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Cuando el 10 de marzo de 2014 la Alcaldía de Baruta convoca a participar en el Concurso Público para presentar propuestas para el diseño del Bulevar Río de Janeiro, lo dirige “a firmas personales o personas jurídicas, con experiencia en diseño urbano, arquitectura, ingeniería y paisajismo”.
Se unían así las autoridades de ese municipio a una tendencia que por aquellos años mostraba una clara preocupación de parte de los gobiernos locales por atender el espacio público cuya primera referencia podría encontrarse en 2012 cuando la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas y el Cabildo Metropolitano, junto a los Colegios de Ingenieros y Arquitectos de Venezuela, 50 instituciones representativas de la sociedad civil, la academia, gremios, las alcaldías de Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre, y la Gobernación del estado Miranda, unieron esfuerzos para convocar a un Concurso Público de Ideas bajo el lema “La Carlota decisión de todos”, para transformar la Base Aérea “La Carlota” en Parque Verde Metropolitano.
A tono con el clima altamente politizado que el país vivía (y aún vive), el importante y amplio llamado hecho por la Alcaldía Metropolitana trató de minimizase cuando casi de inmediato la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales y FundaCaracas organizaron el Concurso Recinto Ferial de Caracas, a ser construido justamente en el mismo lugar, cuyo alcance se quedaba muy corto con relación a la iniciativa ante la cual se reaccionaba.
No obstante, será el programa “Espacios Sucre”, destinado a la recuperación de espacios públicos en barrios del Municipio Sucre para la calidad de vida de sus ciudadanos, que desde 2020 ya había impulsado esa Alcaldía, el que, tras dar como resultado la construcción de casi 30 parques ubicados en su mayoría en asentamientos informales de las comunidades de Petare, La Dolorita, Caucagüita y Mariches, se convertirá en significativa contribución a la sensibilización ciudadana sobre el tema y en ejemplo a seguir por otros gobiernos locales. De esta experiencia se derivó tanto una exposición como una publicación editada el año 2013 por la Fundación Espacio ambas tituladas «Intervenciones de Espacios Públicos en barrios del Municipio Sucre», donde se exponen ampliamente los resultados obtenidos siendo la segunda una obra cuya consulta es fundamental.

Sin tratarse de un sitio de las características de los abordados por el programa “Espacios Sucre”, pero si enmarcado dentro de una preocupación similar referida a otra escala, el objeto del concurso que hoy nos ocupa no era otro que el de proponer para el tramo de aproximadamente 1.3 kilómetros comprendido entre el Puente Veracruz y el Centro Comercial Las Mercedes, siguiendo el borde del río Guaire paralelo a la avenida Río de Janeiro, intervenciones dirigidas fundamentalmente a dar vuelta a la relación peatón-vehículo buscando, aunque sea de manera limitada, paliar el déficit de espacio público en la zona e incrementar la dinámica urbana de la ciudad que podría tomar los resultados como modelo replicable en otras partes. El área a ser tratada (estrecha y larga) cuenta con una superficie cercana a los 22.500 m2. con un ancho máximo de 16,44 ml y un ancho mínimo de 10,29 ml en su sentido transversal (norte-sur) y 1.341 ml en el sentido longitudinal (este-oeste), con un perímetro aproximado de 3.000 ml.
El llamado hecho por la Alcaldía de Baruta, cuya fecha de entrega se pautó para el 7 de abril, fue atendido por un total de trece empresas y firmas personales. La evaluación de las propuestas entregadas (que debían ser presentadas en dos láminas), realizada por un jurado integrado por 10 personas que representaron el sector académico, la sociedad civil y el Poder Municipal, favoreció con el primer premio al Grupo Vodo Arquitectos (Eduardo Izaguirre, Gustavo Jiménez y Edgardo Rojas) en asociación con la constructora Global-Cret, quienes ya tenían en su haber su participación en el programa “Espacios Sucre” y el haber ganado el concurso para diseñar el Bulevar El Carmen en Petare (construido). El anuncio donde se conocieron los ganadores lo hizo el alcalde de Baruta Gerardo Bryde en acto público el 14 de mayo de 2014.


