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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 326

La historia de la ciudad de Caracas tiene apenas poco más de cuatrocientos años y a partir de su fundación han ocurrido varios eventos sísmicos, que han llevado a estudiar cómo es la geología donde se asienta la ciudad y qué tan antiguo es el valle que la contiene.

Este plano de la capital venezolana que mide 55 x 92 cm. es, a su vez, un minucioso estudio que muestra la estructura geológica del valle, donde predominan las rocas metamórficas.

Es la primera edición del mapa escala 1:50.000, producida por la Dirección de Geología del Ministerio de Minas e Hidrocarburos en 1951, levantada por el destacado geólogo Gabriel Dengo, dibujado por R.F del Castillo y Pedro Castro Marín, y aprobado por el ingeniero Armando Schwarck Anglade, producido a partir de una base cartográfica preexistente.

En él se detalla que en las zonas bajas del valle de Caracas predominan las rocas sedimentarias de carácter aluvional cuaternario, similares a las del borde costero que va desde Catia La Mar hasta más allá de Caraballeda. A ello se suman otros tipos geológicos que conforman el suelo de la capital que aparecen clasificados en cuatro formaciones que pertenecen al denominado “grupo de Caracas”: la formación Tacagua, al oeste de Catia, donde predominan los esquistos sericíticos epidóticos; la formación Las Mercedes, al sur, compuesta por esquistos calcáreos micáceos con capas calizas y parte superior grafítica; la formación Antímano compuesta por calizas marmóreas y mármol; y la formación Las Brisas constituida por esquistos y conglomerado cuarcíferos y granatíferos, presentes en gran parte del cerro el Ávila. Estas formaciones pertenecientes al Mesozoico medio a superior, arrojan según estudios realizados por el geólogo Gabriel Dengo, que el valle de Caracas tiene una edad que oscila entre los 70 y los 180 millones de años.

En el plano se señala con líneas negras el rumbo de las fallas geológicas, así como el buzamiento, es decir, el ángulo que forma la línea de máxima pendiente de una superficie de un estrato, filón o falla con su proyección sobre el plano horizontal. También se señala la foliación de las rocas sometidas a calor y presión diferencial durante el metamorfismo que se caracterizan por presentar alineación paralela de minerales, lo cual da a la roca una apariencia de capas o bandas.

La representación planimétrica también incorpora algunos trazados o retículas de urbanizaciones incipientes al este de la capital, asi como poblaciones, carreteras, líneas de ferrocarriles, ríos y quebradas, y curvas de nivel con intervalos cada 100 metros. A su vez, forma parte de un estudio mayor, que se refleja en el dibujo ubicado a la izquierda de la «situación relativa» y las «cartas adyacentes» que muestra la totalidad del país.

1. El geólogo costarricense Gabriel Dengo (izquierda) y el ingeniero en geología venezolano Armando Schwarck Anglade (derecha)

El equipo que produjo el importante plano estuvo dirigido por Armando Schwarck Anglade, un profesional nacido en Valencia en 1918, quien fue el primer venezolano en conseguir una beca para estudiar Ingeniería Geológica en el Colorado School of Mines en Estados Unidos gracias a un convenio con el Estado venezolano, graduándose en 1942. A su regreso a Venezuela trabajó como ingeniero para el Ministerio de Fomento y el Ministerio de Minas e Hidrocarburos por varios años en la Jefatura de la Dirección de Geología, realizando numerosos proyectos de prospección minera en el territorio nacional, dentro de los cuales se encuentra este Plano Geológico de la región de Caracas.

2. Yacimiento de bauxita de Los Pijiguaos, conocido también como Cerro Páez, descubierto por Armando Schwarck a comienzo de los años 1970.

