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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 203

Cuando en 1949 la sucesión Casanova, dueña de los terrenos, planificó el desarrollo de Colinas de Bello Monte y a comienzos de los años 50 se comienzan a urbanizar con el promotor cultural Inocente Palacios a la cabeza y el arquitecto italiano Antonio Lombardini como su mano derecha, se plantea hacerlo en dos etapas: la primera que ocuparía las áreas más planas próximas al río Guaire estaría conformada principalmente por edificios residenciales con comercio en la planta baja regidos de acuerdo a las ordenanzas vigentes; y la segunda, destinada a la vivienda unifamiliar, que se ubicaría en la zona de más escarpada topografía, lo cual obligó a hacer una importante modificación de la normativa en asuntos tales como: la reducción del ancho de las vías, la eliminación de las aceras y tener la posibilidad de estacionar sólo a un lado de la calle.

Sin embargo, en lo que se conoce como la Avenida Principal de Bello Monte (prolongación hoy de la Río de Janeiro), paralela a río, se registra la aparición, eventual si se quiere, de algunas edificaciones de oficinas, otras destinadas al comercio y las menos a la actividad industrial ligera que irán ocupando también las avenidas Leonardo Da Vinci, Beethoven y Miguel Ángel.

1. En amarillo el eje correspondiente a la Avenida Caurimare de Colinas de Bello Monte desde su inicio en el lugar donde se construyó el edificio Philips (señalado en rojo) hasta su remate en la Concha Acústica (también señalado en rojo)

Asimismo, cuando se emprende el desarrollo de la zona intermedia entre la parte más plana y las colinas propiamente dichas, y a la vez se busca dar cabida a la actividad cultural que tanto apasionaba al urbanizador Palacios, se trazan dos ejes paralelos noreste-suroeste constituidos por las avenidas Caroní y Caurimare los cuales vincularían el sector de mayor densidad y movimiento con la Concha Acústica, uno de los proyectos promovidos por Palacios con mayor afán. Pero sin duda es la avenida Caurimare la que asume el verdadero protagonismo como puerta de llegada al imponente anfiteatro, diseñándose con una ancha isla arbolada en el centro y canales de circulación amplios a ambos lados, condición que se prolonga hasta su propia entrada. No es de extrañar, por tanto, que, marcando su inicio, en la Caurimare se hayan ubicado tres elementos que buscaban darle el lustre necesario: una pequeña plaza, un cine-teatro (el Colinas) acompañado de un edificio multifamiliar de alta densidad (el Yoraco) y lo que sería la sede en Venezuela de una de las firmas transnacionales de mayor peso: la neerlandesa Royal Philips.

La Philips, hoy en día una de las empresas de tecnología más grandes e importantes del mundo, cuyas oficinas principales se encuentran en Amsterdam y en otras ciudades de los Países Bajos, fue creada, según hemos podido recoger de internet, en 1891 por el ingeniero físico Gerard Philips, su hermano Anton y su padre Benjamin Frederik David (primo hermano de Karl Marx), con formación comercial, con la finalidad de producir lámparas incandescentes en la zona de Eindhoven, provincia de Brabante (Países Bajos). Como el negocio funcionó muy bien gracias a la calidad de sus lámparas y a la habilidad comercial de Anton, en 1918 la compañía introduce al mercado un tubo de rayos X y un servicio de reparación de máquinas para radiografías de donde surge otra importante rama que desde entonces empiezan a cubrir: la dedicada a sistemas médicos. En 1925, se realizan los primeros experimentos de la compañía en materia de televisión y en 1927, se inicia la producción de radios, focos, combinados y otros pequeños electrodomésticos. En 1940, cuando llega la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos de la Luftwaffe destruyen las fábricas del país. Entre tanto, la empresa se instala en Bélgica, Estados Unidos y Reino Unido.