La propuesta entregada para el concurso por el equipo triunfador (publicada en https://entrerayas.com), que aparece ya desarrollada luego de obtener el premio en https://vodoarq.com/proyectos/bulevar-rio-de-jaineiro/, manifiesta desde el primer momento la intención de convertirse en un “modelo piloto y vanguardista en la construcción de un Nuevo Paradigma Urbano Local, que alteraría favorablemente la forma de relacionarnos con los elementos que conforma nuestro paisaje urbano y promovería la real democratización del espacio público al ser accesible para todos, inclusivo y común. Una operación eficaz en este tramo concurriría en un cambio detonante para otras zonas, replicando sus estrategias de diseño y gestión a lo largo de toda la longitud del Guaire o cualquiera de los cauces de agua que en el desembocan, al igual que en otros corredores urbanos que se entretejen en la consolidación de una malla de conectividad y encuentro a los diversos fragmentos de la ciudad. La proliferación progresiva de este tipo de intervenciones tendría un impacto contundente en el desarrollo de nuestras ciudades”.
Las estrategias fundamentales planteadas por el trabajo fueron: 1) la creación de un paseo verde peatonal que no es otra cosa que el espacio público equipado de 18.000 m2 con usos culturales, deportivos y recreativo al borde del rio Guaire; 2) la generación de un sistema de transporte público y alternativo consistente en 1420 ml de ciclovía y renovación de las paradas de transporte; 3) el reforzamiento del sistema de movilidad peatonal mediante un nuevo sistema de aceras, señalización, accesibilidad en las avenidas y calles colindantes; y 4) la construcción de 3 puentes peatonales (uno junto al puente Veracruz, otro para conectar con El Rosal pasando sobre la autopista y el río, y el tercero conectando Chacao con Las Mercedes.









Siguiendo lo que se encuentra publicado en la web de Vodo Arquitectos, se puede observar que el segmento de la avenida Rio de Janeiro objeto del concurso, tratado bajo un criterio de unidad en cuanto a la presencia de áreas verdes, utilización de materiales y tratamiento de pisos, se dividiría en siete tramos en sentido oeste-este (uno más de los previstos inicialmente), que contemplarían los siguientes usos: Tramo A (entre la entrada de Las Mercedes y la avenida Jalisco), Terminal de Transporte a escala local; Tramo B (entre la avenida Jalisco y la calle Monterrey), Acceso Oeste, Mercado y Ferias Itinerantes; Tramo C (entre las calles Monterrey y Mucuchíes), Módulos Comerciales y Ludoteca Tercera Edad; Tramo D (entre las calles Mucuchíes y Trinidad), La Plaza del Agua; Tramo E (entre las calles Trinidad y Nueva York), Centro Cultural de Baruta – Gradería, Café, Librería y Galerías; Tramo F (entre las calles Nueva York y Caroní), Ludoteca y parque infantil más puestos para comercios; y Tramo G (entre las calles Caroní y Veracruz), Gimnasio a Cielo Abierto, Acceso Este y Módulo de Información y Seguridad – Conexión futuro Metro. La imagen que acompaña nuestra postal del día de hoy se trata de un render que ilustra algunas de las actividades a realizarse en el Tramo D, siendo profusa la cantidad de imágenes de este tipo dedicadas a prefigurar las actividades contempladas para cada segmento, sugeridas al momento de la entrega del concurso y complementadas por el producto del desarrollo del trabajo presente en la web.
Con la expectativa de empezarse a construir el año 2016 y habiendo sido entregado el proyecto a nivel de detalles para su ejecución, el Bulevar Rio de Janeiro, que fuera presentado en 2015 por sus autores para participar en la 4ta edición del Concurso CAF en la categoría de Desarrollo urbano e inclusión social (junto a otras 126 propuestas), no llegó a concretarse pasando a engrosar los casos de concursos que han corrido la misma suerte. Desconocemos las razones para que ello haya ocurrido.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12. https://vodoarq.com/proyectos/bulevar-rio-de-jaineiro/
3. https://entrerayas.com/2014/05/propuesta-ganadora-del-concurso-para-el-bulevar-rio-de-janeiro/