Cabe destacar que la relevancia de la labor profesional de Armando Schwarck va mucho más allá de haber coordinado la elaboración de estos planos, pues en los años 70, a partir de jornadas de teledetección con aerofotografía entre los estados Amazonas y Bolívar, Schwarck descubrió con un estereoscopio una “pequeña anomalía, casi circular, entre los ríos Suapure y Parguaza, cerca del caserío de los Pijiguaos”, que resultaría ser una coraza laterítica en la Serranía, con posibles evidencias de bauxita, según relata su nieto Carlos Schwarck en la semblanza sobre su abuelo. (https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es). Años más tarde, en 1976, el ministro de Minas e Hidrocarburos reconoció la magnitud del descubrimiento de Schwarck y se propuso evaluar su dimensión, recoger muestras y estudiar la factibilidad de explotación bajo la asesoría del propio Schwarck como geólogo. Se materializaba así el descubrimiento del gran yacimiento de Bauxita de Los Pijiguaos, conocido también como Cerro Páez, con reservas probadas de no menos de doscientos millones de toneladas métricas, localizado en la región occidental del estado Bolívar, específicamente al norte de la serranía que le da su nombre, en el Distrito Cedeño, aproximadamente a 40 km de la desembocadura del río Suapure.

En cuanto a Gabriel Dengo (1922-1999), quien figura como geólogo en el plano que hoy nos ocupa, fue un destacado profesional nacido en Costa Rica, con estudios de geología en la Universidad de Wyoming finalizados en 1946. Dengo hizo contribuciones significativas a la geología, en petrología ígnea y metamórfica, estructura y tectónica, estratigrafía, depósitos minerales económicos, historia geológica, geofísica y mapeo y síntesis regionales. A su vez realizó sus estudios de doctorado sobre la Cordillera Costera de Venezuela, como una contribución temprana al programa de investigación del Caribe de la Universidad de Princeton, que prosperó bajo la dirección del ingeniero y geólogo Harry Hess.

En 1950 Dengo viajó a Venezuela para trabajar por dos años como geólogo principal en el Ministerio de Minas e Hidrocarburos desempeñando un papel importante en el descubrimiento de un gran depósito de mineral de hierro en el Escudo de Guyana.

3. Deformación y colapso del Viaducto nº1 de la Autopista Caracas-La Guaira cuyo desplome definitivo se produjo el año 2006.

Según se reseña en su biografía, escrita por Prucha & Case (http://cbth.uh.edu/outreach/reports/Dengo_memorial.pdf ), otro de los primeros trabajos de Dengo fue «la asesoría en la construcción de la carretera Caracas-Maiquetía», donde predijo y anticipó con precisión las fallas geológicas que producirían problemas en la su construcción, pues había cartografiado la Cordillera de la Costa de Venezuela por donde pasaba la «carretera».

El plano que ilustra nuestra postal del día de hoy es, también, un importante antecedente que ha servido para estudios posteriores de microzonificación sísmica para definir el carácter geológico del valle de Caracas (como la Propuesta geológica de microzonas sísmicas para la ciudad de Caracas de Oropeza y Singer), destinados a estudiar el comportamiento sísmico en las depresiones aluvionales al noreste de la capital a partir del terremoto de 1967, donde los daños se concentraron en el sector de Los Palos Grandes, a pesar de su magnitud “moderada” según los propios Oropeza y Singer. Ello ha señalado la complejidad de las condiciones geológicas de esta depresión aluvial, sobre la cual se asienta la ciudad, susceptibles de modificar el comportamiento de las ondas sísmicas de acuerdo a la respuesta dinámica de los diversos cuerpos de sedimentos que éstas atraviesan.