La empresa tiene en Eindhoven uno de los laboratorios de investigación más importantes del mundo, donde ha creado tendencias mundiales con productos innovadores como el casete, el CD, el DCC, el CD-ROM, el vídeo, el DVD y el blu-ray. A partir de 2016, Philips está organizada en dos subdivisiones: Philips Personal Health, que agrupa los productos de cuidado personal y para el hogar, cuidado del bebé y salud bucal, entre otros; y Philips Health Systems, donde convergen las líneas de negocio de imagenología (rayos X, resonancias y ultrasonidos), cuidado al paciente y otras soluciones tecnológicas para hospitales, como HealthSuite. Su tercera subdivisión era Philips Lighting, la cual al listarse en la Bolsa de Valores Euronext N V inició satisfactoriamente operaciones como empresa independiente a partir de mayo de 2016. En 2018, cambió su nombre a Signify.

2. Diferentes vistas aéreas de la urbanización Colinas de Bello Monte tomadas durante la de´cada de 1950 que muestran su trazado y los avances de su ocupación. Con un círculo rojo se señala el edificio Philips una de las primeras obras de envergadura construidas tal y como puede observarse en la fotografía de arriba

Para el momento en que se termina la construcción de su sede en Caracas (a comienzos de la década de 1950), la Philips promocionaba fundamentalmente (tal y como podemos constatar en la propaganda que hoy ilustra nuestra postal) sus equipos de sonido, intercomunicación, telefonía y alumbrado que comercializaba en todo el país y exponía en un amplio local que ocupaba la planta baja de su sede caraqueña. Lamentablemente, de esta edificación tenemos pocos datos en cuanto a su autoría y documentación que apoye su arquitectura que nos puedan ayudar a ampliar la información necesaria para rendirle un justo reconocimiento.

No obstante, con la ayuda de la imagen procedente del anuncio y algunas tomas aéreas de la zona realizadas en fechas cercanas a su inauguración (en las que hemos señalado el edificio dentro de un círculo rojo), se puede inferir que se trataba de una obra correctamente resuelta, de tres plantas, en forma de “V”, compuesta por dos volúmenes: el principal (que probablemente albergaba el uso administrativo y comercial) alineado con la avenida Caurimare, reconocía el cruce con la Chama retirándose para dejar allí un jardín en pendiente. El secundario, un poco más alto y grueso (que seguramente contenía las áreas de servicio y almacenes), con frente hacia la avenida Chama, alineado con la parcela vecina, se desplaza y se abre ligeramente con relación al principal generándose entre ambos un espacio articulador cubierto de dos niveles. En su techo se ubicó el anuncio que identificaba a la compañía propietaria del edificio.

Existían dos accesos: uno desde la avenida Caurimare que se ofrecía para llegar a la zona administrativa y a la tienda que ocupaba la esquina en planta baja el cual estaba acompañado de una reducida área de aparcamiento; y otro desde un cómodo estacionamiento destechado situado al norte donde se ubicaba el núcleo de circulación vertical que servía a los dos volúmenes.

El cuerpo principal, que como ya dijimos presumimos contiene las oficinas, está resuelto con base a criterios claramente corbusianos: se eleva la caja contenedora de actividades sobre una estructura que libera las fachadas, se retrae la planta baja a nivel de los ejes estructurales acristalándose para contrastar con el cuerpo superior y se remata con una terraza cubierta que se abre hacia la esquina. Además de adaptarse a la topografía, la planta baja deja un leve respiro vertical con la caja suspendida resuelto mediante el uso de un alero. Tampoco es de menor importancia la consideración que se le da a la fachada oeste la cual presenta un largo ventanal que remarca la horizontalidad del volumen protegido por un saliente que contiene quiebrasoles verticales a modo de una gran persiana. Al norte las ventanas no se protegen y al sur el cuerpo se remata con el elemento vertical del núcleo de circulación.

3. Torre Phelps, Plaza Venezuela, con el anuncio que por años la identificaba con la empresa Philips la cual había fijado su sede allí a mediados de la década de 1980
4. Diversas tomas del Centro Caroní, Colinas de Bello Monte, diseñado a partir de la remodelación del antiguo edificio Philips

La Philips ocupó el edificio hasta mediados de la década de los años 1980 momento en el que sus oficinas se trasladan a la Torre Phelps de la Plaza Venezuela donde la compañía ya se identificaba ocupando la enorme valla que remató el edificio durante más de 20 años (recordemos que a la Torre Phelps con frecuencia se le llamaba la Torre Philips). A partir de entonces la valla fue desplazada por el logo y gran tazón de Nestlé.

