuya lectura recomendamos para obtener una visión crítica con relación al tema: el del primero, fechado el 20 de julio de 2009, se titula “Frank Gehry es el camino” y apareció publicado en el blog Entre lo cierto y lo verdadero; el del segundo titulado «En Bilbao tunai; Barquisimeto tumorro nai…» fue publicado inicialmente en facebook también en julio de 2009 y posteriormente en el blog Reflejos urbanos el 7 de marzo de 2012.

A partir de ese momento el trabajo adelantado por Gehry entra en un profundo silencio quedando como nota al margen la convocatoria en 2010 del Concurso de arquitectura para el desarrollo del Complejo Internacional de Acción Social por la Música, Simón Bolívar, en el Bulevar Amador Bendayán de la capital venezolana ganado por Khristian Ceballos, Alejandro Mendez, Mawari Núñez, Daniel Otero, Jean-Marc Río y colaboradores, y la inauguración el 12 febrero de 2011 del Centro Nacional de Acción Social por la Música (Cnaspm), sobre el mismo Bulevar, proyecto de Tomás Lugo.

De la sede barquisimetana sólo se tiene atisbos cuando Gehry manifiesta en marzo de 2012 que se inspirará en Abreu, Dudamel y “El Sistema” para diseñar el edificio (momento en que aparentemente pasa de ser asesor a tomar las riendas definitivas del encargo), y cuando el 28 de noviembre de 2013 luego de una reunión con el presidente de la República, realizada en el Palacio de Miraflores, el maestro Abreu (acompañado por Dudamel) informó que “uno de los puntos que tratamos esta noche fue la construcción de la Sala Dudamel en Barquisimeto, la sede de la orquesta en Lara, producto del máximo arquitecto actual Frank Gehry quien donó el proyecto en honor a Gustavo y en honor a la orquesta y que va a ser una referencia mundial de primer orden. Esto es un primer paso que estaremos dando para el primer trimestre del año”.

Luego, a través de declaraciones dadas cuando es entrevistado por el diario español El Mundo a raíz del otorgamiento el 7 de mayo de 2014 del Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Gehry manifiesta: Me emociona mi trabajo con el director de orquesta Gustavo Dudamel. Estamos construyendo un campus para los músicos del Sistema en la localidad de Barquisimeto. Es uno de los proyectos educativos en el mundo que más me ilusiona y tiene que ver con lo que hace mi fundación, que acaba de lanzar una iniciativa para potenciar la educación artística en las escuelas de barrios pobres”. Por esas fechas, el portal fundamusical.org.ve dando a entender (sin que lo hayamos podido corroborar) que Gehry había realizado varias visitas a Venezuela, rescata su visión sobre lo que “El Sistema” ha hecho en Venezuela: “Cada vez que vengo aprendo más sobre cómo los venezolanos viven la música. Es una forma distinta a la de la gente en Estados Unidos. Son culturas diferentes. Creo que este nuevo edificio tiene que entender cómo es la audiencia venezolana y los miles de niños que hacen música en este país. Creo que El Sistema es el modelo más importante de educación alrededor del mundo”.

Entre las declaraciones que diera en 2014 se ha resaltado con insistencia y como muestra de cierta incoherencia en el actuar de Gehry ante gobiernos autoritarios, el haber comentado que mientras cursaba el postgrado en urbanismo en la Universidad de Harvard (1956) iba a ser incorporado por Josep Lluis Sert (Decano de Arquitectura en aquel momento) al equipo que presentaría el Plan Piloto de La Habana, Cuba, solicitado por el entonces presidente de la isla caribeña Fulgencio Batista, en el que colaboraron Paul Lester Wiener y Paul Schulz y los arquitectos cubanos Nicolás Arroyo (Ministro de Obras Públicas del gobierno de Batista), Gabriela Menéndez y Mario Romañach. Pues bien, Gehry al respecto confesó: «Sert me pidió que trabajara durante unos meses en su estudio y llegué allí con una amiga cubana. Al ver lo que estaba haciendo aquel señor, decidimos irnos. No queríamos trabajar para un dictador.»

5. Fotografías de la maqueta y los planos presentados en Miraflores por Frank Gehry el 23 de diciembre de 2014 durante su visita a Caracas

Como colofón de todo el proceso que se inició en 2012, es la noche del 23 de diciembre de 2014 cuando Gehry presenta en Miraflores ante las máximas autoridades del país, acompañado de Dudamel, varias maquetas y planos del proyecto que se había comprometido a hacer. De dicha reunión fue mucha y a la vez muy uniforme la cobertura mediática y escasa la información relacionada con material que pudiese ser de provecho para llevar a cabo de manera rigurosa un análisis de la propuesta, más allá de que quizás con base a la programación inicialmente formulada se contaría con dos salas de conciertos para 3.700 personas (originalmente sería una con 1.567 butacas), apoyadas con sus respectivas áreas de servicio y de la edificación que albergaría toda la actividad docente del Centro de Acción Social para la Música en la “ciudad musical de Venezuela”.

