SANAA. Sejima & Nishizawa. 1990-2017, se trata de un volumen de 352 páginas, encuadernado en tapa dura y en edición bilingüe español-inglés, que reúne la obra completa de Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa en las casi tres décadas de trayectoria de los tres estudios que dirigen en Tokio, y que ha dejado edificios tan significativos como la Escuela de Diseño Zollverein en Essen, el Rolex Center en Lausana, el Museo del Louvre en Lens o su última realización, un centro para la Fundación Grace Farms en Connecticut. Con artículos de Luis Fernández-Galiano y de los propios arquitectos, la monografía examina los principios y métodos que se esconden tras la aparente simplicidad del trabajo de los dos japoneses y desvela las claves de la radicalidad de su arquitectura, extremadamente liviana e inmaterial. De la promoción que desde la revista Arquitectura Viva se le hace al libro se puede extraer lo siguiente con relación a los textos que acompañan la publicación: Tres textos para tres estudios. La atención continua que desde sus tres estudios de Tokio desarrollan Kazuyo Sejima (Ibaraki, 1956) y Ryue Nishizawa (Tokio, 1966), no ha modificado significativamente su arquitectura que sigue fiel a la radicalidad de sus comienzos, alimentada por una incesante combustión creativa. Luis Fernández-Galiano nos traslada hasta el espacio de ensueño que evocan sus obras, en un recorrido en el que desgrana la esencia de un universo de transparencias y penumbras generado a partir de geometrías puras, sometidas a una progresiva disolución a través del adelgazamiento de los cerramientos y la degradación de la estructura en elementos imperceptibles. Y dos textos de los propios arquitectos, uno de Sejima sobre el uso de maquetas en el desarrollo de sus proyectos, y otro de Nishizawa sobre las influencias de la cultura asiática en sus diseños, ayudan a descifrar sus métodos y desvelan los principios que se esconden tras la aparente simplicidad de su trabajo.
1961•Llega a Venezuela la tercera edición en español de Espacio, Tiempo y Arquitectura, obra fundamental de Sigfried Giedion, publicada por la Editorial Científico Médica de Barcelona, España.
Este texto que apareció por primera vez EE.UU. en 1941, alcanzó en muy poco tiempo diez ediciones, mientras que las dos primeras ediciones españolas se agotaron rápidamente. Esta tercera edición en nuestro idioma, basada en la italiana, fue notablemente ampliada por el autor, con capítulos enteramente nuevos. La editorial afirma que «La razón de este éxito, en verdad único en libros de arquitectura, es la singular capacidad del autor para interpretar y exponer, de un modo claro y sencillo, los más complejos fenómenos de la evolución histórica de la arquitectura».
Giedion en su prólogo dice: «La historia no es una compilación de hechos, sino una visión interior de un proceso vivo que va transcurriendo».
Carlos Genatios, Marianela Lafuente, Alfredo Cilento y José Grases (compiladores)
Ediciones CITECI y Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat 2017
La Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat se complace en presentar el libro El terremoto de Caracas de 1967: 50 años después en el cual se compilan artículos, documentos históricos e información técnica que permiten comprender la magnitud y trascendencia de este evento geológico y evaluar nuestras perspectivas en materia de sismología de cara al futuro. Dedicado al recuerdo de las víctimas del terremoto y a sus familiares, el proyecto ha sido desarrollado por Carlos Genatios, Alfredo Cilento, José Grases y Marianela Lafuente quienes actuaron como compiladores y su publicación fue posible gracias al apoyo de Ediciones CITECI (Centro para la Innovación, el Desarrollo Tecnológico y del Conocimiento en Ingeniería). El libro se encuentra dividido en diez partes (objeto de la compilación hecha) a los que se añaden los resúmenes curriculares de los autores de los trabajos y unos muy completos Índice de Tablas e Índice de Figuras. Con la “Introducción”, preparada por Marianela Lafuente y Carlos Genatios, se