La sede original de Colinas de Bello Monte es vendida y se remodela a finales de los 80 transformándose en lo que hoy se conoce como Centro Caroní. La intervención hecha al edificio original, aprovecha el planteamiento existente para producir un espacio central a cuatro alturas cubierto por una estructura tridimensional hacia donde viven los comercios de la planta baja y las oficinas de los niveles superiores que ocupan los dos volúmenes que lo componen. Dicho espacio tiene su acceso principal hacia la avenida Chama y funge  a su vez de pasaje al permitirse su salida hacia la avenida Caurimare sobre la cual se abren comercios que ocupan la planta baja y se ubican unos escasos puestos para estacionar vehículos. Los proyectistas echaron mano al uso al recubrimiento con tablilla de ladrillo de las fachadas externas y del courtain wall hacia las fachadas internas que dan hacia el espacio central.

Como otras tantas empresas transnacionales que vieron en la década de los 50 a Venezuela como el país donde, dada su prosperidad, se podía invertir y sentar bases, la Philips dejó de operar en nuestro suelo hace varios años. Durante décadas fue quizás la empresa que en mayor porcentaje equipó los hogares venezolanos hasta la aparición de la potente competencia japonesa primero y coreana después. A nivel mundial se mantiene como una de las firmas de tecnología más grandes e importantes del mundo enfocada principalmente, como ya dijimos, en los sectores de la electrónica y la asistencia sanitaria. “Es líder (tal y como reza en su portal web) en cuidados cardíacos, cuidados intensivos y cuidados de la salud en el hogar; en soluciones de iluminación energéticamente eficientes y nuevas aplicaciones de iluminación, así como en afeitadoras, cuidado personal y salud bucal.”

Nota

Si alguno de nuestros lectores posee mayor información sobre el edificio que le sirvió de sede a la Philips entre los años 50 y 80 en Colinas de Bello Monte, mucho le agradeceríamos nos la haga saber para completar debidamente esta reseña.

ACA

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1 y 2. https://elcolinero.org

3. Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas de Venezuela. CARACAS. Parte 1, 1980

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

1966• Edificio Mene Grande

Edificio Mene Grande.jpg

1966•  La compañía constructora Edifica, C.A. concluye la construcción del Edificio Mene Grande, sede de la empresa petrolera norteamericana homónima, ubicado en la Av. Francisco de Miranda, entre las Avenidas Andrés Bello y la Primera Avenida de la Urbanización Los Palos Grandes, Caracas, diseñado por el arquitecto Rafael José Larraín Basalo (1928-1978), quien formaba parte del personal de esta constructora.
La edificación de oficinas, construida en una parcela de 7.034 m2, tiene 15.063 m2 de construcción repartidos en 16 pisos; posee planta en forma de H, con sus dos brazos largos orientados norte y sur, con el núcleo de circulación vertical (ascensores, escalera y servicios) en el brazo central. Las fachadas, con ventanales corridos a todo lo largo, están protegidas por elementos verticales para la protección solar.
Durante el sismo del año 1967 el edificio sufrió severos daños estructurales, reparándose con el reforzamiento de las 8 columnas de las esquinas y la incorporación de pantallas de concreto armado.
El Mene Grande fue registrado por el Municipio Chacao en el Catálogo de Edificios con Valor Arquitectónico y declarado por el Instituto del Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, el 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005.
El edificio fue ampliado agregándole un cuerpo comercial bajo construido en el área del estacionamiento frente a la Av. Francisco de Miranda, el cual fue proyectado por Julio Volante (arquitecto Universidad de Buenos Aires, Argentina – revalida FAU-UCV, promoción 16F/1967).

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 192

La Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (FIIIDT), tradicionalmente conocida como el “Instituto de  Ingeniería”, es una fundación del Estado Venezolano creada por decreto en 1980 adscrita entonces al Ministerio de Fomento y hoy al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología. Inició efectivamente sus operaciones en 1982, buscando asumir el elevado reto de ser el “Brazo tecnológico del Estado Venezolano”.

