Pablo Nascimento, Tani Neuberger y Claudia Nascimento (eds.)
Arquitectura y Urbanismo Neuberger Nascimento/Instituto de Urbanismo de la FAU UCV/Ediciones FAU UCV
2013
El libro PEDRO NEUBERGER. Arquitecto abrió para el sello editorial de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV la posibilidad de poner en marcha un tipo de modalidad de coedición hasta entonces inexplorado. En momentos en que ya se había agudizado la crisis presupuestaria universitaria y se habían disparado los costos de producción e impresión de todo tipo de publicaciones, llegó el año 2012 al Comité Editorial de Ediciones FAU UCV la solicitud de la profesora Tani Neuberger (directora del Instituto de Urbanismo entre 2003 y 2006), encauzada por la siempre recordada profesora Marta Vallmitjana (integrante en aquel entonces del Comité), de avalar, previa revisión del contenido, la publicación de un libro destinado a honrar la memoria de su padre (Rolf Peter -Pedro- Neuberger Gattman, Frankfurt 1923- Caracas 2011), que buscaba, además, rendirle homenaje y dejar testimonio de su trayectoria profesional.
Aunque no se podía considerar una obra estrictamente académica, ni procedía de un trabajo de investigación formalmente formulado, o de la distinción otorgada por el jurado evaluador a algún trabajo de postgrado o de ascenso, el Comité Editorial, sin embargo, consideró que se trataba de una recopilación documental relevante, que pondría en manos de estudiosos y público en general un valioso material rigurosamente ordenado y muy bien ilustrado sobre uno de los arquitectos integrante de una generación que impulsó a partir de los años 1950 la modernización de la arquitectura venezolana desde una práctica profesional diversa, dilatada y prolífica.
Por un lado, el participar en el proyecto le brindaba la oportunidad a Ediciones FAU UCV de ofrecer su ya para entonces bien posicionado prestigio, como garantía a un tipo de trabajos que, con rigor, van llenando los innumerables vacíos que hay detrás de figuras conocidas y no tan conocidas de nuestra arquitectura, cuyos archivos en algunos casos se encuentran bien preservados. Por el otro, se le abría la puerta a iniciativas que contaban con posibilidades económicas para cubrir todos los gastos inherentes a la producción e imprenta para que se acercaran a la academia con temas afines a sus intereses en una política de “ganar-ganar” donde el solicitante publica con la garantía que ofrece una “marca” reconocida y ésta mantiene su presencia en el mercado pese a la crisis.
Página de créditos y primera de la «Biografía» del libro.
Así, PEDRO NEUBERGER. Arquitecto, concebido por Pablo Nascimento (su yerno, primero colaborador y luego socio con una relación de más de 35 años), Tani Neuberger y Claudia Nascimento (la hija de Pablo y Tani), quien también realizó el diseño, la diagramación y montaje, se trata de una publicación de 160 páginas, en tapa dura y papel glasé, de 30,5 x 21,5 cms, apaisada, profusamente ilustrada, que, como ya adelantamos, registra la biografía y trayectoria profesional quien fuera desde su llegada a Venezuela en 1951 partícipe de los años dorados de nuestra arquitectura moderna, amén de profesor de la Escuela de Arquitectura de la UCV entre 1960 y 1968.
La obra cuenta con una “Introducción”, seguida de un “Prólogo”, redactado por Nascimento, y un cuerpo conformado por tres partes: la primera no es otra cosa que una pincelada biográfica con algunas anécdotas y fotografías donde se resaltan las características de su vida personal y profesional.
Página interior correspondiente a la primera etapa de la obra de Pedro Neuberger.Página interior correspondiente a la segunda etapa de la obra de Pedro Neuberger.
La segunda parte y la más voluminosa, consiste en una recopilación gráfica (fichas, planos y fotografías) de sus principales obras y proyectos recogidos en cuatro etapas: la primera va desde 1945, cuando en Buenos Aires colabora en la oficina de los arquitectos Sánchez Elías, Peralta Ramos y Agostini (acumulando, pese a no haber podido culminar la carrera de arquitecto, una importante experiencia en diseño y construcción de varias obras de importancia), hasta 1951 año que marca su llegada a Venezuela en busca de abrir oportunidades de trabajo; la segunda, signada por su asociación con Jorge Romero Gutiérrez y Dirk Bornhorst en la oficina Arquitectura y Urbanismo C.A. entre 1952 y 1960, concluye con la paralización definitiva de El Helicoide; la tercera comprendida entre 1961 y finales de la década de los 80 la recorrerá junto a Dirk Bornhorst en el Taller de Arquitectura Bornhorst-Neuberger; y la cuarta se inicia a comienzos de los años 90, asociado a Pablo Nascimento, cuando se constituye la oficina Arquitectura y Urbanismo Neuberger Nascimento, donde trabajará hasta su fallecimiento.
