Carme Pinós recibe el Arnold W. Brunner Memorial Prize 2022
Escrito por Fabian Dejtiar
19 de abril 2022
Tomado de Plataforma Arquitectura
Carme Pinós recibió el Arnold W. Brunner Memorial Prize, el principal galardón de la American Academy of Arts and Letters. En esta nueva edición, también se otorgaron los cuatro tradicionales Premios de Artes y Letras a Antón García-Abril & Débora Mesa, Florian Idenburg & Jing Liu, Sharon Johnston & Mark Lee, y Anthony Titus.
El programa anual de premios de arquitectura de la academia comenzó en 1955 con la inauguración del Arnold W. Brunner Memorial Prize -un premio dirigido a un arquitecto de cualquier nacionalidad que haya hecho una contribución significativa a la arquitectura como arte- y desde entonces se ha ampliado para incluir cuatro Premios de Artes y Letras para arquitectos que exploran las ideas en la arquitectura a través de cualquier medio de expresión.
En esta ocasión, los miembros del jurado Toshiko Mori (presidente), Marlon Blackwell, Peter Eisenman, Steven Holl, Annabelle Selldorf, Nader Tehrani y Meejin Yoon eligieron a los ganadores de un grupo de 25 personas y prácticas nominadas por los miembros de la Academia.
El estudio de Carme Pinós lleva más de 20 años desarrollando destacados encargos nacionales e internacionales, habiendo construido, entre otros países, en México, Áustria o Francia, en contextos, escenarios, programas y escalas muy diversas. Entre sus obras más recientes se encuentran la Sede de las Delegaciones Territoriales de “Las Terres de l’Ebre”, la Escola Massana, Centro de Arte y Diseño y el MPAVILION 2018.
Como mencionan desde el estudio, «la respuesta al programa, al contexto, al presupuesto y al tiempo es necesariamente única pero siempre, como denominador común, en cada propuesta compartimos una misma manera de entender el mundo y la arquitectura donde debe primar el sentido común y la responsabilidad».
Espero cambiar el paradigma, empujar a la gente a soñar y arriesgarse. No es porque seas rico que debas desperdiciar material. No es porque seas pobre que no debes intentar crear calidad, […] Todos merecen calidad, todos merecen lujo y todos merecen comodidad. Estamos interrelacionados y las preocupaciones sobre el clima, la democracia y la escasez son preocupaciones para todos nosotros.
Francis Kéré
Desde el mismo momento en que el pasado 15 de marzo se conoció de boca de Tom Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt, el nombre del arquitecto ganador del Premio Pritzker 2022, las agencias noticiosas se dieron a la tarea de divulgar a lo largo y ancho del planeta titulares de lo que, a su juicio, valía la pena destacar o más llamaba la atención: “Francis Keré, primer premio Pritzker africano”, “Arquitecto burkinés gana el premio Pritzker” o “Diébédo Francis Kéré, voz de la arquitectura social africana, gana el Premio Pritzker 2022”, fueron algunos de ellos. Otros como “El nuevo Premio Pritzker atiende los retos de África” o “Francis Kéré, un premio Pritzker entre la utopía y el pragmatismo” intentarán subrayar aspectos más precisos.
Pero lo que es un hecho irrefutable es que la escogencia de Francis Kéré, apunta en dirección contraria a la arquitectura por la que el jurado de estos galardones tradicionalmente se ha decantado. Hay quienes señalan, con gran tino, que cuando su primera obra, la Escuela Primara de Gando, comenzaba a construirse en 1999 ese año ganaba el premio Pritzker Norman Foster, autor del HSBC de Hong Kong, que fue el edificio más costoso de la historia cuando se concluyó en 1986. También señalan que entonces se transitaban tiempos de esplendor para la arquitectura espectáculo y los arquitectos estrella que perduraron mientras se construía la modesta escuela de Kéré en su pueblo natal, hecha con tierra y ladrillos bajo una estructura separada de la cubierta que sirve como sombrilla, sin sistemas mecánicos de ningún tipo y levantada por los vecinos que se terminará en 2001, correspondiéndole el Pritzker de entonces a Rem Koolhaas en 2000 y Herzog & de Meuron en 2001.