Nada acerca de los costos. Solo demagógicas declaraciones que, apuntando a 2016 como posible inicio de las obras, afirmaban que “Faltan dos años todavía y vamos a inyectar los recursos necesarios para construir esta maravillosa obra en Barquisimeto, en el corazón de lo que ha sido tradicionalmente el gran emporio de la cultura musical venezolana”. También formaba parte de la nota de prensa esta descripción acerca de Gehry: “Es un arquitecto estrella de fama mundial con edificios emblemáticos repartidos por todo el mundo, casi siempre caracterizados por esas sábanas retorcidas y arrugadas de metal, acero y cristal”, imagen que tal vez transmite la maqueta presentada siendo las imágenes que presentamos de lo poco que hemos podido rescatar.

6. Frank Gehry y Gustavo Dudamel durante la presentación del proyecto para la nueva sede para la orquesta juvenil Filarmónica de Los Ángeles, Youth Orchestra Los Angeles (YOLA), conocido como el Centro Judith and Thomas L. Beckmen. 2018
7. Maqueta y planta del proyecto para la nueva sede para la orquesta juvenil Filarmónica de Los Ángeles, Youth Orchestra Los Angeles (YOLA). 2018

Casi seis años han transcurrido desde entonces. Durante este lapso Dudamel (y Gehry seguramente con él) comienza a distanciarse de un régimen que incrementa la represión sobre la ciudadanía ante lo cual emite unas fuertes declaraciones en 2017 las cuales lo convierten de inmediato en “enemigo”. En 2018 muere el maestro Abreu y como consecuencia de todo ello queda el proyecto del Centro de Acción Social para la Música de Centroccidente en el olvido.

No obstante, al dupla Gehry-Dudamel ha reorientado su labor social hacia la conformación en 2007 de una orquesta juvenil en la zona sur de Los Ángeles (conocida como YOLA según sus siglas en inglés) vinculada a la LA Phil, inspirada en “El Sistema”. Para ella el conocido arquitecto ha proyectado una modesta sede destinada a atender a más de 1.200 estudiantes adaptando un edificio bancario de mediados de siglo XX, ubicado en el Centro Cívico de Inglewood, con oficinas, espacios de reunión comunitaria y salas de ensayo. La edificación remodelada se espera que abra en 2020, y la construcción se programó para comenzar en la primavera de 2019 coincidiendo con el centenario de la creación de la orquesta, con un costo de € 12,6 millones.

Se abren las apuestas acerca de si esta nueva iniciativa llegará, ahora sí, a feliz término.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 2. https://culturainquieta.com/es/arte/arquitectura/item/14741-los-10-edificios-mas-emblematicos-del-arquitecto-frank-gehry.html

3. https://elpais.com/cultura/2018/03/25/actualidad/1521969779_347169.html

4. Google Earth

5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

6. https://www.farodevigo.es/vida-y-estilo/gente/2018/08/17/musica-promover-cambio-social-15920865.html

7. https://www.metalocus.es/es/noticias/frank-gehry-presenta-el-diseno-del-nuevo-centro-yola-para-la-joven-orquesta-de-la

VISITAS MEMORABLES

Rafael Leoz de la Fuente (1921-1976)

Rafael Leoz, quien nació en Madrid y murió también allí a la edad de 55 años, es uno de los arquitectos españoles del siglo XX que alcanzó mayor relieve internacional y también uno de los menos reconocidos en su país de origen. A consecuencia del estallido y desarrollo de la Guerra Civil española, Leoz hubo de ingresar tardíamente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, por la que se licenció en 1955.

Quienes se han dedicado a elaborar la biografía de Leoz lo ubican entre el grupo de jóvenes arquitectos que inician su carrera en la segunda mitad de la década de los cincuenta, y que en medio de unas condiciones difíciles recuperaron el discurso moderno tras un oscuro y largo paréntesis.

También han reconocido en él su claro interés por buscar soluciones enmarcadas dentro de lo que se denomina como “arquitectura social” a la cual por lo general se le acompaña del apelativo “humanizante”.

Y, en efecto, prácticamente desde el momento en que obtiene el grado de arquitecto y hasta 1960, Leoz se incorpora a lo que Carlos Sambricio en “De la arquitectura del nuevo estado al origen de nuestra contemporaneidad: el debate sobre la vivienda en la década de los cincuenta” (publicado en la revista Ra, nº 4, 2000), ha calificado como “el momento en el que la discusión arquitectónica se planteó en la intención de dar solución a la grave necesidad de vivienda que caracterizaba aquella sociedad”.

1. Maqueta del núcleo del Poblado Dirigido de Orcasitas. Madrid. 1959

Entendido por Sambricio el de 1954 como un singular punto de inflexión en la valoración de la vivienda social en los años de la reconstrucción, que coincide con la asunción de Julián Laguna como responsable de la Comisión de Ordenación Urbana -COUM-, Leoz participa en uno de los equipos que desde el ejercicio libre de la profesión Laguna conforma para enfrentar de manera fresca el problema y que nada tienen que ver con los planteamientos oficialistas (burocráticos dirían otros) de los arquitectos de la Obra Sindical -OSH- (Ambrós, Alastrue, Alfonso Taboada, Joaquín Núñez Mera). El enfrentamiento entre esas dos visiones antagónicas plantea la necesidad de convocar desde el Instituto Nacional de la Vivienda el Concurso de Viviendas Experimentales de 1956, “abriéndose puertas a una nueva realidad”. Así, del equipo de arquitectos conformado por Leoz junto a Joaquín Ruiz Hervás, Antonio Vázquez de Castro e Íñiguez de Onzoño surgen los planes de erradicación del “chabolismo” en Madrid, dirigidos a conducir y ubicar a la nueva inmigración a través de los llamados “Poblados Dirigidos”, como los de Orcasitas (2044 viviendas) y Caño Roto (1210 viviendas).