Página interior correspondiente a la tercera etapa de la obra de Pedro Neuberger.Página interior correspondiente a la cuarta etapa de la obra de Pedro Neuberger.
La tercera parte del libro está constituida por un listado cronológico de la mayoría de sus obras y proyectos que en un número de 164 fueron realizados entre 1952 y 2012.
Del total de trabajos registrados se llevó a cabo, para conformar la segunda parte del libro, una selección de 53 obras y 30 proyectos realizados por Neuberger individualmente o en asociación con Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst, Pablo Nascimento y un numeroso grupo de arquitectos colaboradores, los cuales se agruparon con base en 8 categorías: casas, edificaciones institucionales, edificios de oficinas, edificaciones industriales, centros comerciales, edificios residenciales, hoteles y conjuntos vacacionales, y propuestas de urbanismo.
Dos páginas interiores correspondientes a la cuarta etapa de la obra de Pedro Neuberger.
La impresión de PEDRO NEUBERGER. Arquitecto la realizó Intenso Offset C.A. Litografía y Tipografía (Grupo Intenso) en el 2013 y su presentación se llevó a cabo 2 de julio de 2014 en el Caracas Sport Club, Baruta. Por ser una iniciativa de carácter familiar el tiraje se limitó a pocos ejemplares muy bien distribuidos, por lo que ha quedado circunscrito a ser un necesario libro de consulta.
Después de 10 años, a PEDRO NEUBERGER. Arquitecto, mediante otra asociación estratégica de Ediciones FAU UCV ahora con la Universidad Católica Andrés Bello a través de su editorial ABEdiciones y gracias a la iniciativa de los profesores José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur, le seguirá la aparición a finales del próximo mes de noviembre, en el marco de la Feria del Libro de la UCAB, del primer título de una serie dedicada a maestros de la arquitectura venezolana que se inicia con Gustavo Legórburu Rodríguez (1930-2013), Premio Nacional de Arquitectura 1989. Ojalá sea el comienzo de otras colaboraciones interinstitucionales tan necesarias en los tiempos que transcurren.
ACA
Procedencia de las imágenes
Todas. Pablo Nascimento, Tani Neuberger y Claudia Nascimento (eds.), PEDRO NEUBERGER. Arquitecto, 2013
La arquitectura y el urbanismo se basaban tradicionalmente en el clima y la salud, como podemos leer en los tratados de Vitruvio, Palladio o Alberti, donde la exposición al viento y al sol, las variaciones de temperatura y humedad influían en las formas de las ciudades y los edificios. Estas causas fundamentales de la planificación urbana y de la edificación fueron ignoradas en la segunda mitad del siglo XX gracias al enorme uso de energía fósil por parte de sistemas de calefacción y aire acondicionado, bombas y refrigeradores, que hoy causan el efecto invernadero y el calentamiento global. La lucha contra el cambio climático obliga a arquitectos y urbanistas a tomarse en serio la cuestión climática para basar su diseño en el contexto climático y los recursos energéticos locales. Ante el desafío climático del siglo XXI, nos proponemos resetear nuestra disciplina sobre sus cualidades atmosféricas intrínsecas, donde el aire, la luz, el calor o la humedad se reconocen como materiales reales de construcción, la convección. La conducción térmica, la evaporación, la emisividad o la efusividad se convierten en herramientas de diseño para componer arquitectura y ciudades, y a través de la dialéctica del materialismo, son capaces de revolucionar los valores estéticos y sociales.
Repensando los fundamentos de la planificación, las exploraciones conceptuales de Lars Lerup como diseñador y pensador se han inspirado en filósofos y artistas desde Foucault hasta Beckett. Los diseños de muebles de Lerup eluden la cultura del consumo. No se ajustan ni a lo que comúnmente se entiende como útil ni a lo que normalmente se considera necesario. Cuestionan las funciones asumidas por los muebles y, al mismo tiempo, su lugar asignado en el espacio. Sus piezas interrogan sus roles y posiciones e introducen una nota inquietante o al menos desconcertante a los planos de planta convencionales.
