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ANTE DOS SIGNIFICATIVOS OLVIDOS, ALGO MÁS SOBRE EL 29 DE AGOSTO

1. Izquierda: Miguel Arroyo (1920-2004). Derecha: Joel Sanz (1947-2013)

El pasado domingo 29 de agosto en la nota “TAL DÍA COMO HOY…”, pasamos inexcusablemente por alto que en esa fecha también, muy relacionados con nuestra cultura, se produjeron el nacimiento en 1920 de Miguel Arroyo (f. 2004) y el fallecimiento en 2008 de Joel Sanz (n. 1947), dos personas que además de destacar en sus respectivos ámbitos profesionales dejaron una huella indeleble como docentes en las generaciones que formaron.

2. Miguel Arroyo y Harry Abend en en el Taller de Ensayos de Texturas (hoy Taller Galia) de la FAU UCV (circa 1958)

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Para subsanar (sólo en parte) la primera de esas importantes omisiones que se nos hizo patente al visitar la página de facebook de nuestro amigo Enrique Larrañaga, le hemos pedido autorización para transcribir el sentido texto que elaborara hace un año con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Arroyo.

El 29 de agosto de 1920, hace hoy cien años, nació en Caracas Miguel Arroyo, persona y personalidad fundamental en el desarrollo artístico venezolano durante el siglo XX y en su introducción a la modernidad.

Desarrolló su trabajo como ceramista, diseñador, museólogo, museógrafo, crítico y teórico y, en mi opinión, esa variedad de dedicaciones pueden resumirse en su permanente y persistente afán docente. Así tuve la suerte de conocerlo cuando no sabía quién era y mi padre me sugirió que le preguntara cuál era la diferencia entre grabados y aguafuertes (se lo había preguntado a él y tampoco sabía) en la inauguración de una exhibición de Goya en el Museo de Bellas Artes y aquel hombre, que hoy presumo muy ocupado con las obligaciones de una inauguración, le dedicó un tiempo que percibí muy largo y minucioso a un muchachito a quien paseó por buena parte de la muestra haciéndole ver las diferencias entre las técnicas a partir de su expresión en las obras y sus soportes.

Años más tarde disfruté su sabiduría (tan intensa que podía desplegarla sin alarde alguno sino con una humildad sobrecogedora) en la Universidad Simón Bolívar y en las varias veces en que me recibió en su casa para conversar sobre casi cualquier tema, consultar dudas, apoyar inquietudes y compartir su extensa biblioteca (de la que me regaló más de un libro que hoy atesoro con el doble interés de los títulos y de su origen).

Hasta en este país desmemoriado e ingrato con sus verdaderos héroes estoy seguro que la fecha generará distintos homenajes y recuerdos y en cada uno seguramente se destacará alguna o varias de las muchas facetas de su trabajo y su legado.

3. Miguel Arroyo compartiendo con sus estudiantes de la Universidad Simón Bolívar durante el receso entre alguna de sus clases de Plástica; posiblemente en 1978 o 1979.

En esta breve nota apenas quiero recordar, con profundo agradecimiento, la generosidad didáctica de ese hombre que compartía lo que sabía y lo que le preocupaba con verdadero interés y serena contundencia, Virtudes que quienes tuvimos la suerte de nutrirnos de ellas recordaremos siempre; cada siglo que pase, como lo hacemos con emoción en este primer siglo de presencia de un maestro integral que hoy se cumple.

Enrique Larrañaga

4. Gerd Leufert, Jesús Soto y Miguel Arroyo en el patio del Museo de Bellas Artes, 1967
5. Luis Alfredo López Méndez y Miguel Arroyo. Intervención de la parte inferior de la marquesina de entrada del Pabellón de Venezuela en la Feria Mundial de New York,1939, proyectado por Gordon Bunshaft para Skidmore & Owings.
6. Miguel Arroyo. Izquierda: Botella (cerámica, arcilla roja, torneado), 1959. Derecha: Arte, Educación y Museología: Estudios y Polémicas 1948-1988 (Caracas, Academia Nacional de la Historia), 1989
7. Miguel Arroyo. Sillas para el estar de la casa de Pampatar de Alfredo Boulton, 1954
8. Miguel Arroyo. Dos de los murales que sirven de división en el Taller de Ensayos de Texturas (hoy Taller Galia) en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV)

Síntesis biográfica

Miguel Gerónimo Arroyo Castillo nació en Caracas el 29 de agosto de 1920.

Fue ceramista, pintor, diseñador, museólogo, museógrafo, crítico y teórico del arte. Entre 1934 y 1937 asistió a la Academia de Bellas Artes, posteriormente llamada Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, donde inició su formación de la mano de Antonio Edmundo Monsanto. En 1937, a los 17 años de edad, fue asistente de Luis Alfredo López Méndez realizando con él en 1939 diferentes intervenciones artísticas en el interior del Pabellón de Venezuela en la Feria Mundial de New York, ciudad en la que vivirá durante dos años. En 1943 expuso en la sección de pintura del IV Salón Oficial Anual de Arte Venezolano (MBA) la obra Negros e India. Profesor de Dibujo e Historia del Arte en el Liceo de Aplicación de Caracas (1944-46), entre 1947 y 1948 realizó una especialización en Educación Artística en el Carnegie Institute of Technology de Pittsburgh. En 1950, se une al grupo Los Disidentes, liderados desde París por Alejandro Otero. Desde 1951 hasta 1953 trabajó en diseño de interiores y muebles. En 1953, es nombrado profesor del curso de cerámica y de esmalte sobre metal de la Escuela de Artes Plásticas, la Escuela que lo había formado. En 1956 diseñó dos murales tridimensionales y cuatro murales que sirven de división en el Taller de Ensayos de Texturas (hoy Taller Galia) en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV). En 1954 fue reconocido con el Premio Oficial de Artes Aplicadas del Salón Oficial Anual de Arte Venezolano (Museo de Bellas Artes) con un conjunto de piezas cerámicas. Entre 1957 y 1959 fue profesor Jefe del Taller de Plástica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV. Diseñó e instaló la colección egipcia del Museo de Bellas Artes, del cual fue director entre 1959 y 1976. Durante su gestión, organizó el museo en departamentos y curadurías, así como también el Servicio de Registro. Profesor invitado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar entre 1976 y 1981 y profesor en la Escuela de Artes de la Facultad de Humanidades de la UCV entre 1978 y 1985. Su libro Arte, Educación y Museología: Estudios y Polémicas 1948-1988 (Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1989), recopila sus ensayos críticos. En 1992 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Fallece en Caracas el 3 de noviembre de 2004.