Ese sintomático viraje que ha venido experimentando el premio durante las últimas entregas marca un verdadero cambio de paradigma según el cual, al menos, ya no se distinguen aparatosos despilfarros arquitectónicos. Con Francis Kéré se da una nueva vuelta de tuerca en este caso hacia el reconocimiento de un nuevo tipo de profesional que trabaja con tierra y palos, en lugares de extrema pobreza, y hace obras con presupuestos microscópicos, pero mantiene puentes con Europa y Norteamérica, y da visibilidad a un trabajo riguroso y exigente, volando a menudo entre el Primer Mundo en el que tiene su estudio, y el Tercer mundo en el que realiza las obras.
Hoy hemos querido, de entre la cantidad enorme de notas de prensa que abordan la biografía del Kéré o artículos que se adentran algo más a desmenuzar las características fundamentales de su obra, transcribir dos textos que pensamos ilustran debidamente la dimensión del arquitecto. El primero es la «Declaración» emitida por el jurado del Premio Pritzker sustentando su decisión y el segundo es el artículo de Anatxu Zabalbeascoa publicado en El País, convencidos de que dan una visión panorámica y precisa de los aspectos que vale la pena conocer de la vida, obra y pensamiento de quien hoy ocupa los titulares de las páginas culturales de la prensa.
Clínica en Léo (Burkina Faso), 2014.
VALE LA PENA LEER
Kéré gana el Pritzker y se convierte en el primer africano en recibir el premio más importante de la arquitectura mundial
La elección del proyectista burkinés marca un cambio de paradigma en la historia del galardón al reconocer el papel del arquitecto como un guía capaz de cambiar la suerte de una comunidad y la ambición de su disciplina
Anatxu Zabalbeascoa
15 de marzo de 2022
Tomado de elpais.com
“No se trata de hacer, sino de enseñar a hacer”. El primer arquitecto africano en ganar el premio Pritzker marca un cambio de paradigma en la historia de este galardón al celebrar a un profesional que consigue actualizar la tradición y reunir dinero para construir por encima de reconocer al que mejor construye con medios menos limitados. Diébédo Francis Kéré (Gando, Burkina Faso, 56 años) representa al arquitecto como guía para el cambio hacia una construcción más sostenible ―con medios locales y más lógica que tecnología― colaborativa y compartida. También la esperanza de que la arquitectura ayude más a mejorar la suerte de mucha gente que la fortuna de unos pocos.
No es la primera vez que un proyectista se convierte en promotor ―muchos españoles lo hicieron durante décadas en el siglo XX―. Tampoco la autoconstrucción es extraña, sino más bien la norma en buena parte del mundo. En Europa, era habitual que las catedrales las levantaran entre ciudadanos. Y hasta mediados del siglo pasado fueron los propios habitantes quienes construyeron las viviendas españolas más pobres. Lo que sí se cuenta con los dedos de una mano son los promotores que no han sido inversores, es decir: que han querido cambiar la suerte de una población antes que la de su cuenta bancaria. Es el caso del Pritzker 2022. La historia de Kéré parece una mezcla entre un cuento de hadas y un lavado de conciencia del mundo occidental. Que resulte increíble da una idea de la dureza del mundo en el que ha conseguido construir, primero, y cambiar esquemas, después. Que el jurado no haya querido que quede como una anécdota pintoresca y excepcional denota que el Pritzker quiere volver a ser un referente.
Escuela primaria en Gando (Burkina Faso), 2001.
Hijo primogénito del jefe de un poblado en Gando (Burkina Faso), a Kéré le tocó estudiar y odió hacerlo. Tenía siete años. Pasó de ocuparse de llevar agua y jugar con sus 12 hermanos a caminar solo 20 kilómetros al día para aprender a leer y escribir en una escuela de Tenkodogo. Aquel colegio estaba construido con bloques de hormigón y muy mal ventilado. Kéré no olvidó el calor que pasó en ese edificio. Por eso, cuando, becado para convertirse en carpintero en Berlín, prolongó sus estudios hasta graduarse como arquitecto en 2004, tuvo una idea fija en la cabeza: que los hijos de sus amigos tuvieran sus oportunidades y que pasaran menos calor.
Fue entonces, estudiando arquitectura, cuando se convirtió en promotor. Reunió dinero para levantar la Escuela Primaria de Gando. Sabía cómo construirla: ventilada. Los hombres harían el barro y los ladrillos, mientras que las mujeres alisarían el suelo. La cubierta quedaría elevada sobre el muro para dejar pasar el aire y evitar parte del calor. Para 2001, Gando seguía sin electricidad y sin agua corriente, pero tenía escuela. “Con la gente implicada, los diseños prosperan. El mejor mantenimiento es el entusiasmo”, explicó a El País en 2015.