Esta autobiografía de un proyecto de diseño trata de hacer visible el consumismo que está impulsando la actual expansión económica de nuestras ciudades y de abordar las consecuencias para el medio ambiente y la sociedad.
Una vívida narración de la historia bíblica de Babel que conduce desde el sitio en disputa de Babilonia hasta las altísimas torres de la metrópolis moderna, y sitúa las brillantes esperanzas del modernismo temprano contra las sombras de la guerra que se avecina. Abordando metáforas estructurales, aspiraciones utópicas y ambiciones geopolíticas, Dugdale expone las inexorables implicaciones arquitectónicas del evento descrito por Nietzsche como la muerte de Dios.
Alrededor de 1800 surgió uno de los conceptos arquitectónicos más influyentes de los últimos 250 años: el de los espacios construidos como dispositivos técnicos. El clima, la moralidad y la comodidad son los tres temas principales de este estudio, y cada uno de ellos se examina vívidamente en capítulos separados mediante comparaciones sincrónicas y con la ayuda de ejemplos. La aparición de las correspondientes metáforas, conocimientos y formas de construcción se remonta a un período de unos 70 años. El autor se centra particularmente en la dimensión operativa de la arquitectura. Así, el libro ofrece una perspectiva histórica sobre un tema clave para el futuro de la arquitectura. El libro está dirigido a lectores interesados en la arquitectura, la tecnología o la historia cultural de la construcción y la vida.
1. Portada de la primera edición en inglés de El Manantial.
A propósito de los 80 años de El Manantial de Ayn Rand.
The Fountainhead (El Manantial en su traducción al español), desde su aparición en 1943, se convirtió en un libro que, proveniente de la literatura, por la trama que sigue y los temas que toca fue leído con avidez por los arquitectos de la época produciendo un importante impacto en el pensamiento y quehacer profesional durante años.
Mucho se ha escrito a partir del momento en que Ayn Rand, seudónimo de la escritora Alisa Zinóvievna Rosenbaum (San Petersburgo, 2 de febrero de 1905-Nueva York, 6 de marzo de 1982), se valió de la obra para plasmar buena parte de su postura filosófica: el objetivismo, corriente que no admite coerciones que menoscaben la libertad individual, más allá del respeto a la libertad de los demás, y que la propia Rand expondrá como una filosofía formulada “para vivir en la tierra” y que “es, en esencia, el concepto del hombre como un ser heroico, con su propia felicidad como propósito moral de su vida, con el logro productivo como su actividad más noble y con la razón como su único absoluto”.
2. Ayn Rand y dos de sus libros de corte ensayístico traducidos al castellano. La virtud del egoísmo (1961) e Introducción a la epistemología objetivista (1979)
De manera concisa, tal y como recogemos de Wikipedia, Rand construye una metafísica basada en la realidad objetiva (“los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres”); propugna una epistemología sustentada en la razón (“la facultad que identifica e integra las percepciones provistas por los sentidos de los hombres”), entendida “como único medio de percepción de la realidad del hombre, su única fuente de conocimiento, su única guía para la acción, y su medio básico de supervivencia”; defiende el concepto de “egoísmo racional” donde “el hombre -cada hombre- es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por sí mismo y para sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida”; y entenderá al capitalismo laissez-faire como sistema político ideal: “un sistema en el cual los hombres tratan unos con otros no como amos y esclavos, sino como comerciantes, mediante intercambio libre y voluntario, en beneficio mutuo. Es un sistema en el cual ningún hombre puede obtener ningún valor de otro mediante el uso de la fuerza física, y ningún hombre debe iniciar el uso de la fuerza física contra otros”.
3. Ediciones recientes en castellano de las tres novelas más importantes de Ayn Rand. Los que vivimos (1936), El Manantial (1943) y La rebelión de Atlas (1957)
Por tanto, El Manantial, su trama, sus personajes y los diferentes roles que asumen no puede entenderse sin conocer la manera como Ayn Rand construye su polémico y radical andamiaje filosófico. De tal manera, la novela se revela como “una oda al individuo frente a la masa,…una defensa del individualismo frente al colectivismo, del egoísmo racional frente al altruismo, de la integridad frente a la inexistencia de dignidad, de la autorrealización personal frente al sacrificio por los demás, de la razón frente al misticismo, del desarrollo del ingenio frente a la mediocridad, de la expresión del amor a través de la aportación de valor y la mutua admiración frente a las historias de amor basadas en la necesidad”, como se expone en el blog Desde fuera de la pecera en su entrega del 2 de mayo de 2014 titulada “El Manantial de Ayn Rand o de la historia de un hombre libre enfrentándose a la masa”.