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Para 1938, momento en el que el empresario León J. Taurel le encarga su casa a Carlos Guinand Sandoz (que luego terminaría de construirse en 1940), la avenida México, denominación que adopta la avenida Este 4 a partir del Parque Carabobo (esquina de “Pele el ojo”) y que remataba en la plaza que por entonces aún se denominaba Mohedano, marcaba una especie de puerta que daba salida a la ciudad hacia el este. Un poco más allá, sobre el mismo eje, se estaban terminando de construir los Museos de Bellas Artes (1935-1938) y de Ciencias Naturales (1936-1939) con el espacio circular que les daba acceso y establecía el inicio de la avenida Mosquera, ruta que atravesaba el antiguo Parque Sucre que ya era conocido popularmente como “Los Caobos”. Cabe añadir que el Parque Sucre, creado en 1925 durante el mandato de Juan Vicente Gómez, fue considerado hasta 1930 el límite de Caracas al este. También que la continuación de la avenida Mosquera se uniría a la Calle Real de Sabana Grande cuya continuación hasta Los Dos Caminos daría pie a partir de 1947 a la inauguración de la Carretera del Este.




Así, a los ya mencionados museos habría que agregar que el parque Carabobo (en la acera sur de la avenida México) se había terminado en 1936, la Escuela Experimental Venezuela (del lado norte) se inauguraría en 1939 y un poco más tarde, en 1945, al lado del Parque Carabobo se abriría el Liceo Andrés Bello, año en el que la plaza Mohedano comenzaría a denominarse plaza Morelos en honor al prócer mexicano José María Morelos y Pavón (1765-1815), cuando el gobierno de ese país dona la escultura que la presidiría, lo cual reforzaría el nombre dado un poco antes a la avenida. Por otra parte, en 1944 la Creole Petroleum Corporation se instalaría en un edificio que construyó como su sede frente a la plaza Mohedano el cual ocuparía hasta el año 1955 cuando pasaría a ser el centro de operaciones de la Seguridad Nacional, policía política de la dictadura de Pérez Jiménez.


El trecho donde se ubicó la casa Taurel, por tanto, mostraba una clara vocación cultural, educacional y recreacional lo que lo convertía en sitio atractivo e idóneo para quienes, queriendo estar cerca del centro de la ciudad por razones de trabajo, podían tener su vivienda en un lugar colindante con las afueras. De hecho, la avenida estuvo delimitada por quintas que, como la que hoy nos ocupa y la Ramia (finalizada en 1941 según proyecto de Rafael Bergamín en el borde norte de la plaza Morelos y a partir de 1958 sede del Ateneo de Caracas), entre otras, la proveían de un indudable valor ambiental. Viviría de esta manera la México más de 30 años en los que se respiraba un apacible ambiente muy lejano del que hoy en día conocemos.
En cuanto a la casa Taurel en sí, habría que decir que fue incorporada dentro de la curaduría hecha por la Fundación Museo de Arquitectura para la exposición “La casa como tema” (Museo de Bellas Artes, 1989) y dentro del catálogo como parte del capítulo “La casa como tema de abstracción. Inicio de la modernidad”, siendo considerada como uno de los principales exponentes del art-déco dentro de la arquitectura residencial caraqueña.
De la escasa información con la que se cuenta podemos deducir que se diseñó con base a una cuidada composición geométrica que produjo como resultado la clara volumetría cilíndrica que se puede apreciar a través de la fotografía que engalana nuestra postal del día de hoy.

Su planta evidencia una doble axialidad. El primer eje (norte-sur) se inicia en el acceso y une una serie de espacios de carácter social rematando en un jardín al fondo de la parcela; el segundo recoge perpendicularmente en un sentido la escalera principal que conecta con la planta alta, y en el otro la secuencia proveniente de un acceso lateral al exterior techado para cuando se llega en carro. El espacio central circular, donde ocurre la intersección de ambos ejes, fue techado por una cúpula que incorpora luz cenital inyectándole una condición escenográfica y teatral próximas a lo barroco. A su vez, todo ello se ve enriquecido con el juego de dobles y triples alturas que acompañan el recorrido del eje principal.