da inicio y se busca orientar a través de la consideración de cuatro aspectos la lectura y comprensión del libro. El primero está dedicado a describir con datos precisos el evento propiamente dicho, la magnitud de la tragedia y las consecuencias inmediatas que ello trajo; en el segundo se señala el hecho de saber que Caracas es una ciudad con historia sísmica fijando con claridad los antecedentes que la acompañan a lo largo de la historia; el tercero sirve para contextualizar la Caracas de hoy, o sea, cincuenta años después donde el aumento de la población, la ocupación del valle y el desarrollo urbano descontrolado son tres elementos que han impactado duramente en la oferta de servicios básicos y donde la población que vive en zonas de barrios ha aumentado del 30 al 50%; y, finalmente, muy relacionado con el punto anterior se señala como cuarto aspecto el enfoque que relaciona amenaza sísmica y vulnerabilidad asomando algunos temas sobre el riesgo en Caracas. La «Introducción» abre paso a las otras nueve secciones de la publicación que podría decirse ahondan en lo allí señalado y tiene cada una vida autónoma. La segunda titulada “Lecciones y trascendencia del terremoto de Caracas de julio de 1967” estuvo a cargo de José Grases; la tercera “Pobreza, vulnerabilidad y riesgos: los barrios de Caracas” esta firmada por Alfredo Cilento; la cuarta “La creciente vulnerabilidad de la vivienda en Venezuela y Hábitat III” fue elaborada por Marianela Lafuente y Carlos Genatios; siguen “Atención y prevención de eventos sísmicos: reflexiones derivadas de la experiencia” de Roberto R. Centeno Werner; “Sobre vulnerabilidad, resiliencia y el uso de dispositivos mecánicos para la protección sísmica de estructuras” de Carlos Genatios y Marianela Lafuente; “Caracas: vulnerabilidad de accesos y servicios públicos” de Eduardo Páez-Pumar H.; “Microzonificación sísmica como aporte para la mitigación del riesgo sísmico en Caracas” de Michael Schmitz, Julio Javier Hernández y el grupo de trabajo del proyecto de microzonificación sísmica de Caracas; “Vulnerabilidad sísmica de viviendas populares en Caracas” de Oscar A. López, Valentina Páez y Gustavo Coronel D.; y se cierra con “Terremotos y la pista aérea en La Carlota. Notas técnicas preliminares para una propuesta” de Víctor Artís. El terremoto de Caracas de 1967: 50 años después se encuentra disponible en formato digital y se adelantan las gestiones para su publicación como libro impreso. Su presentación prevista a relizarse el pasado 20 de julio en la sede de la CAF (Altamira) en el marco del Foro «50 Años del Terremoto de Caracas», ha sido pospuesta hasta nuevo aviso.
Nota de los editores
“El sábado 29 de julio de 1967, a las ocho y cinco de la noche, la tierra tembló en Caracas. En esos treinta y cinco largos segundos, alrededor de 250 personas murieron, dos mil quedaron heridas y alrededor de ochenta mil, sin viviendas. Al recuerdo de las víctimas del terremoto y a sus familiares está dedicado este libro.
En 2017, cincuenta años después, Caracas es más vulnerable. Y no sólo Caracas. Gran parte de la población del país se encuentra en zonas de riesgo sísmico. Es imperativo tomar en cuenta las amenazas naturales, a la hora de construir nuevos desarrollos habitacionales y de emprender programas de rehabilitación de barrios. Las medidas de prevención incluyen la revisión y actualización de normativas vigentes, la evaluación de la vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas y edificaciones importantes, y el establecimiento de prioridades en los programas de rehabilitación y readecuación sísmicas de estructuras que deben emprenderse. En este libro se discuten temas relacionados con la extensa problemática asociada a la vulnerabilidad de la ciudad de Caracas, la disminución del riesgo de ocurrencia de desastres naturales y el fortalecimiento de la resiliencia. Se recopilan trabajos de reconocidos expertos en el área, que constituyen un importante aporte y muestran las capacidades actuales en la planificación y análisis para la reducción de riesgos sísmicos en el país.”