4. Terremoto de Caracas del 29 de julio de 1967. Colapso del edificio Mijagual, 4ta avenida de Los Palos Grandes.

Por otro lado, desde el punto de vista sísmico, la mayor amenaza en el límite norte de la ciudad, según Oropeza y Singer, coincide con la franja de deformaciones piemontinas cuaternarias desarrolladas por la falla de El Ávila en su condición de falla activa de sitio que actúa como una bisagra estructural entre la depresión de ángulo de falla con la mole del cerro y las anomalías de espesor de sedimentos en las microzonas ubicadas en la franja piemontina de El Ávila entre Catia y El Marqués. A su vez señalan que “la expansión lateral de los abanicos aluviales piemontinos confina a las unidades geológicas de edad más reciente y los suelos con respuesta sísmica potencialmente más conflictiva, en un estrecho corredor acuñado contra el basamento rocoso a lo largo de los ríos Guaire y Valle en las correspondientes microzonas”. Por último, declaran que “por su tendencia subsidente pronunciada y asociada al mayor espesor de sedimentos, la depresión de Campo Alegre-Los Palos Grandes-Los Ruices y sus correspondientes microzonas, se encuentran particularmente expuestas a la acción recurrente de deslaves torrenciales, como los ocurridos en época prehispánica en intervalos de tiempo del orden de 500 años”.

El plano fue impreso en la tipografía de Miangolarra Hermanos S.A., una prestigiosa empresa de la industria gráfica que empleó equipos y técnicas novedosas para su época, fundada por los hermanos Augusto y Ernesto Miangolarra, de origen vasco, que llegaron a Venezuela en los años 40 como refugiados a raíz de la llegada del franquismo al concluir la Guerra Civil española.

Nota

Las citas correspondientes al trabajo de Oropeza y Singer provienen de: Oropeza, Javier y Singer, André. (2011). “Propuesta geológica de microzonas sísmicas para la ciudad de Caracas”. Revista de la Facultad de Ingeniería Universidad Central de Venezuela, 26(2), 129-140. Recuperado en 19 de septiembre de 2022 de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-40652011000200012&lng=es&tlng=en.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal. http://caelum.ucv.ve/bitstream/10872/8820/1/0714.jpg

  1. http://cbth.uh.edu/outreach/reports/Dengo_memorial.pdf y https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es

2. https://www.linkedin.com/pulse/semblanza-de-mi-abuelo-el-ing-armando-schwarck-anglade-schwarck/?originalSubdomain=es

3. http://wikimapia.org/263503/es/Antiguo-Viaducto-1

4. https://www.researchgate.net/figure/Figura-III10-Colapso-del-edificio-Mijagual-Valois-1967_fig9_339656348

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 325

Durante las décadas de los años 40 y 50 del siglo XX venezolano, se produce una primera e importante oleada referida a la construcción de edificios nacidos de la voluntad de agrupación de entes relativamente homogéneos que, por iniciativa propia o a través de un promotor, buscan salidas para paliar sus diferentes necesidades de intercambio o simple ruptura con la rutina. Así, se puede hablar de los clubes o centros de recreación como aquellos locales e instalaciones cuyo compromiso esencialmente es complementar a un determinado grupo humano de las carencias de contacto social, tranquilidad o esparcimiento que la agitada vida moderna dificulta cada vez más. En este sentido con una base esencialmente recreacional y social, dentro y fuera de la ciudad de Caracas se desarrollaron en aquel entonces una amplia gama de ellos con perfiles dados por la coincidencia de sus usuarios en algún rasgo específico: la procedencia de una región del país o del planeta, los intereses gremiales, la zona de la ciudad donde se vive, el estatus social al que se pertenece, la práctica de algún deporte en particular o el simple deseo de aislarse o alejarse de la metrópoli durante fines de semana y vacaciones.

1. El barco a vapor Giulio Cesare que viajaba desde Genova o Napoli a América del Norte y del Sur. Su primer viaje fue en 1923.