Hoy en Gando esa escuela ha crecido. Los 120 niños iniciales son ahora 700 alumnos. Hay una residencia para los profesores y, no lejos, una clínica equipada para poder operar. Todas las cubiertas dejan pasar el aire, el marco de las ventanas se extiende hasta la calle para frenar el soleamiento. Todo lo han construido Kéré y su equipo. A medio camino entre Berlín y Gando, ahora el burkinés tiene doble nacionalidad, el reconocimiento del planeta ―da clases en Harvard y en Yale y la AIA o el RIBA lo hicieron arquitecto honorífico― y, habiendo cambiado la escala de valores de la arquitectura, le queda por demostrar hasta dónde puede llegar como proyectista.
Campus del Lions Club (Kenia), 2021.
El año pasado, Keré culminó en Kenia el Campus del Lions Club, una residencia para estudiantes de tecnología de la información. El proyecto es clave en su trayectoria. Aunque ya había salido a construir una comunidad en Mozambique y aunque ya había mejorado el aislamiento de los edificios empleando una pantalla de lamas de madera (Escuela Secundaria Schorge en Koudougou), aquí la escala es otra. La protección de la calima es mejor. El entendimiento de la topografía es orgánico.
Serpentine Pavilion (Londres) 2017.
La historia de Kéré es tan valiosa como pintoresca. Tal vez por eso, el arquitecto corrió el riesgo de ahogarse en su propio éxito. Sucedió cuando comenzaron a pedirle intervenciones temporales en museos como la Royal Academy (2013) o el pabellón temporal de la Serpentine en Londres (2017). Kéré explicó entonces a El País que esas intervenciones aumentaban su fama, informaban de otra manera de construir y le permitían reunir fondos para seguir construyendo en África. La doble lista ―oculta en tantos arquitectos conocidos― o pública en Francis Ford Coppola ―que hacía Padrinos para producir películas más arriesgadas― había llegado a la arquitectura. Solo que, en el caso de Kéré, dejar de construir es un riesgo para mucha más gente que él. ¿Lo tiene todo hecho, entonces? ¿Qué premia el Pritzker?
Aunque acumule reconocimientos, que este galardón corona, y aunque ya haya hecho historia como arquitecto ―transformando la figura del proyectista en guía para la construcción de comunidades y edificios―, la escala metropolitana será el nuevo reto de Kéré. En Porto-Novo, la capital de Benín, construye un parlamento que se ha adelantado al que también ha proyectado para la capital de su país: Uagadugú. El tamaño y la ambición de estos edificios decidirán el futuro de este arquitecto que ya es histórico.
Proyecto del Parlamento de Benín (Porto-Novo), 2021.
No será la primera vez que el Pritzker tiene la oportunidad de redoblar la reputación del premio con quien ya ha recibido el galardón. Sucedió con los suizos Herzog & de Meuron. Tras hacerse con él en 2001, los autores del Caixaforum de Madrid reinventaron su propia arquitectura con el Estadio Olímpico de Pekín, el Rascacielos en Leonard Street de Nueva York, el Museo De Young en San Francisco o la Elbphilarmonie de Hamburgo. Los de Basilea se renovaron ampliando su registro y el de la arquitectura. Se hicieron, además, previsibles en calidad e imprevisibles en las formas, las soluciones y los materiales. Ese es ahora el paso que le queda por dar a Kéré, un proyectista de nueva generación que ha conseguido que su arquitectura “involucre a la gente y abandone el egocentrismo”. “Para mí la arquitectura es un reto. Una vía para solucionar problemas y aportar algo a la sociedad”, explicó en su conversación con El País en 2015. Eso lo tiene hecho. El siguiente paso lo anunció también en aquella entrevista: “Si empiezas bien, solo puedes continuar cambiando”.
Pabellón Fishtail (Estados Unidos), 2019.
«Dibujo sobre papel, pero prefiero diseñar sobre el suelo». «No es porque tengas recursos limitados por lo que debes aceptar la mediocridad». «La arquitectura es ensuciarse y empujar todos juntos”.