La auspiciosa aparición de esta institución permitió que se ofreciese como centro modelo de generación y transferencia de tecnología a la industria pública y privada venezolana, cosa que logró con gran éxito durante los primeros años de su puesta en funcionamiento, gracias a la conformación de un equipo de trabajo que compartía una visión tendiente a poner en contacto y hacer colaborar las diferentes disciplinas y actores que intervienen en el proceso del diseño industrial de una amplia y variada gama de objetos.

No es sino hasta 1989 con la aparición dentro de su estructura organizativa de la Unidad de Diseño (incorporada al Centro de Ingeniería Mecánica), que empieza a llenarse un vacío existente en el país correspondiente a la creación, adaptación u optimización de piezas y productos industriales. La incorporación en dicho proceso de avanzados equipos de computación que apoyaban casi en un 100% la elaboración de modelos teóricos y de un taller con una completa maquinaria que facilitaba la realización de ajustados prototipos y series cortas de objetos, permitieron a la Unidad cubrir la totalidad de los aspectos que se encuentran involucrados en el diseño industrial abriendo la posibilidad de brindar asesoría y servicios adicionales tales como: elaboración de planos, adaptación de programas CAD a la industria, cursos en el área CAD/CAE o análisis y estudio del comportamiento dinámico y estático de piezas en el computador. El autofinanciamiento, vale la pena recalcarlo, se encontraba detrás de todos los esfuerzos desarrollados por la institución en ofrecer servicios pese a ser un ente público. Ya para 1992 el Instituto y en particular su Unidad de Diseño, permitía lucir como logros visibles, entre otros, desde carcasas para contener circuitos electrónicos hasta un cortador industrial de papas, pasando por la mejora del diseño del cartón de huevos que en aquel momento se destinaban a la exportación o la optimización de piezas dentro de la maquinaria de determinadas empresas.

Pues bien, aquella entidad que empezó a convertirse en referencia desde un apartado rincón de Sartenejas, que operaba en edificaciones un tanto improvisadas, decidió ampliar y complementar sus instalaciones encargándole al Instituto para el Desarrollo Experimental de la Construcción -IDEC-, a través de la empresa TECNIDEC, S.A., el diseño y realización del edificio, para lo cual se conformó un equipo liderado por Henrique Hernández e integrado por Alejandro Galbe, Cristina Echeverría y Luis Marcano, con la participación de Sonia Cedres de Bello en la programación. Buscaba obtener una imagen edificada a tono con sus características y no fue para nada defraudada.

De tal manera, no dudó el equipo del IDEC en aprovechar la oportunidad para demostrar otra de las posibilidades que ofrecía el Sistema Estructural Metálico Apernado (SIEMA) que ya había sido utilizado con notable éxito entre 1983 y 1988 en la Sede del Banco del Libro de Altamira (ver Contacto FAC nº 57 del 10-12-2017).

Siendo un sistema constructivo abierto, basado en el ensamblaje en obra de componentes estandarizados producidos industrialmente, económico, versátil, de fácil montaje, ligero y flexible el SIEMA, cuya denominación definitiva es adoptada en 1983, representa a cabalidad las más amplias aspiraciones de quiene dirigían el IDEC. Según se desprende de su catálogo (http://www.fau.ucv.ve/idec/pdf/propuestasidec.pdf), “está conformado por una armazón articulada de acero: cerchas apernadas a las columnas, losas de concreto vaciadas en sitio y arriostramientos diagonales. Columnas: perfiles de acero tubulares de sección cuadrada para uno, dos y tres pisos. Cerchas principales de entrepiso y techo: fabricadas con perfiles angulares normalizados y cabillas lisas de especificaciones SIDOR. Cubren luces de 7.20, 4.80, 3.60 y 2.40 m. Cerchas secundarias: similares a las anteriores. Cubren luces de 3.60 y 2.40 m. Losas de entrepiso y techo: concreto armado vaciado en sitio sobre lámina de acero galvanizado como encofrado no colaborante. Las losas cubren luces de 3.60 y 2.40 m. Tirantes diagonales: colocados según requerimientos del análisis sísmico. Admite una variada gama de cerramientos internos y externos cielorrasos y acabados con materiales y componentes existentes en el mercado de acuerdo a los requerimientos funcionales, estéticos y ambientales: vidrio, aluminio, mampostería convencional, prefabricados de concreto, laminados plásticos, cartón-yeso, madera, etc. Las instalaciones eléctricas, sanitarias, mecánicas y de gas, pueden ser colocadas a la vista o embutidas en la tabiquería. Las tuberías pueden distribuirse a través de las cerchas y colgarse de las losas. Las escaleras están conformadas por componentes metálicos fijados a la estructura. Los escalones se producen por vaciado de concreto o granito sobre encofrado resistente de lámina metálica doblada. El peso de la estructura metálica de SIEMA, excluyendo la losa, es de 24 Kg./m2, cifra 20 % inferior al peso de una estructura convencional de acero no racionalizada”.

