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2016• Se publica “Arquitectos Venezolanos Contemporáneos»

2016• La Fundación Imprenta de la Cultura edita para la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), el libro de Edgar Cruz, (arquitecto FAU UCV 1977, Doctor en Arquitectura FAU UCV 2007) titulado “Arquitectos Venezolanos Contemporáneos”.
La obra, con diseño gráfico de Francisco Arteaga, ilustrada con excelentes fotografías, tiene por base una selección de los artículos publicados por el arquitecto Cruz, entre los años 1990 y el 2000, en su columna de crítica de la arquitectura venezolana, que aparecía dominicalmente en el diario El Universal llamada “Reflexiones sobre arquitectura”.
En su trabajo, además de proporcionar información biográfica sobre los 44 arquitectos incluidos, Cruz interpreta y analiza los aspectos teóricos y críticos presentes en las obras de estos profesionales.

HVH

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

El tiempo del cine y el de los cines de Caracas

Nikolajs Sidorkovs

Podergráfico

2023

Resumen

Reedición ampliada del libro Los cines de Caracas en el tiempo de los cines que Sidorkovs publicara en 1994 a través de Armitano Editores, ya agotado. Con relación al tomo anterior y tomándolo como base, el presente tiene más material sobre los cines caraqueños, sobre las películas y sobre sus actores incorporando muchas imágenes a color así como planos (plantas, cortes y reconstrucciones de las fachadas). Según el autor se trata de una prueba de 460 páginas con la caratula pegada de la cual se hicieron 300 copias que ya se agotaron. También ha aportado Sidorkovs que “el volumen definitivo que contará con 602 páginas ya se encuentra en revisión ortográfica para hacer un ejemplar de prueba con la caratula cosida”, del cual quedamos a la espera de su lanzamiento.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Things That Move

A Hinterland in Architectural History

Tim Anstey

The MIT Press

2024

Idioma: inglés

Descripción

Una historia de la arquitectura, no como el arte de lo que permanece sino de lo que cambia y se mueve.

Tendemos a pensar en la arquitectura como una práctica en permanencia, pero ¿qué pasaría si en cambio buscáramos una arquitectura de la transitoriedad? En Things That Move, Tim Anstey hace justamente eso: en lugar de asumir que la arquitectura es, en cierto nivel, estacionaria, considera cómo la arquitectura mueve sujetos (refiriéndose a su potencial emotivo en la experiencia que crea); cómo mueve objetos (refiriéndose a cómo coreografía cuerpos en movimiento); y cómo se mueve ella misma (refiriéndose a la mezcla de materiales, leyes, posibilidades e imágenes que introducen movimiento en cualquier condición arquitectónica).

La primera de las tres secciones del libro, “Cargos”, destaca las periferias móviles de la historia de la arquitectura a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Se pregunta qué tipos de conocimiento pueden incluirse en una discusión de la arquitectura, señalando las conexiones entre los discursos de lo ágil y lo técnico, por un lado, y los asociados con la producción de composiciones monumentales y estáticas, por el otro. La segunda sección, “Despachos”, reinterpreta la teoría arquitectónica temprana examinando el ideal renacentista del decoro, la naturaleza de la obra arquitectónica y las formas en que los arquitectos se constituyen como autores. La última parte del libro, “Vehículos”, analiza la construcción en términos de movimiento literal y metafórico, utilizando dos casos del siglo XX que investigan la relación entre la arquitectura y la memoria cultural.

Utilizando un enfoque ampliamente forense para conectar detalles en casos que de otro modo serían dispares, Things That Move es un relato arquitectónico asombrosamente amplio que cambiará la forma en que los lectores entienden los edificios, su devenir y su significado.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Prior Art

Patents and the Nature of Invention in Architecture

Peter H. Christensen

The MIT Press

2024

Idioma: inglés

Descripción

Un texto innovador sobre la historia del uso de patentes en arquitectura.