Perteneciente al grupo de centros sociales creados con la intención de agrupar a los oriundos de una determinada parte del mundo, y a lo que se podría denominar como una segunda oleada de una tipología que empieza a ubicarse por lo general en zonas periféricas de la ciudad, el Centro Italiano-Venezolano, cuya fundación data de 1964, nace con la finalidad de atender la que se considera como una de las tres colonias que mayor número de personas aportó al país como parte de la política de inmigración intensiva que se da después de la Segunda Guerra Mundial, con destino básicamente hacia la ciudad de Caracas.
Buscando tomar el relevo que en algún momento asumió la Casa de Italia, ubicada en la parroquia La Candelaria, e impulsados por la necesidad de contar con instalaciones más completas que demandaba una población cautiva que había mejorado su estatus económico y echado raíces en el país, siempre dispuesta a reunirse para intercambiar opiniones, establecer relaciones o simplemente para pasar un rato de descanso familiar en compañía con sus coterráneos, los impulsores de la idea de crear el Centro Italiano-Venezolano logran, con la suma de los aportes económicos provenientes de quienes se interesaron en el proyecto, adquirir una parcela de 276.000 m2 (27,6 hectáreas) en la urbanización Prados del Este (al sureste de Caracas), con la intención clara de desarrollar el proyecto de un club que tomaría en cuenta la existencia de más de una generación de oriundos de Italia asentados en el país e incorporaría en su denominación el incluyente apelativo “venezolano”.

2. Vista aérea del terreno ocupado por el Centro Italiano-Venezolano con todas sus instalaciones.
3. Edificio sede del Centro Italiano-Venezolano. Antonio Pinzani (1971-1983).

El programa del centro social y recreativo contemplaba la realización de un edificio principal rodeado de una serie de construcciones menores que darían servicio a las diferentes actividades recreacionales y deportivas que se diseminarían por el accidentado terreno. Le correspondió al arquitecto Antonio Pinzani (1927-2009), arquitecto graduado en la Universidad de Venecia, Italia, en 1953 y que revalidó su título en la FAU UCV, realizar el plan maestro y el diseño tanto de la sede como de las obras menores.

Pinzani que ya había logrado un importante prestigio luego de haber proyectado el Centro Comercial Chacaito (1965-68), propone para el edificio central una gran estructura en concreto de planta cuadrada (aproximadamente 50 x 50 mts) y 12.500 m2 de construcción con tres niveles principales, un sótano de servicio y una amplia terraza con vista hacia El Ávila, aprovechando su ubicación en lo alto del predio.

Doce años (1971-1983) tardó en finalizarse la sede que a pesar de recoger algunas claves formales y espaciales del Centro Comercial Chacaíto y solventar bajo una sola cubierta la existencia de un interior fluido, compuesto espacios de distintas jerarquías, fue arropada por la monumentalidad que le aportó su interesante planteamiento estructural (integrado por 9 macrocolumnas que soportan varias losas tridimensionales de 1,70 metros de altura, proyectada originalmente por los ingenieros José Adolfo Peña y Waclaw Zalewski), cuyos inconvenientes constructivos hubo que sortear sobre la marcha y lo dotaron de un indudable carácter brutalista.

La referencia hecha a la historia y construcción de la sede permite llegar al momento en que el año 2008, producto del deslave del accidentado terreno, se produjo la destrucción total del pequeño edificio que dotaba de servicios a las áreas deportivas del club, fundamentalmente a las canchas de tenis. Así, el año 2009 la directiva llamó a un concurso interno para el diseño del Nuevo Edificio de Servicios, el cual fue ganado por el arquitecto Roberto Puchetti, cuya imagen ilustra nuestra postal del día de hoy.

4. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. Lámina de antecedentes preparada por la oficina de Roberto Puchetti publicada en https://www.archdaily.cl
5. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. Lámina explicativa del manejo de la luz y la sombra preparada por la oficina de Roberto Puchetti publicada en https://www.archdaily.cl

Apelando a la observación atenta del entorno inmediato, conformado por el edificio sede y del resto de las edificaciones fundacionales, Puchetti logra rescatar el planteamiento hecho para estas últimas consistente en cubrir los diversos programas con unas delgadas cubiertas en concreto armado de doble curvatura (paraboloides hiperbólicos o HYPAR), percibiendo allí la posibilidad de construir espacios ligados al medio que estas conchas a modo de sombrillas proveían.