1. Ampliación del edificio de la Fundación Instituto de Ingeniería. Espacio central

El partido seguido para componer el edificio de 4.000 m2 del Instituto de Ingeniería, solicitado para ser diseñado y puesto en funcionamiento en 11 meses (ya que su financiamiento se encontraba amarrado a un convenio internacional), buscó tomar en cuenta el fresco clima, condiciones topográficas e inmejorables condiciones ambientales del lugar donde se ubicó, dando como resultado una elegante pieza horizontal muy bien proporcionada, envuelta por superficies acristaladas, posada ligeramente sobre el suelo, que pone al descubierto toda su armazón estructural y explota al máximo la relación interior-exterior recordando la estética de Mies van der Rohe.

Como ya señaláramos en su momento, a partir de 1991 el SIEMA se comercializa y se utiliza ese mismo año para la construcción de un edificio de laboratorios de la Procter & Gamble en La Yaguara (Caracas), proyecto del arquitecto Pablo Lasala, para luego servir de soporte (tras la firma de un contrato de Licencia con la empresa CORYLUM C.A.) para contener la sede del Grupo CORIMON en la Zona Industrial de Valencia, estado Carabobo (hoy ocupado por PEQUIVEN), del arquitecto Servio Tulio Ferrer y, después, el núcleo de Maturín de la UCV del arquitecto Nelson Rodríguez. Hasta la fecha no ha sido utilizado para resolver edificios de vivienda y se ofrece como idóneo para “oficinas, edificaciones educacionales, centros asistenciales, servicios comunales, servicios de apoyo industrial, laboratorios y pequeñas y medianas industrias”.

2. Artículo dedicado a la Fundación Instituto de Ingeniería aparecido en el nº 4 de Arquitectura HOY, 19 de diciembre de 1992

Por su parte, el Instituto de Ingeniería inserto dentro del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, de acuerdo a la información contenida en su portal http://www.fii.gob.ve/ “desarrolla proyectos en cinco grandes disciplinas: Ingeniería Mecánica, Tecnología  de Materiales, Geomática, Ingeniería Eléctrica y Sistemas, Seguridad  Informática y Certificación Electrónica”. Sin embargo perdió la frescura que asomaba a finales del siglo XX convirtiéndose en un ente fundamentalmente burocrático. Por tanto, ha mermado en su loable afán por “realizar actividades de investigación aplicada, desarrollo tecnológico, asesoría técnica y servicios especializados en diversos campos de la ingeniería, para promover la evolución del aparato productivo nacional, asegurar la transferencia y apropiación tecnológica local o adquirida, y potenciar las capacidades de gestión del sector público”, mostrando muy pocos logros y realizaciones que permitan vislumbrar niveles importantes de superación de la dependencia de la tecnología foránea.

ACA

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Todas. Colección Crono Arquitectura Venezuela

1931• Palacio de Los Leones, San Cristóbal

Palacio de Los Leones San cristóbal

1931•  Durante el gobierno del general Eustoquio Gómez (1868-1935), luego de siete años de construcción se concluye la casa de gobierno del Estado, denominada el «Palacio de Los Leones», ubicada en la Calle Bolívar (hoy calle 5), frente a la Plaza Sucre, San Cristóbal. estado Táchira.
El Palacio de los Leones, construido para uso de la Municipalidad fue destinado como sede del Gobierno del Estado Táchira y de la Asamblea Legislativa, distribuyéndose sus espacios para los despachos y oficinas de los poderes ejecutivo y legislativo.
Eustoquio Gómez, primo hermano del dictador Juan Vicente Gómez, se desempeñó como Presidente del estado Táchira entre 1925 y 1931.