Por otro lado, el uso de grandes ventanales curvos habla de la consideración, aún incipiente, de la integración del espacio interior con el exterior como rasgo claro de modernidad. La existencia de balcones y terrazas que brindan protección climática a su interior, los efectos de la luz y penumbra, los cuidados detalles constructivos (pisos y rodapiés de mármol, pasamanos de la escalera de aluminio anodizado -material usado por primera vez en el país-) e impecable carpintería metálica, se sumarán para que, entendida como una totalidad articulada, la casa fuese apreciada por críticos extranjeros como “palacio urbano destinado a convertirse en modelo en un vecindario residencial”.
Al mismo tiempo que diseñaba la casa Taurel, Guinand trabajaba, ya consolidado como importante arquitecto, en los proyectos para el Sanatorio Antituberculoso (1939) y el Teatro Boyacá (1940, demolido en 1969), este último otra hermosa pieza de art-déco al igual que el edificio sede para la empresa Taurel & Cía. Sucrs C.A. que Guinand diseñaría en 1945 en el Litoral Central.

Lamentablemente, con el transcurrir del tiempo el perfil que una vez tuvo la avenida México se transformó por completo debido a la modificación sufrida por la ordenanza de zonificación del sector, encontrándonos hoy en día con una imagen degradada y caótica. La casa Taurel, como tantas otras, fue demolida en los años 80 para construir un taller mecánico y estacionamiento.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 7 y 8. Catálogo de la exposición “La casa como tema” (Museo de Bellas Artes, 1989)
2. http://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/
3. http://hanniagomez.blogspot.com/2019/03/primera-fila.html
4. https://www.pinterest.com/pin/83387030581560332/ y https://www.facebook.com/groups/24371473543/posts/10158196096928544/?locale=ms_MY
5. https://twitter.com/caracascuentame/status/1244707593764982787?lang=ca, https://www.pinterest.com/pin/384917099383041098/ y https://www.pinterest.com/pin/384917099383886253/
6. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

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La empresa Duplex Industrial C.A., líder en el país desde 1950 en el diseño, fabricación e instalación de butacas y asientos para auditorios, centros deportivos, áreas al aire libre y áreas de recepción y espera, que ofrecía, además, apoyo en la interpretación, adaptación y asesoría a los autores de los proyectos, con cuya propaganda aparecida en la revista Espacio nº3 de 1988, ilustramos nuestra postal del día de hoy, brindó sus servicios hasta los primeros años del presente siglo cuando se vio obligada a cesar sus actividades.
Sin embargo, teniendo como telón esta firma que equipó buena parte de las salas de cine del país que fueron abiertas dentro del boom que dichos espacios de entretenimiento tuvieron durante las décadas de 1950, 60 y 70, no estaría de más llevar a cabo un somero repaso de la evolución que dicho equipamiento ha sufrido a través del tiempo.
Sería el teatro, primero realizado al aire libre, luego ocupando espacios improvisados simplemente techados y luego funcionando en salas destinadas especialmente para tal fin, el primer lugar donde harían acto de presencia las primeras butacas que evolucionarían a los confortables asientos que hoy conocemos. Inicialmente el público se sentaba sobre el terreno tallado o sobre incómodas sillas a disfrutar de eventos que normalmente tenían una larga duración y donde la incomodidad siempre hacía acto de presencia.