La elección por parte de Rand de la arquitectura como universo en torno al cual aglutinar el argumento de la obra, debido a su indudable potencia como símbolo de progreso, su cruce de expresión artística y función práctica y su dialéctica indudable de arte por encargo, hicieron de ella el vehículo ideal para el conflicto ideológico que su autora deseaba construir a partir de sus postulados objetivistas.
4. Gary Cooper interpretando a Howard Roark en la película El Manantial (1949) de King Vidor basada en el libro de Ayn Rand.
Howard Roark, arquitecto que no terminó la carrera por no compartir los criterios que esgrimían sus profesores y que reivindica al hombre creador que razona por sí mismo, es el protagonista del libro. Desde su profesión, a la que ama, encarnará los valores propugnados por Rand (traducidos en independencia, integridad, honestidad, justicia, productividad y orgullo), y luchará indoblegable contra una sociedad en la que el ego -en el sentido de la autorrealización- se anula a favor del grupo. Roark, hombre de gran fortaleza -física y mental-, que toda su vida estuvo relacionado de alguna manera con la construcción, ya sea ejerciendo de albañil hasta llegar a hacerlo de arquitecto, que sigue su camino, que no es políticamente correcto, simplemente quiere edificar sus ideas. “No quiere construir para satisfacer el deseo de los clientes, sino que quiere tener clientes para poder construir. Tiene su propio criterio y no está dispuesto a mostrar en sus construcciones copias del pasado. Concibe la arquitectura como una disciplina que debe cumplir la función de generar calidad de vida en los clientes -una función útil- y que debe, a su vez, ser una continuación coherente de la personalidad del que habita el espacio. Sus construcciones son producto del uso que hace de la razón para lograr esos objetivos, y por tanto, no van recargadas de adornos inútiles que no cumplen ninguna función como puedan ser columnas dóricas de adorno, cornisas, o algún resto del pasado griego. Si alguien intenta incluir en sus proyectos este tipo de cuestiones, Howard es implacable y se niega a realizarlo. No gasta ninguna energía en dar sus explicaciones o convencer al cliente; ‘sólo’ rechaza el proyecto y sigue su camino”, acotan en Desde fuera de la pecera.
5. Howard Roark (Gary Cooper) y Peter Keating (Kent Smith) en una escena de la película El Manantial.6. Fotograma de la película intervenido señalando el tipo de arquitectura que planteaban Howard Roark y Peter Keating.
Su contraparte dentro de la trama de la novela la constituirá Peter Keating, estrella del mundo de la arquitectura de Nueva York, rico y famoso. Graduado con honores complaciendo a sus profesores, al contrario que Roark, no quiere tener clientes para construir sino para lograr el reconocimiento público, pasando la arquitectura a un segundo plano. Si Roark encarna de manera ejemplar, íntegra y no espectacular a través de su individualismo los ideales de la modernidad, construyendo un estilo relacionado con un modo de hacer y no con una herencia de lenguajes y formas, Keating se vende al mejor postor y acepta realizar mediocres edificios eclécticos y espectaculares llenos de concesiones al pasado. Se beneficia del trabajo de Roark quien desarrolla proyectos a su nombre con tal de verlos finalizados siempre que se siga al pie de la letra sus planteamientos que sólo busca verlos hechos realidad. Un punto culminante dentro de la trama lo constituye el momento en que Roark diseña un proyecto de viviendas encargado por Keating que sufre numerosas modificaciones sin que éste haga nada por detener a quienes las incorporan. Finalmente, una vez construido el conjunto en tales condiciones, Roark lo dinamitará asumiendo todas las consecuencias.
7. Los personajes de la novela y sus intérpretes dentro del reparto de la película.
Otros personajes que complementan el elenco de la novela son: Ellsworth Toohey, influyente crítico de arquitectura, encarnación del altruismo (en el que Roark no cree) y quien desde su tribuna elabora estrategias que van a favor de la masa y en contra del individuo e impone sigilosamente pensamientos, modas, valores y todo aquello que fomenta la uniformidad y la mediocridad en lugar del mérito y la excelencia. Considerado el villano de la obra, Toohey tendrá siempre a Roark en la mira de sus malintencionadas intervenciones. Gail Wynard, magnate dueño del periódico Banner y de otras muchas empresas, rico y muy inteligente. Pasó de condiciones de vida miserables, casi indigentes, en los suburbios de Nueva York, a controlar gran parte de los medios impresos de la ciudad. Mientras Wynand comparte muchas de las cualidades de Roark, su éxito depende de su habilidad para complacer a la opinión pública, un defecto que finalmente lo lleva a su caída. Dominique Françon, eje de la trama amorosa, considerada por Rand como «la mujer para un hombre como Howard Roark”, aunque lo admira y se entrega a él terminará casándose con Keating. Es la hija de Guy Françon, un arquitecto exitoso pero poco creativo. Ha sido testigo de cómo grandes creadores o grandes hombres y mujeres han sido hundidos por la masa, han sido perseguidos por ser excelentes en su trabajo, han sido comprados o chantajeados por gente como Gail Wynard.
El libro, que Ayn Rand dedicó a su esposo Frank O’Connor, gran apoyo afectivo y moral a lo largo de su exitosa y a veces difícil carrera de escritora, se estructura en cuatro partes que llevan los nombres de los personajes principales. La primera de 15 capítulos se denomina Peter Keating; la segunda, también de 15 apartados lleva por nombre Ellsworth M. Toohey; la tercera con 9 episodios se llama Gail Wynard; y la cuarta y última se dedica al protagonista principal Howard Roark con 20 secciones. La obra verá su primera edición en español en 1958.
8. Posters promocionales de la película en castellano y en inglés.
El Manantial amplió en 1949 su influencia aún más gracias a la producción de Warner Bros Pictures en blanco y negro de la película del mismo título, protagonizada por Gary Cooper acompañado por Patricia Neal, Raymond Massey, Kent Smith, Robert Douglas, Henry Hull, Ray Collins, Moroni Olsen, Jerome Cowan y dirigida por King Vidor, con guion de la propia Rand quien logró controlarlo minuciosamente de una forma completamente desacostumbrada en Hollywood, donde los estudios se toman todo tipo de libertades con los guiones originales. Bien realizada, fiel a lo esencial de la trama argumental de la novela y con énfasis en elementos que acentuaban las tesis objetivistas de su autora, el filme, que no cubrió del todo sus expectativas, sin embargo, apuntaló una obra de referencia para liberales y conservadores, que compartían sus profundas lecciones filosóficas sobre el poder del individuo frente al conformismo de las masas.
9. Diseños de Edward Carrere presentes en la película de la mano de Howard Roark. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Tienda, granja, fábrica y residencia.
Rand intentó incorporar la participación de Frank Lloyd Wright (de quien se dice existen muchas similitudes con el protagonista) para la creación de las propuestas de los edificios que saldrían en el largometraje. Los elevados honorarios que Wright exigió hicieron imposible su inclusión, lo cual provocó que recayera la responsabilidad de elaborar los diseños que vemos en el film en el director artístico Edward Carrer, quien logró dotarlos de características y elementos de la arquitectura racionalista como son los voladizos, los muros cortina, los materiales industriales, así como la escasa ornamentación, la asimetría o la planta libre.
Después de 80 años y ya en pleno siglo XXI no sería descabellado rescatar de El Manantial buena parte de los principios que a partir de sus personajes y sus actuaciones mantienen plena vigencia y son susceptibles de formar parte de cualquier discusión que involucre tanto la enseñanza con el ejercicio de la arquitectura. Preguntas como ¿qué significa la integridad?, ¿qué es ser coherente?, ¿qué implica tener una práctica profesional ética? o disquisiciones sobre el peso de la libertad individual y su sumisión a lo que se impone desde lo colectivo, del papel que juegan la creación y la innovación o el impacto que en todo ello pueda tener la globalización y la preocupación por el cambio climático, quedan en el aire para quienes se aventuren a leer las más de 750 páginas de un libro que, luego del rechazo recibido por una docena de editoriales antes de ser finalmente publicado, se convirtió rápidamente en un best-seller habiéndose vendido más de 6,5 millones de copias en todo el mundo.
Ayn Rand todo un personaje público y “la pensadora liberal más influyente de todos los tiempos”, a pesar de su éxito como escritora (su obra La rebelión de Atlas -1957- es el segundo libro más vendido en los Estados Unidos después de la Biblia), siempre fue poco valorada por los amantes de la gran literatura.