La idea de contar con una sola cubierta (presente a otra escala en el edificio sede), que permite alojar bajo ella múltiples espacios fluidos y de distintas jerarquías, además de proveer sombra y cobijo, es retomada por Puchetti a la hora de resolver en dos pisos un programa de 465 m2 consistente en proporcionar servicios destinados únicamente a la comunidad deportiva (planta baja) y generar lugares de encuentro para el resto de los usuarios en torno a una cafetería localizada en la planta superior.

6. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. Planta baja (izquierda) y planta baja (derecha)
7. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. La segunda planta.
8. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. La volumetría que da al sur, la espacialidad y la cubierta.
9. Edificio de Servicios Centro Italiano-Venezolano, 2011. Vistas interiores.

Según palabras de su autor, recogidas en el amplio reportaje que se le dedica al edificio en https://www.archdaily.cl “se estimuló un proceso de diseño asumiendo los valores de sombra como apriorísticos” y en tal sentido “se partió por dibujar la sombra que se necesitaba … y posteriormente se levantaron los volúmenes y cubiertas que, se suponía, debía arrojar esa sombra. (…) El resultado fue una propuesta definida con una cubierta que ordena y domina la composición. Bajo ésta, los volúmenes que alberga el programa enfatizando la fluidez entre los espacios. Las fachadas, producto de la experimentación arriba descrita, se tradujeron en un volumen regular hacia el Norte y una serie de volúmenes irregulares hacia el Sur”.

10. Vista del edificio sede del Centro Italiano Venezolano desde la cancha de tenis a la que apoya el Edificio de Servicios.
11. Edificio de Servicios Centro Italiano Venezolano, 2011. Vista de la fachada norte desde la cancha de tenis.

También, como se apunta en la nota escrita por Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), la cubierta, revestida de madera “genera distintas intensidades de sombras y se conforma por la unión de cuatro cálices soportados por una columna central que a manera de embudo canalizan la recolección de las aguas pluviales, reducen la temperatura interior y promueven el ahorro energético, el control climático y simplifican los recursos estructurales”. Habría que agregar, como señala Puchetti, que “la imposibilidad en el uso de sistemas tecnológicos y sofisticados de controles ambientales debido al presupuesto con el que se contó, exigió el logro de estos objetivos a través de la arquitectura como única herramienta de control ambiental (orientación solar, ventilación natural, dimensiones y proporciones de los elementos)”.

Esta pequeña obra, diseñada con esmero, racionalidad, sobriedad y sin dejar por fuera ninguna variable importante, demuestra, en contraste con el propio edificio sede del Centro Italiano-Venezolano, que la trascendencia y la contemporaneidad no se ubican en el descontrol de la escala y la desmesura. Se ubican, por el contrario, en la búsqueda de un significado, en el manejo de la medida y hasta en la evocación que puede darse asumiendo, a través del uso de la madera y el acero y la remembranza formal de una proa, la condición metafórica de un barco que recuerde a los inmigrantes europeos y su llegada a América quienes son, en esencia, los referentes que dieron sentido a la creación del club.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 11. https://www.archdaily.cl/cl/02-152917/nuevo-edificio-de-servicios-centro-italiano-venezolano-roberto-puchetti?ad_medium=widget&ad_name=navigation-next

  1. http://robertovioli.blogspot.com/2018/03/los-barcos-de-la-inmigracion-de-europa.html

2. Captura Googlo Earth

3. http://guiaccs.com/obras/centro-italiano-venezolano-2/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 324

Hoy volvemos a encontrarnos con el grato compromiso de redactar una nota sobre una de las casas que podrían considerarse icónicas dentro de las realizadas en el territorio venezolano, pese a no tratarse de una obra maestra de su creador. Nos referimos a la quinta Alto Claro, proyectada por el afamado arquitecto de origen austríaco, que emigra a los Estados Unidos en 1923, Richard Neutra (1892-1970) para el abogado, economista, académico, banquero y empresario, amén de importante funcionario público entre 1936 y 1966, José Joaquín González-Gorrondona (1910-1988).