El ganador del Premio Pritzker 2022 se anunciará este 15 de marzo
Por Christele Harrouk
Traducido por Agustina Iñiguez
7 de marzo 2022
Tomado de Plataforma Arquitectura
«El ganador del Premio Pritzker de Arquitectura 2022 se anunciará este 15 de marzo a las 10 am EST», afirma el sitio web oficial del Premio. El reconocimiento más relevante de la arquitectura está programado para revelar a su ganador(a) la próxima semana, alineado con el anuncio habitual de marzo. Desde el año 1979, el “Premio Nobel de Arquitectura” ha estado honrando año tras año a un arquitecto, arquitecta o grupo de arquitectos/as con logros significativos para la humanidad y el entorno construido.
Otros cambios de este año incluyen el nombramiento de Manuela Lucá-Dazio como nueva Directora Ejecutiva del Premio, quien cuenta con un Ph.D. en Historia de la Arquitectura de la Universidad de Roma-Chieti, Italia y a su vez, es ex Directora Ejecutiva del Departamento de Artes Visuales y Arquitectura de La Biennale di Venezia.
Establecido por la familia Pritzker de Chicago a través de su Fundación Hyatt, el premio internacional «honra a un arquitecto, arquitecta o grupo de arquitectos/as cuyo trabajo construido demuestre una combinación de esas cualidades de talento, visión y compromiso, que ha producido contribuciones consistentes y significativas a la humanidad y el entorno construido a través del arte de la arquitectura». El premiado recibe $ 100,000 y un medallón de bronce, basado en diseños de Louis Sullivan con el nombre del premio sobre un lado y, por el otro, con las tres famosas palabras “firmeza, comodidad y deleite”, recordando los principios fundamentales de la arquitectura de firmitas, utilitas, venustas del arquitecto romano Vitruvius.
Entre los ganadores anteriores del Premio Pritzker se incluyen algunos de los nombres más importantes de la arquitectura, como Rem Koolhaas, Zaha Hadid, Oscar Niemeyer, Kazuyo Seijima y Ryue Nishizawa (SANAA), Norman Foster, Peter Zumthor, Alejandro Aravena, Balkrishna Doshi, Yvonne Farrel y Shelley McNamara, y Lacaton & Vassal en 2021.
Los miembros del jurado del Premio Pritzker de Arquitectura en 2022 son:
Manuela Lucá-Dazio, Directora Ejecutiva.
Alejandro Aravena (Presidente del Jurado), galardonado con el premio Pritzker 2016.
Barry Bergdoll, curador, autor y profesor.
Meyer Schapiro, profesor de Historia del Arte y Arqueología en la Universidad de Columbia.
Deborah Berke, arquitecta y decana de la Escuela de Arquitectura de Yale.
Stephen Breyer, juez de la Corte Suprema de EE. UU.
André Aranha Corrêa do Lago, crítico de arquitectura, curador y embajador de Brasil en India, Delhi.
Kazuyo Sejima, arquitecto, educador y ganador del premio Pritzker 2010.
Benedetta Tagliabue, arquitecta y directora de Miralles Tagliabue EMBT.
Wang Shu, arquitecto, educador y ganador del premio Pritzker 2012.
David Adjaye es nombrado el primer ganador del premio Charlotte Perriand
Escrito por Dima Stouhi
Traducido por Agustina Iñiguez
1 de marzo de 2022
Tomado de Plataforma Arquitectura
Elogiado por sus impactantes contribuciones a la arquitectura, el diseño y la comunidad, Sir David Adjaye ha sido galardonado con el premio inaugural Charlotte Perriand, creado por The Créateurs Design Awards, que reconoce la excelencia y la integridad en la industria del diseño e inspira a las futuras generaciones en honor de la difunta pionera femenina. Medalla de Oro RIBA 2021 de Ghana y Gran Bretaña y fundador de Adjaye Associates fue seleccionado por sus logros que «van más allá de convertirse en hitos de la ciudad» y su enfoque holístico e impactante en el desarrollo de tipologías residenciales, comerciales y culturales.