Entre los libros más citados dentro de la consulta que hiciéramos el pasado año 2016 a objeto de determinar aquellas publicaciones que podrían constituirse en referencia para seguirle la pista a la evolución del pensamiento sobre arquitectura y ciudad en nuestro país, destacó, tanto por su visión integral como por los textos que lo conforman, Santiago de León de CARACAS 1567-2030. Esta iniciativa editorial, concebida por Richard Bailey Lazzari desde la Gerencia de Asuntos Públicos y Relaciones Gubernamentales de ExxonMobil de Venezuela S.A. (subsidiaria de ExxonMobil Corporation), quien convoca como Editor y Coordinador a Rafael Arráiz Lucca y que contó con la Curaduría y Coordinación Editorial de William Niño Araque y Pedro Mancilla (a su vez diseñador gráfico con la colaboración de Guillermo Salas), se terminó de imprimir el año 2004 en los talleres de Editorial Arte. Con estas características bien podría sumarse a otro de los aportes de parte de la inversión norteamericana en Venezuela que han sido objeto de indagación y registro con motivo de la celebración de los 450 años de la ciudad de Caracas. El resultado final fue un objeto de gran calidad tanto en forma como en contenido que permitió a la transnacional del petróleo contar con un obsequio de carácter corporativo y a la vez “hacer una contribución significativa al conocimiento y divulgación de los valores culturales sociales e históricos del país”. Para quienes lo han podido disfrutar y consultar se trata de un documento de enorme provecho, particularmente para estudiosos e instituciones educativas, cuyo tiraje de 2.000 ejemplares buscaba garantizar que ello ocurriera. Santiago de León de CARACAS 1567-2030, séptimo título del programa editorial de la empresa, está dedicado según palabras de su presidente Mark R. Ward “a las nuevas generaciones de caraqueños que continuarán la obra colectiva de construcción de la ciudad” y “asume el reto de presentar una visión integral del desarrollo urbanístico de la ciudad de Caracas”. La obra, que cuenta con una “Introducción” de Rafael Arráiz Lucca, está dividida en dos partes. En la primera, “Los caminos del laberinto”, conformada a su vez por ocho textos firmados por Graziano Gasparini, Arturo Almandoz Marte, Mónica Silva Contreras y Ciro Caraballo Perichi, Henry Vicente Garrido, Silvia Hernández de Lasala, William Niño Araque, Lorenzo González Casas y Enrique Larrañaga, se ofrecen otras tantas visiones que, en el orden señalado, permiten construir un recorrido cronológico y a la vez reflexivo de la evolución de la ciudad desde su fundación hasta nuestros días, correspondiéndole a cada autor un período determinado. La segunda parte, “El laberinto del futuro”, está dedicada a mostrar una visión que tiene como horizonte el año 2030 o, como señala Rafael Arráiz Lucca, a “auscultar la temperatura del porvenir”. Está compuesta por una serie de entrevistas-conversaciones realizadas por los editores, en las que se plantean ideas, propuestas y proyectos, acompañados por un valioso material gráfico y fotográfico, a: Tomás Sanabria, Marco Negrón y Federico Vegas (“Visiones panorámicas”), Frank Marcano y Miguel Chacón (“Visión metropolitana, vocación y mercadeo de la ciudad, gobernabilidad y territorialidad”), David Gouverneur (“Red de espacios públicos y de servicios”), Leopoldo Provenzali, Roberto Pérez Lecuna y Max Pedemonte (“Servicios básicos”), Fernándo Tábora (“Ambiente, ecología, paisaje”), Josefina Baldó y Federico Villanueva (“La ciudad al margen”) y Tulio Hernández, y Tahía Rivero junto a Ruth Auerbach (“La trama cultural”). Si la primera parte versa “sobre la vida de esta ciudad bendita (…) el lugar desde el que se observa el futuro de la urbe es arquitectónico y urbanístico, aunque es imposible abordar un fenómeno antropológico como el urbano, sin detenerse en asuntos culturales, técnicos, ambientales, sociológicos y de diversa índole, siempre vinculados con la tarea humana por excelencia desde hace siglos: la construcción colectiva de los asentamientos ciudadanos”, acotará Arráiz Lucca en la “Introducción”. Como valor agregado se ofrece al lector lo que los editores denominaron como una “Bibliografía selecta de Caracas” que sin buscar ser exhaustiva ni definitiva puede servir “de base para quienes quieran continuar investigando sobre la ciudad”. Este hermoso y voluminoso libro, de tapa dura, formato cuadrado de 31 x 31 cms y de casi 3 Kg de peso (todo un “coffee table book”), encierra en sus 419 páginas un valiosísimo material de estudio que no tiene desperdicio, del cual también vale la pena resaltar las excelentes imágenes cuidadosamente seleccionadas aportadas por una larga de lista de conocidos fotógrafos y por colecciones de diferentes instituciones públicas y privadas. Su condición de producto corporativo impidió que llegase a las librerías por lo que su divulgación y conocimiento han tenido, lamentablemente, un alcance limitado. Si bien 2004 no marcaba una fecha especialmente significativa dentro de la historia de la ciudad, sí evidenciaba el resurgimiento de una preocupación por su indagación, estudio y reflexión que había encontrado a través de la Fundación para la Cultura Urbana un canal idóneo para hacerse ver gracias al empuje que, a tres años de su creación, ya empezaban a evidenciar sus colecciones de libros. No es casual que sean sus principales figuras visibles a quienes contacte la ExxonMobil para llevar a delante este ambicioso proyecto editorial que hoy comentamos y que quizás, si las circunstancias lo hubiesen permitido, pudo haber contado con un episodio correspondiente a lo transcurrido durante el siglo XXI o una edición facsimilar de sus textos, tomándose como excusa la celebración de los 450 años de Caracas. Lo que no sabemos es si el talante fresco y en buena medida optimista que empapa la páginas de Santiago de León de CARACAS 1567-2030 hubiese prevalecido. Buena falta nos hace.
La Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC), a tono con la celebración de los 450 años de nuestra capital, ha concebido, producido y puesto a la venta la publicación del cuaderno «Colorea la arquitectura de Caracas», dirigido a todo público, pero especialmente a los niños, a quienes se busca ir involucrando en el conocimiento y los valores que tanto la ciudad como las piezas que la conforman poseen. El contenido del cuaderno abarca 20 obras que van desde la Catedral de Caracas y la Plaza Bolívar a las Torres de Parque Central pasando por el hotel Humboldt, la Plaza Francia, el Aula Magna y el Centro Simón Bolívar, por solo citar algunas. Cada imagen, además de estar a la espera de ser inundada de color, va acompañada de una breve descripción que también permite ubicarla en el tiempo y saber quien la proyectó. Los 500 ejemplares impresos que conforman el tiraje se pueden adquirir en la librería de Ediciones FAU UCV, El Buscón (Paseo Las Mercedes) y Sopa de Letras (Secaderos de La Trinidad).
EL PLAN ROTIVAL La Caracas que no fue 1939/1989 Un plan urbano para Caracas
Marta Vallmitjana (coord.)
Ediciones Instituto de Urbanismo. Facultad de Arquitectura y Urbanismo Universidad Central de Venezuela 1991
“En ocasión de cumplirse 50 años del Plan Rotival (1939-1989) el Instituto de Urbanismo con el apoyo del Consejo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo; del Vicerrectorado Académico y del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela, organizó un conjunto de eventos: Una investigación en la que participaron varios profesores de la Facultad, una Exposición y la Edición de un libro. La Coordinación del Programa de eventos (investigación, exposición y libro) estuvo bajo la responsabilidad de la Arquitecto Urbanista Marta Vallmitjana. La Exposición es propiedad de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, fue realizada por el Arquitecto Henrique Vera H. y la Diseñadora Martha Sanabria”. Con este texto, que aparece en la página de créditos del libro que hoy nos ocupa, se contextualiza su aparición en 1991 bajo los auspicios de Petróleos de Venezuela S.A. y se abre la oportunidad de adentrarse en su valioso contenido. Al artículo introductorio de compromiso, denuncia y recargada añoranza, elaborado por Arturo Uslar Pietri (“La Caracas que no fue”, cuyo encabezado se aprovecha casualmente para subtitular la publicación), le sigue la “Presentación” elaborada por la arquitecto Vallmitjana y de seguidas ocho escritos de muy diferente tono que ofrecen un mosaico interpretativo diverso acerca de lo que significó para la ciudad, su historia y su desarrollo la publicación en noviembre de 1939, en la Revista Municipal del Distrito Federal (Año 1. Número 1. Caracas-Venezuela), del Plan de Urbanismo de Caracas (o Plan Rector de Caracas), oficialmente llamado “Plan Monumental de Caracas” y comúnmente (e impropiamente) conocido como “Plan Rotival”, elaborado por el equipo de urbanistas franceses contratado en 1938 por la recién creada Dirección de Urbanismo de la Gobernación del Distrito Federal, conformado por Maurice Rotival, Jacques Lambert, Henry Prost y Wegenstein, que terminarán asumiendo los dos primeros. En la “Presentación”, Vallmitjana señala, con el objeto de contextualizar la elaboración del Plan, como “a mediados de la década de los treinta, Venezuela contaba con 3.340.849 habitantes (1936) y Caracas con 203.342 (1936), 6% de la población total (…) La Caracas del período de los años 1936-1939 es una ciudad capital de un país rural y con una sociedad con mentalidad decimonónica muy arraigada, en proceso de reacomodo. La ciudad en ese momento presenta un área compacta en su ocupación territorial (parroquias urbanas) de baja altura, y sin zonas de ranchos como las conocemos hoy ocupando aproximadamente unas 542 hectáreas. Entre 1936 y 1941, Caracas aumenta en 65.688 habitantes y su dinámica de crecimiento se empieza a orientar hacia el Este, donde