Ubicada en el Sector Pajaritos, Parque Nacional Waraira Repano, Caracas, la edificación estuvo envuelta desde muy temprano por la polémica de su localización y de los vericuetos que terminaron por permitir su construcción en la más importante área verde de la capital (para lo cual se logró asignarle al propietario en 1963 el cargo de “guardaparques honorario”).

Como inicio de nuestro recorrido que nos llevará a encontrarnos con la obra construida, es oportuno recordar que el proyecto de la quinta le había sido encargado inicialmente en 1957 por J.J. González-Gorrondona y su esposa Margarita Centeno Vallenilla a otro reconocido arquitecto, el milanés Gio Ponti, del cual tenían clara referencia por haber edificado en Caracas la Villa Arreaza (Caracas Country Club, 1955), y por encontrarse en la etapa final de construcción la Villa Planchart, terminada en 1957.

1. Dos fotos de la maqueta y planta de la propuesta (descartada) de Gio Ponti para la casa de los González-Gorrondona.

La propuesta que le presenta Ponti a los González-Gorrondona, absolutamente emparentada con las dos villas caraqueñas anteriormente proyectadas (como puede apreciarse de la información que sobre ella ha trascendido gracias a lo publicado por Hannia Gómez en El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas -2009-), no satisfizo a los clientes por lo que recurrieron a la contratación de Richard Neutra a quien habían conocido 1955 cuando, acompañado de su esposa Dionne, visitó Caracas para participar como invitado internacional (junto a Marcel Breuer y Pierre Vago) en el IX Congreso Panamericano de Arquitectos. El arquitecto austro-norteamericano ya para entonces tenía una vasta trayectoria centrada fundamentalmente en el diseño de viviendas unifamiliares en el estado de California, donde había demostrado absoluta maestría en manejo de la escala doméstica. Justamente en aquel viaje Armando Planchart, quien había puesto a los González-Gorrondona en contacto con Ponti, presentaría a Neutra a la pareja pasando a ser el diseñador de la casa que terminaría de construirse en 1965, dos años después de finalizado el proyecto. Cabe destacar que, entre tanto, hubo de sortearse el proceso que significó el haber sido decretado el Ávila como parque nacional en 1958 en el que, paradójicamente, Gonzalez-Gorrondona, participó y ayudó a impulsar.

Como relata Gómez en “Estas rocas eran para mí”, capítulo dedicado a Neutra de Our architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975 (2017), quizás el punto de discrepancia que hizo a los González-Gorrondona decantarse por Neutra en detrimento de Ponti (inclinado siempre a enmarcar las vistas), haya sido la importancia de contar con un gran ventanal corrido para poder apropiarse de la extraordinaria panorámica al sur sobre el valle de Caracas. De resto “mucho de esa arquitectura con dos patios y una marquesina … su emplazamiento en el sitio, su forma de paralelepípedo, la ubicación de la piscina…”, presentes en la propuesta de Ponti, será asimilada por Neutra.

2. Vista aérea de Alto Claro en el Parque Nacional El Ávila.
3. Dos perspectivas de la propuesta para la quinta Alto Claro elaboradas por Richard Neutra, fechadas el 17 de enero de 1963. Desde el sureste (izquierda) y desde el suroeste (derecha
4. Alto Claro. Perspectiva desde el noroeste del proyecto realizado por Richard Neutra.
5. Alto Claro. Fachadas este (izquierda) y oeste (derecha).
6. Alto Claro. Fachadas norte y sur (izquierda), planta nivel 31,20 (centro) y fotografía de la fachada sur (derecha).