Hace dos años, el Instituto Real de Arquitectos Británicos (RIBA) anunció que Sir David Adjaye recibiría la Medalla de Oro Real 2021. Fue reconocido por su trabajo de más de 25 años, logrando reconocimiento internacional con una serie de intervenciones innovadoras a nivel mundial, que involucran desde casas privadas, exposiciones y diseño de mobiliario, hasta grandes edificios culturales y planes maestros de ciudades. Entre sus recientes proyectos está incluido el Pabellón Serpentine 21, que se realizará en colaboración con el artista estadounidense Theaster Gates. La instalación de 2022 se llamará Black Chapel y “rendirá homenaje a las tradiciones artesanales y manufactureras británicas”.
A fines de 2021, David Adjaye fue anunciado como el diseñador principal del Barbados Heritage District, un proyecto dedicado a documentar y contar el impacto de la esclavitud en Barbados, así como en las culturas y naciones del hemisferio occidental. Para este proyecto, el arquitecto se basó en la técnica y la filosofía de las tumbas africanas tradicionales, los lugares de oración y las pirámides, y concibió un espacio que honra a los muertos y manifiesta «un nuevo futuro diaspórico para la civilización negra» que es tanto del continente africano como de lugares diferentes de todo el mundo. A su vez, el arquitecto recibió recientemente el encargo de diseñar hospitales del distrito, como parte de la iniciativa Agenda 111 del gobierno de Ghana, y fue seleccionado entre los 30 arquitectos más influyentes de Londres.
Charlotte Perriand fue una artista y diseñadora modernista francesa, considerada una de las pioneras ignoradas de la industria. Después de sus estudios en diseño de mobiliario, Le Corbusier la despidió, alegando que su oficina «no borda cojines». Sin embargo, su trabajo se exhibió en el Salon d’Automne, lo que llevó a que el arquitecto la contratara como diseñadora de muebles en su oficina. Perriand es reconocida por haber producido tres de las sillas más emblemáticas de Le Corbusier: la B301, la B306 y la LC2 Grand Comfort.
En la década de 1930, la diseñadora expresó su participación en muchas organizaciones de izquierda y fundó la Union des Artists Moderns en 1937. Con eso, comenzó a implementar «humanidad» en el trabajo de Le Corbusier, lo que permitió que sus diseños se convirtieran en muebles más asequibles, funcionales y atractivos para las masas. En el año 1940, Perriand fue invitada a viajar a Japón para convertirse en asesora del Ministerio de Comercio e Industria. Luego, después de la Segunda Guerra Mundial, fue detenida por un bloqueo naval y obligada a exiliarse en Vietnam donde estudió diseño oriental, tejido y carpintería, prácticas que influyeron mucho en sus diseños posteriores.
Alejandro Haiek revela imágenes de la intervención ganadora en los Premios Wojr/Civitella
Escrito por Dima Stohi
10 de diciembre de 2021
Tomado de archdaily.com
Durante su beca en Civitella Ranieri / WOJR Architecture Prize, el arquitecto venezolano Alejandro Haiek reveló imágenes de «Industries of Nature», la narrativa artística galardonada que explora el contexto y el entorno del castillo de Civitella y observa cómo la naturaleza y la industria funcionan en paralelo para formar el paisaje tradicional de Umbría. La intervención no se presentó como un objeto de arte, sino como una documentación del intercambio dinámico entre narrativas, topografías y recursos compartidos, superponiendo a la comunidad de artistas de Civitella Ranieri con agricultores locales, técnicos en robótica de automóviles, ingenieros y productores.
El desafío de la intervención fue crear un proceso de participación comunitaria en poco más de un mes, tejiendo la comprensión local de la geología y la topografía en la producción industrial para aprovechar las capacidades de improvisación y creación colectiva.
Haiek describe su proceso como «ensamblaje rápido/arquitectura lenta», que a menudo comienza con el encuentro con trabajadores y fabricantes locales con el objetivo de generar prácticas híbridas y procesos de pensamiento abstracto. El trabajo se desarrolló a través de 3 tipologías: una intervención de land art en los perímetros del castillo en colaboración con agricultores locales, una instalación inmersiva que hibrida las tradiciones artesanales de la cultura Umbría Povera con las tecnologías de la industria automotriz de Umbertide, y una exposición multidimensional. a través de cartografías de conocimientos y talentos que celebran la red de relaciones colaborativas tejidas durante el período de la residencia.
En 2018, la Fundación Civitella Ranieri se asoció con WOJR para lanzar un nuevo premio para arquitectos, que ofrece una residencia de seis semanas en el castillo del siglo XV de Civitella en Umbría, Italia, junto con un fondo de $15,000 para la construcción de una instalación arquitectónica en los jardines del castillo. Los dos primeros premiados fueron Alejandro Haiek y Catie Newell.