Aunque las patentes existían en la Italia del Renacimiento e incluso en el pensamiento confuciano, no fue hasta mediados del siglo XIX cuando los arquitectos adoptaron la práctica de patentar en cantidades significativas. Las patentes podían garantizar, como lo hicieron para los ingenieros colegas de los arquitectos, los beneficios económicos y culturales que brindaban los derechos exclusivos de propiedad intelectual. Pero la cultura de las patentes nunca fue directamente trasladable al campo de la arquitectura, que tendía a negociar cuestiones de innovación tecnológica en el contexto de cuestiones más abstractas de influencia artística y expresión formal. En Prior Art, el académico Peter Christensen ofrece el primer tratamiento monográfico a gran escala de esta compleja relación entre el arte y la invención.

El método de Christensen, un enfoque orientado al sitio empapado de trabajo de archivo multinacional y multilingüe, está orientado a unificar historias globales fracturadas de patentes arquitectónicas a través de la unión distintiva de la historia arquitectónica, cultural y legal. Prior Art ofrece un registro de la unión de la propiedad intelectual y la invención arquitectónica, un aspecto trascendental, poco estudiado y aún subutilizado de la cultura arquitectónica en los siglos XIX y XX, y las formas en que influyó en cómo se conciben, diseñan, construyen y promueven los edificios.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Historia de la Historia de la arquitectura

Eduardo Prieto

Ediciones Asimétricas

2024

Nota de los editores

«Se invierte más trabajo en interpretar las interpretaciones que en interpretar las cosas, y hay más libros sobre libros que sobre cualquier otro asunto».

La sentencia irónica de Montaigne define un tiempo, el nuestro, en el que no hacemos sino glosarnos los unos a los otros. Y por fuerza define también este libro, que parte de la idea de que ninguna ciencia es neutral y proyecta su premisa en la Historia de la arquitectura con el objetivo de desvelar su discurso interno.

Cada época, cada generación, ha interpretado el pasado desde las inquietudes del presente: entender este proceso es el propósito de la Historia de la Historia de la arquitectura, un ensayo organizado mediante conceptos o paradigmas —retórica, discurso, disciplina, sistema, ciencia, apología, crítica— que muestran los muchos modos en los que, desde el Renacimiento, se ha dado la historiografía con relación al contexto artístico, filológico, filosófico o científico de cada momento.

El resultado de este examen —que obliga a la Historia a mirarse en el espejo de la historia— es un juego de reflejos entre lo que el ayer fue y lo que pretendemos que sea, entre la historia de los hechos y la Historia de los discursos; un juego complejo pero revelador que nos aleja de los dogmas tanto como nos previene de la tentación de juzgar el pasado.

Eduardo Prieto

Es arquitecto y licenciado en Filosofía, además de DEA en Estética y Teoría de las Artes y Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Politécnica de Madrid. Sus investigaciones, centradas en la relación entre arquitectura, pensamiento, técnica y medioambiente, han dado pie a libros como Los laberintos del aire (2023) —un estudio sobre arquitectura y medioambiente en el Renacimiento—, Historia medioambiental de la arquitectura (2019, 2022) —la primera en su género—, La vida de la materia (2018) —una exploración al hilozoísmo en el arte y la arquitectura—, La ley del reloj: arquitectura, máquinas y cultura moderna (2016) —una historia de la metáfora de la máquina desde los orígenes de la modernidad— y La arquitectura de la ciudad global: redes, no-lugares, naturaleza (2011) —una radiografía de la globalización—.

Ejerce como profesor de Historia de la Arquitectura en la UPM y ha sido visiting scholar en la Universidad de Harvard. Compagina su labor docente e investigadora con la de crítico de arquitectura en publicaciones como Arquitectura Viva, El Mundo y Revista de Libros.

ACA

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864

Izaskun Landa D.

Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico

2010

Con la publicación el año 2010 de Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864 de Izaskun Landa, investigación financiada por dos “Ayudas menores” otorgadas por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela, se logró concretar una nueva alianza ente dicha entidad y Ediciones FAU UCV como parte de la política de apoyo a la divulgación de la labor indagatoria llevada adelante por el cuerpo profesoral de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Incorporada a la Colección Estudios/Arquitectura y Urbanismo, el libro se sumaba a un grupo de trabajos editados como parte de la alianza ya mencionada, que se inició con la aparición de La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva. Aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo (2006) y continuó con Venezuela y el problema de su identidad arquitectónica de Azier Calvo Albizu (2007), Los jardines de la Casa del Real Amparo de José Enrique Blondet (2009) y De Catedral a San Jacinto. Una sede para el mercado principal en la Caracas del siglo XIX de Mariana Iribarren (2010).