HVH

TAL DÍA COMO HOY…

… el primero de diciembre de 1977 se constituye PEQUIVEN, Petroquímica de Venezuela, S.A.

1. Logo original en blanco y negro de Pequiven diseñado en 1975 por Jesús Emilio Franco

PEQUIVEN S.A. es una de las muchas empresas estatales que surgen como consecuencia de la reestructuración de la industria petrolera venezolana a raíz de la puesta en marcha efectiva de la nacionalización el 1 de enero de 1976. Recordemos que en el momento en que asciende al poder Carlos Andrés Pérez (1973) existía todo un conjunto de condiciones favorables para tomar las medidas que dejaron en manos del Estado Venezolano todo el aparato petrolero. Pero no es sino hasta el año 1975, cuando el ejecutivo presentó al Congreso Nacional el proyecto de ley para el retorno integral del negocio de los hidrocarburos a las manos del sector público el cual, tras un largo debate, se aprueba como Ley Orgánica de Nacionalización del Petróleo cuyo “ejecútese” se dio el 25 de agosto de 1975. Esta ley que reserva a la nación la exploración, explotación, manufactura, refinación, transporte y comercio del petróleo, asfalto y todo tipo de hidrocarburos dejó sin efecto las concesiones petroleras el 31 de diciembre de ese mismo año, anulando el derecho de realizar actividades a las compañías trasnacionales a las que se les había otorgado.

Por otro lado, de la información que se encuentra en internet se desprende que el nacimiento de la industria petroquímica en Venezuela comienza cuando se creó la Dirección de Petroquímica Nacional, como dependencia del Ministerio de Minas e Hidrocarburos en 1953 en la cual, luego de realizados los estudios preliminares y elaborada una planificación general, se iniciaron los proyectos, al tiempo que se instalaba una pequeña planta mezcladora de fertilizantes en Morón, estado Carabobo, la cual más adelante se convertiría en la sede del Complejo Petroquímico que lleva su nombre.

Desde el punto de vista formal, los planes de industrialización comienzan con los decretos presidenciales números 367 y 368, dictados los días 20 y 29 de junio de 1956, respectivamente, por el entonces presidente Marcos Pérez Jiménez. Mientras el decreto 367 establece la creación “con carácter de Instituto Autónomo, a partir de esta fecha (20 de junio) del Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), por el cual estaría adscrito al Ministerio de Minas e Hidrocarburos”, el 368 se encargó de establecer el Estatuto Orgánico de dicho ente, cuyo primer artículo expone que “tendrá por objeto el estudio y desarrollo de industrias destinadas al aprovechamiento de minerales e hidrocarburos, en especial de gas natural”, que terminó materializándose en 1958 con la construcción de las plantas de Cloro-Soda, Refinería Experimental y Mezcladora de Fertilizantes en el Complejo Petroquímico de Morón, cuyo proyecto conformado por 13 plantas, incluyendo la Refinería Experimental y Aromáticos ya se había realizado en 1956.

2. Complejos petroquímicos en diversas partes del mundo

La decisión de darle continuidad a los planes adelantados durante la Dictadura fue una de las características más importantes que se siguió en cuanto a esta rama de la industria se trata y, por ende, la iniciativa de instalar nuevas plantas petroquímicas ya estaba tomada en 1962 como lo demuestra el texto del Segundo Plan de la Nación (1963-1966). Inicialmente, aparte de la refinería experimental para 3000 barriles diarios que si se hizo junto a las plantas de Ácido Sulfúrico, Molienda de Roca Fosfática y Superfosfato Simple, se planeaba instalar en Morón el complejo Nº 5,  proyecto que después fue desviado hacia el estado Zulia dando origen al que fue conocido como Complejo Petroquímico “El Tablazo”, cuya construcción se inicia en 1968 (1ª etapa) concluyéndose la infraestructura de buena parte de las tres etapas que lo conforman en 1973. “El Tablazo” junto a Morón son las piezas fundamentales que servirán para sustentar la transformación en 1977 del I.V.P. en Petroquímica de Venezuela, S.A. (PEQUIVEN).