Por otro lado, se conoce que el primer teatro construido fue el dedicado a Dionisio en Atenas, Grecia, entre los siglos V y VI a.c. Se dividía en tres partes la orquesta, el lugar para los espectadores y la escena. Los primeros teatros griegos constaban de dos formas: un espacio circular donde se alzaba la estatua de Dionisio y el hemiciclo para los espectadores. Sin embargo, no será sino hasta el Renacimiento cuando se construyan en Italia los primeros teatros cerrados modernos. “Su estructura era similar a la de los teatros antiguos, con una cavea y una escenografía arquitectónica que representaba una calle de la ciudad. Los ejemplos más antiguos que se conservan de este estilo son el Teatro Olímpico de Vicenza (1580) -de Andrea Palladio- y el Teatro all’antica de Sabbioneta (1590) -de Vincenzo Scamozzi- (…) El primer teatro de ópera abierto al público fue el Teatro San Cassiano (1637) de Venecia. Los teatros de ópera italianos fueron el modelo para los posteriores teatros de toda Europa”, encontramos en Wikipedia.
En España el Teatro Español (también llamado Corral del Príncipe o Teatro del Príncipe), ubicado en Madrid junto a la Plaza de Santa Ana, es considerado el más antiguo y uno de los más viejos de Europa. Remontándose sus orígenes al momento en que fue un corral de comedias medieval, pasando a ser conocido en el siglo XVI como Corral de la Pacheca, el solar donde se encontraba sirvió para llevar adelante la construcción de un teatro de forma estable en 1582 identificado popularmente como el Corral del Príncipe, debido a la calle de su ubicación, con ese mismo nombre. El 21 de septiembre de 1583 abrió sus puertas y fue el lugar donde los mejores autores del Siglo de Oro estrenaron sus obras. Posteriormente, en 1735, el arquitecto Pedro de Rivera construyó con base a un proyecto el edificio cuya planta y estructura coinciden exactamente con la actual.


Es en su monumental libro Recueil et parallèle des édifices de tout genre, anciens et modernes: remarquables par leur beuté, par leur grandeur, ou par leur singularité, et dessinés sur une même échelle (1800), donde Jean Nicolas Louis Durand, en su afán de ofrecer desde la recién fundada Escuela Politécnica de París (1794) una enseñanza basada en la economía, la funcionalidad y la racionalidad de la arquitectura (jugando la estandarización un papel fundamental), realizaría la primera recopilación tipológica importante de espacios para teatro desde la antigüedad hasta ese momento que, expresada a través de plantas a la misma escala, muestra la disposición del público en las salas sin dar mayores detalles sobre su equipamiento.
Quizás sea Charles Garnier quien dedique mayor atención al tema que nos ocupa en el libro Le Théatre (1871), publicado mientras se construía su proyecto para la Ópera de París (1861-1875), institución creada en 1669.


Tal y como apuntáramos en nuestro Contacto FAC nº 297 (6 de noviembre 2022): Cuando Garnier publica su libro, estructurado en una serie de reflexiones sobre teatros en general, admitiendo que esto fue un argumento para su propio diseño, enfocará su mirada ya no en términos de geometría abstracta (como lo haría Viollet-le-Duc), sino más bien desde el espectador que atiende a un espectáculo y hacia aspectos estrictamente funcionales los cuales permitieron a partir de entonces incorporar al teatro como un tipo de edificación que podía ser perfectamente “caracterizable” en función de la adecuación al uso al que estaba destinada. Las partes que lo conforman son: «Prefacio»; un bloque de 21 apartados titulados “Utilidad de los teatros”, “Accesos cubiertos”, “Vestíbulos”, “Escaleras”, “Foyers y galerías”, “Cámaras del Jefe de Estado”, “Salas y dependencias”, “Encendido de la sala”, “Acústica”, “Calefacción y ventilación”, “Telón del teatro”, “Escenario”, “Maquinaria teatral”, “Logias en el teatro”, “Encendido del escenario”, “Departamento de decoración y montaje”, “Administración y servicios diversos”, “Cuerpo de bomberos”, “Luces”, “Alrededores del teatro”, “Arquitectura de teatros”; y, al final, “Conclusión” y “Apéndices”.
Ya para aquel momento el equipamiento de la sala estaba constituido por elementos en los que la madera si bien seguía siendo el material fundamental de la estructura, del asiento y del respaldo, se contemplaba la utilización de productos que permitían minimizar los efectos del estar sentados de una manera prolongada.
El siglo XIX también marcará la presencia incipiente de otros dos usos en los cuales, al igual que en el caso de los teatros, ameritarán cuidado en cuanto al confort de quienes disfrutarán de sus instalaciones durante tiempos dilatados: el cine y los eventos deportivos, estos últimos con claros antecedentes en la antigüedad.