Alto Claro, quizás la residencia unifamiliar de mayor tamaño realizada por Neutra en su dilatada carrera, es de las pocas que llevaría a cabo fuera de los Estados Unidos y la única que se tenga registro realizada en Suramérica. Iván González Viso en la nota dedicada a la quinta dentro de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) apuntará: “Emparentada con las casas californianas de Neutra …, la espaciosa vivienda moderna posee una estructura constituida por dos cuerpos; uno destinado a áreas sociales y habitaciones, y otro a los servicios. Las áreas sociales se orientan hacia la ciudad con grandes balcones y terrazas en volado unas sobre otras, como bandejas soportadas por vigas metálicas; mientras que los servicios se ubican en un cuerpo vertical de mayor altura ubicado en la parte posterior, con balcones orientados al este. Neutra contrasta la horizontalidad de los niveles con planos verticales revestidos en piedra e introduce brise soleil verticales de aluminio con mecanismos móviles que van de piso a techo. La casa no se funde con el paisaje y pone de manifiesto su capacidad de artificio, exhibiendo en sus formas puras superficies lisas y pulidas, así como grandes muros acristalados, que contrastan con otros revestidos de piedra, otorgándole un alto grado de abstracción plástica. El mobiliario moderno, con muebles de la casa italiana Cassina, acompaña el rico mundo interior. El paisajismo, obra de Eduardo Robles Piquer, completa el potente marco natural de la única vivienda privada permisada en el Ávila…”. El proyecto estructural fue realizado por el Ing. Anastasio Labropoulos y la inspección durante su construcción estuvo a cargo del Ing. Sergio De Ambrogio.

7. Dos tomas del interior de Alto Claro. El balcón con Caracas al fondo (izquierda) y parte de las áras sociales (derecha).
8. Alto Claro. Acceso vehicular (izquierda) y vista desde las áreas sociales hacia Caracas.
9. Alto Claro. Segmento de la fachada oeste (izquierda), parte de las áreas sociales (derecha arriba) y vista de la fachada sur desde la piscina (derecha abajo)

Sin llegar a los niveles de calidad de muchas de sus realizaciones, de las cuales destacan la Lovell House (1929, Los Ángeles, California) considerada por Keneth Frampton como la apoteosis del “estilo internacional”, o la Kaufmann House (1946, Palm Springs, California) valorada por William Curtis por su condición de modelo de la casa lujosa y saludable de suburbio estadounidense de los años 50, la quinta Alto Claro se podría sumar a la valoración que hizo en su momento Leonardo Benévolo de la totalidad de la producción por parte de Neutra de viviendas unifamiliares, ejemplo a seguir en cuanto al adecuado uso de los materiales, clara funcionalidad y positivas implicaciones que cubren exigencias emotivas, psicológicas y ambientales.

10. Texto de Juan Pedro Posani titulado “La Casa González Gorrondona de Richard Neutra. El estilo internacional sube al Ávila”, aparecido el 3 de octubre de 1992 en el encartado Arquitectura HOY.

Por otro lado, la casa puede considerarse “como una obra correcta y digna, elaborada con la pulcritud y elegante eficiencia” que eran características del estilo de su creador, tal y como comentaría en su momento Juan Pedro Posani en el texto “La Casa González Gorrondona de Richard Neutra. El estilo internacional sube al Ávila” aparecido el 3 de octubre de 1992 en el encartado Arquitectura HOY. También agregará Posani que, guardando algunas distancias con sus obras más emblemáticas, la casa caraqueña de Neutra no deja de mostrar, pese a no haber explotado al máximo su formidable ubicación, su diálogo y respeto con el paisaje al cual exalta en sus características “mediante el método del contraste acentuado, del uso preciso y contundente de los materiales artificiales, de las líneas rectas, de los volúmenes elegantes y exactos, estructurados con el admirable virtuosismo de sus composiciones dinámicas y asimétricas”.