9. Joel Sanz en su oficina atendiendo a un grupo de estudiantes de la USB, 2010.

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Para dejar al menos una pincelada sobre la figura de Joel Sanz apelamos primero a la nota, también muy emotiva, montada justo el pasado domingo 29 de agosto por Víctor Sánchez Taffur en su página de Instagram, y luego al texto “LO MEJOR DE NUESTRAS VIDAS (A causa de una ausencia)”, publicado por Oscar Tenreiro el 7 de septiembre de 2013 en el diario TalCual y que se encuentra desde esa misma fecha en su blog Entre lo cierto y lo verdadero.

Joel fue arquitecto y un profesor a tiempo completo, un monje del claustro académico. Gracias a su legado docente obtuvo los méritos suficientes para recibir el Premio Nacional de Arquitectura de Venezuela en el año 2000.

Fue uno de los fundadores de la Unidad Docente Nueve, y allí dio clases alrededor de cuatro décadas. Por cierto, la UD9 se prepara para cumplir sus 50 años en este 2022 y es importante recalcar que el maestro Sanz dirigió como coordinador casi la mitad del tiempo que tiene el grupo académico.

Conocí a Joel a los 15 años, luego entré a estudiar arquitectura, trabajé en su oficina, compartimos infinidad de actividades, clases, eventos, viajes y reuniones. Fuimos amigos.

10. Imágenes de la última visita de Joel Sanz al curso del profesor Víctor Sánchez Taffur en la Unidad Docente 9

Estas imágenes pertenecen a la última vez que visitó mi curso y los estudiantes tuvieron la oportunidad de escucharlo.

Hoy se cumplen 8 años del fallecimiento del maestro Joel Sanz, pasa el tiempo y seguimos escrutando todas las cartas que nos dejó sobre la mesa.

Víctor Sánchez Taffur

11. Charla del profesor Joel Sanz en el Museo Arqueológico de Quíbor durante la visita realizada por el curso del profesor Víctor Sánchez Taffur, 2005.

I

Ricardo Lagos, ex-Presidente de Chile declara en una entrevista para El País de Madrid: En Chile, la dictadura nos robó lo mejor de nuestras vidas. ¿No podemos decir los venezolanos, exactamente lo mismo? Lo creo, y vuelve en mí esa convicción con toda su fuerza con motivo de la reciente muerte, súbita, del colega Joel Sanz, nacido en Noviembre de 1947.

Si dejamos aparte todo aquello que nos hace singulares, Joel era uno más de los venezolanos que han visto con estoicismo mezclado con una muy explicable sensación de frustración el transcurrir de los últimos quince años, dominados por una especie de reinado de la mediocridad y el resentimiento. Tiempo en el cual el desdén hacia la idoneidad profesional en provecho de la sujeción política ha sido la norma, con algunos momentos, muy raros y ya lejanos en el tiempo, de efímera apertura.

Sabemos que esa sujeción impuesta desde el Poder ha sido un mal venezolano, pero en este tiempo de espejismos revolucionarios ha llegado a niveles como nunca en nuestra historia. Y si los espacios de trabajo públicos para los arquitectos han sido aquí tradicionalmente una reserva para allegados y amigos, siempre hubo alguna posibilidad de que se abrieran oportunidades, algo que hoy resulta prácticamente imposible a menos que se cultive y rinda culto a la hipocresía.

En un escenario así personas como Joel Sanz, veraces, de cordialidad sincera pero nunca complaciente, conscientes de que su valor personal y profesional era resultado de un proceso de maduración profundo y auténtico, en el que las apariencias poco contaban, tenía necesariamente que verse en situación difícil, colocado en cierto modo al margen, en una frontera problemática.

12. Joel Sanz. La Casa de mi Madre, Higuerote, 1987. Mención Especial en la Categoría Diseño Arquitectónico en la VII Bienal de Arquitectura de Quito de 1990

II

Todos en nuestro mundo profesional hemos estado asediados por este contexto hostil y desde todo punto de vista absurdo en un país donde todo está por hacerse. Y la muerte de Sanz, Premio Nacional de Arquitectura del año 2000, nos lo hace notar, de nuevo, de un modo estridente y doloroso.

Toda muerte, eso creo, es un mensaje, una llamada, una señal a menudo incomprensible. Y para mí la de Joel Sanz, aparte de esa dificultad para entenderla, me induce en cierto modo a gritarle en la cara a quienes teniendo en sus manos la posibilidad de que gentes como él dijesen una palabra fuerte a través del hacer, de su obra, se mantengan pasivos o incluso sigan practicando esa absurda doctrina de la exclusión, asunto central del proceder público dominante aquí. Porque Joel era un arquitecto que pudo construir muy poco hasta llegar últimamente a enfocarse sólo en la docencia, pese a su muy sólida formación: conocimiento constructivo que se expresaba por ejemplo en el dominio del detalle, hábil y atractivo manejo de los materiales, un sentido intuitivo de las formas de trabajo de la estructura, y una gran facilidad para la organización del edificio. Todo unido a un sólido compromiso estético que lo llevó a proponer imágenes de arquitectura que deben perdurar aunque sea en el mundo virtual, tarea que corresponde realizar ahora a sus legatarios, sus colegas cercanos del mundo universitario (la Unidad Nueve de la UCV), compromiso docente que cultivó con entrega y una rara vocación. Porque no puede dejarse de relacionar la personalidad de Sanz con esa labor de profesor que estimuló en muchos el amor a la arquitectura, a la vez que insistía en la necesidad de rigor, de estudio y de trabajo fuerte, virtudes que le fueron propias.

13. Joel Sanz. Propuesta ganadora del Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos”, 2000

III

Era Joel Sanz ese tipo de arquitecto nuestro que, sin estar demasiado consciente de ello, ejerce considerando suyas las mejores cosas de la tradición moderna: la forma es esencialmente resultado y mucho menos imposición previa, siendo la organización del edificio uno de sus orígenes; la propuesta estructural se asume como hilo conductor del proceso; el edificio resuelve problemas, responde a ellos, se vincula positivamente a un programa sin que este requisito se imponga; agudeza en la identificación de ciertas líneas maestras que orientan el diseño (la topografía, los accidentes naturales, las direcciones visuales en contextos urbanos); importancia de las proporciones: el hombre como referencia permanente. Agudeza ayudada por un talento innato, reconocible en su capacidad para el dibujo, expresiva, precisa, capaz de, incluso, llevarlo a la vez por direcciones opuestas, lo cual le provocaba no pocos conflictos. Y objetivos estéticos muy bien inscritos en nuestro momento histórico. Tal vez digo demasiadas cosas difíciles de expresar (recordemos que la arquitectura se muestra, no se explica) pero sé también que hay pocos arquitectos de ese tipo aquí y en cualquier parte, porque ha ido pesando demasiado la superposición de modas o tendencias orientadas por la pulsión artística.

No creo que haya entre los colegas de aquí, que ven en nuestra disciplina un sentido más profundo que el de simple medio de sustento, conscientes de su dimensión cultural, de las exigencias intelectuales en el sentido tan bien definido por Carlos Raúl Villanueva, que dude en decir que con la muerte de Joel Sanz pierde Venezuela uno de sus mejores arquitectos. Y lo más irónico, lo que precisamente nos lleva a increpar al puñado de colegas que conscientes o no de su complicidad son parte de una suerte de mafia sumisa que soporta directa e indirectamente la parodia política que rige a Venezuela, es que muere sin haber podido dejarnos lo que sus capacidades le hubieran permitido hacer. La cultura venezolana es la que pierde y eso cuenta, porque en ella se mostrarán las consecuencias de la desgraciada coyuntura política que hemos vivido, sea cual sea su nombre, durante quince años. Y ha hecho posible tantas cosas que nos han robado lo mejor de nuestras vidas.

Oscar Tenreiro

14. Carlos Gómez de Llarena y Joel Sanz (colaborador). Residencia Geriátrica en Caraballeda, 1971-1973
15. Joel Sanz. Museo Arqueológico de Quibor (hoy Museo Antropológico de Quibor Francisco Tamayo). Vista del edificio Residencia y del edificio de Investigación, 1996
16. Izquierda: Joel Sanz. Museo Arqueológico de Quibor (hoy Museo Antropológico de Quibor Francisco Tamayo). Sección frontal del edificio de Investigación, 1996. Derecha: Joel Sanz (coord.) Carceri d´ Invenzione, v 2.0, 2005.
17. Joel Sanz. Centro de tenis para los XV Juegos Deportivos Nacionales, San Carlos, Cojedes, 2003

Síntesis biográfica

Joel Sanz Pino nació en Caracas el 23 de noviembre de 1947.

Fue arquitecto, diseñador y docente. En 1964 se inscribe en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Mientras estudiaba realizó una pasantía con el arquitecto Jesús Tenreiro. Recibe su título de arquitecto el 12 de marzo de 1970 graduándose con honores. Fue ganador de un concurso como preparador de Geometría Descriptiva, y fue preparador de los profesores Ángel Martin, Omar Carnevalli y de Pablo Lasala quien fue su profesor y luego amigo. En el año 1971 comienza a trabajar con el arquitecto Carlos Gómez de Llarena y desarrollan una Residencia para ancianos en Caraballeda para la Fundación Planchart. En el año 1972 funda un taller de proyectos, junto a Pablo Lasala, Carlos Gómez de Llarena y Jacobo Koifman, que se denominó Unidad Docente 5, que pasó a ser Unidad Docente 7 y luego Unidad Docente 9, taller que actualmente continúa en la Facultad de Arquitectura, que cuenta con 40 años de actividad académica, del que Sanz fue coordinador desde el año 1985 hasta el año 2005. Ha sido profesor de Historia de la Arquitectura Moderna desde 1980 hasta 1984, profesor invitado al Taller de Diseño Inter-facultades de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile en Santiago de Chile en el año 1998, profesor de la Maestría de Diseño Urbano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en el año 2000 y en noviembre de 2007 fue Profesor Visitante de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue coordinador de la publicación Carceri d´ Invenzione, v 2.0, que incluyó los proyectos de titulación de sus alumnos en el primer período académico del año 2005. Como profesor de la asignatura Diseño sus alumnos han obtenido 21 premios Axis: 8 premios únicos y 13 menciones. En 1975, se une a Juan Carlos Parilli y Francisco Arocha como socio de la firma S+P+A, Arquitectos, C.A. Participó en gran cantidad de proyectos de diferentes escalas, y de concursos de arquitectura ganando cuatro premios y cuatro menciones honoríficas. El año 2000 obtiene el Premio Nacional de Arquitectura.

Fallece en Caracas el 29 de agosto de 2013.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 izquierda. http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/Arroyo,_Miguel

1 derecha. https://oscartenreiro.com/2013/09/14/no-perder-el-alma/

2. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2009/05/12/villanueva-en-barcelona-o-tenreiro-tal-cual-venezuela/

3. https://www.ceciliadetorres.com/exhibitions/enlarge/gerd_leufert_-_life_gestures_works_on_paper_1960-1995/1091

4. https://www.facebook.com/search/top?q=enrique%20larra%C3%B1aga

5, 6 y 16 derecha. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

7. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2010/11/15/miguel-arroyo-1920-2004-pionero-del-mobiliario-moderno-el-nacional-caracas/

8. https://www.flickr.com/photos/hzdedalus/14870403299 y-horizontes-del-taller/ y https://www.picuki.com/tag/TallerGalia

9. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2013/09/23/lo-mejor-de-nuestras-vidas-homenaje-a-joel-sanz-1947-2013-oscar-tenreiro/

10, 11, 15 y 16 izquierda. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2010/10/15/bitacora-de-tres-propuestas-para-quibor-museo-antropologico-de-quibor-francisco-tamayo-joel-sanz-venezuela/

12, 14 y 17. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

13. https://hanniagomez.blogspot.com/2009/01/joel-sanz-premio-nacional-de.html

TAL DÍA COMO HOY…

… se celebra el Día Mundial de la Población, nace el pintor venezolano Juan Lovera y en el país se dan dos curiosos acontecimientos.

Como un tema que tiene múltiple aristas y toca a casi todas las ramas del conocimiento, el de la Población, en la medida que se convirtió en asunto que había que atender, alertar sobre sus consecuencias y hacer seguimiento, fue motivo para que en junio de 1989 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) tomara la iniciativa y recomendara su instauración con la jerarquía de Día Mundial. Ello ocurrió teniendo como referencia que el 11 de julio de 1987 de manera simbólica el número de habitantes del mundo llegó a los 5.000 millones, cifra que desde entonces no ha dejado de multiplicarse. Según el PNUD “la intención de este día es centrar la atención en la urgencia y la importancia de las cuestiones de población, particularmente en el contexto de los programas y planes generales de desarrollo, y en la necesidad de encontrar soluciones a estos problemas”.

Para la Organización de las Naciones Unidas (a quien está adscrito el PNUD), a partir de entonces se ha convertido en prioritario poner a disposición del público en general información sobre una cuestión del más alto interés así cmo movilizar la voluntad política y los recursos para abordar un problema de alcance universal. Con la decisión se busca que las organizaciones y oficinas del sistema de las Naciones Unidas y, lo que es más importante, los gobiernos, la sociedad civil, el sector público y el privado, las escuelas, las universidades y, en general, los ciudadanos, hagan de este día un trampolín para actividades de sensibilización.

1. La población mundial alcanzó los 7 mil millones el 31 de octubre de 2011. En la foto, cerca de una entrada a la Sede de las Naciones Unidas, hay una pancarta de una campaña mundial del UNFPA para crear conciencia sobre las oportunidades y los desafíos que plantea este hito.

Tuvieron que pasar cientos de miles de años para que la población mundial creciera hasta alcanzar los 1.000 millones, y sólo en unos 200 años más se multiplicó por siete. La página https://www.un.org/es/global-issues/population indica que “en 1950, cinco años después de la fundación de las Naciones Unidas, se estimaba que la población mundial era de 2.600 millones de personas. Se alcanzaron los 5.000 millones en 1987 y, en 1999, los 6.000 millones. En octubre de 2011, se estimaba que la población mundial era de 7.000 millones de personas. (…) Se espera que la población mundial aumente en 2.000 millones de personas en los próximos 30 años, pasando de los 7.700 millones actuales a los 9.700 millones en 2050, pudiendo llegar a un pico de cerca de 11.000 millones para 2100”. Y añade: “Este crecimiento tan drástico se ha producido en gran medida por el aumento del número de personas que sobreviven hasta llegar a la edad reproductiva y ha venido acompañado de grandes cambios en las tasas de fecundidad, lo que ha aumentado los procesos de urbanización y los movimientos migratorios. Estas tendencias tendrán importantes repercusiones para las generaciones venideras”.

Como resumen se sabe que al día de hoy son China e India los países más poblados y que “a comienzos de la década de 1970, las mujeres tenían una media de 4,5 hijos cada una; en 2015, la fecundidad total mundial había caído hasta unos 2,5 hijos por mujer. Mientras tanto, la vida media de una persona ha aumentado de 64,6 años a comienzos de la década de 1990 hasta 72,6 años en 2019”. Para 2100 África será el continente con más rápido crecimiento y como contraparte seguirá disminuyendo la población de Europa. Se prevé también un incremento en los niveles de urbanización y una aceleración de la migración: “En 2007, por primera vez, vivieron más personas en zonas urbanas que en zonas rurales, y en 2050 alrededor del 66% de la población mundial vivirá en ciudades”.

Aunque el enfoque que el PNUD y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) le han querido dar a este día está dirigido, principalmente, a generar reflexiones y debates en torno a los desequilibrios poblacionales que se pueden generar por fenómenos como el aumento en la esperanza de vida, el envejecimiento de la población mundial, las enfermedades y la sobrepoblación de algunos territorios, los cuales a su vez afectan al desarrollo económico, al empleo, a la distribución de la renta, a la pobreza y a las protecciones sociales, el hecho es que tanto para la arquitectura como para el urbanismo y su enseñanza, a partir de lo señalado, se les presentan importantes retos. Los mismos se vinculan a los esfuerzos por garantizar el acceso universal a la atención médica, la educación, la vivienda, el saneamiento, el agua, los alimentos y la energía así como a la posibilidad de que la población pueda planear sus familias y por tanto puedan planear su vida.

Se ha escogido como tema para el Día Mundial de la Población 2021, “Los derechos y las opciones son la respuesta: priorizar los derechos en materia de salud reproductiva de todas las personas”.

2. Juan Lovera. «El tumulto del 19 de abril de 1810«, 1835

Como ya adelantamos, hoy 11 de julio pero de 1776 nació en Santiago de León de Caracas el pintor Juan Lovera Arrechederra. Tal y como reza en su biografía publicada en Wikipedia Juan fue “hijo del cerero Atanasio Lovera y de Juana Rosalba Arrechederra, ambos pardos libres. Realizó sus primeros estudios en el Convento de San Jacinto de los frailes dominicos. Asistió al taller del pintor y dorador Antonio José Landaeta, en calidad de aprendiz, en donde tuvo como condiscípulo al artista José Hilarión Ibarra. Según el historiador Manuel Landaeta Rosales, tras la muerte de su maestro, Lovera instala su propio taller en donde habría pintado un retrato del sabio alemán Alejandro de Humboldt durante su visita a Caracas en 1799”.

Lovera militó por la causa independentista de los territorios americanos, lo que le valió ser perseguido tras el triunfo del realista Domingo de Monteverde (1812). Cuando el ejército de José Tomás Boves invadió Caracas (1814), migró a Cumaná, donde impartió clases de pintura. Carlos Duarte, sin embargo, afirma que su migración fue a las Antillas de donde regresó en 1820.

Trabajó en la decoración del Cabildo Municipal de Caracas (1821-1823). Fue nombrado en septiembre de 1821 Corregidor de Caracas y un año más tarde se desempeñó como Alcalde ordinario del Cabildo caraqueño.

3. Juan Lovera. «El 5 de julio de 1811«, 1838.

A partir de 1824, realizó retratos de ciudadanos notables como José Antonio Páez, Cristóbal Mendoza (1823), Simón Bolívar (1827) y José María Vargas por lo que se le conoció como “el pintor de los próceres”; además, en 1828 fundó el primer taller litográfico del país. En 1835 pintó El tumulto del 19 de abril de 1810 que obsequia a la Diputación Provincial de Caracas, junto a una carta que explica su intención de preservar la memoria de tan importante suceso histórico. En 1838 pinta su obra El 5 de julio de 1811, que esta vez obsequia al Congreso Nacional. En la parte inferior de este último cuadro dibuja a cada personaje firmante, acompañado de una guía numérica con los nombres respectivos. Ambos cuadros se exhiben en la Capilla Santa Rosa de Lima, Caracas.

Los últimos años de su vida se dedica a enseñar, mostrando gran interés en sus discípulos Pedro Lovera (de quien Manuel Landaeta Rosales afirma era su hijo) y Celestino Martínez. Fue profesor de la Academia de Dibujo que funcionaba en Caracas. También se menciona a Lovera como uno de los promotores de la fundación de la Compañía de Artistas de Caracas en el año de 1841.

Lovera fue objeto de la que se considera la primera crítica de arte en Venezuela, un artículo de 1811 publicado en El Mercurio Venezolano de Caracas donde Francisco Isnardi “refiere que Lovera estaba pintando una copia de Los cuatro elementos del pintor francés Charles Lebrun y merecía la protección del nuevo gobierno republicano”.

Los primeros datos biográficos sobre el artista los aporta en 1906 el historiador Manuel Landaeta Rosales. Por otro lado, en vista que Lovera no firmó la mayoría de sus obras, la construcción de una posible colección de sus cuadros ha sido algo complicada. “En 1939 se incluye su obra La Divina Pastora (1820) en la primera exposición sobre Pintura colonial venezolana organizada en el Museo de Bellas Artes de Caracas. (…) En 1951 el crítico de arte Enrique Planchart publica un artículo en la Revista Nacional de Cultura en el cual analiza por primera vez algunas obras de Juan Lovera. (…) En 1960 se realiza la primera exposición de 21 obras atribuidas a Juan Lovera bajo la curaduría del historiador del arte Alfredo Boulton en Museo de Bellas Artes de Caracas. (…) En 1978 se realiza la exposición Juan Lovera y su tiempo, con todas las obras atribuidas al artista, en la Galería de Arte Nacional, Caracas.

4. Cuatro retratos realizados por Juan Lovera. Simón Bolívar (1827), Francisco Antonio Paúl (c. 1820), Presbítero Dr. Domingo Sixto Freites (1831) y Lino Gallardo (c. 1830).

Para cerrar, en el artículo dedicado a Juan Lovera para el tomo 2 del Diccionario biográfico de las artes visuales en Venezuela (2005), Alejandro Salas, luego de un exhaustivo repaso por quienes han estudiado su obra, señala que “Francisco Da Antonio no duda en incluirlo dentro de lo que él ha llamado ‘arclásico’, es decir, el estilo de los pintores americanos de la época independentista: ‘para nosotros, más que pintor de género o iniciador de la pintura histórica en Venezuela, Lovera fue un pintor realista; independientemente del testimonio histórico que aportan sus obras, Lovera ni pintó cuadros ‘de historia’, ni escenas de ‘costumbres’: él transcribió en imágenes plásticas los acontecimientos de los cuales fue testigo presencial, y a los hombres que fueron sus contemporáneos”.

Juan Lovera, luego de ejercer el oficio de pintor por más de 50 años, falleció en Caracas el 20 de enero de 1841. En su testamento afirma estar soltero y sin hijos por lo que la hipótesis de que el pintor Pedro Lovera era más bien su sobrino cobra fuerza.

5. Izquierda: Primer Teatro Baralt de Maracaibo (1877-1883). Derecha: Fotografía de la esquina de Las Gradillas, Caracas

Los dos curiosos acontecimientos que anunciáramos acaecidos tal día como hoy 11 de julio fueron, por un lado, la Primera Proyección de vistas animadas que se conoció en nuestro país realizada en 1896 en el Teatro Baralt de Maracaibo y, por el otro, el primer accidente automovilístico sucedido en Caracas cuando en 1913 colisionaron dos automóviles en la esquina de “Las Gradillas”.

6. Vitascopio, modelo que forma parte de la evolución del Cinematógrafo, con el cual se lleva a cabo el estreno en Maracaibo.
7. Izquierda: Derecha: Cuadro de «Un célebre especialista sacando muelas en el gran Hotel Europa», estrenado el 28 de enero de 1897.

Con respecto al primero de ellos vale la pena recordar que la ilustrada y a la vez romántica Maracaibo de finales del siglo XIX pudo disfrutar de aquella primera proyección gracias a que el empresario Luis Manuel Méndez había adquirido en Nueva York y traído a la ciudad el Vitascopio del inventor estadounidense Thomas Alba Edison, siendo el joven fotógrafo, fotograbador y pintor retratista zuliano Manuel Trujillo Durán (1871-1933) el operario que contratara Méndez para manejar aquella primera máquina cinematográfica que llegara territorio nacional, y quien luego se encargaría de difundir el novedoso dispositivo mediante varias giras itinerantes.

Tal y como recoge Ricardo Tirado en Memorias y Notas del Cine Venezolano 1897-1959 (1988), entre las películas proyectadas aquel 11 de julio de 1996 se encontraban «The Monroe Doctrine» y «Anabella Serpentine Dance», que causó grata impresión entre los asistentes por la voluptuosa soltura de la bailarina Anabelle Whitford.

8. Teatro Barat, Maracaibo. Grabado de comienzos del siglo XX (izquierda) y postal de los años 50 cuando ya había sido remodelado (derecha).

Vale la pena recordar también que aquel Teatro Baralt inaugurado en 1883 contaba con un pórtico conformado por cuatro columnas toscanas y una terraza protegida con barandas de hierro, y que fue demolido en 1928 para colocar en su lugar al que hoy conocemos donde intervino como arquitecto Leon Achiel Jerome Höet.

Al año siguiente, el 28 de enero de 1897, apenas seis meses después del histórico día, el viejo Teatro Baralt también tuvo el honor de albergar la primera función cinematográfica corrida de la que exista memoria convirtiéndose en “cuna del cine venezolano”. Fue ofrecida a las 7:00 en punto de la noche donde había subido a escena la ópera «La Favorita» y, para concluir el programa, se exhibieron (en este caso utilizando el Cinematógrafo de los hermanos Lumière) junto a dos documentales de dichos hermanos (“Los Campos Elíseos” y “La llegada de un tren”), unos cuantos metros de celuloide impreso, totalmente realizado en el país (en Maracaibo más específicamente): “Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa” y “Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo”. La dirección de los filmes venezolanos se atribuye al ya mencionado a Manuel Trujillo Durán, aunque no hay documentación histórica muy precisa. Ya para entonces Trujillo Durán ejercía la representación de firmas fotográficas extranjeras y de la revista especializada Luz y Sombra, que se editaba en New York.

9. Esquina de Las Gradillas años 1940 y noticia publicada el 12 de julio de 1913 en la primera página del diario El Universal.

El hecho inédito acaecido el 11 de julio de 1913 en la esquina que desde muy temprano en la colonia había sido bautizada como “Las Gradillas” (ya que permitían bajar a la Plaza de Armas o Plaza Mayor), cuando dos automóviles chocaron, fue publicado al día siguiente en el diario El Universal revelándose tras su lectura no sólo a un redactor que al detallar el hecho hacía uso de manera apropiada del lenguaje sino también el impacto que el mismo causó en la colectividad. El texto titulado “Primer choque en Caracas. ‘Un problema que necesita solución’ ”, se encabeza con la siguiente frase: “Nosotros lo habíamos predicho. Tarde o temprano iba a suceder lo inevitable. Ayer, por desgracia, los hechos nos dieron la razón”.

Con transcribir los tres primeros párrafos el lector podrá darse cuenta la desproporción que adquirió aquel evento: “A las once y media de la mañana, cuando el Dios Febo estaba en su esplendor, dos de esos vehículos de motor que llaman inapropiadamente automóviles, y que andan por esas calles a 15 y hasta a veinte kilómetros por hora, tuvieron un encontronazo nada menos que en el ombligo de la ciudad, en la propia esquina de Las Gradillas. (…) El vehículo manejado por el joven Gustavo Zingg ‘chocó’ (si se nos permite usar este galicismo), con el otro que conducía el ingeniero alemán que fue traído con este objeto por la Casa Blohm de esta ciudad. (…) Este espectáculo, casi terrorífico, no se había visto jamás en la Capital y puede afirmarse, sin cometer pecado, que todo Caracas desfiló por Las Gradillas a mirar el estado en que por justo y merecido castigo quedaron los dos coches. A tal punto llegó la marejada humana que el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Caudillo de Diciembre, siempre vigilante de la tranquilidad colectiva, tuvo que sacar la caballería y ocupar las cuatro bocacalles de la Plaza Bolívar”.

Ni se imaginaban los caraqueños de entonces cual sería el destino definitivo de una ciudad que fue presa de “flamígeros aparatos de hierro” que terminaros corriendo por sus  calles “como alma que lleva el diablo”. Y todo, como recoge la crónica citada, “porque a un millonario de la Gran Nación del Norte, quien según informa el cable francés se llama Enrique Ford, se le ha metido en la cabeza hacer dinero en esta forma”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado y 1. https://www.el-carabobeno.com/se-celebra-dia-mundial-la-poblacion/ y https://www.un.org/es/observances/world-population-day/background

2, 3 y 4. https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Lovera, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_-_Juan_Lovera,_1827.jpg y https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Cinco_de_julio_de_1811_por_Juan_Lovera.jpg

5. https://iamvenezuela.com/2016/08/teatro-baralt/ y https://caracascuentame.wordpress.com/2021/01/21/las-gradas-se-convirtieron-en-la-esquina-de-gradillas/

6. https://issuu.com/centronacionaldehistoria/docs/memorias_n___10/45

7. https://www.wikiwand.com/es/Muchachos_ba%C3%B1%C3%A1ndose_en_la_laguna_de_Maracaibo y https://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_Venezuela

8. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Teatro_Baralt._Grabado.jpg y https://iamvenezuela.com/2016/08/teatro-baralt/

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

TAL DÍA COMO HOY…

… 23 de mayo de 1993, tras el impacto causado dos días antes por la decisión de separar a Carlos Andrés Pérez del cargo de Presidente de la República, Oscar Tenreiro publica en El Diario de Caracas dos artículos: “Acercarse a Gómez en La Mulera” y “Cambios vendrán”.

1. Casa de la hacienda El Recreo, La Mulera, estado Táchira donde residiera desde su nacimiento en 1857 Juan Vicente Gómez siendo de su propiedad hasta su muerte en 1935.

Cuando dentro de nuestra pauta nos toca organizar la nota correspondiente a “Tal día como hoy…” lo hacemos sin planificar la fecha en que caerá. Eso le da a su elaboración un toque azaroso lleno de intriga que nos obliga a veces a sumar, otras a restar y algunas a seleccionar para luego relacionar.

Es así que al repasar lo ocurrido en la historia un 23 mayo ha sido poco lo que hemos podido encontrar vinculado a los temas que nos interesan y que además pudiese tener cierto atractivo para nuestros lectores.

2. El arquitecto Charles Barry (1795-1960) y la emblemática Torre del reloj (o Big Ben) del palacio de Westminster (1836-52), proyectada por él.

Dentro de lo escaso, quizás valga la pena resaltar el nacimiento el 23 de mayo de 1795 de Charles Barry, importante arquitecto inglés de comienzos de la época victoriana nacido en Londres, fallecido en 1860, quien dejó un significativo legado que denota su versatilidad, su calidad como diseñador y su capacidad de trabajo dentro del eclecticismo propio de su época.

3. Tres obras de Charles Barry. Arriba izquierda: Club Reforma, Londres (1837 – al lado del de viajeros). Arriba derecha: Bridgwater House, Londres (1846). Abajo: Remodelación de la casa Harewood, Yorkshire (1844)

Sus biógrafos resaltan cómo con lo heredado a raíz de la muerte de su padre Barry viajó entre 1817 y 1820 alrededor del Mediterráneo y Oriente Medio “estudiando edificios y realizando excelentes bocetos”, jugando un papel importante su contacto en Italia con la arquitectura del Renacimiento a la hora de convertirse en arquitecto. En 1823 ganó el concurso para St. Peter de Brighton y en 1824 recibe su primer encargo importante y proyecta en neoclásico griego el Real Instituto de Bellas Artes de Manchester al cual siguió el Ateneo (1836) que hoy forman parte de la Manchester Art Gallery. El quattrocentista Travellers’ Club de Londres (1829-31) supuso el comienzo del neorrenacimiento en Inglaterra. “Con el Reform Club de 1837 su renacimiento giró hacia el Cinquecento y con Bridgewater House (1847) hacia un libre, por no decir adulterado, Cinquecento. Este desarrollo desde lo contenido a lo espectacular y desde el bajo al alto relieve afecta en general a toda su obra: desde Highclere (1837), mucho más laborioso que su obra temprana, al Ayuntamiento de Halifax (1859-1862), asimétrico y con mezcla de motivos”.

4. Vista aérea del nuevo Palacio de Westminster proyectado por Charles Barry con la colaboración de Augustus Pugin y construido entre 1840 y 1852.

No obstante, la obra por la que Barry ha trascendido fue el diseño del nuevo Palacio de Westminster, ganado por concurso luego del incendio de las Cámaras del Parlamento inglés en 1834. El trabajo lo realizó junto a Augustus Pugin en estilo gótico iniciándose en 1840. La Cámara de los Lores fue finalizada en 1847 y la Cámara de los Comunes en 1852, resaltando del conjunto las torres Victoria y la del reloj mejor conocida como Big Ben, uno de los símbolos de la capital británica con una altura de 96,3 metros.

5. Obelisco de Buenos Aires ubicado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio.

Por otro lado se recoge que el 23 de mayo pero de 1936 se inaugura en Buenos Aires otro ícono: el Obelisco, proyectado por el arquitecto Alberto Prebisch, del cual se resalta que fue construido en apenas 31 días, mide 67,5 metros de altura, fue levantado en conmemoración del cuarto centenario de la fundación de la ciudad y que al ser inaugurado “fue objeto de agrias críticas por su estilo racionalista e incluso se intentó demolerlo en 1939”. Está emplazado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, en el barrio San Nicolás.

6. La orquídea y el turpial, flor y ave nacionales.

El repaso de lo que pudo acontecer en el país un día como hoy nos ha topado con que en 1951, luego de una exhaustiva investigación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, es decretada oficialmente la orquídea (Cattleya mossiae) como Flor Nacional y, casualmente, el mismo día en 1958, tras un concurso promovido también por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, el turpial es declarado Ave Nacional de Venezuela.

Ahora bien, lo que nos llevó a seleccionar el encabezamiento de esta nota busca una aproximación más directa con la historia reciente del país que intentaremos establecer a través de la página dominical que entre 1989 y 1993 publicaran en El Diario de Caracas Oscar Tenreiro y Farruco Sesto.

7. Primera página del diario El Nacional del 21 de mayo de 1993.

La entrega correspondiente al 23 de mayo del 93, escrita en su totalidad por Tenreiro, se encuentra salpicada indirectamente por la conmoción causada tres días antes (el 20) al conocerse la ponencia preparada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Gonzalo Rodríguez Corro, declarando con lugar la solicitud de antejuicio de mérito al entonces Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez (CAP). Al día siguiente, el 21 de mayo, el Congreso Nacional autorizó el juicio, separando a Pérez del cargo, convirtiéndose todo ello de inmediato en una de las hechos más relevantes en el devenir venezolano durante el siglo XX cuyas repercusiones llegan hasta nuestros días. Se ponía así punto final a carrera política de Pérez quien tuvo que enfrentar durante el que fue su segundo y accidentado gobierno: la revuelta conocida como “El Caracazo” (27 de febrero de 1989) y dos golpes de Estado (4 de febrero y 27 de noviembre de 1992).

8. Encabezado del artículo «Acercarse a Gómez en La Mulera» escrito por Oscar Tenreiro, publicado en El Diario de Caracas el 23 de mayo de 1993.

Tenreiro, tomando como excusa el viaje que en esas fechas hizo para participar en la presentación en San Cristóbal del Trabajo Final de Grado de María Inés Gómez, estudiante de arquitectura de la Universidad Nacional del Táchira (UNET) por él dirigido como tutor, que consistió en un estudio para la Rehabilitación y Puesta en Valor de las principales edificaciones que aún quedan en la que fue la Hacienda La Mulera (la Casa del Capataz, la Casa Familiar, el Garage de la Trasandina, la Escuela y la Capilla), va asomando en el artículo titulado“Acercarse a Gómez en La Mulera” datos que indirectamente buscan vincularlo al momento histórico que en aquellas fechas se vivía.

9. Mapa político del estado Táchira y detalle de las poblaciones próximas a la frontera colombiana.
10. Tres mandatarios venezolanos oriundos del estado Táchira: Cipriano Castro (nacido en Capacho), Juan Vicente Gómez (nacido en San Antonio) y Carlos Andrés Pérez (natural de Rubio)

Haciendo alusión al tema del poder y al peso que ha tenido en el país la presencia andina, Tenreiro fija “una suerte de Triángulo de las Bermudas de la política venezolana” cuyos vértices estarían ubicados en las poblaciones tachirenses de San Antonio (cuna de Juan Vicente Gómez), Capacho (lugar de nacimiento de Cipriano Castro) y Rubio (tierra natal de Carlos Andrés Pérez) para, desde allí afirmar, luego de sumar también a Michelena (donde nació Marcos Pérez Jiménez), que “a uno le llega a parecer que todo tachirense participa de una misteriosa capacidad para manejar de manera natural las múltiples modalidades del poder”.

Atento a lo que acontecía por aquellos días, más adelante Tenreiro afirmará, con relación a la capacidad andina para mandar y el trance por que le tocó pasar a CAP: “Esa característica es sin duda muy poco venezolana y hay quien diga que en esa diferencia está la clave del control que ejercieron hombres como Gómez, Castro y Pérez … sobre los resortes políticos de su tiempo, y seguramente explica la terca renuencia a aceptar su situación, que ha mostrado en estas últimas horas el de Rubio. Mostrando una manera de ver las cosas muy tachirense, una buena amiga de San Cristóbal me decía que por más que ella estuviera de acuerdo con la salida del poder de esa figura simbólica de la corrupción y la maniobra que es Pérez, a ella no dejaba de dolerle en nombre de la gochería. Es muy triste me decía, que el primero que recibe una sanción ejemplar sea uno de allá. A lo cual uno podría responderle que el monopolio tachirense del poder hace altamente probable que haya siempre un gocho en las incidencias palaciegas, en las buenas en las malas, y todavía hay muchas razones para esperar gochos de los buenos compensando los deslices del muchacho de Rubio”. Obviamente, sin haber sido sometido aún a un juicio donde se demostraran las acusaciones que sobre él se esgrimían, Tenreiro se hacía eco de la matriz de opinión que la opinión pública se había forjado en torno a CAP.

11. Casa de la Hacienda El Recreo en la Mulera, propiedad de Juan Vicente Gómez.

Aproximándose poco a poco a la Hacienda La Mulera donde Gómez nació, Tenreiro nos sorprende cuando, después de reconocer los graves deslices también cometidos por el Benemérito, hace la siguiente afirmación que encierra un profundo desencanto por el presente y una cierta objetividad para observar sin prejuicios el pasado: “Pero a la vista de lo que han sido estos años de democracia, si además hemos cumplido más de cincuenta y empezamos a entender mejor las enormes carencias de la sociedad en la que hemos nacido, se nos va perfilando la figura de Gómez de manera distinta, somos capaces de mitigar sus culpas y asombramos ante logros que destacan cada vez más. Por ejemplo el control que ejerció sobre nuestro inmenso territorio mediante su sabia delegación de poder en caudillos regionales que le fueron leales. Su manera acertadísima de alejarse del oportunismo caraqueño para no correr la misma suerte que su compadre y asilarse en una ciudad como Maracay donde habría de dedicarse, no a disfrutar de lujo y prerrogativas, sino como buen labriego a crear un entorno físico ennoblecedor que todavía hoy admiramos. Como a pesar de los modestos recursos que administró cruzó al país de carreteras. Como construyó excelentes ferrocarriles que aún prestaban servicios esenciales a mediados de los años cuarenta. Como creó en Maracay industrias pioneras. Como construyó soberbios edificios públicos y dejó iniciados otros, como el Hotel de Rancho Grande y el Teatro de Opera de Maracay, que revelan una aspiración civilizadora ambiciosa, tal vez compensatoria de su desconfianza de los ilustrados y en casi todas las ciudades venezolanas dejó sedes dignas para las instituciones públicas. Como extendió el telégrafo a los más apartados confines. Como pacificó un país destruido por pequeñas luchas de ambiciones personales. En resumen, que la figura de Gómez empieza a surgir de la oscuridad en la que como buenos hijos de nuestro tiempo la habíamos ubicado, para ir cobrando un perfil mucho más positivo. Medio siglo basta para un balance más compresivo y menos resentido”. Que cada quien saque sus propias conclusiones.

También aparecerá ese día en la misma página de El Diario de Caracas otro texto de Tenreiro titulado “Cambios vendrán”, escrito luego de regresar el mismo jueves 20 de mayo de tierras andinas, donde resume la charla que dictó en la UNET sobre las relaciones entre el Estado y la Arquitectura. Luego de manifestar que “es imperativo para un listado del subdesarrollo como el venezolano, incluir la Arquitectura dentro de sus programas de promoción de las actividades culturales”, que “la Ciudad es la manifestación ejemplar de la cultura de una sociedad” y que “la Ciudad es entre otras cosas y señaladamente, su Arquitectura”, apunta al importante rol que podría jugar el Ministro de la Cultura por encima del de Desarrollo Urbano. Dicho Ministro, si tuviese cultura arquitectónica, “tendría la obligación de ser en el gabinete el defensor más activo de los valores arquitectónicos permanentes de la ciudad… le corresponde ser como la buena conciencia en defensa de los contenidos culturales de la Arquitectura Urbana.”

Insistiendo en un tema que siempre le ha preocupado, el del clientelismo que se asocia al populismo como forma de poder, Tenreiro vuelve a recordar que “una de las maneras de promover la Arquitectura como manifestación de cultura (es) modificar los criterios para el otorgamiento de contratos de Arquitectura de las instituciones públicas. Para que las responsabilidades estén en las mejores manos”. El concurso bien entendido también se asoma como vía idónea para abonar esta aspiración.

Apostando indirectamente por el aprendizaje que el caso CAP podría traer, concluye: “… alimentamos la esperanza de que los cambios políticos que parecen venir hagan más claras las omisiones de nuestro sistema respecto a la ciudad. Se podrá ubicar entonces en la agenda política, de manera precisa, con todas las implicaciones del caso, el problema urbano; y cuando decimos de manera precisa estamos refiriéndonos a la necesidad de apoyar, estimular y promover una visión de la arquitectura de las instituciones, de la arquitectura destinada a formar ciudad, que privilegie su contenido cultural. Que el edificio institucional se conciba como generador de nuevos valores urbanos y se retome la tradición que fue iniciada en nuestro periodo moderno, por un dictador, Juan Vicente Gómez y continuada por sus sucesores inmediatos, sufriendo un violento quiebre a mediados del actual periodo democrático, al calor de los furores populistas”.

A casi treinta años de aquel evento y de haberse expuesto tales reflexiones, valdría la pena determinar si el cambio que sufrió la imagen del Benemérito a ojos de Tenreiro y de muchos historiadores no estará ocurriendo de manera similar hoy en día con la figura de CAP a la luz del presente que vivimos.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.laopinion.com.co/frontera/la-mulera-reencuentro-con-historia-de-tachira

2. https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Barry

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Charles_Barry

4. http://apuntes.santanderlasalle.es/arte/siglo_xix/arquitectura/barry_londres_parlamento.htm

5. https://uomsanmartin.org.ar/site/turismo/hotel-en-la-ciudad-de-buenos-aires/

6. http://www.televen.com/enterate/descubre-cinco-curiosidades-la-orquidea-flor-nacional-venezuela/ y https://www.ivenezuela.travel/el-turpial-es-el-ave-nacional-de-venezuela/

7 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. https://es.scribd.com/document/439230198/tachira

10. https://consejouniversitarioluz.wordpress.com/2016/08/01/cipriano-castro-vs-juan-vicente-gomez/ y https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Andr%C3%A9s_P%C3%A9rez

11. https://twitter.com/tachirense89/status/645063062400204800