Cabe acotar que aunque desde 1956 los complejos petroquímicos eran propiedad exclusiva de la Nación, paulatinamente hasta 1977 la dinámica económica llevó a la creación de hasta 10 empresas mixtas tanto en Venezuela como en otros países, donde el capital venezolano contribuyó con el capital extranjero a la instalación de plantas petroquímicas que finalmente fueron nacionalizadas. Con el transcurrir de los años se sumó a la estructura de PEQUIVEN el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui ubicado en el sector de Jose, entre Píritu y Barcelona, inaugurado en 1990 y se completó la compra accionaria de Monómeros Colombo-Venezolanos S.A.

En años más cercanos (2005), PEQUIVEN cambiará su denominación por el de CORPORACIÓN PETROQUÍMICA DE VENEZUELA S.A., viviendo desde entonces sucesivas etapas de reestructuración la última a cargo de una comisión designada por Decreto Presidencial el 27 de agosto de 2019.

Los complejos petroquímicos en sí mismos constituyen un territorio muy especializado del área de la construcción dominado por estrictas normas que, entre otras cosas, obligan a visibilizar y facilitar el acceso a todos los elementos que los componen confiriéndoles un aspecto muy característico. Esa condición de “mostrar por fuera sus entrañas” ha causado, junto a las refinerías, fascinación entre quienes han visto en ellos referentes claros en el desarrollo tecnológico de la arquitectura a través de lo que se ha conocido como “high tech”. El emblemático caso del Centro Pompidou en París (1977) y el seguimiento que se le puede hacer a la trayectoria de sus dos proyectistas (Renzo Piano y Ernesto Rogers) e incluso las evocadoras y a la vez duras imágenes que transmiten algunas de las “ciudades invisibles” de Ítalo Calvino dan, en una cierta medida, fe de este influjo.

3. Edificio Pawa, Las Mercedes (1976). Jimmy Alcock. Adquirido por PEQUIVEN para ser su sede en Caracas en 1976 (hoy Bitúmenes del Orinoco S.A.)

En todo caso, a diferencia de las empresas petroleras nacionalizadas que continuaron llevando a cabo la actividad y a su vez heredaron las notables edificaciones que para sí construyeron las anteriores subsidiarias extranjeras, el I.V.P. pese a ser un importante Instituto Autónomo, no contó con una sede destacable que asumiera el rol de sede corporativa más allá de que se supiera que a su cargo se encontraban los enormes complejos que hemos mencionado y que en cierta medida lo identificaban. De tal manera, no será sino una vez constituida PEQUIVEN que se adquirirá en 1977 el edificio Pawa, proyectado por Jimmy Alcock inicialmente para viviendas y terminado de construir en 1976, para ubicar allí su sede corporativa, lo cual conllevó a su adaptación para el nuevo uso de oficinas. Ubicado sobre la calle Cali de la urbanización Las Mercedes colindando con la quebrada de Baruta, la bien manejada escala del Pawa, conformado por tres volúmenes de distinta altura (dos cuerpos de planta cuadrada recubiertos en ladrillo que contienen las oficinas, articulados por un módulo de circulación vertical que deja el concreto de su estructura a la vista), como señala Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) evidencia la preocupación muy personal de Alcock por el espacio, la geometría y el lugar tratándose, como señala el propio arquitecto, de “un edificio hecho para la calle y la quebrada” que ofrece una muy digna respuesta hacia el espacio público, una clara resolución de su acceso a través de una pequeña plaza lateral y un armónico balance entre los elementos que lo conforman.

4. Edificio sede de PEQUIVEN en la avenida Francisco de Miranda, Chacao (hoy Ministerio del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones). Grupo Arquina S.R.L. (1990)

Posteriormente PEQUIVEN, quizás movida por un afán de mayor figuración, decide trasladar su apacible sede en Caracas y dejar el edificio Pawa para que fuese ocupado por Bitúmenes Orinoco S.A. Para ello emprende la construcción de una enorme edificación localizada en la acera norte de la Av. Francisco de Miranda, Chacao (cerca de la estación del Metro), el cual se concluye en 1990 y estuvo a cargo del Grupo Arquina S.R.L. donde se registra también la participación de la importante compañía constructora Edifica. La Torre PEQUIVEN, conformada por dos cuerpos (el bajo que incorpora, además de comercios en planta baja y mezzanina, 6 pisos de estacionamientos, y la torre de oficinas propiamente dicha que suma 12 pisos más) tiene 62.104 m2 de construcción y costó en su momento $ 27.720.000, según datos que hemos obtenido de http://www.arquina.com/CCTP.html. Lograda mediante un impecable trabajo del concreto obra limpia, la Torre PEQUIVEN, aunque sin duda asumió durante muchos años la imagen corporativa de la empresa, siempre dejó la impresión de tratarse de una edificación a la que el terreno asignado le quedó pequeño en virtud de su enorme masa y el poco cuidado manejo de la escala.

5. Centro CORIMON, Valencia (1991). Servio Tulio Ferrer. Sede de PEQUIVEN convertida en CORPORACIÓN PETROQUÍMICA DE VENEZUELA S.A.

En tiempos más recientes PEQUIVEN ya convertida en CORPORACIÓN PETROQUÍMICA DE VENEZUELA S.A. traslada de nuevo su sede corporativa a la ciudad de Valencia, estado Carabobo, donde ocupará el edificio diseñado originalmente por Servio Tulio Ferrer en 1991 para el Centro CORIMON, corporación fundada en 1949 por Hans Neumann con el nombre de “Montana Fábrica de Pinturas” dedicada a la producción de pinturas y productos relacionados, resinas, empaques y tintas. De esta nueva sede que cuenta con un área de construcción de 7.590 m2 que ocupa  2.393 m2 de un terreno de 31.366 m2 cabría señalar, como se recoge en la memoria descriptiva presentada junto al edificio para la IX Bienal Nacional de Arquitectura (16 de agosto al 8 de noviembre de 1998), que “constituye una contraposición a la edificación corporativa impuesta en el país durante los últimos años, en la que predominan la verticalidad, el uso irracional de superficies de cristal (courtain wall) y complicadas soluciones estructurales que encarecen aún más el costo de estas edificaciones. La racionalidad derivada del sistema modular estructural empleado, la horizontalidad, la respuesta al contexto en cuanto a protección solar y la economía, representada por la rápida ejecución y materiales empleados (básicamente acero), conforman las características primordiales de este edificio de oficinas». Sólo añadir que este edificio conformó junto al Banco del Libro (Altamira) y el Instituto de Ingeniería (Sartenejas) una notable trilogía en cuanto al uso del SIEMA (Sistema de estructuras metálicas apernadas), desarrollado por el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) de la FAU UCV.

6. Proyecto para «Edificio de servicios de apoyo a la sede corporativa de PEQUIVEN». MARS. Modelos para una arquitectura social (2010)

Como dato adicional hemos encontrado en https://modelosparaunaarquitecturasocial.wordpress.com/anteproyecto-nueva-sede-junta-directiva-pequiven/ que en 2010 la firma MARS (Modelos para una arquitectura social) proyectó un “edificio de servicios de apoyo a la sede corporativa de PEQUIVËN” que imaginamos se encuentra próximo al que mencionáramos en el párrafo anterior. Hoy a 42 años de su creación PEQUIVEN, cuyo logo original en blanco y negro fue diseñado por Jesús Emilio Franco en 1975 simbolizando el proceso de transformación de una gota de petróleo, tras haber sido escenario de diferentes actos de corrupción se encuentra sumida, al igual que toda la industria vinculada al petróleo en una profunda crisis que afecta a diferentes rubros productivos entre ellos fundamentalmente a la agricultura y la industria.

ACA

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  1. http://www.logobook.com/logo/pequiven/

2. https://www.ssecoconsulting.com/industria-petroquiacutemica-en-ameacutericalatina.html

3. http://guiaccs.com/obras/edificio-pawa-antes-pequiven/

4. https://mapio.net/wiki/Q11318084-fr/

5. https://www.expansion.com/latinoamerica/2017/01/11/5875dc29ca4741a1028b464e.html

6. https://modelosparaunaarquitecturasocial.wordpress.com/anteproyecto-nueva-sede-junta-directiva-pequiven/