Tras cinco años de experiencia profesional, Leoz la abandona para dedicarse a la reflexión teórica. Una de la primeras ocasiones en las que el fruto de su investigación es expuesto y debatido, es en la VI Bienal de São Paulo (1961), donde presenta el trabajo “División y Organización del Espacio Arquitectónico” por el que recibió el Premio Especial Honorífico, publicado dos años después y que será un paso previo para su trabajo sobre el innovador Módulo HELE.

2. Izquierda: Nota de prensa aparecida en el diario ABC de Madrid en la que se recogen los elogios dados por Le Corbusier a las teorías de Rafael Leoz. Derecha: Le Corbusier y Jean Prouvé quienes tras el éxito de Leoz en la VI Bienal de Sao Paulo invitan a Leoz a integrarse en 1963 al Cercle d’etudes Architecturales

La exitosa participación en la VI Bienal de São Paulo significó para Leoz el inicio de su proyección internacional, la cual obtuvo un sustancial impulso cuando en 1963 es invitado por Jean Prouvé y Le Corbusier a integrarse como miembro en el Cercle d’etudes Architecturales (al cual solamente otro español había y ha pertenecido: Eduardo Torroja), recibiendo cálidos elogios del maestro suizo. A Le Corbusier se le atribuyen expresiones como: “El módulo de Leoz es tan importante para la arquitectura de hoy como lo fueron mis ideas de los años 20 al 30… no he visto a nadie que formulara de una manera tan clara las leyes fundamentales de la arquitectura” (citados repetidamente en los enlaces web). ABC recoge una noticia de otra presencia de Leoz en el Cercle, el 6 de julio de 1965 titulada: “Las teorías del español Leoz de la Fuente, elogiadas por Le Corbusier” (entre los elogios está el llamarle «genio de la arquitectura»). Justamente en 1965, Leoz inicia su actividad docente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid de donde había egresado.

En adelante Leoz será reclamado como conferencista en diferentes centros universitarios y profesionales de Europa y América, comenzando un continuo periplo de viajes, en los que explicaba sus hallazgos sobre la organización del espacio arquitectónico y sus aplicaciones a la arquitectura social.

3. El Módulo Hele de Rafael Leoz y sus variaciones

Tal y como señala Fernando Agrasar en “Una obra olvidada de la modernidad arquitectónica española: la embajada de España en Brasilia”, ponencia presentada y publicada en el 9º Seminario Docomomo Brasil (junio 2011): “La investigación arquitectónica espacial de Leoz tiene una formulación central, denominada Módulo HELE, una forma geométrica que utilizada como elemento de composición permite soluciones de máxima compacidad y resuelve en su volumen sistemas funcionales complejos. En 1968 se publica su libro Redes y Ritmos Espaciales, escrito tres años antes, en el que expone una investigación sobre formas geométricas como base compositiva para adecuar los procesos de construcción a las exigencias de la industria y a las posibilidades tecnológicas de entonces. El Módulo HELE protagonizó dos películas documentales, concebidas y dirigidas por el arquitecto: una primera, con este mismo título, presentada en IX Congreso de la UIA en Praga en 1967; y la segunda, titulada ‘Arquitectura hacia el futuro’ , presentada en el X Congreso de la UIA en Buenos Aires en 1969. En este mismo año, Rafael Leoz constituyó la ‘Fundación Leoz para la Investigación y la Promoción para la arquitectura social’, institución desde la que dirigió su trabajo investigador y proyectual”.

4. Portada del libro Rafael Leoz. Redes y ritmos espaciales (1969)

Con Redes y ritmos espaciales (publicado por Editorial Blume finalmente en 1969, prologado por Jean Prouvé), Leoz culmina una primera y muy importante etapa en su ruta como investigador. Sería a la postre su única monografía y puerta de entrada a otra fase dedicada a indagar en torno a los hiperpoliedros que no llegó a concluir debido a su prematura muerte, pero que si logró experimentar en la construcción de la Embajada de España en Brasilia (1973-1975). No obstante, de lo recogido en el artículo dedicado a Leoz por el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia de España (http://dbe.rah.es/biografias/11997/rafael-leoz-de-la-fuente), vale la pena apuntar que “Las expectativas creadas por este camino de exploración tuvieron una especial acogida en todo el mundo latinoamericano, por lo que suponían de esperanzador en un contexto de desarrollo urbano desproporcionado y mísero. Las numerosas conferencias pronunciadas en todo el continente culminaron en 1968, cuando un importante número de organizaciones profesionales del mundo de la arquitectura, encabezadas por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos de Latinoamérica, propuso a Rafael Leoz al Premio Nobel de la Paz. El año siguiente, en el transcurso del X Congreso de la UIA celebrado en Buenos Aires, recibió el Premio del Jurado a la película ‘Arquitectura hacia el futuro’ «.

Del ambicioso proyecto que englobaba la “Fundación Leoz para la Investigación y la Promoción para la arquitectura social”, cuya creación fue apoyada en su momento por la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, el Politécnico de Zurich, la Universidad de Harvard, el Círculo de Estudios Arquitectónicos de París y otras personalidades de diversos países entre las que se encontraba el propio Carlos Raúl Villanueva, habría que agregar también que contó con el “apoyo institucional por expresa indicación del general Franco, en un intento de evitar una fuga de cerebros al extranjero, junto al apoyo de la banca privada, así como el de un importante número de industrias de la construcción, y la empresa tecnológica IBM (quien ofreció algunos de los primeros equipos informáticos que llegaron a España para apoyar técnicamente las investigaciones de la Fundación Leoz)”. Tras el fallecimiento de Leoz en 1976 la Fundación continuó investigando y creando propuestas pero, a pesar de contar con el valioso voluntarismo de sus integrantes, con el transcurrir de los años llegó un momento de declive en el que las teorías planteadas por el fundador cayeron poco a poco en el olvido.  El Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia completará: “A pesar del homenaje dedicado por la Bienal de São Paulo a su obra en 1975, y la exposición homenaje realizada en Madrid en 1978, inaugurada por el rey de España Juan Carlos I, las teorías e investigaciones de Leoz no obtuvieron continuidad, y en un contexto industrial y cultural cambiante, fueron quedando a un lado del desarrollo de la realidad arquitectónica. Paradójicamente, en la década de 1980, la Fundación Leoz tuvo un notable éxito en Latinoamérica, especialmente entre 1987 y 1990, con la celebración de los Encuentros Internacionales de Investigación en Arquitectura Social, cuya primera edición se celebró en el Instituto de Investigaciones Urbanísticas y Arquitectónicas Rafael Leoz de la Universidad Experimental de Táchira de Venezuela”.

5. Artículo «Reflexiones de un arquitecto» por Rafael Leoz de la Fuente publicado en la revista Punto nº 13, julio 1963
6. Artículo «Rafael Leoz» por Antonio Granados Valdés publicado en la revista Punto nº 38, junio 1969
7. Izquierda: Declaraciones de Rafael Leoz aparecidas en el diario La Vanguardia el 13 de noviembe de 1969. Derecha: Página del Sumario y Créditos del nº 1 de la revista Arketipos, enero-febrero de 1984

Todo este extenso preámbulo nos permite, no sólo destacar la estatura e importancia de Rafael Leoz y su obra sino contextualizar los momentos en que entra en contacto con nuestro país, los cuales son recogidos fundamentalmente a través de la revista PUNTO.

Así, podemos afirmar con propiedad que Leoz nos visita dos veces, una en 1963 y otra en 1967 en momentos en que ya se había producido su despegue a nivel internacional. La primera de ellas (1963) se da cuando va rumbo a su exitosa participación en la VI Bienal de São Paulo y posterior integración al Cercle d’etudes Architecturales, y está a punto de ser publicado su trabajo “División y organización del espacio arquitectónico”. La segunda (1967) se produce a las puertas del lanzamiento de Redes y ritmos espaciales y en medio de la presentación del documental que bajo ese mismo título obtuvo gran reconocimiento en el IX Congreso de la UIA en Praga.

En su primera visita de 1963, además de dar una conferencia en el auditorio de la FAU, también dejó para el nº 13 de PUNTO (julio 1963) un artículo de 5 páginas preparado especialmente para la revista titulado “Reflexiones de un arquitecto”, donde Leoz muestra con toda claridad el eje central que guía sus investigaciones, ilustra diversas aplicaciones de su Módulo HELE y a la vez advierte que se trata de “pensamientos subjetivos nacidos de mi íntima convicción mucho más que cosas objetivas llegadas a mí desde el mundo exterior y reflejadas por mí hacia ustedes”.

La segunda visita, que estuvo acompañada de una conferencia titulada “División y organización del Espacio Arquitectónico”, dictada del 23 de junio de 1967 en el Auditorio de la FAU UCV, es reseñada en una nota aparecida en PUNTO nº 32 (julio-agosto 1967). Allí se precisa que: “… después de una breve charla sobre los estudios que viene realizando…, proyectó una interesante película sobre los diferentes aspectos de su Módulo y la posibilidad de sus múltiples variantes en la construcción de edificaciones. Este módulo, del cual hizo grandes elogios el gran maestro Le Corbusier, ha despertado muchísimo interés en nuestros medios.”

Más adelante, Antonio Granados Valdés (Director de Extensión Cultural de la FAU y de PUNTO), tras la visita que le hiciera a Leoz en Madrid en 1968 (de regreso de París donde fue recibido con efusividad por Jean Prouvé), para cuando ya el español se encontraba enfermo, publica en PUNTO nº 38 (junio 1969) una interesante entrevista que habría que sumar a la aparecida en La Vanguardia Española (diario madrileño) del 13 de noviembre de aquel mismo año 69, en la que vuelve a hacer una serie de aportes y aclaratorias en torno a su filosofía, líneas de investigación y la próxima aparición de Redes y ritmos espaciales. Al igual que el artículo publicado en el nº 13, esta entrevista de Granados no tiene desperdicio por la vigencia que aún tienen los planteamientos centrales por los que discurre el trabajo de Leoz.

En PUNTO 40-41 (enero-marzo 1970) se reseña el nuevo premio obtenido por Leoz en el Congreso Mundial de la U.I.A, celebrado en Buenos Aires en el mes de octubre de 1969, por la película “Arquitectura hacia el futuro”, ya mencionado anteriormente. En la nota Granados no pierde la oportunidad de resumir, una vez más los aspectos más resaltantes de su trayectoria explicando con detalle la postulación de que fue objeto en 1968 para el Premio Nobel de la Paz por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos “que agrupa a arquitectos de Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, Panamá, Argentina y Chile, apoyados por organismos profesionales de Francia, Italia, Suiza, Bélgica y Checoslovaquia, por estimar que ‘había logrado traducir en fórmulas concretas la gran inquietud del hombre moderno respecto al problema trascendental de la vivienda, sin cuya resolución no es imaginable una paz duradera entre los hombres’ ”.

La salida a la luz de Redes y ritmos espaciales (ya anunciada en la entrevista publicada en PUNTO nº 38), es el centro de otra nota para PUNTO nº 42 (abril-junio 1970) en la que se resaltan fundamentalmente la dedicatoria “A todas las personas que no habitan una vivienda digna de un ser humano” y, del Prólogo elaborado por Jean Prouvé, la valoración que éste hace de la posibilidad de concretar los proyectos de Leoz los cuales, además, crean “…la armonía entre la producción científica y el marco de la vida…”

Ya fallecido, en PUNTO nº 61 (junio 1979), aparece como noticia la visita que hiciera al país, y en particular a FAU UCV el 19 de enero, su viuda Carmina Ayuso de Leoz (Presidenta de la Fundación Rafael Leoz), en compañía del arquitecto Enrique Fernán Bravo, Director Técnico de la misma institución. “Ambos visitantes presentaron en esta ocasión un filme y dictaron una conferencia sobre la obra del arquitecto español… fallecido el 28 de julio de 1976”.

Para cerrar este recorrido que reseña la presencia de Leoz en nuestro país sólo faltaría agregar que en el nº 1 (enero-febrero de 1984) de la revista Arketipos (publicación periódica que tenía entre sus auspiciadores a la Sociedad Bolivariana de Arquitectos), se dedica un importante espacio a valorar su legado y a darle cabida a parte de la investigación titulada  “Diseño de una arquitectura molecular industrializable” que venía desarrollando la Fundación. También como una muy importante noticia se señala la ya mencionada “fundación del Instituto de Investigaciones Urbanísticas y Arquitectónicas Rafael Leoz en la Universidad Nacional Experimental del Táchira”.

8. Rafael Leoz. Embajada de España en Brasilia (1973-1975). Arriba: Maqueta. Centro: Vista aérea. Abajo: Planta
9. Rafael Leoz. 218 viviendas experimentales en el Barrio de Las Fronteras de Torrejón de Ardoz (iniciadas en 1975). Arriba: maqueta. Abajo: vista exterior de un espacio común

El poco reconocimiento que se le ha dado en España a este brillante arquitecto seguramente ha estado signado por el momento en el que le tocó desarrollar su carrera y por el hecho de que sus intereses teóricos y vivenciales, ligados a resolver problemas sociales, hayan atraído el interés del régimen franquista con el que trabajó realizando sus dos únicas obras construidas: la Embajada de España en Brasilia (1973-1975) y 218 viviendas experimentales en el Barrio de Las Fronteras de Torrejón de Ardoz (iniciadas en 1975), finalizadas estas últimas después de su fallecimiento. A ellas se sumaría el Poblado Dirigido de Orcasitas (1959).

Haciendo honor al dicho de que “nadie es profeta en su tierra”, tal y como lo demuestran los ensayos de Jesús López Díaz, “La influencia del arquitecto español Rafael Leoz (1921-1976) en la arquitectura social latinoamericana” [en M. Cabañas Bravo (coord.), El Arte español fuera de España, Madrid, Instituto de Historia, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2003 y “El Módulo ELE de Rafael Leoz, una historia de contradicciones. Del éxito internacional a la difícil relación con la arquitectura española” (aparecido en el nº 14 de la revista Ra, 2012)] , lo cierto es que las teorías de Rafael Leoz no crearon un especial entusiasmo entre sus coterráneos compañeros de profesión.

Fernando Agrasar añade al respecto: “Las razones del inexplicable manto de silencio sobre Rafael Leoz, que sólo por las realizaciones de la Embajada en Brasilia y las viviendas en Torrejón de Ardoz merecería un lugar destacado en la Historia de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX, son complejas. Su fallecimiento, en el apogeo de su trayectoria creativa y teórica, coincide con la muerte del dictador y el inicio del proceso de cambio y transformación española, conocido como ‘la transición’. El evidente apoyo del régimen a Leoz quedó vinculado al recuerdo de su figura, cuya personalidad no tuvo la ocasión de enfrentarse y reaccionar a la nueva situación y a la explosión de libertad y progreso que impulsaron a la sociedad española en esos años. Por otra parte, toda la investigación arquitectónica de Leoz está vinculada al ideario moderno, sin que nunca haya hecho explícita su proximidad a búsquedas foráneas que cuestionaban la ortodoxia moderna. La embajada en Brasilia y las viviendas en Torrejón muestran un estrecho parentesco compositivo y conceptual con obras tan significativas y reconocidas como el orfanato de Aldo Van Eyck en Ámsterdam (1957-1962), la Baumhaus de Piet Blom en Helmond (1972), el edificio de oficinas Centraal Beheer en Apeldoorn de Herman Hertzberger (1968-72), o el proyecto del Hospital de Venecia del propio Le Corbusier (1963-65). En vez de esta filiación, Leoz prefirió señalar la semejanza formal de los hiperprismas brasilianos con los volúmenes de la Puerta de Serranos, parte la la muralla medieval que rodeaba la ciudad de Valencia. Desaparecidos los responsables políticos e institucionales que se valieron de Leoz como exponente de la capacidad creativa española y de su utilización como imagen de desarrollo y modernidad, desaparecida la fundación creada por él, relegadas las publicaciones a los anaqueles menos visitados de las bibliotecas especializadas, y con su mejor obra oculta entre la espesura del sector de embajadas de la lejana Brasilia, Leoz y su legado cayeron en un profundo olvido, del que es absolutamente necesario rescatarlo para completar nuestra comprensión de la última modernidad arquitectónica española.”

Intentos como la publicación Experiencias con las “redes y ritmos espaciales” de Rafael Leoz de Fernán Bravo y Ricardo Novaro (editorial Letras de Autor, 2016) apuntan, aunque sea tímidamente, al rescate solicitado por Agrasar el cual, desde nuestra lejanía, también compartimos.

Nota

Nos hemos tomado la libertad de darle a esta nota una extensión mayor de la usual, apelando a la hecho de que nuestro lectores seguramente en su abrumadora mayoría estarán cumpliendo la cuarentena impuesta por el Covid-19 y tendrán algo más de tiempo para dedicarle a la lectura de este contacto semanal. Tampoco negaremos que la cantidad de información obtenida y los temas que han girado en torno a ella nos han entusiasmado particularmente a compartirlos.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. file:///Users/aziercalvo/Downloads/25956-Texto%20del%20art%C3%ADculo-77078-1-10-20180509.pdf

2. Izquierda: https://www.abc.es/archivo/periodicos/abc-madrid-19650706.html.

3. https://core.ac.uk/download/pdf/83579496.pdf

4. https://www.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-arquitectura/redes-ritmos-espaciales-rafael-leoz-editorial-blume-arquitectura~x32790902

5. Revista Punto nº 13, julio 1963

6. Revista Punto nº 38, junio 1969

7 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. Arriba: file:///Users/aziercalvo/Downloads/12650-61167-1-PB.pdf. Abajo: https://www.metalocus.es/es/noticias/218-viviendas-experimentales-de-rafael-leoz-de-la-fuente-miradas-academicas-de-una-modernidad-ignorada

VISITAS MEMORABLES

Richard Buckminster Fuller (1895-1983)

Tenemos certeza de que Richard Buckminster “Bucky” Fuller, a quien se cataloga, sin contar con ningún título universitario, como ingeniero, matemático, inventor, proyectista, mecánico, educador, filósofo y prolífico escritor, para el momento descollante figura internacional del diseño, visitó Venezuela en noviembre de 1963. En esa oportunidad, según apunta Jorge Villota en su Tesis Doctoral titulada The hyper americans! Modern Architecture in Venezuela during the 1950s (Universidad de Texas en Austin, 2014), dos años después de que El Helicoide de la Roca Tarpeya (Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger) se convirtiera en la principal atracción de la exposición Roads montada en el MoMa en 1961, Fuller visita Caracas invitado por la Universidad Central de Venezuela bajo el auspicio de la Embajada de los Estados Unidos para dar tres conferencias y para presentar el proyecto del domo geodésico que justamente coronaría El Helicoide. Como importante apoyo se acompaña la veracidad del dato con la foto publicada en The Daily Journal donde Fuller aparece acompañado de los proyectistas del icónico edificio y funcionarios de la embajada norteamericana revisando en el propio sitio el modelo del domo elaborado. En otra fuente muy fiable como la página Crono Arquitectura Venezuela de Henrique Vera, corroborando el acercamiento de Fuller al país en esas fechas, se indica que el 24 de noviembre de 1963 visita Maracaibo “para dictar una charla sobre sus cúpulas geodésicas en la recién creada Facultad de Arquitectura de La Universidad del Zulia LUZ”.

1. Fuller en Caracas visitando la oficina de Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger para quienes proyectó el domo geodésico que remata el último piso del Helicoide de la Roca Tarpeya (1963)

Sin embargo, la confusión cunde cuando en la página 41 del número 20 de la revista PUNTO (octubre-noviembre de 1964) se recoge como una de las noticias más importantes lo siguiente: “El día 22 de noviembre llegará a Venezuela el mundialmente famoso ingeniero norteamericano Richard Buckminster Fuller, quien dictará conferencias en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, los días lunes 23, martes 24 y miércoles 25, a las 7 pm. (…) Estas conferencias han sido patrocinadas por el Departamento de Extensión Cultural y el Centro de Estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, bajo los auspicios de la Embajada Americana. (…) En la Zona Rental de la Universidad Central de Venezuela, será instalada una gran Cúpula Geodésica y tres Domos, con estructuras diseñadas por Fuller”.