Durante el siglo XX se producirá gracias a la incorporación como asunto fundamental a considerar la ergonomía en el diseño, los nuevos materiales y las normas que pautan las dimensiones tanto de las butacas como de su disposición en los lugares públicos donde se deben utilizar, la proliferación de firmas dedicadas a la fabricación venta e instalación de este elemento.
Hoy en día es numerosa y muy variada la oferta de butacas diseñadas para diversos usos, las cuales variarán de acuerdo a las características y exigencias de los mismos privando en ello las prestaciones y el tipo de material a emplearse en su elaboración, diferenciándose los modelos ofrecidos para cines o teatros (donde, además del confort, la acústica se convierte en variable de primer orden) de los que se destinan a espacios de masiva concurrencia.
En resumen, tal y como la conocemos hoy en día, una butaca es una clase de silla diseñada para permitirle al usuario apoyar sus brazos y cuyo respaldo presenta una cierta inclinación, encontrándonos con que esta condición incorporada al diseño permite variaciones que van de los 15º a los 25º. A diferencia de otros mobiliarios con brazos, la butaca no es demasiado ancha. Puede estar hecha con diversos materiales diferenciándose claramente aquellos que conforman su estructura (generalmente en madera, acero o pvc) de los que conforman el asiento, el respaldo y los apoyabrazos que toman la consistencia de un almohadón o cojín en los dos primeros, con densidades distintas en cuanto al uso del material que los integra, para que sean más confortables. También es posible encontrar butacas de aluminio, plástico y otros materiales. En el caso del asiento y el respaldo, también es frecuente que estén confeccionados o revestidos con cuero.
Sería bueno señalar que el término con el cual se identifica al mueble es mayormente usado cuando se trata de salas de cine o de teatro siendo en este caso sinónimo de «asiento disponible». Puede decirse, por lo tanto, que los espectadores se sientan en butacas.
El diseño de butacas, en la actualidad, presenta entre sus variantes aquellas que poseen reposabrazos fijos o móviles que a su vez pueden albergar un espacio para posar una bebida con la forma de la botella o vaso. Así mismo, la carcasa suele hacerse en pvc moldeado de una dureza a prueba de impactos, con resortes que funcionan como muelles y amortiguan el peso. Otros detalles importantes tomados en cuenta desde que se produjeron los primeros modelos de butacas han sido, además de las consideraciones atinentes a permitir la mejor visibilidad en función de su disposición en el espacio, la fijación al suelo y la condición plegable del asiento. Con respecto al segundo, se trata de un factor que permite optimizar la distribución de los locales y minimizar la circulación en las salas donde las butacas hacen acto de presencia. La rapidez en el replegado es considerada hoy en día un ítem de importancia y un avance ya no sólo en cuanto al ahorro de espacio sino como variable en la velocidad de desalojo de cualquier sala tanto en condiciones normales como ante cualquier eventualidad o emergencia. La utilización de materiales resistentes al fuego o que no produzcan gases tóxicos en caso de combustión ha pasado a ocupar, en la actualidad, un lugar preponderante en el diseño de butacas para espacios públicos. Huelga decir que con las normas de seguridad hoy imperantes la mayor parte de las salas de cine o de teatro de vieja data han debido actualizar su mobiliario ajustándose a las condiciones que la reglamentación exige.


Finalmente, sólo decir que tras la desaparición de Duplex Industrial C.A. son numerosas las firmas, particularmente extranjeras, que han cubierto el vacío por ella dejado, en un ramo de apoyo a la industria de la construcción donde competir y estar al día es fundamental y al que la situación país no ha favorecido en lo más mínimo.
ACA
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2. http://www.agoramagazine.it/index.php?option=com_k2&view=item&id=39608:el-teatro-olimpico-de-vicenza&Itemid=737, https://twitter.com/MiguelBorrallo/status/1372305270957871110 y https://madridfilmoffice.com/en/localizacion/teatro-espanol/
5 y 7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
6. https://www.meer.com/en/71516-glory-years-of-the-paris-opera-house
8. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.pinterest.com/pin/851813717004623222/