las grandes haciendas habían liberado vastas extensiones de terreno para urbanizar; al mismo tiempo, zonas del área tradicional comienzan a detectar signos de abandono y deterioro”. Este preámbulo donde además se acota el rango que abarca la investigación (1939-89), le sirve a Valmitjana, con el acompañamiento teórico de Aldo Rossi, Carlo Aymonino y José María Ezquiaga, para aclarar: “el debate que nos proponemos iniciar con esta investigación acerca del Plan Rotival y los desarrollos que le siguieron, asume en primer lugar, la dificultad de dar respuesta o aproximaciones globales de la ciudad en su conjunto, (…) asume también la dificultad para la existencia de una teoría urbanística, (…) supone que es esencial dar importancia a lo particular dentro de lo universal…” Como colofón en lo que se refiere a orientar la lectura de los textos que constituyen el libro, Vallmitjana precisará: “En esta investigación sobre el Plan Rotival y posteriores desarrollos, se analizan circunstancias y hechos, como son, las características culturales de la época, la formación social del período, la dimensión urbana, la opinión de los ‘actores del Plan’ en relación a la idea de ciudad que esa sociedad buscaba imponer, los enfoques urbanísticos que se manejaban, el trasfondo ideológico y las elecciones de naturaleza política y económica que influyeron en la conformación de tal intervención, así como los juicios que pueden hacerse de su representación formal y su inserción en la problemática de la morfología urbana, en el caso de Caracas”. Con ello en mente, el simple repaso de los títulos de los textos contenidos en la publicación ilustra con claridad el variado y amplio espectro que se abrió a partir de la investigación. Así, Marco Negrón aporta “Territorio y sociedad en la formación de la Venezuela Contemporánea”; Ciro Caraballo, “Últimos días de aquella de los techos rojos, o los ‘planes’ antes del plan”; Juan José Martín Frechilla, “Rotival desde 1939 a 1959. De la ciudad como negocio a la planificación como pretexto”; María Fernanda Jaua, “Lógica y eclecticismo o los buenos modales de Maurice Rotival”; Marco Negrón, “La gestación del plan urbano de Caracas de 1939 y su incidencia en la formación de la tradición urbanista venezolana. Conversación con Leopoldo Martínez Olavarría; Silvia Hernández de Lasala, “Violaciones sucesivas: notas sobre la arquitectura de la avenida Bolívar de Caracas, después del Plan Monumental de 1939”; Max Pedemonte, “Rotival y el Metro”; y Jesús Sanoja Hernández “La utopia: medio siglo de búsqueda”. EL PLAN ROTIVAL. La Caracas que no fue es, sin lugar a dudas, un libro referencial para quienes están interesados en seguir la huella de lo que somos como ciudadanos habitando un ambiente construido a veces incomprensible que día a día nos incomoda y nos agobia. También es una indispensable herramienta para poder armar el rompecabezas de un importante segmento de nuestra historia urbana y su evolución cuyas repercusiones han llegado hasta nuestros días. Aunque suene reiterativo, transcurridos 28 años desde su aparición (sin necesidad de esperar que pasen otros 50), bien podría aprovecharse la oportunidad de llevar a cabo un segundo repaso para el cual ya Marco Negrón con sus reflexiones semanales vertidas en la prensa y su actuación como asesor en la Alcaldía Metropolitana, Juan José Martín Frechilla a través de su incansable labor como investigador que busca explicarse, copiosa documentación en mano, cómo y por qué ha surgido la Caracas moderna y Oscar Tenreiro desde su blog Entre lo cierto y lo verdadero, se podría decir han colocado una primera piedra que se sumaría a otros estudios y al interés demostrado por la Embajada de Francia en desempolvar (y quien sabe si ampliar y actualizar teniendo otra publicación como producto) la exposición original. Caracas, que en pocos días llega a su 450 aniversario, lo agradecería.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.