Además, para acrecentar la incertidumbre, en el número siguiente en que aparece la noticia (el 21, enero-febrero de 1965) PUNTO publica el texto “La perspectiva para la humanidad” (págs. 22-31), acompañado de una nota donde se indica que se trata de la primera entrega de una serie de artículos de Fuller “que aparece en la revista Saturday Review, bajo el título de ‘Notas Sobre el futuro’. El señor Fuller ha adaptado este trabajo al último capítulo de su próxima obra intitulada ‘Ciencia del Diseño’, la cual incluye las conferencias y charlas que ha dictado en su condición de profesor de Poesía de la Cátedra Charles Eliot Norton 1961-62, de la Universidad de Harvard”, material que seguramente utilizó para sus charlas caraqueñas. Añadiríamos para completar el panorama que de 1964 es otro artículo aparecido en PUNTO nº 17 firmado por Luis Mariaca Ruiz titulado «El tetraedro y la cúpula en la construcción de edificios», dedicado por entero a Fuller, que parecía estar calentando el ambiente a su supuesta llegada ese año.

¿Vino entonces una o dos veces Fuller a Venezuela con diferencia exacta de doce meses? ¿La noticia aparecida en PUNTO habrá quedado rezagada y por error o descuido se publicó un año después? ¿Fuller suspendió su viaje previsto para noviembre de 1964? Si en efecto vino ¿por qué no hemos encontrado mayor cobertura de esa visita más aún cuando se anunciaba que «en la Zona Rental de la Universidad Central de Venezuela, será instalada una gran Cúpula Geodésica y tres Domos, con estructuras diseñadas por Fuller”? Aunque hemos corroborado que efectivamente los días 23, 24 y 25 de noviembre de 1964 cayeron lunes, martes y miércoles, respectivamente, quedamos en deuda con la respuesta definitiva esperando que alguno de nuestros lectores con buena memoria y algún respaldo bibliográfico o documental adicional nos lo pueda terminar de aclarar. 

El hecho es que, sin duda, tanto en el frente académico como en el promocional, el paso de Fuller por nuestro país dejó una importante huella. No sólo porque se trataba de una gran figura que se había forjado una estela importante ya a partir de la década de los años 1950, sino sobre todo por lo seductor y contundente de los argumentos que manejaba detrás de sus propuestas visionarias que iban más allá de su principal invento: la cúpula geodésica, desarrollada a partir de la creación de su propio sistema geométrico, la Geometría Energética y Sinérgica descubierta en 1917. Así, Fuller desde muy temprano empieza a mirar hacia un territorio muy diferente al que apuntaba la arquitectura del momento y a través del contacto con grupos de técnicos de la industria, pone su atención en obtener el máximo de rendimiento de la mínima energía recibida, señalando lo inadecuado de los sistemas utilizados en la industria de la construcción y la desatención de los profesionales por el problema  de las grandes masas de población que en el mundo carecen de vivienda.

2. Richard Buckminster Fuller. Izquierda arriba: La Casa Wichita, construida en base al prototipo Dymaxion (1944). Arriba derecha: Casa Dymaxion (prototipo, 1927). Abajo izquierda: Domo geodésico en Woods Hole, Massachusetts (1953). Abajo derecha: Baton Rouge Union Tank Car, Louisiana (1938)
3. Proyecto de Buckminster Fuller, presentado en el MoMA en 1960, para cubrir medio Manhattan con una cúpula que permitiría regular las condiciones climáticas y ahorrar gran cantidad de energía
4. Richard Buckminster Fuller. Pabellón de los Estados Unidos para la Expo Montreal 1967 (hoy conocido como la Biósfera)

De 1944 es su conocida Wichita House y de 1927 la casa Dymaxion vivienda unifamiliar, de planta hexagonal y habitaciones triangulares, que pendía de un mástil central por el que llegaban todas las instalaciones y servicios. Esta “otra” máquina para vivir, era completamente transportable y desmontable, con un peso y tamaño mínimos. Conocida más tarde como 4-D House o Dymaxion House, dejó entrever los propósitos de la arquitectura de Fuller: la máxima funcionalidad con el mínimo gasto energético y material; una arquitectura siempre subordinada a las últimas novedades técnicas y científicas.

En cuanto al desarrollo del domo geodésico como línea de trabajo que deriva en un sistema para cubrir grandes superficies, nos encontramos en su camino con que en 1953 Fuller construye un edificio redondo de fibra de vidrio y poliéster para la casa automovilística Ford; en 1954 realizó una cúpula de madera recubierta por una hoja transparente de plástico para un restaurante en Woods Hole; en 1958 logró cubrir 117 metros con una cúpula formada por planchas de acero hexagonales para la Union Tank Car Company, en Baton Rouge, Louisiana; y en 1959 se mostró una cúpula geodésica suya en la exposición norteamericana de Moscú, todo lo cual dio paso a su obra más conocida: la esfera del Pabellón de los Estados Unidos en la Exposición Universal de Montreal de 1967.

Como parte de la proliferación de soluciones que adoptaron por cientos el sistema geodésica como solución para cubrir grandes luces a lo largo de todo el mundo quedaron en Venezuela como vestigios el ya mencionado coronamiento de El Helicoide y, en lo que podríamos señalar como un tributo a Fuller resuelto con maestría y superando con talento los requerimiento solicitados para una gran sala, la cubierta de El Poliedro de Caracas de Jimmy Alcock.

5. Sección del Helicoide de la Roca Tarpeya con la primera proposición de cubierta para el remate del último piso
6. Dos imágenes de la maqueta del Helicoide de la Roca Tarpeya. A la lzquierda con la primera proposición de cubierta para el remate del último piso. A la derecha con el domo geodésico de Fuller.
7. Helicoide de la Roca Tarpeya. Domo geodésico. Richard Buckminster Fuller

Sobre la propuesta para El Helicoide, que como ya dijéramos estuvo estrechamente vinculada a la visita de Fuller a Caracas en 1963, tal vez cabe señalar que surge como opción luego que los proyectistas una vez decidido coronar el edificio con una cúpula descartan la primera opción que, a semejanza del objeto que remataba, estaba construida con base en una serie de arcos radiales “a lo Nervi” amarrados a través de una viga helicoidal que continuaba hasta su vértice. Hannia Gómez en Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975 dirá, basada en una apreciación de Villota, que “esta cúpula era coronada con una aguja, todo lo cual le confería al Helicoide un aire claramente wrightiano por su semejanza con ‘(…) dos proyectos no construidos por Frank Lloyd Wright: el Gordon Strong Automovile Objective y Planetarium de 1924 y el Pittsburg Point Civic Center de 1949’ ”. Lo complejo y costoso que significaba realizar esta cúpula derivó en que se considerara en 1959 la idea de resolver el problema mediante el uso de un domo geodésico Dymaxion. “En aquellos años de arquitecturas fantásticas y de ideas utópicas, el sueño Dymaxion de Fuller seducía desde 1951 a la mayoría de los arquitectos del mundo. Caracas no se quedó atrás. La condición de domo geodésico de ser fácilmente transportable y ensamblable en el sitio lo convertía en una leyenda futurista muy susceptible de construirse en la realidad”, apuntará Gómez.

Como parte de lo fantasioso e imaginativo que siempre acompañaba a la figura de Fuller, y como anécdota surgida de la presentación que hiciera en noviembre de 1963 del domo durante la conferencia de prensa convocada para tal fin, Dirk Bornhorst recuerda en su libro El Helicoide (2007) que Fuller en esa oportunidad «sugirió una especie  de cohete teleférico para atravesar el valle de Caracas provocando sonrisas en el público, a las cuales respondió diciendo: ‘Háganme caso, en mi país me pagan tres mil dólares por minuto por mis consejos’ «.

La cúpula finalmente se encargó a la firma Kaiser Aluminium Internacional y llegó al país en cajas. Bornhorst afirmará que se trataba de “una estructura novedosa en su momento porque, no obstante sus extraordinarias dimensiones de 52 metros de diámetro, su peso era sólo de 30 mil kilogramos, repartidos sobre 30 apoyos en la periferia, sin ninguna clase de columna interior”. Así, la primera cúpula exportada por Fuller “estuvo treinta años en un almacén (…) y tuvo que esperar el gobierno de Luis Herrera Campins (1978-1983) para ver la luz”, momento en que se ensambló y colocó en su lugar.

8. Jimmy Alcock y Buckminster Fuller (Synergetics, Inc.). Poliedro de Caracas, 1972.

Con relación al Poliedro de Caracas (1972), de acuerdo a lo que aparece en el catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992 (1992), rescatamos del texto elaborado por Hannia Gómez y Willian Niño Araque, lo siguiente:  «La iniciativa de usar una cubierta geodésica partió de la experiencia de Fuller en el Climatron de Saint Louis, Missouri (1960) y en la esfera de Montreal (1969). Se resuelve así una estructura de aluminio capaz de salvar una superficie de aproximadamente 20.000 m2. ‘Cuando el Poliedro se hizo era la estructura de aluminio con mayor luz en el mundo y también el mayor domo geodésico’ «, dirá complementariamente Alcock. Recordemos que El Poliedro tiene un diámetro de 145 metros. Fuller, quien aún vivía cuando El Poliedro se construyó, sin duda, y a pesar de no haberlo visitado, debe haberse sentido muy orgulloso del extraordinario logro estético y técnico alcanzado por el arquitecto venezolano.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-288162/clasicos-de-arquitectura-la-casa-dymaxion-buckminster-fuller?ad_medium=gallery, https://www.wbur.org/news/2019/03/07/buckminster-fuller-geodesic-dome-development-dispute-woods-hole y https://www.pinterest.com/pin/556053885212464723/

3. https://elpais.com/elpais/2020/09/15/icon_design/1600190823_707643.html

4. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/758384/clasicos-de-arquitectura-biosfera-de-montreal-buckminster-fuller

5 y 7 abajo. https://www.ccscity450.com/otras_obras/domo-geodesico-dymaxion/

7 arriba. https://docomomovenezuela.blogspot.com/2017/08/exposicion-exhibition_16.html

8. https://www.tripadvisor.com.mx/ShowUserReviews-g316066-d4359459-r493302784-Poliedro_de_Caracas-Caracas_Capital_Region.html y https://www.ccscity450.com/otras_obras/poliedro-de-caracas/