Balkishna Doshi recibe la medalla de oro real de arquitectura RIBA 2022
Escrito por Andreea Cutieru Traducido por Piedad Rojas
15 de diciembre 2021 Tomado de Plataforma Arquitectura
El Instituto Real de Arquitectos Británicos (RIBA) anunció que el arquitecto indio Balkishna Doshi recibirá la Medalla de Oro Real 2022. La distinción, aprobada por Su Majestad la Reina y otorgada cada año desde 1848, se otorga a arquitectos o prácticas en reconocimiento al trabajo de toda una vida y el impacto en la evolución del campo y el entorno construido. Con una carrera que abarca más de seis décadas, Balkishna Doshi ha tenido una influencia primordial en la configuración de la arquitectura de la India a través de una interacción pionera de modernismo y lengua vernácula que se tradujo en proyectos que celebran la cultura, el contexto y la artesanía locales. Uno de los arquitectos indios más renombrados, el Premio Pritzker 2018 ha forjado una filosofía y expresión arquitectónica distintiva, informada tanto por los valores modernistas como por las tradiciones locales. Sus estrategias de planificación urbana y proyectos de vivienda social le valieron el reconocimiento internacional, solidificado aún más por su labor académica como profesor invitado en varias universidades del mundo. Su trabajo abarca una variedad de programas y escalas, incluidos edificios administrativos y culturales, instalaciones educativas, desarrollos habitacionales y edificios residenciales. Algunos de estos proyectos incluyen Shreyas Comprehensive School Campus, Ahmedabad School of Architecture, Indian Institute of Management en Bangalore, Aranya Low-Cost Housing.
El presidente de RIBA Simon Allford:
«A sus noventa y cuatro años, ha influido en generaciones de arquitectos a través de su arquitectura deliciosamente decidida. Sin embargo, influenciado por el tiempo que pasó en la oficina de Le Corbusier, su trabajo es el de un pensador original e independiente, capaz de deshacer, rehacer y evolucionar. En el siglo XX, cuando la tecnología facilitó a muchos arquitectos construir independientemente del clima y la tradición locales, Balkrishna permaneció estrechamente conectado con su interior: su clima, tecnologías nuevas y antiguas y artesanías. La destacada contribución de Balkishna Doshi al arte de la arquitectura, el oficio de la construcción y la práctica del diseño urbano lo establecen como uno de los destinatarios más merecedores de este premio».
Nacido en 1927 en Pune, India, Doshi estudió arquitectura en la Escuela de Arquitectura JJ, Bombay, después de lo cual pasó a trabajar con Le Corbusier en París como Diseñador Senior entre 1951 y 1954 y luego durante cuatro años más en India, supervisando proyectos en Ahmedabad. Estableció una colaboración de una década con Louis Kahn, que comenzó con el Instituto Indio de Administración de Ahmedabad. En 1956, Doshi fundó su práctica, Vastushilpa, junto con otros dos arquitectos. Hoy, la práctica cuenta con sesenta empleados y opera sobre valores como el diálogo y la participación proactiva, produciendo una arquitectura en constante evolución.
Balkishna Doshi:
«Estoy gratamente sorprendido y profundamente honrado de recibir la Medalla Real de Oro de manos de la Reina de Inglaterra. La noticia de este premio me trajo recuerdos de mi tiempo trabajando con Le Corbusier en 1953 cuando acababa de recibir la noticia de obtener la Medalla Real de Oro. Recuerdo vívidamente su entusiasmo por recibir este honor de Su Majestad. Me dijo metafóricamente: «Me pregunto qué tan grande y pesada será esta medalla». Hoy, seis décadas después, me siento realmente abrumado por recibir el mismo premio que mi gurú, Le Corbusier, en honor a mis seis décadas de práctica».
La Royal Gold Medal honra la «defensa de un lenguaje arquitectónico de economía material, elegancia y deleite» de Doshi, así como su visión y compromiso con las tecnologías y la artesanía locales. El galardón es un reconocimiento más de la influencia de Doshi como practicante y educador, así como la relevancia de su filosofía de diseño para la arquitectura contemporánea. El arquitecto recibirá la distinción dentro de una ceremonia especial en 2022.
ACA
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