La palabra ejido, según el Diccionario de la Lengua Española, proviene del latín “*exītus, por exĭtus ‘salida’”, y se define como “campo común de un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras” y tiene por sinónimos “campo, campiña, pradera, campillo”. Por tanto, se trata de tierras que no han sido reservadas para asentamientos humanos, ni asignadas como parcelas siendo consideradas áreas comunes del vecindario de una población, utilizadas por la comunidad para actividades agrícolas y de pastoreo.

1. Los ejidos de Caracas en 1594, imagen incorporada al capítulo II del libro de Landa, donde la autora los ha resaltado sobre el plano levantado por Eduardo Röhl en 1918, aparecido en el libro Contribución al estudio de los planos de Caracas de Irma De Sola Ricardo (1967).

En ese contexto, Izaskun Landa dirige su investigación a evaluar el origen y transformación de las funciones específicas y generales de los ejidos de la ciudad de Caracas desde 1594, fecha en la que fueron señalados mediante decreto del Gobernador Don Diego de Osorio buscándose proveer a Santiago de León de reservas de tierras para bosques, aguas y pastos, bajo el entendido de que se trataba de terrenos comunales, inalienables e imprescriptibles, destinados para el crecimiento de la población y la expansión ordenada de la ciudad, hasta 1864 cuando se crea por parte de la Asamblea Constituyente de la Federación el Distrito Federal en la provincia de Caracas.

Landa acotará, a objeto de orientar la comprensión de su trabajo indagatorio, que “el cambio parcial de las funciones específicas de los ejidos … se inicia a finales del siglo XVI con su ocupación y cesión a privados”, práctica que se “legitima en 1825 y se consolida durante los gobiernos de la República de Venezuela”.

2. Plano de Caracas en 1578, mandado a levantar por el gobernador Juan de Pimentel, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

La investigadora justifica la escogencia de los ejidos como objeto de estudio basada en que su análisis “es fundamental para comprender el factor de la tierra urbana como uno de los componentes esenciales del proceso de urbanización”, factor que “ha sido prácticamente ignorado en la mayor parte de los estudios y análisis sobre el crecimiento urbano de las ciudades de Venezuela”.

Particularmente, en Caracas, “los ejidos fueron un factor esencial de la expansión urbana de la ciudad… entre 1594 y aproximadamente 1930”. De allí que el trabajo se encuentre básicamente acompañado por las imágenes intervenidas provenientes de planos que muestran cronológicamente el crecimiento de la ciudad. Ellos son los de 1578, 1772, 1801, 1810, 1843, 1852, 1865 y 1874.

3. Caracas en 1772. Exato mapa de la ciudad de Caracas levantado por Juan Vicente Bolívar, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Tras aclarar que el estudio, pese a que la recopilación y análisis de la información existente apunta al examen de la normativa jurídica relativa al tema de los ejidos, ofrece un enfoque más orientado por la formación como arquitecto y urbanista de la autora, ésta precisa que la investigación ”se sustenta fundamentalmente en la consulta de fuentes primarias editadas, de fuentes secundarias, terciarias y en casos especiales en documentos inéditos”, por lo que “los alcances de este proyecto son de carácter limitado, ya que no incluyen la selección de documentación original no publicada y localizada en diversos archivos de la capital”.

Editado en un formato de 15.5 x 22.5 cm, el libro cuenta con 247 páginas, fue impreso en papel bond en los talleres de Venegraf C.A. y tuvo un tiraje de 500 ejemplares.

4. Plan de la Ville de Caracas elaborado por Francisco Depons en 1801, incorporado al capítulo II del libro de Landa.

Como siempre suele ocurrir, el índice es la mejor guía para conocer los derroteros que siguió la investigación y la manera como fue estructurada. En tal sentido, cuenta con una esclarecedora “Introducción” para luego dividirse en dos grandes bloques: “Los ejidos de Caracas entre 1594 y 1830” y “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1864”, dejando claro la autora que para los períodos comprendidos entre 1810-1830 y 1857-1864 “se localizó escasa información de fuentes primarias editadas, debido a que estos lapsos coinciden con la Guerra de Independencia y la Guerra Federal”.

5. Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas de 1810, el cual, intervenido por Landa incorporando los límites impuestos por la ordenanza de 1820, aparece en el capítulo III del libro.

El primer bloque, a su vez, abarca tres capítulos, a saber: “Los ejidos en las indias” que comprende la “definición de los ejidos en Las Indias” y la “evolución de los ejidos en Las Indias”; “Los ejidos de Caracas durante el régimen colonial”; y “Los ejidos de Caracas entre 1810 y 1830”, es decir,  durante la fase independentista “en la cual el territorio pasa por fases alternativas de vida republicana y monárquica y en la cual se produjeron cambios relacionados con las tierras comunales y se sancionó una nueva normativa jurídica relacionada con los ejidos”.

6. Plano topográfico de la ciudad de Caracas de 1843 elaborado por Ángel Jesurún, incorporado al capítulo IV del libro de Landa.

El segundo bloque, está conformado también por tres capítulos, que engloban el análisis de los ejidos de Caracas durante diversas fases de la vida republicana. Así “Los ejidos de Caracas entre 1830 y 1847” se cubre el lapso en el cual “se estructuran las bases de la nación independiente y se modifican los atributos de las tierras ejidales”; en “Los ejidos de Caracas entre 1848 y 1857” se detectan “cambios en las actuaciones políticas y jurídicas sobre las tierras ejidales”; y en “Los ejidos de Caracas entre 1857 y 1864” se presenta “un momento de inestabilidad militar, política y de violencia social en el país que condujeron a la Guerra Federal”

El libro cierra con unas “Conclusiones provisionales” que estás seguidas de “Fuentes documentales”, “Fuentes hemerográficas”, “Bibliografía” y un “Glosario de términos”.

7. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas e 1852 elaborado por Lino de Revenga y Gregorio Méndez, incorporado al capítulo V del libro de Landa.

Debatiéndose entre ser considerados como una simple fuente de recursos fiscales o como áreas de reserva para el crecimiento de la ciudad, los ejidos de Caracas durante el período estudiado, según Landa, “definidos en el sentido asignado por las Leyes de Indias, es decir, la banda de tierras colindante con la retícula urbana, cumplieron cabalmente la función primordial de ser reservas de tierras para la expansión urbana, a pesar de que una parte de esta banda fue ocupada a censo para actividades agrícolas y otra fue utilizada como tierra comunal como pasto del ganado”.

8. Plano de Caracas de 1865 publicado por la Imprenta de Federico Madriz, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Por otro lado, Landa también concluye que mientras la introducción de la ideología liberal durante la vida republicana independiente privilegió desde el poder central el carácter rentista de las tierras públicas, en el ámbito del poder local “se mantuvieron formas comunales de propiedad y controles que lograron conservar una reserva de tierras”.

9. Plano Topográfico de la ciudad de Caracas de 1874 levantado por Felipe Tejera, incorporado al capítulo VI del libro de Landa.

Para finalizar recogemos lo siguiente como corolario del trabajo: “…el principal factor que produjo la extinción de los ejidos fue su desconocimiento. La mayor parte de las tierras ejidales señaladas por Osorio (en 1594) se perdió en los libros de los archivos de los distintos cabildos y concejos municipales que administraron las propiedades patrimoniales de la población y el municipio. Pudo haber sido la falta de diligencia, el encubrimiento de propiedades fraudulentas o la complejidad de indagar y rastrear los diversos títulos, pero lo cierto es que la mayor parte de las tierras concejiles permaneció incógnita y por lo tanto sus posibles beneficios para la ciudad desaparecieron. (…) Por este motivo, los principales procesos de expansión urbana de Caracas que se llevan a cabo durante las primeras décadas del siglo XX no se realizan sobre tierras ejidales sino sobre tierras de propiedad privada, a diferencia de otros centros urbanos latinoamericanos…”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Landa, Izaskun. Los ejidos de la ciudad de Caracas entre 1594-1864. Ediciones FAU UCV/Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico. 2010.