Aunque de Neutra se conoce fundamentalmente su obra construida que lo llevó a ser considerado, según Posani, además de proyectista experto y eficiente, como “el arquitecto de las divas de Hollywood, de las casas preciosas y refinadas, relucientes de aluminio y vidrio, volando ligeras sobre las piedras del desierto”, no deja de ser importante resaltar su condición de teórico del diseño y profuso escritor. Su libro Survival through design de 1954 (traducido en 1957 como Planificar para sobrevivir), contentivo de los elementos fundamentales de su filosofía arquitectónica, lo coloca como pionero entre quienes han incorporado la reflexión pertinente y necesaria sobre el diseño ambiental ante las agresiones crecientes que ya venía sufriendo la naturaleza y nuestro golpeado planeta. También se presenta como creyente de un diseño centrado en el ser humano, atento a las condiciones naturales del sitio y sensible a las necesidades sociales.

11. Dos de los libros más importantes escritos por Richard Neutra: Life and Shape de 1962 (izquierda) y Survival through design de 1954 (derecha).

“Sus reflexiones se ampliaron a incluir la percepción de la forma y los juicios estéticos sobre la belleza en 1962 con la publicación del libro Life and Shape en que desarrolló en diversos ensayos que reflejan la consolidación de sus ideas sobre arquitectura y su filosofía de realismo biológico. Propuso comprender la percepción de la arquitectura desde las funciones neurológicas; inclusive aboga por comprender a la forma y la percepción de la belleza en términos de funciones cerebrales”, apuntará Catherine Ettinger en el interesante artículo titulado “Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina”, publicado en la revista Contexto de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2018 accesible en https://www.redalyc.org/journal/3536/353659380003/html/.

Regresando a la casa que hoy nos ha ocupado, la misma se vio inmersa dentro de los problemas que tuvo que afrontar González-Gorrondona cuando en 1978 fue intervenido y liquidado por el gobierno nacional el Banco Nacional de Descuento (entidad que había fundado en 1954), debido a problemas de liquidez e insolvencia que afectaban la actividad del instituto. Así, Alto Claro en 1975 llega a ser expropiada siendo devuelta a la familia décadas después. Por otro lado, es bueno decir que a González-Gorrondona le fue reconocida su labor académica al ser designado individuo de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales (1975) y de la Academia Nacional de Ciencias Económicas (1988).

Incomprensiblemente excluida (al igual que la casa Borges de Athos Albertoni en Petare) en la excelente exposición “La casa como tema” realizada en el Museo de Bellas Artes entre octubre y noviembre de 1989, Alto Claro fue declarada por el Instituto de Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38 234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano, encontrándose actualmente en buen estado de conservación.

Tal y como ya apuntáramos en el segmento de VISITAS MEMORABLES dedicado a Neutra en el Contacto FAC nº 97 del 7 de octubre de 2018, “la terminación de ‘Alto Claro’ se inscribe dentro del último período de la obra de Richard Neutra quien falleció en Alemania, el 16 de abril de 1970, a la edad de 78 años, durante una gira de conferencias. También que quizás por la relevancia de su presencia en Venezuela, Punto publicó en su número 22 (marzo-abril 1965) el texto ‘El diseño y la metrópoli’ tomado de la revista Urbe de México”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 4. http://guiaccs.com/obras/alto-claro/

1. Hannia Gómez, El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas (2009)

2. https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

3, 5 y 6. Hannia Gómez, Our architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975 (2017)

7. https://www.ccscity450.com/otras_obras/quinta-alto-claro/ y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

8. https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/a.1790071744541496/1798812433667427/?type=3 y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

9. https://www.pinterest.com/pin/832110468661679549/, https://iamvenezuela.com/2017/10/casa-gonzalez-gorrondona-un-privilegio-en-el-avila/ y https://arquitecturayempresa.es/noticia/casa-gonzalez-gorrondona-o-alto-claro-caracas-venezuela-obra-del-arquitecto-richard-j-neutra

10 y 11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad