Archivo de la etiqueta: Libros

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

TODO LLEGA AL MAR

Pensamiento y obra del arquitecto Oscar Tenreiro

Oscar Tenreiro

Ediciones ETSAV

2019

Tomado del blog Entre lo cierto y lo verdadero de Oscar Tenreiro
18 de mayo 2019

Todo Llega al Mar –que así se llama el libro– tiene para mí, en la medida dictada por mi edad y las enormes dificultades de mi país, casi imposibles de olvidar, un valor testamentario. Y al verlo realizado no puedo evitar emocionarme. Es un testimonio de lo que he venido pensando desde hace ya años: que el discurso sobre arquitectura que nos abre la mejor puerta hacia la comprensión de nuestro oficio es el que escriben –o comentan con la palabra– sobre sus obras o proyectos, los arquitectos que las concibieron y realizaron. Cuando es ese el caso, se crea una obligación de sinceridad que llama  a dejar atrás el adorno –o el embrujo como dijo el filósofo– del lenguaje, para ser más preciso –o veraz– acerca de las intuiciones, razones o impulsos que llevaron a tomar las principales decisiones. Los arquitectos sabemos cuanta hojarasca –conceptos o juegos de palabras– recubre innecesariamente el deseo de explicar lo que hacemos, y si esa hojarasca a veces nos halaga o gratifica, también oculta o enmascara. A ello me refiero en el texto cuando insisto en señalar que la más completa publicación de crítica de arquitectura del Movimiento Moderno fueron los distintos volúmenes de las Obras Completas de Le Corbusier, sumadas a la serie de libros que Jean Petit y el propio Corbu publicaron, documentos que se caracterizan precisamente por su sinceridad y el uso sin complejos de la descripción en detrimento consciente de la explicación, la culpable de nuestros excesos verbales.

La sinceridad por otra parte abre espacio para reconocer y valorar un aspecto que casi ha desaparecido de la literatura crítica al uso: los fundamentos técnicos. Carencia que borra las huellas dejadas por los procesos que llevan a la construcción de la arquitectura, reduciendo lo que es en su esencia amplio y complejo y llevándolo a una simplificación que facilita la pose y el disfraz, rasgos que hasta cierto punto se han convertido en típicos del arquitecto que exhibe al mundo su rol de creador, de artista de marca, actitud que se imita o caricaturiza y lleva al arquitecto exitoso a vivir de la apariencia o de una sublimación forzada, puertas afuera, de los recursos que utiliza.

Y por último, la sinceridad invita también a referirse a los aspectos de la realidad que presionan, limitan o ensanchan el espacio en el que actuamos, para ubicar en el relato las dificultades o estímulos que llevan a tomar una u otra dirección, a considerar los horizontes espirituales o materiales, los afectos y las exigencias  entre los cuales transcurre nuestro día a día. En resumen, a incluir a la realidad en el cuadro descriptivo. En todas sus dimensiones, las positivas y las negativas, las que obstaculizan y las que facilitan. A presentarnos como parte del mismo mundo en el cual todos luchamos.

Fue con ese  espíritu que redacté el texto. Ya juzgará el lector si le fui fiel.

El libro tiene 420 páginas y unas ochocientas ilustraciones en color y blanco y negro. Es del formato que en Europa se denomina DIN A4, muy similar a lo que en nuestro país llamamos tamaño Oficio (21 x 29.7 cm.), muy usado en revistas. Tiene tapa dura para facilitar su manipulación y conservación. Mi texto está precedido por sendos ensayos introductorios a cargo de Iván Cabrera, Maite Palomares y Ana Portalés, Kenneth Frampton y Antonio Ochoa Piccardo, a los cuales sirve de colofón un estupendo acercamiento a lo que he hecho de parte de ese múltiple promotor de la arquitectura y el pensamiento que es José María Lozano. No puedo sino agradecer el rigor de sus observaciones y el interés genuino que mostraron en conocer y analizar algunas de los aspectos más significativas de mis luchas con la arquitectura.

Finalmente hago notar que se trata de una edición no venal, es decir, no se hizo para la venta. De ella me correspondieron un número limitado de ejemplares que llegarán próximamente a Venezuela. Los destinaré a distribución selectiva entre quienes puedan estar interesados y lo manifiesten usando la dirección de correos de este Blog.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Cómo hacer una tesis (de arquitectura)

Lineamientos teóricos para la elaboración de un trabajo de tesis del taller de diseño en arquitectura

Flavio Bevilacqua

Editorial Diseño

2019

Nota de los editores

El presente texto persigue el propósito de arrojar luz sobre la organización de la tesis final de la carrera en arquitectura consistente en la elaboración de una propuesta de carácter proyectual.

La tarea que el estudiante lleva a cabo en las aulas o talleres de la universidad, es una operación o proceso que se enfoca en conseguir un proyecto.

Buena parte de la tarea docente de un taller de diseño proyectual consiste en crear las condiciones para reflexionar sobre las acciones llevadas a cabo por el estudiante durante toda la operación de diseño, como así también, sobre el producto final. El objetivo de este ensayo, entonces, es el de exponer un modelo que sirva al estudiante, y a los docentes, para organizar la tesis final de la carrera de arquitectura: se trata de un proyecto del proyecto. Se espera que este proyecto del proyecto sirva de guía para la realización de la tesis, y de zona de encuentro que promueva la relación entre los distintos actores implicados en la discusión del trabajo en curso.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Portada del libro La real fuerza de Santiago de Araya de Graziano Gasparini

La real fuerza de Santiago de Araya

Graziano Gasparini

Editorial Arte

2019

Texto de la solapa del libro escrito por el autor

Investigar los motivos persuasivos que demanda la construcción de un monumento singular que dejó huellas en la historia y en la arquitectura de un país, resulta satisfactorio conocer las razones de su presencia y de sus características. Más aún cuando ese monumento fue casi ignorado por los historiadores que se dedicaron a investigar la historia de la arquitectura militar del Caribe y, posteriormente, a las fortificaciones concebidas por los Antonelli. El castillo de Araya (1604-1762), a pesar de ser una obra de Bautista Antonelli, pasó casi desapercibida por los historiadores.

Conocí las ruinas de Araya en 1952 y desde entonces advertí que se trataba de una “traza italiana”. Para esa fecha ya se sabía de varias obras de los Antonelli pero nadie conocía sus orígenes natalicios. Pasaron varios años de investigaciones hasta tener la seguridad que los Antonelli eran originarios de Gatteo en Italia. Así me lo confirmó el alcalde Mario Ornelli en una carta del 22 de septiembre de 1999. En efecto, encontraron en el archivo comunal un acta testamentaria del siglo XVII en la cual Juan Bautista dejaba una suma considerable para los pobres de Gatteo. Sin embargo, no sabían de sus actividades de ingeniero militar ni de sus obras realizadas en el Caribe. Suministré datos y fotos y eso contribuyó a divulgar “la saga de los Antonelli”.

El castillo de Araya tiene conceptos y características de la arquitectura militar abaluartada de Tardo Renacimiento. Personalmente considero que es el monumento más valioso del patrimonio histórico-arquitectónico del período colonial de Venezuela.

Nota

Desde su primer libro Templos coloniales de Venezuela (1959) hasta la presente obra, Graziano Gasparini (Gorizia, 1924), ha publicado sesenta libros sobre temas de arquitectura precolombina, formación urbana, restauración, arquitectura colonial venezolana y arquitectura civil, religiosa y militar de Iberoamérica.

ACA

EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

DISEÑOTERAPIA

Servio Tulio Ferrer/ Ramón León

Centro de Información y Documentación (CID) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. UCV.

1980

Diseñoterapia es un libro a cuatro manos que tiene la particularidad de aglutinar, en torno al tema que trata, la síntesis del trabajo de ascenso a la categoría de agregado elaborado por Servio Tulio Ferrer en 1976 y el talento artístico de su colega Ramón León quien se dedica a interpretar e ilustrar, con el gran sentido del humor que lo caracterizaba, las 49 fichas en las que Ferrer da cuenta de los “pecados capitales” más comunes en los que incurre un estudiante de diseño arquitectónico, detectados en su práctica diaria de la docencia en la materia.

El resultado, más allá de las discusiones que pueda generar su título, no es otra cosa que un hermoso cuaderno apaisado en papel glasé de 63 páginas, diseñado por Martha Sanabria, en el que se puede recorrer su indudable contenido académico con la ligereza e ingenio que proveen los dibujos que lo acompañan.

Tal y como se recoge en la introducción elaborada por Ferrer, “el concepto de este trabajo se puede formular así: el aprendizaje del diseño no debe estar dirigido solamente a lo que se debe ser, sino también a lo que no se debe hacer” para luego, adentrándose en terrenos propios de la psicología, plantear que los “errores y vicios” fundamentales en los que incurren los estudiantes de arquitectura cuando diseñan “manifestados en las periódicas críticas de los profesores … sólo se pueden superar cuando el alumno toma conciencia de que los comete en forma recurrente. Por analogía podrían ser llamados ‘trastornos de conducta’ de un diseñador en formación. (…) Por eso el presente Catálogo debe ser entendido como parte de un tratamiento terapéutico en diseño”.

El libro plantea con severidad asuntos neurálgicos en la formación de diseñadores que se resumen en equivocaciones que cometen los alumnos de diferente naturaleza: “déficit conceptual, falta de información y malos hábitos”, los cuales dan origen a la elaboración de las fichas ilustradas que constituyen el cuerpo central del texto. Sin embargo, cuando por ejemplo se afirma que “los errores producto de un déficit conceptual siempre son consecuencia  de una mala interpretación del problema, incapacidad de evaluar soluciones, incoherencia entre el problema y su supuesta solución, etc.”, nada se dice de la manera como eran planteados para la época las experiencias orientadas a enseñar a proyectar, ni de cómo eran dirigidas por profesores que seguramente requerían también de su particular “terapia”, a pesar de que se vivían los aires posteriores a la Renovación que sacudió a la FAU UCV de la cual el libro, a su manera, es un cabal producto. La sensación de que el autor, escudado tras la autoritas de un personaje poseedor absoluto de la verdad, busca eximir al docente de su responsabilidad tras los pecados que cometen los estudiantes, no logra despejarse.

Por otro lado no estaría de más comentar que Diseñoterapia, junto a la Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, de Mariano Goldberg (producto de otro trabajo de ascenso) y Textos escogidos de Carlos Raúl Villanueva, forma parte del primer lote de libros que a comienzos de 1980 logra publicar el Centro de Información y Documentación (CID), dependencia creada en Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1976, durante la gestión decanal de Américo Faillace (1975-1978), quien designó como su primer Director al joven profesor Henrique Vera.

Vera tuvo bajo su responsabilidad la creación de una instancia cuyo objetivo era racionalizar la información y documentación de la FAU, uniendo las bibliotecas existentes (Escuela de Arquitectura e Instituto de Urbanismo) y capacitar a su personal para dar el servicio adecuado a los profesores (docentes e investigadores) y estudiantes. Con el apoyo irrestricto del decano y demás autoridades, el CID a través de su Director fue incorporado al Consejo de Facultad con voz y sin voto, y dotado de un presupuesto y personal de apoyo que permitió emprender un importante programa de adquisición de libros, publicaciones periódicas, ofrecer charlas, participar en redes, renovar equipos y mobiliario y poner a la extensión (la tercera pata en que se soporta la misión universitaria) a tono con los nuevos tiempos que se vivían y con la nueva estructura organizativa que la FAU.

Tras la gestión de Antonio Granados Valdés al frente de la División de Extensión Cultural entre 1957 y 1978, traducida en un importante número de eventos y exposiciones, 19 números de la Colección Espacio y Forma y 60 de la revista Punto (que el propio Granados recoge, entremezclada con sus desavenencias con el decano Faillace, en su libro Autobiografía (IIª parte) Mi vida en Caracas 1955-1978. -2004-), correspondió al CID continuar dicha labor participando en el montaje de la recordada exposición itinerante sobre la Bauhaus (1976) y la de Arquitectura Italiana Contemporánea (1978), para luego asumir la muestra fotográfica “Testimonios sandinistas” (1979) del mexicano Pedro Meyer, el XVI Salón de Estudiantes (1979), las muestras de dibujos de Mies van der Rohe y Frank Lloyd Wright (1979) y la exposición-homenaje a Carlos Raúl Villanueva a cinco años de su muerte (1980); apoyando la salida del número 19 (octubre 1977) de la Colección Espacio y Forma y dándole continuidad publicando los números 20, 21, 22 y 23 (debiéndose acotar que desde entonces no apareció más); y acompañando la edición de los números 55 (octubre 1975), 56-57 (junio 1976), 58 (junio 1977), 59 (octubre 1977) y 60 (mayo 1978) de Punto, para luego asumir su continuidad con la publicación de los números 61 (junio 1979), 62 (junio 1980) y 63 (junio 1981), imprimiéndole una visión más crítica, asomándose a nuevos escenarios, estimulándose la polémica y la discrepancia, buscándose un mayor contacto con la “realidad”, y dándole la oportunidad de expresarse a nuevas voces a través de material original elaborado expresamente para la revista.

Así, enmarcado y contextualizado dentro de un proyecto integral, sobre Diseñoterapia añadiremos que, aunque en su momento contó con un elevado consenso dada la sintonía que logró en expresar una manera generalizada de impartir la docencia, no estaría de más la luz del día de hoy discutir su vigencia, cuando la enseñanza del diseño ha dado paso a la incertidumbre, el docente ha reforzado su formación teórica y ha buscado inculcar en el estudiante una actitud crítica de búsqueda y reflexión más que a imponer una autoridad llena de certezas indiscutibles.

El claro orden en que se presentan a lo largo del libro los “errores” detectados por Ferrer en su práctica como docente del diseño deja, más allá de la polémica, un buen modelo de cómo se puede emprender cualquier trabajo desde este ámbito con rigor y sistematicidad. Pero es sin duda la ejemplificación ilustrada magistralmente por Ramón León lo que permite afirmar que en nuestras manos queda un documento de gran valor además de un manual en el que sus autores ejercen en tono jocoso la tarea de “diseñoterapeutas no colegiados”.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Maestros de la arquitectura eligen los 100 mejores edificios del siglo XX
 
Por Borja Fernández

Tomado de Plataforma arquitectura
19 de marzo 2019

Medio centenar de los mejores proyectistas del momento -acudiendo a la llamada del ‘Now Institute’ y de su director Thom Mayne- fueron convocados para valorar la huella arquitectónica del pasado siglo. ¿El objetivo? Realizar una lista cerrada de 100 edificios que configuren, a su parecer, las 100 realizaciones arquitectónicas más reseñables del siglo XX. Figuras como Tadao Ando, Steven Holl, Richard Rogers, Kazuyo Sejima, Toyo Ito, Rafael Moneo, Kengo Kuma, Denise Scott Brown, y otros tantos, conformaron en esta ocasión el jurado de votación.
Esta lista de joyas de la arquitectura conforman un canon, ‘100 edificios del siglo XX’, que acaba de traducir al castellano la Editorial Gustavo Gili. Ese elenco de medio centenar de maestros contemporáneos no sorprende a la hora de elegir al más destacado autor, se daba por hecho que sería Le Corbusier; y una de sus óperas prima, la ‘Ville Savoye’, realizada de la mano conjunta del siempre olvidado Pierre Jeanneret, ocupa la primera de las posiciones de la tabla. Lo más relevante del propio libro, más que el centenar de edificios de sobra conocidos, es la propia selección de 100 obras que realiza cada uno de los arquitectos invitados, recogida en el apéndice del propio libro. Miles de obras que dibujan la ruta de la arquitectura sobresaliente menos conocida del siglo XX.
El recuento confirma que quien más destaca de manera absoluta es Le Corbusier, en todas su facetas: la racionalista de la Villa Savoye (primer puesto), la brutalista de la Capilla de Ronchamp o La Tourette (segundo y noveno), o la social de L’Unité d’Habitation de Marsella (vigésimo). Seguido de éste encontraríamos a Mies van der Rohe por partida doble: el Pabellón de Barcelona en tercera posición, y la Casa Farnsworth, en la sexta. En el cuarto puesto está la nave espacial que Piano y Rogers plantaron en Les Halles en 1977: el Centro Pompidou. Lo mejor de Frank Lloyd Wright no se refleja en forma de vivienda, sino como su fábrica Johnson. Kahn ocupa la séptima posición con su Salk Institute. Un arquitecto que apenas construyó, Pierre Chareau, sitúa su Casa de Cristal parisina en octava posición; y, sorpresa, el gran excluido del teoricismo arquitectónico del siglo XX, Eero Saarinen, se cuela en el puesto 10 con su Terminal de la TWA en Nueva York.
El primer proyecto de un arquitecto español llega de la mano del prematuramente fallecido Enric Miralles. No es sino su Cementerio de Igualada, el cual realizó de la mano conjunta de Carme Pinós, el elegido para ocupar el puesto 49º. Le siguen el Museo de Arte Romano de Mérida de Moneo, en el puesto 61º, y la mítica ‘Pedrera’ o Casa Milá de Gaudí, en el puesto 63º. La estación marítima de Yokohama, del madrileño Alejandro Zaera y la británica Farshid Moussavi, es el proyecto que cierra la lista de 100 mejores obras.
Que muchas obras deconstructivistas, como la Escuela Diamond Ranch del mencionado Thom Mayne, o la Casa VI de Peter Eisenman resulten elegidas antes que el Edificio Chrysler, indica, ciertamente, hacia donde se escora el Instituto Now. Por otro lado, se demuestra que Alvaro Siza no interesa o se desconoce; que Lina Bo Bardi se ha convertido por fin en una arquitecta popular y que, teniendo talento, no hace falta ser arquitecto para hacer arquitectura: la casa del mueblista Gerrit Rietveld ocupa la posición 23º. En Latinoamérica, apenas se valoran Barragán y Niemeyer. Estados Unidos es el país más representado. Y África… tendrá que esperar al siglo que viene.

Ficha del libro

100 edificios del siglo XX

The Now Institute

Prólogo de Thom Maine
Editorial Gustavo Gili
2019

Nota
El libro que recién ha aparecido en su versión castellana, cuya compilación estuvo a cargo de Thom Mayne, ganador del Premio Pritzker el año 2005, con la colaboración de Eui-Sung Yi, fue publicado con el título 100 Buildings en su versión original en octubre del año 2017 por Rizzoli en un formato 4’’ x 10’’ similar al que poseen las guías de arquitectura.

ACA